Para mujeres

Joy Jean Patou

Henri Almeras
Perfumista
Henri Almeras
3,94 de 5
6.104 votos

Acordes principales

Descripción

Descubre la atemporal elegancia que "Joy Jean Patou" trae directamente a tu piel, una fragancia clásica que ha capturado corazones desde su creación en 1930. Considerada una de las obras maestras en el mundo de la perfumería, esta exquisita colonia te envuelve en un halo de lujo y sofisticación desde la primera atomización.

Al desentrañar sus capas, te encontrarás primero con el hechizo floral de la rosa de Bulgaria y el ylang-ylang, que te invita a un jardín secreto en plena floración. La rosa de mayo, emblema de pureza y belleza, se une a esta danza olfativa, aportando un aroma fresco y delicado.

A medida que el perfume se asienta en la piel, emergen las notas de corazón: el narciso y el jazmín, creando un rico bouquet que es a la vez enérgico y sereno. Estas notas se entrelazan magistralmente, ofreciendo un aroma que es profundamente femenino y embriagador.

Finalmente, el almizcle y el sándalo forman la base de esta fragancia, proporcionando un acabado cálido y terroso que perdura. Estos elementos añaden profundidad y longevidad a la fragancia, asegurando que "Joy Jean Patou" se mantenga contigo, dejando un rastro memorable.

"Joy Jean Patou" no es solo un perfume, es una declaración de elegancia y feminidad. Perfecta para cualquier ocasión, esta fragancia se convierte en un indispensable en el tocador de aquellas que aprecian los aromas clásicos y delicados, pero con una fuerza y carácter inconfundibles.

Resumen rápido

Cuándo llevarla (votos)

  • Invierno 23%
  • Primavera 30%
  • Verano 17%
  • Otoño 30%
  • Día 43%
  • Noche 57%

Notas clave

Comunidad

6.104 votos

  • Positivo 75%
  • Negativo 22%
  • Neutral 2,7%

Pirámide olfativa

Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.

Comunidad

Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.

Propiedad

¿La tienen, la tuvieron o la quieren?

Uso recomendado

Estación y momento del día con más votos.

Dónde comprar

Compara tiendas verificadas para Joy Jean Patou y elige según envío, precio o disponibilidad.

Amazon

Amazon

Envío rápido

Entrega rápida y política de devoluciones conocida.

Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.

Ver en Amazon
eBay

eBay

Más opciones

Más opciones de precio, formatos y vendedores.

Útil para comparar alternativas antes de decidir.

Ver en eBay

Características

Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.

Longevidad

Escasa

Débil

Moderada

Duradera

Muy duradera

Estela

Suave

Moderada

Pesada

Enorme

Género

Femenino

Unisex femenino

Unisex

Unisex masculino

Masculino

Precio

Extremadamente costoso

Ligeramente costoso

Precio moderado

Buen precio

Excelente precio

A los usuarios que les gusta esta fragancia, también les gusta:

Reseñas

Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.

Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.

14 reseñas

Mostrando las más recientes primero.

  • Pablo3921

    Suave, refinado, con esencia floral y de pureza…

    Este aroma no es para seducir, pero sí es increíblemente agradable.

    Para mí, este perfume captura la esencia de la feminidad clásica, con dulzura floral y una suavidad excepcional.

  • FloralGent42

    Este perfume realmente se hace notar por su fuerte presencia y lujo, viviendo completamente a la altura de su reputación como ‘el perfume más exclusivo del planeta’ cuando fue lanzado. El aroma de civeta domina, aunque está elegantemente equilibrado con toques florales y almizclados, haciéndolo una elección audaz no apta para los que prefieren fragancias ligeras. Ideal para mujeres seguras y maduras, mayores de 40 años, que buscan un perfume que destaque en eventos formales.

  • SelenaStars21
    SelenaStars21

    Sinceramente, Joy es la definición de sofisticación en una botella. Me sorprendió cómo logra equilibrar el aroma intenso del jazmín y el nardo sin caer en excesos. Esta fragancia realmente destaca el mejor lado de esos dos ingredientes. Y aunque tiene componentes tan peculiares como el civet, que personalmente encuentro fascinante por añadir un carácter único al aroma, entiendo que pueda no ser del agrado de todos. Lo impresionante es que, a pesar de incluir durazno, consigue mantenerse fresca y ligeramente dulce, evitando ser demasiado cargante. No esperen que Joy sea una simple imitación del olor a jazmín; es mucho más ambicioso que eso. Desde el momento en que te lo pones, resaltan notas verdes y de civet mezcladas con toques de aldehídos. El jazmín está ahí desde el inicio, pero se va haciendo más notable y equilibrado conforme pasa el tiempo, dejando a las notas florales como la rosa y el lirio del valle brillar hacia el final. Estos componentes más verdes se suavizan rápidamente, permitiendo que el resto de las notas cobren protagonismo. Definitivamente, un perfume floral excepcional.

  • LilaRose1987

    Descubrí esta joyita de perfume en un pequeño puesto de bazar, era solo una muestra pero su aroma me cautivó al instante. Me recordó a esos perfumes clásicos, con una mezcla de fuerza y delicadeza muy femenina. Está a punto de acabárselo, ¡pero definitivamente se ha convertido en uno de mis favoritos!

  • GreenEssence82
    GreenEssence82

    Nombre de usuario: GreenEssence82. Acabo de probar Joy Extrait, ese perfume clásico con su botellita negra y elegante frasco de cristal, auténticos tesoros de 1973 y 1974.

    Para mí, es la esencia del jazmín personificada. Parece increíble, pero encontrar la simplicidad en algo tan elegante como Joy es un verdadero hallazgo. A pesar de su complejidad, la fórmula sellada y perfectamente preservada logra capturar la esencia pura del jazmín, reforzada sutilmente por notas de civeta y almizcles naturales. Lejos de ser estridente o demasiado llamativo al estilo de los aromas de los 80 como Ysatis o Boucheron, Joy se mantiene fiel a su belleza natural.

    Desde pequeño, he tenido una relación ambivalente con el jazmín. Me crié rodeado de sus árboles y esos recuerdos de noches veraniegas inundadas por su aroma son inolvidables. Hasta ahora, ningún perfume había conseguido capturar esa experiencia, esa verdadera esencia de jazmín, hasta Joy. Es más que un perfume; es un viaje en el tiempo a mi infancia, una oda a la flor del jazmín en su máxima expresión conservada en un frasco que narra la historia de la perfumería. Representa esa época pasada donde la calidad era lo único que importaba, creada por casas legendarias como Patou que veían el arte como su principal objetivo, sin importar el beneficio económico. ¿Quién se atrevería hoy a hacer algo tan audaz?

    Más allá de la nostalgia, en mi piel domina una esencia de rosa, aunque de manera discreta, porque el verdadero protagonista es el jazmín. Las demás notas realzan su presencia, creando un aroma rico, cálido y equilibrado. El sándalo auténtico aporta cremosidad, el musgo de roble, aunque sutíl, añade un toque maravilloso, y el civet, mi querido civet, ofrece justo el toque de calidez necesario. El almizcle complemente el conjunto de manera exquisita. Joy, sin duda alguna, hace honor a su fama. Ojalá pudiéramos regresar en el tiempo y abastecernos de estas maravillas, creyendo que siempre serían así de espléndidas.

    Por supuesto, el Joy actual no es exactamente el mismo. Los cambios en la legislación y en la disponibilidad de ingredientes, junto con el alto costo de los extractos naturales y el cambio en los gustos, han influido. Pero tengo un EDP de 2013 de Designer Parfums que aún guarda mucha fidelidad al original. Aunque es un poco más moderno y comercial, sigue siendo Joy. Predigo que las futuras generaciones pagarán pequeñas fortunas por ellos, especialmente cuando pasen a formar parte de LVMH. Aún así, Joy, junto con 1000 y Sublime, sigue siendo eso: sublime. Son testimonios de belleza en tiempos de cambio, que continúan brillando. Por eso, reservo los vintage para ocasiones especiales y uso el actual como recordatorio de que aún es posible crear algo verdaderamente hermoso y bien hecho.

  • JoseFragrance92
    JoseFragrance92

    Al descubrir el JOY de JEAN PATOU en su versión Eau De Toilette del año 2000, sentí como si hubiera encontrado un tesoro olfativo de otra era, con una vibra tan clásica que parecía venir directamente de 1930. Pese a estar en el siglo XXI, esta edición mantenía una calidad y composición tan impresionante como si el tiempo no hubiera pasado. Va más allá de ser solo una fragancia floral; es un viaje al pasado con un toque chipre floral y aldehídico, recordándome a icónicos perfumes como CHANEL 5. Esta trinidad de perfumes me fascina, demostrando la potencia y el atractivo de sus aromas.

    Conocer la historia de JEAN PATOU y cómo se inspiró en la moda olfativa del momento para crear JOY fue intrigante. La combinación de rosas y jazmines en cantidades extravagantes una vez lo posicionó como el perfume más lujoso y, aunque las versiones actuales han evolucionado, la esencia del original permanece.

    El aroma aldehídico potente que define esta edición del 2000 me hizo recordar aromas de la infancia, asociados con figuras de autoridad y sofisticación. Es una fragancia que conjuga notas animálicas y florales de manera tan única que transporta a un mundo de sensualidad y transgresión sin igual.

    Sorprendentemente, pese a la presencia anunciada de rosa y jazmín, me pareció que el clavel y el ylang-ylang son las estrellas, acercándola aún más a fragancias emblemáticas como CHANEL 5. El toque de patchouli y musgo de roble añade profundidad, permitiendo que esa característica aldehídica resplandezca de una manera inesperada.

    Explorar este JOY ha sido como viajar en el tiempo, disfrutando de un clasicismo perfumístico que pocas fragancias actuales podrían evocar. Su estela y durabilidad son simplemente impresionantes, marcando cada momento de su uso como algo memorable. Sin duda, una experiencia olfativa que queda grabada en la memoria.

  • FemmeNoir123

    Jean Patou, una leyenda de la moda del siglo pasado, nos dejó un legado inolvidable con su audacia y creatividad, reflejadas en diseños revolucionarios y fragancias que cambiaron la industria. Desde ropa deportiva a medida hasta el innovador aceite solar, Patou no solo transformó la moda, sino que también enriqueció el mundo de la perfumería con creaciones tan emblemáticas como Joy, considerado uno de los perfumes más caros. Su intrépida decisión de comercializarlo durante la Gran Depresión habla de su convicción de que la verdadera calidad y lujo siempre encontrarán su público, a pesar de las adversidades.

    La exclusividad de Joy se destaca en cada detalle, desde su composición de rosas de Grasse y jazmín hasta el frasco de cristal Baccarat, lo que lo convierte en objeto de deseo de muchas figuras icónicas como Marilyn Monroe y Jackie Kennedy. A pesar de su trágica desaparición temprana y las subsiguientes dificultades económicas, la marca Patou resistió gracias a la fidelidad de su clientela hasta su reciente adquisición por LVMH, que ha llevado a la descontinuación de sus perfumes clásicos.

    La actual situación de la perfumería de Patou bajo LVMH contrasta fuertemente con su glorioso pasado, presentando fragancias que algunos consideran meras sombras de sus originales, diluyendo así el legado de la casa. Esta transformación no solo refleja cambios en la percepción del lujo, sino también un alejamiento del compromiso con la calidad y la autenticidad que Jean Patou valoraba tan profundamente.

    Personalmente, he encontrado pocas ocasiones para experimentar Joy, pero cada encuentro ha sido una ventana a una época de genuino esplendor olfativo, aunque su aura clásica pueda parecer desfasada en el mundo moderno. Sin dudas, Joy y otros perfumes antiguos nos recuerdan la magia de la verdadera artesanía en la perfumería, un lujo no solo adquirido con dinero, sino también con apreciación por la calidad y la historia.

  • Caballero87

    Recientemente probé el eau de parfum Joy, una fragancia de 1983, y aunque tengo otras como 1000 y Sublime, quería compartir mi experiencia. Al leer la reseña de La DameDe Noir, me sentí completamente identificado. Realmente, no hay mucho más que pueda añadir a lo que ya se ha dicho sobre esta joya olfativa. Entre las fragancias que tengo, Joy parece ser la que menos calza con los gustos modernos, quizás por su singular enfoque en notas como la civeta, o cómo resalta la rosa y el jazmín. En un mundo donde predominan los aromas florales dulces, Joy destaca por su enfoque clásico en estas flores, usando aceites esenciales de alta calidad que en su momento lo convirtieron en el perfume más caro. Esto seguramente hará que algunas personas lo asocien erróneamente con ciertos prejuicios. Aunque personalmente prefiero no usar fragancias que considero muy femeninas, y Joy definitivamente cae en esa categoría, no puedo negar su superioridad incluso frente a íconos como el Chanel Nº 5, mereciendo un lugar prominente en tiendas para el deleite de todos.

    Joy es una fragancia de presencia imponente y calidad excepcional, que se suaviza y mejora con el tiempo gracias al ylang-ylang, volviéndose cremosa y envolvente. Representa la esencia de un aroma floral clásico y perdurable, una experiencia olfativa que considero que todos, mujeres y hombres, deberían experimentar al menos una vez. Es el tipo de perfume que asocio con una mujer de elegancia innata, que destaca naturalmente y cuya personalidad deja huella sin necesidad de excesos.

    Aunque 1000 o Sublime pueden ser más del gusto actual, Joy se mantiene inalterable en su posición como una joya mítica e histórica de la perfumería.

    Fue un verdadero placer descubrir Joy. ¡Hasta la vista!

  • FloraLuna1978
    FloraLuna1978

    Recuerdo los días juveniles, rondando 1987 o 1988, cuando mi hermana y yo, con apenas 16 y 15 años, explorábamos el mundo de los aromas. Solíamos adentrarnos en El Corte Inglés, probando distintos perfumes y afinando poco a poco nuestras preferencias olfativas. Joy se convirtió en mi fragancia predilecta, con su inconfundible esencia de rosas, era como llevar un jardín florido contigo. Su sofisticación y elegancia eran inigualables, incluso más que el famoso Chanel N°5. Con el tiempo, aunque experimenté con otras fragancias, siempre quise volver a Joy, pero desafortunadamente ya no lo encontraba. Aunque nunca conservé un frasco, el aroma sigue fresco en mi memoria, tan único y adictivo que siempre lo añoro.

  • ElegantRose17
    ElegantRose17

    Tuve la suerte de heredar este perfume de mi mamá, quien lo recibió como regalo cuando apenas tenía 20 años. Decidió conservar el frasco entero por su encantador aroma.

    El perfume tiene una fragancia intensa y marcada, imposible de ignorar desde que lo hueles. Las rosas sobresalen con una intensidad que aún mantiene su sofisticación y distinción. Definitivamente, es el tipo de aroma para una mujer que irradia sensualidad y confianza en sí misma. Es una lástima que ya no se encuentre disponible, pero me siento afortunada de tener un frasco completo en mi poder.

  • FloralNectar12

    Me transporta a una antigua floristería adornada en tonos dorados, con ese encanto del paso del tiempo. Es una experiencia olfativa que juega en la misma liga que Diorissimo, pero toma un camino propio, dando especial protagonismo a la rosa y a los nardos, y brindando un bouquet más variado de flores. A pesar de compartir el jazmín, aquí se siente más como parte de un ensamble floral más amplio. Es un homenaje a la belleza de las flores, meticulosamente equilibrado entre lo salvaje y lo refinado. Te hace pensar en esos espacios lujosos llenos de fragancia. Para quienes adoran el encanto de las esencias florales clásicas, definitivamente deberían considerar Diorissimo y Joy.

  • Benji442

    Recientemente me topé con Joy, descrito como el perfume más exclusivo del mundo. Siempre me ha llamado la atención, debido a los elogios constantes sobre su rica complejidad y el ensamblaje de sus notas premium.

    Es el aroma distintivo de la icónica María Félix. Sueño con el día en que pueda experimentar esa fragancia por mí mismo.

  • JOY DE JEAN PATOU Eau De Toilette o cómo colapsé de puro éxtasis. Prueba de una edición del 2000, en versión EDT, que parece de 1930 por lo bien conservada y formulada. La ficha de Fragancia se queda corta. No es solo floral, es un chypre floral aldehídico como Chanel 5 y Joya, las trillizas. Me encanta este triunvirato de mujeronas potentes. Jean Patou (1887-1936) empezó con su padre curtidor y luego con su tío peletero, aprendiendo diseño. Entró en perfumería en 1925 tras el éxito de Chanel y Poiret. En 1930 encargó a Henry Almeras crear Joy, una mezcla de rosa y jazmín en proporciones gigantescas: más de 10.000 jazmines de Grasse y 28 docenas de rosas de Grasse y Bulgaria para tres centilitros. Por eso el eslogan: ‘Joy, el perfume más caro del mundo’. Las versiones posteriores ya no son tan lujosas. Joy se basó en Chanel 5, siguiendo la moda de los florales aldehídicos de los 20. Así como hubo modas de fougère, acuáticos, gourmand o ambroxínicos, siempre las habrá. El Joy del 2000 es un aldehídico que apabulla, a pesar de que la ficha no los mencione, porque si los tenía en 2000, en 1930 debieron ser un estruendo. Desde el inicio aparece mezcla de almizcle, civeta y todas las glándulas anales, perianales, prostáticas y vesicales que existen. Ese olor de mi infancia de señoras que no sabía si olían a ricachonas, les olía mal el aliento, eran inalcanzables o acababan de salir del baño sin lavarse. Un aroma intenso, animal, fecal, parafecal, halitósico, sensual, sexual, obsceno, barroco, sofisticado e increíblemente arrebatador, que te arrastra a infiernos lujuriosos sin redención. El olor del pecado por antonomasia. Me gusta, aunque arda en el averno. Que Dios se apiade de mi debilidad. Pensaba que hace años no la soportaría. ¡Cómo cambiamos! Hoy nada huele así y a la mayoría le parecería insoportable. Las flores que más lo definen son el clavel y el ylang-ylang, lo que lo emparenta con Chanel 5 y Joya. La rosa y el jazmín están en segundo plano, potenciando esas dos. También hay patchouli y musgo de roble. El chypre floral aldehídico puede brillar con resinosos como ládano y trementina, y boscosos como líquenes y musgos profundos. Que alguien haga que un perfume con estas notas huela a ambrosía es un misterio. La prueba del 2000 es un clasicismo de otras eras. Su estela y rendimiento son de un no te menees apocalíptico.

  • Una tienda de flores vintage decorada con pan de oro y mucha pátina. Concepto similar al de Diorissimo pero muy diferente, con una ejecución más nítida en la rosa y los nardos; más plural en flores. Ambos llevan jazmín, pero aquí está rodeado de otras flores. Es una floralidad clásica, muy arreglada, con la parte natural y asilvestrada bien medida y controlada. Me imagino salones de belleza o tocadores majestuosos oliendo a esto. Para amantes de los zumos de flores vintage, a por Diorissimo y Joy.

  • Este perfume llegó a mis manos gracias a mi madre. Se lo regalaron cuando tenía 20 años y, enamorada del aroma, guardó la botellita entera. Huele fuerte y firme, desde el primer momento se nota y no hay duda de que es Joy. Las rosas destacan con potencia sin perder la clase y elegancia distintivas. Ideal para una mujer sensual y segura. Qué pena que ya no se encuentre y una fortuna, pero suerte de contar con un frasco completo.

  • El mítico Joy, el más caro del mundo. Me da mucha curiosidad, solo he leído y oído alabanzas por su complejidad y combinación exquisita de las mejores notas, hablando de calidad. Es el aroma de la famosísima Doña María Félix. Ojalá algún día pueda sentir ese olor…

  • Elegante, floral y delicioso. Me transporta a las mujeres de los 30 locas por la última moda. El perfume más caro del mundo, tal como Jean Patou quiso que fuera ‘JOY’. Un sentimiento de felicidad pura, un ensayo olfativo. Tras la crisis del 29, Patou y Almeras eligieron esas notas para este elixir. Salida: rosa de Bulgaria, ylang-ylang y nardos. Corazón: jazmín y rosa de mayo. Fondo: almizcle y sándalo. Diseñada por Louis Sue, luego en cristal de Bacarat para lucir más. En 1960 la piratearon, como hoy con los clones. En los 30, para 30 ml necesitaban 28 docenas de rosas y 10.000 jazmines. Solo las más ricas lo tenían. Yo siento ylang-ylang, nardos y magnolias, notas aldehídicas y otras en la salida y secado. A los 30 min es una sinfonía potente y delicada. Te hace sentir poderosa, créelo, en la piel es dulzura, clase y carácter. Gracias Jean Patou por tus creaciones, 10000 y Sublime también.

  • Carmen Salinas lo confesó en una entrevista: era el aroma de la Doña María Félix. Me muero por probarlo algún día.

  • Sofia Garrido

    Lo pillé en un bazar, una pequeña botellita de prueba… me encantó el olor, como ese perfume de antaño, poderoso pero femenino y delicado. Ya casi me la acabo y es de mis favoritas. Una verdadera joya.

  • Irene Alvarez

    Lo encontré en un bazar, una pequeña botellita de prueba… me encantó el olor, como ese perfume de antaño, poderoso pero femenino y delicado. Ya casi me la acabo pero es de mis favoritos. Una verdadera joya.

  • Andres Fernandez

    Este perfume llegó a mis manos gracias a mi madre. Se lo regalaron cuando ella tenía 20 años y, enamorada del aroma, decidió guardar la botellita entera. Su aroma es fuerte y firme, desde el momento en que se percibe se hace notar y no queda duda de que es Joy. Las rosas destacan de una manera potente sin perder la clase y elegancia distintivas de este perfume. Una fragancia indicada para una mujer sensual y segura de sí misma. Una pena que ya no se pueda encontrar y una fortuna, en mi caso, de contar todavía con un frasco completo.

  • Femenina, elegante, floral, inocente… no es un perfume sexual, pero sí sumamente delicioso. Es el que para mí encapsula perfectamente la imagen de la mujer clásica, femenina, tan dulce como una flor y tan delicada.

  • Joy es pura elegancia, una de las pocas que mezcla jazmín y nardo sin liarse. Maneja esas notas a la perfección y saca todo su potencial. Logra que adoremos el civet, esas secreciones animales que la hacen fascinante al olfato, aunque seguro a muchos no les va. Al tener durazno, no se queda seca, se mantiene jugosa y dulce, sin ser empalagosa. No la veas como una copia del jazmín; aunque se parezca muchísimo, ella es más ambiciosa. Al aplicarla, al principio dominan las notas verdes, el civet y los aldehidos. El jazmín está ahí desde el inicio, pero con todo ese aluvión de notas, recién se uniformiza y gana fuerza tras unos minutos. Al final, la rosa y el lirio del valle cobran protagonismo. El civet y lo verde persisten toda la fragancia, pero se debilitan desde el arranque para dejar paso a otras notas. ¡Excelente floral!

  • David Hernandez

    Tengo una botella de 1983 y también 1000 y Sublime. Me emocionó la reseña de La DameDe Noir y me identifico plenamente, poco que añadir. Para mí, Joy es la menos actual de las tres, menos ponible bajo los estándares de hoy, aunque son auténticas joyas. Supongo que la civeta tiene que ver, igual que el tratamiento a la rosa y jazmín. Acostumbrados a florales azucarados, el dulzor de estas flores (hechas con los mejores aceites esenciales para ser el perfume más caro) hará que muchas las dejen asociándolas a tópicos de mujer mayor. Aclaro que no la probé en piel, solo en papel, pues no me pongo perfumes femeninos. Joy es absolutamente femenino. Hoy que sigue vendiéndose Chanel 5, Joy es mejor, así que debería estar en tiendas para que todos la conozcan. Tiene gran presencia, calidad a raudales y evoluciona horas, suavizando la civeta y haciendo que el ylang-ylang se torne cremoso. Una fragancia floral histórica, mítica, prototípica que dura horas y cualquier mujer (o hombre) debería conocer. Un perfume con buen gusto, para una mujer de clase y elegancia natural que hace valer su categoría sin estridencias, amable pero con personalidad. Repito: 1000 o Sublime gustan más hoy, pero no quitan el trono a Joy como perfume mítico. Un honor haberte conocido, Joy au revoir!

  • El mítico Joy, el más costoso del mundo. Un perfume que me da muchísima curiosidad, solo he leído y escuchado alabanzas hacia él por su complejidad y su exquisita combinación de las mejores notas, hablando de calidad. Este es el perfume que usaba la famosísima Doña María Félix. Ojalá algún día poder sentir ese aroma…

  • Fragancia súper intensa que grita opulencia; por algo le llamaron ‘el perfume más caro del mundo’. La nota de civeta se nota mucho, pero con una base floral-aldehídica, no es para narices delicadas que buscan perfumes suaves. Recomendable para mujeres con carácter, de 40 en adelante, es un perfume muy formal.