Para mujeres
Aimez – Moi Caron
Acordes principales
Descripción
Descubre la encantadora fragancia Aimez-Moi de Caron, una creación magistral que captura la esencia del amor y la feminidad con su simbiosis de ingredientes exquisitos. De entrada, esta fragancia te envuelve en un velo de misterio y frescura gracias a sus notas altas de violeta, anís estrellado, menta y cardamomo, complementadas a la perfección por la chispeante bergamota. Esta atomización inicial te lleva a un viaje sensorial insuperable.
Conforme Aimez-Moi Caron se asienta sobre la piel, sus notas medias de iris, durazno (melocotón), tintura de rosas, magnolia y jazmín florecen, ofreciendo un corazón floral embriagador que cautiva los sentidos. Esta combinación es la encarnación de la gracia y el encanto que definen a una mujer Caron.
El viaje olfativo concluye con unas notas de fondo cautivadoras compuestas por matices amaderados, almizcle, vainilla, sándalo y ámbar. Estos componentes proporcionan un cálido abrazo que permanece, dejando un rastro seductor e inolvidable.
Aimez-Moi Caron es más que un perfume; es una declaración de amor hacia uno mismo y hacia la vida, perfecto para la mujer moderna que busca expresar su fuerza y suavidad a la vez. Este exquisito elixir es ideal para usar en cualquier ocasión, transformando cada atomización en un acto de amor propio y afirmación.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
2.302 votos
- Positivo 84%
- Negativo 14%
- Neutral 2,3%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
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Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
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Género
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Unisex femenino
Unisex
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Precio
Extremadamente costoso
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Precio moderado
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Llevo tiempo tras este perfume único por su elegante y distinta manera de capturar el aroma de la violeta. Finalmente, conseguí una edición vintage, la misma que había visto en fotos, y realmente me ha conquistado. Al principio, la mezcla de menta, bergamota, cardamomo y un toque de anís crea una sensación más especiada que fresca, lo cual me sorprendió ya que esperaba sentir de inmediato las violetas. Este inicio me resulta un poco largo ya que tarda cerca de una hora en cambiar. Con el tiempo, emerge un dulzor de violetas entretejido con notas de flores blancas, durazno, sándalo y ámbar, logrando un equilibrio entre frescura y calidez sin resultar empolvado. La duración es buena, con una estela que se va suavizando hasta quedar muy sutil en la piel, dejando un rastro de vainilla ligera, almizcle suave y ámbar al final.
He visto comparaciones con Apres l’Ondee y aunque comparten ciertas similitudes, este perfume se siente más moderno y atemporal. Es ideal para el día y aunque es versátil, su difícil disponibilidad me hace querer reservarlo para ocasiones especiales. No sé si ha cambiado desde su lanzamiento inicial, pero si te atraen las violetas en su versión menos convencional, te invito a probarlo; es un perfume verdaderamente bello.
No pude resistirme a este perfume, ¡y vaya sorpresa que me llevé!
Es el aroma a anís más increíble que he encontrado. Tiene esa combinación exquisita de anís con un toque sofisticado de violeta, una dulzura casi adictiva, todo envuelto en notas ambarinas y una pizca refrescante de menta. Al primer olfato, te envuelve esa sensación profunda y lujosa, casi como si te acurrucaras en un terciopelo oscuro. Y ahí no termina todo, porque al dedicarle un momento más, emergen delicadamente la vainilla y un sutil aroma a madera de sándalo, complementados con un toque ligero de especias.
Al aplicarlo, lo primero que te saluda es esa refrescante combinación de bergamota y menta. Poco después, el anís y la violeta toman protagonismo, acompañados cercanamente por las notas amaderadas. Con el tiempo, el anís se torna más dulce y embriagador, dominando de una manera elegante gracias a su impecable equilibrio. Hacia el final, detectas un sutil aroma a rosa roja que aparece sutilmente, sumando un toque final perfecto.
He escuchado que Dominique Ropion se inspiró en la legendaria fragancia N’aimez que moi para crear esta maravilla con un guiño a los 90, pero reimaginada. Aunque comparten algunos elementos clave como violeta, rosa, vainilla y ámbar, cada una toma su propio camino, logrando ser únicas a su manera.
Caron se anota otro triunfo con este perfume. Simplemente magnífico.
Por favor, ámame, te lo imploro, mi vida no es completa sin ti, mi amor, ámame.
Justo como lo has escuchado; no hace mucho, los amantes franceses mantenían una formalidad asombrosa. Incluso en el cine francés de antaño, durante esa era dorada de locura y amor, los enamorados mantenían una cortesía impresionante en sus intercambios.
Esa es la peculiaridad de los franceses, para bien o para mal.
Por eso, el nombre de esta fragancia de CARON es tan emblemático. No se conformó con un simple ‘ámame’ sino que optó por ‘ámeme usted’, destacando la importancia de conservar ese toque de formalidad y buenos modales incluso en los momentos más pasionales.
Una mezcla de contención y sensualidad; de elegancia a través del éxtasis.
Estos conceptos, aunque relegados en muchas culturas modernas, son esenciales en nuestra historia como humanidad.
Así es AIMEZ-MOI de CARON. Un perfume que trasciende el tiempo, lleno de romanticismo; sensual, sofisticado y armonioso.
Gracias a la encantadora ANNA CÉ, tuve la suerte de descubrir este exquisito perfume FLORAL de CARON, una marca conocida por su maestría en fragancias florales femeninas y fougère masculinas, siempre con un toque de clasicismo y refinamiento.
Nada se siente sintético en AIMEZ-MOI. Su apertura es una encantadora combinación de cítricos con un toque floral. Percibo bergamota y mandarina, que sorprendentemente vienen de notas declaradamente anisadas, pero que yo siento más como cítricas.
Acto seguido, un delicioso matiz de caramelos de violeta mentolados refresca el aroma, logrando un efecto parecido al iso e-super, pero sin esa sensación artificial.
Aunque se menciona la nota de cardamomo, yo personalmente no la detecto.
Es como si estuviera sobrevolando el idílico paisaje de los Alpes austriacos en verano, donde, entre el frescor de las violetas mentoladas, se fusionan dulces flores avainilladas, invitándome a descansar entre ellas y disfrutar de su polen y néctar.
Incluso la complicada nota de melocotón, que suele ser abrumadora, aquí está perfectamente equilibrada; presente pero no agobiante.
Al secar, me recuerda a una Guerlinade pero con más presencia floral y esa misma atmósfera empolvada, dulce y soñadora.
Lo mejor es que, a pesar de su notable desempeño, no resulta para nada invasivo.
AIMEZ-MOI de CARON combina todos los elementos de un fruitchouli moderno, sin caer en lo predecible.
Encarna esa discreción y medida reminiscente de los amantes franceses de obras como ‘Las amistades peligrosas’.
‘Adiós, mi querida Cécile; adiós, mi amada. Piensa en tu amante que sufre y recuerda que sólo tú puedes devolverle la felicidad’
La marca Caron, que arrancó su legado en 1904, se ha distinguido siempre por crear fragancias con un toque muy de su propia esencia, algunas de ellas con un aire clásico y otras con un estilo que trasciende el tiempo. Entre sus joyas olfativas se encuentra ‘Pour un homme’ y mi predilecta, ‘Aimez-Moi’, creada por Dominique Ropion. Esta última salió al mercado en 1996 y fue seleccionada para formar parte de ‘La Selection’ en 2013-2014, bajo la dirección de Richard Fraysse. Actualmente, Jean Jacques es quien lidera la creación de nuevos aromas en Caron, que además ha renovado el diseño de sus botellas. En cuanto a ‘Aimez-Moi’, este perfume se caracteriza por una salida vibrante y jugosa de bergamota que se fusiona con un distintivo aroma a violeta, similar al de los caramelos de esta flor, para luego dar paso a toques de anís, convirtiéndose en la estrella del perfume junto con la violeta. El anís es sutil, con un ligeramente polvoreado toque de iris y ionona, que con el tiempo revela atisbos refrescantes de menta, habilidosamente incorporados por Ropion para evitar que la fragancia se torne abrumadora. La adición de melocotón, gardenia y un ámbar caramelizado añade complejidad pero sin saturar. ‘Aimez-Moi’ es, sin duda, una fragancia excepcional y muy bien lograda que aporta una sensación de jovialidad. Se adapta perfectamente para las estaciones de invierno a primavera por su calidez, aunque yo la considero ideal para cualquier época del año. Es un perfume altamente recomendable, especialmente en su versión original, que se enfoca aún más en la inolvidable combinación de anís y violeta.
Desde que salió en 1996, este es mi perfume de por vida. Últimamente ha sido un lío encontrarlo, así que cuando logro pillar stock, me llevo todas las botellas que encuentro y las curo como si fueran joyas. Aunque tengo un montón de olores, siempre vuelvo a Aimez-Moi; ninguno me gusta tanto. Su aroma a anís es único y me vuelve loca, aunque en mi piel con el tiempo se transforma en algo increíble: tabaco envuelto en anís, violeta y menta. Es un olor que no puedo dejar de oler y simplemente lo amo.
Caron es una casa histórica desde 1904, pura esencia de nicho con obras maestras clásicas y atemporales como Pour un Homme y Aimez-Moi, obra de Dominique Ropion que es mi favorita de la marca (aunque me faltan muchas por probar). Este perfume de 1996 fue relanzado en la Colección ‘La Selection’ de 2013-2014 bajo Richard Fraysse, quien dirigió la casa durante años; ahora tienen a Jean Jacques como nariz jefe y las botellas tienen un rediseño precioso. Volviendo a Aimez-Moi: empieza con una salida fresca, madura y jugosa de bergamota que acompaña un acorde de violeta delicioso, tipo caramelos de ese sabor. Poco a poco salen destellos de anís hasta dominar junto a la violeta (con permiso de mi amada Lolita Lempicka, es el anís más bello que he probado). Es un anís delicado, levemente atalcado por iris e ionona, y tras un tiempo deja ver menta fresca (si no fuera por la maestría de Ropion, habría sido un desastre). Esta genial nota de menta enlaza todo para dar un soplo de frescura sin que el dulzor frutal del melocotón, la gardenia aterciopelada o el ámbar caramelizado transparente saturen la composición. Es una fragancia preciosa, muy bien ejecutada que da jovialidad, perfecta para el cambio de invierno a primavera por su contraste cálido, pero yo la usaría todo el año. La recomiendo muchísimo, y si encuentras la versión original, mejor aún, porque tiene menos facetas verdes y se centra más en esa maravillosa nota de anís y violeta.
Ámame a mí! Básicamente el mejor perfume centrado en el anís que he probado hasta ahora. Un anís avioletado goloso, ambaroso, con pequeños toques de menta. Es intenso, oscuro con textura aterciopelada. Eso es lo primero que nos viene a la nariz. Pero si seguimos investigando también percibimos notas de vainilla y un suave sándalo-amaderado con sutiles especias. La bergamota y la menta son las primeras notas que se sienten apenas pulverizamos, después el anís y la violeta se encienden más fuerte junto a las notas de maderas. Un anís avioletado dulce y licoroso sobreviene de forma intensa al pasar los minutos, esta nota tan bien lograda y orquestada es la que lleva a esta fragancia hacia la excelencia. Los suaves toques de rosa roja, solo surgen al final de la fragancia. Dicen que Dominique Ropion utilizó de inspiración la fragancia N’aimez que moi para crear una actualización 90’s de aquel éxito de Caron. Y si bien comparten cierto ADN en notas centrales como (violeta, rosa, vainilla, ámbar) son fragancias que toman caminos distintos, pero manteniendo al menos un poquito de esa correlación. Otro acierto de Caron! Magnífica.
AIMEZ-MOI, te ruego, no puedo vivir sin ti, mi amor, ámame. Así como lo oís, hasta hace poco los amantes franceses se trataban de ‘usted’. Aún en películas de la nouvelle vague de los 50 y 60, parejas en trance amoroso se trataban así. Los franceses son así, para lo bueno y lo malo; por eso tiene tanto significado el nombre de CARON. No le llamaron Ámame tú, sino Ámeme usted, porque quiso simbolizar mantener las formas y los modales dentro de la pasión y el fragor amoroso. La contención en la sensualidad, la elegancia en el éxtasis. Conceptos en desuso hoy en día, pero parte de la historia de la humanidad, como ocurre con AIMEZ-MOI de CARON. Una fragancia intemporal, romántica, sensual, elegante y equilibrada. Gracias a la muy amable y encantadora ANNA CÉ, conozco un perfume floral de CARON, casa especializada en florales femeninos y fougère masculinos, con un clasicismo y exquisitez que siempre se agradece. Nada es artificial en AIMEZ-MOI. Su salida es cítrica con un ligero punto floral: bergamota y mandarina, quizás provengan de ese anís que casi percibo como cítrico más que como anís en sí. Inmediatamente, un delicioso aroma a caramelos de violeta mentolados que oxigena la fragancia, produciendo un efecto similar a un iso e-super, pero sin la prevalencia artificial. No percibo la nota declarada de cardamomo en ningún momento. Me encuentro sobrevolando un paisaje alpino austríaco en pleno verano, solsticio de verano, donde las notas cítricas de una violeta mentolada se entremezclan con flores dulces avainilladas que me invitan a sentarme sobre ellas y libar el polen y el néctar. Incluso esa nota difícil del melocotón, que suele ser insidiosa, aquí está sabiamente dibujada: presente pero sin atosigar. El secado podría asemejarse a una Guerlinade más cargada de florales que el acorde de GUERLAIN, pero con ese aire empolvado, dulce y ensoñador. Además, el rendimiento es superior a la media y no resulta intrusivo. AIMEZ-MOI de CARON tiene todos los componentes de un fruitchouli actual, pero nada más alejado de ese aroma. Tiene esa discreción y mesura que tienen los amantes franceses de ‘Les liaisons dangereuses’.
Había estado a la caza de este perfume desde hace tiempo, por su reputación de ser una buena, fina y poco usual interpretación de un aroma de violeta. Tuve la suerte de encontrar un frasco vintage, igual al de la foto, y debo decir que me gusta mucho. La salida es un poco extraña, se percibe la menta con bergamota y cardamomo y levemente el anís, esto seguramente lo idearon para darle frescura con notas inusuales, no totalmente cítricas, pero yo lo siento más picante que fresco. Esta fase dura aproximadamente una hora, demasiado para mi gusto personal, pues de inicio no huelo nada de violetas y me hubiera encantado sentirlas desde su salida. Poco a poco va surgiendo entre esta “frescura mentolada-especiada” el aroma a violetas dulces y anisadas, muy agradable, no se siente empolvado a pesar del iris debido a que la violeta se acompaña de flores blancas, durazno, sándalo y ámbar, que le dan calidez. Esta fase es la que más me gusta y es curioso notar que se va alternando la nota de violeta “fría” dada por la faceta anisada con la otra nota “cálida” por el ámbar, sándalo y durazno. Esto dura aproximadamente 4-5 horas con estela discreta a moderada y luego baja a ras de piel, con aroma residual de vainilla muy ligera no Gourmand, almizcle no animalico y ámbar. He leído comentarios de que la salida recuerda a Apres l’Ondee y es cierto que le da un aire, aunque no se percibe tan melancólica o retro, es una interpretación más moderna e igualmente atemporal. La considero más de día que de noche y me parece versátil aunque debido a que cuesta trabajo conseguirla no la ocuparía de diario, pienso conservar mi frasco como un pequeño tesoro. Desconozco si ha sido reformulada pues se comercializa con otra botella. No es para todos los gustos, pero si buscas violetas no empolvadas y lo encuentras, dale una oportunidad, es muy hermoso perfume.
Mi perfume preferido desde que se lanzó en 1996, al pasar de los años lo sigo teniendo, ha sido difícil encontrarlo los últimos años y cuando lo hago compro todas las botellas que tienen pero aún así lo cuido demasiado. Tengo más perfumes pero siempre vuelvo a Aimez – Moi, ninguno me gusta tanto como este, su delicioso aroma de anís que ningún otro perfume tiene me vuelve loca aunque en mi piel con el paso de las horas se transforma un olor a tabaco envuelto en las notas de anís, violeta y menta que no puedo dejar de oler. Lo amo.