Para hombres

Angel Schlesser Homme Angel Schlesser

Thierry Wasser
Perfumista
Thierry Wasser
3,76 de 5
740 votos

Acordes principales

Descripción

Descubre la esencia de la masculinidad moderna con Angel Schlesser Homme de Angel Schlesser, una fragancia que encapsula la elegancia y sofisticación del hombre contemporáneo. Creada para el hombre que aprecia los detalles, esta emblemática colonia es una combinación perfecta de frescura y profundidad.

Al primer contacto, la bergamota y el anís estrellado te envuelven en una oleada de frescura, preparándote para un viaje sensorial único. Este inicio chispeante da paso a un corazón donde el cardamomo y el jengibre se entrelazan con la suavidad inesperada del arroz y la lavanda, creando un contrapunto espicé que es tanto intrigante como reconfortante.

La base de Angel Schlesser Homme se revela con una calidez envolvente, donde el vetiver, el cedro de Virginia y el sándalo se funden con notas delicadas de canela y abeto. Esta rica mezcla se completa con un toque de almizcle, musgo de roble y sándalo, dejando una impresión duradera que es a la vez terrenal y exquisitamente refinada.

Ideal para el uso diario o para ocasiones especiales, Angel Schlesser Homme se destaca como una fragancia distintiva que celebra la complejidad del espíritu masculino. Su atomización delicada asegura una experiencia olfativa que perdura, haciendo de cada momento una declaración de estilo y personalidad.

Resumen rápido

Cuándo llevarla (votos)

  • Invierno 10%
  • Primavera 35%
  • Verano 33%
  • Otoño 22%
  • Día 82%
  • Noche 18%

Notas clave

Comunidad

740 votos

  • Positivo 76%
  • Negativo 17%
  • Neutral 6,9%

Pirámide olfativa

Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.

Comunidad

Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.

Propiedad

¿La tienen, la tuvieron o la quieren?

Uso recomendado

Estación y momento del día con más votos.

Dónde comprar

Compara tiendas verificadas para Angel Schlesser Homme Angel Schlesser y elige según envío, precio o disponibilidad.

Amazon

Amazon

Envío rápido

Entrega rápida y política de devoluciones conocida.

Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.

Ver en Amazon
eBay

eBay

Más opciones

Más opciones de precio, formatos y vendedores.

Útil para comparar alternativas antes de decidir.

Ver en eBay

Características

Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.

Longevidad

Escasa

Débil

Moderada

Duradera

Muy duradera

Estela

Suave

Moderada

Pesada

Enorme

Género

Femenino

Unisex femenino

Unisex

Unisex masculino

Masculino

Precio

Extremadamente costoso

Ligeramente costoso

Precio moderado

Buen precio

Excelente precio

A los usuarios que les gusta esta fragancia, también les gusta:

Reseñas

Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.

Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.

11 reseñas

Mostrando las más recientes primero.

  • Aromas17

    Estoy seguro de que no muchos han oído hablar de este perfume, lo cual tiene sentido ya que nunca ha sido un boom en el mundo de las fragancias.

    Angel Schlesser pour homme representa, para mí, una de esas fragancias que no brillan tanto si las pones al lado de sus contemporáneas, aquellas que rememoran la frescura y lo moderno de la vida citadina. Últimamente, me siento más atraído por los clásicos atemporales o las opciones más populares que emergieron a principios del siglo XX, ya que encuentro la mayoría de las nuevas propuestas en perfumería demasiado exageradas y con una calidad que, hace dos décadas, hubiera sido comparada con la de un ambientador común. Aunque hay marcas de nicho interesantes, mi bolsillo no siempre permite explorarlas. Sin embargo, últimamente he comenzado a apreciar fragancias como esta, que emanan una calma refrescante lejos de los aromas dulzones y mainstream de hoy, donde parece que todo gira alrededor de la pera y otros añadidos como praliné.

    Al igual que su contrapartida femenina, que me fascina, Angel Schlesser tiene ese intrigante toque de ‘limpio pero no tanto’ que también vimos en perfumes como Eau Torride de Givenchy o algunos de Calvin Klein de finales de siglo. Luego de superar la primera impresión, algo genérica, con un toque de bergamota común, se destapa una fragancia que, aunque efímera y de sillage modesto, resulta intrigante. La nota de abeto se pierde para mí, y eso que suele ser bastante distintiva. Lo que sí encuentro es una mezcla de almizcle de lavandería y bergamota verde sobre un fondo bastante original de tonos aromáticos y un dulzor que recuerda al almidón. El cardamomo me llega como una textura suave, casi etérea y levemente floral, acompañado de un toque de arroz crudo, creando un impacto visual de inocencia manchada. El esfuerzo por captar ese tenue toque dulce y empolvado que perdura es realmente placentero, con un aire atractivo, pero sutílmente provocador.

    A primera vista podría parecer una colonia simplesita y almizclada con aire a lavandería, pero hay matices de mineralidad que te llevan a sabores algo metálicos, típicos de heridas en la boca o brackets, mezclados con el confort de heno o un cojín usado en la combinación de arroz/cardamomo. Este contraste entre lo frío y lo acogedor le da un toque único.

    Pese a parecer algo genérica al estilo de las fragancias de 1999, tiene su encanto especial, fresca pero con un toque especiado, limpia pero con profundidad, verde sin ser rústica. Si tuviera un poco más de fuerza, sería increíble…

  • Caballero87

    Acabo de ponerme este perfume por primera vez después de encontrarlo en una tienda y realmente me ha dejado impresionado. Tenía ganas de compartir mi experiencia porque siento que este aroma, y la marca detrás de él, no tienen toda la atención que merecen, tal como mencionó Espartaco. No es el aroma en sí lo que me ha hecho reflexionar, porque hoy día estamos todos en busca de esa fragancia revolucionaria y hermosa al olfato. Quizás es hora de aceptar que el mundo de los perfumes ha explorado casi todo, y esos ingredientes naturales que le daban tanta riqueza ya no son tan comunes. Al entender esto, podemos apreciar estos olores que alguna vez pasamos por alto, de una manera nueva. Esta fragancia me recuerda a la limpieza de la ciudad, como toallitas, parques, suavizantes y ropa fresca. Parece simple, pero juega con varios matices: especias ligeras, toques cítricos, verdes y maderas, todo mezclado con un dulzor discreto que supongo viene del anís y el sándalo. Tiene un aire ligero y algo melancólico, perfecto para el uso diario, para la oficina o salidas sociales, sobre todo cuando hace calor. Además, es de una marca española, creada por un perfumista reconocido y a un precio accesible de 23 euros por 125 ml. En mi piel, dura un tiempo razonable y deja una estela suave. Lo que más valoro es que, al igual que su publicidad y la esencia de la marca, no pretende ser más de lo que es: sencillez elegante. Definitivamente vale la pena probarlo sin expectativas, tal vez es tiempo de dar la bienvenida de nuevo al minimalismo.

    Nos vemos!

  • DamaFragante12
    DamaFragante12

    DamaFragante12 compartió su experiencia con un perfume que, si bien comenzó sin llamar mucho la atención, ha sabido adaptarse y reinventarse, encajando a la perfección con las tendencias actuales de las fragancias. Describe su aroma como fresco y limpio, destacando por su durabilidad y presencia. En su piel, el almizcle predomina, evocando el reconfortante aroma del jabón de lavandería, complementado por un toque de vetiver que le añade un distintivo aire masculino. Lo imagina perfecto para un hombre joven, activo, preferiblemente durante el día, complementando un look casual, deportivo o semi-formal con camisas de tonos claros. Aunque no lo considera apropiado para la noche, ni particularmente sensual, lo encuentra ideal para climas cálidos o los meses de entretiempo. Destaca el trabajo del perfumista de Guerlain, conocido por su amor a la bergamota, logrando un perfume equilibrado que, pese a los años, se presenta como una opción muy atractiva tanto por su modernidad como por su precio accesible.

  • fragant_lover12
    fragant_lover12

    A mí no me pareció muy fresco, la verdad. Me da la sensación de que huele más a ciprés, a pesar de que en la descripción mencionan que tiene notas de abeto. Además, tiene este toque como a polvo, que le da un aire bastante formal y serio.

  • Ninguna reseña para esta colonia, y no es extraño, pues nunca fue un éxito masivo. Angel Schlesser pour homme es bastante irrelevante comparado con sus contemporáneos de la era de la limpieza urbana y futurista. Yo me he quedado pegado a los grandes clásicos o a lo comercial de los 90; hoy en día la perfumería comercial me parece excesivamente hablona, con acabados que en los 20 serían propios de un ambientador. También hay marcas de autor, pero no puedo probarlas todas, así que últimamente valoro colonias como esta: transmiten serenidad, lejos de las fragancias empalagosas de ahora (la que no lleva pera lleva pera y praliné o merengue quemado). Como su versión femenina (que me encanta), Angel Schlesser tiene ese toque de ‘limpieza sucia’ que exploraron perfumes como Eau Torride de Givenchy o ciertos Calvin Klein de los 90. Pasada la primera bufanda, con una bergamota genérica que recuerda a las duchas del gimnasio, queda un agua interesante, aunque de vida corta y estela pobre. Dicen que lleva abeto, pero mi nariz no lo coge, y es una nota que suele destacar. Lo que hay es una fórmula de almizcle de lavandería con filos de bergamota inmadura, un almizcle áspero e industrial, sobre un fondo muy chulo de matices aromáticos con un dulzor almidonado. El cardamomo lo siento con textura de almohada, mullido, polvoriento y casi floral, como cardamomo y arroz crudo, la mezcla perfecta para ese efecto de querubín regordete y algo sucio. Es bonito esforzarse en el olfato para sentir ese tintineo de dulzor apolvado que acompaña a la fragancia hasta morir, un aire sabroso pero no comestible, más bien sexy y juguetón. Parece una colonia sencilla, almizclada y a lavandería, pero con un trasfondo donde captas resabios minerales, ese dulzor alumínico de las heridas bucales y los aparatos dentales, más el aire a heno o cojín mullido y usado de arroz/cardamomo. Estos dos conceptos funcionan: frialdad por un lado, temperatura ambiente por otro. Parece un agua genérica de 1999, pero tiene su cosa: fresca pero yodada, limpia pero especiada, verde pero no campestre; si tuviera más potencia, sería la ostia.

  • Hoy probé esta fragancia en una perfumería y me quedé sorprendido. Esperaba ser el primero en reseñarla porque, como dice Espartaco, es poco conocida y la firma merece más ruido. Lo que me sorprendió no fue tanto el aroma, que hoy en día parece que esperamos una inspiración divina para romper con todo y ser bonitos. Quizás debamos darnos cuenta de que poco más hay que explorar, y que los ingredientes naturales que daban cuerpo ya no volverán. Así, como Espartaco y yo, podemos valorar mejor estas fragancias que en su tiempo consideramos irrelevantes, pero que con perspectiva actual adquieren otro valor. Esta fragancia, con aire de limpieza urbana, limpiafaciales y ropa limpia, es simple pero juega con tonos: especiados, cítricos, verdes, amaderados… discretamente encantadora, todo ello con un suave dulzor de fondo (imagino anís y sándalo), un aire ligero y melancólico, moviéndose en la intimidad y el minimalismo de una fragancia cítrica suave. Comparado con lo de hoy, su calidad es buena, ideal para diario, oficina o socializar, especialmente en días templados o cálidos. Para remate, es casa española, hecha por un perfumero famoso, y cuesta 23 eur/125 ml. En mi piel, duración moderada y estela suave. Lo que más me gusta, igual que de la publicidad y la firma, es que no es pretenciosa, hace gala de sencillez con buen gusto. Merece ser probada sin expectativas. Quizás ha llegado el revival del minimalismo. Au revoir!

  • Probé esto en una perfumería y me dejó sin palabras. Esperaba ser yo el primero en hablar de él porque, como dice Espartaco, la marca merece más ruido. Lo que me impactó no fue el olor, sino que hoy en día parece que necesitamos magia para crear algo bonito, cuando quizás ya no hay nada nuevo que explorar. Los ingredientes naturales de antes no vuelven, así que hay que valorar como Espartaco y yo estas joyas que antes ignoramos. Huele a ciudad limpia, a ropa recién lavada y a parques urbanos. Parece simple pero juega con especias, cítricos, verdes y maderas de forma encantadora, todo con un fondo dulce de anís y sándalo. Es ligera, melancólica y minimalista. Comparado con lo de hoy, la calidad es buena: ideal para diario, oficina o salir, sobre todo en días templados. Y para rematar, es de una casa española hecha por un gran maestro, cuesta 23 euros los 125 ml. En mi piel dura moderado con estela suave. Lo que más me gusta es que no es pretencioso, sino sencillo con buen gusto. Merece probarse sin expectativas. Quizás llegó el momento del revival del minimalismo. Au revoir!

  • Elena Iglesias

    Olvídate de la fama, este perfume fue un secreto a voces que ahora se ha puesto de moda y huele moderno. Es fresco, limpio y se queda bien en la piel; el almizcle huele a jabón de lavandería y el vetiver le da toque varonil. Huele a chico joven, dinámico, para días soleados con camisa clara o ropa informal. No es para la noche ni para seducir, pero en calor brilla. El perfumista de Guerlain, que ama la bergamota, lo ha equilibrado perfecto. Tiene años pero se ve actual y vale la pena por el precio.

  • Este perfume pasó desapercibido en su tiempo. Nunca fue ni es muy conocido, pero su aroma lo ha rejuvenecido y vuelto moderno, tal como evolucionan los perfumes actuales. Es fresco, huele a limpio y tiene buena fijación y estela. En mi piel destaca el almizcle, que da aroma a jabón de lavandería. También percibo vetiver, lo que le da carácter masculino. Huele a hombre joven, dinámico, que le gusta el día y se lo pone para dejar una estela amable, con estilo deportivo o camisa blanca y pantalones informales. No es nocturno. Carece de sensualidad pero es estupendo para temperaturas cálidas y meses templados; con el frío se queda muy recatado. El perfumista de Guerlain, amante de la bergamota, hizo un buen trabajo. Está bien balanceado y presenta equilibrio. Es una fragancia con años que se ha vuelto muy actual y que además tiene un precio estupendo por lo que ofrece.

  • Ninguna reseña para esta colonia, y no es raro, pues nunca fue un éxito masivo. Angel Schlesser pour homme es bastante irrelevante comparado con sus contemporáneos de la era de la limpieza urbana y futurista. Yo me he quedado pegado a los grandes clásicos o a lo comercial de los 90; hoy en día la perfumería comercial me parece excesivamente hablona, con acabados que en los 20 serían propios de un ambientador. También hay marcas de autor, pero no puedo probarlas todas, así que últimamente valoro colonias como esta: transmiten serenidad, lejos de las fragancias empalagosas de ahora (la que no lleva pera lleva pera y praliné o merengue quemado). Como su versión femenina (que me encanta), Angel Schlesser tiene ese toque de ‘limpieza sucia’ que exploraron perfumes como Eau Torride de Givenchy o ciertos Calvin Klein de los 90. Pasada la primera bufanda, con una bergamota genérica que recuerda a las duchas del gimnasio, queda un agua interesante, aunque de vida corta y estela pobre. Dicen que lleva abeto, pero mi nariz no lo coge, y es una nota que suele destacar. Lo que hay es una fórmula de almizcle de lavandería con filos de bergamota inmadura, un almizcle áspero e industrial, sobre un fondo muy chulo de matices aromáticos con un dulzor almidonado. El cardamomo lo siento con textura de almohada, mullido, polvoriento y casi floral, como cardamomo y arroz crudo, la mezcla perfecta para ese efecto de querubín regordete y algo sucio. Es bonito esforzarse en el olfato para sentir ese tintineo de dulzor apolvado que acompaña a la fragancia hasta morir, un aire sabroso pero no comestible, más bien sexy y juguetón. Parece una colonia sencilla, almizclada y a lavandería, pero con un trasfondo donde captas resabios minerales, ese dulzor alumínico de las heridas bucales y los aparatos dentales, más el aire a heno o cojín mullido y usado de arroz/cardamomo. Estos dos conceptos funcionan: frialdad por un lado, temperatura ambiente por otro. Parece un agua genérica de 1999, pero tiene su cosa: fresca pero yodada, limpia pero especiada, verde pero no campestre; si tuviera más potencia, sería la ostia.