Para mujeres
Black Bvlgari
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Descripción
Descubre la esencia misteriosa y envolvente de Black Bvlgari, una fragancia que captura la esencia de la modernidad y la sofisticación. Este aroma, perfecto tanto para hombres como para mujeres, te lleva en un viaje olfativo único desde la primera atomización. Al descubrir sus notas, te recibe el frescor vibrante del té verde y la bergamota, una combinación que despierta los sentidos y prepara el escenario para lo que está por venir.
Pronto, el corazón de la fragancia se revela, un bouquet floral donde la elegancia de la rosa se entrelaza armoniosamente con el exotismo del jazmín, creando un contraste seductor que captura la esencia de una feminidad audaz y un refinamiento masculino. El toque terroso del sándalo y el cedro agrega una profundidad que enriquece la experiencia.
La verdadera magia de Black Bvlgari emerge en su base, donde notas cálidas y sensuales de cuero, vainilla, ámbar, almizcle y musgo de roble se funden, ofreciendo un final persistente y envolvente. Esta combinación magistral evoca un aura de misterio y sofisticación, haciéndola una opción ideal para aquellos que buscan dejar una impresión inolvidable.
Black Bvlgari es más que un perfume; es una declaración de identidad. Perfecta para la noche, pero lo suficientemente versátil para el día, esta fragancia se convertirá en tu firma olfativa, una que será recordada y asociada contigo. Atrévete a explorar las múltiples facetas de tu personalidad con Black Bvlgari.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
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13.483 votos
- Positivo 83%
- Negativo 15%
- Neutral 2,3%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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La verdad es que nunca me había convencido del todo con las fragancias de Bvlgari, casi había jurado no volver a comprar una. Y es que, hasta ahora, ninguna me había durado lo suficiente como para justificar el gasto; se evaporaban tan rápido como el alcohol puro. Sin embargo, Bvlgari Black cambió completamente mi percepción. Desde el primer instante que lo probé, fue amor a primera olida. Lo malo es que parece que ya no lo fabrican, lo que lo hace aún más difícil de encontrar. Este perfume tiene una presencia notable y una durabilidad impresionante, tanto, que no pasa desapercibido y siempre hay alguien que pregunta qué es lo que llevo puesto. Me recuerda a una versión más suave de Fahrenheit y tiene este aroma único a neumático o caucho quemado con un toque de vainilla. Aunque no soy fanático de la vainilla, esta combinación me parece simplemente perfecta. Es un perfume que, pese a ser unisex, considero que se inclina un poco más hacia lo masculino. Si logran encontrarlo, les recomiendo que no lo dejen pasar, porque son de esos tesoros que ya no se hacen.
Este perfume tiene un toque rebelde y misterioso que te engancha aunque al principio te sientas un poco intimidado.
Para mí, evoca una atmósfera audaz y seductora, como si te metieras en la piel de una figura provocadora y confiada, al estilo gótico y atrayente, con mucho carácter y atrevimiento. Es como sumergirte en un mundo donde el poder y la sensualidad se juntan en una danza fascinante.
La esencia de vainilla es delicada y sofisticada, no es la típica vainilla dulzona y pesada, sino más bien sutil y encantadora, que complementa perfectamente el aura dominante del cuero y las notas amaderadas y ambarinas, añadiendo un toque verde muy sutil.
Creada por Annick Menardo, quien logró capturar la esencia de una ciudad moderna, aunque para mí, evoca algo más atemporal y salvaje, un testimonio de cómo los olores pueden transportarnos a lugares inesperados.
Si tuviera que señalar un pequeño inconveniente, sería que la fragancia es un Eau de Toilette, lo que significa que es más sutil y no se destaca tanto como me gustaría. En cuanto a durabilidad, está en un término medio.
Y sobre el debate de si es más para hombres o mujeres, en mi experiencia, es el perfume más inclusivo que he probado. Lo he percibido tanto en hombres como en mujeres, y en ambos casos, es increíblemente magnético y atractivo. Es un desafío encontrarlo, pero definitivamente merece un lugar en tu colección.
Para mí, este perfume huele principalmente a cuero, vainilla y musgo, con un toque de algo verde, pero no precisamente ‘fresco’. Pienso que este toque verde viene de mezclar té, cedro y jazmín. Por suerte, no capto ese aroma a caucho o a goma que algunos perfumes tienen, lo cual es un alivio. En su lugar, el olor a cuero es potente y crudo, pero de alguna manera, sigue siendo elegante. Me recuerda al olor del producto que a veces usamos para darle brillo al cuero, haciendo que su esencia se intensifique. Lo encuentro muy atractivo y claramente puede ser usado tanto por hombres como por mujeres. Definitivamente tiene un aire de sensualidad. Creo que va perfecto para gente despreocupada y segura de sí misma. Realmente me encanta.
Este perfume realmente se lleva el premio, es increíblemente agradable y lo mejor de todo es que recibe muchos elogios. Para mí, es la mejor fragancia que Bvlgari ha lanzado.
Tengo que confesar que las reseñas de otras personas me hicieron desear este perfume con locura… y ahora que por fin lo tengo entre mis manos, solo puedo estar agradecida. Gracias a sus palabras, descubrí una fragancia simplemente exquisita. En verdad se siente esa mezcla de vainilla y cuero que todos mencionaban, pero lo que me sorprendió fue ese toque ligero de rosas al principio, que aunque se va rápido, definitivamente marca la diferencia, dejando después la combinación de vainilla y cuero que se mantiene por más de 7 horas en la piel. Me evoca la imagen de una lolita… ya saben, ese tipo de chica dulce e inocente (vainilla) pero con un aire tremendamente sensual y atrevido (cuero). 😉
Apenas lo apliqué, en los primeros momentos capté una mezcla especial que me recordó al olor de la goma con un toque levemente ahumado. Creo que fue por la unión de te verde rosa y la bergamota al inicio, algo que me gustó mucho pero que se fue rápido, en unos 20 minutos. Después, el aroma cambió a una combinación de ámbar y cedro, dando una sensación bastante polvorienta. Esta parte intermedia me hizo pensar en un perfume que tengo desde hace tiempo, el Midnight in París de V&A, porque comparten algunas esencias como el té, el ámbar, la bergamota y el cuero. Aunque ambos tienden a ser orientales, sentí que en este, la presencia del cedro era más notable, sin que el sándalo se hiciera sentir tanto.
Es la primera vez que pruebo una fragancia que se dice unisex y sinceramente, me parece que logra mantener un equilibrio perfecto, sin inclinarse mucho hacia ningún género.
Tiene una presencia sutil pero si te excedes aplicándotelo, puede llegar a notarse más por un tiempo. La duración me parece bastante buena, superando las ocho horas fácilmente.
Lo veo como un perfume más bien para disfrutar en soledad o en compañía cercana, ideal para el invierno o cuando el clima se siente fresco, especialmente por la noche.
La primera impresión que me da es como si estuviera oliendo goma recién hecha, pero luego se transforma y me recuerda a un pastel de vainilla que se pasó un poco en el horno. Tiene ese aroma elegante que esperarías de una marca de lujo, destacándose esa esencia de té que la hace inolvidable… Definitivamente es un aroma fuera de lo común, perfecta para jóvenes de 20 a 30 años que buscan algo distinto.
Tiene un aroma intenso que me recuerda a un hombre de mediana edad, con mucha personalidad y que probablemente monte una moto y vista una chaqueta de cuero. No creo que sea del gusto de la gente más joven.
Realmente tenía grandes esperanzas para este perfume después de leer la descripción de Gabriela. Como alguien que ama el lado más oscuro y sensual, como el BDSM y el estilo gótico, esperaba algo que resonara con mis gustos. Sin embargo, quedé un poco decepcionada, no porque fuera terrible, sino porque simplemente no me movió de ninguna manera significativa. A pesar de ello, no lo considero un fracaso total.
Lo que sí noté fue una mejora cuando se desvelaron las notas de vainilla y musgo de roble. Esto le dio al perfume una profundidad y complejidad mucho más rica, aunque todavía sin llegar a ser una revelación. La fase inicial, dominada por un olor que me recordaba a goma quemada, no me pareció particularmente atractiva. Es cierto que no fue repulsivo, pero tampoco me aportó nada positivo. Las notas de rosa y jazmín, por otro lado, estuvieron ausentes para mi nariz.
En cuanto a la estela y la duración, ambas son bastante débiles. Y en términos de versatilidad, es bastante limitado, siendo quizás mejor para el clima más frío y para usar por la noche.
Estuve en la búsqueda de un perfume que realmente resonara conmigo y, finalmente, di con esta esencia que me conquistó desde el primer momento. Me acompañó fielmente hasta que, desafortunadamente, dejó de estar disponible en mi país. Su inconfundible nota de cuero es sutilmente atractiva. Este perfume no solo perdura, sino que también tiene ese toque especial de ‘nuevo’, perfecto para eventos importantes como una primera cita o una entrevista laboral, logrando destacar sin resultar abrumador.
Después de darle otra oportunidad a este perfume, finalmente me ha convencido. Aunque sigo creyendo que se inclina más hacia el lado masculino en vez de ser verdaderamente unisex, y comparte el problema de durabilidad y proyección que parece afectar a otros productos de Bvlgari, no puedo negar lo increíble que huele. Me tropecé con una rosa que es a la vez masculina y seductora, algo novedoso para mi nariz (no sé si es que estaba de buen humor o mi sentido del olfato finalmente se ha rendido a su encanto). Los toques de té y cítricos le añaden esa virilidad, reduciendo la dulzura pero manteniendo su esencia atractiva. En cuanto al jazmín, nunca he sido capaz de captarlo del todo, pero las notas amaderadas resaltan no solo por su prominencia, sino también por sentirse esenciales en la composición. Aunque no tengo este perfume y por tanto no he experimentado el secado por mí mismo (probé una muestra en una tienda), las críticas que he leído sugieren que es espectacular, incluso el aroma particular a neumático nuevo que menciona cookiechuy, lo cual puedo confirmar por la muestra de papel que tengo. Definitivamente, una fragancia intrigante.
Inicialmente, no me atrajo demasiado este perfume cuando lo probé en papel, pero al aplicarlo sobre mi piel, me sorprendió gratamente. Se ha convertido en una de las fragancias que más halagos ha recibido de mi parte, especialmente de las mujeres. Tiene una esencia cálida y atractiva, perfecta para las estaciones frías como el otoño y el invierno, definitivamente no es para el verano. Me encantaría que su duración y rastro fuera más pronunciado. La fragancia es bastante impresionante. A veces percibo notas que me recuerdan a neumáticos nuevos, y otras veces, a dulces de vainilla o té verde. En resumen, me parece que tiene un aroma excepcional.
He estado siguiendo este perfume por un buen rato y realmente siento que el toque de vainilla está dosificado de maravilla. Ya he experimentado con otras fragancias donde la vainilla se siente demasiado presente (como 212 Sexy Men o Le Male), pero en este caso, me parece que alcanza un balance perfecto. Algo peculiar es ese aroma inicial a goma o caucho, que aunque pueda resultar desagradable al principio, termina siendo extrañamente cautivador. Este olor particular solo me dura unos 10 minutos antes de fusionarse de manera más suave con la vainilla, el cuero y las demás esencias. La durabilidad en la piel no es demasiado extensa, varía de moderada a baja, dependiendo de la persona. Aunque se promocione como unisex, personalmente lo encuentro más inclinado hacia el lado masculino. En general, es una fragancia excelente que a pesar de ser dulce, destaca por ser única. A pesar de llevar tiempo en el mercado, sigue manteniéndose relevante. La recomendaría, aunque al principio no parezca atractiva, bajo esa peculiaridad inicial se esconde una esencia fascinante con vibras positivas. Esto es solo lo que pienso, ¡muchas gracias!
No encontré toques cítricos al usarlo; lo que me cautivó fue la combinación de cuero y vainilla, añadiéndose un sutil aroma de té que se mantiene constante del inicio al fin, aunque el cuero pierde un poco de intensidad hacia el final. La vainilla aquí es diferente, no tiene ese dulzor característico del Pi de Givenchy, es más discreta y con un toque como de polvo. Al principio me sorprendió y no sabía si era para mí, pero tras usarlo un par de veces, me vi constantemente llevando mi muñeca a la nariz para disfrutarlo. Mi consejo es aplicarlo con moderación, y creo que es perfecto para el invierno o días más fríos.
La verdad es que los perfumes de Bvlgari nunca me habían llamado la atención hasta que noté el Bvlgari Black en mi papá. Tiene ese toque dulce, pero sin exagerar, y me recuerda al carácter único del Fahrenheit de Dior. La presentación del frasco me parece super original y realmente hace justicia al aroma, que tiene ese distintivo olor a caucho o goma, según prefieran. En resumen, es un perfume que realmente disfruto, ofrece una buena duración, aunque no diría que es la mejor de todas.
Francamente, me da la sensación de estar oliendo a goma de borrar quemada. Y eso es estirándome mucho, porque realmente tuve que esforzarme para captar alguna esencia en particular. No es de mi agrado, lo poco que consigo distinguir me recuerda al aroma suave de esos ambientadores de coche. En serio, no me convence en lo absoluto. Le doy un 1 sobre 10.
La primera vez que rocié Black Bvlgari sobre mi piel, admito que tuve mis dudas. Al principio, me envolvió una sensación un tanto desagradable, casi como si un aroma artificial hubiese tomado por asalto mis sentidos, haciendo que mi estómago se revolviera un poco y mi nariz protestara. Pero aprendí una lección valiosa: nunca hay que apresurarse a emitir un juicio. Tan rápido como esos primeros momentos incómodos llegaron, se fueron, dando paso a una evolución impresionante.
Poco a poco, comenzaron a destacarse notas dulces de rosas y vainilla, entrelazándose de manera exquisita para crear una experiencia realmente unisex. Esta fase duró unas 3 horas y media, tras las cuales, el cuero se hizo presente de manera sutil, añadiendo un toque masculino, pero sin abrumar.
Black Bvlgari no es para los débiles de corazón ni para principiantes en el mundo de las fragancias. Su comienzo puede ser desafiante, pero es perfecta para una noche fría o para eventos formales. Así que, ¿cómo disfruto de esta fragancia? Nada complementa mejor a Black Bvlgari que disfrutar de un buen whisky, mientras de fondo, la voz de Robert Smith entona ‘Burn’ cada noche. ¡Quema!
Desde hace un rato tengo este perfume BVLGARI en mi colección, y me sorprende que tenga ese aroma peculiar, como de goma de borrar nueva, pero de las que huelen agradable, nada que ver con goma quemada. De todas las fragancias de BVLGARI que he probado, esta se lleva la palma. ¿Que si es para cualquier género? Quizás, no estoy seguro.
Desde que me lo pongo hasta que se va, no puedo dejar de admirar cómo huele.
Lo que no me convence es que no dura nada en mi piel, tuve que aplicarme varias veces durante el primer uso porque el aroma se esfuma muy rápido, en unas dos horas ya no queda nada.
Calificación del aroma: 10/10
Versatilidad: 10/10
Presencia: 2/10
Durabilidad: 3/10
Este perfume definitivamente llama la atención y merece una prueba. Su aroma es único y un poco inusual; la mezcla de vainilla y cuero con un toque suave, casi como talco, se combina inesperadamente bien con matices cítricos y algo que recuerda el olor a gasolina, muy al estilo del Fahrenheit de Dior. Se siente como un aroma sofisticado y lujoso, ideal para las noches o el frío, aunque ni su duración ni su intensidad son extremas. Tiene un aire maduro, con la vainilla y el cuero presentándose de forma intensa, casi dominante, creando un ambiente audaz y hasta un poco provocativo. Definitivamente, no es el típico perfume de todos los días por su singularidad.
¡Estoy fascinado! La combinación de té, vainilla y cuero crea una fragancia única y moderna. Lo sugiero para chicos atrevidos a quienes les gusten los perfumes que empiezan con intensidad y gradualmente se vuelven más suaves. Definitivamente, un acierto.
Este perfume es un verdadero tesoro para mí, un hallazgo que se remonta al año 2000 gracias a mi hermano que me lo presentó. Quedé instantáneamente atrapado por su peculiar mezcla de aromas que incluyen caucho, vainilla, y un distintivo olor a gasolina y ahumado, los cuales, curiosamente, ¡me encantan! Desde la primera vez que lo usé, su fragancia intensa y a la vez reconfortante se quedaba pegada a mi ropa por días, resistiendo incluso después de lavarla, algo que realmente me impresionó. Su aura tan característica de goma, combinada con toques de vainilla y cuero, era simplemente irresistible y siempre llamaba la atención de quienes me rodeaban. Era el tipo de perfume que provocaba que la gente te preguntara qué estabas usando y dejaba una impresión memorable, tanto es así que incluso Angelina Jolie lo ha proclamado entre sus favoritos. Sin embargo, con el correr de los años y las reformulaciones, siento que ha perdido esa magia ‘sintética’ que tanto me cautivaba, quedando ahora con suaves notas de vainilla, té verde y cuero, que aunque agradables, no son lo mismo que aquel aroma original que me enamoró. Aún así, considero que es un aroma que todos deberían experimentar al menos una vez. Si alguien sabe dónde puedo encontrar aquella versión antigua que tanto adoro, estaría eternamente agradecido. Un saludo afectuoso desde Chile.
El perfume Black realmente ha superado mis expectativas. Es una fragancia que captura la esencia del cuero de una manera impecable: sencilla, nítida y vibrante. Me sorprendió gratamente la mezcla de aromas, especialmente el toque de té que añade una frescura especial, junto con una base de cuero realzada por un ligero dulzor de vainilla que lo equilibra perfectamente sin caer en lo demasiado dulce. Al usarlo, no puedo evitar pensar que es como estar al volante de un auto deportivo de alta gama con interiores de cuero nuevos. Definitivamente, es una elección acertada para aquellos que buscan una fragancia de cuero de calidad y sin excesos. Black se ha convertido en un imprescindible en mi colección, ya que ofrece una calidad que desafía a otras fragancias premium a un precio increíblemente accesible. Es, sin lugar a dudas, una joya en el mundo de los perfumes tradicionales. Puntuación: 9.1
De repente, la vida te regala esos encuentros que cambian tu manera de ver las cosas; gente que vive con una pasión tan intensa por lo hermoso, como el arte de crear fragancias. Para ellos, un perfume es mucho más que un simple accesorio: es una experiencia que seduce los sentidos al nivel de la música o el cine, sumergiéndose en cada detalle hasta perderse completamente. Esta clase de personas tienen la capacidad de hacerte ver el mundo de otra manera, invitándote a darle una segunda oportunidad a aquellos tesoros que, por alguna razón, había dejado de lado. Gracias a una de estas almas especiales, redescubrí el encanto de dos perfumes excepcionales: Le Male y Bvlgari Black. Lo que los hace distintivos es su seductora secuencia final, marcada por una calidez de vainilla mezclada con notas oscuras que balancean perfectamente entre la fortaleza y la suavidad, la rudeza y la ternura. Esta dualidad los convierte en el complemento ideal para quienes juegan magistralmente entre los extremos: la dulzura y la intensidad, la caricia y el azote, las palabras tiernas y las audaces. Ambos perfumes se caracterizan por ser increíblemente románticos y sensuales, aunque realmente destacan en climas más fríos, especialmente Le Male. Sin embargo, es importante señalar que Bvlgari Black podría requerir varias aplicaciones durante el día debido a su rendimiento más moderado.
En cuanto a Bvlgari Black:
Aroma: 7.5/10
Estela: 5/10
Longevidad: 5/10
Versatilidad: 7/10
Y para Le Male:
Aroma: 8/10
Estela: 6/10
Longevidad: 6.5/10
Versatilidad: 5/10
Tiene una vibra misteriosa, atrevida, y definitivamente se sale de lo común. Lo primero que me llamó la atención fue su envase en forma de rueda, que ya te adelanta que te espera algo fuera de serie. Al olerlo, me vino a la mente el aroma a caucho fresco combinado con notas de vainilla y un poquito de dulzura. Es una fragancia que no es para todos, pero aquellos que se atrevan a usarla, sin duda, llamarán la atención. A mí, personalmente, me encantó.
Simplemente no es para mí. El aroma tiene esta mezcla intensa de algo que me recuerda a caucho quemado y a estación de servicio, todo ello combinado con un toque demasiado fuerte de vainilla. Intenté darle una oportunidad, pero definitivamente no puedo llevarlo.
Como bien diría una criatura clásica de la noche, permíteme compartir mi opinión.
Recordando la década dorada de los 90s, era un tiempo de innovación sin frenos en el mundo de los aromas. Grandes nombres del diseño como Paco Rabanne, Gian Franco Ferré, el icónico Calvin Klein y Comme des Garçons, se aventuraban más allá de lo convencional, apostando por fragancias sin género y fragancias con olores poco tradicionales en la industria. En ese contexto, Bulgari nos entregó Eau Parfumée Au Thé Vert y, por supuesto, Bulgari Black, ofreciendo una alternativa más europea y elegante a las opciones de Calvin Klein como Ck One y Ck Be. Esos fueron los días antes de aventurarse hacia líneas más experimentales y de nicho, algunas de las cuales sinceramente no me vienen a la mente ahora. Adquirir un Bulgari significaba que estabas obteniendo algo único y de valor, con cada perfume llevando la distintiva nota de té, ya fuera verde, blanco, de manzanilla o negro.
Bulgari Black, dirigido a un segmento más joven que otras fragancias de la marca, era un hallazgo inusual. El diseño de su botella, a menudo comparado con un neumático, me recordaba más al dial de un antiguo radio de coche. Lo rememoro como un oriental fresco, mezcla de vainilla, flores y té negro con un toque ahumado y seco. Este estilo de perfume oriental y unisex nos recordaría más adelante a fragancias como Gaultier 2, la cual, al igual que Black, lamentablemente ya no se encuentra disponible en tiendas.
Esta fragancia, perfecta para la noche, se dirigía a esos jóvenes que vivían sin descanso, siempre en búsqueda de diversión y trabajo. Representaba a una generación ansiosa por conquistar el mundo, que hoy consideraría un verdadero logro ganar 900 euros al mes.
Así como ellos, un sueño que se esfumó.
Quisiera compartir mi punto de vista sobre el lugar que debería ocupar BLACK de BVLGARI en el mundo de las esencias. A pesar de que oficialmente se le clasifica como parte de las fragancias Oriental Amaderadas, para mí, se alinea mejor con las Oriental Especiadas.
Es interesante ver cómo muchos otros comentarios en Fragantica y otros sitios mencionan un aroma que recuerda al de la gasolina o al caucho quemado. Supongo que esto podría esperarse dada la apariencia del frasco, que parece emular una llanta de algún vehículo no especificado.
No obstante, después de usarlo por tres tardes, no he podido percibir ni un rastro de esos olores. Quizás estén ahí, ya que varios han indicado lo contrario, pero mis sentidos simplemente no los captan. En su lugar, lo que sí distingo son notas distintivamente especiadas, una mezcla de azafrán y pimienta, que encuentro absolutamente encantadora y me evoca ciertas fragancias de Amouage que he disfrutado anteriormente.
No entiendo cómo mi experiencia con este perfume parece desviar tanto de la opinión popular, del diseño de su empaque, e incluso de la asociación con automóviles o combustibles. Incluso el nombre me parece desacertado.
Si tuviera que asignarle un color, lo llamaría CRIMSON RED (Rojo Carmesí) de BVLGARI por el intenso y luminoso color rojo de las especias, característico del azafrán.
Respecto al empaque, hubiera optado por algo que refleje un diseño marcadamente oriental, como un frasco rojo carmesí con detalles en dorado, hechos de vidrio revestido con algún tipo de cuero repujado y adornos metálicos.
De todas las fragancias de BVLGARI que conozco, esta es la que más se inclina hacia lo oriental (aunque no he tenido la oportunidad de probar Bvlgari Man Black Orient).
A pesar de mi particular percepción de este aroma (sin intención de sonar único o sorprendente), no encuentro ni un indicio de té, en ninguna de sus formas. Algunas reseñas mencionan un té verde específico, Lapsang Souchong, un té ahumado chino con aroma a ceniza y fuego de cedro. Me pregunto si eso es lo que confundo con azafrán y pimienta. Vale la pena mencionar que este té se usa en la cocina china para dar un toque ahumado a los platos, sin tener que ahumarlos realmente.
En resumen, el aroma de BLACK de BVLGARI es un deleite para mí, un aficionado a los perfumes orientales. La combinación de especias, junto con rosa, sándalo, jazmín y vainilla crean una fragancia exquisita, digna de los más refinados perfumes de la Ruta de la Seda.
Una vez más, la visión fugaz de una mujer envuelta en sedas y terciopelos rojos y negros, misteriosa en su paso ligero, deja tras de sí un aroma que impregna el aire y revive en mi memoria las calles y secretos de aquella Qurtuba que siempre permanece vigilante en un rincón de mis recuerdos.
Recientemente, sentí la necesidad de compartir más sobre este perfume de Bvlgari, que definitivamente se ha colocado no solo entre mis diez favoritos, sino entre los cinco primeros. Bvlgari realmente se ha superado con esta esencia, destacándola entre mis preferidas de su línea. He tenido la suerte de experimentar varias fragancias de esta marca, pero ninguna me ha transmitido tanto como esta. Habla de belleza, tranquilidad, y simpleza, evocando fuertemente sentimientos románticos, a la par de Midnight in Paris de Van Cleef & Arpels. Lo especial del frasco de Bvlgari Black, con su distintivo aroma a caucho, fue lo que me enamoró inicialmente. Su aroma capturó mi atención cuando lo usaba mi padre y, al probarlo, supe que tenía que tenerlo. Es ideal para una cita romántica, aunque compite fuertemente en mi preferencia con el de Van Cleef & Arpels y YSL DE L’HOMME, pero estos dos últimos tienen un lugar especial en mi corazón.
Lo recomiendo plenamente si buscas un perfume con un toque dulce y romántico, que seguramente cautivará. Su proyección es moderada, así como su durabilidad, y el diseño del frasco es encantador y único, destacando entre otros de la marca Bvlgari sin necesidad de adornos excesivos. Desde el primer momento en que lo ves, sabes que es ese perfume especial que provocará emociones intensas. Además, al profundizar me di cuenta que nunca había mencionado las notas que más me gustan: una mezcla perfecta de vainilla con notas de té, dándole un toque dulce pero fresco al mismo tiempo, con una sensación ambarina y ligeramente a caucho que prevalece. Sigue siendo, en mi experiencia, una fragancia única en el mercado, una excelente compra y de mis favoritas, aun cuando esté descontinuada, pero aún accesible a un precio razonable sin haber experimentado un incremento excesivo. Definitivamente, una de las mejores adquisiciones y favoritas de mi colección.
Durante años, recorrí las calles captando un aroma específico sin saber su origen. Lo encontré en los lugares más inesperados, desde clubes nocturnos hasta pasillos de tiendas y terrazas. Este olor misterioso me perseguía, incapaz de identificarlo pero fascinado por su presencia. Era una fragancia andrógina, con ecos de otros perfumes conocidos, pero con una identidad propia que me resultaba esquiva. Finalmente, tras probar 212 Sexy de Carolina Herrera y pensar que había encontrado ‘la’ fragancia, me di cuenta de que estaba equivocado. Entonces, una muestra me reveló que el perfume que había estado buscando durante tanto tiempo era Bvlgari Black. Al probarlo, me sentí emocionalmente abrumado.
Para mí, este aroma es decididamente masculino, aunque con un toque andrógino y provocador. No capto el olor a gasolina que algunos mencionan, sino más bien una mezcla compleja de vainilla artificial, notas de látex, y matices que evocan recuerdos nostálgicos y reflexiones sobre el paso del tiempo. El diseño de su frasco también me parece destacable, y aunque me encanta el aroma, también me hace reflexionar sobre cómo ha influido en otros perfumes y sobre los recuerdos de una época pasada, no siempre con nostalgia positiva.
A pesar de mi admiración por Bvlgari Black, también me hace pensar en cómo ciertas cosas, o personas, no cambian con el tiempo, permaneciendo atrapadas en el pasado. Cada vez que lo uso, esas reflexiones vienen a mí, demostrando cómo un aroma no solo es capaz de seducirnos, sino también de evocar pensamientos profundos sobre nuestra propia existencia y el fluir inexorable del tiempo.
Un buen amigo me ha regalado este perfume, lo que me ha dado la oportunidad de probarlo.
Me sorprendió mucho cómo huele, no sé cómo sería en una mujer, pero en mi piel es algo que realmente disfruto.
Al principio, me pareció un poco extraño, como si tuviera un toque artificial, quizás por cómo se mezclan sus ingredientes, creando una sensación olfativa única que me hace pensar en aromas no convencionales, algo parecido a la gasolina.
Pienso que este perfume podría gustarle a bastante gente porque tiene una originalidad y un encanto que llaman la atención, rodeado de un aire de misterio que lo hace aún más interesante y osado.
Definitivamente, vale la pena darle una oportunidad.
Al principio, estaba un poco escéptico sobre este perfume, especialmente después de escuchar opiniones divididas. Algunos decían que los aromas del pasado tienen su encanto, pero también pueden evocar recuerdos no tan agradables. A pesar de eso, decidí darle una oportunidad y me alegro de haberlo hecho.
La primera impresión es como un viaje en el tiempo al inicio del milenio. Trae recuerdos de aquella época, recordándome otros perfumes icónicos. Pero lo sorprendente fue descubrir que este aroma en particular era Bulgari Black, algo que no había identificado antes. La experiencia ha sido, sin duda, muy grata. Me parece un perfume simple pero ingenioso, y definitivamente vale la pena.
Antes de comentar sobre las notas específicas, quiero destacar que tiene ese aire de ser una joya rara, de esas que los coleccionistas buscan fervientemente en Ebay. Tiene un toque moderno y juvenil, reflejando la esencia de los jóvenes de esa época, que vivían de una forma bastante diferente a la actual.
Aunque todavía está en producción, el frasco que tengo data del 2002 y es hermoso. Parece que se promociona como unisex, pero personalmente, no lo encuentro muy femenino.
En cuanto a las notas, inicia con un aroma a cuero especiado mezclado con un toque de goma, algo muy único pero encantador, gracias a la nota de té. Luego, se suaviza con una vainilla seca que le da el equilibrio perfecto entre dulzura y seducción, sin llegar a ser empalagoso. Finalmente, se redondea con un toque de musgo de roble, añadiendo calidez y textura.
En conjunto, es verdaderamente impresionante. Un aroma original, atractivo y muy especial. Puede que sea lo mejor que he probado de Bulgari, y potencialmente, una obra maestra.
Su durabilidad y sillage son bastante decentes, pareciendo más adecuado para ocasiones especiales que para el uso diario. Definitivamente, es más que un perfume; es un viaje al pasado y un imprescindible en la colección.
Este perfume realmente me sorprendió. Cuando lo probé por primera vez, mi sobrino de 12 años dijo que olía a algo completamente nuevo, un comentario que me hizo pensar. Inicialmente, me recordó a esas gomas de borrar de la escuela que tenían un aroma peculiar, algo artificial pero a la vez atractivo. Si te pasas echándote, puede ser un poco abrumador.
Después, la fragancia se transforma de una manera increíble. Se desarrolla en un aroma suave de vainilla que no es nada pesado, combinado con un toque de cuero de calidad que complementa perfectamente las notas iniciales. Apenas se distingue el té. Me recordó un poco a Midnight in Paris, aunque definitivamente sigue su propia ruta y mejora conforme pasa el tiempo. El aroma final es simplemente irresistible, te engancha.
La duración es decente en mi piel.
En resumen, Black es un perfume minimalista, pero con una calidad asombrosa. Verdaderamente es una joya y además, es ideal tanto para hombres como para mujeres.
¡Sin duda alguna, este es un perfume impresionante! Ideal para las noches frías y tiene una vibra masculina realmente fuerte. Lo que más me gusta es que no es tan común, así que te hace destacar. Lo recomiendo totalmente, especialmente si tienes más de 25 años. Su aroma es increíble y la calidad es de primera. Está a la altura de otros perfumes destacados de Bvlgari como Aqvua Amara y Man in Black.
Recientemente me lancé a la aventura de comprar el perfume Bvlgari Black sin haberlo olido antes, una elección influenciada, curiosamente, por comentarios sobre su distintiva esencia a “asfalto” y unas críticas bastante peculiares relacionadas con… digamos, una atmósfera íntima. Al principio, ese carácter de asfalto o caucho quemado que mencionaban no me saltó a la nariz, pero con el tiempo, esa sensación única empezó a envolverme.
El arranque del perfume me transporta a una metrópoli vibrante, donde puedo distinguir con claridad la presencia de bergamota y cuero, con la vainilla haciendo una aparición tímida, opacada por la presencia dominante del almizcle, que imparte una sequedad característica al conjunto olfativo. La cumarina también se marca fuerte en la mezcla, agregando a esa percepción intensa.
Este aroma me hace pensar en el mundo del BDSM, no por nada en particular, sino más bien por la textura del cuero, aunque he de admitir que, con el paso del tiempo, ese enlace comienza a parecerme tan exagerado como un chiste de Monty Python sobre la Inquisición, pero con almohadas involucradas.
Aunque algunos puedan considerar a Bvlgari Black más inclinado hacia lo masculino, para mí, esa línea entre géneros es bastante difusa.
Lo que realmente me cautiva es el remate del perfume; hay algo en él que me recuerda sutilmente a Blv Notte. En cuanto a su duración, es excepcional, aunque tiende a mantenerse más bien íntimo, cerca de la piel. Sobre su proyección, me queda la duda, ya que no he encontrado comentarios al respecto.
Y sobre el frasco, su diseño no solo es impresionante, sino que también tiene un uso práctico en mi escritorio como pisapapeles.
Al igual que me sucedió con Encre Noire, he encontrado que Bvlgari Black es una de esas fragancias singulares que capturan el interés de aficionados como yo, aunque no resulta práctica para el uso cotidiano. Comparto la opinión de que tiene un aroma intenso, parecido al de goma quemada o plástico. Honestamente, no me imagino llevando ese aroma todos los días. No la veo como una opción para el día a día.
A pesar de algunas críticas no tan favorables, este perfume realmente me ha cautivado. La combinación de vainilla, ámbar y sándalo es simplemente sublime, y aunque tenga un aire algo retro, creo que aún tiene su lugar asegurado en la actualidad. Es una de esas fragancias noventeras clásicas que destaca por su elegancia y carácter, especialmente adecuada para usar de noche. Bvlgari realmente sabe lo que hace cuando se trata de crear perfumes inolvidables, y este no es la excepción.
He tenido una experiencia interesante con el perfume BVLGARI BLACK. Inicialmente, no me impactó tanto; quizás estaba acostumbrado a otros aromas y no aprecié su esencia al máximo. Sin embargo, después de probarlo de nuevo tras unas semanas, he notado una diferencia notable. Al principio, es difícil saber hacia dónde llevará ese olor, pero es en su fase de secado donde realmente muestra su encanto, desplegando un aroma que combina toques atalcados y un fondo animálico, lo que lo hace sentir sofisticado y atractivo. Ahora sí puedo decir que me ha gustado. Aunque no estoy seguro de volver a comprarlo, definitivamente creo que vale la pena probarlo. Le doy un 8 en aroma, un 7 en proyección y dura hasta 7 horas en la piel. Sí lo recomendaría.
Me he sentido atraída por el aroma suave, casi de talco, que tiene este perfume, algo que me recuerda mucho a Petits et Mamans, otra fragancia de la misma marca. Es curioso cómo llego a identificar rasgos tan similares entre ambas, ¿será algo característico de la marca? Aún más interesante es que, aunque no tenga camomila entre sus ingredientes, de alguna forma me transmite esa sensación. Es como si este perfume fuera la versión adulta y aventurera de Petits et Mamans, ideal para quienes han pasado de la inocencia infantil a la rebeldía de subirse a una moto con chaqueta de cuero. La primera nota que destaca es un aroma intenso a cuero y ahumado, evocando ese olor especial que se queda en la piel y la ropa después de un paseo en moto. Luego viene una rosa muy sutil y empolvada, parecida al olor de los cosméticos de los 90 que usaba mi mamá. Reconozco que al principio puede ser un perfume que desafía, pero vale totalmente la pena darle una oportunidad para que revele sus notas de corazón, donde la vainilla y el cuero crean una armonía perfecta.
La verdad es que cada día me gusta más este perfume. Tiene un aroma que combina de maravilla la vainilla, cuero, rosas y un toque atalcado. Lo he encontrado ideal para llevarlo al trabajo o en salidas cuando el clima es fresco, e incluso en noches frías. También lo he probado en verano en días más grisáceos y la verdad es que no desentona, ya que no es demasiado invasivo pero sí deja una estela agradable a un metro a la redonda. Aunque yo no lo note mucho después de un rato, parece que a quienes me rodean sí les llega el aroma. Incluso tras 6 horas, sigue oliendo genial, y eso que no me corto a la hora de aplicármelo.
Recientemente tuve la oportunidad de probar un tester de 75ml de este perfume y debo decir que estoy completamente fascinado. Definitivamente se siente como una alternativa superior a las fragancias comunes que vemos por ahí. En resumen, este perfume es simplemente magnífico.
La obra maestra de Annick Menardo, según yo. Aunque normalmente no soy fan de la vainilla y el té, este aroma me cautivó. Presenta una vainilla única, iniciando con un aroma intenso que recuerda a llantas en llamas, pero que gradualmente se suaviza con la vainilla que emerge y se asienta, transformándose en algo parecido a un té negro infusionado con esencia de vainilla. Es importante mencionar que no es un aroma excesivamente dulce; la vainilla se percibe más natural, como si fuese la propia vaina. También hay un toque que añade una sensación ligeramente salvaje, que creo que viene de un tono de cuero, aunque a mí me recuerda más a gamuza que a cuero tradicional. Su aroma es sutil al proyectarse, pero tiene una durabilidad impresionante.
Lo considero perfecto para ambos sexos y para usar en estaciones intermedias, ya sea en el día a día o en la noche. Creo que encantará especialmente a aquellos en busca de aromas que se salen de lo ordinario, sin llegar a ser demasiado extravagantes.
Encanto: 8/10
Fascinación: 9/10
Adaptabilidad: 8/10
Innovación: 9/10
Una verdadera joya de perfume, aunque su singular aroma significa que quizás no sea la mejor idea comprarlo sin probarlo primero.
Descubrí Bvlgari Black y, sinceramente, me cautivó. Es ese aroma audaz y libre de convencionalismos, completamente alejado de lo típico. En un mundo donde la mayoría opta por fragancias limpias y frescas, Black se atreve a ser diferente, a no encajar sencillamente en ninguna categoría. No es específicamente masculino ni femenino; es su propio género, y adoro cómo se destaca por ello.
Bvlgari Black es innegablemente atractivo y desafiante. Imagina una figura en motocicleta, cortando el aire, la libertad encapsulada en un aroma. Esta fragancia combina el cuero perfecto con toques de una vainilla pura, sin caer en lo dulce, y matizado con notas ligeramente ahumadas y vegetales, como recuerdos de un viaje en carretera. Es verdaderamente único, y es una lástima que haya sido descatalogado, ya que me hace sentir como nadie más: única y especial.
Y en cuanto a su permanencia, me dura bastante, aunque se percibe de una manera más sutil con el paso de las horas.
¡Vaya descubrimiento con este perfume! Realmente, es una experiencia olfativa única que no se encuentra todos los días, especialmente considerando el momento en que fue lanzado. Conseguí una botella a un precio increíble, y fue una de esas compras que haces sin saber mucho al respecto; lo compré sin haberlo probado antes. Al primer espray, tuve la impresión de percibir un olor como a gasolina, lo que me hizo pensar que contenía violeta. Sin embargo, al revisar los ingredientes, resultó ser la combinación de bergamota y rosa, con un toque de cuero que le aporta un carácter más audaz. Es un aroma que desafía lo convencional, y aunque no puede cautivar a todos desde el primer momento, a mí personalmente me encantó, aunque admito que es bastante peculiar. Con el paso del tiempo se suaviza, y se transforma en una vainilla muy especial, no es el típico dulce que esperarías de marcas como Victoria’s Secret, sino una vainilla más sofisticada y ‘fría’, casi con una textura de plástico; y sí, de alguna manera te recuerda al olor de plástico o llanta quemada. Puede sonar extraño, pero en realidad tiene un encanto adictivo y muy masculino. Realmente es una obra maestra y si me dijeran que es un perfume de nicho de alta gama, lo creería sin dudar. Lamentablemente, ya no se produce más, así que puede ser difícil de encontrar, pero si tienes la chance, definitivamente vale la pena experimentarlo. Es un tesoro en el mundo de los perfumes que, sin duda, deberías tratar de probar. Me duró más de 8 horas sin problema alguno, no es que llene una habitación con su presencia, pero sí deja un rastro sutil. El diseño de la botella es muy original y refleja perfectamente la esencia del perfume, imitando la forma de una llanta, acorde a su aroma.
Aroma: 7/10
Durabilidad: 7/10
Elogios: 6.5/10
(ALTAMENTE RECOMENDADO)
En el mundo de los perfumes, como en otros aspectos de la vida, a veces se toman decisiones un tanto discutibles que solo parecen tener sentido para quien las toma, dejando a los demás lidiando con los efectos no tan positivos de estas elecciones. Muchos se quejan de las reformulaciones de sus fragancias favoritas; personalmente, preferiría eso antes que retiraran de la venta perfumes tan emblemáticos como el Black de Bvlgari por decisiones carentes de lógica. Este perfume consigue un aroma único, mezclando notas de vainilla suave y goma con matices amargos y florales que se desvanecen rápidamente. Fue en 1998 cuando Annick Menardo creó este tesoro unisex algo inusual para aquel entonces, un aroma tan subestimado como añorado. Su ADN, aunque único, ha inspirado variantes pero siempre en la sombra del original Bvlgari Black; perfumes como el Midnight in Paris y el Luna Rossa Black de Prada se inspiran en su esencia. A pesar de su singularidad, con un olor que podría parecer desagradable a primera vista, está perfectamente equilibrado y ofrece una experiencia olfativa distinta a lo usual. Sin embargo, su duración deja mucho que desear en comparación con su excelente fragancia, durando aproximadamente 5 o 6 horas a un precio que, en su época, era bastante asequible. Hoy en día, su escasez ha elevado indebidamente su precio, pero advierto no dejarse llevar por precios exorbitantes en línea, ningún perfume merece tanto independientemente de su aroma. Quería compartir cómo un simple atasco y el olor a neumáticos y plantas en esta mañana soleada de primavera me hicieron recordar aquellos días disfrutando de Black de Bvlgari, un perfume verdaderamente perdido en el tiempo.
Me hice con este perfume justo cuando salió al mercado, allá por el año 2000, y todavÃa me queda la mitad del frasco. En aquel entonces, todos hablaban sobre sus notas únicas de Té negro y caucho ahumado; una combinación que definÃan como exquisita y absolutamente deliciosa. Para mÃ, siempre fueron el almizcle, la vainilla, el sándalo y, por supuesto, el caucho ahumado, los que componÃan su aroma distintivo y hacÃan de él un perfume inigualable. Sin embargo, no es perfecto; su mayor fallo radica en su rendimiento. Aunque inicialmente prominente, su fragancia se desvanece rápido, permaneciendo apenas notoria tras unas cuatro horas y luego, solo queda un suave rastro en la piel. Esta fue la razón principal por la cual no lo volvà a comprar.
A mí me huele a goma de borrar quemada, por decir algo, porque tuve que poner mis cinco sentidos para oler a algo. No me gusta; lo poco que olí es a ambientador de coche suave. Mala como ella sola. Mi nota es un 1.
Bvlgari Black, ¿cuánto tiempo encontrándome contigo por la calle sin saber que eras tú? Llevo años buscando una fragancia que me venga en ráfagas casuales y me tenga oliendo como un perro pachón. Nunca la di con ella. La captaba hace años en discotecas gays, pasillos de El Corte Inglés o terrazas. Cada vez la perdía de vista hasta que me olvidaba de ella, pero mi mente volvía a ese aroma misterioso que me obsesionaba. Sintética, pasadísima de moda y decadente hoy. Sabía que era un perfume masculino de finales de los 90 por su tono andrógino. Tenía resabios de Le Male, pero no era él. Podía pertenecer a la familia de Rochas Man por el aire cibernético y erótico. Probé 212 Sexy de Carolina Herrera y creí haberla encontrado, pero sabía que buscaba algo más sucio, más atalcado, más enfermizo. Gracias a una muestra de Josesan la descubrí: casi se me saltó una lágrima. No encuentro nada unisex ni femenino; es muy masculina, con un acabado andrógino, perverso y sexualmente obsceno. Te hace pensar en cosas que no quieres hacer y de las que luego te arrepientes. Estoy seguro de que ha influido en muchos perfumes de los últimos veinte años y tiene cientos de clones. La he captado sin parar durante años. Tampoco me huele a gasolina ni combustible. Siento una vainilla artificial, más que vainilla unas natillas Danette con regusto a látex y polvos de conservación, resabios de goma de borrar plomiza y vinílica, destellos de dulzura sexy gracias al sándalo para morir en una cama de almizcle agriado. El cuero no lo capto, igual que el té; sería un brebaje negruzco y denso. Entiendo que recuerde a un coche nuevo, con tono de objetos a estrenar. Me encanta, me deja tonto y pensé en comprar un frasco, que es muy bonito. Pero también hay algo que recuerda a lo que pudo ser y no fue, a una juventud de hace veinte años que parecía comerse el mundo y hoy apenas llega a fin de mes. Supongo que definir tan bien el año de su lanzamiento juega en su contra, porque te enfrenta a ti mismo en el espejo y te hace pensar cosas no bonitas. Bvlgari Black me ha metido doblada, me ha puesto alegre pero también un requiebro feo y triste pensando en lo rápido que pasa el tiempo. A riesgo de quedar como un cortarrollos, creo que lo que nació moderno y rompedor se ha convertido en algo parecido a esos pesados que veinte años después aún deambulan por las mismas discotecas, enfarlopados, escuchando la misma música house de 1999 y contando las mismas historias. Y por mucho que Black me encante, cada vez que la pruebo es imposible quitarme esa idea de la cabeza.
¡Definitivamente un perfumazo! Top para noches frías y de estilo varonil. Lo mejor es que no está masificado, así que da originalidad. Recomendadísimo para mayores de 25 años. Huele exquisito y tiene buena calidad. Es de lo mejor de Bvlgari, junto a Aqua Amara y Man in Black.
Es una maravilla que uso desde que mi hermano me lo regaló para probar en el año 2000. Me enamoré de esa bomba de caucho, vainilla y olor ahumado/gasolina; soy adicto a esos aromas. La primera impresión fue increíble y duraba días, resistiendo hasta lavados de ropa. La proyección era fuerte y agradable, con una estela pesada de vainilla, cuero y gasolina. Lamentablemente, hoy en día la reformulación quitó lo sintético que me volvía loco, quedando solo vainilla, té verde y un poco de cuero. Antes era el único que preguntaban ‘¿qué usas?’, volviendo locas a las mujeres. Es el favorito de Angelina Jolie desde que se creó. Es un deber probarlo al menos una vez. Si alguien sabe dónde conseguir el antiguo, por favor, avísame (sería un sueño). Saludos desde Chile.
Me gusta cada vez más este perfume. Notas atalcadas, vainilla, cuero y rosas, todo muy bien conjugado. Perfecto para oficina o salidas tarde templadas o noches frías, aunque la he usado en verano en días nublados y va perfecto. Tiene proyección media, se siente a un metro alrededor, aunque tú no lo notes tanto. A las 6h huele genial, aunque fui generoso con la aplicación.
Actualización: Ya había escrito de esta obra de arte, pero creo que dije poco. No solo está en mi top 10, sino en mi top 5; es mi favorita de Bvlgari. He tenido varias de esta casa. Evoca hermosura, quietud, simplicidad, sentimientos; es la más romántica que he probado, junto con Midnight in Paris de Van Cleef & Arpels. El frasco está en correlación con el olor a goma o caucho; me enamoró desde que la percibí en mi padre. Es la opción perfecta para una cita romántica, junto con Van Cleef & Arpels y YSL De L’Homme, aunque prefiero las dos primeras. Recomendada si buscas una fragancia dulce, no tanto romántica, que enamora. Ojo: proyección y estela moderadas, longevidad moderada. Frasco hermoso y diferente, sin flakes dentro de la casa Bvlgari; desde que lo ves sabes que es ese perfume que evoca sentimientos en una noche donde tu pareja no querrá despegarse de ti. Actualización segunda: nunca hablé de las notas que más me predominan. Es una vainilla mezclada con una hermosa nota de té que da sensación dulce pero fresca, y esa sensación a caucho es algo ambarado, lo que más siento. Sigue siendo muy diferente a todo lo del mercado y una excelente fragancia. Aunque está descontinuada, la encuentras a buen precio; por alguna razón no ha subido mucho como suele pasar. Una de mis mejores compras y favoritas.
Compré Bvlgari Black a ciegas hace años. Tiene una nota de asfalto que al principio no noté, pero tras varios usos, ese ‘vibe’ de goma quemada y condones en acción (sí, alguien lo llama así) aparece. El inicio es súper urbano con bergamota y cuero, aunque la vainilla queda tapada por un almizcle muy fuerte que seca la fragancia. La cumarina también se nota mucho. Me recuerda a BDSM, tipo el sketch de la Inquisición de Monty Python con las almohadas. Es más masculino, aunque para mí el género es fluido. Me encanta el final, vibra un poco como Blv Notte. La duración es buena, cerca de la piel. El frasco es genial, lo uso a veces como pisapapeles.
Al leer las reseñas sobre esta joya, uno puede saber, casi pitonisa, quién ha tenido la fortuna de conocerla… No se dejen engañar, hay quienes disfrutan intentando hacer creer a los demás que la han conocido, aunque ya no esté entre nosotros.
Compré a ciegas por recomendación y me intrigaba esa nota de “vainilla plástica”. Al probarla, fue amor a primera vista: una fragancia fuera de lo común, sin ser retadora. Abre con vainilla y caucho, una mezcla ilógica que evoca el olor tierno y polvoriento de una muñeca de plástico nueva. Al secarse, aparece el cuero de forma usable, discreto y dulce sin empalagar. No es para el “macho alfa”, sino un gusto íntimo, ideal para frío o primavera por la noche. No es una bestia en duración, pero si te llama la curiosidad esa vainilla plástica, no te la pierdas, no te arrepentirás.
Como con Encre Noire, esta Bvlgari Black es interesante para los frikis, pero de difícil uso diario. Es cierto que dicen que huele a goma quemada o plástico, y yo sinceramente no me veo oliendo así. No me parece de fácil uso.
A veces la vida nos premia con gente increíble, apasionada por la perfumería como arte y no solo como adorno. Estos expertos nos arrastran a un trance sensorial y nos hacen redescubrir con conmoción cosas que habíamos descartado. Gracias a uno de ellos, volví a amar dos gigantes: el clásico Le Male y el Bvlgari Black. Ambos son hermanos en su secado, donde una vainilla reconfortante se une a notas oscuras (canela en Le Male, cuero en el Black) para crear un equilibrio perfecto entre rudeza y ternura. Son ideales para quienes saben mezclar el sexo vainilla con el BDSM, la caricia con la nalgada. Son románticos y seductores, potenciándose en invierno (especialmente Le Male), aunque el Black tiene rendimiento bajo y requiere más aplicación. Black: Aroma 7,5/10, Estela 5/10, Longevidad 5/10, Versatilidad 7/10. Le Male: Aroma 8/10, Estela 6/10, Longevidad 6,5/10, Versatilidad 5/10.
En la perfumería como en la vida, hay decisiones cuestionables que claman al cielo. Prefiero que reformulen perfumes favoritos a que los extirpen de los estantes por una decisión incoherente y triste. La rueda, el neumático, la llanta: pocas veces un embotellado dice tanto del aroma. Un olor dulce de vainilla plástica y gomosa, casi ahumada, con un acorde amargo y floral fugaz. La nota de té rompe con el delicioso caucho dulce. En 1998, Annick Ménardo ideó esta joya unisex, infravalorada y añorada. Perfumes como Midnight in Paris, Luna Rossa Black o RM nº5 siguen su estela aromática, pero en esencia, el ADN sensual de Black está ahí. Su problema era que la duración era inversamente proporcional a su calidad: unas buenas 5 o 6 horas a un precio competitivo, lamentable hoy en día. Un perfume extinguido como los dinosaurios; alguna vez aparece un rescoldo, pero no paguen las burras de internet. Solo quería plasmar el recuerdo que me trae esta mañana de primavera: atasco de coches, neumáticos, plantas y calor, fantástica evocación de aquellos días de entretiempo cuando te peleabas con el frasco redondo para disfrutar de este Black.
El Black es, sin duda, una de las mejores notas de cuero del mercado: sencilla, limpia, potente y convincente. Se aprecia un té aromático y seco que da el ritmo, una nota central de cuero con matices de goma y un secado de vainilla que endulza todo sin caer en lo gourmand. A veces me siento dentro de un deportivo de lujo recién estrenado, con asientos de cuero. Es perfecto para el público exigente que busca una buena nota de cuero sin estridencias. Es un básico que uso mucho, mejor que muchos nichos y a un precio ridículo. Una obra maestra de la perfumería clásica. Calificación: 9,1.
Es una fragancia que vale la pena probar como experiencia, aunque me parece peculiar y extraña. Huele principalmente a vainilla y cuero con una textura atalcada, también notas cítricas y un rastro a combustible, similar a la nota de Fahrenheit de Dior. Se percibe elegante y exclusivo, para uso nocturno y estaciones frías. La duración y estela son medias. El aroma se siente maduro; la vainilla y el cuero, aunque refinados, dan sensación de rudeza y prepotencia, con un tono transgresor y sexual. Es una fragancia fuera de lo común y poco versátil.
Llevo tiempo con esta fragancia. Es cierto que huele a goma de borrar, no quemada, sino esas que huelen bien. Me encanta el olor de este Bvlgari; de todos los que he probado de esta casa, es el único que me gusta. ¿Unisex? Puede ser, no lo sé. El aroma desde el inicio hasta el final es alucinante. Lo malo: la estela y duración son pobres en mi piel; obligué a aplicarme 6 o 7 veces la primera vez y luego reaplicar porque desaparece en un par de horas. Aroma 10/10, versatilidad 10/10, estela 2/10, duración 3/10.
Me encantó. Sus acordes de té, vainilla y cuero crean un tercer aroma muy contemporáneo. Lo recomiendo si eres osado (hombres) y te gustan las fragancias con partes fuertes que se van suavizando con el paso de las horas.
Lo cogí a ciegas en un outlet por la botella. Al principio no me gustó, me sentía sintética. Es más nocturna o para días frescos, un poco dulce, especiada y muy distinta. No me convenció tanto el cuero, me sonaba artificial, como plástico nuevo o hule. Pero sí que me gustó que fuera diferente a los perfumes de otoño/invierno. Si la ves, prueba antes de comprar esta versión.
La obra maestra de Annick Menardo, a mi parecer. Aunque la vainilla y el té no son lo mío, me ha encantado. Su vainilla gomosa es peculiar: abre con fuerte olor a llantas quemadas que luego se suaviza hasta convertirse en té negro con esencia de vainilla. Ojo: no es dulce ni pastelosa, huele a vaina de vainilla. Tiene un toque animal, asumo que es el cuero, pero huele más a ante que a piel curtida. Proyección suave pero dura bastante. Lo veo unisex de media estación para día o noche. Ideal para quienes busquen perfumes fuera de lo convencional y extremadamente raros. Agradable: 8/10, Interesante: 9/10, Versátil: 8/10, Original: 9/10
Actualización: acabo de conseguir un tester de 75ml y es una belleza. Totalmente mejor opción que lo que se usa ahora. Una joya de perfume.
Es extraño, oscuro, sombrío y osado. Que el frasco sea como una rueda es toda una declaración de intenciones porque huele a neumático de coche nuevo mezclado con vainilla y un ligerísimo toque dulce. No creo que sea para cualquiera, pero el que la lleve seguro que no pasa inadvertido. Me gusta.
Tenía reparos por lo que comentan otros, que volver a oler algo de su época te confronta con lo bueno y lo malo. Pero me lo puse por curiosidad. Iradia, huele a principio de milenio. Lo olí en su época entre Gucci Rush, Le Male y MDMA, y no sabía que era este Bvlgari Black. La experiencia fue positiva: es sencillo e ingenioso. Huele a descatalogado, como un grial del coleccionismo. Es moderno, juvenil (de veintimuchos) pero de la juventud de entonces. Curiosamente, sigue en producción. Mi frasco es del 2002, una preciosidad. Aunque es unisex, no lo veo muy femenino. La salida es cuero especiado con dejes de goma y neumático quemado, pero no me resulta chocante, sino bonita. Poco a poco aparece una vainilla seca, dulce pero no empalagosa, y un musgo de roble cálido. Es magnífico, original, muy ‘de autor’. Lo mejor que he probado de Bulgari. Podría ser una obra maestra. El rendimiento es sutil, duración aceptable. No es para el día a día, sino para ocasiones especiales. Un viaje al pasado, lo mejor de él, imprescindible.
Cada noche quemo, cada noche llamo tu nombre… El Black Bvlgari me tiene gratamente sorprendido y me recuerda que nunca se debe juzgar una fragancia por su salida. Los primeros minutos me revolvió el estómago y me picó la nariz; sentí un aroma plástico desagradable, pero solo duró un par de minutos. Luego, esta fragancia camaleónica tomó forma: rosas y vainilla emergieron muy bien combinadas, otorgándole un perfil unisex. Esta etapa la sentí 3 horas y media; a partir de ahí, el cuero hizo presencia discretamente, inclinándolo ligeramente hacia lo masculino. No es fácil de usar ni para novatos, ya que su salida asusta. Totalmente para clima frío y tipo formal. ¿Con qué me la como? Un buen whisky le sienta de maravilla, mientras en el fondo suena ‘Burn Every Night’ de Robert Smith.
Black fue mi primer perfume comprado con mi propio dinero en 1998, cuando lo lanzó Bvlgari. Buscaba cambiar mi “firma” (antes usaba Hugo Boss y Le Male) y sospecho que fue el empaque, ese frasco disco con goma negra tipo neumático, lo que me atrapó. Lo usé en el último año de colegio y me lo llevé a la universidad. Cuatro décadas después, lo busqué de nuevo y se había convertido en leyenda. Me encantaba: cálido, reconfortante, súper sexy y único. Ningún otro chico olía igual, y eso era clave para destacar. Luca Turin le dio el estatus mítico en 2008. Hace semanas vi un tester de 75 ml con el tapón giratorio original (ON/OFF), la señal inconfundible de la fórmula de Annick Ménardo de 1999. Era un unicornio: perfecto, precio razonable y vendedor encantador. Todavía estoy en las nubes. El aroma es espectacular, como reencontrarme con un viejo amor, profundo y madurado por el tiempo. Es especial, único y delicioso.
Lo compré recién salido, allá por el 2000, y aún lo tengo a la mitad. Decían que tenía té negro y resina de caucho ahumada, notas exquisitas. Solo percibía almizcle, vainilla, sándalo y caucho ahumado, suficientes para amarlo por su singularidad. Pero tiene un defecto: tanta belleza no podía ser perfecta, pues su desempeño siempre dejó mucho que desear. Estela apenas notable, unas 4 horas y luego a ras de piel, por eso nunca lo repetí.
A mí, como a cookiechuy, me pasa lo mismo con los perfumes de Bvlgari hasta que percibí en mi padre que el Black es un aroma dulce, no tanto. Creo que, al igual que el Fahrenheit de Dior, es uno de los aromas más únicos. Me agrada la imagen que proyecta el frasco, muy original, y se parece bastante a la fragancia con olor a caucho o goma. En fin, es un muy buen perfume, me gusta mucho y tiene buena fijación, sin llegar a ser excelente.
Qué fragancia tan completa y fuera de lo común, especialmente para su época. La pillé a buen precio en una compra a ciegas y quedé flipado. Al echarla, huele a gasolina y pensé que era violeta, pero son bergamota, rosa y cuero que le dan carácter. Es compleja y no te la va a comer a la primera, pero a mí me ha encantado. Al secar, deja de ser ácida y se convierte en una vainilla fría y plástica, que recuerda a llanta quemada. Suena feo, pero huele embriagador y muy masculino. Es una joya, si fuera nicho la compraría sin dudar. Está descontinuado, así que difícil de encontrar, pero si tienes la oportunidad, olerla es obligatorio. Duración buena, más de 8h, no proyecta a bestia pero deja estela. La botella es curiosa y parece una llanta, como el olor. Aroma: 7/10, Duración: 7/10, Cumplidos: 6.5/10 (RECOMENDADISIMA)
Es un cuero bastante llevadero y uno de los buenos descontinuados de Bvlgari.
Es una fragancia dulce que, si aplicas mucho, llega a ser fastidiosa. Aroma poco común con tendencia a lo femenino, pero agradable si no te sobrepasas. No soy experto en notas, pero huele a caramelo muy dulce con vainilla y una pizca de acidez. La estela es moderada y dura unas 4-5 horas en mi piel.
Gracias a la amabilidad de mi amigo Josesan pude probarlo. Es brillante; no sé cómo puede oler en una mujer, pero en mi piel es extremadamente agradable. El comienzo es un poco raro, sintético, quizás por ingredientes que crean una ilusión olfativa de notas no declaradas (¿gasolina?). Creo que encaja con mucha gente: es llamativo, original, con un aura de misterio que lo hace intrigante y atrevido. Merece la pena probarlo.
Obra de arte deliciosa… aunque por su singularidad, no es apta para comprar a ciegas.
Llevo una semana olfateando el ascensor como un sabueso buscando ese olor a cuero ahumado y dulce que se me quedaba grabado. Lo descubrí ayer: era José, mi vecino de toda la vida. Me reveló su secreto: Black de Bvlgari. Tiene un aroma único, mezcla industrial de caucho quemado con una base cálida de vainilla y ámbar. No es común, es oscuro y experimental, pero reconfortante. Es curioso que alguien tan práctico como José usara algo tan fuera de lo habitual. Ahora todo tiene sentido: su presencia discreta pero firme está perfectamente representada en esta fragancia que, como él, siempre está ahí cuando lo necesitas.
BVLGARI BLACK: Ya había reseñado esto antes, pero borré la opinión porque tras usarla repetidamente, mi perspectiva ha cambiado drásticamente. Creada hace más de 20 años, fue una de las primeras en atreverse con vainilla (habitual en mujeres) y cuero (habitual en hombres), no es usual y tiene una belleza sublime y extraña que revela su magia, finura y hermosura impactante. Si la describiera: ‘aromático con cuero animal, toque de alquitrán y algo atalcado’. Como un cuadro impresionista que hay que apreciar con detenimiento para ver más allá de la primera impresión. Es un perfume diferente, único, gustoso y hermoso. Su nombre ‘Black’ no es pista porque no lo encuentro tan oscuro, pero como aroma es interesante y cautivador. Tiene sensación cálida y sexy, con té negro, parte ahumada y algo atalcado. Cuanto más la conozco, más la disfruto hasta no querer dejarla. Es muy buena, despierta la sensación de ver una película por primera vez y descubrir detalles nuevos al repetirla. Obra maravillosa, de los pocos que logran esto. Difícil de encontrar, obligatorio si coleccionas. Aroma: 11, Proyección: regular 2h, Duración: 7h max. Recomendada.
Bvlgari Black es ese perfume atrevido, rebelde y libre que odia las etiquetas. Nació cuando todos los demás eran limpios y convencionales, y este es todo lo contrario. No es ni para él ni para ella, tiene su propia melodía. Es sexy, rebelde, con melena al viento, cuero de ensueño y vainilla orgánica sin dulzor, con notas ahumadas y verdes que parecen pegadas a la chaqueta tras una moto. Es único y qué pena que lo hayan descontinuado, porque me hace sentir así al llevarlo. Buena duración en piel y estela moderada.
El concepto es muy original. Tiene dos fases: al principio huele a ‘nuevo’, como gomas de borrar perfumadas (un compañero lo dijo). Es sintético pero interesante; si lo aplicas en exceso, puede atosigar. La segunda fase es espectacular: vainilla nada empalagosa y cuero fino que se mezclan perfecto. Apenas noto el té. En algún momento recuerda a Midnight in Paris, pero mejora con el tiempo. El final es adictivo y muy atractivo. El rendimiento es mediano en mi piel. En conjunto, Black es una obra minimalista de mucho mérito, una auténtica virguería y perfectamente unisex.
Tendría que puntualizar la familia olfativa de BLACK de BVLGARI. En la ficha dice Oriental Amaderada, pero mi sensación es que es Oriental Especiada. Me ha resultado curioso que la mayoría de reseñas de Fragantica y otras webs incidan en olor a gasolina o caucho quemado, como sugiere el frasco imitando una rueda de caucho. Tras probarla tres tardes seguidas, no he detectado ni un atisbo de gasolina o caucho. Tal vez lo tenga, pero mi nariz no lo nota. Por el contrario, percibo una inconfundible nota especiada, mezcla de azafrán y pimienta, enormemente atractiva, que me recuerda a algún oriental de Amouage. No comprendo cómo mi impresión nada tiene que ver con la opinión generalizada, el frasco, los automóviles o los combustibles. Ni tan siquiera el nombre me parece adecuado. Si de colores se tratara, lo llamaría CRIMSON RED (Rojo Carmesí) de BVLGARI, porque las especias derramadas son del género rojo intenso y brillante, propio del azafrán. Si del frasco, usaría un envase oriental rotundo, como una aceitera roja y dorada: vidrio rojo carmesí con repujado en cuero y metal dorado. De todos los perfumes de BVLGARI, este es el más decididamente oriental. Siguiendo mi percepción, tampoco detecto ni el más mínimo atisbo de té. He leído referencias al té verde o al Lapsang Souchong, té ahumado chino con olor a cenizas y fogatas de cedro. ¿Será ese aroma lo que detecto como azafrán y pimienta? Esta variedad de té también se usa en cocina china para dar sabor ahumado sin ahumar. En cualquier caso, el olor de BLACK de BVLGARI para mí es delicioso; soy amante de los perfumes orientales. El acorde especiado se mezcla con la rosa, el sándalo, el jazmín y la vainilla, componiendo un efluvio exquisito, digno de los mejores perfumes de la Ruta de la Seda. Nuevamente, el paso fugaz de una mujer envuelta en sedas y rasos rojos y negros, misteriosa en su caminar, inolvidable en el aroma que impregna el aire tras sus pasos huidizos, me devuelve al Callejón de los Suspiros de aquella Qurtuba que siempre acecha en un rincón de mi memoria.
A pesar de varios comentarios negativos, lo siento muy expresivo con una vainilla, ámbar y sándalo magníficos. Sin duda es algo antiguo pero encaja bien hoy en día. Esta fragancia de los 90 es una de mis preferidas, con gran clase y personalidad para la noche. La casa Bvlgari tiene grandes aromas y este es uno de ellos.
Las notas atalcadas me llaman especialmente. No dominan al inicio, pero al asentarse aparece un acorde familiar: el mismo que hay en Petits et Mamans de la casa. Me fascina que sea casi idéntico, me pregunto si es un sello olfativo de Bvlgari. Aunque no figure en las notas, percibo algo que recuerda a la camomila. Es suave, calmante, casi infantil, que contrasta con el carácter del perfume. Es como si ese niño o niña de Petits et Mamans hubiera crecido: ahora monta en moto y viste cuero. La salida es ahumada y animal, con cuero marcado. Me recuerda al olor de la ropa limpia tras dar una vuelta en moto: aire, calor y algo salvaje. Con el tiempo aparece la rosa, empolvada y jabonosa, suavizada por el sándalo. Hay algo que me transporta al maquillaje de los 90 de mi madre. No es fácil de entrada, pero merece la pena darle tiempo. Al llegar las notas medias y fondo, la vainilla y el cuero se equilibran y el perfume se vuelve disfrutable, íntimo y envolvente.
No percibí ningún cítrico; lo predominante es el cuero y la vainilla, junto con la nota de té, manteniéndose fiel a su composición de principio a fin, aunque el cuero descansa un poco en la fase final. La vainilla no es dulce como en Pi de Givenchy, es más sobria y algo atalcada. La primera vez que lo probé me resultó chocante, pero después de unas aplicaciones no podía dejar de oler mi muñeca. Recomendaciones: usar ligeramente y de preferencia en estaciones frías.
Conocí esta maravilla gracias a un amigo de la infancia que la tenía como firma en 2003; fue amor a primera vista y despertó mi interés por Bvlgari. Es el perfume de más botellas que he tenido: vainilla ahumada, cuero suave floral, una exquisitez. Me lo aplicaba muchísimo para salir porque su talón de Aquiles era el rendimiento, hasta que me di cuenta de que se acabó su vida. Cuando quise volver a comprarlo, me encontré con la triste noticia de que lo habían descontinuado. Trae muchos recuerdos, nostalgia universitaria y juvenil; su aroma es algo que llevaré el resto de mis días.
Demasiado para mí. Ese olor a goma quemada… mezclado con esa vainilla potente me resulta difícil de mantener en mi piel. Lo he intentado, pero no.