Para mujeres
Calandre Rabanne
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Descripción
Calandre de Rabanne es una fragancia de la familia olfativa Floral Aldehídica para Mujeres. Calandre se lanzó en 1969. La Nariz detrás de esta fragrancia es Michel Hy. Las Notas de Salida son aldehídos, notas verdes y bergamota; las Notas de Corazón son rosa, lirio de los valles (muguete), raíz de lirio, geranio, jacinto y jazmín; las Notas de Fondo son musgo de roble, vetiver, almizcle, sándalo y ámbar.
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Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
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El fallecimiento de Heliogábalo, quien esté familiarizado con la pintura ‘Las rosas de Heliogábalo’ de Alma-Tadema lo comprenderá. Me parece abrumador y opresivo, demasiado intenso y predecible. Resulta inaguantable.
Un verdadero clásico, Calandre, Metal y La Nuit, considero que son tres joyas de Paco Rabanne. Este perfume emana sofisticación en cada nota. Es lamentable ver comentarios como ‘huele a anciana’, lo que me lleva a pensar que para disfrutar de esta maravilla se necesita una cualidad: ‘savoir-faire’.
sin igual!
Este aroma me recuerda a esas señoras que solían ir a la peluquería, donde se aplicaban un montón de productos en el cabello para lograr esas ondas tan elaboradas. Si hubiera sabido que olía a spray para alisar el pelo, habría optado por esta fragancia por 8 euros en vez de gastar tanto dinero en algo que no me gusta. Es realmente decepcionante; no lo recomiendo en absoluto.
Este fue mi primer perfume… lo anhelaba tanto, tiene tantos recuerdos maravillosos, pero ya no huele igual. Ahora que me lo pongo, no tiene la magia que tenía hace 30 años.
Es un perfume que mi madre utiliza, en su versión extracto, es intenso y perfecto para la noche. Su aroma es fascinante y singular, aún guardo un poco de su frasco como un precioso recuerdo.
Este perfume fue el favorito de mi madre durante años. Me agrada, pero cada vez que lo uso, me evoca su recuerdo, y lamentablemente ya no está con nosotros. Junto con Opium de YSL, era uno de sus predilectos. Es un aroma simple y cotidiano, pero tiene esa esencia que lo convierte en un verdadero perfume, a diferencia de esas fragancias empalagosas y florales que abundan actualmente en las estanterías de los centros comerciales.
Calandre, lanzado en 1969, es el primer perfume femenino de Paco Rabanne. Este aroma capta de manera excepcional el estilo distintivo del diseñador: una mezcla de vanguardia, elegancia, futurismo y audacia. Sin duda, se merece el apodo de ‘el perfume de la rosa metálica’. Mi versión es un eau de toilette de mediados de los años 90. Desde el inicio, se presenta como un perfume aldehídico donde la rosa brilla como la estrella principal. Es una rosa guerrera, delicadamente aldehídica, con un toque polvoriento (sin llegar a ser atalcado) y con una profundidad verde notable. En mi piel, esta rosa tiene una esencia metálica, pero con una sensación de metal oxidado y poroso, que se complementa con notas de vetiver, almizcle y geranio, aportando una textura rica y esa característica ‘fragancia a barbería’. La raíz de lirio añade un matiz adicional de polvosidad (con una textura granulada y áspera), todo esto equilibrado maravillosamente con un lado más cremoso y meloso, gracias a los aldehídos que perduran y a otras notas florales sutiles y ligeras tonalidades animales (un toque de castóreo, muy bien integrado, como en Antaeus), que brindan una gran profundidad. Calandre es tanto femenino como masculino, suave y rudo… es luz y sombra… rebeldía y elegancia. A una mujer le otorga un aire de sofisticación y un poder inmenso para conquistar el mundo. En un hombre, se vuelve audaz y rebelde; es un perfume que evoca el rock y las noches de tabaco y vodka. Se funde maravillosamente con la piel de quien lo lleva y resalta su presencia imponente, sin importar la hora o el clima. Después de un año usándolo, mi amor por él crece cada día más. La reformulación no es del todo mala, pero ha transformado el aroma en uno más ácido y limonado. Se asemeja a un Cristalle de Chanel, pero más cremoso, un chipre aldehídico claro y afilado, aunque la esencia original del creador parece haberse perdido. ¡Larga vida al magnífico Calandre de tiempos pasados!
Este es el único perfume que me han elogiado en numerosas ocasiones, diciendo que huele delicioso. Es fresco y ligeramente dulce; aunque no puedo identificar cada uno de sus componentes, noto un toque de bergamota al aplicármelo y posteriormente un sutil aroma a rosas. Considero que es una mezcla muy equilibrada y realmente sofisticada. Lamentablemente, ya no se encuentra disponible. Continúo explorando diferentes fragancias con la esperanza de encontrar algo similar. El Rive Gauche resulta ser un poco más dulce, pero hasta ahora es lo que más se asemeja.
¡Maravilloso! Con Paco Rabanne me sucede algo similar a mi relación con plataformas como Youtube e Instagram; no soy un usuario habitual, pero cuando me acerco, es innegable que hay una gran cantidad de imágenes de mujeres (y hombres) con figuras impresionantes posando de manera sugestiva en diversos lugares (en casa, en el gimnasio, en Roma, en el campo, en sus habitaciones, etc.), exhibiendo su cuerpo, ocultando lo esencial y emanando un deseo de ser admiradas… tal vez se trate de una simple egolatría (¿Anatómica?). Supongo que lo mismo sucede con los hombres, ya sea jóvenes o no tan jóvenes. No pretendo hacer una crítica negativa, creo que si eres atractiva y deseas mostrarlo, es completamente válido y muchos de nosotros lo apreciamos. Regresando a mi comparación, con el tiempo uno se da cuenta de que no es tan relevante lo que muestras o cuánto de ello, sino la manera en que lo presentas. Esto lo comprendían a la perfección mujeres de la época de Sophia Loren, María Félix, mi abuela e incluso mi madre: exhibían el tobillo y el resto a menudo permanecía cubierto (más ajustado o menos), pero sabían dominar el lenguaje de las miradas, las sonrisas sutiles, el juego con abanicos, los toques de manos y su forma de andar, lo que a menudo causaba estragos en la simple (y básica) psique masculina (y en el tráfico). Mi reflexión es: Me parece que el Paco actual es similar a esas chicas de la red, mientras que Calandre representa a la Sophia Loren de Rabanne. Gracias a un amigo, he podido comparar un frasco relativamente viejo con uno más reciente, y aunque hay diferencias, ambos son excepcionales. Aldehídos, flores y un fondo sumamente elegantes, bien equilibrados y muy femeninos a mi parecer, aunque, en esta nueva era, no es inusual que un hombre lo utilice (afortunadamente). La proyección y la durabilidad eran superiores en el pasado, pero ninguna de las dos versiones es deficiente en la actualidad. Recomiendo encarecidamente que lo prueben, especialmente los jóvenes (tanto chicos como chicas).
Esta fue la primera fragancia que compré por mi cuenta, a los 14 años… y en ese momento me fascinó, ya que era un día muy frío y estaba lloviendo a cántaros. Desde entonces he logrado conseguirla en dos ocasiones más, y ahora que tengo 44 años, la he vuelto a adquirir. Solo la utilizo en días como hoy… fríos y lluviosos, y no se imaginan cuántas personas me han comentado ‘qué bien hueles’, tres de ellas ni siquiera me conocían. Curiosamente, la única persona que mencionó que no le agrada mi perfume fue mi hijo de 6 años, a quien yo le digo que tiene un olfato excepcional. Él no disfruta de la lluvia, así que me dijo que olía a lluvia. Durante 30 años he afirmado que tiene ese aroma, y él solo tiene 6… así que creo que no estoy tan equivocada. ¡Es realmente única, Calandre!
Calandre comienza con una nota de bergamota y aldehídos que se destacan bastante. Un aspecto fascinante de su fórmula es cómo los aldehídos realzan la rosa, dándole un brillo especial y un carácter distintivo. Sin embargo, la rosa no está sola; se acompaña de un musgo verde que es cremoso, atalcado y aromático. También hay una presencia intensa de ámbar y musk que envuelven todas las notas mencionadas, lo que parece concederle a Calandre un aire exótico y enigmático. El muguete se puede percibir, escondido tras la rosa, es un poco reservado, pero ocasionalmente nos invita a notar su esencia. El sándalo y el vetiver completan la belleza de Calandre, añadiendo un toque especiado que, aunque sutil, se siente a lo largo de toda la fragancia. En resumen, los aldehídos, la rosa, el musk y el musgo verde son los protagonistas en Calandre. Pienso que la mezcla de geranio, musk y cítricos puede aportar ese matiz ‘metálico’ del que muchos hablan, pero la calidez de las notas restantes se siente aún más marcada. Por supuesto, estoy comentando sobre la versión en extracto; tal vez en el eau de toilette la nota ‘metálica’ sea más evidente. Aun así, no debería ser demasiado chocante. En mi reseña anterior, comparé Rive Gauche con esta fragancia, y no cabe duda de que hay un ADN similar, ya que Michel Hy estuvo involucrado en la creación de ambas.
La muerte de Heliogábalo. El que conozca el cuadro ‘Las rosas de Heliogábalo’ de Alma-Tadema entenderá. Me resulta cargante, asfixiante, excesivo y predecible. Insoportable.
Calandre evoca una época pasada, con una presencia imponente que trasciende las barreras de género, pudiendo ser igualmente masculino o femenino. Este perfume juega con esa ambigüedad de manera excepcional; si decides usarlo, te aseguro que serás único y destacarás entre la multitud. La apertura de esta fragancia presenta una mezcla fresca y terrosa, impregnada de aldehídos, creando una experiencia olfativa que es limpia, verde, amaderada y sumamente intensa. No es un aroma que le quede bien a cualquiera, es Calandre quien te selecciona a ti. En su corazón, florecen notas de rosa, geranio y pétalos de flores blancas pulverizadas que te envuelven en una burbuja aromática durante horas. En la etapa final de su desarrollo, el musgo de roble y el vetiver se hacen muy evidentes, aunque las flores y los aldehídos nunca se rinden, luchando por su presencia de principio a fin. Este perfume podría ser el sello distintivo de Marlene Dietrich, con su elegancia y poder, luciendo un traje sastre que resalta su feminidad sin perder su fuerza; esa es la esencia misma de Calandre.
¡Hola a todos! Hoy encontré este perfume en una tienda local en el corazón de Sudamérica, en pleno enero, con un calor insoportable. La tienda no cuenta con probador, y la idea de comprar sin probar me asusta, ya que revender es complicado y siempre implica una serie de negociaciones. ¿Es arriesgado adquirir este perfume sin saber cómo huele?
Simplemente una fragancia maravillosa y eterna, ideal para ocasiones informales. Tiene un aroma delicado y seductor, muy clásico y elegante, sin llegar a ser excesivo. Su carácter aldehídico la hace diferente a cualquier otra que haya probado. Definitivamente, es un perfume singular.
Calandre siempre me pareció una fragancia enigmática, con un toque masculino y un atractivo irresistible… Recuerdo con claridad mis años de infancia, observando a mi hermana aplicar este perfume. La veía tan elegante y deslumbrante, con su piel blanca como la nieve, su cabello lacio y oscuro, y sus ojos de un verde intenso… La manera en que tomaba el frasco y se aplicaba unas gotas de Calandre, lo hacía de una forma tan seductora pero al mismo tiempo inteligente. Cuando ella se iba, yo, con mi imaginación, intentaba imitarla. Lamentablemente, nunca logré su porte; mi estilo era más parecido al de Anais, con mi cabello rubio y rizado… Ella siempre mostraba esa elegancia innata, algo que se lleva dentro. Desde pequeña, antes de sentarse, ya sabía cómo hacerlo, mientras que yo venía de jugar y me ensuciaba como una niña traviesa. Hay cosas en la vida que son eternas, desde el inicio hasta el final… Este perfume era una de ellas, con una profundidad impresionante, una personalidad única, una nota verde que resultaba absolutamente cautivadora, y unos aldehídos de su época que lograban estar en la cima sin ser estridentes (hoy es todo lo contrario). Siempre lo noté con un sutil toque masculino, y mi hermana lo guardaba junto a su Clyo y su Patrichs. Eran sus tres fragancias que, aunque verdes y herbales, las utilizaba cuando quería sentirse femenina, pero con esa determinación que caracterizaba a las mujeres de su generación, algo que yo, en mi inocente niñez, intentaba emular. Al llegar a casa, siempre me preguntaba con dulzura, ‘¿qué llevas puesto?’, y yo, en mi travesura, respondía que nada, mientras el aroma de Calandre me delataba. Crecí rodeada de este intenso perfume que irradian tranquilidad, seguridad y la auténtica belleza triunfante de una mujer. A día de hoy, me causa tristeza ver cómo han cambiado esa profundidad por un tono metálico de aldehído que se siente demasiado exagerado, incluso llegué a tener un frasco que me costó mucho usar. He intentado encontrar una versión vintage, pero no he tenido suerte.
Hola gente, hoy lo vi en una tienda de barrio, acá en la Sudamérica profunda, en pleno enero de calor insoportable. La tienda no tiene probador y comprar a ciegas me da miedo porque revender es difícil; es una danza de regateos sin parar. ¿Se podrá comprar a ciegas este perfume?
Es un perfume de vieja que iba a la peluquería y se ponía todo en la cabeza para los rulos y el nido de pájaros. Si supiera que huele a spray para endurecer el pelo, pagaría esos 8 euros y no la plata que me robaron. Un asco de perfume, no lo compren.
Calandre era una mujer misteriosa, con algo de hombre pero infinitamente atractiva. De niña veía a mi hermana con este perfume y me sentía su discípula. Ella era blanca, con pelo negro y ojos verdes; se ponía unas gotas y se veía sexy e inteligente. Yo, rubia y rizada, solo imitaba su porte. Ella miraba donde ponía el perfume; yo venía llena de tierra. Este olor era profundo, con personalidad, verde y embriagador, con aldehídos potentes pero discretos. Siempre noté un toque masculino precioso, lo usaba junto a su Clyo y Patrichs. Eran sus tres perfumes verdes y herbales, para cuando quería ser mujer decidida. Al llegar a casa me preguntaba qué llevaba; yo mentía que nada y le metía un pestazo a Calandre que quitaba las piedras. Crecí con este olor que da tranquilidad y seguridad. Hoy me da pena que cambien esa profundidad por ese tono aldehídico metálico, incluso tuve un frasco que me costó gastar. Busco un vintage y no lo encuentro.
Definitivamente, es una fragancia ‘elegante’ y atemporal. Intensa pero no abrumadora, ‘para nada pesada’ como mencionó natalia_85. No puedo imaginarlo más que en una mujer que irradia elegancia, inteligencia y posee una rica capacidad de reflexión e imaginación. Percibo una nota ‘fresca’ que resulta intrigante 🙂 Siento que las flores, las notas verdes, resinas y madera están presentes… aunque no las puedo identificar individualmente… solo el musgo, en las notas finales. Es uno de esos perfumes que, al aplicarlo en mi piel, no he podido evitar oler repetidamente. Me encantaría añadirlo a mi colección, o regalarlo a alguna de las mujeres más especiales en mi vida, ya sea mi madre o mi hermana…
Calandre es uno de los perfumes más cautivadores, atemporal y sumamente refinado. La inclusión de aldehídos realza notablemente las notas naturales de la fragancia. Para aclarar, los aldehídos son compuestos químicos que tienen designaciones específicas; por ejemplo, el C7 ofrece un matiz entre verde y herbáceo, mientras que el C9 evoca aromas similares a rosas rojas. Al combinarse con las notas de rosas y hierbas, la fragancia se eleva a otro nivel, como si acabases de cortar un ramo fresco de hierbas o rosas, entre otras. Definitivamente, es un perfume que todo amante de las fragancias de calidad debería considerar.
Calandre es simplemente excepcional. Ha sido parte de mi vida desde mis años jóvenes. Tiene un encanto único. He probado una gran variedad de perfumes; desde los más lujosos hasta los de alta gama, y debo admitir que Calandre se destaca por encima de todos, y su precio es realmente accesible. Es una lástima que discontinuaran el EDP, que era magnífico y dejaba una estela que era pura magia. Desafortunadamente, ahora solo nos queda el EDT, que se queda corto en cuanto a proyección y duración.
¡Oh, querido Calandre! Eres tan singular, delicioso y refinado. Representas a una mujer que irradia sofisticación, elegancia, confianza y sensualidad, con un aire de frialdad que te hace casi inalcanzable. La mejor imagen que podría evocar sería la de Monica Bellucci interpretando a Perséfone en Matrix Reloaded, en aquella escena donde comparte un beso con Neo. Este perfume es excepcional, intenso y cautivador, lleno de carácter. Comienza con una salida verde, cítrica y aldehídica que me fascina, para luego transitar hacia una rosa magnífica; no es una rosa dulce ni romántica, sino más bien, como mencionaron en reseñas anteriores, una rosa salvaje, verde y metálica, con sutiles toques empolvados que se entrelazan con un jazmín espléndido. Las notas amaderadas y terrosas le otorgan un je ne sais quoi que me resulta adictivo. En mi piel, su duración y proyección son impresionantes. Es una verdadera joya de perfume que merece ser valorada.
Lo que realmente me molesta son esos ‘críticos’ que se creen expertos en perfumes y ni siquiera pueden escribir correctamente. ¡Hasta luego! 😽
Ese perfume representa una parte fundamental de mi adolescencia… lo adoraba y lo usé en numerosas ocasiones. Era el más icónico de los años 70 para las chicas de clase media en Argentina, que preferían Charlie de Revlon. Era complicado de encontrar, había que conseguirlo del extranjero… un recuerdo muy especial… un aroma que jamás olvidaré…
Este fue el primer fragrance que seleccioné, poco después de su salida, después de probarlo con atención. Me encantó y lo utilicé durante muchos años de manera exclusiva. Tiene una notable presencia sin resultar abrumador, y posee esa característica que yo denomino ‘esencia de cristal’, la cual considero fundamental para que un perfume sea excepcional. No sé cómo describirlo ni en qué consiste exactamente, pero es algo que trasciende su composición, es algo puro, suave, frío y diáfano como el cristal. De todos los perfumes que he experimentado, esa cualidad única solo la encontré en Calandre y Tentations.
Quiero dedicar esta reseña a una de las más grandes voces de Chile, Cecilia, quien ha partido de este mundo. Durante mi tiempo en Perfumerías Vicencio en el Aeropuerto de Iquique, tuve el privilegio de atender a esta icónica artista en numerosas ocasiones. Recuerdo que solía comprar hasta seis frascos de su fragancia favorita, Calandre. Siempre recordaré a Cecilia, la incomparable. Si la vida me lo permite, llevaré flores impregnadas de su esencia a su tumba.
La nota inicial destaca por los aldehídos, pero se siente predominantemente verde, evocando la sensación de caminar sobre una rica alfombra de musgo en un bosque iluminado por el sol en pleno verano. Calandre arranca con una presencia intensa, fresca y verde, con un toque de cítricos moderados. A medida que evoluciona, se torna cada vez más floral, manteniendo su frescura, mientras una nota especiada se entrelaza lentamente con el aroma, complementando un bouquet de lirios de los valles que nunca llega a dominar. Calandre carece de dulzura, presentando un ligero matiz empolvado; no es un perfume abrumador, sino más bien sutil y muy elegante, con una estela media pero de excelente duración. La base sigue siendo verde, con un verde radiante y dorado, que irradia una suavidad casi aterciopelada. Estoy encantada de haber podido experimentar este tesoro en una versión de principios de los 90. No tengo idea de cómo es la versión actual, pero esta añada es simplemente un sueño, un perfume para disfrutar, aunque es un recordatorio de la inevitable marcha del tiempo.
¡Por fin llegó a mis manos! 💖💞💞💞💞, la amante de los aldehídos vintage (esa soy yo) ha logrado conseguir CALANDRE. Eres simplemente delicioso, sutil (sin olvidar lo que dice Kari sobre los Chac Chac 🤭), elegante, y logras empoderar a cualquier mujer. A diferencia de Rive Gauche, te siento un poco más profundo…
Un verdadero clásico, lo llevaba mi abuelo y luego mi padre… creo que es un perfume que se pasa de generación en generación. Personalmente, lo conservo y tengo las versiones vintage, y me alegra que todavía esté disponible.
Desde que lo percibí, sentí una atracción inmediata. En estos tiempos en que muchos hombres optan por mallas de red, camisas fluidas, botines de estilo femenino y fragancias con notas de rosa (aunque aclaro, yo no me atrevería con las primeras opciones, tal vez solo con los botines inspirados en los 70…), decidí probar esta fragancia en lugar de repetir con Moschino Toy Boy, el cual me trae recuerdos encantadores. Ayer finalmente lo adquirí, y aunque no estoy seguro si lo usaré yo mismo (no me incomodaría en absoluto) o si será un regalo para alguna mujer de mi entorno que aprecie la perfumería clásica floral/aldesídica (aunque Calandre desafía esos parámetros desde el inicio). La salida me resulta peculiar por los aldehídos y las notas verdes, como si no tuviera una forma definida, algo que a menudo me ocurre con los aldehídos. El corazón es completamente floral, con la rosa como protagonista y otros matices florales, y cuenta con una base sólida de maderas y almizcles, además de un toque de ámbar. En mi opinión, la pirámide olfativa es totalmente unisex; hoy en día hay fragancias masculinas que incorporan aldehídos y notas florales como rosa y jacinto, por mencionar algunas, y curiosamente, Calandre incluye notas que consideraría masculinas, como el geranio y el pachulí. Este aroma evoca completamente la década de los 60, con un toque psicodélico, y personalmente me recuerda a la melodía ‘Calcutta’ de Lawrence Welk. Es una fragancia muy interesante y agradable, aunque, debido a su salida inusual, prefiero disfrutarla en su fase de secado.
Este fue el primer perfume que recibí, un regalo de mi padre. Me trae una oleada de recuerdos de cuando tenía 14 años. Curiosamente, es el único que provoca que me pregunten: ¿qué fragancia usas? ¡Hueles increíble! Lo uso en cualquier época del año, ya sea en calor, frío o primavera. Me fascina por su fragancia y sofisticación.
Lo poseí cuando tenía 15 años, me encantaría volver a tenerlo.
Se trata de un perfume chipre-floral que evoca matices de rosas ácidas, con un toque metálico y un fondo empolvado gracias al iris, que lo acompaña constantemente. Sin duda, es una opción que resiste la tendencia de fragancias excesivamente dulces y tiene un aroma distintivo. En mi piel, se siente seco, empolvado y con un leve matiz verde, con ecos de musgo de roble (actualmente en su versión sintética). Este perfume resalta en una mujer que lleva vestidos llamativos, blusas elegantes y prefiere colores suaves. Se complementa bien con abrigos, tacones y un estilo sofisticado. Puede usarse tanto durante el día como en la noche. Y por cierto, el diseño del frasco sigue siendo contemporáneo, evocando frascos de perfumes más recientes, como Alive de Hugo Boss. Aunque, claro está, solo comparten el aspecto del frasco; en cuanto a la fragancia, son completamente diferentes. Es recomendable probarlo antes de comprar, ya que su aroma puede variar según el pH de la piel. La vendedora de la perfumería lo aplicó y resaltaba la rosa en su piel, mientras que en la mía predominaban las notas verdes con un toque sintético de musgo de roble. Comprar sin probar puede ser un riesgo. Es una joya clásica que perdura y cuenta con una clientela leal.
Siguiendo con mi costumbre de asociar una canción a un perfume específico… (he dejado una reseña sobre la fragancia más abajo) Canción: OBSERVE EL EXTERIOR / TRANSMISIÓN
Es una fragancia que usa mi madre en su presentación extracto, potente para la noche, cautivante y única. Aún conservo un poco de su frasco que atesoro.
Fue el primer perfume que elegí al salir, con cabeza y probándolo. Me encantaba y lo usé años. Tiene presencia sin ser agresivo y esa cualidad que llamo ‘alma de cristal’. No sé cómo explicarlo, es algo limpio, terso, frío y transparente. De todos los perfumes que he usado, solo Calandre y Tentations tienen ese algo especial.
Es el único perfume con el que me dijeron muchas veces que rico huele. Es fresco, levemente dulce; no distingo por separado sus ingredientes, solo noto el toque de bergamota al principio y más tarde el aroma suave de las rosas. Me parece una combinación muy armoniosa y verdaderamente elegante. Es una pena que ya no esté. No me canso de probar perfumes para ver si encuentro alguno más parecido. El Rive Gauche es un poco más dulce, pero hasta el momento es lo más parecido.
Calandre, año 1969, el primer perfume femenino de Paco Rabanne. Creo que tradujo muy bien el signature del diseñador de moda a la perfumería: vanguardia, sofisticación, futurismo y osadía. Bien ganado tiene el apodo de ‘el perfume de la rosa metálica’. El que tengo es un eau de toilette de mediados de los 90. De principio a fin es un perfume aldehídico donde la rosa es protagonista: una rosa guerrera, finamente aldehídica, polvorienta (que no atalcada) y profundamente verde. En mi piel, la rosa es de metal, sí, pero un metal oxidado y poroso, desarrollando matices de vetiver, musk y geranio que le dan mucha textura y esa cualidad de ‘aroma a barbershop’. La raíz de lirio aporta un extra de polvosidad (una textura granulada, áspera), todo esto magistralmente balanceado con un lado más cremoso y amielado gracias a esa delicia de aldehídos que permanecen y otras notas florales y sutiles notas animales (el mejor castóreo prestado de Antaeus) aportan muchísima profundidad. Calandre es femenino y masculino, gentil y agresivo, luz y oscuridad, rebeldía y sofisticación. A una mujer dota de elegancia, sofisticación y un poderío inmenso para dominar el mundo. En un hombre, es rebelde y osado, un perfume de rock y noches de tabaco y vodka. Se funde deliciosamente en la piel de quien lo lleve y destaca su aura imponente sin importar el clima o la hora. Tras un año vistiéndolo, lo amo más y más. La reformulación no está mal, pero lo convirtieron en un perfume alimonado, agrio, un aroma comparado a un Cristalle de Chanel más cremoso. Es un chipre aldehídico cristalino y filoso, pero la intención del creador ha desaparecido. Larga vida al glorioso Calandre de tiempos pasados.
Sí, es un aroma sofisticado y eterno. Fuerte pero sin invadir, nada empalagoso como dijo natalia_85. Solo lo veo en una mujer elegante, lista y con mucha imaginación. Me suena una nota fría y misteriosa. Siento flores, verdes, resinas y madera, pero todo mezclado, solo el musgo se nota al final. Es de esos perfumes que pongo y no paro de olerme. Me lo quiero quedar o regalar a mi madre o hermana.
Continuando con mi modalidad de poner una canción que describa un perfume en particular… (ya hice una reseña de la fragancia abajo). Canción: LOOK OUTSIDE / BROADCAST.
Calandre era el perfume de mi hermana, una mujer misteriosa y con un atractivo infinito. De niña, la veía impecable: piel blanca, pelo oscuro y esos ojos verdes que me hipnotizaban. Me sentía su discípula absoluta mientras ella se ponía unas gotas de forma sexy e inteligente. Yo, en cambio, era una niña rubia y rizada que jugaba como una cochinita llena de tierra, sin ese porte elegante que ella tenía desde pequeña. Ese aroma era profundo, con una parte verde embriagadora y aldehídos potentes que hoy en día suenan metálicos y pasados de rosca. Siempre lo usaba junto a su Clyo y Patrichs, esos perfumes verdes y herbales de mujeres decididas. Cuando llegaba a casa me preguntaba qué llevaba puesto y yo, mentirosilla, le decía nada, pero en realidad olía a Calandre y apartaba las piedras. Crecí con ese olor que transmite tranquilidad y belleza triunfadora. Me da mucha lástima que hoy cambien esa profundidad por tonos metálicos; incluso tuve un frasco que me costó gastar. He luchado por encontrar un vintage, pero no lo he conseguido.
Maravilloso Calandre. Me ha acompañado desde mi juventud. Tiene algo tan especial. He tenido todo tipo de perfumes: de diseñador, nicho, caros, carísimos, y debo decir que Calandre está por encima de todos, con un precio además irrisorio. Es una pena que descatalogaran el EDP, que era maravilloso y dejaba una estela fantástica. Lamentablemente, nos tendremos que conformar con el EDT, que se queda muy corto en proyección y duración.
Durante mucho tiempo fue el perfume de mi madre. Me gusta, pero me recuerda mucho a ella, que desgraciadamente ya no está entre nosotros. Este, junto con Opium de YSL, eran sus favoritos. Es sencillo, casual, pero con ese toque que lo hace un perfume de verdad, no una de esas confecciones dulces y florales que inundan ahora los anaqueles de los centros comerciales.
Calandre es uno de los perfumes más interesantes, eterno y exquisito. Los aldehídos potencian mucho los aromas naturales; el C7 huele verde y herbáceo y el C9 a rosas rojas. Al juntarse con las rosas y hierbas, la fragancia se dispara como si acabaras de cortar un ramo. A tenerlo, señores, si os gustan los buenos perfumes.
Ayyy, ese perfume es la historia de mi juventud… lo amé, lo usé muchísimo. Era lo más famoso de los 70 para las jovencitas de clase media argentina, que solían usar Charlie de Revlon. Era difícil de conseguir, había que hacerlo traer de afuera… un recuerdo, un aroma inolvidable para mí.
Es una fragancia exquisita y eterna, ideal para usar sin prisas. Suave, sensual, clásica y sofisticada, sin ser dulce. Al ser aldehídica huele distinto a cualquier otra. Sin duda, es un aroma único.
Fue el primer perfume que elegí, poco después de su lanzamiento, con cabeza y probándolo. Me encantaba y lo usé muchos años de forma exclusiva. Tiene presencia sin ser agresivo y goza de esa cualidad que para mí convierte un perfume en genial y que llamo ‘alma de cristal’. No sé cómo expresarlo ni en qué consiste; es algo independiente de la composición, algo limpio, terso, frío y transparente como el cristal. De todos los perfumes que he usado, ese algo especial solo lo encontré en Calandre y Tentations.
Lo tuve a los 15, me encantaría tenerlo de nuevo.
Este perfume fue el primero en mi vida; me lo regaló mi papá y me trae muchos recuerdos. Tenía unos 14 años… y saben, es el único que me dicen que perfumes usas: ‘Huelen muy rico’. Yo lo uso en cualquier temporada, calor o frío, primavera. Me encanta por su aroma y elegancia.
Aunque empieza con aldehídos, es verde como toda la fragancia. Imagina caminar sobre una alfombra de musgo en un bosque soleado de verano. Calandre arranca fuerte, verde y fresco, con un toque cítrico. Luego se vuelve floral, manteniendo la frescura y añadiendo especias que se funden lentamente en un ramo de lirio del valle, sin dominar. No es dulce, es ligeramente empolvado, no abrumador, sino elegante, con una estela media pero duradera. Incluso la base es verde, espléndido y dorado, suave como terciopelo. Estoy feliz de probar este tesoro en una versión de los 90. No sé cómo huele la actual, pero esta añada es un sueño, un perfume para disfrutar, testigo del tiempo que pasa.
Desde que lo olí, me di cuenta de que ahora los hombres se ponen mallas fishnet, blusas y botines femeninos, y perfumes de rosa (aclaro, yo no haría los tres primeros, tal vez solo los botines por el gusto de los 70…). Me dije: mejor pruebo esto en vez de comprarme otro Moschino Toy Boy, con el cual tengo bellas memorias. El punto es que ayer lo compré, no sé si para usarlo yo mismo (no me incomodaría) o para regalarlo a alguna mujer con gusto por perfumería floral/aldehídica (aunque Calandre rompe esquemas incluso en esos cánones). La salida es extraña por los aldehídos y notas verdes, como una salida sin forma, algo que me pasa con los aldehídos. El corazón es totalmente floral, dominado por la rosa con otros tonos, y una base robusta de maderas y almizcles, con un toque de ámbar. La pirámide es totalmente unisex; hoy hay perfumes masculinos con aldehídos, rosas y jacinto, y Calandre tiene notas que yo clasificaría como masculinas, como el geranio y el pachulí. Huele a los 60, psicodelia, y me recuerda a la canción ‘Calcutta’ de Lawrence Welk. Muy interesante y rico, aunque prefiero el aroma cuando ya ha secado.
Sí, huele sofisticado y atemporal. Fuerte pero sin invadir, nada empalagoso como dijo natalia_85. Solo lo veo en una mujer elegante, lista y con mucha imaginación. Me suena una nota fría y misteriosa. Siento flores, verdes, resinas y madera, pero todo mezclado, solo el musgo se nota al final. Es de esos perfumes que pongo y no paro de olerme. Me lo quiero quedar o regalar a mi madre o hermana.
Calandre abre con bergamota y aldehídos muy presentes. Lo interesante es cómo estos aldehídos hacen brillar a la rosa, dándole carácter. Pero la rosa no está sola; va acompañada de un musgo verde cremoso, aterciopelado y aromático. También hay un halo potente de ámbar y musk que le da ese lado exótico y misterioso. Se detecta el muguet, escondido detrás de la rosa, tímido pero presente. El sándalo y el vetiver sellan la belleza con un toque especiado sutil que se siente todo el tiempo. En resumen, los aldehídos, la rosa, el musk y el musgo verde son el núcleo. Creo que la mezcla de geranio, musk y cítricos puede dar ese costado ‘metálico’ del que todos hablan, pero la calidez de las demás notas termina siendo más fuerte. Hablo de la versión extracto; quizás en el eau de toilette esa nota sea más intensa, pero aun así no debería ser estridente. En mi reseña anterior comparé Rive Gauche con esta fragancia; sin duda, el ADN es similar, Michel Hally estuvo en el armado de las dos.
Obra maestra: Calandre, Metal y La Nuit, las tres joyas de Paco Rabanne a mi juicio. Huele a elegancia pura. Qué patético leer comentarios de que ‘huele a vieja’; quizás para llevar esta maravilla hace falta educación.
¡Incomparable!
La muerte de Heliogábalo, quien conozca el cuadro de Alma-Tadema entenderá. Me resulta cargante, asfixiante, excesivo y predecible. Insoportable.
Escribo esta reseña en memoria de una de las grandes cantantes de Chile, Cecilia, hoy fallecida. Cuando trabajaba en Perfumerías Vicencio del Aeropuerto en Iquique, la atendí muchas veces a esta gran artista, convertida en leyenda. Recuerdo que llevaba hasta seis botellas de Calandre, su fragancia firma. Por Siempre Cecilia, la incomparable; si la vida me alcanza, te llevaré flores rociadas de tu perfume a la tumba.
Un gran clásico. Lo usaba mi abuelo y luego mi papá; diría que va por generaciones. En lo personal, lo guardo y tengo las fórmulas vintage, y qué bien que aún se venda.
Calandre es uno de los perfumes más interesantes, atemporal y atípico, muy exquisito. De hecho, al incorporar los aldehídos, potencian muchísimo los aromas naturales de la fragancia. Explico: los aldehídos son sustancias con nomenclatura; este trae C7, que tiene un similar entre verde y herbáceo, y C9, con aroma parecido a rosas rojas. Al juntarse con las respectivas rosas y herbáceos, la catapulta un millón, como si acabaras de cortar un ramo de hierbas o rosas. A tenerlo, señores, si sois amantes de los buenos perfumes.
¡Al fin! Te tengo 💖💞, la loca de los aldehídicos vintage al fin te posee, CALANDRE. Eres exquisito, suave (cuidando los ‘chac-chac’ como dice Kari), chic y empoderas a cualquier mujer. Al contrario de Rive Gauche, te encuentro un poco más intenso.
Es un chipre-floral con resabios a rosas ácidas, metálicas y empolvadas por el iris que le acompaña siempre. Es un superviviente de los dulzores actuales y huele diferente. En mi piel es seco, empolvado y algo verde, con resabios a musgo de roble (hoy sintético). Queda bien en una mujer con vestidos brillantes, blusas sofisticadas y predilección por tonos claros, con abrigos, zapatos de tacón y estilo formal. Para llevar de día y de noche. El frasco no está pasado de moda; queda actual y me recuerda a frascos recientes como Alive de Hugo Boss. ¡Claro! Solo se parecen en el frasco. En esencia son perfumes totalmente antagónicos. Probar antes de comprar: cambia mucho según el pH de la piel. La dependienta lo probó y destacaba la rosa en su piel, mientras que en la mía salieron las notas verdes y el musgo de roble sintético. Una compra a ciegas puede ser un error. Una vieja gloria que sobrevive y goza de clientela fiel.
Es un perfume de vieja que iba a la peluquería y se ponían de todo en la cabeza para que le quedaran los rulos y el nido de pájaros. De haber sabido que olía a spray para endurecer el pelo, habría pagado esa misma fragancia 8 euros y no la plata que me robaron. Un asco de perfume, no lo compren.
Calandre es del siglo pasado, con mucha personalidad, poco definida por género, puede ser hombre o mujer, juega con la dualidad. Si lo usas hueles diferente y destacas. Empieza con una fusión verde, musgosa, húmeda, empapada de aldehídos, limpia, terrosa, verde, crujiente, amaderada e intensa. No es para cualquiera, Calandre te elige. En las notas medias sale la rosa, el geranio y pétalos blancos hechos polvo que te envuelven por horas. Al final, el musgo de roble y el vetiver son claros, pero las flores y aldehídos dan pelea siempre. Este sería el perfume de Marlene Dietrich: elegante, arrolladora, con traje sastre, fuerte y muy mujer. Esa es el alma de Calandre.
Ummm, fue mi primer perfume… moría por él. Demasiados recuerdos hermosos, pero ya no huele igual. Ahora que me lo aplico, no tiene el embrujo de hace 30 años.
¡Estupenda! Con Paco Rabanne me pasa como con YouTube e Instagram: no soy asiduo, pero si te acercas, es imposible no ver imágenes de muchachas (y no tan muchachas) con cuerpos espectaculares posando sugerentes, mostrando anatomía y rezumando necesidad de ser admirada… simple egolatría quizás. Supongo que otro tanto pasará con los chicos. No es una crítica malsana; si eres guapa y deseas mostrarlo, es válido y muchos lo agradecemos. Pero aprendemos que no es tan interesante lo que muestras ni cuánto, sino cómo lo muestras. Esto lo sabían bien mujeres de la generación de Sophia Loren, María Félix, mi abuela y mi madre: mostraban tobillo y lo demás iba tapado, pero manejaban miradas, sonrisas, juego de abanicos y formas de caminar que dejaban estragos en la psiquis masculina. Mi punto: Paco actual es como esas chicas de internet y Calandre es la Sophia Loren de Rabanne. Gracias a una amistad comparé un frasco antiguo con uno nuevo; aunque difieren, ambas son estupendas. Aldehídos, flores y fondo muy elegantes, bien balanceados y femeninos para mi gusto, aunque en este milenio que un varón lo use no es raro. La proyección y duración eran mejores antes, pero ninguna es mala ahora. Recomiendo su prueba, especialmente a la gente joven.
Fue mi primera fragancia comprada a los 14 años, un día muy frío y lloviendo a cántaros. Desde entonces la he vuelto a conseguir dos veces más y ahora, a mis 44, la tengo de nuevo solo para esos días de lluvia y frío. No sé cuántas personas me han dicho ‘qué rico hueles’, tres de ellas ni me conocían. Curiosamente, el único que no le gustó fue mi hijo de seis años, que tiene un olfato de perrito. Le dije que no le gusta la lluvia y me dijo que olía a lluvia. Yo llevo 30 años diciendo que huele a lluvia y él, con solo seis años, tiene razón. Creo que no estoy tan equivocada. Es único, ¡Calandre!
Era el olor de mi mamá cuando era chiquita. No lo tengo exacto, pero se sentía fresco, liviano y limpio. Me encantaría volver a encontrarlo; creo que al olerlo sentiría su presencia otra vez.
¡Oh, mi amado Calandre! Tan único, exquisito y elegante. Eres la personificación de una mujer sofisticada, segura y sensual, con un toque de frialdad que la hace inalcanzable. Imagínate a Monica Bellucci como Persephone en Matrix Reloaded, besándose con Neo. Es un perfume atípico, profundo y embriagador, con mucha personalidad. Empieza con una salida verde, cítrica y aldehídica que me vuelve loca, para luego pasar a una rosa maravillosa: no es dulce ni romántica, sino salvaje, verde y metálica, con toques empolvados que se mezclan con un jazmín increíble. Las notas amaderadas y terrosas le dan ese je ne sais quoi que me hace adicta. En mi piel tiene una duración y estela arrasadora. Una joya que debemos atesorar.
Calandre es tan del siglo pasado, de personalidad arrolladora, poco definida en razón de género; puede ser perfectamente masculina o femenina, juega muy bien con esa dualidad. Si lo usas, vas a oler como nadie y destacarás. Esta obra abre con una fusión verde, musgosa, húmeda, empapada de aldehídos, un aroma limpio, terroso, verde, crujiente, amaderado e intenso; no es para cualquiera, Calandre te elige a ti. En sus notas medias emerge la rosa, el geranio y pétalos de flores blancas hechos polvo que te envuelven en una burbuja por horas. Al final, el musgo de roble y el vetiver son muy notorios, pero las flores y los aldehídos jamás se intimidan, dan pelea de principio a fin. Este sería el perfume de Marlene Dietrich: tan elegante, arrolladora, con su traje sastre, fuerte, sin dejar de ser tan mujer. Exactamente esa es el alma de Calandre.