Para hombres
Dior Homme 2005 Dior
Acordes principales
Descripción
Dior Homme 2005 de Dior, una fragancia icónica en el mundo de los perfumes masculinos, se caracteriza por una composición olfativa atemporal que despierta los sentidos. Con una atomización inicial, se desvelan notas frescas de lavanda, salvia y bergamota, creando una experiencia vibrante y energizante que capta la esencia de la masculinidad moderna. Al desarrollarse en la piel, el corazón del perfume revela una combinación exquisita de iris y cacao, aportando una profundidad y sofisticación únicas que hacen de esta fragancia una elección perfecta para el hombre elegante y contemporáneo.
El toque final viene con una base rica y sensual compuesta por ámbar y cardamomo, envueltas en las notas terrenales de cuero, vetiver de Tahití y pachulí. Esta mezcla perfectamente equilibrada asegura una estela memorable y duradera que deja una impresión indeleble.
Dior Homme 2005 es más que un perfume; es una declaración de identidad. Adecuada tanto para el día como para la noche, esta fragancia se ha convertido en un must-have para el hombre que valora el lujo, la calidad y un toque de misterio en su aroma. Descubre la elegancia intemporal que ofrece Dior con esta emblemática fragancia.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
6.377 votos
- Positivo 91%
- Negativo 8,6%
- Neutral 0,5%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Características
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Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
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Género
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Unisex femenino
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Masculino
Precio
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80 reseñas
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Este perfume se ha convertido en mi favorito de todos los que poseo, y estoy seguro de que ocupa un lugar entre los cinco mejores fragancias masculinas jamás creadas.
Es una pena que, a pesar de los cambios en su fórmula, todavía se sienta un aroma que me recuerda mucho a productos femeninos, tipo lápiz labial o talco, lo cual no termina de convencerme. Sin embargo, tengo que admitir que el concepto detrás de este perfume me parece increíble; si tuviese un toque menos femenino, sin dudas sería mi elección predilecta.
Realmente, este perfume tiene algo especial que lo hace funcionar tanto para mujeres como para hombres, ¿verdad? Me ha sorprendido gratamente con su aroma fresco, que personalmente asocio mucho con la salvia. No es abrumador; es más, tiene una cualidad suave, casi como si olieras a un mousse aireado con un toquecito de bergamota. Y la base… ah, la base es una mezcla encantadora de cuero, vetiver y un poquito de cardamomo que le da ese efecto ligeramente empolvado que me fascina. Hay una pincelada de cacao que le añade un carácter único, sin dominar el conjunto. Se siente refinado, distinguido y fuera de lo común, ideal para aquellos que deseen destacar por su elegancia y buen gusto, transmitiendo una sensación de paz y felicidad con solo su presencia.
Este perfume realmente destaca por ser único y masculino. Combina lo mejor de ambos mundos: la frescura de una fragancia deportiva con la sofisticación de un aroma elegante. Definitivamente, es una adición obligatoria a cualquier colección de perfumes.
David_007 opina que este perfume de Dior es increíble, destacando que es uno de los aromas para hombre más impresionantes de estos tiempos. Incluso Luca Turin lo califica con cinco estrellas.
Este perfume es perfecto para los meses más fríos, como en invierno y otoño. Aporta una sensación de sofisticación y exclusividad que realmente se destaca. Es una de esas fragancias que no pueden faltar en tu colección. Para las noches, prefiero su versión ‘intense’, que es un poco más dulce y romántica. Suaviza un poco las esencias de iris y cuero, y en cambio, resalta el dulce aroma de la vainilla, lo que lo hace ideal para esos momentos especiales.
Realmente se siente mucho el aroma a cuero, es bastante intenso. Te da la sensación de estar envuelto en una chaqueta de cuero mientras llevas puesto el perfume.
Sin duda, esta colonia se posiciona como una de mis favoritas de todos los tiempos para caballeros. Me entrega una sensación de firmeza y fortaleza, sin dejar de lado un toque sofisticado y limpio. No recuerdo haber olido algo similar antes; la mezcla de iris, cuero, cacao y cardamomo parece medirse con precisión para adaptarse perfectamente a mis preferencias. Definitivamente es un aroma para hombres maduros, ideal para aquellos que han superado los 35 años.
Soy originario de México. La primera vez que me puse este perfume, lo que más resaltó en mi piel fueron los aromas de ámbar, cuero y cardamomo, aunque la canela, que no se menciona en la descripción del perfume, también se hizo presente desde el principio. Es una fragancia elegante y no demasiado intensa, pero lo que más me impresiona es cuánto dura. Parece hecha especialmente para hombres con un estilo más tradicional y maduro, de 30 años en adelante. Llevaba casi seis horas con el perfume cuando el calor de la tarde hizo que empezaran a destacarse sorprendentes notas de violeta que realmente me encantaron. Incluso al final del día, justo antes de irme a dormir, podía notar cómo el aroma a iris-violeta seguía emergiendo de mi piel, una experiencia realmente agradable.
Después de intercambiar unas muestras con un colega, tuve la oportunidad de redescubrir esta edición del 2005 que había tenido en un pequeño frasco antes.
El perfume arranca con una mezcla de lavanda y bergamota que al principio te parece típica, pero la salvia le da un toquecito distintivo casi metálico. Desde el principio, te das cuenta de que el aroma del iris es el alma de este perfume, y eso es básicamente lo que define si va a ser de tu agrado o no.
Cuatro horas después de ponérmelo, el iris se hace bastante fuerte, acompañado de ámbar. El cacao está ahí, pero de una forma muy sutil. Una hora más tarde, podía notar el cardamomo, que por momentos me recordó a un olor muy humano, casi a sudor.
Doce horas después, las notas finales de pachulí, cuero y un vetiver suave se hacen presentes, aunque el iris sigue dando vueltas por ahí.
Definitivamente, es un perfume con clase, como la mayoría de las fragancias de este grupo de almizcles amaderados florales. El punto clave es cómo se lleva uno con el olor a iris. En mi caso, creo que se combina muy bien con el ámbar y el cardamomo, y el toque final con una sensación de madera suave es bastante agradable.
Personalmente, su presencia no es abrumadora (lo que explica por qué se creó una versión más intensa) y me duró más de 12 horas, lo cual se nota. Es más para ponerse en eventos formales, ideal para el invierno y probablemente mejor de noche. Usarlo para ir a bares o discotecas sería desperdiciarlo; mejor reservarlo para ocasiones que exijan un toque extra de elegancia.
¡Ja, me siento igual que DiegoStar23! Después de olerlo, lo primero que me vino a la mente fue ese olor a billetes recién impresos, tan extraño como fascinante. Es de esas fragancias que es difícil sumar en palabras porque nos afecta a cada uno de manera diferente. Desde mi punto de vista, en una escala del uno al cinco, fácilmente le daría un 4.2.
Avanzando al 2023, ¡logré encontrar una botella de 2005! Sí que es una joya. Estaba perfectamente sellada y conservada. ¡Y qué diferencia hace! Este aroma tiene un toque de maquillaje mucho más marcado que se mezcla con ese toque especial de billete nuevo, algo que las versiones más recientes simplemente no logran capturar. Para mí, esta edición es, sin duda, la joya de la corona de Dior en cuanto a perfumes masculinos. Me trae una nostalgia impresionante y profunda, de esas emociones que son difíciles de explicar con palabras.
Al principio, este perfume te atrapa con una sensación familiar, pero no puedes ponerle el dedo encima. Después de unos momentos, me di cuenta de que me recordaba al olor del lápiz labial, algo completamente inesperado dada la descripción de sus ingredientes. A pesar de comenzar con ese toque inusual, se asienta en una fragancia que definitivamente evoca masculinidad y exuda calidad.
¿Lo recomendaría? Bueno, realmente es una experiencia única que vale la pena probar personalmente antes de tomar una decisión.
En resumen, le doy un 8 de 10.
La verdad es que no entiendo tanto alboroto, ni me parece que aquí nadie esté faltando el respeto. Ya saben cómo es la cosa en foros como fragrantica.com, de todo se lee… xD
Desde mi punto de vista, hay algo de verdad en ambos lados del argumento. Para mí, Dior Homme tiene características que fácilmente lo harían pasar por un perfume de mujer. Tiene un aroma que recuerda al maquillaje, es floral y un poco polvoriento.
Esto no quiere decir que los hombres no puedan usarlo o que no se sienta masculino, ni que deba ser exclusivamente etiquetado en esa categoría. De hecho, creo que la clave de su éxito y lo que lo hace tan especial y a la moda por parte de Dior (sí, estoy diciendo algo positivo de Dior aquí), es precisamente haberlo lanzado como un perfume masculino a pesar de contar con elementos tradicionalmente femeninos. Es un perfume importante que creo que será recordado por mucho tiempo, especialmente porque desafió los estereotipos de género al lanzarse.
Sin embargo, no hablaré de la versión ‘antigua’ o ‘vintage’ porque prefiero no basarme en recuerdos. Mi crítica hacia la versión actual está en que me resulta demasiado suave, casi difuminada. Es como si fuera un ‘agua con aroma’ que además de tener poca presencia, me da la impresión de esconder baja calidad en sus ingredientes. Es solo mi percepción, y siento que la versión vintage (que usé algunas veces en el pasado) era definitivamente más intensa.
Aun así, no se puede negar que es un perfume revolucionario (especialmente por haber sido etiquetado como masculino), muy interesante y personalmente, me resulta muy agradable.
Y aunque sé que los perfumes no tienen género, a veces nos ponemos uno con el que no nos sentimos del todo cómodos porque, culturalmente, lo asociamos con aromas típicos del sexo opuesto. En mi experiencia, Dior Homme es un perfume que tanto hombres como mujeres pueden llevar sin problema.
Realmente, Olivier Polge revolucionó con Dior Homme, desafiando las nociones convencionales sobre qué fragancias ‘deberían’ usar hombres y mujeres. Personalmente, me siento bastante cómodo desafiando estos estereotipos y me encanta la idea de usar perfumes que tradicionalmente no se considerarían para hombres, o incluso aquellos etiquetados explícitamente como femeninos.
La singularidad de Dior Homme es algo que hay que alabar, especialmente cuando se lanzó al mercado. Lo que hizo fue tomar algo distintivamente femenino -el aroma a lápiz labial- y fusionarlo magistralmente con una fragancia masculina. Para mí, esta combinación resultó en una de las fragancias más adictivas y finas que he tenido el placer de experimentar. Es un rico y vibrante iris, rodeado por una insólita sensación ‘plástica’ que se asienta sobre una base de cacao, creando un aroma que es a la vez seductor y sofisticado, perfecto para quien está seguro de sí mismo.
Si bien el iris juega un papel importante en esta fragancia y podría no ser del agrado de todos, encontrando algunos su presencia un poco abrumadora o incluso molesta, personalmente encuentro desatinadas las críticas que se basan en juicios de valor sexistas.
En cuanto a la calidad, no diré nada que no se haya mencionado antes; aunque la formula se ha reformulado y hecho más económica a lo largo del tiempo, sigue manteniendo su encanto y carácter distintivo original.
Soy bastante conocedor de este perfume que elegí como mi aroma distintivo por años. Definitivamente, la versión original se lleva los honores. Lo que realmente me cautivó de ella fue cómo se desataban los aromas de salvia, lavanda y la bergamota, que por cierto, pocos mencionan pero es esencial. Para mí, era como presenciar un espectáculo de fuegos artificiales al primer spray, lo que daba paso a una mezcla de cardamomo y iris, creando ese efecto profundo y polvoriento. La combinación de ámbar con cacao era la cereza del pastel, dejando tras de sí ese inconfundible aroma a maquillaje que, aunque a algunos no les agrada, a mí me conquistó completamente. Lamentablemente, tras la reformulación, sentí que Dior Homme perdió algo de su magia; se volvió más ligero, su fragancia no duraba tanto y ese brillo característico se esfumó, por lo que gradualmente dejé de usarlo tanto como antes. Aún así, para quienes deseen revivir la magia de la versión original, les recomiendo probar Dior Homme Intense, que es lo más cercano a esa experiencia original. Desde su lanzamiento en 2005, Dior Homme fue una revolución para mí; su aroma único, jugando entre lo masculino y lo femenino sin caer en los clichés, capturó mi atención de inmediato. Esa primera impresión fue impactante, embriagadora, elegante. Hasta el día de hoy, me sigue fascinando su exquisito aroma, su complejidad y cómo estuvo adelantado a su tiempo. En resumen, una obra maestra olfativa.
Calificación: 9.2
Después de haber visto muchas charlas sobre Dior Homme en este espacio, me animé a darle una oportunidad a mi botella, que ha estado guardada durante unos 6 años. Solo la había usado unas pocas veces y la verdad es que al principio no entendía su aroma, por eso terminó en mi caja de ‘cosas especiales’ olvidadas. Sin embargo, después de redescubrirlo, me he dado cuenta de lo elegante y distinto que es este perfume, incluso me atrevería a decir que ha sido toda una revelación comparado con otras fragancias de Dior que había probado antes.
La versión que poseo debe ser de entre 2008 y 2010, y lo que más me llamó la atención fue su intenso olor a lapiz labial, muy atalcado, con una dulzura particular gracias a la flor de iris, complementada con cuero y un toque de ámbar y chocolate. Esta combinación crea un aroma único para hombres, aunque sé que la calidad ha disminuido en las versiones más recientes según comentan. Por suerte, la mía aún conserva su fuerza y dura más de 8 horas.
En resumen, Dior Homme es de esas fragancias que necesita tiempo para ser verdaderamente apreciada. Puede que no sea para todos, pero definitivamente es una obra de arte en el mundo de los perfumes. Si desean probar la versión más reciente, les sugiero buscar una muestra para experimentar su aroma actual.
Bueno, la verdad es que no suelo usarlo porque soy mujer. Sin embargo, hoy recibí una muestra por sorpresa con unas compras que hice y ¡vaya impresión me llevé! Con disculpas por la sinceridad, pero justo al olerla, se me vinieron unas ideas algo traviesas a la mente. Es la clase de fragancia que te hace querer estar muy cerca de quien la lleva. Espero que se entienda lo que quiero decir.
¿Alguien sabe si aún se puede encontrar la edición de 2005? Creo que ya no la venden.
Al principio me quedé de piedra al darme cuenta de la transformación que ha sufrido este perfume, pasando a ofrecer tantas variaciones como sport, eau de toilette, y demás, es de locos. Imagina la cara de alguien que va por recomendación y se encuentra con siete versiones diferentes de la misma fragancia.
Desde 2000 hasta 2007, Hedi Slimane puso su toque mágico en Dior Homme, haciendo que la división masculina de una marca, que antes solo vendía suéteres y bufandas comunes, se convirtiera en un referente del prêt-à-porter para hombres. Lo que hizo Slimane, con su estilo limpio pero audaz, fue darle una vuelta completamente nueva, inyectándole su personalidad y visión. Y vaya que ha dejado huella, con sus diseños buscados frenéticamente en el mercado vintage una década después.
Este perfume capturó esa misma esencia de innovación y rompimiento de barreras. En un tiempo donde jugar con elementos femeninos en fragancias masculinas no era lo común, Dior Homme llegó a difuminar esas líneas, dejándote a veces pensando si olía a hombre o mujer, pero en su mayoría, simplemente te encantaba. Era una mezcla única de ingredientes que equilibraba lo dulce con lo amargo de manera magistral, dejando un rastro atalcado que no sabías si era comestible o simplemente debías disfrutarlo con el olfato. Y esa nota distintiva de iris, que te hacía pensar inmediatamente en el aroma clásico de los pintalabios, pero conseguido de tal manera que se siente distinguido no importa quién lo lleve, sin caer en lo común.
Realmente, este tiene que ser uno de los lanzamientos masculinos más icónicos de los últimos tiempos, uno de esos que nacieron para dejar una marca y definir no solo un estilo sino también una concepción de la masculinidad más fluida y abierta. Y lo mejor de todo, es que esta fragancia se siente genuina, un rasgo no tan común hoy día.
Debo comenzar diciendo que Dior Homme se considera, para muchos, un ícono de la perfumería masculina de principios del siglo XXI. Sin duda, es una creación que ha establecido nuevos estándares, especialmente por resaltar la nota de iris, algo no tan común en fragancias para hombres hasta su lanzamiento.
Hablemos de la versión que salió en 2005. Solo al compararla lado a lado con la reformulación de 2011 me di cuenta de las diferencias notables. Esta primera edición me parece más pura, en el sentido de que se pueden identificar más claramente las notas que la componen, a diferencia de la versión más actual. Inicia con un aroma cítrico y herbal, destacando rápidamente el iris, que es el corazón de esta fragancia. También hay un toque clásico debido a la lavanda, bastante común en perfumes masculinos, y un sutil picante del cardamomo. Con el tiempo, se torna más cálida gracias al iris, el cacao y el ámbar, que juntos forman la esencia distintiva de Dior Homme. Después de algunas horas, emerge la nota de cuero, dándole un giro ligeramente más masculino.
Esta fragancia tiene una proyección por encima del promedio, y en términos de longevidad, supera las 14 horas en la piel y en la ropa, lo que la hace destacar en rendimiento. No obstante, su versatilidad no es su punto fuerte, ya que personalmente la veo más para el invierno o para ocasiones especiales. Comparándola con la versión más nueva de Francois Demachy, es difícil decidir cuál prefiero. Aunque me gusta más cómo se siente la nueva versión al inicio, la claridad de las notas y cómo se desarrollan en la versión anterior también tienen su encanto.
A pesar de todas estas cualidades, Dior Homme no se cuenta entre mis favoritas. Quizás es esa línea borrosa entre lo masculino y lo femenino lo que no termina de convencerme, o tal vez aún necesito comprenderla mejor.
Honestamente, no creo que tenga algo nuevo que aportar sobre este perfume, leyendo las opiniones anteriores me queda claro que hay consenso sobre sus características únicas.
Este no es tu perfume típico, y lo que realmente lo hace destacar es esa marcada presencia del iris, que le da una intensidad inigualable. La primera vez que lo olí, pensé que olía como un lápiz labial, y sinceramente no me convencía como una fragancia que me gustaría llevar.
Pero con el perfume, la clave está en la paciencia. Necesitas tiempo para realmente apreciar cómo se asienta la fragancia y cómo esa peculiar nota de iris se transforma sobre tu piel, algo poco común en los perfumes para hombres.
Decidí darle otra oportunidad y aplicármelo. Eso cambió completamente mi percepción, y me terminó gustando muchísimo.
He probado tanto la versión original como la reformulada. Poseo una botella de la versión del 2007.
La versión original destaca por su claridad en la evolución del aroma de iris, dejando una estela más pronunciada en las primeras horas para luego suavizarse. La reformulación, aunque más sutil, combina mejor los ingredientes y el toque de cacao se nota más al asentarse.
En cuanto a durabilidad, ambos tipos me han durado entre 7 y 8 horas, especialmente en la ropa.
Esta fragancia trae una paz increíble con cada inhalación, casi adictiva.
Lo veo perfecto para ocasiones especiales, quizás una cita romántica o una noche frente a la chimenea, ya que tiene un aire muy seductor.
Aunque puede que no sea del gusto de todos, tengo que admirar su originalidad tanto en la fragancia como en el diseño de la botella, que es simplemente hermoso y moderno. Quién sabe, tal vez con el tiempo se gane un lugar en el ‘salón de la fama’ de los perfumes por atreverse a ser diferente en un mundo lleno de olores dulces y comunes.
Dior Homme es una verdadera obra maestra en el mundo de los perfumes, mezclando de manera magistral aromas como el iris, el cardamomo y el cacao. Este aroma tiene un balance perfecto, ofreciendo un toque de elegancia clásica mezclada con un sentimiento intenso de romance.
Dior Homme logra unir lo moderno con lo clásico de una manera que lo clásico no parece anticuado, sino más bien como una audaz fuente de inspiración que redefine lo que consideramos elegante.
El perfume parece envolvernos en una suave nube de sofisticación y dulzura, recordándonos a la elegancia literaria y científica que se entrelaza para crear formas nuevas de romanticismo refinado.
Definitivamente, Dior Homme se posiciona como un distintivo de distinción y elegancia.
Justo quiero compartir mi experiencia con este perfume que acabo de probar. Ayer, estando en casa casi sin nada más que el perfume en la piel, lo usé para ver cómo reaccionaba con el calor. Sorprendentemente, sentí que su aroma se expandía mejor de lo que recordaba. Durante unas 7 horas, el aroma estuvo bastante presente, incluso cuando me acosté aún podía percibirlo. Este perfume tiene unos toques bastante interesantes; al principio, destacan especialmente notas de cardamomo, que aunque son suaves, se mantienen durante casi todo el tiempo que dura el perfume. Junto con el aroma del cuero, le dan ese toque distintivamente ‘masculino’, usando el término de una manera muy general. Hacia el final, hay un olor a madera, pero que no llega a ser terroso. Además, los aromas del iris y el cacao son bastante fuertes, aunque es el iris el que tiende a destacar, dándole un aroma rico y complejo. A pesar de que ciertas notas pudieran sugerir algo dulzón, el conjunto final se aleja bastante de ser un perfume ‘gourmand’. Lo que más disfruté fue cómo se unen y cambian las diferentes etapas del perfume sin transiciones extrañas. He leído que las versiones antiguas de este perfume no eran tan buenas, pero que mejoraron mucho con el tiempo. Personalmente, aunque probé una muestra sin saber exactamente de cuándo era, puedo decir que las versiones antiguas a mí me parecían tener un aroma más rico y duradero.
Honestamente, este perfume tiene un toque realmente masculino y atractivo. Sin embargo, quedé aún más impresionado cuando lo probó mi esposa; la manera en que se mezcló con su piel fue increíblemente única.
En mi caso, el aroma del iris se combina de forma suave, sumándose el cacao y el cuero para crear un aroma dulce y sofisticado. Definitivamente es una de las mezclas más impresionantes que he experimentado, superando a muchas otras fragancias consideradas de primera línea. Aporta una sensación muy natural, bien equilibrada y cálida.
Llevo ya dos años usando esta versión de 2005, y todavía sigo descubriendo nuevos detalles en su aroma.
Por otro lado, en mi esposa, el cacao se vuelve el elemento principal, dándole un giro casi gourmand. Fue una verdadera sorpresa experimentarlo en ella.
Recibí este perfume como un regalo en el 2005, el año en que se lanzó, pero no logré apreciarlo de inmediato. Antes estaba enganchado con los aromas cítricos de Eau Sauvage, así que la intensidad de Dior Homme me parecía demasiado al principio. Sin embargo, con el tiempo, este perfume ha crecido en mí, llegando a ser casi adictivo con sus notas de iris y cacao. Definitivamente lleva el sello de Dior y su originalidad le ha permitido seguir en producción, aunque con algunas reformulaciones y cambios en el creador original. Al principio, te golpea un frescor fuerte de salvia y bergamota. Este no es un aroma que cambie mucho con el tiempo; desde el inicio, todas las notas trabajan juntas, especialmente el iris y el cacao que se quedan contigo durante toda la experiencia. No es el típico perfume de madera, sino que tiene un toque especiado y elegante sin caer en lo común como el cedro, que en mi opinión a veces resta más de lo que añade. Dura mucho tiempo, especialmente en la ropa, siendo más duradero que lo usual hoy en día. Es un aroma excepcional de la versión del 2005, muy masculino y de calidad, sin ser invasivo. En cuanto a hablar de perfumes ‘para cierta edad’, creo que eso es un concepto anticuado. Al final, qué perfume te gusta o no depende de tu personalidad, no de tu edad. Así que, dejemos de lado esa idea y disfrutemos de lo que nos gusta sin prejuicios. Por cierto, los lotes originales del 2005 se identifican con cuatro dígitos: el primero es un 5 (por el año), seguido de una letra de la A a la M, y los dos últimos números indican el mes. Un saludo.
Estoy contento con mi compra. Al probarlo, lo primero que me llamó la atención fue su aroma cítrico y con un toque especiado, lo que lo hace distinto a la versión anterior de la que todos hablan. Siento que este tiene un balance más armónico. La inclusión del cardamomo le añade un toque único que realmente me agrada. En términos de duración, no veo mucha diferencia con el anterior, pero en aroma, este definitivamente se lleva mi preferencia.
La primera vez que lo probé, me recordó mucho a Dunhill for Men, ese clásico de Almairac. Realmente me gustó.
Desde el momento en que Dior Homme irrumpió en escena a mediados de los años 2000, no hubo duda de que se convertiría en un auténtico éxito de ventas y un favorito entre los aficionados. Incluso años después, la pasión que despierta entre sus seguidores es tal, que algunos andan incansablemente en busca de aquella versión que más fielmente capture la esencia original del perfume. Verdaderamente, ¿se ha convertido en un objeto de culto?
Dior tomó un giro audaz con esta fragancia, diferente al Higher de 2001. Bajo la creatividad de Oliver Polge, nació Dior Homme, una fragancia que osa ser diferente. Recuerdo haberle regalado a mi padre la edición Eau de Toilette de 2007, y a veces, en secreto, la uso porque su mezcla de iris, cacao y cuero ambarado es simplemente magnífica; una sinfonía de notas perfectamente balanceada. A esto se suman toques de lavanda, vetiver y cardamomo que complementan sin eclipsar a las estrellas del perfume: el iris, el cacao y el cuero. La bergamota y un discreto pachulí le ponen el broche de oro.
Al probar Dior Homme, no pude evitar recordar un Chanel nº19 vintage por su iris, pero la combinación que Dior ofrece con el cuero, el vetiver, y ese distintivo toque de cacao junto a la dulce lavanda y el cardamomo llevan la fragancia a un nivel completamente nuevo y contemporáneo. La diferencia con el estilo musgoso y galbanum de los años 70 es notable, marcando una clara evolución olfativa.
Versiones posteriores como Dior Homme Intense y Dior Homme Parfum han intensificado la propuesta original, alargando su duración y añadiendo profundidad al aroma con maderas, vainillas o almizcles, variando en cada edición. El iris se va tornando cada vez más opulento, bordeando una sensualidad cosmética que atrae poderosamente a ambos géneros, recordando la peculiar atracción de Fahrenheit en los 80.
En resumen, Dior Homme es sinónimo de erotismo, elegancia, personalidad y androginia; una composición magistral por parte de Dior.
Recientemente me encontré usando la mitad de un frasco de 100ml de este perfume, que por cierto, fue un regalo valioso de alguien especial allá por el año 2005. Lo he usado varias veces, aunque donde vivo actualmente, en el norte de Perú (Chiclayo), es bastante caluroso. Recuerdo que en julio, cuando hacía un poco más de frío, me gustaba mucho cómo olía este perfume, tiene esa esencia potente que aquí decimos que es para alguien que busca llamar la atención en la noche. Aunque soy nuevo en el mundo de las fragancias, basándome en lo que he leído, creo que debo guardar este perfume para los días más fríos o para ocasiones especiales durante el invierno. Admito que comencé usándolo en días calurosos sin saber que su encanto se desvanecía rápido con el calor. Acabo de aplicarme un poco en un día bastante caluroso y aunque huele increíble, he llegado a la conclusión de que definitivamente es mejor reservarlo para los días más fríos. ¡Mejor guardarlo para esos momentos especiales y fríos, jaja! 😛
Sin dudas, este perfume de Dior es una obra de arte. No es para principiantes, ya que cuenta con un aroma especiado y floral, destacando el iris junto con unas notas de ‘e1mbar y cacao que le aportan un toque muy seductor. Empieza con una frescura de lavanda, salvia y bergamota, que gradualmente da paso a una sensaciu00f3n mu00e1s profunda y sensual, gracias a la base de vetiver, pachulu00ed y cuero, perfecto para estimular la imaginaciu00f3n y transportarte a lugares sou00f1ados. Tiene una presencia fuerte, por lo que es ideal para el atardecer o la noche, y en climas no demasiado calurosos. Eso su00ed, hay que aplicarlo con moderaciu00f3n para no abrumar. Realmente, es un perfume que no solo complementa, sino que puede definir a quien lo lleva, incluso a aquellos que suelen pasar inadvertidos.
De manera inesperada, acabé con dos botellas de 50ml de este perfume ya no disponible. Es increíble pensar que ya no se pueda encontrar este encanto.
Desde el momento en que lo aplicas en tu muñeca, es evidente que estás frente a algo especial. Tiene una sofisticación, atracción y suavidad que muy pocos de mi colección pueden igualar. Tengo también Zara 9.0, y compararlos es como comparar la noche con el día, totalmente diferentes. Incluso Dior Homme Intense no llega a ser tan elegante y excepcional.
No es exageración decir que su calidad es tan alta que cautiva. Es una pena que joyas como estas dejen de producirse.
Este perfume de 2005 realmente captura la esencia de la colección. Con una apertura que combina iris potente con un toque cítrico, al principio me preocupé pensando que se había echado a perder. Sin embargo, tras los primeros segundos, comenzó a revelar su verdadera naturaleza. Admito, tomó un tiempo acostumbrarme a esta mezcla única.
A medida que pasa el tiempo, se van desvelando las distintas notas que promete, todas ellas ejecutadas a la perfección y muy notorias. En mi caso, la fragancia tiene una duración de unas 6 a 7 horas, lejos de ser una de esas fragancias que te agobian todo el día.
Como ya es costumbre en Dior, la versión de 2011 logró capturar en un 80% lo que fue la de 2005, y ahora, con el lanzamiento del nuevo Dior Homme 2020, parece que cerramos un capítulo de una fragancia que fue revolucionaria por introducir el iris en las colonias para hombres. Quizás, añorar lo que fue se ha convertido en el nuevo lema de la marca.
Quien logre hacerse con una botella de la edición 2005 es verdaderamente afortunado, y siento un cariño similar por la versión de 2011.
En cuanto a mi valoración personal:
Durabilidad: 7/10
Aroma: 10/10
Presencia: 6/10
Sillage (estela): 6/10
Saludos.
Este perfume me ha sorprendido para bien. Tiene una esencia suave pero a la vez elegante, y lo mejor de todo es que huele increíble. Funciona perfectamente en días no muy calurosos, con un toque floral y una sensación fresca que roza lo dulce muy sutilmente. Después de usarlo un rato, empecé a notar un delicado aroma amaderado con un ligerísimo toque de cuero, algo que realmente me encantó.
En cuanto a duración, me acompaña unas 7 horas y la fragancia se hace notar por aproximadamente una hora antes de volverse más íntima y personal.
Podría describirlo con las palabras FRESCO / FLORAL / ATERCIOPELADO / SUTILMENTE DULCE / AMADERADO / CUERO.
¡Este perfume realmente me marcó! Siempre me pareció perfecto tanto para hombres como para mujeres. Me encantaba la idea de usarlo yo misma o sentirlo en alguien más.
Mi primer encuentro con este aroma fue hace años, durante una fashion week de provincia donde trabajé como azafata. Un coordinador lo llevaba, y desde ahí mi fascinación por los perfumes solo creció.
No estoy al tanto si ha cambiado su fórmula, pero los ingredientes que me atraparon fueron el iris, la lavanda, el cacao y el pachulí. No lo encontré excesivamente pesado. Me recordaba a Rochas Man, pero mucho más intenso en iris y pachulí. Me arrepiento de no haberlo adquirido en ese momento. Tenía una suavidad con un punto dulce, resultaba innovador en un hombre y audaz en una mujer, dejando una estela memorable. Sin duda, era un perfume que desafiaba las normas de género en la perfumería, ideal para los que disfrutan experimentar. Y ahora entiendo que parte de mi encanto hacia él se debe a mi amor por el iris.
Increíble. Cambió por completo las reglas del juego en cuanto a perfumes para hombre se refiere. Tiene un toque sensual, refinado y poderoso.
Recuerdo haber leído una vez algo que me pareció tan sencillo y verdadero que no pude evitar sonreír: el mundo está lleno de distintos perfumes porque no todos tenemos los mismos gustos, lo maravilloso es que hay tantas opciones que seguro existe el aroma perfecto para cada quien, solo hay que dedicarse a buscarlo.
Tuve la oportunidad de experimentar la versión antigua y original del Dior Homme, ese aroma que nació de la creatividad de Olivier Polge y que se convirtió en una fragancia emblemática. No fue el primer aroma masculino que destacó una flor como nota principal, pero su éxito y vigencia tras casi veinte años de su debut, hablan del acierto en su creación, inspirando a otras marcas a seguir su estela.
Dior Homme apareció en la escena en 2005, en una época de oro para la perfumería de diseñador, marcada por innovaciones y algunas de las mejores fragancias. A pesar de su reformulación en 2011, que apenas alteró un poco su dulzura, la esencia se mantuvo gracias a la nueva firma de Francois Demachy, preservando incluso su presentación icónica.
El diseño del frasco me encanta; encapsula perfectamente la esencia del perfume, dirigido a hombres con un aura de tranquilidad y sutileza, pero sin dejar de lado una distinguida elegancia. El mensaje de Dior Homme fue claro desde el principio, es un perfume principalmente para hombres, pero que también puede conquistar a las mujeres, una declaración audaz para la época.
Lo que define a la línea Dior Homme es su sutileza y elegancia, manifestadas en la textura aterciopelada del aroma a iris, procesado por Dior para darle un carácter empolvado y seco, distintivo pero no overpowering, gracias a toques de bergamota y lavanda. Esta fragancia floral y seca se enriquece gradualmente con notas dulces y el empolvado del cacao, ganando cuerpo pero manteniendo su delicadeza.
Con una duración respetable de 7 a 8 horas en la piel, Dior Homme es un perfume que te acompaña discretamente, permitiendo que solo aquellos más cercanos disfruten de su presencia. Su versatilidad lo hace ideal para cualquier momento del año, consolidándose como una fragancia de firma excepcional.
Dior, tras el éxito de Fahrenheit, nos sorprendió nuevamente con Dior Homme, mostrando su capacidad para crear fragancias con mensajes tan diversos. La casa siempre ha ofrecido una amplia variedad de aromas excelentes, dando a cada persona la oportunidad de encontrar aquel con el que más se identifique. Y para mí, ese aroma es sin duda Dior Homme.
El último perfume de Dior es una auténtica joya perfumística. Olvidémonos del debate sobre si solo las marcas especializadas pueden ofrecer fragancias únicas; los creadores detrás de Dior, Chanel o Loewe se centran por completo en el arte de la perfumería, sin distracciones. Con Dior Homme, han logrado un hito, elevando a rango de estrella un ingrediente tradicionalmente femenino: el iris. Esta elección de Olivier Polge podría no ser la más accesible al principio para los novatos en el mundo de los perfumes, pero posee una cualidad misteriosamente adictiva, ese algo que te hace volver a él una y otra vez, casi como si internamente supiésemos que estamos ante una obra maestra ineludible. El iris, desde el inicio hasta el final, es el eje de esta fragancia, combinándose con notas de lavanda para ofrecer una experiencia única que redibuja los límites de la masculinidad en perfumes. Con un toque dulce al asentarse, este aroma invita a moderar la aplicación en días calurosos, aunque sorprende por su suave acabado jabonoso que también lo hace apto para el calor. Su elegancia es indiscutible, capaz de despertar tanto admiración como rechazo; una dualidad propia del iris. A diferencia de su hermano más intenso o el parfum, este es mucho más fácil de llevar. Con una duración decente de 5/6 horas y una proyección equilibrada, destila elegancia en todo momento, excepto quizás para los días de deporte. Sin duda, este perfume ya se ha ganado un lugar prominente en la historia de la perfumería.
Realmente, este perfume se lleva el premio al mejor que he usado. Tengo una botella de 50 ml y me da pena que se acabe.
Al principio, este perfume parecía un regalo celestial, hecho para transportarnos a un mundo más elevado y llenarnos de una elegancia casi divina. Al usarlo por primera vez, me sorprendió con su frescura inicial, ligeramente especiada, que pronto daba paso a una fragancia más compleja y refinada, recordándome al aroma clásico y sofisticado del polvo de maquillaje, gracias a su mezcla perfecta de iris y cardamomo con un toque sutil de cacao. Este aroma se entrelazaba maravillosamente con notas de ámbar, pachulí y un cuero exquisito, creando una sensación de calidez y lujo que te envolvía sin ser abrumadora, convirtiéndolo en una marca personal inconfundible. Lo especial de este perfume era cómo se adaptaba tanto a hombres como a mujeres, convirtiéndose en el deseado por todos los que buscaban destacar y dejar una impresión mágica. Lo recuerdo como una joya de mi colección durante una época llena de cambios y tendencias nuevas, donde desde la música hasta la moda y la tecnología estaban en plena evolución. A pesar de que las tendencias de fragancias han cambiado mucho desde entonces, este perfume sigue siendo una obra maestra de elegancia atemporal. En mi opinión, tiene ciertas similitudes con Valentino Uomo, aunque manteniendo su aura única que lo distingue. ¡Qué tiempos aquellos!
¡Simplemente increíble! Extrañaba mucho este aroma, ¡no había encontrado nada igual! La versión con la cápsula plateada, no la negra, ¡la original! Aún tengo mi primer frasco, apenas queda un poquito, pero es tan preciado para mí. Me emocioné mucho cuando anunciaron el relanzamiento de la ‘original’, pero lamentablemente, no se comparó. Quien haya experimentado este perfume sabe que no hay vuelta atrás. Y aunque la versión ‘Intense’ y la ‘Parfum’ son geniales, ninguna alcanza la magia de la primera vez.
Ummm… sí que puede ser unisex, ¿por qué no? Es muy rica… es fresca (debido a la salvia, para mi nariz) y realmente transmite cierta sensación ‘atalcada’ (pero sin exageración… no es tanto), yo diría que es más bien como la fragancia de un mousse ligero, con un toque de bergamota. Las notas de base: cuero y vetiver, con su chispa de cardamomo (algo seco y empolvado) muy suave me encantan. El cacao anda por ahí, aportándole un toque especial (como de crema de cacao), pero sin ser predominante. Me parece elegante, agradable, poco común entre las fragancias masculinas -o femeninas-. En caso que la use un hombre, definitivamente será alguno igualmente elegante, agradable y poco común 🙂 de esos que te hacen sentir muy a gusto y te transmiten serenidad y alegría.
Dior Homme se lanzó a mediados de los 00’s y se convirtió en un gran titán de los best-sellers de la época; hoy sus versiones siguen en pie con una lista de fanáticos impresionante, que van como zombies comparando batch codes en perfumerías de sus países para encontrar la fórmula que más se acerque a la original. Perfume de culto. Tomando una dirección distinta del Higher (2001), Dior decidió, con Oliver Polge, crear algo más atrevido. En base a una Eau de toilette de 2007 (que le regalé a mi padre y a veces sin querer me la uso), Dior Homme abre con un combo de Iris-Cacao-Cuero ambarado sumamente perfecto, impecable y tenaz. La lavanda, el vetiver y el cardamomo como segundo escenario aportan, pero lo principal son esas tres primeras notas. Una bergamota tímida y un sutil pachulí cierran la composición. Recuerdo quedarme sorprendida al encontrar un Chanel N19 vintage; la nota de iris cosmética, destellante y atrevida, me hizo recordar fuertemente al iris de Dior Homme, más si le sumamos el cuero y el vetiver. Pero los toques de cacao, la dulce lavanda y el cardamomo le dan otra dirección más actual. El musgo y el galbano, tan de moda en los 70’s y ausentes aquí, separan la brecha olfativa con el N19. Las versiones Intense y Parfum intentaron darle más potencia, duración y profundidad con maderas, vainillas o almizcles. El iris se vuelve aún más cosmético, como un labial, generando un magnetismo fuerte en el público femenino que siempre lo vio de reojo, como en los 80’s con Fahrenheit. Erotismo, elegancia, carácter, androginidad; una obra excelente de la casa Dior.
No tenía ni idea de que la había reformulado hasta el punto de presentarla como otro producto, por no hablar de los flanker, me he quedado pasmado al ver la cantidad de versiones eau de toilette, perfume, sport… qué barbaridad. No me quiero imaginar el momento en que alguien sin conocimientos vaya a comprarla de oídas y le pongan delante seis o siete frascos similares… De 2000 a 2007 Hedi Slimane ejerció como director creativo de Dior Homme. Hasta ese momento todas las grandes firmas de pret a porter tenían divisiones masculinas, sin embargo la atención que se les prestaba era mínima, cubrir un hueco sin ahondar en una imagen de marca. Slimane fue de los primeros que abordó una división masculina como algo completamente propio, con sus códigos, su libro de estilo, sus reglas. Convirtió Dior Homme, una firma que venía de vender cuatro jerseys y cuatro bufandas de lana genéricas, en la gran firma de pret a porter masculino de los dos mil. Y diez años después sus prendas son las más buscadas entre los compradores de vintage. Esa esencia, ese compromiso con la marca que va más allá de hacer dinero está definido en este perfume, que no se parecía a nada existente. La ropa de Slimane en Dior era limpia, pulcra, y al mismo tiempo descarada, sin miedo a resultar femenina. Sus modelos también representaban estos códigos, eran adolescentes o jóvenes delgados, pálidos y con actitud de apatía vital, como llevar el romanticismo del XIX a 2000 con una nueva estética. Todas estas reglas se trasladaron al perfume. Hoy en día es más común que muchos lanzamientos masculinos jueguen con notas femeninas, sin embargo en 2005 si bien ya se había jugado a la confusión de sexos desde lo oriental, todavía no había llegado algo tan íntimo como este Dior Homme. Era de esas fragancias que al pulverizarlas siempre provocaba la misma frase ‘¿es de hombre o de mujer?’ Pues no era ni de hombre ni de mujer, era un perfume que cogía elementos de los dos sexos y los unía, a veces te resultaba femenino, a veces masculino, y la mayoría de veces te resultaba simplemente delicioso. Y sobre todo realmente innovador. Recuerdo una mezcla de ingredientes muy bonita, trabajada con sutileza, un juego dulce/tosco delicioso que ni era tan dulce ni tan amargo, muy nebuloso, como una foto luminosa que al prestarse a un zoom se descubriera en una atmósfera velada, como una fotografía de David Hamilton. Un resultado atalcado que se movía entre algo seco y comestible a la vez, polvoriento y aterciopelado. E iris, ese característico aroma a barra de labios antigua era la primera asociación que hacía tu cabeza. Diez años después me sigue pareciendo una obra de arte crear un perfume que huela a barra de labios cara y que sin embargo no resulte extremadamente femenino, sino muy masculino sin caer en clichés. Dior Homme tenía mucha clase, era un perfume íntimo que no destacaba al abrir una puerta, pero que se sentía poderoso al acercarse a él, muy vivo. Seguramente sea de los últimos lanzamientos masculinos de diseñador nacidos con vocación de perdurar, de ser clásicos naciendo rupturistas, de estar a la altura de los grandes. Supo captar su momento y sobre todo lo más importante, al igual que Opium puso olor a la moda Saint Laurent o Ck One a las moda más popular de Calvin Klein, este Dior Homme apuntaba mediante un aroma qué quería contar Slimane no sólo en Dior, sino a la hora de definir la masculinidad de los pasados años, más sutil y ambigua. Sobre todo era un perfume honesto, cosa que no se puede decir de muchas fragancias.
Es suave, elegante, increíblemente agradable, se destaca en ambientes frescos, floral, fresca, levemente dulce al fondo. A los pocos minutos huele a madera acerrada y algo de cuero. Duración unas 7h y proyección 1h luego a ras de piel. En resumen FRESCO / IRIS / CREMOSO / LEVEMENTE DULCE / AMADERADO / CUERO
Soy mexicano. En mi piel destacan el ámbar, el cuero y el cardamomo. Aunque no aparecen en la pirámide, recién aplicado son perceptibles notas de canela. Es sofisticada con una estela suave. Gran longevidad. Para el hombre clásico mayor de 30. Han pasado casi seis horas desde que me lo puse por la mañana, y con el calor de la tarde han brotado notas de violeta que me fascinaron. Me fui a la cama y seguía disfrutando de unas notas de iris-violetas brotando en mi piel.
Demasiado notorio el cuero todo el tiempo. Es algo raro. Como si usaras una campera de cuero y te perfumaras encima.
Tengo que decir que fue en todo momento en casa, y descamisado como un flamenco. Me repartí lo poquito que iba saliendo del sample por todo el cuerpo y estoy convencido que debido al gran calor que hacía, proyectaba más puesto que lo recordaba más flojo de la anterior vez. Ayer me lo pude oler más o menos bien unas 7 horas y luego en la cama algo seguía oliendo. La verdad es que tiene matices chulos; en el inicio se nota sobre todo el cardamomo, más suave que por ejemplo en Declaration, y se va manteniendo casi toda la vida del perfume aunque a menor intensidad. Este toque junto al cuero le dan el punto ‘masculino’ en el contexto cultural y temporal actuales. En el secado también se percibe una madera (vetiver lista) que no es para nada terrosa, y luego las dos notas que más dominan: el iris y el cacao. El primero suele ofrecer matices del segundo habitualmente, también a pan caliente como dice la página de Dior; otras veces aporta matices fríos pero aquí no es el caso, aquí sería algo así como una taza de chocolate tibia, aunque las otras notas lo alejan de lo gourmand. Me gustó mucho la construcción ya que las tres fases se iban intercalando muy bien y no noté secados raros. Comentan que al igual que con DHI, alrededor de 2011-2013 más o menos las formulaciones no eran buenas, pero que en 2014 (no he leído sobre las actuales) se mejoraron haciéndolas muy parecidas a las vintage; no sé la verdad, yo en el caso de DHI probé un sample que no sé de cuando era pero el vintage me pareció mucho mejor tanto en rendimiento como en olor con la vainilla y el ámbar.
Sin duda un masterpiece de Dior, toda una joya, pero ojo, no es para narices inexpertas. Es una mezcla especiada-floral porque el iris está ahí, junto con el ámbar y el cacao que le dan un toque afrodisíaco. Empieza con lavanda, salvia y bergamota, aromas frescos y limpios, llenos de pureza, que abren paso a un corazón sensual. Las notas de fondo son vetiver, pachulí y cuero, ingredientes masculinos y sugerentes que activan la imaginación y te llevan a lugares inimaginables. Su proyección es bestia, recomendada para climas templados, de preferencia para tardes o noches; no sobrepongas o la explosión aromática puede ser perturbante. Yo digo que el hombre porta el perfume, pero este clásico le da personalidad incluso al que pasa desapercibido.
Afortunadamente Olivier Polge rompió muchos clichés con Dior Homme, no me gusta los prejuicios a determinados olores por que no se ajustan a su concepción de separación de géneros, afortunadamente muchas personas no sufrimos de complejos al usar perfumes con un marcado toque femenino o directamente un perfume catalogado como femenino. La originalidad de Dior Homme es innegable, al menos en su lanzamiento, consiguió integrar un olor característicamente femenino como son sus barras labiales al olor de una colonia para caballero. Para mí el resultado es una de las fragancias más adictivas y exquisitas que he probado, básicamente es un iris vivo e intenso, con una sensación plástica resbaladiza a su alrededor que se funde en una base de cacao. El resultado es seductor, elegante e inspira una sensación de persona segura de sí misma. Se puede hacer una crítica constructiva entorno a la prominente nota de iris, te puede resultar incomoda, intrusiva o desagradable dependiendo de los gustos de cada persona, pero resulta irritante ciertas comparaciones sexistas. Sobre la calidad, no aportare nada nuevo que no se haya dicho ya; reformulada y economizada hasta la saciedad, pero que aún conserva su encanto y potencial inicial.
Estupenda fragancia para invierno y otoño, sobre todo para días fríos; muy elegante y distinguido. Imprescindible en la colección. Para la noche me gusta más su versión intense, mucho más romántica al bajar la nota olfativa de iris y la de cuero y lavanda, y dar más protagonismo al dulzor de la vainilla.
Muy varonil y seductor; también lo he probado en mi esposa y debo decir que sorprendió más el tono que queda en ella que en mí. El iris se siente aterciopelado junto con el cacao y el cuero que le dan ese aire dulzón y elegante. Una de las mejores composiciones que he oído, deja a muchas fragancias elegantes atrás. Muy natural, equilibrado, amable. Tengo dos años con esta versión de 2005 y aun le sigo encontrando matices. En mi esposa toma protagonismo el cacao y casi se convierte en un gourmand. Me impresionó al olerlo en ella.
Me gustaba mucho, para mí totalmente unisex. Como mujer me habría gustado llevarlo pero también sentirlo en un hombre. Lo oí de estudiante en un coordinador de una fashion week de provincia y me embaucó, fue uno de mis primeros pasos en perfumería. Desconozco las actuales pero esta destacaba por iris, lavanda, cacao y pachulí, no excesivamente terrosa. Era como un Rochas Man pero en plan bomba de iris y pachulí. Lamento no haberla conseguido entonces. Era suave, con toque dulce, femenina en hombre y atrevida en mujer, con mucha estela. Creo que me gustó porque soy fan absoluta del iris.
Me gusta. Lo que más noto de diferencia con la versión actual es una salida más cítrica y especiada, algo más equilibrada. Aquí el aporte del cardamomo le da un matiz interesante. Me ha gustado esta más. Rendimiento similar.
Una vez leí algo que me hizo reír por lo simple y cierto: no todos los perfumes gustan a todos, y como hay tantos, seguro que hay uno para cada uno. Tuve la suerte de probar la versión original de Dior Homme, esa que Olivier Polge imaginó y que sigue siendo un ADN fantástico. No fue el primer hombre floral, pero algo le salió tan bien que, dos décadas después, sigue teniendo adeptos y ha inspirado a muchas casas. Nació en 2005, en una época dorada de perfumes de diseñador que, humildemente, incluyo esta joya. La de 2005 es igual que la de 2011, quizás un poquito más dulce pero imperceptible sin compararla cara a cara; la reforma fue más un cambio de firma para que Francois Demachy sumara otra obra a su portafolio, respetando fielmente ese oro líquido. El frasco es magistral y fascina; representa el mensaje del aroma: dirigido a caballeros cuidadosos, sutiles, tranquilos y con una elegancia inusitada. Jamás un anuncio representó mejor el contenido: Dior Homme, para hombre pero usable por mujeres, un atrevimiento mayúsculo para la época. La esencia es sutileza y elegancia, con una sensación aterciopelada del iris tratado por Dior: empolvado, seco, sedoso y jugoso, muy poco mantequilloso gracias a la bergamota y lavanda que dan frescura al inicio. Este floral seco pierde esa frescura elegante para ganar destellos endulzados, nada empalagosos, un dulzor sutil que se confunde con el cacao en polvo. Gana cuerpo sin potencia, porque es educado, alejado del ruido, dejando el ámbar y cuero al fondo para dar sillage y duración. Seca con vetiver leñoso y muere a ras de piel con ese maravilloso olor. La duración es buena, unas 7 u 8 horas, constante y suave, permitiendo que solo los cercanos disfruten. Es versátil, de día o noche, todo el año, una firma descomunal. El origen de todo, tras el éxito de Fahrenheit, y vaya si lo consiguió. Es increíble cómo una casa saca obras tan opuestas como estas dos. Dior siempre te da la oportunidad de encontrar tu aroma. Un aroma para cada persona; el mío, Dior Homme.
Un auténtico perfume de autor. Dejémonos de hablar de exclusividad nicho; los perfumistas de Dior, Chanel o Loewe se dedican a perfumes, no a bolsos. Dior hizo un auténtico perfume de calidad nicho con este Dior Homme. Olivier Polge se atrevió a usar una nota considerada femenina: el iris. No fue fácil al principio ni lo es ahora para los novatos, es un aroma adictivo que la racionalidad no entiende pero que obliga a olerlo una y otra vez, como si el subconsciente supiera que esta obra de arte ha de ser aceptada. El iris es protagonista de principio a fin, un iris cosmético que con la lavanda se convierte en un trans olfativo apto para la masculinidad. Ligeramente dulce al secado, lo que condiciona los sprays en verano sin dejar de usarse en calor, porque también seca muy ligeramente jabonoso. Elegante, despertará pasiones y animadversiones, cualidad intrínseca al iris; es un iris mucho más llevable que el Dior Homme Intense y desde luego que el Parfum. Buena duración de 5/6 horas con proyección media, algo inherente a su elegancia. Versátil para todo excepto para ir de chándal. Ya forma parte del salón de la fama en la historia de la perfumería.
¿Qué decir de esta leyenda que lo inició todo, la revolución del iris en la perfumería masculina? Tengo la suerte de tener un batch del 2005 que cuido como oro líquido. Las diferencias con la versión del 2011 son mínimas, pero esta tiene el valor de ser la original, que es lo principal. Junto al Dior Homme Parfum, son las mejores de mi colección.
Igual que metalpar, huele a billete nuevo jaja. Es un aroma difícil de explicar, pero es la sensación que define una obra maestra. Si le pongo nota, le doy 4,2 de 5. Hoy, 2023, edito: conseguí una botella del 2005 sellada y en perfectas condiciones. ¡Y sí! Sin dudas es mucho mejor que las demás versiones. Ese toque de maquillaje súper intenso me vuelve a dar la impresión de billete nuevo que no tienen las posteriores. Sin duda, la joya más excelsa de Dior en perfumes masculinos. La nostalgia que me da es increíble e inexplicable…
Por suerte, me encontré dos botellines de 50ml de esta joya ya fuera de producción. Qué pena que hoy no se siga vendiendo. En cuanto te la pones en la muñeca, te das cuenta de que es otra liga. Tiene una finura, sensualidad y delicadeza que pocas fragancias de mi colección se acercan. La comparo con la Zara 9.0 y la diferencia es como la noche y el día, un huevo y una castaña. Ni la Dior Homme Intense es así de fina y sublime. No es para exagerar, tiene un exquisitez que enamora. Qué lástima que cosas así dejen de fabricarse.
¡Qué maravilla! ¡Cómo la echo de menos! No había nada como esto, ni la intensidad ni nada. Esta es la de la cánula plateada, la primera. Aún conservo el primer frasco con un fondo que me dará para unas cuatro atomizaciones, guardado como una joya. Cuando supe que lanzaron la ‘original’ fui de cabeza, pero… ¡no! Nada que ver. Si probaste esto, nada te lo devolverá. Ojo: la Intense actual está muy bien y el Parfum tampoco falla, pero esta fue la primera y tenía todo lo que le falta a las otras.
Me gustaría saber si existe todavía esta versión de 2005 en algún lugar. No se comercializa creo.
Una de las grandes fragancias para hombre de todos los tiempos. Transmite seguridad y rudeza, pero a la vez elegancia y pulcritud. Es verdad que no se parece a ningún otro perfume que haya tenido; la combinación del iris, el cuero, el cacao y el cardamomo parecen estar en una medida exacta para mi gusto. Un perfume para hombres, no para niños, lo situo a partir de los 35 años.
En el 2005, año en que se lanzó esta maravilla, llegó a mis manos como regalo un frasco que no supe apreciar entonces. Estaba acostumbrado a cítricos y aldehidos como en Eau Sauvage, que usaba a mansalva, y este Dior Homme me resultaba excesivo. Aún conservo el perfume y ahora es cuando lo aprecio; casi adictivo su iris y cacao. No cabe duda que lleva la impronta Dior y su originalidad de aquellos años; su éxito hizo que continúe en producción, aunque reformulado y creo que incluso con otra ‘nariz’ creadora. La primera impresión es un punzante frescor de salvia y bergamota muy potentes. No están aislados y desde el principio juegan con el corazón, que a mi gusto es el centro del aroma. El potente iris y cacao están ahí para quedarse. Las notas de salida se mantienen un tiempo considerable si atendemos a fragancias cuya explosión de frescor dura dos minutos; aquí cada nota juega al unísono para redondear la fragancia. No veo un aroma con intención de fases o evolución. Todo trabaja al unísono a favor de una explosión cálida, amaderada y con ese toque gourmand (que no dulce) gracias al cacao. El iris da ese toque empolvado, no atalcado; si te gusta esa nota, este es perfecto. En general es un aroma amaderado, especiado y muy elegante. No hay cedro, que para mi gusto está sobrevalorado y ‘seca’ un aroma. En la ropa dura aún más, aunque la longevidad está muy por encima de la media actual. Fantástico aroma esta versión del 2005. Sensación de calidad, nada intrusiva y muy masculina. Por cierto, espero que algún día no se lean más reseñas sobre la edad recomendada. Nunca se nos pasaría por la cabeza decir que el chocolate negro que comía nuestro abuelo yo no lo como porque es de señor mayor (encima es despectivo), ¿absurdo verdad? La personalidad, buen gusto y criterio no es cuestión de edad sino de inteligencia. Un perfume nunca es de señor/a mayor, al igual que una ópera de Verdi no es de abuelos. Si hay algo en la sociedad que es de abuelos, hagamos algo por respetarlo. Además, para las modas hoy somos muy poco imaginativos apropiándonos de lo de nuestros abuelos, así que algo más de coherencia por favor. Los perfumes te gustan o no y depende de ti y tu personalidad para llevar uno u otro; no nos hagamos los snobs que el CK One tan cool antes ya ha dejado de serlo. Perdón por el inciso. Solo una última referencia a Dior Homme: los lotes originales del 2005 llevan cuatro dígitos. Comienzan con 5 (2005) y le sigue una letra de la A a la M; los dos últimos números se refieren al mes de ese año. Ejem: 5M12. Saludos.
Bueno, no hay nada nuevo que decir de este perfume, todas las reseñas anteriores dicen más o menos lo mismo. No es un aroma fácil, obviamente la nota de iris marca la diferencia, dándole características muy intensas. De hecho la primera vez que lo probé, me dije ‘huele a lápiz labial, de verdad no siento que sea un perfume que usaría’. Es necesario darle tiempo a ver cómo evoluciona, acostumbrarse a la predominancia de la nota de iris, tan inusual en perfumes masculinos. Un día lo quise probar en mi piel para darle una segunda oportunidad, y es ahí donde me enamoré de este perfume. He tenido la oportunidad de probar ambas versiones vintage y reformulada. Actualmente tengo una fórmula original del año 2007. La original tiene una salida y secado mucho más marcado de iris, con una estela mucho más pronunciada dentro de 1h-1 1/2h para posteriormente, ir bajando gradualmente hasta llegar a ras de piel. Mientras que la reformulada tiene menor estela, pero con los componentes mezclados más uniformemente, y el secado hay mayor predominancia del cacao. En longevidad están a la par: alrededor de 7-8 hrs, con mejor resultado en textiles. Me evoca una sensación de tranquilidad enorme. Cada ‘esnifada’ era genial, como si de una droga se tratase. Pienso que es orientada para ocasiones especiales, o tal vez alguna cita con la novia/o, tal vez al lado de una chimenea… a mi parecer es un aroma muy seductor. Tal vez no es del agrado de muchos, pero destaco el vanguardismo y la originalidad de este, tanto en el ‘jugo’, como en la botella (la cual encuentro hermosa y moderna). Tal vez en un futuro lo podamos ver en algún ‘hall of fame’ de perfumes, por el simple hecho de no seguir a las masas, de aromas dulces y fáciles.
Bueno, yo no creo que sea para tanto y no veo que se falte al respeto ni nada parecido. Créeme @Burnett86, que en fragrantica.com, a veces se lían cada una… xD En mi opinión, todos llevan un poco de razón. Dior Homme me parece una fragancia que por notas, estructura, y estilo, podría ser fácilmente ‘catalogada’ como una fragancia femenina. Huele a maquillaje, es floral, ligeramente empolvada,etc… Esto no significa que no pueda ser usada por hombres ni parecer muy masculina, ni ‘catalogada’ dentro de ese género. De hecho, creo que este punto ha sido determinante para que estemos ante una fragancia muy llamativa y totalmente vanguardista de Dior (sí, están leyendo bien, que estoy hablando bien de Dior… xD). Creo que parte del gran éxito de este perfume, ha sido precisamente lanzarlo etiquetado como masculino, utilizando todos esos elementos considerados como femeninos y creo que es perfume muy importante y que será recordado durante mucho tiempo. Efectivamente y como dice @Brasidas, se rompieron los clichés sobre el género, al lanzar esta fragancia. Dicho esto, me gustaría agregar que no voy a comentar la formulación ‘antigua’ o ‘vintage’, porque no me gusta hablar de memoria. Mi problema personal con la formulación actual, está en que me parece demasiado tímida, poco nítida. No se como decirlo. Es como un ‘agua perfumada’ que aparte de tener muy escasa presencia, creo que oculta en esa excesiva delicadeza, poca calidad en sus componentes. Es mi impresión y si tengo la sensación de que la versión vintage (que vestí en su día 3 o 4 veces) era simplemente más densa. De todos modos, me parece indudable que es un perfume totalmente innovador (más por etiquetarse dentro del género masculino), muy interesante y para mi gusto personal y subjetivo, muy agradable. Y ya se que los perfumes no tienen género, pero hay veces que nos ponemos alguno con el que no nos sentimos cómodos, porque por ‘motivos exclusivamente culturales’, lo asociamos a olores que estamos acostumbrados a oler en el otro género. En mi percepción, Dior Homme es un perfume perfectamente llevable por hombres o mujeres, sin distinción.
Obviamente, no la uso por que soy mujer. Peroooo hoy me llegó una muestra por correo en la compra de otros artículos y wooooow!!!! Me excitó así de simple. Disculpen la expresión pero después de olfatear tuve malos pensamientos. Así como para arrancar la ropa al caballero que la traiga puesta. Dios me perdone.
Esta versión 2005 es el alma de la línea. Un iris explosivo mezclado con cítrico al inicio, al principio pensé que el líquido estaba oxidado, pero a los 30 segundos comenzó el perfume. Esta combinación tarda en entenderse. Las notas se van presentando, todas bien logradas. Duración en mí 6 a 7 horas, nunca fue fuerte. Como Dior tiene la mala costumbre, la de 2011 rescató al 80% la de 2005, y la de 2020 terminó de enterrar un perfume que rompió el paradigma del iris en masculino. Quizás la nostalgia es el nuevo eslogan. Quien consiga la de 2005 será dichoso, estimo la de 2011 con igual afecto. Duración 7/10, Fragancia 10/10, Estela 6/10, Sillage 6/10. Saludos.
es curioso, en su fase inicial, cuando lo hueles por primera vez, te recuerda a otro aroma y tardas un rato en descubrir que es, para mí la salida huele como a lápiz labial, no había oído otro perfume así, sobre todo sabiendo las notas que componen su inicio, no te esperas ese aroma. es una fragancia para mí única, masculina a pesar de ese inicio, y de calidad. recomendarla? es difícil, es un aroma especial, es mejor probarla antes. nota general 8/10.
Sublime. Dio un giro a todo lo que se entendía por fragancias para hombre. Sensual, elegante, imponente, etc.
Antes de hacer comparaciones entre la versión realizada por Oliver Polge y la reformulada por Francois Demachy, quiero decir que considero a Dior Homme una de las fragancias más originales y mejores en lo que va del siglo XXI, es una fragancia diferente y ha marcado una nueva tendencia, con una presencia mayor de la nota de Iris en fragancias masculinas. Respecto a esta versión que vio luz en 2005, quiero decir que solo hasta compararla directamente contra la versión que salió en 2011, encontré diferencias. Lo primero que puedo decir es que ésta versión (2005) la siento más nítida comparada contra la que se vende actualmente y me refiero a nítida, porqué todas las notas (al menos las declaradas en fragrantica) se perciben claramente en alguna fase de su desarrollo, algo que en la versión reciente no ocurre. La salida es cítrica y herbal, pero ya empieza a mostrar el Iris que es la nota protagonista de Dior Homme, en estos primeros minutos tiene un toque un poco clásico, toque dado por la lavanda una nota usada en muchas fragancias masculinas y un ligero picor del cardamomo, poco a poco la fragancia se va volviendo cálida donde el Iris acompañado por las notas de cacao y ambar le brindan la personalidad que distingue a ésta fragancia. Pasadas ya un par de horas es posible notar la nota de cuero que inclina ligeramente el género de la fragancia a masculina. Su proyección es superior al promedio y la duración en ropa y piel supera las 14 hrs., lo cuál la hace una de las fragancias con mejores prestaciones en esos aspectos, sin embargo su versatilidad no es tan buena, puesto que es una fragancia que yo solo le veo uso en temporadas de frío u ocasiones especiales. Continuando con algunas comparaciones contra la versión de Francois Demachy, me cuesta trabajo decir si es mejor o peor, puesto que la discreción y salida de la versión más reciente me agrada más, pero la nitidez de las notas y el desarrollo de la versión anterior también es algo que me gusta. Con todo y esta gran cantidad de virtudes, Dior Homme no llega a ser una de mis fragancias favoritas, tal vez sea esa delgada línea que cruza entre fragancia masculina y femenina que no me termina de enamorar o me falte comprenderla aún.
Actualmente tengo media botella del frasco de 100ml (regalo de alguien muy apreciado, es del 2005). Me lo he puesto varias veces, pero donde vivo ahora hace mucho calor, me refiero al norte del Perú (Chiclayo). En julio hacía frío y lo usaba porque me gustaba su olor; aquí es un olor que llamamos ‘de putón’ (hombre que quiere ligar con todas). Acabo de empezar en esto de las fragancias, pero con los comentarios que leo, tengo que reservar esta fragancia para días fríos y de invierno. Reconozco mi error: me lo aplicaba en días calurosos y se desvanecía su encanto fácilmente. Me puse unos splash y por aquí hace mucho calor, huele riquísimo… pero no es para verano. LO RESERVARÉ PARA DÍAS FRIOS Y PUTONES, jajaja!
Cuando lo olí por primera vez, me vino a la mente Dunhill for Men del perfumista Almairac. Me agradó mucho.
Es una fragancia súper diferente y a la vez masculina… tiene una mezcla como deportiva y a la vez elegante… es un perfume sin duda alguna único en la historia y hay que tenerlo…
Gracias a un intercambio con un amigo volví a probar la versión del 2005 que tuve en miniatura. El inicio con lavanda y bergamota parece muy clásico, pero la nota verde de la salvia aporta un leve toque metálico. Desde el principio se siente el corazón, el iris, que es lo que determina si a la gente le gusta o no. A las cuatro horas, el iris y el ámbar son bastante intensos; el cacao lo encuentro suave. Una hora más tarde, el cardamomo se acerca a esa impresión de sudor corporal que a veces da. A las 12 horas, el final con pachulí, cuero y vetiver suave es claro, pero el iris sigue rondando. Es elegante, como la mayoría del grupo almizcle amaderado floral. El quid es si soportan el iris. Para mí está bien ensamblado con el ámbar y el cardamomo, y el final de madera suave es bonito. En mi piel la estela fue moderada (lo que justifica la versión intense) y la duración excedió las 12 horas sintiéndose claramente. Es de uso formal, invernal y quizás mejor nocturno; en pubs o discotecas se perdería, privilegiando ocasiones que requieran elegancia especial.
Bueno, motivado por los interesantes debates sobre Dior Homme que aquí se han dado, y para darme una idea más cercana de este, y aclarar un poco mis ideas respecto a lo escrito por otros compañeros del foro, he sacado de su caja plateada a este polémico perfume y cuyo frasco tengo desde hace al menos 6 años, y que he usado en una decena de veces, aunque tiene ya algo de tiempo que no lo uso..hasta el día de hoy. Dior Homme para mí fue un parte aguas respecto a todo lo que había experimentado antes.. ésta botella, que fue un regalo de cumpleaños por parte de mi hermano se fue directamente a mi caja de ‘cosas especiales'(y en desuso) ya que francamente me resultó incomprensible su aroma y así le pasaron al menos 3 años y medio.. hasta que descubrí la radiante belleza de este aroma formal y elegante, incluso si me lo permiten, rupturista, al menos respecto a las creaciones de Dior hasta el momento.. La versión que tengo podría oscilar de entre 2008-10, y en ella es muy evidente ese olor a lápiz labial, extremadamente atalcado, donde su intensa flor de iris ‘dulce’ asentada en el cuero y ambar-chocolate plantean una estética atípica dentro de las fragancias signadas para hombre a pesar de la dualidad de su aroma, que infortunadamente según leo ha perdido calidad en sus prestaciones, algo que en el espécimen que tengo aquí frente a mis ojos no sucede.. ya que supera sin problemas las 8hrs con presencia media, gracias a su naturaleza atalcada… lamentable oír que la actual ha perdido potencia, ya que esa era el medio para exponer sus virtudes.. Dior Homme desde mi perspectiva requiere tiempo, pensarlo, usarlo varios días y experimentarlo en verdad y a profundidad, podría casi asegurar que una vez llevada a cabo esta prueba descubrirán la bella naturaleza de esta creación que en lo personal es sumamente radiante, positiva y elegante.. aún así en gustos se rompen géneros, vosotros tenéis la última palabra.. Se que la fragancia que estoy reseñando no es la que se aprecia en la versión actual, sin embargo si se quiere tener una experiencia aromática actualizada, recomendaría conseguir uno esos frasquitos muestra y rociar el contenido completo.
Qué lástima que aunque reformulada, sigue predominando su estela algo femenina, como a barra de labios, o a talco, y eso me incomoda, pero su idea es genial para mí; si fuera menos femenina me la hubiera quedado como favorita.
Qué rica y deliciosa, una creación genuina y fina hecha con mucho amor y ahínco. La mezcla de iris con lavanda, violeta con vetiver, cacao con ámbar, pachulí con cuero y ese toque cítrico dan una pulcritud y elegancia únicas. Es una belleza de aroma; tiene un pequeño defectillo que no proyecta mucho pero se queda pegado a la piel, haciendo un esfuerzo por durar. Vale muchísimo la pena, ¡una verdadera belleza! Tiene un dejo muy parecido al L’Homme Ideal de Guerlain.
Yo conozco muy bien esta fragancia, fue mi fragancia personal durante varios años, y esta primera edición es sin lugar a dudas la mejor. La entrada de salvia, lavanda y la fresca bergamota (de la que todo el mundo se olvida de comentar) y en esta primera edición, yo la sentía como una explosión muy agradable de fuegos artificiales que anticipaba esa mezcla de cardamomo con iris que produce ese efecto atalcado de aroma profundo. El ámbar y el cacao unido a la mezcla acaban de producir ese efecto a lápiz de labios o a maquillaje tan característico del que todo el mundo habla y que a muchos disgusta, pero que a mí fue lo que más me sedujo. Para mí, con la reformulación posterior Dior Homme sigue ahí, pero perdió parte de su encanto, ya que quedó más ligera y suave (con menos intensidad y duración). La sentía menos chispeante y dejé de usarlo con el hábito que solía hacerlo. Para los amantes de la primera edición o para quien quiera probar lo más parecido a como olía la primera edición (es decir, la que lleva la cánula interior plateada) testeen el aroma de Dior Homme Intense que resulta ser lo más similar. Dior Homme, cuando salió en 2005, fue probarlo y me compré de inmediato una botella (sería la primera de otras tantas más) me pareció un aroma completamente distinto a otras opciones, un tanto revolucionario con ese juego tan ambiguo de usar un aroma ‘a priori’ femenino y convertirlo en otro aroma más inclinado hacia el lado masculino, debido a esa entrada que comenté anteriormente y el detalle importante de poner un acuerdo de vetiver y cuero durante el secado (si hubiera sido totalmente femenino le hubieran puesto seguramente vainilla y almizcle, haciéndolo un secado más dulce o bien más empolvado y la entrada seguramente hubiera sido más floral). Recuerdo esa primera sensación, me pareció muy atrayente, profundo, intenso, sofisticado. A día de hoy sigo alucinando de lo bien que huele. Una maravilla de aroma, de composición y una fragancia adelantada a su tiempo. Calificación: 9.2
La obra maestra de Dior por excelencia. Uno de los mejores perfumes masculinos de los últimos tiempos (Luca Turin), 5 estrellas.
Es en Dior Homme donde se conjuga el ritmo perfecto de la sinergia del iris, el cardamomo y el cacao, dándole ese toque justo de halo clásico y añejo, untado en febril romanticismo. Es Dior Homme el cubo de la cuadratura perfecta del círculo, uniendo modernidad y clasicismo; allí donde lo clásico nunca es antiguo sino audaz inspiración de lo bien acompasado. Es en Dior Homme donde la espora aterciopelada de la ciencia y de las letras se multiplica sabiamente en nuevas formas de romanticismo esbelto y elegantemente dulcificado. Es en Dior Homme…
Este es el mejor perfume que he probado; tengo un batch de 50ml y no quiero terminarlo.