Para hombres
Dreamer The Original Edition Versace
Acordes principales
Descripción
Dreamer The Original Edition de Versace es una fragancia con una composición compleja y envolvente que captura la esencia de la masculinidad moderna. Al primer contacto, se despliega una mezcla fresca y herbácea de lavanda y salvia, intercalada con toques cítricos de mandarina que despiertan los sentidos y preparan el escenario para una experiencia olfativa única. Este preludio se ve enriquecido por el corazón floral del perfume, donde la rosa, el clavel y el geranio aportan una sofisticación sin igual, creando una transición suave hacia las notas de fondo más cálidas y terrosas.
El viaje olfativo continúa con el tabaco, elemento central que otorga a Dreamer un carácter robusto y profundo, evocando la imagen de un hombre introspectivo y soñador. El acorde se ve complementado por el haba tonka, que aporta una dulzura sutil y envolvente. Los toques finales de abeto, vetiver y cedro fortalecen la composición, ofreciendo una base amaderada y resinoso que prolonga la duración de la fragancia y sella su distintivo aroma en la piel.
Dreamer The Original Edition de Versace es más que un perfume; es una declaración de principios para aquellos que se atreven a soñar y a vivir sus sueños con intensidad. Su atomización deja una estela memorable, marcando presencia sin sobreponerse, ideal para el hombre contemporáneo que valora la elegancia, la profundidad y la singularidad en su esencia.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
11.900 votos
- Positivo 82%
- Negativo 16%
- Neutral 2,0%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
¿La tienen, la tuvieron o la quieren?
Preferencia
Cómo valora la comunidad esta fragancia.
Uso recomendado
Estación y momento del día con más votos.
Dónde comprar
Compara tiendas verificadas para Dreamer The Original Edition Versace y elige según envío, precio o disponibilidad.
Amazon
Envío rápidoEntrega rápida y política de devoluciones conocida.
Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.
Ver en AmazoneBay
Más opcionesMás opciones de precio, formatos y vendedores.
Útil para comparar alternativas antes de decidir.
Ver en eBayCaracterísticas
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.
Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.
104 reseñas
Mostrando las más recientes primero.
Category:








Parece que están por agotarse las existencias de este perfume. Tiene un aire romántico increíble, mezclando esencias del Mediterráneo y el Oriente, con un toque distintivo de flores y tabaco. La verdad es que es una combinación bastante única y especial.
Descubrí este perfume de una manera bastante inesperada. Una amiga me lo sugirió después de que su esposo decidió que no era de su agrado, y con una oferta que no podía rechazar, terminé adquiriéndolo a pesar de que no estaba buscando uno nuevo y de que no me convenció del todo al principio. La primera impresión es fresca, con un aroma herbal y cítrico, recordándome a las colonias tradicionales italianas, que sinceramente no es lo que más me agrada. Sin embargo, al evolucionar a su fase media, se transforma en una fragancia fascinante, donde la rosa y el tabaco se mezclan armoniosamente, creando un olor exquisito que me recuerda a miel con rosas y un sutil toque de humo. Se perciben también algunas notas de madera, que añaden masculinidad al conjunto. Finalmente, se asienta en una base de dulzura cálida, dominada por la cumarina y la tonka. Lo encuentro muy original y lejos de ser común, con una fase de apertura muy tradicional que contrasta con una fase media que le da una personalidad y carácter únicos, casi haciéndolo unisex. Su único defecto, al menos en mi caso, es que no dura tanto como me gustaría, aunque deja una estela bastante perceptible en su corta duración. A pesar de esto, lo recomiendo ampliamente.
La verdad es que el Drakecito original era un aroma completamente distinto, y luego con la nueva versión, cambiaron por completo.
Tras su reciente reformulación, el perfume The Dreamer de Versace ya no enamora como antes. Antes, cada aplicación era sumergirse en un sueño excepcional gracias a sus notas encantadoras y una composición que parecía capturar la esencia de la naturaleza. Ahora, parece más un genérico fruto de experimentos en laboratorio, sin carácter ni la capacidad de dejarte una impresión duradera durante la noche. No es de extrañar que ya no se encuentre disponible en España. Una pena, pues tenía su encanto.
Simplemente me encantó este perfume. Un par de pulverizadas y estás listo. Perfecto para esos momentos especiales o citas románticas, donde quieres dejar una impresión inolvidable. Su fragancia es realmente distintiva, ideal para disfrutar en esas noches veraniegas frescas o durante el otoño e invierno. ¡Un saludo!
Inicialmente, estaba un poco indeciso sobre este perfume. No conseguía captar su esencia completamente y hasta consideré la posibilidad de regalarlo. Sin embargo, algo cambió completamente mi percepción unas 4 horas después de aplicármelo. El aroma del haba tonka emergió de una manera que realmente transformó la experiencia, integrando a la perfección otros toques como las rosas, lavanda, clavel y salvia en algo verdaderamente agradable al olfato. Es un aroma que catalogaría como suave y de corte clásico. No logré percibir el tabaco en él, lo cual podría deberse a mi piel específicamente. En cuanto a quién podría disfrutarlo más, diría que es ideal para aquellos de 26 años en adelante, en especial para quienes tengan una predilección por los perfumes con un toque más tradicional y no busquen algo extremadamente moderno.
Acabo de probar este perfume y ¡vaya sorpresa! No es el típico aroma que todo el mundo puede llevar, especialmente considero que es más adecuado para las noches debido a su intensidad. Hay un suave pero perceptible aroma a coco que realmente me atrae, lo que lo hace destacar. Si tuviera que escoger mis favoritos de Versace, este estaría empatado con Woman. Hace poco probé 1 Million de Paco Rabanne y encontré ciertas similitudes, aunque Dreamer realmente tiene su propio encanto único. =)
Este perfume tiene un aroma distinguido que captura la esencia de la elegancia, mezclando a la perfección notas florales que crean una adicción sin resultar abrumador o estridente. Tiene una cualidad atemporal que lo hace apropiado para cualquier temporada.
Es un auténtico imán de cumplidos, una fragancia equilibrada en todo sentido.
En lo que respecta a duración y alcance, supera la media en mi experiencia personal.
Va quedando claro para mí: este es el aroma con el que me encantaría envolverme todos los días, gracias a su suave toque de madera y notas florales, donde sobresalen el jazmín y la rosa. Ideal en todo sentido.
Además, un poco va un largo camino; no necesitas excederte con la aplicación para hacerte notar.
Respecto a Tanya: no, definitivamente no se parece en nada a ONE MILLION.
Recientemente probé Dreamer, y debo decir que tiene un toque sofisticado y refinado. Al principio, no estaba completamente convencido porque me pareció un aroma bastante intenso, casi como pensado para un público más adulto.
Sin embargo, decidí darle otra oportunidad y con el tiempo acabó ganándose mi aprobación, así que terminé por comprarlo.
Personalmente, creo que no es una fragancia para todos; tiene carácter. Cada vez que lo uso, no pasa desapercibido y recibo elogios de hombres y mujeres por igual, lo que me hace sentir atractivo y con confianza.
Para mí, Dreamer inicia con notas de tabaco y haba tonca, pero después se suaviza, revelando una esencia delicada de rosas, y tiene un ligero toque atalcado.
El diseño de su botella me trae a la mente los clásicos de la antigua Grecia, lo cual es un bonito detalle.
Le daría una calificación de 8 sobre 10.
Realmente disfruto este perfume, aunque ya he probado sus dos versiones anteriores y, honestamente, no noto mucha diferencia entre ellas. Todas comparten esa sensación olfativa característica y duran más o menos lo mismo. La presentación del envase con el diseño de la medusa me parece un toque muy estilizado y clásico, lo cual es un plus.
Centrémonos en lo más importante: su esencia. Inicia con un aroma intensamente agradable de lavanda mezclada con haba tonka, aunque este primer impacto se esfuma en unos 25 minutos, dando paso a notas más profundas de tabaco y rosa, con un toque subtil de mandarina. La fragancia mantiene su presencia por aproximadamente dos horas, dejando una estela apreciable, y culmina con un fondo de abeto y cedro, manteniendo la nota de tabaco hasta el final, aunque para percibirla hay que estar muy cerca.
La estela y duración son moderadas. Me encanta este perfume; si tuviera un poco más de fuerza y permanencia, sin duda sería mi elección predilecta siempre.
Recientemente adquirí ‘The Dreamer’, un perfume que sin duda desafía cualquier etiqueta convencional. Empezaré diciendo que tiene un equilibrio excepcional entre notas florales y un aroma dulce, casi como talco, acompañado por una sensación suave y limpia. A pesar de tener un toque que muchos considerarían femenino, para mí, transcende estas categorías, haciéndolo fascinante y hermoso a la vez. A lo largo del día, pasa por algunas transformaciones; al principio, se siente intensamente dulce, algo inesperado, y luego, despliega un bouquet floral más fuerte hacia el final. Sí, hay momentos en los que se siente un poco demasiado dulce o empolvado, pero estos son detalles menores en una experiencia aromática mayoritariamente placentera. Curiosamente, aunque contiene salvia -una nota que normalmente no me convence-, en este perfume se integra sin dominar; es suave y se mantiene en armonía con el resto. Lo veo como una elección audaz para cualquier hombre que no se siente limitado por las tradicionales notas masculinas, que valora la singularidad y la autoexpresión. La duración y proyección son moderadas; es bastante versátil, aunque personalmente prefiero reservarlo para ocasiones fuera del gimnasio y no necesariamente para uso diurno regular. En resumen, es una fragancia que invita a la reflexión y la apreciación, ideal para usar en cualquier momento, capturando la esencia de un hombre moderno, libre de preconceptos. Mi puntuación: Aroma 7.5/10, Estela 5/10, Longevidad 5/10, Versatilidad 8/10.
Este es un perfume que no ha recibido toda la atención que merece. Al aplicarlo, lo primero que notas es un aroma de tabaco fuerte y claro, seguido de cerca por el toque delicado de una rosa, que casi te hace pensar en iris, y un aire acogedor de lavanda. Luego, percibes un sutil dulzor gracias al haba tonka. Definitivamente es una elección perfecta para los días más fríos del año, y lo mejor es que lo pueden llevar personas de cualquier edad, y hasta podría considerarse unisex. Además, tiene el plus de que dura muchísimo y deja una estela muy agradable a su paso.
Echaba de menos The Dreamer de Versace desde que se dejó de vender aquí en España. Me enamoré de él cuando salió, perfecto hasta para los días más calurosos por su ligereza.
Al principio, era como un aire fresco con una mezcla de aromas que me cautivaba, sus componentes intermedios eran simplemente espectaculares, transformándose maravillosamente bien al asentarse, viviendo completamente hasta su nombre al traer sueños dulces por la noche, una vibra increíblemente positiva.
Sin embargo, tras su reformulación, perdió toda su esencia, desvaneciéndose completamente el encanto original. Con el tiempo, hasta me alegré de su descontinuación, ya que ya no representaba al verdadero The Dreamer que aquellos que tuvimos la suerte de conocerlo en sus días de esplendor amábamos. Es triste ver desaparecer así una fragancia tan icónica.
Acabo de probar The Dreamer de Versace y debo decir que me sorprendió bastante. Tiene un aroma floral y algo polvoriento, pero lleva la elegancia a otro nivel. No se parece a nada que haya olido antes, aunque tiene un momento en que me recordó brevemente a Eros de la misma marca por su toque de geranio, algo que ya me había ocurrido con perfumes de otras marcas reconocidas como Guerlain o Chanel. Al principio, el olor es intenso, destacándose el aroma de lavanda, rosa, salvia y clavel; aunque personalmente no pude captar la mandarina. Con el paso de una hora, se vuelve más suave y equilibrado, predominando la rosa y el geranio, acompañados de un sutil aroma a tabaco que resulta bastante agradable. Al final, se siente un toque amaderado mezclado con una dulzura muy sutil, posiblemente debido al haba tonka, aunque en mi piel, esa nota dulce no se pronunció demasiado.
La fragancia se mantiene bien por unas horas con una buena proyección, antes de volverse más discreta, pero sin perder su presencia, durando en la piel hasta 12 horas. Aunque no la veo como una opción para cualquier momento, definitivamente brilla en ocasiones especiales y podría decir que su carácter podría encajar tanto en hombres como en mujeres.
ClassyGent1985 aquí. Prefiero pasar por alto los detalles ya mencionados por otros, y centrarme en mi impresión única de este perfume, que es bastante dividida. Para mí, este es uno de esos aromas extremos que o te encanta o lo detestas. Personalmente, me encontré en un limbo de sensaciones con él y finalmente decidí regalarlo. Creo que un buen perfume debería hacerte sentir seguro desde el momento en que lo usas, algo que con este, las notas puntuales en los primeros 30 minutos se transformaron en algo demasiado abrumador para mi gusto. Mi consejo sería usarlo con cautela para no sobrepasar ese límite a lo intrusivo. Es una esencia que se sale de lo común, seguro, pero al final, decidí que mejor alguien más lo disfrutara; no lo echo de menos.
Pensé que me fascinaría por las fragancias que describían, pero algo no me convenció del todo. Lo utilicé unas pocas veces y finalmente se lo terminé dando a mi papá. Pero luego, paseábamos por la noche, cuando el aire estaba especialmente frío y de repente, me envolvió un aroma increíble. Me preguntaba de dónde venía, ¡y resulta que era Versace the dreamer! Esto me enseñó que realmente necesitas experimentar con los perfumes porque no todos reaccionan de la misma manera en cada piel.
Una Joya de Fragancia. Perfecta para las estaciones más frías como el otoño y el invierno. Comienza con un aroma suave y algo de tabaco. A medida que pasa el tiempo, evoluciona a un delicioso olor a almendras tostadas, que se intensifica con el calor natural de tu cuerpo. ¡Espectacular! Tiene una durabilidad y proyección impresionantes. Mi calificación es un 9 de 10.
Pues, la verdad, Versace Dreamer no me convenció del todo, quizá esperaba demasiado. Aunque en mí acabó oliendo bastante a hombre (¿será la bergamota?), y tiene su estilo, elegante y algo reservado. No puedo negar que está bien hecho, con cierta cohesión, pero simplemente no fue para mí, tal vez anticipé demasiado de él. Terminé dándoselo a mi mamá y, vaya sorpresa, le sienta increíble y se siente más femenino en ella. Esto me hizo reflexionar sobre cómo la piel cambia totalmente la percepción de un perfume, llegando a la conclusión de que este podría ser un buen candidato para cualquiera, sin importar el género. En cuanto a cuánto dura y cómo se dispersa, diría que en mi piel fue bastante estándar. Sin embargo, debo admitir que su aroma tiene algo único y bastante interesante.
Este perfume es ideal para las temporadas de otoño e invierno, ofreciendo un aroma suave que no satura los sentidos, gracias a su toque inicial de cítricos. La presentación es única y muy atractiva, reflejando claramente la visión de Gianni. Su empaque, por otro lado, es enigmático y cautivador, una rareza entre los perfumes que se encuentran en el mercado. Sin duda, tiene un toque de misterio que lo hace especial.
La esencia de “El poder de Medusa” realmente me capturó, aunque al principio su fragancia fue un tanto abrumadora para mí, esto solo duró unos breves momentos. Luego, se transformó en algo sumamente agradable. La presentación es espectacular, imitando una columna griega con un toque de elegancia en su tapa octogonal y un pulverizador de primera. Al primer rociado, me invadió un aroma que me remitió a campos de caña de azúcar, una experiencia realmente única. Este perfume consigue una simbiosis perfecta entre tabaco y florales, otorgándole un carácter masculino sin igual. Aunque a simple vista podría parecer común, su aroma es todo menos ordinario. Me sorprendió gratamente su durabilidad en la piel, manteniendo una presencia discreta pero constante a lo largo del día. Incluso después de varios días, su aroma persiste en la ropa. Esta fragancia es versátil, ideal para todo momento, pero encuentro que en otoño brilla con luz propia. No diría que es una obra maestra, pero definitivamente se destaca frente a muchas novedades recientes. Mi recomendación es darle una oportunidad, aunque quizás tome algunos días acostumbrarse a su peculiar aroma, estoy muy satisfecho de tener a “The Dreamer” en mi colección. Por cierto, viví una experiencia en el trabajo que consolidó mi aprecio por este perfume: un colega con el que había tensiones cambió completamente su actitud hacia mí, gracias a una pregunta sobre mi perfume. Ese momento incómodo se transformó inesperadamente en una charla amena, demostrando verdaderamente el ‘poder de Medusa’.
Allá por el año 2000, la primera vez que vi a mi pareja, llevaba puesta esta fragancia que me cautivó al instante. ¡Era su firma! No tengo idea de por qué dejó de usarla, pero hasta el día de hoy, si alguien pasa a mi lado usándola, no puedo evitar girarme a mirar… claro está, con una sonrisa nostálgica, porque esos tiempos ya no vuelven. 😉
Recientemente me sumergí en el universo de una fragancia bastante única, The Dreamer. Es una experiencia olfativa bastante especial, me recuerda al abrir un paquete nuevo de cigarrillos – ese aroma específico de tabaco mezclado con papel. La fragancia tiene un cariz más seco, con unas leves notas florales y dulces que lo rodean, dando un toque general suave y polvoriento. Una vez que se asienta en la piel, el aroma permanece constante, lo cual es perfecto porque realmente es un placer para los sentidos desde el principio.
Lo más fascinante de The Dreamer es el sentimiento que evoca. No es el típico perfume de uso diario, sino más bien para esas ocasiones donde quieres destacar, o simplemente disfrutar de un momento para ti, permitiéndote soñar y dejarte llevar por la imaginación. Es ese instante de tranquilidad, como cuando te tomas un respiro al aire libre y te envuelven los olores de la naturaleza al caer la tarde. Definitivamente tiene ese ‘extra’ que solo los perfumes de calidad pueden ofrecer.
He tenido la oportunidad de probar tanto la versión antigua, con una imagen de una nebulosa, como la más reciente, que muestra un cielo estrellado. Ambas son excepcionales, aunque la última quizás inicia con una mayor sequedad a mi percepción. En cuanto a duración y proyección, supera las expectativas, manteniéndose en la piel largo tiempo.
Para mí, The Dreamer es una de esos tesoros inusuales en el mundo de los perfumes. Evoca un sentido artístico y filosófico, con la intensidad y la sinceridad de un corazón apasionado.
Mi calificación personal sería de un 9 sobre 10.
Después de probar una edición antigua, me doy cuenta de que, aunque no es una mala fragancia, parece generar cierta nostalgia debido a las conexiones emocionales que tenemos con los aromas de tiempos pasados, lo cual algunas marcas aprovechan para aumentar el precio. Aunque no encontré algo realmente único en comparación con otros perfumes que he probado antes.
Este perfume me recuerda bastante a Le Male, lanzado justo un año antes; ambos comparten ciertas notas, quizás es la manera en que usan la lavanda lo que los hace similares. Personalmente, prefiero la versión antigua de Le Male.
También encontré similitudes con el nuevo D&G Intenso, especialmente por la combinación de lavanda y tabaco.
A medida que el perfume se va asentando en la piel, detecto un toque de tonka que tiende a parecer artificial, algo que no me convence del todo.
En cuanto a su duración e intensidad, la clasificaría como media.
Recientemente probé una fragancia lanzada alrededor de 2015 y quería compartir mis impresiones. Al principio, me envolvió una brisa ligera de mandarina seguida de un toque de lavanda, lo que le dio un arranque floral bastante agradable. También capté una dulzura, algo cercano al aroma del tabaco, que lo hizo aún más interesante. Un par de horas después de ponérmelo, ese peculiar mezcla de tabaco, mandarina y lavanda me hizo recordar a Pour Homme de Dolce & Gabanna de 1994, con la cual veo ciertas similitudes en las notas olfativas. Además, detecté una sensación un poco terrosa, probablemente por el geranio o clavel; la rosa, sin embargo, no era tan evidente para mí. Tras seis horas, noté que la presencia suave del tabaco se desvanecía dando paso a la haba tonka y al cedro. Y tras doce horas de haberlo aplicado, aún podía notar un ligero rastro de tonka y cedro, aunque no logré captar notas de abeto ni mucho de vetiver. Dada su fecha de lanzamiento, parece ser una especie de contrapartida al Pour Homme de Dolce & Gabbana de 1994, que me pareció más complejo en sus componentes. Este “Dreamer” parece más sencillo en comparación, pero sigue siendo un elegante aroma floral de los 90, perfecto para el entretiempo o las noches. Utilicé generosamente toda la muestra, aproximadamente 1 ml, y encontré que la fragancia tenía una proyección moderada solo durante las primeras tres horas, después se volvió más sutil pero mantuvo su presencia incluso doce horas después.
Chicos, tengo que decirles que Dreamer es una maravilla de perfume; estoy tan fascinada que incluso yo tengo uno. Esta fragancia juega perfectamente entre la lavanda y el tabaco, creando un aroma fresco y elegante que es bastante difícil de encontrar en perfumes masculinos. Muchas veces estos tienden a ser extremadamente frescos, extraordinariamente dulces o demasiado tradicionales. Para mí, Dreamer logra un equilibrio ideal al ser refrescante, sumamente elegante, y tener esa esencia clásica. Las primeras notas que detecto son la mandarina y la lavanda, que gradualmente dan paso a un tabaco de calidad, sutilmente húmedo. Al cabo de unos 15 minutos, el haba tonka y la rosa se suman sutilmente al conjunto, y cuando el perfume comienza a desvanecerse en mi piel, aún puedo distinguir el abeto y el cedro aunque las notas anteriores sean menos perceptibles. Sinceramente, si me cruzo con un hombre usando Dreamer, me encantaría mantenerme cerca solo para disfrutar de esta sensacional fragancia. Mi única crítica sería su duración, que en mi piel es bastante corta, solo un par de horas, y con una estela bastante ligera. Aún así, considero que Dreamer tiene un atractivo unisex sin perder su marcado carácter masculino. Lo recomiendo totalmente, especialmente para las temporadas más cálidas.
Llevo un rato largo en la búsqueda de un perfume que realmente rompa el molde, uno que al olerlo me transporte y me haga sentir único… Y finalmente, en la perfumería menos pensada de mi país, y gracias a una oferta casi imposible de creer, lo encontré. Estaba allí, escondido detrás de otras marcas más comerciales, un ejemplar único que parecía esperarme.
Su esencia es cautivadora, lleva un aire romántico y sofisticado, un fougere que sin dudas captura la atención por su combinación de flores, tabaco y ese toque distintivo de haba tonka que lo hace irresistible.
Definitivamente, no es un aroma para todos. Es preciso tener un gusto particular y una personalidad que acompañe para verdaderamente apreciarlo. Es una fragancia con carácter, ideal para momentos especiales o para quien se atreva a llevarla como insignia en su día a día.
Aunque soy nuevo en su universo, siento que ya se está convirtiendo en uno de mis favoritos. Siempre me atrajeron los fougere, y este, sin duda, ha conquistado un lugar en mi colección.
Allá por la primavera de 1996, fui uno de los primeros en probar The Dreamer de VERSACE, una fragancia que descubrí gracias a mi amigo, quien trabajaba en mi perfumería de confianza y me la recomendó cuando buscaba algo nuevo para el verano. En ese momento, aunque examiné otras novedades de Carreras y Armani, me decanté por The Dreamer sin pensarlo dos veces. Me enamoré al instante; era como un sueño hecho realidad encapsulado en una botella increíblemente hermosa, destacando entre el resto a fines de los noventa, justo antes del trágico fallecimiento de Gianni Versace. Me capturó por completo.
Sin embargo, debo actualizar mi reseña anterior; este perfume todavía se encuentra disponible en tiendas físicas, aunque ha sido reformulado. Aquí es donde encuentro el principal problema: la nueva versión se siente como una sombra tenue de lo que solía ser el sueño original. La nueva fórmula no me trae recuerdos ni sensaciones de la original en absoluto. Aunque hay reformulaciones que logran capturar la esencia del perfume original, esta definitivamente no lo hace para mí; es bastante decepcionante, considerando que era una fragancia extraordinaria que, aunque no era extremadamente potente, alcanzaba niveles de belleza impresionante con su dulzura, delicadeza y notas florales, todo en un equilibrio perfecto que capturaba la atención inicialmente y se transformaba en una poderosa sensación de sensualidad, sin ser abrumadora ni molesta.
Lo bueno es que aún se puede encontrar en el mercado.
Lo malo es lo mucho que ha perdido con su reformulación. Sin embargo, puede que aquellos que no llegaron a conocer la versión original lo encuentren atractivo.
Dreamer me hace sentir como si hubiera cruzado a otra dimensión, donde todo es al revés y me veo desde fuera, como si fuera mi reflejo en el espejo observándome.
Es como una escena de esa película Angel-A, donde personajes completamente opuestos se encuentran unidos por el destino, mostrando cómo la fortaleza y la vulnerabilidad pueden coexistir y complementarse. Es como si lo que no podemos ver finalmente se iluminara, y lo tangible buscara su propia esencia. Es un misterio dulce que te atrapa completamente.
Dreamer no intenta romper las reglas del universo, pero sí busca ir más allá de lo común. Fusiona los deseos y sueños terrenales y celestiales sin distinguir entre ellos, llevando a cuestionarse todo pero siempre con el anhelo de traer un pedazo del cielo a la tierra.
Y como bien dice Bofifa, este perfume es una joya única en el mundo de los perfumes de diseñador. Tiene ese toque de arte, una profundidad casi filosófica, y la emocionante honestidad de un corazón enamorado.
Recién me hice con ‘The Dreamer’ de Versace, lanzado allá por 1996, y déjenme decirles que ha sido toda una experiencia. Arranca con una dulzura de tabaco que se aferra al ambiente y a ti misma, duradero y con una presencia que se hace notar. Es perfecto para cuando el termómetro empieza a bajar, además, su precio no te hace dudar en añadirlo a tu colección.
Y hablando de añadirlo a la colección, la botella es una obra de arte por sí sola. Con ese diseño de Medusa y toques de mitología griega, realmente captura la esencia de la opulencia de la era de Gianni Versace, como si transportara un pedazo de la historia de la moda directo a tu tocador.
Al principio, te recibe una frescura chispeante de lavanda y cítricos que te revitaliza. Me imagino a un moderno vaquero, con un cigarrillo entre los labios y un ramo de rosas en mano, preparado para conquistar. Y cuando las notas se asientan, ‘The Dreamer’ te envuelve en un abrazo cálido, reconfortante y envuelto en misterio.
Lo recomiendo totalmente. Por cierto, sobre la eterna pregunta del ‘vintage’ contra la versión reciente, personalmente, las diferencias son mínimas. Aunque el ‘vintage’ tiende a sentirse algo más refinado y natural, ambos tienen ese carácter único que hace a ‘The Dreamer’ especial.
Desde el primer momento, me recordó mucho a Sculpture pour Homme de Nikos, aunque Dreamer es un poco más cara, definitivamente ofrece una mayor duración. Con el tiempo, su aroma evoca un poco a Joop!, proyectando una sensación muy acogedora y única. Tiene este olor peculiar que te invita a seguir oliendo; es difícil de describir, como una mezcla entre algo plástico y vinílico, pero de alguna manera resulta ser muy atractivo. Por el precio, realmente vale la pena si buscas destacar y no oler como el resto. Ideal para las noches de otoño, tiene un toque informal pero elegante y, sin duda, puede ser usado por cualquiera. Además, destaco que en la ropa su fragancia es duradera.
Desde mi perspectiva, este perfume no ha sido para nada de mi agrado. Aunque no lo consideraría completamente desastroso, definitivamente no es una fragancia que elegiría para usar fuera de casa. Tiene un olor que me recuerda al jabón y, en mi opinión, se asemeja más a lo que imaginaría que usaría una dama mayor. Les aconsejo encarecidamente que lo prueben antes de decidirse a comprarlo.
Recién estrené este perfume y de entrada me envolvió una sensación familiar, como un eco lejano de mi niñez. Al instante, las notas de tabaco me transportaron a rincones acogedores de Londres, mientras que la lavanda y tonka me recordaron a la suavidad y frescura de Le Male. Es una fragancia que resplandece con una mezcla joven y elegante, delicadamente dulce y envolvente, iluminada por ciertos toques florales.
Desde la primera aplicación, me sumergió en recuerdos de estar rodeado de familiares, entre risas y juegos, una época dorada que pareció cobrar vida nuevamente. A medida que la fragancia se asentaba, el tabaco se intensificaba, matizando las notas florales y cítricas con un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ácido, todo mientras mantenía su frescura floral. E incluso en momentos, me llevaba a recordar esos pegamentos de mi infancia. Todo un viaje en el tiempo con cada aplicación.
La esencia nunca pierde su esplendor diurno, manteniendo siempre su carácter colorido y vibrante. Sin embargo, no puedo evitar sentir que le imprime cierta frivolidad, muy al estilo de las tendencias de los 90 y con un toque indiscutiblemente ‘Versace’. Aunque se siente algo melancólico y distante, sigue siendo un perfume que veo perfecto tanto para hombres como para mujeres, especialmente por su durabilidad excepcional y sutileza. Eso sí, hoy, al aplicarlo generosamente, terminé con un ligero dolor de cabeza. Atrás quedaron los días en los que hubiese sido mi fragancia predilecta, pero sin lugar a dudas, sigue siendo una joya que merece atención.
Tiene un aroma agradable, sin nada que lo haga resaltar demasiado. Es un perfume de estilo tradicional, adecuado tanto para hombres como para mujeres, y tiene una fragancia ligera…
Ideal para un momento de relax, como si fuera una pequeña terapia de aromas…
Me encantó este perfume, totalmente recomendable. Tiene un fragancia súper linda, hasta con solo tenerlo en mi armario, sobresale entre todos los demás que poseo.
Este aroma, parecido al de Ungaro III, es simplemente espectacular. Lo he venido usando en temporadas de frío o cuando el clima está más fresco desde 1998. Siempre que lo llevo, la gente no puede evitar preguntar qué perfume estoy usando… es un placer total.
Este perfume de Versace, Dreamer, realmente se destaca por su aroma distintivo. Es bastante intenso y audaz, con una mezcla de especias que realmente llama la atención desde el primer momento. Tiene ese toque característico de tabaco que le añade un giro interesante y lo hace sobresalir del resto. Lo mejor es cómo este perfume se las arregla para mantenerte energizado y con una vibra positiva durante todo el día. A pesar de su calidad y originalidad, me sorprende lo accesible que es su precio. Aunque hay muchísimos perfumes en el mercado y puede que Dreamer no siempre esté en el centro de atención, cuando tienes que elegir entre varias opciones y no sabes cuál ponerte, Dreamer es siempre una apuesta segura. Es esa fragancia conocida que nunca falla en causar una impresión memorable.
Aromas17 aquí. No hay nada que capture mejor la esencia que Dreamer, que me recuerda al aroma recién liberado de un paquete de cigarrillos rubios recién abierto, combinando a la perfección el olor del tabaco con un sutil toque metálico, semejante al aluminio. Para aquellos de nosotros que disfrutamos del tabaco, este perfume nos transporta directamente a esa primera calada de un cigarrillo, ofreciendo una experiencia casi tan satisfactoria como colocar un hueso ante un perro expectante. Dreamer encapsula ese aroma puro y fresco del tabaco, nada que ver con espacios saturados o bares, sino más bien con la sensación de una manufactura limpia. Además, es curioso cómo este perfume logra evocar la sensación de limpieza de un jabón de calidad, al mismo tiempo que introduce notas de la naturaleza a través de un aroma herbal/floral increíblemente delicado, y refleja tendencias orientales con sus notas de lavanda y vainilla sintética que nos recuerdan a fragancias emblemáticas de finales de los noventa.
Disfruto particularmente del inicio y la fase media del perfume; el principio transporta a una noche estrellada con toques herbales sutiles que invitan a la contemplación. La fase media adopta una textura jabonosa fascinante, equilibrando la masculinidad de la fragancia con toques ligeramente empolvados y femeninos. Sin embargo, cuando el aroma se asienta y la tonka toma protagonismo, personalmente pierde parte de su encanto para mí, opacando las notas más sutiles y finas con su presencia dominante. No obstante, Dreamer es sin duda un perfume hermoso y evocador que te transporta a los noventa pero con un toque de atemporalidad y paz; es una joya escondida que a menudo pasa desapercibida fuera de los círculos de aficionados a las fragancias. Un verdadero tesoro que, sin buscarlo, destaca entre las demás opciones más populares.
La primera vez que experimenté este aroma inolvidable fue a mis 16 años, en unas vacaciones en casa de mi tío, quien tenía una impresionante colección de perfumes. Me preparaba para una cita y me di cuenta de que había olvidado mi perfume, creo que era un CK One. Mi tío me ofreció elegir cualquier perfume de su colección y entre ellos, uno en particular capturó mi atención: una pequeña caja azul que casi parecía contener el universo dentro. Al olerlo, fue como ser transportado a otro mundo, lleno de especias exóticas, arenas lejanas y el aroma del café turco. Ese día, el perfume se quedó conmigo, tanto en mi piel como en mi mente. Incluso soñé con él. Y así nació mi pasión por los perfumes, especialmente por este, que sigo comprando y usando solo para mí, ya que su aroma, que a muchos les encanta, se ha convertido en parte de mi identidad. Este es mi primer mensaje en este foro, y estoy emocionado de compartir mi amor por los perfumes con todos ustedes.
Escribir sobre esta experiencia es algo muy personal para mí. Llevo años inmerso en el mundo de los perfumes, y había uno que simplemente no podía encontrar en mi país: The Dreamer. Entre las reseñas entusiastas y su precioso frasco, terminé idealizándolo sin siquiera haberlo olido.
Fueron ocho largos años hasta que finalmente lo encontré en un viaje a Estados Unidos. Lo compré sin haberlo olido previamente, con una mezcla de nerviosismo y emoción que nunca había sentido por un perfume.
Antes de tenerlo, traté de imaginarme cómo sería basándome en las reseñas y sus componentes. Sin embargo, ninguna suposición se acercó a lo que realmente es. Fue una sorpresa total que me cautivó desde el primer momento. Era el perfume que siempre había querido, sin saberlo.
Su aroma inicia con una suave presencia de tabaco, seguido por la frescura de la lavanda. A medida que se desarrolla, la haba tonka le añade un dulzor discreto, pero perfectamente equilibrado. Lo que realmente me fascinó fue su fase final: una mezcla floral y ligeramente empolvada que me dejó completamente enamorado.
Además, su durabilidad es impresionante, llegando a las 9 o 10 horas sin problemas. Aunque su presencia no es abrumadora, captó la atención de quienes me rodeaban desde el primer uso.
Aunque tengo muchos perfumes que adoro y me cuesta elegir un favorito, The Dreamer ha sido una revelación. Es absolutamente todo lo que no sabía que necesitaba en una fragancia.
Wow, simplemente quedé impresionado con este perfume. No esperaba mucho al comprarlo sin haberlo probado antes, pero me llevé una sorpresa enorme. Desde el primer momento me hizo pensar en el clásico Dolce&Gabbana Pour Homme de 1994, que siempre me ha fascinado. Al principio es fresco y herbal, pero en unos 15 minutos se transforma por completo, volviéndose más floral y un toque amargo, aunque nunca pierde esa esencia que me recuerda a Dolce&Gabbana. Con el tiempo, se siente como si estuvieras oliendo un jabón suave, pero con algo de haba tonka dando vueltas por ahí. Aunque tiene un aire bastante floral que podría considerarse femenino, para mí mantiene su fuerza y carácter masculino. La botella es una belleza, y lo mejor es que la fragancia dura un montón (¡4 horas sin problemas!) y por el precio (unos 30 USD), me parece un robo. Es un perfume con mucha personalidad, algo para usar en momentos especiales más que todos los días. Me imagino usándolo en una tarde de otoño, con un poco de lluvia afuera. Le doy un sólido 9 de 10. ¡Me tiene encantado!
Simplemente asombroso. Así es como describiría mi experiencia con Dreamer. A aquellos que argumentan que le falta proyección o durabilidad, me pregunto qué versión han probado, porque la mía es del 2017 y destaca más que muchas de las fragancias populares actuales.
Tiene un aroma tan único y está tan bien compuesto que usarlo es todo un placer.
Inicialmente, me parecía que podía ser tanto para hombres como para mujeres, pero conforme se va asentando, definitivamente se inclina más hacia un público masculino.
Es tan refinada que, entre todas las fragancias que he probado, solo recuerdo sentir algo similar con Jaipur o tal vez con Dior Homme Intense. Tal es la exquisitez de esta esencia.
La verdad es que me he llevado un chasco con este perfume. Estoy de acuerdo con opiniones anteriores que he leído. Es una combinación rara entre el aroma de Nikos Sculpture y Le Male, pero con un toque como de tabaco que en teoría debería ser interesante.
Me encantaba la idea detrás de este aroma, pero la realidad no ha estado a la altura. Las fragancias se perciben muy ligeras, como si les faltara fuerza y claridad, y el aroma final es demasiado dulce para mi gusto, con una sensación artificial proveniente del tonka.
La durabilidad es un desastre total. No consigo que se quede en mi piel más de 20 o 30 minutos, y ni hablar del rastro que deja, que es casi inexistente.
He oído por ahí que lo han cambiado mucho con el tiempo, pero como mi experiencia es con una versión reciente, de 2019, no puedo comparar. Solo me queda la decepción de un perfume que prometía mucho por su estilo, pero que no ha sabido cumplir mis expectativas.
Cuando abrí la botella por primera vez, tengo que admitir que no me hizo pensar inmediatamente en Burberry London, aunque había leído comparaciones por ahí. Me trajo a la memoria el aroma de otros perfumes que había percibido antes, quizás era solo mi imaginación, pero me recordó a una mezcla entre Nikos Sculpture y Le Male de Gaultier. El aroma inicial me pareció bastante intenso y con un toque dulzón.
El código en el envase indica que fue producido en 2016.
Con el tiempo, estoy segura de que voy a ir descifrando sus misterios poco a poco.
Actualizaré mi opinión.
Después de usarlo en varias ocasiones, debo decir que este perfume me ha cautivado completamente. Es simplemente mágico.
De todas las fragancias de Versace que he probado, esta definitivamente se lleva el premio. Es increíblemente hermosa, cálida y seductora.
Tal como mencionó Bofifa, una vez que te acostumbras a su esencia, es imposible no enamorarse de ella.
Me ha encantado este perfume, realmente dura un montón, fácilmente unas 10 horas sin desvanecerse. No es demasiado intenso pero sí lo suficiente como para que te perciban a unos pasos de distancia, lo cual es genial. Además, por lo que pagas, sientes que has hecho una buena inversión. Es un win-win.
Este perfume realmente tiene una fragancia fresca y única, con un toque floral elegante que me parece perfecto para la primavera o incluso el otoño, pero quizás no tanto en extremos de temperatura. Si hace mucho frío, parece que no se destaca tanto, y si hace mucho calor, el aroma floral puede resultar un poco abrumador al principio.
Me dura unas 7 horas con su aroma expandiéndose maravillosamente durante las primeras 5 horas, después se vuelve más sutil. El precio me parece increíble considerando lo único que es. También quiero mencionar lo impresionante que es el diseño de la botella, realmente refleja la esencia de su contenido.
Simplemente lo tengo que decir: esta fragancia de VERSACE es insuperable. Es increíblemente buena, y pocos perfumes pueden igualarla.
¡Esta colonia te dejará sin palabras! Es un verdadero placer al olfato. Al principio, te envuelve con su frescor cítrico, pero casi al instante, puedes notar las notas florales y un suave toque atalcado de fondo.
En cuestión de minutos, el aroma cítrico se desvanece, dando paso a un distintivo olor floral muy varonil y sofisticado. Y no mucho después, el tabaco entra en escena, transformando la fragancia en una experiencia profunda, sensual y elegante que te acompaña por más de 8 horas sin fallos.
No es el típico perfume para cualquier ocasión, realmente brilla en eventos formales durante la primavera o el verano. El calor resalta sus mejores cualidades. Si te mueves y empiezas a sudar un poco, su magia se intensifica.
Le doy un 9/10.
Username: AromaLover1234. Adquirí mi perfume en Notino el año pasado y resultó ser de una producción del 2016. Personalmente, encuentro que su durabilidad es superior, incluso más que otros de mayor precio.
¡Hola! ¿Alguien sabe dónde puedo conseguir una versión antigua que no haya sido modificada? Recién me llegó una del 2019 y aunque me gusta mucho, no dura tanto como esperaba, igual que han mencionado otros en sus reseñas. ¡Agradecería cualquier dato! Gracias.
El Dreamer te retrotrae directo a los noventa, como si estuvieras en un viaje en el tiempo, sin escalas. Aunque no rompe moldes al nivel de Bvlgari Black, ni tiene el magnetismo y la fuerza del Le Male original, sigue siendo una joya que cualquier coleccionista apreciaría tener. La botella que poseo data de 2005, y su rendimiento es impresionante. No fue concebido como un gigante de las discotecas, sino más bien como un aroma sutil, duradero, cargado de romanticismo y originalidad. Lo que realmente me fascina de este perfume no es tanto la calidad de sus ingredientes, que considero decente, sino la complejidad de su esencia. Es un torbellino de aromas: toques verdes, notas florales, una pizca de ese olor a producto nuevo, un evidente aroma a tabaco y un final dulce que lo hace irresistible. Lo extraordinario es cómo estas notas se combinan armónicamente, creando una sinfonía olfativa. Es un perfume con un espíritu unisex y un precio muy accesible, subestimado a mi parecer, que bien merece más atención. Mi consejo es que le des una oportunidad, podría sorprenderte gratamente.
Este perfume realmente captura la esencia de una época pasada, llevándonos directamente a los años 90. Aunque a algunos puede no enamorarles esta característica, para mí tiene un valor sentimental profundo, ya que evoca recuerdos de mi padre, quien fue fiel a esta fragancia desde 1997 hasta su fallecimiento. Personalmente, me queda muy bien. Me gusta usarlo tanto en mi día a día, aplicándome un par de veces dada su intensidad especiada, como en eventos más formales, aprovechando su elegante toque de la familia Fougère.
Este ha sido mi perfume de cabecera desde su lanzamiento. Tiene una fragancia distinguida que nunca deja de llamar la atención, tanto en las noches de salida como en ocasiones más solemnes. Su toque ligeramente dulce, gracias al aroma a tabaco de pipa, ha hecho que muchas mujeres también se hayan sentido atraídas por él.
Definitivamente tengo que compartir lo mucho que adoro este perfume, simplemente es exquisito. Tiene un aroma fresco y distinguido que de verdad se queda contigo. Lo mejor es que la esencia perdura unas 8 horas en la piel y ¡en la ropa incluso dura todo el día! Es perfecto para los días cálidos de primavera y verano, y también encaja en el ambiente otoñal. El único inconveniente es que me resulta difícil encontrarlo por mi zona, así que lo reservo solo para esos momentos especiales.
Sencillamente me encantó este perfume; es realmente adaptable a cualquier ocasión y destaca sin ser excesivamente intenso. La duración es impresionante, superando a muchos de los perfumes más populares. Su aroma es atemporal y no lo encuentras en todos lados, así que prepárate para los elogios. En cuanto a precio, en Argentina se siente como una ganga por la calidad que ofrece. Lo recomiendo sin dudarlo.
Quiero compartirles algo sobre The Dreamer Original, que ya no se encuentra en producción desde hace más de diez años. Si tienes la suerte de encontrar una botella de esta edición vintage, probablemente te costará alrededor de 160 euros. Está disponible una versión más reciente, que viene en una caja distinta y tiene un precio de unos 30 euros. Sin embargo, déjenme decirles que esta versión no se compara en absoluto con la original lanzada en 1996, la cual fue retirada del mercado antes de que esta nueva versión comenzara a venderse.
SelenaStars21 opina que la mezcla de lavanda y tabaco, una combinación popular en perfumes de los 90 como Herrera for Men (1991) y Dolce & Gabbana pour Homme (1994), no es nada nuevo en el mercado. Considera que Versace no ha creado fragancias revolucionarias puesto que sus aromas recuerdan a otros ya existentes. No obstante, admira cómo Versace capta y expresa lo que el público desea a través de cada detalle, desde la botella hasta la campaña publicitaria del perfume.
En su opinión, Dreamer de Versace busca seguir la estela de aquellos lanzamientos de los 90 pero se distingue al minimizar los cítricos a favor de las flores y una nota de tabaco adornada con abeto balsámico. A pesar de que la lavanda inicial no varía mucho de sus predecesores, SelenaStars21 siente que es en la evolución hacia notas herbales, florales y de tabaco donde Dreamer se diferencia. Según ella, hay quien compara Dreamer con Le Male de Gaultier debido a que ambos comparten la nota de haba tonka, pero considera que las fragancias no son tan similares porque Le Male tiene un enfoque más especiado y con una intensa vainilla.
Destaca que Dreamer tiene uno de los mejores frascos de los 90 y un concepto interesante. Sin embargo, menciona que la nueva formulación de la fragancia ha perdido parte de su carácter único, convirtiéndose en un aroma más limpio y floral, lo que puede gustar a nuevos usuarios, pero para ella representa una pérdida de la esencia original de tabaco, abeto y lavanda del perfume.
Recuerdo a un amigo de la prepa, Benito, un tipo moreno y delgado. Entre charlas me llegaba el olor de su perfume, algo que contrastaba con mi elección juvenil del momento. Le pregunté y me dijo que era Dreamer de Versace. Ese aroma se quedó conmigo tanto que, años después, al reencontrarme con ese perfume en una tienda, mi primera impresión no fue buena, no entendía cómo algo que recordaba con tanto cariño no me agradaba ahora.
Pero, como si el destino quisiera darme otra oportunidad, me topé con Dreamer de nuevo y al olerlo, toda esa nostalgia de la prepa y de Benito regresó. Es una fragancia peculiar, con ese toque de lavanda y tabaco que te cautiva. Aunque no siga la línea de los aromas modernos, hay algo mágico en él que me hizo revalorarlo.
Sin duda, es un perfume que ha sabido envejecer bien y que, a pesar de no ajustarse a las tendencias actuales, pronto formará parte de mi colección.
Srey00801 comentó que había escuchado que el auténtico viene en la caja morada, no en la azul, y que es más fuerte y marcado. El de la caja azul, aunque es más suave, sigue capturando la esencia original, una verdadera joya incluso desde cuando Gianni Versace estaba al frente.
Recuerdo que en 1997 me enamoré de este perfume cuando unos amigos me lo regalaron para mi cumpleaños. Recuerdo estar en El Corte Inglés, probarlo y quedar fascinado; las notas de fondo me capturaron de una manera única. Me llevé a casa una muestra en un papelito con la forma del frasco, y desde entonces se convirtió en mi firma olfativa, ya que era el único en mi círculo que lo usaba. Años después, sigue siendo mi favorito por su durabilidad impressionante; puedo ponérmelo por la noche y seguir oliéndolo al día siguiente, al menos en su versión original. Hace poco descubrí que lo reformularon en 2010, pero no noté la diferencia hasta que revisé y ví que mi última compra fue en 2008. Eso me tranquilizó, ya que creía que mi sentido del olfato estaba fallando. Aunque me da curiosidad probar la nueva versión, temo que no sea tan mágica como la original que tanto amo.
Haz una apuesta a ciegas con este, como hice yo. Tengo varios perfumes de Versace y todos han estado a la altura.
THE DREAMER me tomó por sorpresa con su fragancia única, que parece desafiar el tiempo mismo. Su primera impresión es un tanto sintética, pero de una manera que intriga más que desagrada. No es uno de esos perfumes que llenan una habitación, sin embargo, crea alrededor tuyo un aura tan personal y soñadora que es imposible no adorarla. Lo que más disfruto es cómo se desenvuelve esa nota floral conforme pasa el tiempo. Hay un toque de tabaco que lo acompaña sutilmente, apoyando el conjunto sin sobresalir demasiado. Incluso hay un atisbo de iris, aunque no esté mencionado, aportando una sensación limpia y casi jabonosa que me recuerda a un perfume distinto, Les infusions de Prada Iris cedre, que también disfruto por la misma cualidad de ‘limpieza’ que transmite.
Estoy verdaderamente encantado, se ha convertido en una pieza estelar de mi colección.
Un saludo desde Chile y no dejemos de soñar.
Hace un montón de tiempo, no recuerdo bien si fue un presente o de alguna otra manera, pero esta fragancia cayó en mis manos. Recientemente la volví a comprar, llevado por un suspiro de nostalgia, y vaya que me transportó a mis días de secundaria. Tiene eso especial, ¿sabes? Esa magia de evocar recuerdos, esos toques florales que apenas roza tu piel y no se van. Me sorprendió que apenas haya cambiado con el tiempo. Para quien no la haya probado, les digo: es una oportunidad para empezar a crear memorias inolvidables.
Descubrí Versace The Dreamer, edición 2010, y realmente me transportó. Este perfume se destaca por su esencia clásica e intemporal, iniciando con un aroma que combina el enebro y la lavanda de una forma que me cautivó desde el primer momento. A medida que se asienta, emerge una mezcla sublime de flores blancas y tabaco, junto con un toque de iris al estilo de Prada, que le añade una frescura impresionante. Aunque su aroma se mantiene bastante constante a lo largo del tiempo, cada vez que lo uso me siento envuelto en una experiencia única. Es una de esas fragancias distintivas, perfecta para los días fríos de otoño e invierno. Para mí, no es sólo un perfume, es una obra maestra de Gianni Versace que sigue brillando con el paso del tiempo.
Justo probé este perfume de lavanda y aquí va lo que pienso.
Sinceramente, me decepcionó muchísimo este perfume. Esperaba algo revolucionario dado todo el alboroto que le rodeaba, pero al final lo único que conseguí fue un aroma que me recordó al talco para bebés. No me entendáis mal, pero si buscas un perfume fresco y vibrante, este definitivamente no es para ti. A aquellos que no les agrade el olor a talco, les sugiero que pasen de largo.
¡Maldición, es exquisita! Tras comprarla a ciegas, me sorprendí gratamente porque su salida recuerda muchísimo a Dolce&Gabbana Pour Homme, específicamente a la fórmula de 1994, que me encanta. Abre cítrica y aromática, pero a los 15 min cambia a un aroma jabonoso-floral, un poco amargo, conservando ese hálito de D&G. A la hora, se vuelve más jabonoso, como un jabón neutro, con una vainilla de tonka ligeramente por detrás. Aunque raya lo femenino por tantas flores señoras y atalcadas, sigo viéndolo muy masculino. La botella es preciosa, proyecta moderado pero por mucho tiempo (4h fácilmente). No entiendo cómo algo de tanta calidad puede ser tan económico (la tuve por unos 30 USD). Tiene mucha profundidad y la considero inspiradora. No es para uso diario, es muy elegante. Me la imagino para un atardecer lluvioso de otoño. Por todo esto, la califico 9/10. Lo siento, ¡me encanta!
Excelente aroma, 100% recomendado. Es un olor muy agradable; hasta tener la botella en el closet hace que destaque de toda la colección.
¿Qué decir de esta gran fragancia? Muy rica, fresca y elegante. La duración en mi piel es de 8 horas y en ropa dura todo el día. Ideal para primavera, verano e incluso otoño. Lo único negativo es que no se consigue muy fácil en mi ciudad, por eso solo la uso para ocasiones especiales.
Hacer esta reseña es especial, ya que pocas fragancias no podía conseguir en mi país y esta es una de ellas. Al no tenerla, con reseñas positivas y una botella hermosa, generé cierta mística con The Dreamer. Pasaron 8 años hasta que la conseguí en un viaje a EE.UU., compra a ciegas, nunca la oí y juro que nunca tuve tantas expectativas. Leyendo reseñas y notas me hacía una idea, pero todas mis previsiones fallaron; me encontré con algo diferente que me enamoró. Tiene todo lo que buscaba sin saberlo. Al salir el tabaco es suave con lavanda. Luego aparece la vainilla de tonka y se endulza un poco, justo. Lo que me voló la cabeza fue el secado: un toque floral y atalcado que me volvió loco. Además, la longevidad fue excelente, unas 9-10 horas. La estela no es fuerte, pero dos personas me dijeron que huele rico. Tengo muchos perfumes que me encantan y no suelo poner favorito, pero Dreamer me pegó fuerte. Es todo lo que buscaba.
Después de muchos años de usarla por casualidad, no sé si fue un regalo o cómo llegó a mis manos, pero ahora la compré por nostalgia y me recordó los años de bachillerato. El aroma llama a esos tiempos y creo que es el plus que cada uno asocia a un olor: exquisito pero nostálgico. Sus notas florales que se perciben al inicio perduran y eso es lo que recuerdo, no ha cambiado casi nada. Si no la conocen, la recomiendo para empezar a hacer nuevos recuerdos…
Un perfume bastante bien logrado, pero con la pega de su pasado. Como dicen varios, es un viaje a los 90 y creo que esto puede no gustar a mucha gente. Yo lo compré porque irremediablemente me recuerda a mi padre (que no usaba otra fragancia desde que conoció esta en 1997 hasta su muerte). A mí me sienta muy bien y lo he usado tanto de diario (poniéndome solo dos gotas por su sensación picante) como de noche para eventos formales (por lo fougèreoso de su familia olfativa).
Guacale, puro olor a talco de c… de bebé. El perfume que más me decepcionó. Mucho hype, poco que ofrecer. Si no te gustan los atalcados sigue de largo.
Gran fragancia, excelente rendimiento, dura 10 horas sin problemas, estela moderada y una gran relación calidad-precio.
La salida es famosa por ser ‘difícil’: una explosión de flor de tabaco y artemisa que corta, casi salvaje. Pero hay que tener paciencia. A los 15 minutos, el perfume se convierte en algo celestial. Aparece un lirio empolvado y una lavanda cremosa que se envuelven en un dulzor etéreo. No huele a tabaco quemado de cigarrillo, sino a la flor fresca del tabaco en un jardín bajo la luz de la luna. Es limpio, pero misterioso; suave, pero con una presencia que parece venir de otra época. En mi piel proyecta una vibra de elegancia bohemia y sofisticada.
Al principio no me pareció nada como Burberry London, como leí por ahí. Me recordó a algo lejano, quizás un cruce entre Nikos Sculpture y Le Male de Gaultier. La salida fue fuerte y dulce. El código dice que es de 2016. Poco a poco he descubierto sus secretos. Editado tras varias veces: he acabado preso de sus encantos. Mágica. De todo lo que he oído de Versace, esta es una de las que más me gustan. Sumamente bella, cálida y sensual. Como bien dice Bofifa, una vez que entras en su código, acabas amándola.
Solo reseñar que The Dreamer Original fue descatalogado hace más de una década; si encuentras alguno de este vintage, el coste es de unos 160 euros. Se puede comprar la nueva versión (con caja distinta) por unos 30 euros, pero en poco o nada tiene que ver con el original de 1996. Este dejó de venderse y al tiempo apareció el actual en circulación.
Para mí, decepción. Coincido con el anterior. Es una mezcla entre Nikos Sculpture y Le Male, con una nota ‘atabacada’ que le queda bien. El concepto me gusta, pero le falta calidad. Las notas son tenues, sin cuerpo, definición ni buen secado; el final es dulce en exceso con una nota de vainilla de tonka muy química. El rendimiento es horrible: no dura más de 20-30 min en piel con una estela pobre. Dicen que fue reformulado, pero yo tengo un frasco moderno de 2019 y no recuerdo haber oído el antiguo. Otra decepción, ya que veo ciertos mimbres y me interesa su estilo.
Cuando lo probé creí notar aquí el tabaco de London y la lavanda-tonka de Le Male. Dreamer huele muy bien. Un tabaco húmedo y luminoso floral, joven y modoso, un poco dulce y cremoso pero con destellos. La salida me recuerda a mi infancia: la sensación de estar rodeado de primas y hermanas mayores revoloteando con melenas rubias y vaporosas. Riquísimo. En el desarrollo el tabaco toma cuerpo y opaca esos destellos florales y cítricos, fusionándose en una mezcla compacta, algo dulce y ácida, con flores frescas pero bastante aromático. Hoy, en mi tercera prueba, me recordaba por momentos a cierto pegamento de barra. Siguen los recuerdos infantiles. El secado aterciopelado y delicioso, me recuerda a una larga melena limpísima y caliente recién seca con secador. En ningún momento pierde esa naturaleza inicial diurna, colorista y luminosa. Pese a su belleza, parece una mezcla con cierto toque de frivolidad y cargada de modas de los 90. Algo en él grita ‘Versace’, colores vivos, placeres efímeros. Aun así, en general me parece un soñador bastante lánguido y poco proactivo, quizás en la inopia. Yo también lo veo unisex. Y como ya se ha dicho, pese a su frescura, es denso, tiene muy buena fijación (aguanta una ducha) y presencia, sin dejar estela escandalosa. Hoy, algo sobreaplicado, me dio dolor de cabeza. Hace años hubiera estado en lo más alto de mi lista. Una opción interesante y recomendable.
El combo lavanda y tabaco estaba bien asentado en los 90 con Herrera y Dolce Gabbana. No doy crédito a Versace por crear fragancias que marcaron época; sus aromas me recuerdan a perfumes que ya había sentido. Admiro su intuición para captar lo que el público necesitaba y expresarlo con arte en cada detalle. Dreamer va por ese lado, pero Versace desestima el cítrico de Herrera y Gabbana para dar más espacio a las flores y un tabaco finamente adornado con abeto. El inicio de lavanda es similar a los clásicos, pero la diferencia está en la parte herbal y conifera, que da paso a flores marcadas y tabaco. Al asentarse, la haba tonka resuena más, generando esa comparación con Le Male, acertada pero limitada, pues Gaultier tiene lavanda potenciada con menta, notas especiadas y vainilla intensa. Dreamer tiene uno de los mejores frascos de los 90 y un concepto interesante. La reformulación hizo estragos: se volvió más limpio, reforzando lo floral y recortando ese carácter de tabaco/abeto/lavanda tan único. A quien pruebe la última fórmula sin saber de la antigua le encantará, pero para mí ya resulta demasiado limpio y falto de carácter.
Aroma limpio y especial, floral pero elegante. Lo veo mejor para primavera que para otoño; con mucho frío no protege bien y con mucho calor al principio puede agobiar por el toque floral potente. La duración es buena, unas 7h proyectando genial 5h, luego se queda íntimo en la piel. El precio es fantástico por lo que ofrece. El diseño del frasco es espectacular y se parece mucho al olor.
The Dreamer Versace (1996) es tabaco dulce que dura mucho tiempo, con gran sillage y proyección. Gran opción para temporadas frías. El precio también es muy bueno. Definitivamente vale la pena una botella. Hay muchas razones para tenerla, comenzando por la botella: es impresionante, con ese único terminado Medusa y el adorno de friso de oro griego. De todos los perfumes de la marca, este canaliza más el espíritu de Gianni Versace y la edad de oro de la moda y las supermodelos. Es único y atractivo. Tiene un comienzo fresco, lavanda aromática y cítricos, astringente y vigorizante. Me lo figuro que lo usa un vaquero fumándose un cigarrillo y con unas rosas en la mano para su amada. La base es acogedora, agradable y misteriosa. Puntos arriba, recomendable sin lugar a dudas. Nota: casi no veo diferencia entre la versión vintage y la reciente. Dije ‘casi’, así que no son idénticos: el vintage huele un poco más natural, ligeramente más oscuro y suave, sin la dureza sintética de la versión reciente (¿actual?) que puedes oler fuerte y punzante en la salida.
Mi primer gran perfume de diseñador y al final acerté porque se ha convertido en un clásico para muchos. Olor nicho para mí y válido para cualquier momento con justa proyección y un olor inconfundible que le da el tabaco junto a las flores y el secado de las coníferas. Son tantos los recuerdos y tan bonitos que ahí sigue en la colección y nunca la dejaré de usar. Un chaval en el trabajo me preguntó si llevaba The Dreamer y le dije que sí; al parecer era el perfume diario de su padre y fue ahí cuando me di cuenta de que llevaba un olor para adultos desde los 20 años 😂😂😂
Excelente perfume súper versátil con buena proyección de estela moderada y una longevidad que muchos perfumes de moda desearían tener. Olor que no pasa de moda, muy actual y sin masificar, así que recibirás halagos. En Argentina el valor es excelente por lo que ofrece. Recomendable 100×100.
Ismaexdad, yo la que tengo la compré en Notino el año pasado y es de un batch de 2016. A mí me dura bastante, mejor que otras más caras.
Versace The Dreamer (versión 2010): una fragancia espectacular, clásica y atemporal. Desde su salida te da una vibra fougère con enebro de Virginia y notas de lavanda; en la fase media, las flores blancas, el tabaco y la limpieza del iris (tipo Prada) dan un brillo y limpieza magistral. No evoluciona mucho, pero de principio a fin es deliciosa, una joya de los 90 que brilla en otoño e invierno. Para algunos es retadora, pero para mí es una obra de arte, la última pieza de Gianni Versace.
No voy a repetir lo que casi todos han dicho, es sencillamente el mejor perfume del mundo.
Solo esto: la MEJOR fragancia de Versace. Es una bestia, pocas le pueden hacer frente.
Este perfume, al igual que Ungaro III, es un Señor Aroma. Lo uso en épocas frescas o frías desde 1998… no hay quien no pregunte ‘¿qué aroma traes puesto?’. Una delicia…
Yo fui uno de los que se perfumó con The Dreamer Versace justo cuando salió en primavera de 1996, y lo conocí gracias al amigo que atendía en mi perfumería habitual, buscando fragancia para verano. Recuerdo que también me dio a probar novedades de Carreras y uno de Armani. Pero sin dudarlo escogí este, me pareció un ensueño encerrado en una bella botella. Muy diferente a todo entrados en los 90, a pocas fechas del fallecimiento de Gianni Versace. Me encantó. He de rectificar una reseña anterior: no está descatalogado y sigue en tiendas físicas. Pero sí es reformulado, y ahí comienza el problema, pues apenas es una sombra de lo que el sueño fue. Ni siquiera me lo recuerda. Hay reformulaciones que sí, y esta es una de esas que es un ‘no’ para mí. Una pena porque fue un gran perfume, que sin ser coloso ni muy potente, lograba cotas de belleza insuperables: dulce, delicado, floral, dentro de un contexto exquisito llamativo en la salida para ganar luego en sensualidad, todo sin llamar la atención u ofender. La buena noticia es que está en circulación. La mala es su pésima reformulación. Pero para quien no conociera el vintage, quizás esté muy bien.
Por ahí leí en comentarios que este es el original de caja morada, no azul, y el original es más punzante e intenso. El nuevo de caja azul es mucho más llevadero pero mantiene la esencia, una obra de arte de cuando Gianni Versace tenía la batuta.
Aroma fenomenal. Lo usé por primera vez a los 16 años de vacaciones en casa de un tío con una pequeña colección. Salí a una cita y olvidé mi perfume, así que él me dijo que usara el que me gustara. Vi esa cajita azul con resplandor cósmico, la tomé y el olor me pareció místico, como si me transportara a otra dimensión, muy especiada, con arena, café turco… no dudé en aplicarlo. Todo el día pensé ‘qué bien huelo’, dormí soñando con ese aroma y al despertar aún estaba allí. Así comenzó mi fascinación por los aromas y por este perfume en particular, que compro y uso solo para mí; no me importa que otros lo huelan, a mucha gente le gusta y creo que otorga personalidad. Este es mi primer post aquí, que también me parece genial, tengo una pequeña colección y es maravilloso compartir mi afición con todos ustedes.
¡Increíble! Así de totalitario es mi comentario sobre Dreamer. Quienes dicen que no tiene estela ni duración, no sé qué versión usaron; mi batch es de 2017 y tiene mucha más presencia que varias tendencias actuales que no logran sostener. Huele tan original y con una integración perfecta en cada componente que la experiencia es maravillosa. Al inicio la sentí unisex, pero al desarrollar el secado y la media, se siente para hombres. Está tan bien hecha que la única similar que recuerdo fue Jaipur o quizás Dior Homme Intense. Así de exquisito es su desarrollo.
The Dreamer es un tren directo a los 90, sin paradas. Quizá no sea tan transgresor como Bvlgari Black ni tan potente y carismático como el Le Male original, pero puede ser una pieza valiosa para una buena colección. El frasco que tengo es de 2005 y el rendimiento no está nada mal. No era una bomba para imponerse en pistas de baile, sino un complemento discreto, persistente, romántico y original. Más que la calidad de sus componentes, me gusta el concepto: es como un caleidoscopio, tiene de todo, un punto verde, flores, un destello de olor a juguete nuevo, un tabaco evidente y un poso dulce que la redondea. Lo meritorio es que la amalgama funciona con precisión, cada nota ocupa su espacio, como en una obra musical bien compuesta. Con un potencial unisex y a un precio muy asequible, es una creación infravalorada que merece mayor reconocimiento. Mientras le llega (o no), os aconsejo que la probéis si no lo habéis hecho. Podéis llevaros una agradable sorpresa.
Compra a ciegas, tengo varios Versace y ninguno me ha defraudado. THE DREAMER nunca soñé con un aroma tan atemporal; la salida es algo plástica, no molesta, sorprende, no proyecta mucho, pero te envuelve en una burbuja de sueños. Me gusta su aroma sobre todo cuando empieza a acentuarse el lado floral. El tabaco va dando soporte discretamente a las otras notas. Creo sentir un iris no declarado que le da un toque pulcro, jabonoso, y es en este único punto que me trae reminiscencias a otro perfume: Les Infusions de Prada Iris Cèdre, que uso con generosidad y pasa por una sensación de pulcritud, a limpio más que a perfume. Fascinado, tengo un nuevo amor en mi colección. Saludos desde Chile, a seguir soñando.
¡Hola! ¿Alguien ha comprado recientemente un batch no reformulado o sabe dónde puedo adquirirlo? Acabo de recibir un batch de 2019 y, aunque me encanta, su duración es pobre, tal y como dicen los compañeros en otras reseñas. ¡Gracias!
Me encanta cómo Bofifa define este Dreamer: huele al interior de un paquete de rubios, ese tabaco procesado con un regusto metálico de tonka que recuerda al aluminio del envoltorio. Y es que huele exacto. Para los fumadores, nada supera el olor a paquete recién abierto o cigarrillo impregnando el aire. Es como ponerle un hueso a un perro. Pocos somos los que en el cine, al encenderse un cigarrillo en pantalla, salivamos con el ruido de la llama. Dreamer captura esa limpieza del tabaco nuevo (sin pubs ni ambientes cargados, es prístino y manufacturado) y la emparenta con tres conceptos graciosos: el jabón, porque huele muy ajabonado; la naturaleza, con una salida herbal/floral de delicadeza acojonante; y ciertos neo fougeres orientales de los 90 (Le Male, Bvlgari Black, Very Valentino). Me gusta más el principio que el secado, donde la tonka se hace banal y abarata todo, seguro que pesa mogollón como molécula, no falla, es la última en morir y yo la odio con todas mis fuerzas. Pero el principio y la fase media son bonitos. Un primer disparo a un cielo estrellado en noche templada, destellos herbales delicados de un dulzor divino, visualizas a un hombre mirando al cielo, ajeno a todo mientras se ensimisma. No sé si la medusa de Versace me sugiere, pero me imagino perfecto a un hombre de la antigüedad. La siguiente evolución me vuelve loco, coge consistencia de pasta de jabón chulísima, entre la rudeza y frescura de las masculinas y un aire atalcado femenino. Lastimosamente al secar Dreamer me interesa poco, la tonka se hace dueña y ahoga el tono atalcado del resto, una bruma especiada, floral y narcótica, como oler a un ángel recién bajado. Sea lo que sea, es precioso y evocador, te quiere oler a finales de los 90, pero tiene algo ensoñador, atemporal, de paz. Además, ni Dios lo conoce, fuera de los aficionados es no ya infravalorado, sino desconocido. Un gran tapado que sin hacer ruido le saca los colores a otros con más fama.
Para mi gusto y criterio, de lo más horrible que he oído. No es totalmente terrible, pero ni de broma lo usaría para salir. Huele a jabón y me parece aroma de señora. No lo compren a ciegas, pruebenlo primero.
En el 2005, en la prepa, mi amigo Benito, moreno y flaco, siempre olía a Dreamer de Versace y me robaba la atención. Pasaron los años, me hice coleccionista y al volver a probarlo en una tienda, al principio me dio asco, no lo soporté. Pero el destino es noble y dio otra oportunidad: ayer lo vi descartado en una tienda y lo oí de nuevo. ¡Boom! Volvió el recuerdo de la prepa, limpio, con lavanda y ese toque de tabaco que lo hacía único. Moría por comprarlo. Creo que el perfume necesitó madurar para los jóvenes, pero no es antiguo, solo las notas modernas no encajan. Es mágico, lo voy a conseguir, lo prometo.
En la salida lo primero que me vino a la cabeza fue su gran parecido a Sculpture pour Homme de Nikos. Son muy parecidas, aunque Dreamer cuesta pocos euros más y es más estable. Cuando se asienta, recuerda a Joop! y es singularmente acogedora. Es especial, un aroma curioso que te apetece seguir oliendo porque no sabes con exactitud qué estás oliendo, tiene una nota de plástico extraña o vinílica pero atrayente. Por su precio merece mucho la pena si buscas algo que no huela a lo que lleva todo el mundo. Para noches de otoño perfecta. Informal pero elegante y claramente unisex. En la ropa dura bastante tiempo.
¡Sin palabras! Es una delicia. Al salir es cítrico, pero ya de fondo huele a flores y talco. A los 5 min el cítrico se va y domina el floral, muy masculino y formal. Entre los 10 y 15 min el tabaco toma el control y se vuelve rotundo, sensual y elegante, con más de 8 horas de duración. No es para todo, mejor para eventos formales en primavera-verano, porque el calor le sienta de maravilla. Si te suda un poco, ¡es magia pura! 9/10
Olor único, fuerte y poderoso, propio de Versace. Dreamer tiene una salida picante y potente. El tabaco hace un trabajo peculiar, la proyección rompe con lo común y solapa la monotonía. Me gusta mucho cómo se combinan las notas para crear esa fusión que te inyecta energía positiva. No dejo de preguntarme cómo, siendo tan única, duradera, elegante y controversial, tiene un precio tan económico, pero el resultado es grande. Aunque a veces pasa desapercibido por la competencia, si entre tus opciones está Dreamer, no lo piensas dos veces: la aplicas porque la conoces y sabes que impactarás a todos los que la perciban.
Una de mis fragancias favoritas no es beast mode pero su olor perdura tenue, es muy rica, atalcada y cítrica. Un olor para el día a día que a nadie desagrada y en mi caso me dan cumplidos cada vez que la uso. Muy muy rica. Enamora a las que nunca faltan en mi colección, una maravilla que a mí me encanta.
Es mi perfume de siempre desde que salió. Es un aroma elegante que siempre me preguntan qué llevo, tanto cuando era joven y salía a bailar como en eventos formales. Al ser un poco dulzón por el olor a tabaco de pipa, muchas chicas también lo usan.
Usé este perfume por primera vez en 1997. Estaba obsesionado con ella y unos amigos me la regalaron por mi cumpleaños. Cuando la probé (en el Corte Inglés) me pareció mágica, sobre todo la combinación de notas de fondo. Aún conservo el papelito con la forma del frasco que me llevé impregnado a casa cuando la descubrí. El frasco me duró muchos años y sin duda se convirtió en la esencia que me definía, pues nadie más la utilizaba en mi entorno y poca gente la conocía. Lo que más me gustaba y me sigue gustando es su fondo. En mí tiene mucha durabilidad: si me la echo por la noche, aguanta hasta el día siguiente (hablo de la versión original). No tenía ni idea de que la reformularon en 2010 y cuando me enteré hace unos días pensé que mi olfato había perdido facultades, ya que no había percibido la diferencia entre mi primer frasco y el segundo que compré, que aún me dura. Resulta que ayer miré la caja, donde suelo apuntar la fecha, y comprobé que lo había adquirido en 2008. Fue una gran sorpresa y me alegra saber que mi olfato no está tan perdido jeje. Ahora tengo ganas de probar la versión de 2010, aunque me da miedo que no me guste y sienta que he perdido para siempre este perfume que hice mío hace tanto tiempo…
Huele bien, nada destacable. Es un aroma clásico, unisex y suave… Solo para disfrute personal, una sesión de aromaterapia…