Para mujeres
Flower by Kenzo L’Absolue Kenzo
Acordes principales
Descripción
Descubre el encanto único de Flower by Kenzo L'Absolue, una fragancia femenina que encapsula la esencia de la belleza natural con un toque sofisticado y atemporal. Este perfume, diseñado por la prestigiosa casa Kenzo, se abre con notas vibrantes de azafrán, otorgando un inicio audaz y brillante. El corazón de esta magnífica fragancia revela la exquisita rosa de Damasco, combinada magistralmente con la dulzura sutil de la flor de azahar del naranjo, creando un arreglo floral embriagador que captura la esencia de un jardín en plena floración.
A medida que la fragancia se asienta sobre la piel, emerge un cálido y reconfortante fondo de vainilla mezclado con almizcle blanco. Este dúo de notas de base aporta una profundidad cremosa y sensual, que abraza delicadamente, dejando una impresión duradera que es tanto invitante como misteriosa.
Flower by Kenzo L'Absolue es más que una fragancia; es una obra de arte olfativa que celebra la feminidad, la fortaleza y la gracia de quien la elige. Es perfecta para uso diurno o nocturno, adaptándose a todas las estaciones con su versatilidad. La atomización de este perfume promete ser un viaje sensorial inolvidable, llevando a quien lo lleva a un mundo donde la belleza natural y la elegancia conviven en perfecta harmonía.
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Pirámide olfativa
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Decidí compartir mi experiencia ya que veo que todavía no hay opiniones sobre este perfume, ¡así que aquí va la mía! Realmente me encanta cómo huele, aunque debo admitir que no se parece mucho a la versión Flower original, la cual es mi favorita para los días de verano. Me hace pensar en piruletas de cereza con un toque seductor y encantador, sin ser demasiado dulce. Es perfecto y refrescante para los días de calor, aunque su fragancia es bastante suave y no dura mucho tiempo. Lo probé al inicio del verano en un día no muy caluroso y el aroma se mantuvo por cerca de una hora en mis muñecas, pero luego se esfumaba más rápido de lo que quisiera. En un día particularmente caluroso, parecía desvanecerse casi de inmediato, aunque de vez en cuando percibía sufragancias agradables a mi alrededor, similar a lo que pasa con la versión original de Flower. La gente me ha comentado que tiene un aroma floral dulce pero muy tenue. Después de un rato, el olor a piruleta de cereza da paso a un aroma más sutil, como a talco y vainilla, que permanece cerca de la piel con esas ráfagas ocasionalmente deliciosas. Definitivamente es uno de esos perfumes que me encantaría tener siempre, especialmente porque prefiero las fragancias cálidas y luminosas en lugar de los cítricos o las fragancias verdes y ‘frescas’ para el verano.
¡Este perfume es toda una experiencia! A diferencia del original, que nunca capturó mi atención, este tiene algo especial. Me considero fan de las versiones Elixir y Poppy, pero esta reciente adición las ha dejado atrás. Se siente más atrevida, con una intensidad, elegancia y toque femenino, e incluso sensual, que no había notado antes. La combinación de azahar y una potente vainilla, con ese algo exótico, es simplemente magnífica.
Aunque todavía no lo he aplicado en mi piel, en papel muestra una personalidad fuerte, cautivadora y única.
Definitivamente me ha convencido. Si tienes una inclinación por los aromas de la serie Flowers, te sugiero que lo pruebes. Es una fragancia que realmente marca la diferencia.
¡Qué descubrimiento de perfume! Totalmente diferente y superior a su versión anterior, que ya era buenísima. Este tiene un toque polvoriento pero de una manera más sofisticada, atractiva, dulce y potente. Es una fragancia que simplemente te cautiva, no puedes dejar de olerla. Su duración es impresionante, va de 8 a 12 horas fácilmente. Definitivamente fue un flechazo desde el primer momento en que lo olí 💘. ¿Si lo volvería a comprar? Sin pensarlo dos veces. Hasta me trae recuerdos de Byzance de Rochas, tiene esa vibra chic y seductora. De todos los perfumes de la línea Flowers by Kenzo que he probado, como el Flower by Kenzo L’Elixir, Poppy Bouquet, y Lumiere, este último sin duda se lleva todos los aplausos. Es mi número uno, el mejor de la serie Flowers by Kenzo.
Recibí unas muestras de este perfume y decidí no probarlo en la tienda. Me recordó al Kenzo Flower original, un perfume que tuve hace años. Es como un eco, un susurro de esos días. Sin embargo, L’absolue intenta destacar por sí mismo aunque sigue anclado a su predecesor. De lejos, percibes un toque de vainilla, pero al acercarte, el almizcle y la rosa perturbadora de Flower toman el protagonismo. Aunque se intenta, la vainilla y el azafrán apenas se insinúan antes de que el carácter dominante de Flower resurja. Para mí, L’absolue es solo una variación de Flower que no termina de convencerme. Aconsejo darle una prueba antes de decidirse a comprarlo.
De verdad que los perfumes de Kenzo tienen su propia personalidad. Recientemente tuve la oportunidad de probar uno y me conquistó instantáneamente, aunque después se volvió un poco demasiado dulce para mi gusto. Un aspecto positivo es que me gustó mucho más cómo se sentía en mi piel que en el papel de prueba, aunque solo al principio. Mi recomendación es que definitivamente te tomes tu tiempo para experimentarlo bien antes de decidirte a comprarlo.
Por cierto, vi a alguien comparándolo con las fragancias de Nina, de las cuales soy muy fan, especialmente las que tienen forma de manzana roja. Sin embargo, en mi experiencia, no encontré muchas similitudes.
Recuerdo cuando Kenzo lanzó Flower y juntos, tanto ese perfume como Noa de Cacharel, marcaron una era al inicio del milenio. Rompieron con lo convencional de aquella época, alejándose de las típicas fragancias dulces y florales que estaban en todos lados. Eran únicos en su género, con un aire de modernidad y futurismo, parecían sacados de una visión del año 2000 con sus auras metálicas y perlescentes. Entre los dos, Flower siempre tuvo un lugar especial para mí; era más que un simple perfume, era un atalcado moderno que mantenía su essencia de una manera innovadora. Aun hoy, cuando lo huelo, siento esa obra maestra que es, una mezcla de lo antiguo con lo moderno de manera excepcional.
Es interesante ver cómo cambian los gustos con el tiempo. Antes, Flower era el perfume de las jóvenes; todas mis amigas y yo lo adorábamos. Ahora, parece que las nuevas generaciones lo vean como algo anticuado, pero creo que eso es solo porque están acostumbradas a los perfumes más intensos y dulces de hoy en día. Sin embargo, para mí, Flower sigue siendo esa fragancia moderna que rompió moldes en su momento.
En cuanto al nuevo Flower L’Absolue, lo probé esperando encontrar algo que capturara la esencia del original pero me decepcionó un poco al principio. Al principio, me recordó a un típico perfume de supermercado, pero después de un rato, emergió un aroma especial. Una mezcla de notas que incluía azafrán, que realmente le añadía un toque único. Aunque no es un gran fan de cómo ha evolucionado, tiene elementos que lo hacen intrigante, especialmente por cómo el azafrán aporta a la fragancia.
En resumen, aunque no sea el mejor perfume que he probado y mucho menos comparable a la originalidad que ofrecía Flower en su lanzamiento, tiene su encanto. Si tienes que elegir entre los perfumes populares de hoy y este, definitivamente preferiría que alguien optara por Flower L’Absolue. Al menos tiene una nota interesante que te hace querer darle otra oportunidad.
¡Estoy encantado con este perfume! Siento que captura la esencia del original, pero me gusta muchísimo más. El anterior simplemente no era para mí. Este tiene un dulzor perfecto, sin ser abrumador, y se nota un toque de naranja que lo hace distinto, pero de una manera muy sofisticada, gracias a la flor de azahar, que aporta ese matiz de naranja pero sin caer en lo cítrico. Aunque no logro identificar el azafrán específicamente, sí aprecio la sutileza de la rosa, que se aleja completamente de esas notas artificiales. Realmente me ha convencido. Su aroma se mantiene presente sin ser invasivo y me dura unas 7 a 8 horas, mientras que en la ropa se queda hasta que la lavo. Parece que han acertado con el fijador.
Al principio no me convenció mucho, pero después de unos 10 minutos, el aroma empieza a sentarse de manera agradable mezclando naranja, rosa y azafrán de una manera que realmente me gusta. Aunque debo decir que se aleja bastante del estilo del Kenzo original, tiene una esencia suave que realmente me hace sentir cómoda.
Me topé con esta nueva versión esperando encontrar similitudes con el Flower original, el cual adoro, pero me encontré con un giro más floral y menos polvoriento. Me intrigó particularmente porque estaba buscando aromas que incluyeran azafrán, un ingrediente en varios de mis perfumes favoritos, pero en este caso, su presencia fue sutil. Lo que realmente resaltó en mi experiencia fueron las notas de rosa y flor de azahar, mientras que la vainilla quedó un tanto eclipsada, agregando un toque de frescura y limpieza gracias al almizcle. Aunque es un perfume atractivo, aún prefiero el encanto del original.
Hace unos meses tuve la oportunidad de probar este perfume y la verdad es que mi experiencia fue bastante neutral. Me llamó la atención su aroma inicial, muy intenso y refrescante, lleno de notas cítricas de naranja mezcladas con un toque especiado de azafrán. Sin embargo, este estallido inicial se desvanece rápidamente, dando paso a un corazón más suave y floral, donde predomina una rosa con un ligeramente pesado toque de vainilla. La fragancia se mantiene bien en la piel y tiene una buena estela a su alrededor.
Definitivamente, es un aroma que veo más adecuado para una mujer con una presencia madura, perfecto para envolverse en los días fríos de invierno. Comparándolo con las versiones anteriores de Flower, encontré que este tiene su propia personalidad, aunque no llegó a impresionarme del todo. A pesar de ello, recibí varios elogios al llevarlo.
En resumen, lo calificaría como un perfume agradable y bastante decente, aunque no excepcionalmente llamativo o versátil. Es un aroma que puede gustar y ser utilizado en ocasiones específicas, pero no se destacó especialmente para mí.
Agradable: 6/10
Interesante: 3/10
Versátil: 6/10
Original: 5/10
Me huele a perfume árabe, con ese ADN que hace que todos huelan igual. Si no supiera que es Kenzo, juraría que es Lattafa. No me moló; de hecho, me da asco. Aquí donde vivo, hace dos años que todos los jóvenes olían igual por el auge de esos perfumes, supongo que por el azafrán.
¡Me encanta! A mí me parece original, tiene un poquito del primero pero este me gusta mucho más, el otro no lo soporto. Es dulce pero sin excederse, se nota la naranja pero es una naranja elegante, no cítrica, gracias a la flor de azahar que da esa sensación de naranja dulce. El azafrán no lo distingo como tal y la rosa es muy delicada, nada sintética. Me ha gustado mucho la verdad. Tiene buena proyección y me dura de 7 a 8 horas, luego a ras y en la ropa hasta la próxima lavada. El fijador funciona bien.
Lo probé hace meses y no tengo mucho que decir. Sale con una naranja jugosa, potente y cargada de azafrán, pero esa nota baja rápido y se vuelve floral, dominada por una rosa vainillada que se me hace algo mustia. La proyección y duración son buenas. Es femenino y maduro, para inviernos. No se parece al Flower original y, aunque me agradó y me dieron cumplidos, no fue nada para tirar cohetes.
¡Un perfumón! Poco que ver con el original, que por cierto nunca fue de mi agrado. Sí me gustan el Elixir y el Poppy, pero este nuevo los supera. Es más jugoso, intenso, sofisticado y femenino, algo sensual. Mucha naranja amarga y vainilla fuerte con un toque exótico. No lo he probado aún en piel; en el papel es fuerte, interesante y poco común. Me gustó. Si te gustan los Flowers, pruébalo primero, es una fragancia que escapa de la serie.
¡Perfumazo! Nada que ver con su hermano mayor, el rey de los atalcados. Este es más elegante, sexy, dulce, fuerte e intenso. Es uno de esos aromas que no puedes dejar de sentir. Duración: 8 a 12 horas, me enamoré al primer olfato 💗. ¿Lo compraría? Obvio, sin dudas. Me recuerda un poco a Byzance de Rochas, tiene ese aire elegante y sexy de los que he probado. Me gusta Flower by Kenzo Elixir, Poppy Bouquet y Lumiere, pero este último me lo rompió. Se queda en el puesto 1, el mejor de todos los Flowers by Kenzo.
Flower fue rompedor; tanto Kenzo como Noa de Cacharel definieron el cambio de milenio. Cortaron con las vainillas alicoradas y los florales ambarinos parisinos. Ambos eran transparentes, etéreos, capturando ese futurismo líquido y metalizado perlado de 2000. Me gustaban los dos, pero Flower tenía más chicha. Noa era bonito, transparente y agradable, pero Flower era otra cosa. Un perfume atalcado, atalcadísimo pero modernizado hasta tal punto de no parecer vintage, sino terriblemente moderno. Había mucho de antiguo en su composición, la proeza estaba en trabajarla tan bien, ensamblando notas etéreas y ozónicas con otras cerosas y resinosas, nació siendo un clásico. Hoy todavía me emociona un poco olerlo, para mí es una obra maestra. Es curioso cómo los años modifican los gustos; muchas chicas jóvenes hoy consideran que Flower es de señoras. Yo viví su lanzamiento y doy fe de que las usuarias eran chicas jóvenes. Todas mis amigas morían por tener ese junco transparente con la amapola, una flor sin olor encapsulada en el tapón. Cojones, estoy seguro de que mi madre lo hubiera encontrado demasiado moderno. Es normal que cuando las ofertas de perfumes comerciales a la moda te bombardean desde que naces, acaben filtrándose hasta tu alma. Y esa es la clave para que Flower, el original, hoy parezca un perfume de viejas para chicas de veinte. Si llevan quince años oliendo sin parar petardos nucleares, bombas fétidas golosas y gourmand hasta el extremo, todo lo que se salga de ahí les huele a abuelita. Tiene huevos que sea con Flower, porque nació modernísimo. Quien quiera Flower que lo use, quien huya que no le dé una oportunidad, solo hablamos de perfumes, no de vitaminas. Eso sí, lo de este flanker es la constatación de que las modas ya son otras. Qué cosa tan a la moda, tan barata. Lo probé a ciegas sin idea y lo primero que pensé al pulverizar fue en uno de esos perfumes femeninos del Mercadona que pueblan las calles de España. La misma consistencia pegajosa, vulgar, chillona. Mira que bien, Flower by Deliplus. Cuando se disipó ese estallido desagradable surgieron notas cerosas, de rosa majestuosa y almizclada con cierto punto viejo que hicieron tilín en mi nariz. Pero nah, es un espejismo. Corriendo entró de nuevo arrollando esa estridencia chabacana que ya es la norma. Venga, otra mierda más a la saca. El caso es que volvía a oler con ganas. Me daba un poquito de asco, pero buscaba algo entre la marabunta jaquecosa. Una nota muy sabrosa, un sabor comestible que te llena la boca de saliva como si no hubieras comido en días, un sabor intenso, picante y casi umami que me hacía pensar en un buen guiso caliente de carne. Y en efecto, al entrar para ver la ficha, azafrán a puñados. Sinceramente creo que le viene muy bien. Flower L’Absolue es un perfume irrelevante con la misma textura de todos los bodrios de hoy. Pero tiene un algo. Del original conserva cierto tono de rosa y vainilla talco muy leve, en tercera fila; el conjunto está envuelto en más de lo mismo 2022, pero una nota sabrosa, impertinente, áspera y tanina, fenólica te hace querer volver a oler. A esto lo salva el azafrán, lo lleva a quintales, andrógino, animal y muy sexual, y por qué no, cierto tono a naranja sanguina que supongo vendrá del azahar. En el secado resalta el almizcle rosado. En definitiva, un perfume malo que, viendo lo malísimos que son los otros, es hasta interesante, no porque sea la leche ni te descubra nada nuevo, pero oler huele medianamente bien. Por lo menos si alguien a mi lado va a tener que elegir entre Black Opium con su prole de hijastras y este, por favor, que use este. Se lo agradezco.
Como no veo reseñas, me animo a dejar la mía por primera vez. Huele muy bien, aunque no tiene mucho que ver con la Flower original (la cual uso como insignia en verano). A mí me recuerda a una piruleta de cereza con un toque sensual agradable y no llega a lo gourmand. Es brillante y agradable para el verano, lo malo es que es muy suave y no tiene mucha duración. La probé al principio de verano, cuando no hacía un calor infernal, y durante una hora me olía bastante en las muñecas, pero luego desaparecía antes de lo que me gustaría. Hoy, con mucho calor, la volví a probar y en mi piel la sentía difuminada desde el principio, aunque de vez en cuando llegan ráfagas. Es más como una nube que te envuelve (esto también pasa con la Flower original). La gente dice que huele floral dulce muy suave. Al cabo de un rato desaparece el aroma a piruleta y evoca un color rojo anaranjado, volviéndose atalcada y vainillada pero muy suave, a ras de piel. Solo salgo por estas ráfagas agradables que llegan de vez en cuando. Es de esos perfumes que, si no fuera por el precio, realmente me gustaría tener, porque no me gustan mucho los cítricos ni las fragancias verdes y ‘frescas’, así que para el verano agradezco este tipo de perfumes más cálidos y brillantes.
¡Me encanta! Me parece original, tiene un poquito del primero, pero este me gusta mucho más, el otro no lo soporto. Es dulce pero sin excederse; se nota la naranja, pero es una naranja elegante, no cítrica, gracias a la flor de azahar. No distingo el azafrán tal cual, y la rosa es muy delicada, nada sintética. Me ha gustado muchísimo. Tiene buena proyección y me dura 7 u 8 horas, luego en la ropa hasta la próxima lavada. El fijador funciona bien.
De las pocas que me cuesta encontrarle un punto fuerte. Me regalaron 10 ml y pensé que sería igualito al original, pero no. La salida me fastidió, una vaharada de azafrán azucarado y químico que fue punzante. Duró casi una hora hasta que salió una rosa tímida que luego dejó paso a una vainilla suave y casi inexistente. A las tres horas apenas proyecta. No he notado nada afrutado y en inglés dicen que es acuático, lo cual me sorprende. Quizás me tocó un frasco malo, pero no me gustó mucho Flower L’Absolue. Un día iré a perfumería a comprobar si es verdad.
¡Qué rico! Se nota que le gusta mucho.
La salida es fastidiosa, pero se asienta y a los 10 minutos es agradable: naranja, rosa y azafrán que conviven bien. Pero nada que ver con el Kenzo original; es un aroma tierno con el que me siento cómoda.
Me huele a perfume árabe, con ese ADN tan típico que hace que muchos huelan igual. Si no supiera que es Kenzo, juraría que es de Lattafa. No me va; de hecho, es un olor que me resulta desagradable. Además, aquí donde vivo, todos los jóvenes olían algo muy parecido hace un par de años, gracias al auge de los perfumes árabes… supongo que el azafrán es lo que marca esa sensación.
Tengo unas muestras de este perfume que, agradezco, ni quise probar en la perfumería. Tiene un aire al Kenzo Flower original, ese que tuve una vez hace años. Es un aire, una pequeña cachetada del recuerdo. Pero L’Absolue tiene su propia personalidad que quiere independizarse de su hermano mayor, pero no lo puede hacer. Si bien de lejos se huele la vainilla, aún así se siente ese almizcle y esa rosa perturbadora del Flower. Insisto, de lejos se siente vainilla y azafrán jugando amistosamente, pero si acercas la nariz te golpea el corazón de Flower. Creo que L’Absolue es otra mirada del Flower a secas, y por lo mismo no me gusta. Recomiendo olerlo antes de arriesgarse.
Tengo muestras que no quise ni probar en perfumería. Tiene un aire al Flower original, ese que tuve hace años. Es un aire, una pequeña cachetada del recuerdo. Pero L’absolue quiere independizarse y no puede. De lejos huele vainilla, pero se siente ese almizcle y esa rosa perturbadora del Flower. Insisto, de lejos vainilla y azafrán jugando, pero si acercas la nariz te golpea el corazón de Flower. Creo que L’absolue es otra mirada del Flower a secas, y por eso no me gusta. Recomiendo olerlo antes de arriesgarse.
Flower fue rompedor, junto con Noa de Cacharel, definió el cambio de milenio. Cortaron con las vainillas alicoradas y los florales ambarinos. Eran transparentes, etéreos, futuristas. Me gustaban los dos, pero Flower tenía más chicha. Noa era bonito, Flower era otra cosa: atalcado pero modernizado hasta no parecer vintage. Tenía mucho de antiguo bien ensamblado, contrastando notas etéreas con otras cerosas. Hoy en día todavía me emociona olerlo, es una obra maestra. Es curioso cómo los años cambian los gustos; hoy las chicas jóvenes ven Flower como perfume de señoras. Yo viví su lanzamiento y las usuarias eran chicas jóvenes. Todas mis amigas morían por tener ese junco transparente con la amapola. Cojones, seguro que mi madre lo hubiera encontrado demasiado moderno. Cuando las ofertas de perfumes comerciales te bombardean desde que naces, acaban filtrándose hasta tu alma. Y esa es la clave para que Flower hoy parezca perfume de viejas. Si llevan años oliendo petardos nucleares y gourmand hasta el extremo, todo lo demás les huele a abuelita. Tiene huevos que sea Flower, porque nació modernísimo. Quien quiera Flower que lo use, quien huya que no le dé oportunidad. Eso sí, este flanker confirma que las modas son otras. Qué cosa tan a la moda y barata. Lo probé a ciegas y pensé en un perfume femenino de Mercadona: pegajoso, vulgar, chillón. Mira que bien, Flower by Deliplus. Cuando se disipó ese estallido desagradable surgieron notas cerosas, rosa majestuosa y almizclada que hicieron tilín. Pero nah, es un espejismo. De nuevo entró esa estridencia chabacana. Venga, otra mierda más. Buscaba algo entre la marabunta jaquecosa. Una nota muy sabrosa, un sabor comestible que te llena la boca de saliva, intenso, picante y casi umami, como un buen guiso caliente. Y en efecto, al entrar vi ficha azafrán a puñados. Sinceramente creo que le viene muy bien. Flower L’Absolue es irrelevante con la textura de todos los bodrios de hoy. Pero tiene un algo. Del original conserva cierto tono de rosa y vainilla talco muy leve, en tercera fila, envuelto en más de lo mismo 2022, pero una nota sabrosa, impertinente, áspera y tanina, fenólica te hace querer volver a oler. A esto lo salva el azafrán, lo lleva a quintales, andrógino, animal y sexual, con cierto tono a naranja sanguina del azahar. En el secado resalta el almizcle rosado. En definitiva, un perfume malo que viendo lo malísimos que son los otros es hasta interesante, no porque sea la leche ni te descubra nada nuevo, pero huele medianamente bien. Por lo menos si alguien tiene que elegir entre Black Opium con su prole y este, que use este. Se lo agradezco.
Pues de las pocas que de verdad me cuesta encontrarle algo destacable. Me regalaron un frasco de 10 ml por comprar otro producto y, agradecido, pensé que se parecería a la original. Pues no, no se parece y efectivamente la salida se me hizo fastidiosa como comenta otra reseñista. Quizás no debiera haber acercado tanto la nariz a la piel, pues me entró una vaharada de azafrán entre azucarado y químico que no era potente pero sí muy punzante. Esta fase duró bastante para mi gusto, casi una hora, en la que poco a poco se asomó una rosa muy tímida que pronto dejó paso a una vainilla suave, descolorida y casi testimonial. Tres horas y la fragancia se queda casi sin proyectar y amenazando a desaparecer. Yo el afrutado no lo he percibido y veo que en las reseñas en inglés hasta le encuentran notas acuáticas, lo que me sorprende. Veo que hay gente con una percepción bastante diferente a la mía, así que quizás haya recibido yo un frasco en mal estado. El caso es que no me ha gustado mucho esta Flower by Kenzo L’Absolue. De cualquier manera, un día me paso por una perfumería y compruebo si de verdad es así.
Qué difíciles son los Kenzo. Me lo probaron y al rato lo amé, era un dulce excedido. Punto a favor: en piel me gustó más que en papel, aunque solo su salida. Si o si probarlo un rato largo antes de comprar. Pd: me llama la atención la comparación con Nina Soy, soy fan de las manzanitas rojas y para nada me lo recordó.
Este flanker se aleja del original, que es uno de mis favoritos. No es atalcado, es más floral. Me llamó el azafrán, pero al principio fue punzante y dura poco. En mi piel destacan la rosa y la flor de azahar, dejando la vainilla en segundo plano, con un toque fresco y limpio por el almizcle. No me convence del todo, me quedo con el original.
¡Es riquísimo!
¡Perfumazo total! Nada que ver con su hermano mayor, el rey de los atalcados. Este es más elegante, sexy, dulce, fuerte e intenso. Es de esos aromas que no te sueltas, duración de 8 a 12 horas, me enamoré al primer olfato 💗. ¿Lo compraría? Obvio, sin dudas. Me recuerda un poco al Byzance de Rochas, tiene ese aire elegante y sexy de los flowers que he probado: me gustan Flower by Kenzo, Le Lixire, Poppy Bouquet y Lumiere, pero este último me rompió el corazón. Este se queda en el puesto 1, el mejor de todos los Flower by Kenzo.