Para mujeres
Giorgio Giorgio Beverly Hills
Acordes principales
Descripción
Descubre la exquisitez y la sofisticación con Giorgio Beverly Hills, una esencia que captura la esencia del lujo y el glamour californiano. Desde su lanzamiento, este perfume ha seducido a amantes de las fragancias con su composición única y atemporal, haciéndolo un indispensable en tu colección.
La atomización inicial te envuelve con una mezcla embriagadora de flor de azahar del naranjo, chabacano, durazno (melocotón), y bergamota, transportándote a un vergel soleado donde la frescura y la dulzura se encuentran. A medida que el perfume se asienta en la piel, se revela un corazón floral voluptuoso formado por nardos, gardenia, ylang-ylang, jazmín, orquídea y rosa, combinado de manera magistral para evocar la opulencia de un jardín en plena floración bajo el sol de California. La manzanilla añade un toque suavemente calmante que equilibra esta rica medley floral.
La base del perfume se ancla con notas sensuales y cálidas de musgo de roble, vainilla, ámbar, sándalo, almizcle, pachulí y cedro, que juntas crean un final embriagador y persistente. Esta fusión de notas amaderadas y dulces confiere a Giorgio Beverly Hills una profundidad y una riqueza que persiste, dejando una impresión memorable.
Giorgio Beverly Hills no es solo un perfume, es un viaje olfativo a la opulencia y al esplendor, una verdadera joya para quienes aprecian las fragancias clásicas con un twist moderno. Ideal para el uso diario o una ocasión especial, este perfume te asegura dejar una estela de admiración y elegancia dondequiera que vayas.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
7.462 votos
- Positivo 67%
- Negativo 30%
- Neutral 3,9%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
¿La tienen, la tuvieron o la quieren?
Preferencia
Cómo valora la comunidad esta fragancia.
Uso recomendado
Estación y momento del día con más votos.
Dónde comprar
Compara tiendas verificadas para Giorgio Giorgio Beverly Hills y elige según envío, precio o disponibilidad.
Amazon
Envío rápidoEntrega rápida y política de devoluciones conocida.
Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.
Ver en AmazoneBay
Más opcionesMás opciones de precio, formatos y vendedores.
Útil para comparar alternativas antes de decidir.
Ver en eBayCaracterísticas
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.
Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.
50 reseñas
Mostrando las más recientes primero.
Category:















¡DE LOCOS! Una fragancia que deja huella… Recuerdo que estaba en una terraza en pleno inicio de verano, disfrutando del ambiente abierto, cuando este olor increíble se apoderó del lugar. Fue tan impactante que me animé a preguntarle a dos chicas de dónde venía esa maravilla aromática. Ya había oído hablar de esa fragancia por las revistas, pero todavía no era tan común encontrar perfumes importados por aquí. Simplemente sublime, una bomba de sensualidad, lo mejor que ha sacado Giorgio y lo que se encuentra en las boutiques americanas!
Este perfume realmente captura la esencia de la juventud. Aunque, al igual que muchos aromas de los años 80, tiene una presencia bastante intensa. Destaca por sus notas florales y por su carácter enérgico. Me remonta a mis años de adolescente.
Recuerdo haberlo usado en los años 80 y era mi favorito en aquel entonces. Era un perfume intensamente floral, como llevar un jardín de flores explosivas contigo. Dejaba una huella olfativa memorable por dondequiera que iba. Ahora, mis preferencias y sensibilidad olfativa han cambiado bastante; dudo que pudiera tolerarlo en mi piel más de unos minutos. Mis gustos se han inclinado hacia fragancias más suaves y amables, aunque sin ser abrumadoras. A pesar de mis cambios de preferencia, reconozco que este perfume tiene una mezcla magistral de flores blancas y rosas, con un toque distintivo de vainilla. Sin duda, es una obra de arte en el mundo de las fragancias, independientemente de los gustos personales y de cuándo uno sienta que es el momento adecuado para llevarlo.
Este aroma, Giorgio de Giorgio Beverly Hills, siempre me recuerda a mi madre. Es elegante y delicado a la vez.
Desde que tengo memoria, el perfume favorito de mi mamá ha sido el mismo. Para mí, se ha convertido en un aroma icónico. Todavía recuerdo, cuando era adolescente, me colaba en su habitación para usarlo sin que ella supiera, y me hacía sentir adulta y sofisticada. Aunque algunos podrían decir que tiene una fragancia que recuerda a una época pasada, para mí eso no es algo malo. De hecho, me fascina. Cada vez que mi mamá lo utiliza, me envuelve una sensación de estar en medio de un jardín etéreo, donde predominan las flores acompañadas de un toque frutal, una base suave de vainilla intensa, un susurro de almizcle y un halo de frescura verde. Y lo mejor de todo, es que su aroma se queda contigo durante horas, dejando una huella inolvidable.
¡Ya me llegó el pedido de eBay! Todavía no he probado el aroma porque quiero guardar la primera vaporizada para regalársela a mi madre esta Navidad. Después de tanto tiempo, podrá volver a disfrutar de su perfume favorito de la juventud que ya no encuentran en Chile.
Saludos
Hola, soy FloralQueen27 y tengo 27 años. Quiero contarles sobre mi experiencia con el perfume Giorgio, que ha sido mi fiel compañero desde que lo descubrí. A lo largo de los años, he tenido la oportunidad de usar fragancias de marcas reconocidas como Cacharel, Givenchy, Dior, Chanel, VZ y Aquolina, pero Giorgio siempre ha ocupado un lugar especial en mi colección. Lo encuentro irresistiblemente dulce y floral, como si jazmines hubieran sido delicadamente sumergidos en miel, lo que lo hace perfecto para ocasiones íntimas y elegantes, especialmente durante las tardes. Confieso que ha sido mi elección predilecta para momentos románticos con mi novio. Aunque apenas me queda un cuarto de frasco, me resisto a terminarlo por lo mucho que adoro su aroma único y poco común. Además, su durabilidad es impresionante, manteniéndose sutil pero presente en mi piel hasta el día siguiente, lo que me permite disfrutar de su encanto delicado y femenino por más tiempo.
Realmente me encantó, tiene un aroma increíble.
Recuerdo haber usado este perfume cuando era adolescente y joven adulta. Después de casi dos décadas sin tenerlo, decidí darle otra oportunidad. Sin embargo, algo ha cambiado; ya no es como lo recordaba y siento que ya no es para mí.
¡Estoy fascinada! Al inicio puede resultar un poco intenso, pero una vez que se mezcla con tu piel, es cuando realmente brilla. Es un aroma fresco y floral que definitivamente tiene su propia esencia distintiva. Realmente siento que este perfume añade un toque especial a mi estilo.
Recuerdo que en los años 90 este perfume era mi aroma insignia. Sin embargo, cuando lo recibí de regalo el año pasado, simplemente no era yo. Terminé regalándoselo a mi mamá, ya que sentía que su aroma intenso y maduro ya no se alineaba con mi personalidad actual.
¡Simplemente maravilloso! Este perfume me recuerda mucho a uno que se puede encontrar en mi país, Argentina, llamado dix lextreme. Es idéntico y me remonta a la época de los 80s. Un aroma clásico que definitivamente nunca pasará de moda.
Recuerdo perfectamente el día que descubrí este perfume. Estaba con mi tía en su coche cuando un aroma cautivador de azahar inundó mis sentidos. Aquello me convenció de que necesitaba ese perfume en mi vida. Sin embargo, cometí un pequeño error al ordenarlo en línea y acabé recibiendo una versión morada del mismo nombre, pero definitivamente no era la misma fragancia. No me rendí, así que corrí a la droguería más cercana donde, por fin, encontré el auténtico. ¡Vaya que si valió la pena, huele increíble!
Recuerdo claramente cuando me enamoré de Giorgio durante mis años mozos, era como portar un aura de sofisticación a donde quiera que fuera. El aroma de Giorgio es un viaje olfativo, iniciando con el exótico aroma de flor de naranjo y gardenias, pasando por un corazón de jazmín y ylang-ylang, hasta llegar a un fondo donde predominan notas dulces de durazno y una base ambarina, evolucionando con el tiempo hacia acordes de madera. Este perfume realmente define lo que significa tener estilo y personalidad, con su presencia notoria y su durabilidad excepcional. Es una joya en el mundo de las fragancias, única en su género, lo que asegura que no te cruzarás fácilmente con alguien más que lo lleve. Además, su valor es otro gran atractivo. Definitivamente, Giorgio está en una categoría propia, recomendadísimo para quien desee destacar.
Soy VolcanicEnergy123 y definitivamente adoro este perfume que acabo de comprar. Tiene una presencia increíble y dura un montón. Aunque debo admitir, el aroma se siente un poco pasado de moda.
¡Probé este perfume que me llevó directamente a los años 80! Tiene un aroma joven y fresco, principalmente floral, con un toque especial de gardenias que te envuelve suavemente, acompañado de una combinación única de nardos y un ligero Ylang Ylang. Es una fragancia donde lo dulce juega un papel importante, gracias a notas maduras de melocotón y un toque especial a mermelada de albaricoque, haciéndola sentir alegre y con mucha personalidad. Su durabilidad es impresionante, mucho más que otros perfumes actuales, y tiene una presencia fuerte y cautivadora. En mi experiencia, este perfume resalta por una dulzura frutal más marcada, posiblemente por algunos cambios en su fórmula, donde parece que han aumentado las notas frutales y suavizado las florales, pero sigue siendo único y reconocible. Definitivamente, agrega una chispa especial al día a día y por un precio que simplemente no se puede superar.
El perfume Giorgio de Beverly Hills realmente te envuelve con sus notas florales y dulces, mezclando suavemente la vainilla y un suave aroma frutal. En cuanto a duración y presencia, se queda en un término medio, pero considerando lo que cuesta, siento que vale la pena. Además, tiene un aire bastante similar al Amarige de Givenchy.
La verdad es que Giorgio Beverly Hills tiene ese toque de los perfumes clásicos que ya no se encuentran tan fácilmente. Me siento como si hubiera encontrado un tesoro vintage, especialmente con mi botella de 1981. Desde la primera vez que lo usé, me enamoré de su intenso aroma a flor de azahar, que es dulce, fresco y de alguna forma te pone de buen humor.
Lo que más sorprende es cómo, después de un rato, el perfume empieza a revelar otras capas; primero se suma el nardo y luego, sorprendentemente, una vibrante nota de melocotón. Esto hace que todo el aroma se sienta vibrante y lleno de vida, como si estuvieras bañado en luz solar. Con el paso de las horas, el aroma se vuelve más sofisticado, como adentrarse en una fiesta elegante de los años 80, con sus vibras más atrevidas y glamorosas.
Y ahí radica el encanto de Giorgio, esa mezcla entre un inicio alegre y extrovertido y un desarrollo más complejo y maduro. Sí, es un perfume que no pasa desapercibido, que deja huella. Algunos podrían pensar que su intensidad es demasiado, pero para mí, eso es lo que lo hace especial. Es como un viaje en el tiempo a una era donde el perfume era una declaración de intenciones. A pesar de que a algunos les puede parecer demasiado, creo firmemente que si se usa con confianza, puede mostrar una faceta única y atractiva.
Estoy realmente contento de haberme cruzado con este perfume, me parece que ha sido incomprendido y que merece ser apreciado nuevamente. Es una fragancia que invita a ser generoso en su aplicación y a disfrutar de su presencia todo el día (y la noche). Un hallazgo que realmente me ha hecho feliz y que me invita a explorar otras joyas olvidadas.
Realmente estoy encantada con este perfume, es completamente floral, destacándose especialmente el aroma a nardos y luego se siente un toque de manzanilla al secar.
Lo que más me gusta es que su fragancia perdura; incluso después de cuatro horas de haberlo aplicado, puedo seguir percibiéndolo claramente, y no soy la única, ya que he recibido varios elogios de personas que también notan su aroma en mí.
Especiaria5 opina que este perfume, con un fuerte aroma a manzanillas, nardos, ámbar y una distintiva vainilla que recuerda al talco, evoca claramente los años 80 por su intensidad y durabilidad, especialmente en climas cálidos donde puede resultar un tanto abrumador. Destaca su complejidad y la alta calidad de su composición. El único pero que encuentra es su acabado empolvado, aunque admite que el toque de pachulí añade un atractivo aire nocturno. A pesar de este detalle, consideraría su compra.
Trabajo enseñando a estudiantes de 18 años en adelante y muchas veces las jóvenes me preguntan sobre este perfume que uso porque realmente les atrae. Dura mucho tiempo y se nota su presencia a lo largo del día, todo esto por un precio muy accesible.
En su momento, todo el mundo parecía llevar Giorgio Beverly Hills. Se volvió tan común que personalmente decidí no usarlo.
Este perfume fue el regalo que recibí cuando cumplí 15 años en la década de los 90. Recuerdo el aroma como algo vibrante, lleno de vida y muy notorio, perfecto para mostrar un poco de sofisticación incluso siendo tan joven; realmente fue un antes y un después en mi elección de fragancias a lo largo de los años. El olor tenía una cualidad optimista, casi como si llevara el sol dentro de la botella, brindándome alegría y elevando mi ánimo cada vez que lo usaba. No estoy segura si la esencia ha cambiado con el tiempo o sigue siendo la misma, sería muy triste si no fuese así porque lo considero un aroma inolvidable. Al principio era intensamente vibrante, casi como recibir una oleada de felicidad pura, y con el paso de las horas se transformaba en algo más sutil y serio, pero siempre manteniendo su distinción y elegancia. Realmente desearía poder experimentar de nuevo ese aroma único de Giorgio, que con solo una ráfaga me lleva de vuelta a aquellos días de mi juventud.
Acabo de probar un perfume nuevo y estoy totalmente encantada, fue una elección a ciegas basada en algunas opiniones que leí y, sin duda, su precio atractivo también jugó un papel importante en mi decisión. Este aroma me trae recuerdos del Red Giorgio B. Hills, un perfume que usaba frecuentemente en los 2000 y que me encantaba. Bastaban solo un par de pulverizadas para sentirme preparada para cualquier evento invernal, y lo mejor es que su fragancia permanecía en mis prendas de abrigo por días. Hoy, a pesar del frío, decidí darle una oportunidad a este perfume y con solo un spray, quedé maravillada por su intensa pero agradable fragancia. Creo firmemente que va a convertirse en uno de mis favoritos.
Recientemente añadí este perfume a mi arsenal de fragancias y debo decir que comparte un gran parecido con el ‘Expression’ de Esika, el cual ha sido mi compañero por más de tres años. Sin embargo, detecto un toque más dulzón en el ‘Expression’ hacia el final. Este perfume de Giorgio destaca por su sofisticación y audacia; definitivamente no es para cualquier persona. Es una opción perfecta para mujeres con una presencia segura, especialmente recomendable para aquellas de 40 años en adelante. Es una fragancia encantadora con una estela que perdura. Sugeriría permitirse un tiempo para apreciar plenamente su esencia.
Este perfume es una auténtica pasada, me tiene completamente enamorado/a 🥰. Decidí comprarlo sin haberlo probado antes, solo guiado/a por las críticas que leí, para añadirlo a mi selección de Body Spray de LUSH… Y vaya acierto, lo diluyo un poco al estilo de los productos Lush. Tiene un toque que me recuerda a los perfumes Indie, aunque tengo entendido que es un clásico vintage. Para mí, su esencia es un delicioso floral amarillo con un toque cremoso. ¡No puedo estar más contento/a! 😊
Estoy totalmente enamorado de este aroma, el Dragón Azul, que se ha convertido en uno de mis esenciales. En este momento, lo llevo puesto por temor a que con el tiempo pierda su esencia, ya que tengo un par de frascos que han estado conmigo por unos 25 años. Para mí, más que un perfume viejo, es un clásico que nunca pasa de moda (ideal para aquellos a los que no les asustan las fragancias marcadas). Me trae recuerdos de mi mejor amiga en nuestra juventud, ¡qué aroma tan increíble y qué momentos tan especiales!
Es una fragancia que te atrapa, irresistiblemente sexy y poderosa… podría pasarme horas elogiándola.
Recuerdo que en aquel entonces era bastante costoso, tuve que ahorrar para poder comprarlo, pero ahora se ha vuelto mucho más accesible (os animo a que lo descubráis, es como un tesoro escondido, solo evitad usarlo en días muy calurosos).
Lo que más me fascina son las notas de nardo y ylang-ylang. Sé que insisto, pero os recomiendo fervientemente que lo probéis si tenéis la oportunidad (espero que no hayan cambiado su fórmula), aunque tenga sus años, sigue siendo impresionante y puede competir sin problemas con otros perfumes más exclusivos.
A veces siento que la pasión por los perfumes con un sello distintivo viene de familia, y es que al encontrarme con fragancias de estilo vintage, entiendo por qué mi colección de perfumes sigue creciendo sin parar.
Es fascinante cómo ciertos olores pueden hacer eco de toda una década, y este perfume, con su nombre evocador y su audacia, encapsula perfectamente los vibrantes años 80.
Crecer en esa época fue una experiencia única, llena de recuerdos y aromas inolvidables, y este perfume de Giorgio es un claro ejemplo.
Todavía recuerdo aquellos días de series icónicas y mi anticipación por conseguir mi primera botella de Kouros. En aquel entonces, una prima mía, apenas con 18 años, ya exploraba la vida con un ímpetu desbordante, listo para conquistar el mundo, y Giorgio era el complemento perfecto para su estilo de vida lleno de sueños y dramas propios de una telenovela.
Recuerdo espiarla algunas veces mientras se embellecía y se preparaba para salir, y ese momento en que el perfume llenaba todo, transformando el aire mismo en una declaración audaz.
Al probar este perfume, es imposible no notar esa explosión inicial de frescura, seguida por un abanico de notas frutales y florales que se entrelazan con dulzura. A medida que se asienta, descubres un fondo rico y polvoriento de ámbar, vainilla y sándalo, aunque tarda en revelarse debido a la intensidad de su inicio.
Es un aroma que no pasa desapercibido, ideal para aquellas personas que quieren dejar huella, con su radiante mezcla de frescura, dulzura floral y un toque jabonoso.
Este perfume es una verdadera declaración, una oda a las fragancias potentes de los 80, diseñado para quien no teme llamar la atención.
Increíble cómo alguien se atrevió a lanzar un perfume que buscaba ser tan comercial y eco-amigable, compitiendo en una era dominada por grandes ciudades de moda como Nueva York y París. Este innovador fue Fred Hayman, quien en los 60 compró una boutique y la transformó en un ícono de los 80. En un lugar donde antes sólo había tiendas esenciales, su marca pronto se rodeó de lujo y celebridades, convirtiendo a Los Ángeles en un destino de compras exclusivo.
Giorgio no es cualquier aroma americano; es la definición de lujo y sofisticación. En un tiempo donde los clientes eran apreciados con regalos de calidad, este perfume mantuvo un estándar alto sin sacrificar su exclusividad. Lanzado en los 80, Giorgio Beverly Hills para mujeres capturó el esplendor de la marca siendo un éxito inmediato. A pesar de su precio, se vendía rápidamente gracias a una excelente campaña de marketing.
La fragancia se destacaba por su extraordinaria calidad. Notas como el Ylang Ylang se destacaban, mezclándose armoniosamente con flores blancas y un toque a manzanilla. Ingredientes naturales como el musgo de roble, almizcle y ámbar conformaban su base, con un toque sutil de durazno que no opacaba, sino complementaba su riqueza. Aunque su intensidad la hizo prohibir en algunos lugares, su calidad era indiscutible.
Con el tiempo, la fórmula original sufrió cambios, disminuyendo su encanto. Aunque generalmente apoyo las reformulaciones, en este caso, es como si trataran de replicar una obra maestra con una simple copia. El cambio en la composición y la tendencia a usar más ingredientes sintéticos le restaron su aura única. Giorgio es un testimonio de una época, imposible de emular perfectamente hoy.
Luego vino ‘Red’, otra maravilla de la misma creadora. En un giro inesperado, Fred Hayman vendió Giorgio a Avon a finales de los 80 y abrió una nueva boutique a su nombre. Una historia de visión y legado en el mundo de la perfumería.
Esta fragancia realmente deja su huella, con una intensidad que llena cualquier espacio apenas te la aplicas. Recuerdo usarla en los años 80, cuando estaba super de moda, hasta me hice con un frasco grande porque de verdad me gustaba. Aunque debo confesar que, por su fuerza, me costó bastante terminarla. Con el tiempo, he encontrado una versión más ligera, un body mist, que me permite disfrutar de su aroma sin sentirme abrumada.
Definitivamente, este perfume no es para los discretos. Al usarlo, es casi como hacer una declaración de presencia. En aquellos tiempos, probablemente se buscaba eso en un perfume: un aroma que se notara y perdurara, y vaya que esta fragancia cumplía con ello, manteniéndose en la ropa por días y en la piel por más de 24 horas.
Aunque me encantó en su momento, hoy día prefiero algo menos intenso. El body mist, por su parte, me ofrece una versión más sutil pero igualmente encantadora y duradera de la misma esencia.
Recientemente tuve la oportunidad de probar Giorgio de Giorgio Beverly Hills, y debo decir que fue una experiencia evocadora. Me recordó a un regalo especial que le dieron a mi madre de parte del padrino de mi hermana en 1988, proveniente directamente de Estados Unidos. Este perfume, que en aquella época no se encontraba en Chile, era la definición de una fragancia potente y vibrante. Su aroma dulce, floral y sumamente intenso no solo llenaba el cuarto de mi madre, sino que también dejaba su esencia en su abrigo por días. Aseguro que su duración era impresionante, superando fácilmente las 12 horas. Aún puedo recordar aquellos años, apenas siendo una niña de ocho años, jugando a imitar a nuestras madres mientras se preparaban. Ahora, al tener esa fragancia conmigo, es como un boleto de vuelta a esos tiernos momentos de mi infancia, demostrando el poder que tiene nuestro sentido del olfato para transportarnos en el tiempo. Este perfume es, sin duda, un precioso recuerdo de los años 80, una verdadera joya vintage que encapsula femineidad, elegancia y un indudable sentido del glamour. Simplemente inolvidable.
Siempre que entro a una pequeña boutique de decoración persa en mi barrio, inmediatamente me viene a la mente el aroma de Giorgio. La tienda a menudo quema incienso de azahar, y ese olor con el que me topo allí, de alguna manera, se queda conmigo, invadiendo mi hogar por días cuando compro algo. Aunque encuentro agradable ese aroma como esencia para el hogar, no es necesariamente lo que prefiero para llevar en mí o en mi ropa. Lo mismo siento por Giorgio. No obstante, no puedo dejar de admirar cómo, después de tantos años en el mercado, sigue siendo tan popular. Aunque personalmente me decanto más por G, no puedo más que rendirle homenaje a Giorgio por su longevidad y éxito.
Parece que he dado un salto en el tiempo al estilo de los años 80, con este perfume que trae consigo recuerdos de veranos estadounidenses y visitas a la feria, todo ello contenido en un envase no muy atractivo, pero rodeado por una caja espectacular que irradia la vibra de una sombrilla de playa con sus franjas amarillas y blancas.
Giorgio me transporta a expediciones oceánicas, escapadas a la casa de la playa, reuniones con esos primos de familias distinguidas, a un guardarropa de madera rebosante de atuendos náuticos… escenas que comúnmente vemos en el cine, pero que al cerrar los ojos puedo experimentar aquí. Llevo aproximadamente dos años usándolo y, aunque no me identifico completamente con él, me encanta. Prefiero ponérmelo en invierno, ya que ofrece un contraste agradable con el clima frío, dándome esa sensación de anticipación al verano, mientras que en verano puede resultar un tanto abrumador.
Lo descubrí por casualidad en una tienda con un precio bastante accesible. Inicialmente pensé: ‘Esto me recuerda mucho a Amarige, pero visto desde otra perspectiva, como una reinterpretación.’ A medida que se asentaba en mi piel, emergía esa fragancia exquisita, ese deseado aroma a cono de helado, tan distintivo y alegre, muy al estilo Classique de Gaultier. Me evoca a la atmósfera de una feria, con sus carros de algodón de azúcar, a esos días nostálgicos, a un bronceado fuera de lo común y camisetas blancas: una esencia antigua que comienza a desvanecerse, pero que ofrece confort.
Percibo un toque de geranio en él, aunque oficialmente no figure entre sus notas.
Cuando lo uso, hay quienes me dicen que tiene un aroma ‘a persona de otra época’, pero al asentarse, he recibido muchos elogios, ya que se destaca por ser espontánea y vibrante. Y persiste bastante en la ropa. He leído que ha sido reformulado y que la versión anterior era superior. Personalmente, no he podido verificar eso.
A un precio razonable, con una estela prominente y una duración bastante buena: es un perfume versátil y a veces un poco cansado, pero tiene ese ‘algo’ que te hace querer volver a él. Esa es la esencia de Giorgio.
Llevo casi un año usando esta esencia y ya voy por mi segundo frasco; se ha transformado en mi aroma distintivo. Siempre que llego a un lugar, la gente no puede evitar halagarme, creando una especie de adicción personal hacia él. Para mí, tiene un toque fresco, quizás sea el azahar, mezclado con nardos, musgo y un ligero aroma a manzanilla, pero definitivamente no lo encuentro dulzón. Es, sin duda, una joya en el mundo de los perfumes, bien recibido por todos los que me rodean. Deja un rastro sutilmente notorio al moverme y, al aplicarlo en una habitación, su esencia perdura como si fuera incienso. No he probado la versión original, pero esta, sin dudas, me parece excepcional. A mis 36 años y trabajando en tribunales, he notado que a mis colegas, la mayoría de mi edad o un poco más jóvenes, también les ha encantado este clásico modernizado.
Para mí, el perfume Giorgio BH me trae recuerdos de la chica más popular de mi escuela en los últimos años de los ochenta. Parece ser un aroma que podría haberse heredado de su madre, destacándose entre otros como el Paris de YSL que algunas llevaban. En aquel entonces, yo tenía que conformarme con Don Algodón, hasta que pude cambiar a Tess, que me daba un aire de ser más adulta y rebelde. Hoy en día, es difícil imaginar a las chicas jóvenes optando por Giorgio, dada la tendencia actual hacia fragancias más dulces y menos intensas en notas de musgo, aunque siempre hay excepciones.
Giorgio no es solo un perfume; es una declaración de presencia. La combinación de ylang ylang con un toque de vainilla, ámbar, maderas, musgo y un ligero amargor de manzanilla, lo convierte en algo grandioso, aunque sin llegar a ser excesivo. Definitivamente, es una fragancia que destila feminidad y confianza, rememorando a figuras icónicas como Anita Eckberg o Jayne Mansfield en la escena de fiestas de aquellos tiempos. Aunque no sea el más fresco ni el más sutil de los florales, su carácter juguetón y su aire de celebración llevan a una nostalgia de la vida nocturna de los ochenta. Perfecto para quienes son optimistas y se atreven a ser ellos mismos sin reservas.
Este perfume me lleva de vuelta a los días soleados de mi infancia, siempre me recuerda a mi tía que lo usaba constantemente. Es una fragancia que captura esos recuerdos tan preciados para mí, perfecta para quienes adoran esas esencias antiguas y con un toque intenso de flores.
Recién me hice con este perfume y mi primera impresión es que es demasiado intenso para mi gusto, me trae a la mente esos aromas poderosos típicos de una época pasada. Entiendo que es de alta calidad, aunque estoy dudando si seré capaz de llevarlo. Había leído que era potente, pero superó mis expectativas. Como últimamente me había llevado desilusiones con perfumes que apenas duran, quería probar algo que realmente se mantuviera. Aún no lo he estrenado, así que volveré a comentar después de usarlo por primera vez.
Actualizo después de unos meses: Terminé regalándolo. Simplemente no era para mí. Prefiero no entrar en detalles sobre cómo reaccionaba en mi piel, pero era abrumador desde el inicio hasta el final. Finalmente se lo di a mi madre, que suele gustarle ese tipo de aromas intensos y dulces, aunque parece que ella tampoco lo ha usado mucho.
¡Impresionante cómo este aroma se hace notar!
Al principio, me recordó mucho a Carolina Herrera de la misma compañía, aunque este último tiene un toque más floral y una sensación como de jabón. Luego pensé en Boucheron, también de la misma casa, pero con un toque dulce casi a miel. Entre los tres, mi favorito es el Giorgio, gracias a su fuerte presencia del musgo. En cambio, Boucheron resulta demasiado dulce para mi gusto y Carolina un poco abrumadora.
Claro está, el nardo y otras flores blancas brillan en cada uno de estos perfumes, pero hay sutiles diferencias entre ellos que los hacen únicos. Me encantaría escuchar opiniones de alguien que los haya probado todos.
Definitivamente es un perfume para disfrutar al aire libre, para evitar sentirse abrumado por su intensidad.
Lo imagino perfecto para un día soleado, combinándolo con una polo piqué en amarillo pastel, shorts blancos y un sombrero de paja.
El empaque delata las expectativas de un aroma ligero, alegre, fresco y sutil; y aunque el diseño de la botella pueda parecer sencillo o tradicional, el contenido es absolutamente impresionante. Este perfume realmente destaca por la duración de su aroma, su dulzura, sofisticación y vibrante energía. Ofrecido a un precio que parece casi un regalo, este aroma deja una huella inolvidable gracias a su persistente fragancia y la manera única en que se asienta sobre la piel. Por ahora, parece ser un tesoro oculto en mi círculo, lo que lo hace todavía más deseable. Solo espero que no dejen de producirlo ni disminuyan su calidad. Definitivamente, es un imprescindible en mi colección.
Creo que he encontrado mi aroma. La primera vez que lo experimenté fue gracias a una conocida de mi mamá, alguien cuya esencia me cautiva y con quien me identifico en varios aspectos: un espíritu bohemio, un corazón que palpita por el arte, un alma que valora la libertad y la intimidad como algo casi sagrado, y una honestidad que a veces sorprende. Para mí, este perfume captura algo de todo eso. Y lo curioso es que parece ser un secreto bien guardado, ya que no lo he detectado en nadie más. Creo que o no es muy común, o varía mucho de una persona a otra; mi intuición apunta a lo primero. Ahora, viene la clave: aplicarlo con moderación. Un simple spray a cada lado es suficiente para desplegar una sensualidad sutil pero imposible de ignorar. Tiene un aroma floral con un calor acogedor, ideal para el verano y sin caer en lo empalagoso. Se siente como un toque de maquillaje, convirtiéndolo en irresistiblemente atractivo y siempre recibe halagos, desmarcándose por completo de los típicos perfumes dulces femeninos. Es una fragancia que evoca limpieza, seducción y carácter, aunque se apreciaría que el frasco estuviera a la altura de su esencia. Aunque eso sí, si su presentación discreta contribuye a su exclusividad, prefiero que se quede así. Solo le pediría un pequeño favor… ¡actualicen ese tapón!
Recientemente recibí este perfume como un regalo de mi esposo, pero tengo que decir que no fue para nada de my agrado. Me impactó mucho que a pesar de su popularidad en sitios como fragrantica, para mí fue demasiado abrumador. El intenso aroma de nardos, junto con las otras notas, es como un golpe directo a mis sentidos – francamente, me resulta bastante incómodo. Si bien hay que reconocer que dura muchísimo y se hace notar, personalmente, me parece demasiado fuerte y no se ajusta a mi estilo en absoluto. Mi consejo sería que lo pienses dos veces antes de comprarlo sin probarlo primero o de regalarlo a alguien que no haya mencionado que le gusta. No es un perfume que le vaya bien a todo el mundo.
DEMASIADO INTENSO
Fue un regalo de entrada a la universidad hace unos 15 años. Es una fragancia con mucha presencia, demasiado para mi gusto. Predomina el aroma a nardos hasta el punto de resultar abrumador. A pesar de que su calidad y presentación son indiscutibles, su aroma persistente puede llegar a ser excesivo, causando incluso dolor de cabeza si se usa en demasía. Personalmente, lo encuentro un poco pasado de moda para mis gustos actuales, quizás lo aprecie más dentro de unos 30 años. Si eres fanático de los nardos, sin duda te encantará este perfume por su notable durabilidad y estela.
Realmente no sé si calificarlo como excelente o no tan bueno, pero definitivamente es un aroma que ha marcado mi vida sin siquiera ser mi elección habitual. Es el aroma característico de mi abuela y tiene esa capacidad única de evocar una época completa. Al olerlo, es como viajar directamente a los años 80, con su aire de flirt y excentricidad. Sin embargo, he estado tan expuesto a él que ahora al percibirlo, lo único que puedo visualizar es la imagen de una encantadora señora de 90 años. Este perfume tiene una base dominante de nardos acompañada de notas frutales y un toque maderoso, probablemente sándalo.
Este perfume tiene un aroma suave que recuerda a antaño, casi como algo que llevarían nuestros abuelos. Es ideal para el día a día, especialmente para ambientes laborales. Su olor es intenso y se mantiene durante mucho tiempo. Personalmente, no creo que lo vuelva a elegir.
Este perfume realmente me llevó a un viaje en el tiempo, es como si encapsulara la esencia de los años 80 en un solo frasco. Tiene esa vibra única que lo hace destacar entre otros; no es el típico aroma dulzón, sino que presenta una mezcla floral cautivadora, haciéndote sentir como si caminaras por un jardín en plena floración. Me sorprendió con su introducción cítrica, que te llena de una sensación de optimismo desde el primer spray. Es como si las notas de nardos se desplegaran gradualmente, añadiendo un toque de misterio y sofisticación.
Definitivamente, este no es un perfume para los indecisos; es vibrante, lleno de vida y con un carácter que solo aquellos seguros de sus gustos podrán apreciar. Escuché que en su momento fue tan distintivo que llegaron a restringir su uso en lugares públicos en EE. UU., lo que no me sorprende, dado que parece ser un imán para elogios y curiosidad.
Me transporta a la era dorada de Hollywood, me hace pensar en iconos como Pamela Anderson corriendo por la playa en Baywatch, o en Julia Roberts en su rol icónico en Mujer Bonita, recorriendo las lujosas avenidas de Beverly Hills. Este perfume parece ser la encarnación de la moda y el glamur de esa época, una verdadera declaración de estilo que capta la atención de todos a tu alrededor.
Incluso el empaque y la botella reflejan ese lujo y elegancia, haciéndolo no solo un placer olfativo sino también un objeto de deseo visual. Y por si fuera poco, el precio es simplemente la guinda del pastel. Verdaderamente una joya entre perfumes.
Siempre he pensado que me encantaban los perfumes con aroma a nardos, ya que la mayoría de los que tengo son justo de este tipo. Recientemente probé Giorgio Beverly Hills, conocido por su característico olor a nardos suaves y cremosos, pero por alguna razón, no logra mantenerse por mucho tiempo en mi piel. Quizás sea porque estoy demasiado acostumbrado a los aromas intensos y duraderos de perfumes como Paloma Picasso o Rumba. Aunque reconozco su encanto y cómo evoca la imagen de un día soleado, dándote esa sensación de frescura y limpieza con un toque algo jabonoso, siento que no es el indicado para mí. No obstante, he decidido no rendirme todavía y darle otra oportunidad.
Después de buscar este perfume con ansias durante meses, finalmente lo conseguí y, para mi sorpresa, resultó ser una decepción enorme. Me invaden notas de musgo y tierra, sin rastro de los anhelados nardos que tanto esperaba encontrar. Empiezo a sospechar que quizá el frasco que adquirí, a pesar de estar sellado y comprado en un lugar de confianza, tiene alguna falla. Voy a darle un poco más de tiempo por si necesita asentarse, pero hasta ahora, definitivamente no cumple con mis expectativas.
De acuerdo con los últimos comentarios que he revisado, parece que la fórmula ha cambiado bastante. Antes, el jazmín dominaba por completo con una intensidad que no pasaba desapercibida, y dejaba un rastro impresionante que duraba muchísimo.
En mi última incursión en busca del perfume perfecto, finalmente me decidí por Giorgio de Beverly Hills. Después de haberlo probado varias veces en diferentes perfumerías, pensé que comprarlo sería una buena idea, esperando que la versión completa pudiera ser ligeramente diferente o mejor que las muestras. Desafortunadamente, no fue así. Al principio, este perfume tiene un aroma muy fresco y floral, evocando sensaciones parecidas a estar en una floristería, inclusive con esa mezcla de olores a hierbas recién cortadas y un toque sutil de limón al fondo. El nardo destaca por encima de todo, ofreciendo una fragancia cremosa y refrescante. Sin embargo, esa fue toda la impresión destacable, ya que después el perfume simplemente desaparece de mi piel en unas 4 horas, dejando solo un rastro muy leve. Aunque su aroma es predominantemente suave y limpio, deseaba experimentar más de sus notas amaderadas o alguna evolución adicional en su aroma. Incluso probándolo en la piel de un familiar, ocurrió lo mismo. Si buscas un perfume con una presencia más notable y adecuado para el verano, te sugeriría optar por Cabotine de Grès. En comparación, encontré que Giorgio se queda un tanto corto.
Justo al aplicarlo, me recuerda a ‘Vanderbilt’, pero después, a medida que se asienta, se transforma en algo muy parecido a ‘Coco EDP’ de Chanel. Estoy completamente fascinado. 🌟 Un diez de diez sin duda. 🔥
De camino a ser mi perfume insignia. Lo olí por primera y última vez en una amiga de mi madre cuya personalidad me fascina: bohemia, amante de las artes, vida libre, forofa de disfrutar su espacio personal (casi terapéutico), con una sinceridad a veces abrumadora… Para mí, Giorgio, en parte, es eso. Y lo mejor es que no lo he olido en nadie más, así que o no está masificado o cambia mucho de persona a persona (me decanto por la opción A). Aquí viene el ‘pero’: hay que saber aplicar la justa medida. Una atomización a distancia prudencial por cada lado del cuerpo es suficiente; se torna sensual, delicado y a la vez no pasa NUNCA desapercibido. Floral con un toque cálido, veraniego, no tan empalagoso como un floral per se, sino con un toque a maquillaje que lo hace hiper sexy y atrayente, generando cumplidos aún siendo la antítesis del perfume dulce femenino actual. Para mí es un aroma limpio, sexy y con fuerte personalidad sin avasallar. Podría ser perfecto si tuviese un envase acorde a su aroma, pero si esto es un plus para que sea menos comercial, entonces lo prefiero así, aunque, por favor, ese tapón de chapa se puede mejorar.
Esta fragancia me la regaló mi marido y me resultó insoportable. Me sorprendió ver en Fragrantica la cantidad de adeptos que tiene. Su fuerte olor a nardos combinados con el resto de notas me da un puñetazo en la nariz desde el primer momento, muy desagradable a mi olfato. Tiene un desempeño brutal en estela y duración, pero el aroma no va conmigo, es fortísimo. Os diría que NO LO COMPREIS A CIEGAS bajo ningún concepto ni se lo regaleis a nadie si no os ha dicho previamente que le gusta. No es un aroma para todos.
Lo acabo de obtener y en principio me resulta super fuerte y me recuerda a perfume edgy de señora de edad. Reconozco que es una excelente fragancia de calidad, pero no sé si voy a poder usarlo. Había leído que era fuerte, pero no me imaginé que era para tanto! Acostumbrada a decepciones de nuevas fragancias que no duran ni dos horas, quise intentarlo porque seguro tiene mucha duración. Todavía no lo usé, así que luego del primer uso actualizo mi reseña. Luego de varios meses actualizo: Lo tuve que regalar. No pude con él. Ni siquiera intento describir su desarrollo en mi piel porque no hay evolución. Atrociante de comienzo a fin (si es que tiene un fin). Se lo regalé a mi madre que le encantan los perfumes dulces, fuertes con gran estela, y por lo que veo, no lo utiliza.
Lo tuve de niña y olía a flores blancas riquísimas. Al leer que cambiaron la fórmula, recomiendo el Lattafa Rose Fakhar de Mujer, botella blanca con rose gold. Me parece casi idéntico, comparten muchas notas de corazón. Espero que les sirva.
Manzanillas, nardos, ámbar y vainilla con talco. Es muy vintage de los 80, súper intenso y duradero, pero en el calor agobia. Es un perfume en capas bien ejecutado de excelente calidad; si no fuera por el talco, sin duda lo compraría. El pachulí le da un toque nocturno.
Es una tremenda bomba. Me parece bastante similar en los primeros minutos a Carolina Herrera de la misma marca, solo que esta última es más floral y ligeramente jabonosa. También se me hace similar a Boucheron, solo que este último es ligeramente amielado. Prefiero definitivamente Giorgio pues el musgo está muy presente. Boucheron me parece empalagoso y Carolina cargosa. Obviamente en las tres el nardo y algunas flores blancas son las protagonistas; pero cada una tiene características que las diferencian. Ojalá alguien que tenga las tres me pueda dar alguna opinión al respecto. Para usar al aire libre si no quieres intoxicarte. Yo lo usaría con un polo piqué amarillo pastel, unos shorts blancos y sombrero de paja.
Me encanta el olor de mi niñez, mi tía lo usaba y me encantaba. Es un aroma muy querido que me trae muchos recuerdos de mi infancia. Solo para amantes de los vintage y muy florales.
Tal vez el hábito de un aroma característico es generacional. Cuando encuentro estas fragancias vintage, entiendo por qué mis botellas se están apoderando de la casa. Lo interesante es cuando un aroma sale a principios de una década y realmente la ayuda a definir: el nombre aspiracional, el intrusismo, la ganas de vivir sin límites… resume los años 80. Creo que fue divertido crecer en los 80, hay muchas cosas que miro con cariño, y algunas propuestas perfumísticas han sido inolvidables. Giorgio encaja en esta categoría. Los tiempos de Dallas, General Hospital, la Casa en la pradera; yo era muy joven y pasarían años antes de ir a los grandes almacenes por mi primera botella de Kouros. Era el perfume de una prima mía, a mis 18 años recién cumplidos la notaba demasiado ocupada intentando ser grande, atrevida y descarada. Ella vivía la vida lo más grande posible, con sueños dorados y realidad dramática de telenovela, así que supongo Giorgio se ajustaba perfectamente a su estilo. A veces la miraba a escondida mientras se maquillaba para salir con sus amigas y lucirse en la disco. El toque final eran unas pulverizaciones que inundaban literalmente el baño y la casa, dejando una nube de veneno perverso tan vivo como una planta carnívora. Pulverizando este evento radioactivo en la piel, se nota enseguida un toque brillante de verde, seguido de un acorde masivo de notas frutales y flor de naranja. Cada faceta resulta bastante dulce: nardo, gardenia, ylang-ylang y jazmín. Hay algo agradable y rico en el tono polvoroso del combo ámbar, vainilla y sándalo al secar, pero realmente no puedes experimentarlo hasta casi el final porque el poder monstruoso del nardo, la gardenia y la fruta aturden tu nariz hasta la sumisión olfativa. Es soleado y bonito, una potente arma para una mujer que exige ser notada: brillante, jabonoso, floral y dulce son las sensaciones que te harán vivir esta pócima. Un aroma grande, como muchas bombas aromáticas de los 80, apta para damas dotadas de un coraje que no conoce límites.
Actualización tras probarlo mil veces: pensé que sería distinto a las muestras y me decepcionó. Giorgio Beverly Hills es fresco y floral blanco. Al aplicarlo huele a tienda de flores con nardos naturales, cremosos y empolvados. Dura 4/6 horas, suave en piel. La estela es potente, llena la sala con dos sprays. Me dio muchos cumplidos, lo combiné con aceite de nardos y funcionó la magia. Mi lote es de 2016, fabricado en EE.UU., que según dicen es el más fiel. Me faltó sentir las notas amaderadas o que avanzara más. Si quieres algo fresco, con estela bomba y para verano, prueba Cabotine de Grés. Giorgio queda flojo.
Por las últimas reseñas parece reformulado fuertemente. Antes el nardo era el rey absoluto, de tirar a matar, con estela y duración espectaculares.
¿Quién iba a atreverse a sacar un perfume comercial, sustentable y rivalizando con gigantes como Nueva York o París? El nombre es Fred Hayman, un visionario que compró una boutique en los 60, haciéndola resurgir como hito de los 80. Un lugar donde solo había gasolineras y ferreterías, que con prestigio y celebridades se convirtió en un paseo de compras suntuoso en Los Ángeles. Giorgio es más que un perfume americano, es puro lujo y extravagancia; la calidad de las notas tira por la borda a las fragancias actuales. No se escatimaba en nada, en una época donde al cliente se lo llenaba de obsequios de calidad sin engañarle. Había reputación, prestigio, ambición de superación sin perder calidad ni atención. Giorgio Beverly Hills para mujer salió a principios de los 80 mostrando ese glamour. Fue un éxito instantáneo; si bien no era barato, el marketing fue tan bueno que se agotaba rápido. Todos querían un pedacito de ese esplendor americano. La calidad del aroma era sin igual, la nota de Ylang Ylang mejor construida que pude apreciar, con aura deliciosa y amantecada, flores blancas destellando sin restricciones, manzanilla con toque herbal justo. El musgo de roble real (no sintético) con almizcle y ámbar cierran el fondo. Si bien hay durazno, no es el típico del 90; aquí solo acompaña. En Giorgio las reinas son las flores y las notas de base. Esta fragancia polarizó el mundo, la prohibieron en algunos lugares por su estela excesiva. Si bien no es para cualquiera, nadie duda de su calidad. A través de los años el aroma cambió, tuvo dos grandes reformulaciones (mediados de los 90 y después del 00). Ambas versiones dejan mucho que desear. Defiendo las reformulaciones en general, pero aquí es como sacar una fotocopia color a una obra de Monet: parece similar pero se pierden los trazos originales. Esos matices y profundidad desaparecen, y aparte la fragancia abarata componentes volviéndose más sintética. Giorgio es imposible abaratarla, pertenece a un momento. Si quieres olerla en su esplendor, tienes que ir a ese momento. La misma nariz años más tarde sacaría Red, otra fragancia riquísima. Fred Hayman vendió la marca a Avon para finales de los 80 y creó una boutique con su propio nombre.
Llevo 9 meses usándola y voy por la segunda botella; se ha convertido en mi fragancia insignia. La gente se queda encantada cuando entro y siempre recibo cumplidos. Es adictiva, yo la siento fresca (quizás por el azahar), con nardos, musgo y manzanilla, nada dulce. Es una joya, agradable a todas las narices, deja estela al caminar y en la habitación queda flotando como un incienso. No conozco la original, esta está excelente. A mis 36 años, trabajando en tribunals con colegas de mi edad o menores, los millennials hemos aceptado bastante bien este gigante vintage.
Giorgio BH en mi imaginario personal era el aroma de una de las chicas más populares de mi instituto, allá a finales de los ochenta. Debía de escamoteárselo a su madre, o no, porque allí había de todo: hasta Paris de YSL llevaban otras. Qué nivelazo, porque yo me tenía que conformar con Don Algodón y di gracias cuando conseguí Tess, que me hacía parecer más adulta y canalla. La verdad es que hoy en día cuesta imaginarse a una chica joven llevando Giorgio si se tiene en cuenta que ahora la inmensa mayoría lleva gourmands de pastelería y que difícilmente apreciarían los fondos de musgo, aunque sus excepciones habrá. Lo de Giorgio no es estela, es onda expansiva. Es un florilugio de proporciones épicas con un ylang ylang glaseado con vainilla muy cremoso y exótico a la cabeza. Ámbar, maderas, musgo y un puntín amargo de manzanilla vienen a traer un poco de moderación, pero solo un poco, que no nos caiga la breva. Es de una feminidad voluptuosa y rotunda. Podría haber sido el perfume de Anita Eckberg en un guateque romano o de Jayne Mansfield en plena competición de escotes con la Loren. Puede que no sea el floral más fresco ni el más discreto, pero es travieso, fiestero y tiene una presencia nostálgica que me retrotrae a la vida nocturna de los ochenta. Para mentes optimistas y sin complejos.
Giorgio de Giorgio Beverly Hills es un gran perfume, un regalo para mi madre en 1988 traído por el padrino de mi hermana desde EE.UU. Literalmente era una explosión de aroma intenso, perdurable, vivo, alegre y floral dulce; impregnaba la habitación de mi madre. Nunca se me olvidó porque era glamour en un frasco, duraba 12 horas o más y en su abrigo ¡ufff! una semana. Era otra época, yo tenía 8 años. Me evoca recuerdos de cuando nuestras madres se arreglaban en sus toilettes y nosotras jugábamos a ser grandes. Es extraordinario cómo nuestra memoria olfativa nos lleva al pasado a vivencias de emoción y felicidad. ¡Inolvidable! Un vintage de donde los aromas tenían notoriedad, durabilidad, estilo, femineidad, elegancia y glamour: los bellos, nostálgicos y mágicos 80s.
Tras las reseñas me convencieron para comprarla. Llegó la EDT y la verdad, no me ha gustado; me parece chillona, vulgar, estilo años 70. Le daré tiempo para volver a opinar, pero hoy estoy decepcionada y siento que gasté dinero en algo muy vulgar.
POTENTE, elegante y duradero… Me lo regalaron cuando entré a la universidad. No pude con él… ya han pasado unos 15 años y sigue siendo demasiado nardo, más nardo y más nardo. Dura dos días, deja estela y es una locura. Si te atomizas de más, te duele la cabeza. No es un mal aroma, pero lo veo muy vintage para mí, quizás para dentro de 30 años. Si te gustan los nardos, es una joya, presentación impecable y calidad excelente.
Los ochenta, el verano a la americana y la feria, todo en un bote feo pero con una caja maravillosa de rayas amarillas y blancas estilo toldo costero. Giorgio huele a viajes en el mar, fines de semana en casa de playa, primos de familia bien, armario lleno para ir en yate… cosas de película que al cerrar los ojos sientes. La llevo dos años; si no hacemos click, me gusta mucho. La uso más en invierno porque contrasta con el frío y huele a promesa de fin de curso; en verano atosiga un poco. La probé de chiripa en un Primor a precio de risa. Al principio dije que era muy Amarige, pero desde otro punto de vista, reinterpretado. Al secar, aparece la delicia: mi anhelado aroma a barquillo de helado, festivo, puro Classique de Gaultier. Olor a noria, palomitas, tiempos pasados, bronceado imposible, tops blancos: un aroma vintage que empieza a empañarse pero que reconforta. Le siento una mordida a geranio, aunque no está declarada. Me dicen que huele a ‘persona mayor’, pero al secar recibo muchos cumplidos, es esplendorosa, blanca y juguetona. En ropa aguanta muchísimo. He leído que fue reformulada y antes era mejor, pero no lo he comprobado. Precio aceptable, estela y agarre decentes: todoterreno y cansina, pero con aires de que volverás a ella. Así es Giorgio.
Estreno de este mítico perfume… ¡apabullante en mi piel, me encantó! Lo compré a ciegas por las reseñas y la curiosidad (y el buen precio). Me recuerda al Red Giorgio B. Hills de los 2000, que me fascinaba; con dos o tres sprays duraba días en la ropa de abrigo. Hoy, con frío, un spray en la mano me perfumó de golpe sin atosigar. Creo que lo voy a amar.
Lo tengo desde hace poco y es idéntico al Expression de Esika que llevo tres años, solo que este es menos dulce al final. Es elegante y explosivo, atrevido, ideal para mujeres maduras de 40 en adelante. Rico y duradero, hay que darle tiempo para que se asiente bien en la piel.
Compré el body mist porque las opiniones están divididas y el EDP es más caro. Es un perfume súper cómodo, me trae a mis años sin preocupaciones, solo aprendiendo y jugando. Es como una máquina del tiempo que nos lleva a recuerdos bonitos. Es un floral blanco cremoso, los nardos no gritan y se mezclan bien con las demás flores. No siento musgo, el pachuli es sutil. Tiene toques amarillos por el ylang-ylang y la manzanilla, pero dominan las blancas. El durazno y el chabacano equilibran sin destacar. Pruébenlo, como yo, en body mist o en perfumería. Les va a encantar a los de la generación X y los millennials.
Ohhh, qué bonito comentario, dragón azul. Uno de mis perfumes favoritos de siempre, justo lo estoy usando por miedo a que se estropee; tengo dos botellitas de unos 25 años. Qué lindo, un vintage que para mí es un clásico atemporal (si no te dan miedo los contenedores para buscarlo). Era el perfume de mi mejor amiga cuando tenía unos 20 añitos, qué perfumazoooo y qué tiempos. Narcótico de ensueño, sexy, demoledor… no me cansaría de echarle piropos. Recuerdo que entonces era muy caro, tuve que ahorrar bastante para conseguirlo; ahora es super barato (no dejéis de olfatearlo, es casi un regalo, pero sin mucho calor). Lo que más me destaca es el nardo y el ylang-ylang. Sé que soy pesada, pero no dejéis de probarlo si tenéis ocasión (cruzo los dedos para que no lo hayan reformulado); aunque se nota el paso del tiempo, pondría colorado a más de un nicho.
Lo busqué meses… ¡qué decepción triste! Solo siento musgo y tierra, nada de los nardos esperados. Pensé que mi botella, sellada y de vendedor fijo, tenía algún problema. Esperaré a que pase tiempo por si necesita maceración, pero por ahora es un no total.
Su caja parece ser de un perfume fresco, divertido, jovial y delicado, su frasco simple y antiguo… Pero lo de dentro es sorprendente, sorprende por su longevidad, ternura, elegancia y entusiasmo. Tenemos aquí un perfumon a un precio de risa, un perfumon por su estela, duración y secado que lo hace especial. Nada masificado por lo menos en mi entorno, cosa que es un punto a su favor. Espero no lo retiren ni lo aguachinen. Siempre, siempre en mi fondo de armario.
No sé si es bueno o malo, pero aunque no lo use, forma parte de mi vida. Es el favorito de mi abuela y es inconfundible. Huele a los 80s embotellados: coqueto y excéntrico, pero como me saturé, solo lo imagino puesto a una señora de 90 años. Es puro nardo con algo de fruta y maderas tipo sándalo.
Perfume ochentero con matiz juvenil, floral blanco con gardenia cremosa, nardos e Ylang Ylang etéreo. Es floral y dulce, con un dulzor frutal maduro de melocotón y mermelada de albaricoque. De carácter divertido y decidido. Destaca por su rendimiento, extraordinario para hoy, con una estela pesada y envolvente. En mi piel destaca el dulzor frutal (creo que la reformulación potenció las frutas y rebajó las flores), pero es un destaco e inconfundible. Para dar un toque chispeante a tu vida y a un precio estupendo.
Giorgio de Beverly Hills es floral, dulce, avainillado e intenso con un toque frutal. Tiene una estela y longevidad medianas, pero para el precio rinde muchísimo. Me recuerda al Amarige de Givenchy.
Lo compré a ciegas y estoy súper contenta. Al aplicarlo es potente, pero al secar es adictivo y genial. Solo hago un spray y dura horas, incluso después de ducharme.
Es una BESTIA de perfume… Peroooo me encantó 💖. Lo compré a ciegas, no lo conocía, pero por las reseñas y notas lo adquirí para mi colección de Body Spray de LUSH. Lo uso rebajado como los de Lush… Está a nivel de Aroma Indie, aunque sé que es un Vintage, pero para mí es completamente un aroma FLORAL AMARILLO CREMOSO.. ESTOY FELIZ 😊.
Adoro los nardos, casi toda mi colección es así. Giorgio Beverly Hills tiene puro nardo cremoso, pero en mi piel no dura nada. Quizás estoy acostumbrado a chípres fuertes como Paloma Picasso o Rumba. Es lindo, le di oportunidad, pero no va conmigo. Se representa un día soleado, fresco y limpio, un poco jabonoso. Actualización: le daré otra oportunidad.
Soy profesora de chicas a partir de 18 y a menudo me preguntan por este aroma porque les encanta. La longevidad y la estela son impresionantes con un precio ridículo.
Lo tengo y me encanta, tremenda estela y fijación, pero… es un aroma un poco anticuado.
Perfume exquisito y potente, inundaba la habitación al colocártelo. Lo usé en los 80, estaba de moda y me gustó tenerlo; compré una botella grande y la usé mucho, pero me costó terminarla. Era demasiado fuerte. Ahora tengo el body mist, similar pero mucho más suave, y así puedo recordarla y apreciarla sin asfixiarme. Es una fragancia con mucha personalidad y presencia, se hace sentir. Es ponértela y decir ‘aquí estoy’, preparada para que alguien más se sienta invadido. En esa época era así, muy fuerte, al estilo de otras que se usaron mucho. Tal vez por entonces el concepto era que no pasara desapercibido y fuera invasivo. Perduraba días en la ropa y un día entero o más en la piel. No puedo decir que no me haya gustado, pero no lo volvería a usar como perfume, solo el body mist que es mucho más suave. Sus notas se sienten y son perdurables.
La salida es ‘Vanderbilt’ y el secado, ‘Coco EDP Chanel’, me encanta. 10/10.
Fue mi regalo de los 15 en los 90. Su aroma es exuberante, chispeante y luminoso, nada desapercibido. Entonces demostraba elegancia y clase aunque fueras joven, marcó mis tendencias. Me parecía optimista y soleado, me alegraba y hacía sentir feliz. No sé si es la misma fragancia hoy o la reformularon, sería una pena. Su salida era ruidosa, como una explosión de efervescencia alegre. Con el tiempo se volvía más polvosa y seria, pero nunca menos elegante. Me encantaría volver a ese aroma amarillo de Giorgio y a mis 15.
Aunque hace mucho que no huelo Giorgio, lo recuerdo cada vez que entro en una tienda de artesanía persa con incienso de azahar. Cuando compro allí, el olor impregna mi casa días; me gusta como ambiental, pero no para perfumarme o la ropa. Lo mismo me pasa con Giorgio. Es admirable que lleve 4 décadas en el mercado y siga vendiéndose tan bien. Aunque a mí me gustó más G, todos mis respetos para Giorgio.
Es una joya que marcó hito en la perfumería. Coqueto, no dulce, floral que deja estela. Tiene toque cítrico al inicio que te envuelve en optimismo. Al secar florecen lindos nardos. Es chispeante, alegre y explosivo. Conoce bien tus gustos para comprarlo, dicen que lo prohibieron en restaurantes de EE.UU. Todas las mujeres lo usaban. Es los 80s en una botella. Me imagino a Pamela Anderson usándolo grabando Baywatch en la playa. Se inspiró en las tiendas de Rodeo Drive de Beverly Hills, donde compraba la alta alcurnia californiana. Imagínense a Julia Roberts en Mujer Bonita paseando por esas tiendas. A Giorgio olían las mujeres de esa época. Fue la moda y marcó hito histórico porque cualquiera que lo use llama la atención y recibe cumplidos. La caja está inspirada en tiendas de lujo y la botella es hermosa. Precio espectacular.
Huele a estudio de yoga con chicas guapas y ricas. Incienso floral, leggings de Lululemon y batidos de vitaminas.
La verdad me encanta, es floral netamente floral, destacan los nardos florales y cuando seca la manzanilla. Me gusta porque son esas fragancias que pasadas las 4 horas me lo sigo sintiendo yo misma, además varias personas me han hecho cumplidos porque también lo notan.
Fue masificado en su época, todo olía a Giorgio Beverly Hills. Jamás lo usaría.
Huele a talco, muy de otra época, como de persona mayor. Va bien de día o para el trabajo. Es potente y dura muchísimo, pero no volvería a usarlo.