Para hombres
Kokorico Jean Paul Gaultier
Acordes principales
Descripción
Kokorico por Jean Paul Gaultier, lanzado en 2011, es una fragancia que no pasa desapercibida, ideal para el hombre que desea dejar huella con su presencia. Este audaz perfume se caracteriza por una mezcla de aromas que capturan la esencia de la masculinidad con un toque moderno y atrevido.
Al experimentar la atomización de Kokorico, las primeras notas que seducen el sentido del olfato son las de hojas de higuera, brindando una frescura verde y ligeramente afrutada, que invita a descubrir más. A medida que la fragancia se asienta en la piel, el corazón de cacao emerge, aportando un toque dulce y enigmático, perfectamente balanceado para no abrumar. Es este matiz el que confiere a Kokorico su identidad distintiva y memorable.
Profundizando en el carácter del perfume, encontramos notas de pachulí, vetiver y cedro de Virginia. Esta combinación terrosa y amaderada añade profundidad, sofisticación y una robustez que refuerza la sensación de una masculinidad refinada y segura.
Kokorico es más que un perfume; es una declaración de intenciones. Con una longevidad impresionante y un sillage que captura la atención, es la elección perfecta para noches de eventos especiales o cuando se desea marcar una impresión inolvidable. La botella, audaz y elegante, refleja la esencia de lo que contiene: un perfume para el hombre que es tan único y audaz como la fragancia que elige llevar.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
5.595 votos
- Positivo 74%
- Negativo 24%
- Neutral 2,1%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Preferencia
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Características
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
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Precio moderado
Buen precio
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Reseñas
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77 reseñas
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Soy bastante aficionada a los perfumes que tienen una presencia notoria pero que también incluyen un toque único. Kokorico realmente me ha conquistado; la mezcla de chocolate y vetiver produce una sensación inicialmente dulce, pero refrescante, como estar en medio de un bosque húmedo disfrutando de un chocolate caliente. La durabilidad del perfume es impresionante. Soy fan de Jean Paul Gaultier, tengo sus perfumes Classique y siempre que los llevo puesto capto la atención de todos, preguntándome cuál estoy usando. Les aconsejo siempre probar antes de comprar y tener en cuenta que un exceso puede comprometer la esencia del perfume.
Realmente, este perfume me recuerda mucho a ‘1 Million’, pero como si estuviera espolvoreado con un toque de chocolate. Es bastante agradable cuando lo hueles, aunque no tan único o especial comparado con otros perfumes con notas de chocolate.
Tiene algo interesante y es que no es tan común por aquí en América Latina, así que te da un toque distinto sin ser tan omnipresente como ‘1 Million’.
En cuanto a durabilidad, no le gana a ‘Le Male’ de Gaultier, pero aguanta bastante bien. Lo mejor es que se siente con fuerza al principio, aunque después se suaviza y queda más sutil en la piel.
Para mí, es perfecto para el día a día o para alguien más joven.
¡Un saludo grande desde Chile!
Este perfume tiene una fragancia intensamente seductora, eso es todo lo que voy a decir.
No me ha convencido, tiene un aroma intensamente a chocolate, casi parece café. Cuando se combina con vetiver, simplemente no es lo mío. Siento que es más apropiado para una audiencia más madura, definitivamente no tiene una vibra joven.
La verdad es que tenía muchas ganas de estrenar este perfume. Por fin lo hice ayer y me quedó claro que el aroma a cacao es lo primero y lo último que notas, está presente desde el inicio hasta el final. La duración es impresionante, incluso después de lavarme con un jabón mentolado, el aroma persistió, algo típico de los perfumes de Gaultier. Al inicio, por su intensidad en cacao, podría parecer que está pensado más para mujeres o para hombres de más de 35 o 40 años, pero con el tiempo, se suaviza y se hace más cremoso, alejándose de esa idea inicial de ser solo para gente mayor. Me recordó mucho a una colonia que usaba en la escuela llamada Denim Musk, aunque juraría que sentí un toque de almizcle que, según sé, no contiene. Definitivamente, el cacao domina este perfume, complementado con la larga duración y sillage característico de Jean Paul Gaultier. Un consejo que doy, y en esto coincido con ALICIA, es no excederse con las aplicaciones; más de dos y podría resultar abrumador. Con la cantidad justa, es probable recibir varios halagos. A pesar de todo, no terminó de convencerme para añadirlo a mi colección, principalmente porque buscaba algo distinto, y aunque me atrajo la presentación y el hecho de que sea un Gaultier, no cumplió con todas mis expectativas.
La verdad es que quedé bastante decepcionado con este perfume. Esperaba algo con el característico toque de Gaultier, pero la verdad es que la duración deja mucho que desear. Me encuentro teniendo que aplicar bastante cantidad tanto en mi piel como en mi ropa para lograr notar el aroma, el cual es bastante suave y para nada sorprendente. Además, hay una mezcla rara entre chocolate y tabaco que personalmente no me agrada. Me siento como si hubiera tirado mi dinero, a pesar de que el frasco en sí tiene un diseño atractivo y elegante. Definitivamente, no lo recomendaría.
Realmente no fue de mi agrado este perfume. Posiblemente sea una opción para alguien de mayor edad, pero ni a mí ni a mis amigas nos convenció en lo absoluto.
Esta colonia realmente tiene un aroma particular, es de esas que o te enamoran o no puedes ni verlas. No es fácil encontrarla por estos rumbos, así que cuando la vi disponible en una tienda libre de impuestos aquí en México, no lo pensé dos veces y la compré.
He leído y estoy de acuerdo en que uno debe ser cuidadoso con la cantidad que usa porque puede resultar un poco fuerte para quienes te rodean, especialmente por el pachulí que es un aroma que no a todos gusta.
Parece ser que este perfume va dirigido a personas de más de 30 años, pero con el tiempo se siente un toque de cacao que lo hace más amable y posiblemente atractivo para los más jóvenes también.
Lo que sí es único es el diseño de la botella en color negro que, dependiendo de cómo lo mires, tiene la silueta de un rostro o se asemeja al diseño de la botella de ‘Le Male’.
Realmente no es lo mío. Al principio es bastante intenso y puede resultar abrumador si te aplicas demasiado. Tras cerca de una hora, se suaviza un poco gracias a las notas de base, y se hace más llevadero. He visto que lo comparan con 1 Million, pero sinceramente, no encuentro similitudes. Creo que este perfume es más adecuado para días frescos, ya que bajo el calor puede ser bastante pesado. Definitivamente, es un aroma con el que o te identificas completamente o simplemente no puedes soportar. Personalmente, terminé por no aguantarlo y deshaciéndome del frasco cuando aún estaba casi lleno.
Definitivamente, este perfume se sale de lo común, quizá sea sólo yo, pero estoy agotada de los aromas repetitivos. Cumple lo que promete en cuanto a fragancia. El patchouli tiene presencia, es fuerte; y el cacao, bueno, es puro cacao, nada de dulzura artificial de chocolate. Ambas notas crean un duo terroso en lugar de uno suave, lo que funciona de maravilla juntas. Me transmite una sensación algo rural, por así decirlo. Me lo imagino perfecto para un hombre de aspecto robusto y máxima masculinidad.
Este perfume realmente me ha sorprendido, y no de una manera convencional. Es distinto a cualquier aroma que haya experimentado y sinceramente, eso merece reconocimiento. Pareciera tener un toque que especialmente atrae más a los hombres que a las mujeres, lo que implica que no es para cualquiera. Tienes que ser alguien que no teme destacar para llevarlo. Personalmente, al principio no me convenció, pero es el tipo de aroma que crece en ti con el tiempo y termina capturando completamente tu gusto, aunque definitivamente genera opiniones divididas. Su embalaje es un encanto, pero no lo consideraría para uso diario ya que tiende a no ser del agrado universal, especialmente entre las mujeres, y pienso que es más un placer personal. Me resulta complicado darle una calificación. Por su unicidad y audacia, sin duda merece un 10, pero como elección para todos los días, quedaría en un 4 o 5 justo porque aún tengo mis reservas. Puede que te fascine o tal vez no sea lo tuyo en absoluto.
Realmente no fue de mi agrado.
Tenía altas esperanzas por este perfume, especialmente porque mi primer perfume fue Le Male y me encantó. Sin embargo, este nuevo lanzamiento me decepcionó mucho. A pesar de que el diseño de la botella y la marca en sí me atraían, el olor simplemente no era para mí. Lo encontré demasiado intenso y no encajaba con mi estilo. Podría entender que a alguien de una generación anterior le guste, pero sinceramente, ni siquiera estoy seguro de eso.
Recién compré un perfume que tiene un olor muy intenso a cacao, con toques de pachulí y la frescura de la tierra mojada, pero lo que realmente resalta es el aroma a cacao. Me parece perfecto para usar de noche o cuando hace frío. Lo he usado tanto en invierno como en verano, aunque noté que en verano no se siente tanto. Lo que me impresiona es que dura muchísimo tiempo puesto, aunque definitivamente brilla más en clima frío. De todos los perfumes de este diseñador, este sin duda tiene el aroma a cacao más prominente. No es el típico perfume que encuentras por ahí, aunque su aroma no cambia mucho con el tiempo. Esa es mi experiencia con él. Les mando un saludo grande desde Argentina.
Definitivamente este reciente lanzamiento del mundo de los perfumes ha sido una lufada de aire fresco comparado con las opciones habituales para jóvenes que vemos por doquier, como las de Hugo, CH o 1 Million. Este aroma realmente te pilla por sorpresa con su audacia y singularidad.
Lo que realmente destaca es su combinación de patchouli y cacao, mezclado con vetiver y tal vez un toque de algo leñoso, aunque cualquier otra nota pasa muy desapercibida. Contrario a lo que algunos puedan pensar, no capté esencia de tabaco en él.
Este perfume es audaz por excelencia, marcando una diferencia notoria con la norma actual y presentando un aroma con toques de tierra, definitivamente único – un distintivo claro de la casa de J.P. Gaultier. Su duración es impresionante, aunque no es de esos perfumes que dejan un rastro a kilómetros, lo cual considero un plus.
Lo recomendaría para quienes han superado la barrera de los 30, pues lleva cierta personalidad para realmente hacerlo suyo, dado lo inusual y potencialmente impactante que puede ser.
Aplicarlo con moderación es algo con lo que estoy de acuerdo, basándome en otras opiniones.
A pesar de que su carácter único puede no lanzarlo a la cima de las listas de ventas, es un excelente perfume de Gaultier. Después de todo, ‘Crepúsculo’ rompió récords en el cine y aquí seguimos, contentos y vivos.
Desde el momento en que probé Kokorico, me di cuenta de que era un aroma único y audaz. Definitivamente, es un perfume con personalidad, no para cualquiera.
Lo que realmente me fascina es esa mezcla especial de Cacao, patchouli y un toque de vetiver. Me impresiona cómo se mantiene y evoluciona en mi piel, realmente sobresaliente.
Tiene una vibra sofisticada, atractiva, muy masculina y lleva el distintivo sello de JPG. Sin duda, está en mi lista de favoritos recientes, aunque siento que no ha recibido toda la atención que merece en Latinoamérica.
Recientemente probé este perfume y, sinceramente, no cumplió con mis expectativas. Quiero compartir mi experiencia personal, completamente subjetiva, basada en cómo reaccionó con mi piel y cómo lo percibió mi olfato. Justo después de aplicarlo, lo único que podía detectar era un aroma predominante a higo, que en mi piel se transformaba en algo parecido a pan de higo, sin encontrar ese toque de cacao del que tantos hablan. Y aunque algunos comentan que el cacao se siente bastante intenso, para mí fue todo lo contrario; no logré captar esa nota de cacao en absoluto. En términos de intensidad, lo situaría en un punto medio; no es ni demasiado ligero ni abrumador, sino algo equilibrado. A pesar de ser un perfume que podría considerarse más apropiado para la noche, personalmente, no me convence. No lo volvería a adquirir porque simplemente no es de mi agrado. Todo esto, desde mi propia experiencia y gusto. Adicionalmente, considero que por el costo de este Kokorico, se pueden encontrar otras opciones en el mercado mucho más satisfactorias y con aromas más agradables.
La verdad, el aroma de este perfume y su presentación me dejaron algo confundido. Es bastante diferente de lo que usualmente ofrece esta marca, especialmente con ese intenso olor a chocolate que domina. Personalmente, no fue de mi agrado, aunque si fuera un regalo, probablemente lo usaría como fragancia nocturna para evitar los antojos dulces antes de dormir.
La verdad es que este perfume marca una diferencia con otros de Jean Paul Gaultier, como Le Male. No sé si para bien o para mal, eso depende del gusto de cada quien. A mí, en lo personal, me pareció un tanto común, incluso con ese toque de cacao que intenta destacar, y la hoja de higuera no es, precisamente, mi favorita. Lo encuentro un poco pesado y desequilibrado, como si intentara abarcar mucho sin encontrar una dirección clara. Aunque JPG es conocido por establecer altos estándares con Le Male y sus variantes, este último lanzamiento no me parece que esté a la altura, aunque seguro habrá quien disfrute de su intensidad y el aroma a cacao.
La verdad es que estoy bastante decepcionado con mi compra 🙁
Sinceramente, encontré el aroma bastante desagradable.
Realmente, siento que si Kokorico hubiese sido lanzado por otra marca, no habría destacado mucho; probablemente pasaría como un aroma más en el universo de fragancias. Es un perfume que domina tu espacio con su intensidad y carácter artificial – el aroma a cacao es simplemente demasiado, eclipsando otras notas como el pachuli y el vetiver. Me recuerda bastante a CK IN2U for Him, en términos de su olor. A su favor, no puedo negar su durabilidad, manteniéndose por más de 6 horas fácilmente, aunque deja una estela bastante marcada y pesada.
Chicos, saben qué pasa cuando se ponen una fragancia demasiado intensa y resulta que no es de su agrado, ¿verdad? Terminan pasando horas sintiéndose agobiados, casi no pueden respirar y se sienten super incómodos.
Hace unos años, mientras esperaba en el aeropuerto, decidí darme una probadita de un perfume, rociando solo un poco en mi muñeca. Vaya error. El vuelo solo duró una hora, pero para mí fueron horas eternas. Solo de recordarlo me viene un malestar…
Es un aroma distinto, eso sí. Pero definitivamente no es para mí. La nota de cacao debió provocarme hambre, sin embargo, solo me provocó náuseas…
Si eres de los que disfrutan este perfume, te pido por favor que tengas mesura al aplicártelo. Será un gran favor tanto para quienes no les gusta, dándoles un respiro, como para quienes sí, que lo apreciarán igual.
Recién probé este perfume, más que nada porque me picaba la curiosidad tras leer algunas críticas no tan positivas. Ya saben, tengo debilidad por todos los aromas de esta marca. ¡Y realmente me ha sorprendido para bien esta fragancia!
A mí me fascina, sinceramente. Tiene una duración impresionante y es bastante única. Definitivamente no es tu típico perfume y realmente llama la atención.
DunvArtista17 aquí. Recién probé una fragancia de jpg que se aparta del montón. No esperes el clásico aroma dulce y cargante; este tiene un carácter fuerte y distintivo desde el primer momento. Si lo tuyo son los olores azucarados, quizás este no sea para ti. Pero si aprecias una esencia con presencia sólida, duradera y que deja huella, entonces dale una oportunidad. Mi calificación personal es 9/10. Un pequeño tip: aplícalo y dale unos 8-10 segundos antes de disfrutar de su aroma.
Soy fan de Kokoriko, realmente se ha ganado un lugar entre mis favoritos. Lo primero que notas es su intensidad al abrirlo, un equilibrio perfecto que no se inclina ni por lo amargo ni por lo dulce, sino que lo mantiene justo en el medio. Lo que más impresiona es cómo se mantiene y se proyecta con el tiempo, demostrando una calidad excepcional. Sus elementos se entrelazan sin chocar, logrando una armonía que llama la atención. Personalmente, le asigno un 9 de valoración. Además, el precio es bastante razonable, lo que lo hace aún más atractivo.
Kokorico definitivamente marca su territorio desde el primer momento con una intensidad que te atrapa, y la verdad es que me encanta. Esa combinación de hoja de higuera y cacao es simplemente irresistible, me encuentro constantemente llevándome la muñeca a la nariz para disfrutarla. Al cabo de unos minutos, sale a relucir la madera de cedro, aportando un toque serio y maduro a la mezcla. Media hora después, su presencia se suaviza, haciéndola más sutil y dejando las notas de corazón como protagonistas hasta pasadas seis o siete horas, donde el vetiver hace su aparición de manera sutil, cerrando de forma suave pero persistente.
Esta fragancia es sin duda para la noche, especialmente para esos momentos frescos y únicos. Me la imagino en un hombre con aire de misterio, alguien que no teme destacar y dejar una impresión memorable, alguien que busca esa diferencia en su aroma. No es un perfume para cualquier encuentro juvenil, sino para aquellos instantes en busca de una conexión más profunda y sensual. Hay que ser cauteloso con la cantidad que se aplica porque su proyección es bastante intensa, pero su durabilidad es impresionante, destacándose entre muchos perfumes de diseñador.
Es importante señalar que no a todas les puede cautivar esta fragancia; mientras algunas pueden no sentirse atraídas, otras se sentirán completamente fascinadas.
¡Impresionante! Acabo de encontrar una joya inesperada. La verdad, jamás me lo hubiera imaginado solo al ver el frasco. La fragancia tiene un toque de cacao delicado que me encanta. A diferencia del Diamonds de Armani, que resulta demasiado intenso, este aroma es perfecto. La mezcla de hoja de higuera, cacao y pachulí, junto con matices amaderados, crea una combinación perfecta. Siento también un ligero aroma a incienso que, sorprendentemente, me agrada, ya que normalmente no me gustan los perfumes con incienso. Este perfume es una excepción notable. Me hace pensar en alguna fragancia de Amouage, pero no logro recordar cuál. Definitivamente, está entre los mejores perfumes que he probado en mi vida. La duración es bastante buena, y el precio accesible. Lo recomiendo ampliamente.
Le doy un 9.5, pero estoy casi seguro de que terminaré dándole un 10.
Acabo de probar KOKORICO y la verdad, es bastante diferente a Le Male, su ‘hermano mayor’. Este perfume realmente marca su presencia desde el primer momento, con un aroma intenso que combina toques de licor con madera.
Aquí en Argentina, me he enterado que KOKORICO está empezando a escasear. Al parecer, desde que la compañía PUIG adquirió los derechos de los perfumes de JPG, han decidido dejar de producirlo, manteniendo solo a Le Male y Classique de Jean Paul Gaultier en el mercado. Tuve la suerte de encontrar mi botella en Cortassa Perfumerías, que vendría a ser algo así como nuestra versión local de Sephora.
No hace mucho que empecé a aventurarme en el mundo de las fragancias, y puedo decir que he aprendido a apreciarlas de una manera distinta. Un claro ejemplo es KOKORICO. Recuerdo que la primera vez que lo olí, mi reacción fue de rechazo total, pensando ‘¿qué es esto?’, especialmente porque estaba acostumbrado a algo tan diferente como LE MALE, que en ese momento me parecía insuperable. Pero ahora, KOKORICO se ha ganado un lugar en mi colección. Es cierto que los primeros segundos después de aplicarlo son un poco desconcertantes, pero una vez que se asienta, descubres la magia de su aroma. Definitivamente, no es una fragancia para todos los días ni para todo el mundo, lo cual considero una ventaja.
En cuanto a LE MALE, he notado que, con el tiempo, ha empezado a parecerme algo monótono, aunque aún conservo un frasco. Y si alguien cree que KOKORICO es intenso, debería probar JOOP HOMME, otro rebelde en mi colección, que tengo que aplicar con cuidado para no terminar sintiéndome abrumado.
En resumen, KOKORICO merece un sólido 8 de 10 en mi libro de fragancias.
Al principio, este perfume realmente capta la atención. Me sorprendió lo bien que lograron imitar el aroma del cacao, mezclándolo sutilmente con toques de vainilla y un característico aroma a tierra, aunque esto último terminó eclipsando el frescor de las hojas de higuera que noté al principio. Esto me hizo recordar a momentos del Dior Homme, probablemente por cómo se funden las notas de cacao y pachulí.
Después, el perfume toma un camino más predecible, con una combinación dominante de cacao y pachulí que se mantiene constante, ofreciendo un secado suave que, aunque agradable, me pareció un poco común, destacándose más el cedro y el persistente pachulí, y dejando poco espacio para apreciar el vetiver.
Probando solo una muestra de 1 ml, me impresionó que me durase más de 12 horas en la piel, manteniendo una estela moderada. Aunque existe una versión ‘Nocturna’, encuentro que esta versión de Kokorico es más apta para la noche y para las estaciones más frías como el otoño o el invierno.
Para aquellos en busca de un aroma que se aleje de los típicos cítricos o florales y que explore la profundidad del cacao y el pachulí en una fragancia amaderada, este perfume cumple con lo prometido, aunque su evolución pueda ser algo lineal.
Probablemente sea porque soy nuevo en este tema, tal vez sea por mis 24 años, pero la verdad es que la primera vez que la probé, me pareció demasiado intensa y no fue de mi agrado. Lo curioso es que no podía dejar de volver a oler mi muñeca cada cinco minutos para comprobar si el aroma seguía ahí. Tal vez con el tiempo y conforme mejore mi percepción de los olores, este perfume se convierta en uno de mis favoritos.
Finalmente encontré lo último de Kokorico en una tienda en Buenos Aires, algo sorprendente porque había escuchado que ya no se iba a importar más o que incluso dejaría de producirse. Este perfume me fascina, su aroma es como una mezcla terrenal, rica en cacao y pachulí, sin olvidar esa única nota de hoja de higuera que te captura desde el inicio. El toque de vetiver realmente le da el perfecto acabado a esta mezcla. Para mí, este aroma es como un festín: tiene ese toque gourmand, es amaderado, especiado y rebosa de vida y fuerza. El diseño del frasco es una obra de arte en sí mismo, y tanto la duración del perfume en la piel como su estela son impresionantes. Siento un poco de nostalgia al usarlo, ya que es la única fragancia de JPG que realmente me conquistó, y ahora me enfrento a la realidad de que solo me quedan 30 ml.
A pesar de mis expectativas, simplemente no logro congeniar con este perfume. Sigo encontrándolo bastante desfavorable al olfato; tiene un aroma excesivamente amargo a cacao y un pachulí tan fuerte que resulta abrumador. Aunque suelo preferir los olores potentes, Kokorico de Gaultier ha probado ser una excepción a mi regla (y eso que normalmente disfruto de las creaciones de Gaultier).
Cada vez que he tenido la oportunidad de usar este perfume, realmente me ha impresionado. La forma en que el vetiver se destaca y mantiene su esencia a lo largo del día es simplemente asombrosa. Me sorprende que no sea reconocido como el aroma principal por más personas.
Me encantó este perfume por su fragancia profunda, que evoca el bosque con toques intensos de cacao. Es perfecto para llevarlo en épocas más frías como el otoño e invierno, así como en esos días un poco más frescos de primavera. Su duración es bastante buena, pero lo mejor es que su aroma es lo suficientemente sutil como para no abrumar en lugares cerrados.
Soy Mvalentic12 y realmente disfruto llevar este perfume a la oficina, especialmente los miércoles. La mezcla de higo y cacao que creó jpg es simplemente perfecta. Me encanta cómo los aromas se van suavizando gradualmente, dando paso a las notas de fondo, y cómo captura la atención de mis colegas cuando camino cerca. Definitivamente, tiene un encanto único que no pasa desapercibido, y he tenido varios momentos memorables gracias a él. ¡Un verdadero imán! jejeje
Leí en un comentario de La Dame de Noir sobre cierto tono ácido en Kokoriko y no puedo evitar coincidir. Al principio, también me pareció tener un aire más especiado o con alguna nota cítrica oculta, pero luego de una hora, ese matiz cambió completamente. Al principio, pensé que quizás se debiera a una especia o a un cítrico no mencionado, hasta que revisé los ingredientes en Fragantica y me di cuenta que me recordaba a las higueras de las casas donde he vivido. Las hojas de higuera tienen ese toque agrio y lechoso cuando están frescas, pero al caer en otoño, su aroma se vuelve más intenso y ácido. La higuera es un árbol lleno de leyendas, especialmente en la región del Mediterráneo donde se dice que se planta por superstición la noche de San Juan. Sus hojas, frutos, y madera ofrecen fragancias únicas. Curiosamente, la madera de higuera se quema rápido y hay un dicho popular que indica que es tóxica, llegando a causar dolor de cabeza, al igual que dormir una siesta bajo una higuera. He presenciado cuando algunos agricultores queman broza y aprovechan para deshacerse de ramas de higuera, emitiendo un aroma difícil de describir, a la vez venenoso y cautivador.
Recién probé este perfume y, la verdad, esperaba que tuviera un olor más fuerte y dulzón, pero me sorprendió para bien. La botella tiene un diseño único que me llamó mucho la atención, se ve bastante artística, como si fuera una mezcla entre una escultura moderna y un cuadro clásico, algo muy al estilo de Jean-Paul Gaultier. Además, viene en una lata que le da ese toque distintivo de la marca. La publicidad con un modelo extravagante (me parece que era Jon Kortajarena) le da un aire fresco y diferente. Hablando de la fragancia en sí, es una combinación interesante de cacao, pachulí, higuera y madera. Lo que más me sorprendió fue el toque de cacao, que no es para nada empalagoso, sino más bien amargo y especiado, y parece que tiene un toque cítrico, quizás naranja amarga, lo que le da una frescura especial. Me recuerda a otro perfume que probé hace tiempo, pero este tiene un carácter único. El aroma final es una mezcla compleja y equilibrada que se siente audaz pero sin ser demasiado llamativo, perfecto para alguien que quiere destacar sin exagerar. Es una lástima que no haya tenido el éxito esperado y que ya no se encuentre disponible.
Al principio, pensé que Kokoriko iba a ser algo especial debido a su envase creativo y su nombre único, además de que me habían dicho que tenía notas de cacao. Sin embargo, no es para los que prefieren lo convencional.
La realidad es que Kokoriko no es un perfume dulzón ni para jóvenes. Se presenta con una esencia muy de la tierra, silvestre, definidamente masculina con un toque de arrogancia pero también de gentileza.
Inicialmente, no me gustó. Tiene un arranque con cacao amargo que me hizo pensar en el polvo de chocolate para leche, pero esa sensación se desvanece rápidamente. Al principio, no prometía mucho.
Pero, en menos de diez minutos, se transforma en algo realmente atractivo. Desprende un aroma como el de la corteza y las raíces en la naturaleza, algo verdoso y marrón a la vez. Me llegó el olor a hoja de higo, áspera, y a patchouli que realmente sabe a tierra, nada exótico. El vetiver aporta, sin ser pesado. Los ingredientes parecen envejecidos, casi secos pero conservando una humedad que les da vida, no frescura juvenil, sino como de bosque húmedo. Y sí, está el cacao, pero se mantiene discreto, escondido tras los otros olores, amargo y sin dulzura. No esperes oler a chocolate ni a repostería; esto es cacao en su estado más puro.
Incluso si inicialmente no me convenció, al reencontrarme con una muestra esta mañana, no solo lo disfruté sino que encontré una fragancia digna de atención. Es refinado y moderno al mismo tiempo, destaca por su carácter único y se distancia completamente de esos perfumes que terminan oliendo a ambientador genérico.
Inspirado por la perspicaz reseña del compañero Espartaco, tengo que coincidir en muchos aspectos. Primero, su descripción de Kokorico es impecable, especialmente cuando se trata de los distintos elementos y la forma en que se fusionan estas notas, incluyendo el vetiver, que me trae recuerdos de Encre Noir.
Efectivamente, como apunta Espartaco, estamos ante un vetiver que no satura, sino que se amalgama en una mezcla exquisita de componentes que parecen tener la edad perfecta.
Desde mi punto de vista, Kokorico se destaca más como una esencia formal, elegante y con un toque verde, lo que dista mucho de la impresión inicial que su marketing podÃa sugerir, el cual nos preparaba para algo más festivo, sensual y quizás andrógino. Creo que este enfoque fue un error y es en parte responsable de que no se haya capturado la esencia verdadera de esta fragancia, que en realidad es abstracta, atemporal, sobria y decididamente masculina. Me recuerda al espÃritu de un bosque que llega a la cumbre de su madurez justo antes de que comience la temporada de lluvias, con el cacao llevando la batuta hasta el final de la primavera, casi sintiendo los últimos aromas antes de que la sequía ceda paso a las lluvias.
Personalmente, encuentro a Kokorico perfecto para ambientes formales. Creo que en un entorno como la oficina, se convertirá sin duda en la causa de muchos suspiros. Es un perfume que irradia una madurez y formalidad incomparable, muy lejos de la imagen proyectada en sus anuncios. Si se hubiera presentado bajo una luz más adecuada, estoy seguro de que habría sido un éxito rotundo para JPG. Es una lástima que no haya logrado el reconocimiento que merece, un destino que comparte con muchas otras fragancias dignas de estar aún entre nosotros.
¡Gracias por compartir, Marcus! Hace poco, escuché una entrevista con el jefe de Puig sobre perfumes. Dijo que cuando tomaron control de Gaultier, se deshicieron de todo excepto de Le Male y Classique. Hubiera sido interesante averiguar por qué algunos perfumes no tuvieron éxito, si fue por la forma en que se promocionaban o algo más. Había algunos aromas increíbles como Kokoriko, Gaultier2, y sobre todo Fragile, que era absolutamente encantador con su esencia de nardo radiante y moderno. Por cierto, mencionaron que bajo la nueva dirección de Puig, pronto lanzarán una nueva fragancia masculina de Gaultier. Personalmente, estoy un poco preocupado por los cambios que podrían hacer, especialmente después de lo que pasó con Le Male al añadirle ambroxán.
Kokorico es sin duda una elección atÃpica, un perfume que destaca por su singularidad y la habilidad con la que se manejan sus complejas notas. Es toda una experiencia notar cómo se equilibran aromas tan distintos sin que ninguno opaque al otro. Es más, cada nota tiene su momento para destacar, aún dentro de su caracterÃstica oscuridad general.
La evolución de su fragancia es como un recorrido que, aunque centrado en un núcleo fijo, te lleva a explorar diferentes paisajes (literalmente, al incluir notas terrosas) que en conjunto aportan profundidad, firmeza y ese toque oscuro tan particular. VarÃa entre amargo y dulce, húmedo y seco (especialmente en la piel), con toques amaderados y terrosos. A algunos les recuerda a tierra húmeda, y ciertamente tiene ese matiz, pero siempre equilibrado con la dulzura y humedad de otras notas, lo que lo hace complejo, rico y único. Se percibe especialmente el vetiver como soporte al cacao y al pachulÃ, las notas que más resaltan para mÃ. Es un perfume que parece tener vida propia, cambiante, que te envuelve en su ritmo.
Quizás no sea para quienes buscan aromas más convencionales, pero definitivamente cautivará a aquellos con un gusto por lo original, por la seducción de lo oscuro y una mezcla de elementos naturales, madera y dulces que resultan irresistiblemente atractivos. Kokorico me hace pensar en esa intensa escena de Match Point (2005) de Woody Allen, donde la pasión se desata al aire libre bajo una tormenta.
Aroma: 8/10
Estela: 6/10
Longevidad: 6/10
Versatilidad: 6/10
Recientemente probé un perfume de Jean Paul Gaultier y me sorprendió gratamente. La marca es conocida por sus aromas dulces, y este no es la excepción. Me duró más de 10 horas, y aunque el aroma no cambió mucho con el tiempo, al principio pude distinguir claramente tonos de hojas de higuera y cacao. Más adelante, el cedro tomó protagonismo, dejando un rastro suavemente chocolatoso, herbal y amaderado en la piel. Definitivamente es un aroma masculino, ideal para la noche y adaptable a cualquier clima. Ya sea para una salida casual o algo más formal, este perfume realmente brilla después del atardecer. En mi opinión, es un perfume excepcional de la marca.
En cuanto a la durabilidad, le doy un 9/10. La versatilidad es buena, con un 7.5/10. La proyección y la fijación son bastante impresionantes, ambos con un 7.5/10 y 9/10 respectivamente. La estela es notable, 8/10. El aroma en sí me gusta mucho, un 8/10. En general, califico este perfume con un 8.5/10. Realmente se siente como algo único y de alta calidad.
Desde el primer instante en que la descubrí, quedé completamente hechizado por esta esencia tan única y atrayente. Fue amor a primera olfateada; su aroma me enganchó con una mezcla de dulzura y naturalidad tan distintiva que no pude resistirme.
Decidí comprar una botella de 100ml al momento, sin detenerme a investigar opiniones, fue un impulso puro. Su perfume me traslada directamente a los recuerdos más queridos en el hogar de mi abuela, específicamente al aroma del jardín lleno de higueras después de haber sido regadas, por eso creo que me marcó tanto.
Inicialmente, desprende un olor intenso y peculiar, casi abrumador, que se suaviza maravillosamente al secarse, revelando un encantador aroma a hojas de higuera. Con el paso del tiempo, emerge una combinación de notas verdes y terrosas, perfectamente equilibradas con el refinamiento del vetiver. La presencia del pachulí y el cacao, fuerte y terroso, pero a la vez dulce, suman a su carácter único.
Me asombra la forma exquisita en que se entrelazan las diversas notas, creando un perfume que evoluciona y sorprende constantemente en la piel. Aunque el cedro no es el protagonista, su calidad recuerda a renombradas fragancias de cedro, pero logrando superarlas por mucho.
Aparentaría ser lineal, pero en realidad es una fragancia que se transforma con cada uso, dejando una impresión duradera y adaptándose perfectamente a quien la lleva.
Es, sin duda, la esencia más exquisita que he tenido el placer de conocer. Me siento afortunado de poseerla, especialmente sabiendo que ya no se produce.
Aunque mi opinión es personal, no puedo evitar calificarla con la máxima puntuación en aroma. En términos de durabilidad y presencia, es sobresaliente, aunque admito que, en días calurosos, prefiero reservarla para el frío.
No puedo dejar de hablar de Kokorico de Jean Paul Gaultier, que apenas lo pruebas, te atrapa de una forma particular. Desde el primer momento, su esencia te envuelve; diría que tiene un toque realmente único y atractivo. Es esa mezcla de intensidad y masculinidad que no encuentra comparación. Contrario a lo que algunos dicen, para mí, va más allá de lo seductor, ¡es seducción en sí! Te hace pensar en chocolate de la mejor calidad, pero con ese carácter distintivamente varonil. ¡Sin duda, se ha convertido en uno de mis imprescindibles! Saludos, Viktor.
Me tiré a la piscina comprando este perfume sin haberlo probado antes, porque la botella venía totalmente cerrada en la tienda y era la última que quedaba. Pero no me pude resistir, ya que adoro el aroma del pachulí (es uno de mis preferidos) y me llamó mucho la atención que fue creado en colaboración por Oliver Cresp, el cerebro detrás del famoso perfume Angel, y Annick Menardo, quien diseñó el irresistible Lolita Lempicka. Au masculin.
La receta de chocolate de los aztecas era bastante sencilla pero intensa: cacao tostado y molido, mezclado con chiles, harina de maíz y agua. Esa bebida espesa y potente era conocida como xocolatl (Chocolatl), y tenía un sabor fuerte, terroso, amargo y picante.
Al ponerte Kokorico por primera vez, es como si te cubrieras de polvo de cacao. Pero no es solo eso, también se siente como si hubiera un toque de vino tinto y corcho húmedo en el aire, complementado con un calorcito especiado. Las hojas de higuera añaden un toque verde y ácido, mientras que el pachulí y la madera de cedro le dan una humedad interesante. Si te concentras, puedes distinguir cada una de estas notas, destacando especialmente el pachulí.
Esta fragancia me transmite una sensación de picardía y misterio, tanto por su concepto como por su botella, con ese perfil masculino marcado, nariz prominente, y las letras rojas sobre el negro profundo del cristal que, al mirarlo a contraluz, revela reflejos psicodélicos violetas y magenta. Para mí, es un aroma oscuro: oscuro como la tierra húmeda de un jardín, como la piel morada de los higos, como el xocolatl azteca o el chocolate negro amargo. Kokorico no es un grito estridente, sino un murmullo bajo y rústico. Es como un jardín nocturno, solo iluminado por la luna.
En cuanto a cómo se siente al llevarlo, no es una fragancia que se expanda y llene la habitación, más bien se queda contigo, como una presencia misteriosa y cercana en la oscuridad.
Duración: más de 7 horas.
Desde la primera vez que lo usé, me sorprendió su fuerza inicial. Es como si nunca hubiera probado un perfume tan intenso, me hace pensar en cómo sería el aroma del licor de higos. A medida que pasa el tiempo, me recuerda un poco a L’Instant de Guerlain, aunque es completamente distinto a todo lo que he probado de JPG.
Hay algo en las creaciones de Annick Menardo que simplemente me atrapan. Ya tengo en mi colección Body Kouros, Xeryus Rouge y ahora este Kokorico, y todos son impresionantes.
Aún no lo he usado en verano, pero tengo la sensación de que podría ser un poco abrumador con el calor. No diría que es un perfume que define la elegancia, pero sí tiene un toque único y silvestre que lo hace destacar por su calidad.
Parece que ya no lo fabrican, pero he visto que aún se puede comprar en algunas tiendas en línea.
¿Qué sucedió con Kokoriko que pasó sin dejar huella? Quizás fue una campaña de marketing que no cuajó, un nombre poco atractivo, un diseño de empaque muy simple o unos anuncios nada cautivadores. Parece que sus creadores no hicieron el esfuerzo de revivirlo cuando vieron que no estaba pegando. Sin embargo, lo que realmente debería importar es su esencia, que es excepcional. Tiene un aroma terroso, con un toque especiado y un dejo de verdor seco y cortante. Te envuelve en una fusión de cacao amargo y madera, con un ligero aroma a incienso. Sus notas cambian constantemente, desde el olor de una trufa recién desenterrada hasta el de un corral después de una llovizna ligera. Definitivamente, es un perfume con carácter. Es evocativo, atractivo, y te transporta a lugares imaginarios. Kokoriko es como un encuentro entre dos mundos, con la higuera típica de España y el cacao de América precolombina, mezclando culturas de manera majestuosa y exótica, con una sencillez casi monástica y un toque extravagante que emerge más adelante. Me recuerda al terreno húmedo y oscuro de un monasterio español o a un bosque. Me hace pensar en los místicos españoles y en el botín de un antiguo galeón. Lamentablemente, Kokoriko está destinado a desaparecer porque ya no se produce. Es un aroma único en el mercado masivo capaz de despertar la imaginación como pocos. No es un aroma para cualquiera; tiene sus complejidades, y eso quizá fue parte de la razón por la que se dejó de producir. Aunque lo disfruto, hay momentos en los que me resulta un desafío usarlo. Tiene una duración decente y un rastro moderado. Personalmente, no suelo recomendaciones según la estación, pero usarlo en verano puede ser una verdadera osadía.
Simplemente adoro este perfume, siento que el aroma a cacao se lleva todos los aplausos. Es un cacao que no es dulce, tiene algo de tierra que lo hace realmente único.
La veo perfecta para esos días fríos de invierno.
Mi único pesar es haber demorado tanto en comprarla, ahora parece imposible de encontrar; al parecer la han dejado de producir.
¡Este perfume es increíble! A todo el mundo le encanta hablar sobre sus notas de chocolate y cacao, pero lo que realmente resalta para mí es el vetiver. Tiene esa mezcla única de terroso, dulce y amaderado que simplemente llena el ambiente después de que el aroma se asienta. Chapeau a los creadores, me han impresionado totalmente.
Bueno, sinceramente, el aroma no me recordó en nada a London o Secret Temptation. Y si tomamos como referencia 1 Million, este último tiene un inicio más intenso, aunque solo por unos 10-15 minutos antes de que el olor se atenúe y se vuelva bastante común.
Por otro lado, Kokorico es otra historia. Siento que realmente lograron capturar las esencias que prometen, al igual que los perfumes antiguos. El patchouli, el cacao, y el vetiver tienen aromas auténticos y puros, algo raro de encontrar hoy día, donde detectar una sola nota fiel a su origen es casi misión imposible. Es como intentar capturar la esencia pura de azahar en Fleur du Male, prácticamente un sueño.
Aunque no lo considero una obra maestra, Kokorico definitivamente merece atención. A diferencia de muchos perfumes contemporáneos como 1 Million, Kokorico mantiene un equilibrio admirable a lo largo de todas sus fases.
Recuerdo la primera vez que olí Kokorico en 2011. Fue en la droguería local, dirigida por una señora que siempre estaba al tanto de las últimas tendencias y me hacía sugerencias. Aquella época de mi vida estaba marcada por la despreocupación, viviendo en mi piso de soltero, donde las colillas de cigarrillos solían acabar en el suelo y los fines de semana eran una sucesión de juergas continuas. Durante la semana, mi rutina consistía en trabajar por las mañanas y pasar las noches viendo películas con mi gato. En aquel entonces, Kokorico no logró impresionarme y terminé regalándoselo a mi hermano sin recordar bien el porqué.
Ahora, años después, he decidido darle otra oportunidad. Mi vida ha cambiado considerablemente; es más estable y madura, pero sigo sin encontrar ese algo especial en Kokorico. A pesar de ello, reconozco que es un buen perfume. No logro detectar el cacao que mencionan, pero sí percibo una fragancia herbal, con notas de hoja de higuera y un toque chispeante que me recuerda al pachulí. Es un perfume sutil, quizás demasiado, pero de duración aceptable y cierta originalidad. Sin embargo, me recuerda a otras fragancias como Burberry London o incluso Antonio Banderas Secret Temptation.
Creo que el dilema con Kokorico radica en encontrar el momento adecuado para usarlo. No es ni demasiado informal ni excesivamente formal; su esencia sugiere ser un aroma de noche, pero su sutileza no le permite destacar entre otros perfumes más intensos. Es agradable y disfrutable, pero su lugar en el espectro de ocasiones sigue siendo difuso.
A pesar de todo, lo recomiendo y creo que merece la pena probarlo, aunque personalmente considero que hay opciones como Le Male o Fleur du Male que sobresalen notablemente en comparación.
Estoy de acuerdo en que guarda cierta similitud con fragancias tipo London o ST, pero hasta ahí nada más. No obstante, me recuerda bastante a L’instant de Guerlain EDT, y entre los dos, definitivamente prefiero este último.
Si tuviera la oportunidad de dirigir una revista de renombre dedicada al mundo de los perfumes, mis palabras de apertura serían algo contundentes, aunque basadas en hechos: ‘Puig S.A.: La decadencia de un legado’. No puedo entender cómo diseñadores de la talla de JPG, Miuccia Prada o Valentino Garavani pudieron confiar sus emblemáticas marcas a quienes parecen no valorar la esencia original de sus creaciones. Esto podría esperarse quizás de marcas como Carolina Herrera, Paco Rabanne o incluso Antonio Banderas, ¡pero jamás de ellos! Es evidente cómo han preferido reformular y discontinuar fragancias clásicas para acomodarse a las exigencias de un mercado más orientado al volumen que a la calidad. ‘Kokorico’ de JPG parece marcar el punto de inflexión hacia una era más genérica y menos distintiva.
Hace tiempo tuve la oportunidad de probar este perfume, pero inicialmente no me impresionó mucho.
Recientemente lo encontré otra vez y mi percepción ha cambiado para mejor, creo que experimentar con diferentes aromas realmente hace la diferencia.
Puedo distinguir claramente el aroma del cacao, que es más bien amargo, y tiene un fuerte toque picante.
En términos de cómo se siente al usarlo, tiene una duración y proyección moderadas, y se adapta bien a la piel a medida que pasa el tiempo.
Me da una sensación de ser algo oscuro y con cierto aire misterioso, similar a estar en una habitación con escasa iluminación, pero de alguna manera resulta ser reconfortante. Es importante no formarse una opinión solo con la primera impresión.
Es un perfume único, quizás un poco polarizador y fuera de lo común, no es para todo el mundo, pero si te animas a sumergirte de lleno en su esencia, es posible que te encuentres cautivado por su peculiar belleza.
Este perfume me sorprendió al principio porque no es el típico aroma dulce que esperaría; es más bien un dulzor suave y seductor, nada empalagoso. Lo primero que me vino a la mente fue que es una fragancia que no se define por géneros – es tan sensual que creo que cualquiera se sentiría fantástico usándolo. Al principio, pensé que tendría un aire más femenino, pero conforme pasó el tiempo, se transformó y reveló notas más fuertes y maduras, inclinándose hacia un lado más masculino gracias al higo y a su textura cremosa. Me recordó un poco al tom ford xtreme noire, aunque este último es mucho más cítrico y vibrante.
Lo que me dejó perplejo fue que, aunque mucho hablan de un intenso aroma a cacao, yo no lo percibí tan directamente; está allí, pero de una forma muy sutil y elegante. Hay un dejo de cacao que te sigue sutilmente, añadiendo profundidad sin ser abrumador.
Definitivamente, tiene esa vibra exclusiva de Jean Paul Gaultier – un aire provocativo, un toque de vainilla que lo hace especial sin llegar a ser común. Sin importar lo que diga el frasco o cómo se llame, lleva esa firma inconfundible de Gaultier que mezcla lo dulce con lo seductor.
Estoy bastante satisfecho con esta fragancia. Tiene un arranque interesante de cacao y pachuli, complementado con una brisa fresca de hojas de higuera que realmente le aporta un toque único y equilibrado. Con el paso del tiempo, se mantiene la esencia de cacao y pachuli, pero se transforma, añadiendo matices más amaderados gracias al vetiver. También se percibe un aroma similar al cedro y hay un ligero dulzor, quizás similar al de Burberry London, que podría ser mimosa, aunque no estoy totalmente seguro. Me resulta una fragancia principalmente masculina y me hace recordar a L’instant de Guerlain, aunque personalmente prefiero esta. Huele de maravilla, aunque tiene el inconveniente de que su aroma se pega bastante a la piel rápido y siento que le falta potencia. Recibí este perfume como un regalo de Josesan. Creo que es ideal para usar en épocas de otoño e invierno, y me parece más adecuado para usarlo de noche. Su duración y capacidad de dejar rastro son moderadas.
Este perfume ciertamente me tomó por sorpresa; no estoy seguro de cómo describirlo adecuadamente. La combinación de cedro y pachulí se siente un poco como un enigma, atrae tanto a mi lado masculino como femenino. Al principio, su aroma se inclina hacia lo femenino, con una intensidad verdosa que me resulta algo pesada al olfato: es un aroma fresco, como de naturaleza en primavera, pero bastante intenso. La adición de cacao es aún más desconcertante, agregando un toque dulce que no estoy seguro de cómo se combina con las notas más frescas y verdes.
Conforme el perfume avanza hacia su etapa final, toma un giro inesperado hacia lo amaderado y varonil, el cedro le da ese toque de limpieza tan característico, aunque el pachulí continúa presente durante bastante tiempo.
En cuanto al aroma de la higuera, esperaba encontrar el aroma dulce de los días cálidos, pero en su lugar, obtuve algo más cercano al olor de las hojas de higuera al ser aplastadas, un poco fuerte y que me recuerda a las hojas de geranio.
El aroma de este perfume realmente me sorprendió con su toque único. La combinación del aroma de higuera y pachulí crea una sensación seca y natural, mientras que el toque de cacao añade una sutileza ‘gourmand’ sin ser demasiado dulce. La fragancia mantiene su carácter constante a lo largo del tiempo, pero está tan bien equilibrada que siempre me impresiona. Llevo la botella de 100ml como un tesoro, es una de esas rarezas que difícilmente encontrarás de nuevo. Siendo uno de mis primeros perfumes, me evoca recuerdos inolvidables y es, sin duda, una de las fragancias más extraordinarias que he experimentado. Durante las primeras dos horas, su intensidad es increíble, como una explosión aromática, y tiene una duración destacada de hasta 8 horas.
Aromatica321 aquí, y debo decir que este perfume ha cautivado completamente mis sentidos. Es una brisa fresca en comparación con las recientes novedades del mundo de las fragancias, algo que personalmente valoro mucho. A pesar de que hace bastante tiempo que se lanzó al mercado, cada vez que lo uso, lo disfruto como si fuera la primera vez, aunque lamentablemente ya no se produce. ¿Soy el único que encuentra un aire de similitud con el Only The Brave Tattoo de Diesel? Tengo ambos, y no puedo evitar notar cómo uno me trae a la memoria el aroma del otro cada vez que me aplico alguno de ellos.
Tengo que admitir que soy un gran seguidor de las creaciones de Annick Menardo y, últimamente, he estado en la búsqueda de conseguir algunas de sus fragancias que ya no se producen y que aún podría encontrar por aquí. En esta búsqueda, me encontré con Kokoriko.
Desde el momento en que lo apliqué, entendí por qué dejaron de producirlo. Dada la época de su lanzamiento y comparándolo con lo que Gaultier suele ofrecer (especialmente bajo la administración de Puig), esta fragancia definitivamente se siente como una pieza de colección, una especie ‘exótica’ en medio de la familia ‘Le Males’. Se puede describir como un perfume con una profundidad oscura, casi una calidad terrenal y orgánica, que se inicia con una fusión de cacao y pachulí que persiste a lo largo de su duración. El cacao aquí no es dulce; para aquellos que no lo sepan, el cacao tostado y rallado ofrece un sabor y olor más bien amargo y polvoriento, lo cual se ve realzado aquí por el pachulí, junto con un toque de vetiver que es genuinamente natural y orgánico. No estoy muy familiarizado con las higueras, así que no puedo asegurar cómo huele realmente una de sus hojas (aunque es uno de los componentes principales de este perfume), pero sin duda alguna, este aroma mezcla las características del cacao en polvo y el pachulí con una sensación verde y cortante que tiene un distintivo casi lechoso y definitivamente no dulce, sobre una base ligeramente amaderada de cedro.
La composición está excepcionalmente equilibrada; ningún ingrediente domina sobre el otro, todos son claramente perceptibles pero se unen de manera armoniosa a lo largo de su existencia, que es bastante consistente. Tiene una duración aceptable y una proyección que yo diría es ideal para usarse de noche en cualquier época del año.
El diseño del frasco nunca me pareció particularmente llamativo, al igual que su campaña promocional, la cual no creo que represente adecuadamente lo que realmente ofrece este enigmático cristal con forma de rostro (dicen que es el perfil de Gaultier). Como dato curioso, si colocas el frasco al revés, aparece la silueta del icónico Le Male.
Lo recomiendo totalmente para aquellos que buscan una fragancia única, con un diseño pensado por un diseñador pero con alma de nicho.
¡Una maravilla de perfume! Tiene una elegancia única.
Tengo la sensación de que este perfume no ha recibido toda la atención que merece.
No puedo creer que me haya tomado tanto tiempo descubrirlo, especialmente en una época con tantos altibajos como la que estamos viviendo.
Es un aroma intenso, con profundidad y un toque de exotismo, envuelto en un aire de misterio.
El diseño de su envase no me convence del todo, no le hace justicia a la riqueza de su esencia.
Me recuerda a otros perfumes de calidad como Guerlain y Patchouli, pero con un toque más contemporáneo.
Si tuviese que pedir algo más, sería que su aroma se percibiera desde más lejos. De ser así, sería perfecto.
¿Por qué siguen apareciendo fragancias tan planas en el mercado mientras que este tesoro se dejó de producir? La relación calidad-precio es inmejorable, haciendo imperativo buscar alternativas hasta que la marca finalmente decida traer de vuelta este clásico. Destacando por su rica esencia de cacao, combinada a la perfección con pachuli y vetiver, es un aroma excepcionalmente equilibrado.
Difícil es poner en palabras lo que siento por este perfume, es como si quienes lo crearon hubieran tejido un misterio sin resolver. Me atrevo a decir que su esencia, tan única y llena de contrastes, juega con tu percepción. Las especias te llevan por un camino inesperado, y su toque amaderado y sensual te envuelve por completo. Es una joya que he tenido por años y aunque ya casi no me queda, sé que será irreemplazable cuando se termine.
Este perfume fue mi regalo de Navidad. Me emocioné tanto al encontrarlo online, con su empaque original y todo, que no dudé en comprarlo a pesar del precio.
Es otra creación increíble de Menardo y Cresp.
¿Es posible que Menardo sea la perfumista menos valorada de todos los tiempos? En mi opinión, definitivamente sí.
Recientemente tuve la suerte de probar Kokorico gracias a un generoso amigo del foro, y de verdad estoy encantada por la oportunidad de experimentar esta joya ya no disponible. Desde el primer momento, me sumerge en un mundo de chocolate amargo mezclado con un toque de goma, una combinación que atribuyo a la singular mezcla de cacao y hojas de higo. Es una fragancia inusual, pero increÃblemente cautivante y adictiva. El chocolate no tarda en ceder el paso a notas de vetiver y pachulÃ, ambos con un carácter ahumado y terroso muy caracterÃstico. Al secarse, el aroma regresa al chocolate, entrelazándose perfectamente con el vetiver y el pachulÃ, creando una esencia irresistible. Hacia el final, el pachulà y el chocolate se desvanecen, dejando un distintivo aroma a vetiver maderero y masculino. La transformación a través de sus distintas fases es notable, manteniéndose por alrededor de 8 horas, con una excelente proyección en las primeras 3 horas.
Lo considero un perfume más bien unisex con una inclinación masculina, especialmente indicado para el otoño o el invierno. Aunque sus componentes pueden ser comunes en fragancias masculinas, para mà es una propuesta única, y eso que no soy una experta en perfumes masculinos. Sin duda, si todavÃa estuviera disponible, no dudarÃa en comprar una botella.
Gratificante: 9/10
Fascinante: 9/10
Adaptable: 7/10
Novedoso: 8/10
Ayer por la noche, tuve un sueño que me transportó de vuelta a MANDERLEY… y en el sueño de hoy, me reencontré con mi mentor, KOKORICO.
KOKORICO era descendiente de Jean Paul Gaultier y de una mujer de herencia criolla de Martinica. Siempre fue el más rebelde de los Gaultier, una famosa familia perfumista de Grasse.
El peculiar nombre de KOKORICO se debía al amor juvenil de su padre por Gabrielle, apodada COCO, quien con apenas 20 años encantaba a los oficiales con sus canciones en La Rotonde, especialmente con “Qui qu’a vu Coco” y “Kokorico”. Jean Paul quedó tan fascinado con Coco que el nombre de su primer hijo no podía ser otro que KOKORICO.
KOKORICO poseía un espíritu aventurero, emulando a los viejos piratas, siempre con un pañuelo en la cabeza, un guacamayo en el hombro y un parche pirata, aunque sus dos ojos estaban perfectamente sanos.
En un viaje a La Española, KOKORICO se topó con Josesan, un estudiante de perfumería de Córdoba, aventurero y soñador, que había cruzado el océano en busca de una leyenda. Josesan buscaba una ciudad perdida, hogar de antiguos dioses como FRACAS, QUADRILLE y GUERLINADE. La conexión entre ellos fue instantánea, con KOKORICO sintiendo un inesperado instinto protector hacia el joven.
KOKORICO le descubrió a Josesan un higueral único en Maracaibo que exhalaba un aroma cautivador, además del Patchouli indio, adaptado a las junglas colombianas con su fragancia a tierra mojada y madera seca. También le introdujo al vetiver de Guadalupe, con su olor a tierra y vegetación que revitalizaba el espíritu.
En las alturas de los Andes, Josesan se deleitó con el aroma profundo de cedros antiguos, y en Guayas, Ecuador, descubrió el cacao más intenso y seductor, un aroma que transformaba la piel en una fragancia embriagadora. Durante su viaje con KOKORICO, Josesan se impregnó del aroma divino del cacao, olvidando momentáneamente su misión.
Se dice que Josesan jamás olvidará las lecciones de su maestro KOKORICO, aunque viva mil vidas.
Aunque generalmente no me inclino por este tipo de aromas, debo admitir que este perfume es bastante único para mi gusto.
Se destaca notablemente en la línea de Jean Paul Gaultier, aportando una novedad refrescante.
La esencia de cacao se siente auténtica y dominante, es el aroma de cacao más intenso y genuino que he experimentado en un perfume.
No obstante, el aroma de la hoja de higuera es demasiado intenso para mi gusto. No es algo que me agrade, especialmente porque tengo una higuera en casa y su olor nunca me ha gustado, aquí se hace bastante presente.
Cuando me aplico este perfume y cierro los ojos, me siento transportado a un campo lleno de higueras, con un toque cercano al cacao.
Espero que Gaultier siga tomando riesgos y nos sorprenda con más creaciones originales como esta, dejando atrás las versiones continuas de Le Male.
El perfume tiene un rendimiento decente, durando alrededor de 5 horas, con una estela moderada.
La mejor parte fue que este año, un ser querido me regaló no una, sino dos botellas de este perfume. Una estaba completamente intacta, y la otra apenas la abrí para capturar esa fragancia tan distintiva y fresca. ¡Avisen si les interesa!
¡Me encanta este perfume! ¿De dónde eres? Yo soy de Argentina, mi correo es [email protected]
Es interesante notar cómo cambian las percepciones… Parece que cuando un perfume es nuevo, las opiniones tienden a ser o negativas o simplemente pasivas. Pero curiosamente, una vez que se deja de producir, de repente todos lo consideran una joya. Da qué pensar.
Soy seguidor de los perfumes de Annik Menardo, pero tengo que admitir que Kokorico no ha sido de mi agrado. Sí, es cierto, la crítica de @cosmoloid me hizo reír porque acertó en puntos muy específicos que seguro hacen reflexionar a muchos, pero personalmente, Kokorico y yo no conectamos del todo. No diría que es una fragancia mala, simplemente creo que llegó en un momento complicado y bajo el ala de Jean Paul Gautier, una marca cuyos productos han cambiado mucho en la última década, lo que posiblemente no jugó a su favor. Para ponerlo de manera sencilla, es como comparar un antiguo todoterreno, útil pero básico, con los estándares actuales de vehículos llenos de comodidades y tecnología que no necesariamente hacen falta para cumplir su función pero que sí definan el mercado actual; simplemente, no encajaría en el gusto de la mayoría hoy en día. Lo que distingue a Kokorico es su claro aroma a cacao, el cual es genuinamente amargo, y se complementa con el toque también amargo de la higuera, evocando esa sensación verdadera y natural, aunque para algunos puede ser algo intenso o desagradable. Además, se perciben notas de pachulí y vetiver que añaden un fondo amaderado y terroso, acompañando sin opacar. Es un perfume con carácter, que o bien te conquista o te abruma, y parece que en estos tiempos, lo segundo pesa más. Quizás si Kokorico hubiese surgido en otro momento, con otro nombre, o incluso bajo otra casa, su historia sería diferente. Aunque no es de mi total agrado, no puedo negar su calidad y entiendo por qué hay quien lo valora. Su duración es buena y la proyección, adecuada.
Descubrí un perfume de JPG que ya no se encuentra fácilmente, pero su calidad y singularidad siguen estando a la altura. Es un aroma profundamente intrigante y misterioso, lo cual lo hace increíblemente atractivo.
Desde el primer momento, te envuelve con una nota de cacao amargo y terroso que, al encontrarse con el pachuli, crea una mezcla audaz y provocativa. Lo que más me atrapa es la etapa final, cuando se suaviza con toques amaderados del cedro, redondeando la fragancia y dándole un carácter único.
No estoy muy al tanto de su historia o por qué dejó de producirse, pero la botella es un objeto de colección en sí mismo. Me trae recuerdos de un tío que lo usaba hace años, y hasta el día de hoy, no he encontrado nada que se le compare.
Encontré este perfume en una tienda de segunda mano en diciembre a un precio increíble de 40 dólares, pero al final tuve que venderlo. Durante el último mes, lo estuve usando bastante seguido y definitivamente he llegado a la conclusión de que no es para mí. Su aroma es demasiado intenso, la mezcla de higuera, vetiver y cacao le da un toque anticuado; prácticamente todo el mundo en mi entorno coincidió en que tenía un aroma a antiguo. Incluso lo probó mi pareja y mi familia, pero a ninguno les convenció. Personalmente, no me disgustó del todo, encontré que el aroma era un poco más tolerable una vez asentado, a diferencia del inicio, que me recordaba al olor de la pintura fresca. Además, no logro imaginar una situación o un conjunto de ropa que combine bien con este perfume, sin correr el riesgo de incomodar a alguien con el olor. Sin embargo, es justo reconocer que la durabilidad y el alcance del aroma son excepcionales; los perfumes antiguos realmente tenían una duración impresionante. Estoy agradecido por la experiencia de poder probar una fragancia descontinuada tan única en 2024. Fue toda una aventura para el olfato, aunque no es un aroma que elegiría usar de nuevo. Entiendo perfectamente por qué dejaron de producirlo.
Desde el primer momento en que probé Kokorico de Jean Paul Gaultier, supe que tenía algo especial. La mezcla de las frescas hojas de higo con un toque especial de cacao me capturó al instante, llevándome a un viaje olfativo que se profundiza con un núcleo fuerte y amaderado. A medida que se asienta, el pachulí junto al vetiver le confiere ese toque misterioso y envolvente, haciéndome sentir único. Lo que realmente sella el trato es su presentación original, ese frasco que imita una cabeza masculina, tan distintivo como su aroma. Para quienes desean dejar una huella inolvidable con su presencia, este es sin dudas el perfume a elegir. Definitivamente, se ha convertido en uno de mis favoritos por su carácter intensamente atrayente y elegante.
Este perfume realmente capta la atención. Tiene una fragancia que balancea lo dulce, lo picante y lo refrescante, creando un aroma irresistible que, por algún motivo, encanta especialmente a las mujeres. Curiosamente, una vez me siguieron hasta el baño para preguntarme qué perfume llevaba. Definitivamente, este aroma no pasa desapercibido. Además, dura muchísimo tiempo, así que un poco va muy lejos. Lo recomiendo enormemente.
Definitivamente, Kokorico es una fragancia que rompe esquemas. Se distingue por ser una creación excepcional de Jean Paul Gaultier, cortesía del ingenio de Olivier Cresp y Annick Menardo (gracias a este perfume conocí a Cresp).
Su aroma inicia con un distintivo toque oscuro de notas verdes, seguido de una esencia única de chocolate amaderado, lo que lo convierte en una opción más íntima, pensada para disfrutar personalmente antes que para impresionar a los demás. Es sencillo de usar, ideal para noches o días de clima templado a frío. No podemos dejar de lado su envase, que se transforma en un objeto de colección por sí mismo. Realmente creo que estaba adelantado a su tiempo, en una época donde la gente simplemente olía los perfumes sin detenerse a analizar las notas o la composición. Es una lástima que ya no esté en producción; ojalá Jean Paul Gaultier considere relanzarlo, al igual que hicieron con Gaultier 2.
Si consideramos a Fleur du Male como el ‘unicornio blanco’, sin duda Kokorico sería el ‘unicornio negro’ en mi opinión.
Ha sido mi regalo de Reyes. Una locura, la verdad. Conseguí por Internet una botellita con su cajita y todo por un precio ridículo y no pude resistirme. Otra obra maestra de Menardo y Cresp. ¿Será Menardo la perfumista más infravalorada de la historia? Yo creo que sí.
Amor desde el primer momento. Una fragancia diferente y cautivadora que te enamora y engancha a su dulzura agreste. Tuve la suerte de comprar una botella de 100ml sin leer reseñas, casi por instinto. Su aroma me transporta al fondo de la casa de mi abuela, con las higueras después de regar la tierra. Al principio huele verde, extraño y fuerte, pero al secarse sale la nota deliciosa de hojas de higuera. Luego aparece la mezcla de tierra húmeda y vetiver exquisito. El pachulí y el cacao, fuertes y polvosos, se combinan perfectamente. El cedro me recuerda al de Loewe, pero este es 100 veces mejor. Aunque parece lineal, muta constantemente y en la piel adecuada tiene gran rendimiento. Es el perfume más delicioso que he probado. Me sorprende gratamente y me da gusto tenerlo aunque esté descontinuado. Lo calificaría 10 en aroma, 8 en duración y proyección, 9 en versatilidad. De tanto usarlo llego a saturarme, así que lo guardo para el frío.
Kokorico, uno de los perfumes más únicos de su clase. Una obra maestra de JPG, gran creación de Olivier Cresp y Annick Menardo (conocí a Cresp por este). Su apertura verde es muy oscura, con un toque de chocolate amaderado único que lo hace para uso personal, no para que lo gusten terceros. No es muy complicado de llevar, nocturna y para días templados o fríos, sin mencionar que la botella es pieza de colección. Creo que fue muy adelantado a su época, cuando los perfumes solo se olían y no se analizaban notas. No convenció por ser de calidad nicho (es complejo). Recomiendo olerlo al menos una vez en la vida; es nicho en marca comercial y no es para comprar a ciegas. Qué pena que se descatalogara, ojalá JPG lo relance como con Gaultier 2. Si Fleur du Male es el unicornio blanco, este es el unicornio negro.
Me encanta este perfume, algo lejos de los últimos lanzamientos y eso se agradece. Es verdad que tiene muchos años desde su lanzamiento, pero lo disfruto mucho y poco, ya que está descontinuado. ¿Soy el único que le encuentra parecido al Only The Brave Tattoo de Diesel? Se parecen bastante; tengo ambos y cuando me aplico uno siempre me recuerda al otro.
Es un perfume súper exquisito. Es un tono dulce, especiado y fresco, una mezcla que a las mujeres las vuelve locas, no sé por qué. Una vez, en un baño público de hombres, entró una mujer detrás de mí para preguntarme qué llevaba puesto. Tuve que salir corriendo. Eso gracias a esta bestia de perfume. Tiene un rendimiento a modo indú. Recomendado al millón.
Logré conseguir un decant de Kokorico gracias a un forero muy amable que me compartió sus tesoros descontinuados. El perfume abre con una explosión de chocolate amargo terroso y hule, la mezcla de cacao y hoja de higuera. Es un olor extraño pero agradable y adictivo. El cacao desaparece rápido, sustituido por un vetiver leñoso y un pachulí terroso y algo ahumado. Al secarse, el aroma vuelve al cacao, que unido al vetiver y pachulí me tiene enganchada a la muñeca. En la fase final, pachulí y cacao pierden importancia y el protagonista es un vetiver leñoso muy masculino. La progresión es rápida, pero dura unas 8 horas con buena proyección en las primeras 3. Lo veo unisex tirando a masculino (por la fase final), ideal para estaciones templadas o invierno. Aunque sus notas son comunes en la perfumería masculina, no he oído nada parecido. Si no estuviera descontinuado, me haría con una botella. Agradable: 9/10, Interesante: 9/10, Versátil: 7/10, Original: 8/10.
Chocolate azteca. Compré a ciegas porque la botella estaba enlatada y era la única. No pude resistirme al pachulí, una de mis notas favoritas, y al hecho de ser de Oliver Cresp (creador del Ángel) y Annick Menardo. Los aztecas bebían xocolatl, una mezcla terrosa, amarga y picante. Al aplicarlo, siento como si me espolvorearan con cacao en polvo. También huele a vino tinto y corcho húmedo, con un toque cálido y especiado. Las hojas de higuera aportan verdor y acidez. El pachulí y el cedro entrelazan todo con humedad. Si aguzas la nariz, el pachulí destaca. Tiene misterio y diablura, tanto en el concepto como en la botella: perfil masculino severo, letras rojas sobre negro, y reflejos psicodélicos si la miras a contraluz. Es una fragancia oscura, como la tierra fértil, la cáscara de higo o el chocolate negro. No tiene notas chillonas, sino graves y agrestes. Es un jardín de noche, iluminado solo por la luna. No brilla ni irradia, sino que permanece en la penumbra cerca de ti, como una sombra misteriosa. Longevidad: más de 7 horas.
Le quiero, de dónde eres. Yo soy de Argentina, [email protected
¡Qué perfume más extraño! No sé cómo catalogarlo; la mezcla de cedro y pachulí me resulta contradictoria y provocativa, un híbrido masculino-femenino. Al inicio es más femenino, muy verde y un poco irritante, un verdor salvaje y primaveral. El cacao añade más contradicción con su toque gourmand en la media, que no sé si encaja bien con lo verde. Al secar, da un giro sorprendente: se vuelve amaderado y masculino por el cedro, aunque el pachulí persiste. La nota de higuera no huele a fruta madura, sino a hojas frotadas, algo irritante que recuerda al geranio.
¡Qué cambian los gustos! Antes no me gustó, quizás no la entendí. Con el paso de los años la probé de nuevo y fue otra experiencia totalmente distinta. Huele diferente, se sale de lo comercial (quizás por eso la sacaron). Me gustaría que durara y proyectara más porque la disfruto mucho. No parece un Gaultier ni de lejos. Ojalá vuelva como hicieron con Gaultier 2.
Si miran el resumen de los perfumistas, verán que usan notas dulces, típico del ADN de JPG. Dura más de 10 horas y es bastante lineal. Al principio huele a hoja de higuera y cacao, luego el cedro se pronuncia dejando un olor polvoroso, achocolatado, herbal y amaderado. Es una fragancia masculina, de uso nocturno y para cualquier clima. Muy buen perfume de la firma. Duración: 9/10, Versatilidad: 7.5/10, Proyección: 7.5/10, Fijación: 9/10, Estela: 8/10, Olor: 8/10. Total: 8.5/10. Me parece diferente y de calidad.
Lo probé hace años y no me llamó mucho la atención. He vuelto a toparme con él estos días y me ha parecido mejor; probar muchas fragancias ayuda. Noto el cacao amargo con una base picante notable. La duración y estela son medianas y evoluciona bien en la piel. Lo siento terroso y oscuro, como en una habitación con poca luz, pero agradable si le das tiempo. Es algo no muy convencional, un aroma controvertido y extravagante no apto para todos, pero si te atreves a probarlo intensamente descubrirás su encanto magnético.
Kokorico de JPG es cautivador, fusiona notas cálidas y seductoras. Su apertura vibrante de hojas de higo y cacao evoluciona a un corazón amaderado y masculino. La base de pachulí y vetiver le da profundidad, creando una experiencia única. Con su frasco distintivo de cabeza masculina, es una declaración audaz y sensual que perdura. Ideal para hombres que quieren destacar con un aroma inolvidable, uno de mis favoritos, realmente afrodisíaco.
Kokorico es una propuesta rara y difícil de componer, pero logra equilibrar notas dispares sin abrumar. Las notas parecen generosas, dando a cada una su momento de brillo en un tono oscuro. El desarrollo es como un viaje alrededor de un punto fijo, llevando por tierras diversas hacia una maduración sólida y oscura. Es amargo, dulce, húmedo y seco, amaderado y terroso. Alguien dijo que huele a tierra mojada y tiene razón, pero con matices dulces que lo hacen rico y ambivalente. El vetiver es sutil, apoyando al cacao y al pachulí. Es un perfume orgánico y vivo que muta y late. Puede ser difícil para quien prefiere perfumes sencillos, pero cautiva a las mentes abiertas que buscan oscuridad seductora. Evoca la escena de Match Point, bajo la lluvia. Aroma: 8/10, Estela: 6/10, Duración: 6/10, Versatilidad: 6/10.
Debo reconocer que soy fanático de la mayoría de creaciones de Annick Menardo. Dispuesto a comprar fragancias descontinuadas que aún podía encontrar en las tiendas de mi país, fui por Kokoriko. Al ponerlo en mi piel supe perfectamente por qué la descatalogaron: para el año que salió y los estándares de Gaultier (especialmente en tiempos de Puig), esto es una ‘rara avis’ en su ejército de ‘Le Males’. Es un perfume que podría ser de nicho, oscuro con un gusto terroso casi orgánico. Abre con un combo de cacao-pachulí que se mantiene toda su vida; el cacao aquí no es dulce, las semillas tostadas y ralladas tienen un olor amargo y polvoriento, acentuado por el pachulí y un vetiver natural y orgánico. No conozco las hojas de higuera, pero sin dudas esta fragancia combina el polvo de cacao y pachulí con un toque verde, afilado y agreste, casi lechoso y para nada dulce, sobre una base levemente amaderada de cedro. Los componentes están muy bien balanceados, ninguno sobresale, todos danzan al unísono. La vida es bastante lineal con una duración decente y proyección moderada, perfecta para uso nocturno en cualquier época. Su frasco nunca me pareció muy atractivo, igual que la equivocada campaña con Jon Kortajarena emplumado que no tiene nada que ver con lo que esconde este oscuro cristal en forma de rostro (dicen que es el perfil de Gaultier) y que, curiosamente, al verlo de espalda sale la silueta del icónico Le Male. 100% recomendado para quien busca algo fuera de lo común, de concepción de diseñador pero de alma nicho.
El patito descontinuado y muy original de JPG, pero sin bajar calidad ni originalidad. Muy contrastante y oscuro, eso lo hace seductor. Abre con cacao amargo y terroso que luego se une al pachulí en una combinación irreverente. Mi fase favorita es el secado, se vuelve amaderado por el cedro y lo demás es complementario. No sé la historia ni por qué la descontinuaron, pero la botella es un must have; la oía mucho a un tío hace años y no he olido nada similar desde entonces.
Tuve la oportunidad de probar Kokorico cuando salió en 2011, gracias a la señora de la droguería de mi pueblo que me hacía recomendaciones; esa droguería ya no existe, ni yo soy igual que entonces. Vivía soltero, lanzando colillas al suelo, con fines de semana de estupideces sin dormir y trabajando de mañana con mi gato por las noches. Entonces no me gustó, no me dijo nada y no recuerdo por qué, pero se lo regalé a mi hermano. Hace meses me hice con un frasco y lo he estado probando. Sí, pienso que Kokorico es un buen perfume. Pero incluso con una vida más estable y madura, me sigue sin parecer nada apasionante. El cacao en realidad no lo acabo de encontrar; lo que veo es un tono herbal de hoja de higuera, chispeante, casi carbonatado, con matices dulces y pachulí. Poco más. Es bastante suave, quizás demasiado, aunque tiene una duración decente. Podríamos decir que es minimalista: cuatro notas resultonas bien puestas y un aroma agradable y más o menos original. Pero quizás sea demasiado parecido a Burberry London o a Antonio Banderas Secret Temptation. Mi impresión es que gran parte del problema es cuándo ponérselo: no es informal, pero tampoco formal. Su espíritu es claramente de noche, pero su tibieza le impide abrirse paso ante grandullones como One Million. Es como si estuviera un poco desencajado. Totalmente disfrutable, pero vete a saber cuándo. Aunque lo recomiendo y pienso que vale la pena, personalmente opino que propuestas como Le Male o Fleur du Male están a años luz.
Fragancia espectacular y distinguida. Creo que es uno de los aromas más subestimados del mercado. ¿Cómo no lo encontré antes y por qué solo ahora, en un periodo tan decadente como el actual? Lo encuentro oscuro, profundo, exótico y quizás algo misterioso. Tengo la impresión de que el extraño diseño de la botella no va de la mano con la espectacularidad de su aroma. Lo asocio a perfumes como Guerlain Instant pour Homme y Patchouli Rêminiscence, pero algo más moderno. Solo le pediría un poco más de proyección o sillage. Si no, sería un 10.
El cacao amargo es el rey aquí, con un toque terroso y súper original. Ideal para el invierno, pero lamentablemente ya no la encuentro, la descontinuaron.
Curioso pero se repite… Las reseñas cerca del lanzamiento van de negativas a indiferentes, y cuando está discontinuado resulta que es obra de arte. Para reflexionar.
En general me gusta Annick Menardo, pero Kokorico no es su caso. Me hace gracia la reseña de @cosmoloid que dio en el clavo y debería avergonzar a más de uno. Yo debo decir que Kokorico no es santo de mi devoción. No es mala fragancia, pero tuvo mala suerte de nacer en una época incomprendida y en una casa equivocada. Es como vender un todoterreno de los 70, cuadrado y lento, hoy en día; nadie lo compra porque no es ergonómico para la vida moderna. Kokorico tiene cacao realista, amargo, y higuera resinosa que compite con el fruto maduro y puede molestar. El pachulí y vetiver lo acompañan. Es un aroma que te domina o te domas, nada popular hoy en día. Si hubiera nacido 20 años antes o con otro nombre, quizás seguiría a la venta. Duración buena y proyección decente. Personalmente no me gusta, pero reconozco que es buena y me alegra que haya gente que la aprecie.
Muchas gracias, Marcus. Acabo de leer una entrevista al jefe de Puig, que dijo que al comprar Gaultier cargaron todo lo que no funcionaba y dejaron solo Le Male y Classique. No estaría mal que se preguntaran por qué fallaba, ya que Kokorico, Gaultier 2 y Fragile eran excelentes y rompedores. Por cierto, anuncian un nuevo perfume de hombre bajo Puig, y me espero lo peor viendo lo que han hecho con el nuevo Le Male.
Concuerdo que pertenece a la familia de London o ST, pero lo que se dice parecido, no sé, hasta ahí. En cambio, lo encuentro muy parecido a L’instant de Guerlain EDT. Y personalmente, me quedo con esta última.
¿Cómo describir semejante obra maestra cuando ni siquiera sus creadores la entendieron en su complejidad? Solo puedo decir que lo intrínseco e idealista de su alma posee notas que te desequilibran, es un derroche de especias que confunden. Amaderada, aromática, sensual son algunas de sus características. Lo tuve y, aunque con los años, lo conservo. Ya queda poco; si algún día se acaba, no tendrá quien lo reemplace.
¿Cómo hay flankers insulsos que siguen vendiéndose y esta joya de la perfumería se descontinuó? Por el precio que lo venden, no hay otra que comprar sus equivalencias hasta que alguien de esa casa se vuelva loco y decida que este perfume vuelva al mercado. Huele a rico cacao, con pachulí y vetiver, todo muy bien balanceado.
Lo mejor es que un familiar me dejó dos botellas este año: una sellada y otra apenas abierta para disfrutar de ese olor tan único y vigente. Si alguien lo quiere…
Mi segundo favorito, Kokorico de JPG, es raro al principio pero magnético. Es un aroma masculino y, corrigiendo a Olivier Cresp, sí es afrodisíaco, como un chocolate de muy buena calidad con un olor propio y masculino.
Oye, esto es súper nicho para lo que ahora se considera nicho. Se le adelantó a su tiempo. No es mi estilo, huele a cacao amargo con hojas de higo y maderas. Es lo que usaría una choni rainbow brony para llamar la atención con su peluca de colores metálicos de carnaval. O la novia de Chucky en su cita. O una Florencia de la V en una noche loca. Quizás lo relancen con otro nombre. El cacao en perfumes es difícil porque si no se maneja bien, se vuelve vulgar.
Me gusta. Sale cacao y pachulí con un corte verde de hoja de higuera que equilibra todo. Cuando baja el verde, sigue el combo cacao-pachulí evolucionando hacia lo amaderado, destacando el vetiver con toques de cedro y algo dulce que me recuerda a Burberry London, quizás la mimosa. Es masculino. También huele mucho a L’instant de Guerlain, pero me gusta más esta. Huele bien, pero se queda a ras de piel muy pronto. Falta rendimiento. Para otoño e invierno, más para noche que para día. Longevidad y estela moderadas.
Una verdadera bestia esta fragancia. Hablan del chocolate, el cacao, etc. La vedette de Kokorico es el vetiver, ese aroma terroso, dulce y amaderado que queda flotando en el aire después de que se volatiliza todo el perfume. Felicitaciones, me saco el sombrero.
Es una crema con polvo de cacao intenso, no amargo sino dulce, sensual, casi sexual. Cremoso y dulzón, al principio no pareció masculino sino unisex sensual, pero al intensificarse el higo y la crema dominan con toques secos y masculinos. Le veo similitud con Tom Ford Extreme Noir. Tengo ambos: el Xtreme huele dulce, cítrico y chillón, mientras Kokorico es un dulce cremoso sexy y más masculino. Una hora después, el cacao fuerte que mencionan no lo detecto; es un polvo de cacao diferente, presente pero disimulado, dejando una leve estela. No es terroso, sino cálido y cremoso. A pesar de las diferencias en frasco o nombre, tiene el DNA de Jean Paul Gaultier: ese toque sexual, característico, dulce y avainillado.
Lejos de mi estilo habitual, tengo que reconocer que es muy original en todos los sentidos, al menos para mí. MUY diferente al resto de la colección de Jean Paul Gaultier, pero supongo que eso es bueno. La nota de cacao es pura, rica y muy fuerte, el cacao más intenso que he probado en un perfume. También huele demasiado a hoja de higuera, que personalmente odio; tengo una en mi jardín y el olor de sus hojas me repugna, y aquí se nota muchísimo. Al ponerme el perfume y cerrar los ojos, siento que me llevo al campo lleno de higueras junto a un frasco de cacao. Ojalá Gaultier se arriesgue de nuevo con fragancias originales como esta y deje de sacar los flankers de Le Male (ya está bien!). Estela y duración moderadas, unas 5 horas.
Anoche soñé que volvía a MANDERLEY… hoy he soñado que me reencontraba con mi maestro KOKORICO. Kokorico era hijo de Jean Paul Gaultier y de una criolla de Martinica. Siempre fue el ‘garbanzo negro’ de los Gaultier, una familia de Grasse de toda la vida. Debió su nombre a un primer amor de su padre, oficial en Moulins, que se enamoró de Gabrielle, alias COCO, que cantaba en La Rotonde. Tan prendado quedó Jean Paul que al nacer su primer hijo le llamó KOKORICO. El espíritu aventurero de Kokorico le hacía emular a los corsarios, llevaba pañuelo pirata, un guacamayo en el hombro y un parche en el ojo. En un viaje a La Española conoció a Josesan, un estudiante de perfumería en Córdoba buscando fortuna. Josesan buscaba una ciudad perdida en el Orinoco donde veneraban a dioses llamados FRACAS, QUADRILLE y GUERLINADE. Se hicieron amigos porque aquel joven, con más pájaros en la cabeza que hambre, despertaba un instinto paternal en Kokorico. Este le mostró un árbol de higuera singular de los acantilados de Maracaibo, con un aroma acre y áspero que hipnotizaba a los pájaros. También le enseñó el patchouli traído de India, que en las selvas colombianas olía a tierra húmeda y madera seca, a veces dulce, a veces trementinoso. Conoció el vetiver de Guadalupe, terroso y herbáceo, y los cedros milenarios de los Andes, resinosos y balsámicos. Pero fue en Guayas, Ecuador, donde Josesan olió el cacao más intenso de su vida: oscuro, denso y hechizante. Al tocar la piel se volvía sensual, cálido y adictivo. Al recorrer aquellas plantaciones, todos los poros se impregnaban de ese cacao, regalo de los dioses a los indígenas, hasta que Josesan olvidaba su búsqueda. Se cuenta que Josesan nunca olvidará lo aprendido de su maestro KOKORICO.
¿Qué pasó contigo, Kokoriko, para viajar por el mundo sin pena ni gloria? Una mala campaña de marketing, un nombre confuso y un diseño básico. Lo peor fueron los creadores, que al ver que no funcionaba, no intentaron arreglarlo. Pero lo que hay dentro es oro: terroso, especiado, verde y seco, terminando en cacao y madera con un toque de incienso. Las notas bailan sin parar, a veces huele a trufa recién sacada, otras al suelo de un gallinero. Tiene personalidad y te hace imaginar escenarios. Es como dos tierras separadas por un océano: la higuera española y el cacao precolombino. Evoca monasterios húmedos o camarotes de carabelas llenos de botín. Es un aroma difícil, sugerente y exclusivo. Duración buena, pero en verano es una locura.
Antes de opinar, quiero felicitar a Espartaco por su reseña, precisa y acertada en sus comparaciones. Solo añadiría que en Kokorico hay cruces interesantes, como el vetiver, que me recuerda a Encre Noir. Como dice Espartaco, no es un vetiver empachoso, sino una mezcla de ingredientes viejos. Kokorico parece más formal y refinado, nada que ver con el marketing que prometía algo festivo y andrógino. Enfoque equivocado. Derrama una tesitura abstracta y etérea, sobria y masculina, como el espíritu de un bosque maduro antes de las lluvias. Su cacao parco sobrevive a una sequía y despide los últimos aromos de una primavera boreal antes de que empiece a llover. Me ha gustado y es perfecto para usos sobrios, un remanso en la oficina. Denota carácter formal y adulto. Lamento que no haya tenido el éxito que se merecía, algo que ha pasado con muchas fragancias que deberían estar aquí hoy.
La hoja de higuera y el pachulí dan un golpe seco y terroso, mientras el cacao aporta un lado gourmand sin ser dulce. Es lineal pero una mezcla top 10. Tengo la botella de 100ml b.p.i, una joya que ya no volverá a verse; de mis primeros perfumes, me trae recuerdos únicos. Rendimiento brutal: las dos primeras horas es una bomba 💣 y dura 8 horas.
La salida es potente. Nunca probé el licor de higos, pero me imagino un olor similar. Al secarse, recuerda a L’Instant de Guerlain. No sé qué tienen los perfumes de Annick Menardo que me enganchan; Body Kouros, Xeryus Rouge y este Kokorico son espléndidos. No lo usaría en verano, podría asfixiar. No es elegante, pero dentro de su carácter agreste es original y de calidad. Creo que está descontinuado, pero aún se puede encontrar online.
Cuando me la pongo no paro de olerme el brazo disfrutando de este aroma único. Es de uso personal, diferente y exclusivo. Nada comercial, qué pena que la descatalogaran. No me aguanta mucho en la piel y la proyección es baja; hay que reaplicar y poner al menos 8 sprays para sentirlo. No es tan fuerte como Le Male Elixir, que con dos sprays dura el día. Pero ese cacao, esa higuera… mmm. Me pone de buen humor. Un perfume para disfrutar uno mismo.
Si existiera una revista exclusiva de perfumería y yo fuera su editor, publicaría una portada confrontacional pero verídica: ‘Puig S.A., asesinos del prestigio’. No entiendo cómo JPG, Miuccia Prada o Valentino Garavani dejaron sus casas en manos de exterminadores; lo hubiera esperado de Carolina Herrera o Paco Rabanne, pero no de ellos. Miren cómo reformulan y descatalogan a su antojo por priorizar el comercio y vender a las masas. Kokorico es el colofón de JPG antes de caer en la nueva era de lo convencional.
Pufff, no sé… El parecido con London o Secret Temptation se me hace inexistente. Hombre, 1 Million huele más chillón, pero solo 10-15 minutos porque luego se viene abajo y es otra tonka tostada. Kokorico creo que tuvo un gran defecto. Huele a muchos componentes que declara, como los clásicos: el pachulí huele a pachulí, el cacao a cacao y el vetiver da ese matiz terroso que debe ser. Todo esto desentona con los perfumes de su tiempo; buscar una nota nítida y decente es como buscar una aguja en un pajar. Es como pretender oler a azahar en Fleur du Male, je,je. Ojo, sin parecerme una obra maestra, sí me parece destacable por lo comentado y porque, a diferencia de muchos de su época como 1 Million, Kokorico está equilibrado en todas sus fases.