Para mujeres
L’Air du Temps Nina Ricci
Acordes principales
Descripción
L'Air du Temps de Nina Ricci es una fragancia atemporal que evoca la pureza y la elegancia clásica. Lanzado en 1948, este icónico perfume ha cautivado a generaciones gracias a su sofisticada mezcla de notas florales y especiadas. Al primer contacto, la fragancia revela una fresca apertura de bergamota y durazno, seguidos por una atrayente atomización de clavel y neroli, que le otorgan su característico aroma distintivo. El coqueteo entre el palo de rosa de Brasil y los aldehídos añade una dimensión inesperadamente moderna al bouquet inicial.
Progresando hacia el corazón del perfume, la composición se enriquece con el sensual jazmín, la suavidad del ylang-ylang y la profunda resonancia de la rosa, creando un mosaico floral que es a la vez vibrante y delicadamente seductor. Elementos especiados de clavos de olor, junto con notas verdes de romero, se entrelazan sutilmente, aportando una calidez que invita al acercamiento.
L'Air du Temps finaliza su recorrido olfativo con una base rica en musgo de roble, almizcle y sándalo, dejando un rastro reconfortante y duradero. El vetiver y el cedro aportan una sofisticación terrenal que realza la complejidad del perfume, mientras que el ámbar y el benjuí envuelven al usuario en un abrazo cálido e inolvidable.
Como símbolo de paz y libertad, el frasco adornado con palomas entrelazadas refleja la esencia y la elegancia eterna de L'Air du Temps de Nina Ricci, haciendo de esta fragancia un tesoro atemporal y una elección perfecta para las mujeres que aprecian la belleza clásica y la sutileza en su expresión más pura.
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Pirámide olfativa
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¡Acabo de probar una fragancia increíble, realmente clásica! Fue creada allá por 1948 y definitivamente tiene esa esencia atemporal. Al olerla, te encuentras inmerso en un jardín de rosas, claveles y diversas flores blancas – es como recibir un abrazo de naturaleza en pleno romance. A esta mezcla floral se le suman unas pinceladas de especias selectas y otros toques que realzan su belleza. Con el paso de las horas, la fragancia desarrolla un acabado suavemente atalcado que es difícil de olvidar. Es sutil pero duradera. Y ni hablar del diseño del frasco, que te captura con esas dos palomas en su tapa, todo un símbolo de belleza y paz.
AlexJoy123 comenta que este fue el primer perfume de marca famosa que tuvo, ¡allá cuando tenía 15 años!
Con la llegada de la primavera, imagínate que las jóvenes de antaño preparan un picnic, vistiendo sus mejores galas blancas. Se reúnen cerca del río, bajo un árbol emblemático, rodeadas de un ambiente lleno de risas y alegría. Mientras se divierten deshojando margaritas, las conversaciones se tornan hacia futuros romances y las celebraciones venideras, todo ello mientras una suave brisa juega con sus cabellos. Ahí es cuando algunas, vencidas por la tranquilidad del momento, permiten que el sueño las abrace. Este perfume evoca esos momentos de puro romanticismo, inocencia y regocijo, recordándonos una era donde la caballerosidad y la delicadeza eran el corazón de toda relación.
Este perfume realmente se siente como un favorito de toda la vida, algo que no solo yo admiro, sino que también capturó el corazón de mi mamá desde siempre. Hablando del frasco, estoy totalmente de acuerdo con lo que mencionó cupcake20, es una verdadera pieza de arte. La tapa adornada con palomas y el diseño mismo de la botella, que rompe con lo tradicional de los envases rectangulares o cuadrados, le añaden un toque sumamente elegante y distintivo, haciéndolo sentir único y especialmente femenino.
Un aroma atemporal presentado en un frasco encantador, creo que realmente apela a todos. Al usarlo, puedes estar tranquila de que tu presencia será agradable, sin ser abrumadora. Es un perfume que logra ser delicado pero al mismo tiempo duradero. Para mí, destaca especialmente por su exquisita nota de clavel.
Es ese tipo de fragancia que nos remite a los elegantes recuerdos de una distinguida dama de nuestra familia que lo llevaba.
Simplemente me fascina. Es un must en el tocador para esos días en que estás indecisa sobre qué ponerte. L’air du temps es una apuesta segura para cualquier momento. ¡Absolutamente cautivador!
Acabo de probar este perfume en la tienda y, a pesar de haber ido con altas expectativas por las críticas positivas que había leído, la verdad es que me decepcionó muchísimo. Simplemente no armoniza bien con mi piel; se siente demasiado intenso y tiene un aroma que me recuerda a las colonias de baja calidad y de otra época.
El comercial es bastante peculiar. El aroma es único y tiene su carácter, es agradable y acogedor. Sin embargo, personalmente, no creo que la adquiriría ya que me hace pensar en aceite para bebés.
Sin duda, este perfume se lleva la corona como el preferido de las damas en mi familia, un verdadero tesoro que evoca los dulces momentos de la niñez. Desde mi bisabuela hasta mi mami, ha sido la fragancia de elección, un lazo que une generaciones. Es de esos aromas que nunca fallan y que siempre termino obsequiando a mi mamá. Está, sin dudarlo, en mi lista personal de los indispensables. Lo sugiero a ojos cerrados para cualquiera que quiera sentirse parte de una tradición de elegancia y suavidad.
No pude convencerme de comprar esta fragancia, ni me veo usándola, porque aunque la encuentro hermosa y refinada, me llena de nostalgia. Esta sensación me resulta un poco triste y me pone incómodo. Simplemente, no logro sentir una conexión positiva con ella.
La verdad es que es un aroma excepcional… pero de alguna manera, se siente melancólico. Me hace sentir en un contraste de emociones. Es como estar frente a una obra de El Greco: impresionante, cargada de emoción y solemnidad, ¡una verdadera obra de arte! Pero a la vez, me llena de tristeza. Me trae recuerdos de momentos de despedida con seres queridos que ya no están.
No estoy de acuerdo en llamarla una fragancia de baja calidad. Para mí, es una creación complicada y elegante, capaz de evocar profundos sentimientos. Su calidad y duración también son destacables, y tiene una identidad única, diferenciándose claramente de otros aromas similares.
La imagino en personas que aprecian las antigüedades, los tejidos exquisitos, y el cristal fino, cuyos hogares están llenos de estas piezas; cada una cuenta una historia, y entrar a su hogar es como adentrarse en un lugar sagrado propio.
Llevaba desde 2005 sin reencontrarme con este aroma, es como volver a sentir la libertad, imaginar campos llenos de flores bajo un sol primaveral. Un perfume que define la esencia de la feminidad, suave y delicado, como un ángel en forma de perfume. Una verdadera representación de lo que significa ser femenina a través de una fragancia.
Este aroma realmente captura una esencia muy femenina, me recuerda a una mezcla suave de talco con tonos de clavel y otras flores blancas, lo que le da un toque clásico y hermoso. Lo veo ideal para aquellos que han pasado la barrera de los 50 años, dada su elegancia y sutileza. No es abrumador ni demasiado presente, lo cual lo hace perfecto para el uso diario. Eso sí, su persistencia es notable, pues su fragancia te acompaña desde el amanecer hasta que el día se cierra, garantizando que estarás envuelto en su aroma por horas.
Este perfume realmente captura una esencia vintage, con un toque floral y una frescura que me hace pensar en el emblemático Chanel no. 5, pero con una nota almizclada. Para mí, no es un perfume abrumador, sino más bien suave y aunque definitivamente lleva un aroma floral, se destaca entre los demás por no ser excesivamente dulce. Realmente se hace notar en cualquier lugar.
SelenaStars21 aquí. Me he dejado llevar por el aroma de L’Air du Temps, que parece flotar en el aire como un recordatorio de la tranquilidad y la esperanza que nacieron con el fin de un período oscuro de la historia. Este perfume es como un susurro gentil de otoño, que te envuelve en calma. Creo que tiene ese toque mágico que también encontré en L’Interdit, otra creación sutil de Fabris para Givenchy. Al probar la versión vintage, el clavel y la rosa se destacan, envueltos en matices acogedores de ámbar y gardenia. Sin embargo, la versión más reciente le da un espacio más prominente a las especias. A pesar de las diferencias entre ambas, L’Air du Temps mantiene su corazón. Es un perfume que trasciende el tiempo, uniendo clasicismo, equilibrio y suavidad, una combinación ganadora que explica su permanencia en el mercado a través de las décadas.
Simplemente elegante es cómo describiría este perfume. Es ese tipo de fragancia que nunca pasa de moda, suave pero distintiva, perfecta para la mujer que prefiere la elegancia clásica sobre las tendencias pasajeras y que deja una impresión duradera allá donde va.
Su esencia me trae aires florales mezclados con unos toques verdes y una suavidad característica. Hace poco lo volví a encontrar y su olor sigue siendo tan cautivador como siempre lo recordaba.
Acabo de probar un perfume que, a pesar de venir en un frasco precioso diseñado por el famoso René Lalique, definitivamente no es para mí. Aunque se presenta con una vibra romántica, la verdad es que me deja sintiendo algo desconectado. Tiene un toque que se me hace un poco ‘metálico’, dándole un aire frío y melancólico. Eso sí, tengo que admitir que su aroma dura un montón y se esparce bastante bien.
Estoy totalmente enamorada de este perfume y no acepto la idea de que sea solo para gente mayor. A mis 30, se ha convertido en mi esencia de cada día. Tiene ese aroma suave que recuerda al talco de bebé, mezclado con un toque de hierbas y ese fondo delicado de flores blancas que lo hace ideal para cualquier momento, especialmente para ir a trabajar. Lo mejor es que su aroma me acompaña durante todo el día y deja un rastro que los demás definitivamente notan. Incluso, una compañera de trabajo reconoció mi presencia por el aroma antes de verme. Mi hermana opina que se parece a Anais Anais de Cacharel, aunque según ella, este es menos dulce y tiene ese acabado empolvado que lo hace especial. Yo no he probado Anais Anais, así que no puedo comparar, pero quizás esta opinión le sea útil a alguien.
Clásico y siempre de moda.
Sofisticada, delicada, y con presencia. Perfecta para el día a día, deja saber que estás ahí, sin ser excesiva. Totalmente enamorada de ella para mi rutina diaria.
Mi reseña es simple y clara: sofisticado y sutil. Recuerdo que Air du Temps era el perfume que mi mamá usaba para darle un toque especial a nuestras noches importantes cuando era niña. Siempre me hacía sentir como una princesa. Ahora que soy mayor, finalmente decidí comprarlo para mí. Aunque ahora me da una vibra un poco más anticuada, no puedo negar que todavía conserva su sutileza y elegancia. Definitivamente, es un aroma perfecto para el día a día para quienes prefieren mantener un perfil bajo pero elegante.
Este perfume es simplemente una maravilla. Es la esencia perfecta para alguien que ama sentirse sofisticada y elegante, con ese toque de delicadeza y cultura. Huele a un jardín repleto de alhelíes y claveles, mezclados con un pequeño toque especiado de clavo de olor. Al olerlo, no puedo evitar pensar en la melodía de ‘Bouquet’, una pieza clásica de vals criollo peruano, que le da un toque nostálgico especial. El frasco también es una obra de arte, con su diseño de palomas que evocan paz y serenidad, complementando a la perfección la esencia de este perfume. Además, si alguna vez has experimentado el aroma de los labiales Encore de Avon de los noventa, te sorprenderá encontrar un aire similar aquí, probablemente debido a su ligero toque aldehídico. En definitiva, es una auténtica joya.
Este perfume me transporta de vuelta a esos veranos interminables caminando junto al mar en la Costa Brava, como solía hacer hace años… siempre he tenido un gusto por los clásicos que perduran en el tiempo.
Tras mucho tiempo, he regresado a este perfume excepcional que ya no se fija en la piel como antes. Tengo una versión antigua en mi armario, que aún conserva su intensidad, pero que está llegando a su final. Este aroma es tan especial para mí, me evoca una sensación de pureza y paraíso, difícil de explicar, pero definitivamente no es melancolía. Sin duda, el aroma del clavel en ‘L´air du temps’ me hace viajar en el tiempo.
Este es un perfume que ha sabido mantenerse en voga con el paso del tiempo, un verdadero icono de sofisticación y elegancia que no deja de ser sutil y refinado. Personalmente, tengo un vínculo muy especial con esta fragancia desde mi niñez, ya que es la preferida de mi madre. Ella lo reserva para momentos especiales, lo que me ha hecho asociarlo con su imagen siempre distinguida y elegante. Es más que un simple perfume; es una huella de momentos preciosos y de la elegancia innata de mi madre.
Hoy me animo a contarles esta curiosa anécdota sobre cómo un perfume, de una manera completamente inesperada, terminó siendo parte de mi colección. Durante unas vacaciones familiares, en las que por supuesto no podían faltar las maletas y esa bolsa mágica de mi mamá que parece tener todo lo que uno pueda necesitar (¡en serio, cualquier cosa!), me topé con un hallazgo sorprendente.
Esa bolsa siempre ha sido como una caja de Pandora para mí, nunca sabes con qué te vas a encontrar. En esta ocasión, buscaba algo (no recuerdo qué) en el compartimento donde mi mamá guarda sus perfumes de viaje, un lugar que creía conocer perfectamente. Sin embargo, entre los frascos familiares, mis dedos tocaron uno desconocido.
Al sacarlo, mis ojos no daban crédito. Leí ‘L´Air du Temps, eau de parfum, Nina Ricci’ en la etiqueta. Mi sorpresa fue tal que cuando mi mamá apareció, lo único que pude exclamar fue ‘¡Mamá, por el amor de dios! ¿Cómo es posible que nunca me hablaras de esta maravilla?’. Aunque lo más gracioso es que ella misma no recuerda cómo llegó esa botellita a sus manos. Solo sabemos que es una versión vintage y en miniatura. La verda es que incluso el frasco de 100 ml es una belleza en sí mismo.
Este perfume tiene un aroma que se balancea delicadamente entre la inocencia y la madurez, conectando ambas fases y despertando recuerdos de tiempos que muchos consideran los mejores de su vida. Te transporta a otro tiempo con su carácter nostálgico. La elección del nombre para este perfume no podría ser más acertada.
Tiene un aroma primordialmente floral y suave. Imagine un clavel finamente perfumado, con toques de sándalo, jazmín, violeta y un susurro de ámbar. Este perfume deja una impresión duradera, no por su intensidad, sino por su naturaleza íntima y personal. Es para aquellos que se perfuman por el puro placer de disfrutar su propia fragancia, considerando esa satisfacción como su mayor elogio.
No estoy segura si han reformulado este perfume desde su versión antigua, pero lo que sí puedo decir es lo que este aroma evoca en mí. Al principio era un desconocido, pero terminó siendo una reconexión con un pedazo de historia familiar, provocándome un fuerte sentimiento de déjà vu.
Mi mamá solía tener una versión mini de este perfume, y me quedaba mirando su frasco, especialmente el tapón con esas dos palomas tan peculiares. Cada vez que lo olía, me sentía abrazada por ella, como en los días de mi infancia.
No soy experta en aromas y me cuesta trabajo describirlos, pero para mí, este perfume era una mezcla perfecta de calidez y ternura, con un toque floral, especiado y a la vez suave y cremoso. Aunque era muy pequeña, me parece recordar que el aroma le duraba todo el día, volviéndose más delicado con el tiempo, pero siempre presente.
Lo interesante es que para mi mamá, este perfume no era nada especial, pero para mí significa todo. Es un recuerdo viviente de ella. Este perfume tendrá siempre un lugar en mi corazón.
La nueva versión no me convence tanto; se va rápido y ha perdido esa cremosidad, sintiéndose más fresca, más ligera, casi como si fuera una simple agua de colonia. Apenas puedo notar un leve toque de clavo. Aunque sigue siendo agradable, sin duda, prefiero la versión antigua y buscaré una botella para guardarla como tesoro.
Este perfume se siente como caminar a través de un jardín florido en pleno apogeo primaveral, con su aroma suave y envolvente. Hay algo atemporal y elegante en él, gracias a la mezcla de flores clásicas como el clavel, el jazmín, el iris, la gardenia y la rosa, las cuales dejan una impresión delicada y un poco polvorienta al final. Al usar L’air du Temps, es fácil imaginar momentos de pura belleza y simpleza, como la suavidad de la seda, la caída de pétalos de cerezo con la brisa, o una mariposa revoloteando en un prado lumínico. Este aroma no se debería reducir a una cuestión de edad; es más bien para aquellos que encuentran profundidad y placer en los placeres sencillos de la vida, que valoran cada instante como único y construyen su mundo a partir de la apreciación de lo cotidiano.
¡Hola! Soy angela27x, nueva por aquí, y aunque no sé mucho de notas en perfumes, para mí, son como poemas o caricias. Desde siempre, los perfumes han sido una parte importante de mi vida, y ahora busco ese aroma que me defina, una fragancia tan mía que sea mi firma personal. Entre sus reseñas encontré muchas maravillosas. Mi historia con L’air du Temps es bastante peculiar: la descubrí a los 7 u 8 años, cuando hallé una bolsa perdida en la calle. Dentro, mi madre y yo encontramos una botellita decorada con palomas que nadie reclamó. Su aroma me cautivó desde el primer momento y marcó el inicio de mi amor por los perfumes. Guardé esa botella como un tesoro entre mis recuerdos más preciados. Aunque se perdió con el tiempo, su esencia ha permanecido en mí. Leer sus reseñas me hizo revivir esos días de mi infancia, llenos de aventuras y secretos. Quizás L’air du Temps sea la fragancia que busco, pero lo que sí sé es que, gracias a Roxyfoxx y a Mediterranean, he recordado lo mágico y secreto que un perfume puede ser, especialmente ese que encantó mis días de niñez.
Este perfume me lleva a un viaje en el tiempo, es un aroma que combina elegancia con toques de nostalgia. Su mezcla de dulzura floral, especias suaves, y una base maderosa crea una sinfonía delicada que se siente tanto clásica como fresca, sin caer en ser demasiado intenso o anticuado.
La esencia principal que destaco es la del clavel, que le añade una capa de melancolía, como si evocara recuerdos delicados y momentos agridulces de la vida. Para mí, este perfume es como leer una carta amorosa de antaño, evoca la belleza trágica de los personajes de novelas clásicas, y deja un halo de dulce tristeza y nostalgia que persiste como un recuerdo lejano.
Es como una reflexión poética hecha fragancia, un homenaje a las emociones humanas más profundas, desde el amor hasta la melancolía. Cada vez que lo uso, siento que me envuelvo en los suspiros y sueños de tiempos pasados, como si estuviera rodeada por la belleza etérea de dos palomas blancas emprendiendo su vuelo hacia el horizonte distante.
Desde el primer momento que puse mis ojos en este perfume, me vi fascinada por su envase único y delicado, sin embargo, en la tienda no tenían una muestra disponible y sólo se vendía en un conjunto con crema para el cuerpo. Estuve tentada a adquirirlo sin probarlo, pero preferí hacer un pequeño trabajo de investigación primero. Me encanta todo el concepto detrás de L’Air du Temps, cómo las palomas simbolizan la paz y la libertad, haciéndome pensar que este clásico de Nina Ricci debe ser simplemente divino. No podía dejar pasar la oportunidad de probarlo cuando finalmente lo vi de nuevo en la tienda. Siempre he pensado que es crucial darle a un perfume el tiempo suficiente para apreciarlo correctamente, pero, para mi decepción, no fue lo que esperaba. Me quedé con un sentimiento de ‘realmente quería amarlo’. Aunque no es un mal perfume, siento que le falta ese chispeante ‘Joie de vivre’, esa vivacidad y alegría para ser verdaderamente sobresaliente. Me dio la impresión de ser una fragancia floral y aldehídica, con algunas especias tímidas y un intento de clavel por darle vida. Vale la pena explorar los aromas clásicos de grandes marcas como Chanel, Guerlain y Lancome, aunque solo sea por simple curiosidad. Cada vez que lo olía en mi muñeca, me imaginaba a una joven frágil, romántica y reservada, escribiendo su diario en el jardín. En resumen, es un perfume con un rastro suave pero persistente.
¿Cómo describir este perfume sin caer en clichés? Es, sencillamente, una joya olfativa que no pasa de moda, comparable solo con Arpège de Lanvin. Llevar este perfume te convierte instantáneamente en una dama de una elegancia y refinamiento sin igual. Su aroma te transporta a un atardecer en un jardín clásico, lleno de flores que, aunque empiezan a marchitarse, mantienen su esplendor; especialmente el aroma del clavel, que se impone delicadamente sobre notas de azahar, rosa, lirios, gardenia, nerolí y jazmín, y una base sutil de sándalo.
Alguien más ya lo mencionó, pero es cierto: todos hemos conocido a alguien que lo ha usado, ya sea una tía, una abuela, o una maestra, y siempre es alguien a quien recordamos con mucho cariño. Este perfume evoca recuerdos y tiempos mejores, ese es el poder de su nombre, tan lleno de poesía. Su empaque, con forma de ánfora y coronado por dos palomas, refleja la pureza y la elegancia clásica de este aroma inolvidable. Lejos de ser una fragancia simple, L’Air du Temps se destaca entre los perfumes contemporáneos por su complejidad y riqueza, un fiel testimonio de una época pasada, pero atemporal, ajena a modas pasajeras.
Al introducirse en los años cuarenta, estaba dirigido a jóvenes debutantes, pero hoy en día, parece encajar mejor con mujeres que han alcanzado una plenitud y madurez, que viven en armonía consigo mismas y el mundo. Es un perfume para aquellos firmes y serenos, que no necesitan seguir la corriente para sentirse seguros. No obstante, también podría complementar perfectamente a una joven con una belleza clásica y romántica, sensible y educada. Su aroma tiene una duración impresionante y es capaz de dejar una huella duradera.
A mi madre le queda de maravilla este perfume y se ha convertido en su firma olfativa desde hace años. Tiene un toque suave y encantador que en ella resalta de manera espectacular. Definitivamente, lo sugiero para mujeres que buscan una fragancia distinguida y sutil.
Recuerdo mis días trabajando en la sección de cosméticos de un conocido almacén. La remuneración dependía bastante de cuánto vendíamos y, en tiempos de bajas ventas, todos los empleados, siendo yo el único hombre entre ellos, nos congregábamos alrededor del mostrador de Nina Ricci. Empezábamos a rociar ‘L’air du temps’ alrededor, un acto que para nosotros se convirtió en un pequeño ritual de buena suerte, una manera mágica de atraer clientes. Nos gustaba pensar que el suave aroma a clavel y especias les susurraba, invitándolos a acercarse. Era un perfume que llegué a amar profundamente.
Este aroma ciertamente tiene una vibra única, me recuerda a un ambiente melancólico, casi como si estuviera diseñado para momentos solemnes.
La fragancia me agrada, no hasta el punto de fascinarme, pero sí me gusta. Personalmente no soy de las que piensan que los perfumes tienen edad (al fin y al cabo, cualquiera debería poder usar el aroma que le plazca, ¿verdad?), aunque con este en particular siento la necesidad de hacer una acotación. Si alguien me lo obsequiara, lo llevaría con alegría, pero no creo que estaría haciendo lo adecuado si lo comprara por mi cuenta. A mi parecer, no es una esencia que refleje juventud, no es que huela a antiguo, pero sí se percibe bastante grave y serio, careciendo de esa chispa juvenil.
No tiene ese toque picarón que suele acompañar la etapa joven de una mujer.
Encuentro que es más adecuado para una mujer que ha florecido completamente en la vida, que ha experimentado tanto tristezas como felicidades, y que no siente la necesidad de demostrar nada a nadie.
Desde luego, me vería usándolo cuando llegue a ese momento de plenitud.
Sobre las notas, lo que destaco principalmente es un aroma a clavel, con un ligero toque de jabón y maquillaje, terminando con un susurro de talco.
Podría ser solo mi opinión, y quizás hay quienes puedan iluminarme sobre el tema: ¿qué encuentran de especial en este perfume? Para mí, trae recuerdos de algo que ha estado guardado durante demasiado tiempo o de algo que simplemente no tiene esencia. Disculpen los entendidos en la materia, al admitir que no tengo conocimientos avanzados en perfumería, pero realmente no me parece agradable.
No cabe duda de que el empaque es una verdadera obra de arte, no hay discusión ahí. Me ha capturado por completo el aroma, que aunque trae un dejo de nostalgia, para mí resulta completamente encantador. Ese toque floral, puro y limpio, realmente me fascina. Es ese aroma a flores mezclado con la frescura del jabón y un suave toque de talco lo que lo hace excepcional. Como otros han mencionado, definitivamente este perfume escoge a su portadora. Dejando a un lado la cuestión de la edad (pues conozco a mujeres de 50 años que se decantan por Pink Sugar y 212 VIP Rosé), diría que está pensado para una mujer que ha alcanzado una madurez tanto mental como emocional, alguien que se siente segura de sí misma, es estable y destila elegancia. Es también una fragancia que ha conquistado a mi abuela materna, a alguna que otra tía y a varias maestras.
Mi pareja terminó regalándole a mi hermana un set de cinco pequeñas botellas de Nina Ricci. Por equivocación, terminé derramando ‘L’Air du Temps’ sobre mi mano y el suelo de la cocina. Tengo que admitir, aunque no me agrade, que la fragancia tiene una persistencia notable. Para mí, lo único que destaca es su aroma a jabón. Esa fue la sensación principal que me dejó, además de una leve jaqueca. Solo olor a jabón, por todos lados.
Soy MaraViajera19 y quiero contarles sobre el primer perfume que compré justo antes de mi viaje de fin de curso. Lo seleccioné siguiendo simplemente mi instinto, aunque reconozco que no fue el más barato. Pero créanme, no me arrepiento para nada. Tenía una esencia tan única y vibrante que dejó una huella en mí. Lo usé durante mucho tiempo y siempre lo voy a recordar como uno de mis favoritos.
Este perfume realmente me cautivó
Acabo de probar L’AIR DU TEMPS de Nina Ricci y simplemente es fenomenal. Tiene ese toque clásico de elegancia pero a la vez se siente fresco y actual, como si nunca pasara de moda. Espero que siga disponible por mucho más tiempo porque realmente es algo especial. Y ni hablar del frasco, ¡es precioso! Tanto lo que hay dentro como el envase en sí, son una maravilla. Le doy un rotundo 10. ¡Increíble! Saludos.
Llevo ya unos buenos años desde que L’Air du Temps llegó a mis manos por primera vez durante una Navidad, y desde entonces, se ha mantenido como uno de esos favoritos que nunca pasan de moda para mí, un verdadero emblema de lo que significa ser femenina.
El empaque es simplemente encantador, y tanto el aroma como su botella son dignos de admirarse.
Creo firmemente que este perfume posee esa rareza de provocar emociones y sentimientos genuinos en aquellos que realmente entienden y disfrutan de su esencia; en mi caso, me sumerge en una profunda sensación de calma y serenidad.
Descubrirás en él un mix floral de jazmín, gardenias, rosas y claveles con un toque picante, que junto al sándalo y al iris, le dan ese aire seductor, suavemente amaderado y abrazador, dibujando sobre la piel una estela de feminidad refinada y elegancia discreta.
Es una combinación sofisticada que se mantiene al margen de las tendencias efímeras, esto hace que L’Air du Temps sea un perfume que no todos sabrán cómo interpretar hoy en día.
Mi primer perfume de importación llegó a mis manos cuando tenía 15 años. Era una elegante botella de diseño antiguo con un cuello largo que todavía puedo visualizar. Su aroma me evoca una sensación de pureza e inocencia, destacándose especialmente el aroma a clavel. Aunque mis preferencias han cambiado con el tiempo, el hecho de que aún lo recuerde tan vívidamente habla de la impresión que me dejó.
Este perfume tiene un olor suave, como a flores y talco, con una dulzura cremosa que realmente le da un toque de distinción y elegancia que no pasa de moda. Encima de todo, hay un destello de bergamota que refresca todo el conjunto. Al final, se asienta sutilmente sobre la piel, casi hasta desvanecerse. Aunque su fragancia no cambia mucho con el tiempo, eso de ninguna manera le resta encanto.
UN CLÁSICO QUE NO PASA DE MODA
L’Air du Temps es un perfume que me transporta a un jardín encantado lleno de las flores más hermosas, con el clavel como protagonista, acompañado de un aroma especiado y reconfortante. Su esencia es como un abrazo cálido, suave y delicado, recordándome a la pureza del jabón recién hecho, con un aire dulce y polvoriento que nos regala el iris y toques exóticos del ylang ylang, junto con notas cálidas de ámbar y madera. Encarna la sofisticación y el buen gusto, evocando elegancia y una presencia notable, pero a la vez, ofrece una sensación de ternura y suavidad, casi etérea, como el roce ligero de tela contra la piel. Este perfume es la esencia de una mujer en toda su plenitud, ideal para esos instantes únicos y especiales, vistiendo tus momentos con su aura inconfundible. Aunque puede que haya cambiado un poco con el tiempo, L’Air du Temps sigue siendo ese complemento imprescindible, manteniendo su esplendor y atractivo.
No suelo dejar comentarios sobre productos, pero esta vez tenía que hacer una excepción. Hace poco me puse un poco de l’Air du Temps, que solía ser el perfume favorito de mi madre, quien ya no está con nosotros. No puedo creer lo poderoso que es un aroma para llevarte atrás en el tiempo. De repente, la vi tan claramente, arreglándose con elegancia para su trabajo. Este perfume es realmente una obra de arte floral; el clavel y los toques de aldheidos son simplemente perfectos. Una verdadera joya. ¡Saludos!
Este perfume es una verdadera obra maestra en todos los sentidos, logrando un equilibrio perfecto entre sencillez y complejidad.
El envase es igualmente impresionante, como una pieza de arte en sí misma que guarda dentro un aroma excepcional. Personalmente, me encanta cómo la nota de clavo se destaca en mi piel, algo que también me sucede con otros perfumes, pero en este, el clavo se mezcla de manera única con el clavel, el ylang-ylang y la rosa, seguido por el toque distintivo del vetiver, que le añade un aire herbal encantador. Este aroma me trae recuerdos de mi infancia, ya que mi madre siempre lo usaba y yo lo he adorado desde entonces. Es increíblemente duradero, permanece en la piel dejando una suave fragancia sin llegar a ser agobiante. Para mí, es uno de los perfumes más hermosos que he tenido el placer de utilizar, y tiene un aire muy parecido al de FIDJI de Guy Laroche, otro perfume al que le tengo un gran cariño. Realmente, es un homenaje al amor verdadero, un canto al romance y una expresión de pasión que viene desde el corazón.
Soy Florencia178 y a mis 18, ya he encontrado mis aromas predilectos: el clásico de Carolina Herrera, Michael de Michael Kors, Samsara, Insolence, Black Opium y Sublime de Jean Patou, junto con Joy, Placeres y Aires del Tiempo, este último con una frescura y feminidad sin igual. Usarlo es como ser la encarnación de la primavera a punto de tranformarse en verano, con un toque nostálgico, mágico, y por supuesto, profundamente femenino. En pocas palabras, es sencillamente hermoso.
Estuve indecisa por un buen rato, pensando si debía adquirirlo o no… Pero hoy me decidí y me hice con el EAU de toilette. ¡Y qué decir! Simplemente me fascina. Tiene un aroma único, elegante y sofisticado. ¡Una auténtica joya!
Mi experiencia con LADT ha sido toda una montaña rusa, igual que esas amistades que no empiezan con buen pie pero con el tiempo acabas apreciando. Al principio no me convencía mucho, pero conforme pasó el tiempo (y fue llegando el otoño, lo cual jugó a su favor) empecé a utilizarla más seguido de lo que jamás imaginé.
Al principio, había leído comentarios de gente diciendo que algunas fragancias tenían un aroma jabonoso, algo que nunca llegué a percibir hasta que probé LADT. Realmente tiene un aroma a jabón, pero de una manera muy elegante y sofisticada, dejando una sensación de limpieza y frescura. Además, tiene un toque de talco bastante notorio.
Lo que más destaco es su aroma a clavo y especias, con el clavel presente pero en un segundo plano, ambos compitiendo por la atención de manera equilibrada.
Personalmente, recomendaría no usarla durante días muy calientes. Brilla con su máxima expresión en días fríos, logrando ser ese aroma reconfortante, como si te brindara compañía.
No es un aroma impactante o dominante, como el Chanel nº 5, sino que me trae reminiscencias de Anaïs Anaïs, esos perfumes icónicos de los 80. Para las generaciones jóvenes que no están muy familiarizadas con los florales, podría parecer un poco anticuado, pero para mí es un floral bastante dulce y casi inocente.
Tiene una duración decente, de unas 6 horas aproximadamente, aunque no deja una estela muy marcada en mi piel. Aun así, contra todo pronóstico, me ha terminado gustando mucho.
Este perfume es la definición de suavidad y delicadeza envuelta en un aroma. Su presencia es gentil, sin ser abrumadora, proporcionando una sensación de calidez y cuidado.
La esencia de clavel, enriquecida con toques cítricos, se destaca en esta fragancia, acompañada de un conjunto limpio y fresco de gardenias y jazmines, con una pizca de especias añadiendo carácter.
Las notas de sándalo le dan un toque suave, mientras que un bouquet de rosas y el aroma de iris aportan una base sólida y confortante junto con unas notas leñosas sutiles.
Este perfume me ha hecho sentir una calma y ternura impresionantes.
Es perfecto para una mujer joven, reflejando inocencia y pureza, pero también podrá ser apreciado por una madre joven, evocando la dulzura de una atadura materna.
Define a una mujer de elegancia discreta y espíritu joven, que se perfuma para su propio placer, de manera sutilmente perceptible y distante de cualquier vulgaridad.
El aroma es libérrimo de sensualidad excesiva, aunque el sándalo añade una suave alusión a la piel y la gardenia evoca cremas corporales, en un espíritu absolutamente romántico.
‘El Aire del Tiempo’ es una brisa de clavel y rosas, como el sutil vuelo de las palomas.
Es, sin duda, un jabón exquisito y de lujo.
LADT es, simplemente, la personificación de la ternura en perfume.
Hoy decidí estrenar por fin una botellita de 30 ml que tenía reservada. Escogí un día en que el termómetro marcaba los 35 grados, ¡y me encantó cómo me sentía llevándola! Parece ser que solo a mí me gustó, ya que recibí bastantes comentarios negativos sobre lo ‘horroroso’ que olía… La verdad, yo no uso perfume para gustarle a los demás. Aunque, reflexionando un poco, tal vez este perfume es demasiado sofisticado para mi gusto juvenil. Aún así, es una fragancia hermosamente sutil y con una duración impresionante. A pesar de todo, seguiré usándola, aunque sea sólo para disfrutarla en solitario.
Acabo de pillar una botella de perfume de 30 ml en oferta. Aunque la presentación no es lo más importante para mí, esta vez el aroma era lo que realmente contaba. Y vaya si valió la pena, me transportó directamente a las décadas de los 80 y 90. Me lo apliqué esta mañana y su fragancia me acompañó durante todo el día. Soy de la idea de que los perfumes no entienden de género ni edad, simplemente deberían hacer sentir bien a quien los use. La verdad, estoy encantado con este aroma; en un mundo donde parece que todos los perfumes nuevos huelen igual, este se destaca por su complejidad y profundidad. Espero que vuelvan a estar en voga estos perfumes con carácter único.
¡Increíble! Este perfume tiene la magia de hacerte sentir en una película, específicamente recuerda al ‘Silencio de los Corderos’.
Para mí, este aroma es como un abrazo después de un largo día, una señal de tranquilidad y sosiego en medio de la locura diaria. Es increíble cómo un aroma puede encapsular la esencia del hogar; florido, cálido, simplemente perfecto. Ha escalado rápidamente a la cima de mis favoritos. Aunque hay algo muy singular en su aroma, algo muy distintivo y francés que podría no ser para todos. Pero a mí, me ha conquistado completamente. Pensé que tomaría tiempo acostumbrarme, pero aquí estoy, total y absolutamente enamorado. Mi botella de 30 ml espera pacientemente ser el eco de esa calma que todos buscamos. Le doy un rotundo 10/10.
Este aroma lleva con nosotros más de siete décadas y aún conquista narices, aunque es probable que haya evolucionado desde los años 40, logra mantener su carácter distintivo. A pesar de ser profundo y envolvente, tiene algo que evoca la ligereza, quizás por los componentes que le dan ese toque especial. Desde el principio, se perciben matices de clavel y especias, que poco a poco dan paso a un bouquet floral donde el clavel sigue siendo protagonista, seguido de cerca por notas especiadas y maderas.
Su fragancia es tan icónica que a menudo nos trae recuerdos de personas queridas del pasado, como una abuela o una tía que lo usaban, sin embargo, esto no significa que huela a pasado de moda o ‘viejo’. Por el contrario, es un perfume sofisticado y eterno, adecuado para cualquier edad. Ideal para quienes aprecian los clásicos, este perfume invoca la imagen de una dama chic, impecablemente vestida. Me imagino que los personajes de películas emblemáticas como ‘La Sonrisa de Monalisa’ o ‘El Silencio de los Inocentes’ elegirían este aroma, destacando su lugar como un símbolo de elegancia y prestigio.
Simplemente no pude evitarlo y tuve que hacerlo mío.
Soy una gran fan de los perfumes que tienen un toque atalcado y este simplemente entra en mi lista de clásicos. Hacía muchísimo tiempo que no lo tenía, pero decidí volver a comprarlo recientemente, prefiriendo ir a lo seguro en vez de experimentar con opciones más nuevas. Es un aroma del que no me canso. En mi piel, dura un montón y ese aroma a fresco y delicado me tiene completamente enamorada.
De joven, este perfume era mi favorito, antes de que me enamorara de otras fragancias más embriagadoras de aquellos tiempos, como Poison, Paris, Tresor. Este en particular me trae recuerdos nostálgicos y un toque de melancolía, pero me parece que voy a darle otra oportunidad y lo compraré de nuevo.
La fragancia L’Air du Temps de Nina Ricci es una joya clásica, llevando más de siete décadas en el mercado. Esta esencia resiste el paso del tiempo, incluso cuando otros productos icónicos de la marca han sido descontinuados. La historia detrás de su creación por Robert Ricci, en colaboración con talentos como Francis Fabron y Marc Lalique, refleja un deseo de capturar una era de esperanza tras la Segunda Guerra Mundial, con un diseño que simboliza la paz y el optimismo a través de la delicadeza y la ligereza de sus notas. La elección del clavel como nota central le otorga una singularidad que se percibe diferente en diversos contextos culturales, simbolizando la paz en algunos lugares mientras que en otros evoca recuerdos más sombríos. Hoy, L’Air du Temps se mantiene como una fragancia distintiva, marcada por su frescura y su falta de dulzura, una rareza que sorprende y deleita. Su calidad y accesibilidad la convierten en un verdadero tesoro de la perfumería.
Cada vez que percibo su aroma, es como un recordatorio de lo rápido que pasa el tiempo. Mi madre siempre ha tenido esta fragancia como su preferida. Aún guarda esa primera botella, con su forma cilíndrica y decoraciones de palomas en dorado, realmente hermosa. A pesar de tener más de 30 años, esa botella vacía todavía emana un aroma suave pero marcado, atalcado y floral, increíblemente femenino. Ha pasado una década y media desde que mi madre dejó de usar L’Air Du Temps, pero nunca deja de mencionarla como su favorita. Así que decidí llevarla a probarla de nuevo en una perfumería. Al pedir la fragancia, mi madre guardó silencio por un momento al olerla, y con cierta duda preguntó si realmente era la misma. Fue ahí cuando me di cuenta de que la fragancia había sido reformulada, algo que, aunque esperable, nos tomó por sorpresa. Intentamos con versiones similares que nos ofreció la persona encargada, pero ninguno fue el indicado. Al final, mi madre eligió llevarse el L’Air Du Temps Eau de Toilette, aceptando que, aunque le gustaba, siempre extrañaría la versión original.
Recuerdo que una vez, mientras estaba de compras con mi madre, decidimos visitar el departamento de perfumería, un lugar que a ella le encanta explorar. Siempre menciona un perfume específico con cariño, así que le pedimos a la vendedora que nos lo mostrara. Al probarlo, mi madre comentó encantada lo bien que olía. Sin embargo, después de reflexionar un poco, mencionó que la versión anterior del perfume tenía un aroma más intenso y duradero. Fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que lo habían reformulado.
UN RECUERDO EN CADA NOTA.
Como hombre, opté por esta fragancia que solía llevar mi abuela, buscando una manera de mantenerla presente, de honrarla. Al primer contacto con su aroma, un torrente de memorias me invadió. Ella era el epítome de la elegancia y la sencillez, una dama de otra época, reminiscente de un Buenos Aires de antaño. Mi abuela, con su innata elegancia, parecía llevar consigo un poquito de Europa en su estilo y su forma de ser, algo que aún se aprecia en ciudades como Verona, Düsseldorf, o Viena. Su elegancia era una expresión de la atención a los detalles, un aire que también impregnaba su guardarropa y que he guardado en mi memoria. Entre sus preciados perfumes se encontraban tesoros como el clásico Arpege de Lanvin, un Cabochard de Gres, un Diorissimo adquirido en uno de sus viajes y un 4711, directo de Colonia. Pero de todos, L’ Air du Temps era el que capturaba su esencia. No pretendo con esto decir que es un perfume solo para recordar a nuestras abuelas. Al contrario, para mí, este perfume ha superado la barrera del tiempo, ofreciendo una elegancia diaria, sutil, que va más allá de una moda pasajera o un aroma agradable. Es una actitud de cuidado personal, cultura y modales, envuelta en discreción. Una elegancia de una era pasada, que quizás veamos reflejada en los mayores de nuestra familia. Esta fragancia representa la nostalgia de aquello que se va, como el recuerdo de mi querida abuela.
UN AROMA CINEMATOGRÁFICO
Al pensar en este perfume, instantáneamente me viene a la mente la película “Les uns et les autres” de Claude Lelouch. Es como si pudiera capturar su esencia en una fragancia. Si tuviese que vincularlo con una melodía, definitivamente escogería “Un parfum de fin du monde”, que también forma parte de esa obra cinematográfica. Les recomiendo escuchar la canción, es una verdadera joya. O aún mejor, vean la película; es una obra maestra que complementa perfectamente la narrativa detrás de este perfume.
Cómo ignorar las hermosas palabras que ya se han dicho sobre este perfume. Realmente, este aroma toca el corazón porque está íntimamente ligado a su propia historia. ‘L’air du temps’ traduce a ‘el espíritu de la época’, reflejando un periodo después de la guerra lleno de esperanza y ganas de vivir de nuevo, aunque teñido con una sombra de tristeza y nostalgia. ¿Quién podría permanecer indiferente ante una fragancia tan rica en historia? A pesar de los años, aún conserva su carácter original. En ‘L’air du temps’, la presencia del clavel emerge poderosamente entre un mar de flores blancas, marcando el aroma con una señal distintiva, fácilmente distinguible, suave y al mismo tiempo discreta. Le imprime una identidad única al perfume, que para mí, dista de ser ingenuo, sino que más bien irradia tranquilidad y madurez. Su toque ligeramente jabonoso y empolvado nos transporta a tiempos pasados de una manera agradable, ya que evoca recuerdos de personas queridas que lo usaban. Este perfume realmente toca la fibra sensible, quizás debido a su historia de celebración de la paz, simbolizada por las dos palomas en su exquisito frasco diseñado por René Lalique, y ese distintivo aroma a clavel, que evoca tanto momentos de júbilo como de duelo. Todo esto parece resonar en nuestra memoria colectiva, creando una conexión emotiva con el pasado. Me conmueve profundamente el comentario de Catriel201, que lo relaciona con la elegancia discreta de algunas mujeres. ‘L’air du temps’ merece ser eterno.
Este perfume realmente se lleva el primer lugar en mi corazón entre todos los que he probado. Es curioso, pero es uno de esos aromas que o te encanta o simplemente no es para ti, muy al estilo de Shalimar, aunque no se asemejen en el aroma. La relación con este perfume es bastante peculiar, ya sea que te siente maravillosamente o simplemente de manera aceptable, pero sin llegar a ser excepcional. Recuerdo la primera vez que lo sentí, lo llevaba alguien a quien apreciaba muchísimo, y cuando más tarde lo detecté en una tienda, no podía creer que fuera el mismo perfume. Al principio, no me convencía cómo me quedaba, pero las circunstancias cambiaron cuando en un momento difícil de mi vida, buscando un aroma que me evocara protección sin recordarme a ciertas personas, terminé dándole una oportunidad. Para mi sorpresa, en mi piel se transformó en algo sublime, una mezcla atalcada y etérea que me envolvió completamente, y hasta una amiga quedó cautivada. Desde entonces, se convirtió en mi perfume de cabecera, sorprendiendo a muchos al descubrir que lo que llevaba era L’air du Temps de Nina Ricci, alejado de ser un aroma típicamente ochentero en mí. Se presenta de una manera suave pero compleja, con una mezcla de notas que van desde lo cálido y amaderado a lo etéreamente floral, sin nunca inclinarse hacia lo masculino. Tiene esa capacidad casi mágica de evocar una tarde soleada en un jardín lleno de hierbas, una experiencia única. Sin embargo, hay que tener en cuenta que también puede no ser del agrado de todos, llegando a ser incluso desagradable para algunos. Es esa complejidad la que lo hace tan especial, es un perfume que ‘elige’ a quien le va bien. A pesar de ello, he conocido a personas de todas las edades a quienes les sienta de maravilla, lo que me hace pensar que no solo la edad influye en cómo se adapta a nuestra piel. Para mí, es sin duda la joya de Nina Ricci, aunque creo que sería más apropiado considerarlo un aroma de nicho dado lo peculiar que es. Un consejo final: no intenten juzgarlo solo por su olor en el frasco; este perfume necesita ser experimentado en la piel para capturar toda su esencia.
Al principio, no estaba muy convencido debido a ciertos componentes, al igual que me sucedió con Chanel N°5. Sin embargo, decidí darle una oportunidad y resultó ser una elección fantástica, encajó perfectamente con mi piel. Me sentí muy atraído por su aroma sutil y elegante, que, a pesar de ser bastante marcado, tiene un efecto relajante y me hace sentir muy contento. Me encanta su esencia floral clásica, que realmente se destaca en medio de tantas fragancias excesivamente dulces. Utilizarlo se ha convertido en mi pequeña forma de romper con lo convencional y me hace sentir audaz y atrevido.
Realmente, este perfume es una maravilla. Me recuerda mucho a la sofisticación del Chanel número 5. Tiene ese aroma único que te hace sentir como si acabaras de salir de una ducha fresca, limpio y renovado. En mi opinión, es perfecto tanto para hombres como para mujeres. Es más que un simple perfume; lleva consigo una historia, haciéndolo verdaderamente icónico.
Lo encuentro excesivamente con notas de cítricos, tiene una sensación bastante ácida. Aunque me agrada, no llega a enamorarme.
Estoy fascinada.
L’ air du temps es un perfume que combina a la perfección notas florales, consiguiendo una esencia tanto clásica como moderna. No solo es un aroma elegante, sino que también tiene un toque de dulzura que lo hace especial.
Realmente, un tesoro en forma de perfume.
Apenas hoy recibí un perfume que, según indican, es de 1999 y llegó en perfecto estado. Lo compré sin haberlo probado antes, cosa que suelo hacer porque me encantan los perfumes con notas aldehídicas. Aunque nunca me convenció el Chanel N°5, que es muy conocido en este grupo, tengo otros favoritos como el First de Van Cleef. Este, sin embargo, me sorprendió gratamente desde el primer momento: tiene un toque fresco, ligeramente cítrico, con una combinación de florales, palo de rosa, clavel, y bergamota, todo sin ser abrumador. Se siente fresco, destacando las flores blancas y una sutil base amaderada. Al principio, los aldehídos son un poco intensos, pero después de una hora y media, se transforma en un aroma fresco, limpio, suave y sutilmente jabonoso, que es la parte que más disfruto. Este cambio me hace sentir como si acabara de salir de una ducha, es muy agradable. Es una fragancia atemporal, bastante distinta a otras de Nina Ricci. La primera fase dura bastante, y en total, el aroma persiste unas seis horas antes de que decida aplicarme un poco más. Creo que es perfecta para usarla diariamente en cualquier estación del año para sentirme fresca. Realmente es una joya, y me deja curiosa por probar si existe una versión reformulada.
Recuerdo la primera vez que me topé con este perfume; fue hace unos dos años cuando me entregaron una pequeña muestra en papel. Desde entonces, no he podido olvidarlo. Finalmente, me hice con una botella y, créanme, es tan mágico como lo recordaba. El nombre del perfume captura a la perfección su esencia. Con solo una pulverizada y cerrar los ojos, me veo transportado a momentos vividos, entre campos llenos de flores frescas y pájaros emprendiendo el vuelo hacia la libertad. ❣ Es un aroma que, en mi opinión, cualquiera podría llevar, sin importar la edad, siempre y cuando se sepa hacerlo con la dignidad que merece. Este perfume es sinónimo de clase, armonía y serenidad. Es definitivamente para alguien que se conoce a sí mismo y que sabe apreciar los momentos simples de la existencia, de aquellas pausas en el tiempo.
Definitivamente, entiendo por qué este perfume ha capturado el corazón de tantas. Tiene una belleza radiante y una sutileza especiada que me recuerda a Dolce Vita, pero mucho más delicado. Lo que realmente lo hace destacar es su suave cremosidad, que permanece contigo por un largo tiempo. Este aroma tiene un calor que te envuelve, ofreciendo una sensación de bienvenida clásica sin ser abrumador. Su melodía es suave, casi un susurro, lo que es especialmente apreciable. Aunque personalmente tengo una debilidad por la presencia más marcada de Chanel No. 5, este perfume es ideal para aquellos que prefieren un aroma discreto pero encantador. Es perfecto para llevar un aroma agradable de manera sutil, generando una sensación de alegría íntima. Una excelente opción para regalo.
Mi abuela recibió este perfume como regalo desde París allá por 1995, y nunca fue de mi agrado. Terminé heredándolo, pero dudo que lo use alguna vez. Se distinguen claramente aromas de violeta, clavel, y un toque cítrico. También se perciben otros como clavo, romero y jazmín. Tiene ese aire antiguo y pronunciado, con un toque como de polvo y una sobrecarga de esencias amaderadas. A pesar de ser un eau de toilette, me sorprende la cantidad de componentes que tiene. Para alguien acostumbrado a explorar diferentes fragancias, me resulta demasiado intenso y duradero, como si tratara de abarcar demasiado en un solo aroma.
Desde que probé L’air du temps, puedo decir que es como tener un tesoro líquido en un frasco. Es asombroso cómo, aun después de 74 años, desde su creación en 1948 hasta 2022, este perfume sigue encantando a tantas personas, incluyéndome. 🌟💫✨
La primera vez que lo olí fue gracias a un regalo que le hicieron a mi mamá. Ese aroma se quedó grabado en mi memoria y es inolvidable. Me encanta cómo llena el aire con su presencia.
Más adelante, ya adentrándome en el mundo de los perfumes, me asombré al descubrir lo especial que es el eugenol (que es la nota de clavel), un ingrediente también usado por los dentistas. Me fascina cómo la perfumería puede transformar un aroma que para algunos puede ser intenso o desagradable, en algo tan bello y mágico.
Verdaderamente, es un clásico que tengo en alta estima.
Estoy totalmente encantado con este perfume. Al principio, te envuelve una sensación de frescura inigualable y poco a poco empiezan a destacar notas como el clavel, los clavos, la rosa y la gardenia, lo cual me fascina. Lo mejor de todo es que su aroma no solo se mantiene en la piel, sino que también deja una estela en el ambiente al entrar a cualquier lugar. Aunque parece ideal para la primavera, en invierno no pierde su encanto, destacando especialmente el clavel y las especias que te hacen sentir vivo y lleno de energía incluso en los días más fríos. Definitivamente, es otro de esos perfumes clásicos que no dudo en recomendar.
Sin duda, un perfume que ha resistido el paso del tiempo por su encanto único. Al usarlo, es como estar en medio de un jardín en floración, lleno de frescura. Con el tiempo, emerge un matiz especiado realmente sofisticado, donde destaca el toque sutil del clavo junto a la delicadeza de la violeta, terminando en una fragancia suave y pulida, reminiscente del talco más fino. Es como personificar a una elegante señorita en plena primavera 💖
Realmente no esperaba mucho de este perfume al principio. Al principio, me pareció un poco extraño, había algo que no encajaba del todo. Pero mientras lo usaba, empecé a notar una mezcla interesante de jazmín, ylang-ylang y clavel. Después de un rato, se desarrolló un aroma suave que me recordaba a jabón, un olor a frescura y limpieza total. Si buscas un aroma que te haga sentir pulcro, este es el indicado. Y no te preocupes por que parezca una fragancia de otra época, realmente creo que es perfecto para cualquier edad.
Definitivamente esperaba más de este perfume, pero mi piel no parece retenerlo por mucho tiempo. Parece que las reformulaciones no han sido amables con él…
L’Air du Temps me trae recuerdos de fragancias clásicas como Chanel No. 5 y Afshan de Rasasi, siendo este un poco más suave en comparación.
Al principio, se siente especiado y tiene un toque aldehídico, pero luego se transforma en un aroma floral con matices de clavel, dando la sensación de estar ligeramente jabonoso y atalcado.
Su fragancia no se siente por mucho tiempo, desvaneciéndose aproximadamente en 3 horas en mi piel.
Aunque su frasco es un objeto de colección en sí mismo, por suerte, conseguí incluirlo en mi colección a través de L’Air du Paradis, su versión flanker. No obstante, a pesar de mis intentos por querer enamorarme de esta fragancia clásica, terminé prefiriendo Afshan de Rasasi por su mejor relación calidad-precio.
Valoración del aroma: 6.5/10
Duración: 3/10
Sillage: 3/10
Relación calidad-precio: 3/10
Versatilidad: 4/10
Presentación: 10/10
¿Lo compraría nuevamente? No
¡Descubrimiento sin tiempo!
Lo primero que resonó conmigo fue una descripción de @VainillaDulce, y efectivamente, después de probar L`Air du Temps, supe que estaba en lo cierto. No me dedico a coleccionar perfumes per se, sino más bien a explorar aromas. Me gusta sumergirme en la complejidad de los aromas, ya sean puros o mezclados, y los registro todos en un cuaderno que consulto para inspirarme al escribir. Esta curiosidad mía se extiende a otros aspectos como colores y estilos, aunque pueda parecer divagar (disculpas por la digresión). A través de un conocido, que a diferencia de mí comparte sus percepciones online, tuve la oportunidad de probar esta fragancia y otras de formulaciones antiguas.
Desde el principio, el aroma a clavel es inconfundible, con aldehídos que se suavizan con un toque fresco ligeramente afrutado. No puedo desglosar cada nota individualmente, y aunque no detecté el palo de rosa, hay ciertas especias no declaradas en la salida. El clavel es persistente, y la fragancia evoluciona a un aroma atalcado y jabonoso, pero con un carácter maderero, una cálida presencia y un ligero toque terroso que atribuyo a la raíz de lirio y al musgo de roble.
Para algunas personas, este perfume podría evocar melancolía, pero creo que eso depende más de quien lo percibe. Personalmente, me remite a la sensación de ‘saudade’ portuguesa, esa nostalgia que es difícil de explicar. Me recuerda a Fidji de Guy Laroche, aunque con sus diferencias. La proyección y la duración son satisfactorias.
Experimentar L`Air du Temps por mí mismo ha sido maravilloso, pero imaginarlo en una mujer especial debe ser algo inolvidable.
Recibí este perfume como parte de un regalo de miniaturas de Nina Ricci y, sinceramente, el único aspecto que me agrada es el diseño de su envase. La esencia en sí no me termina de convencer, no es por su toque clásico, ya que hay aromas antiguos que realmente disfruto. Este, en particular, me trae a la mente aquellos fragancias de catálogo de Avon que tienen años en el mercado, como el Timeless, por ejemplo, que nunca fue de mi agrado.
Además, lo encuentro demasiado ligero para mi gusto. Todavía tengo la mitad de la miniatura sin usar.
Si tienes ganas de saber cómo huele este perfume, te puedo contar que es una mezcla entre la crema clásica Nivea de la lata azul y un aire sofisticado al estilo Chanel Nº 5 Eau de Premiere (pero más ligero y fresco). Es una fragancia floral que no distingue entre géneros y te deja con esa sensación de recién duchado. Tiene un encanto de otra época, pero sin duda, puede encajar en cualquier momento. Perfecto para quienes adoran el Chanel nº 5 pero buscan opciones más accesibles. Eso sí, no esperes que te dure todo el día.
¡Una belleza atemporal! No lo digo yo, lo menciona @VainillaDulce y fue lo primero que pensé al testar L’Air du Temps. No soy coleccionista de perfumes, sino de olores; anoto impresiones en una libreta para inspirarme luego. Gracias a alguien que comparte sus tesoros, pude probarlo. Al principio, un clavel muy definido con aldehídos frescos y levemente afrutados. No logro distinguir todas las notas ni el palo de rosa, sí noto algunas especias no declaradas. El clavel nunca muere y evoluciona a algo atalcado, con dejes de jabón de tocador, pero con una impronta amaderada, calma y cálida, con un toque terroso que asumo es raíz de lirio y musgo de roble. Para algunos puede sonar melancólico, pero yo lo vinculo a la ‘saudade’, esa añoranza difícil de traducir. Me recuerda a Fidji de Guy Laroche, pero no es lo mismo. Proyección y duración correctas. Sentirla sola es genial, pero en una mujer debe ser inolvidable.
Fragancia hermosa, pulcra, sutil y atemporal. L’Air Du Temps abre con aldehídos y notas florales aireadas; al secar surge un clavel jabonoso rodeado de especias, jugando entre la calidez y la frialdad hasta el final. Su aroma se parece mucho a la crema en lata de Nivea (calidez) y tiene un poco de la frescura del jabón Dove (frialdad). Tras la primera hora se queda en piel, sin querer ser una bomba en proyección. En duración, probé el frasco francés y se ha fijado unas 8 horas; tras las 3 es un aroma a ras de piel, bastante cómodo. Ideal para otoños soleados o primavera, no la veo para inviernos extremos porque pierde fuerza. Deberé testear la versión de España que dice mantener más profundidad.
Me parece demasiado cítrico, muy ácido. Me gusta, pero no me apasiona.
Para los que se preguntan a qué huele: Crema Nivea lata azul + Chanel N 5 Eau de Premiere (por lo ‘airoso’). Es un perfume floral ligero y unisex (huele a limpio). Tiene su toque vintage pero es muy atemporal. Se lo recomiendo a quienes aman el Chanel n 5 pero les parece muy costoso. Duración floja.
Se lo trajeron a mi abuela de París en 1995 y siempre lo odió; me lo dejé cuando murió y no creo que lo use. Se nota la violeta, el clavel y algo cítrico, los clavos, el romero y el jazmín. Es muy aldehído, muy vintage, un poco chillón, atalcado y con demasiadas maderas. Para ser EDT tiene muchos ingredientes; si tienes la nariz entrenada, son excesivas notas a la vez que penetran, demasiado fuerte y persistente.
Le tenía cero confianza a este perfume. Lo sentí raro, algo no me cerraba. Se notaba el jazmín, el ylang-ylang y el clavel, y con el tiempo apareció un jaboncito rico. Literalmente huele a limpio. Si buscas olor a limpio, es por aquí. No te dejes llevar por que sea vintage; es atemporal para cualquier edad.
Debería ser un gran perfume, pero mi piel lo absorbe todo y no dura nada. Imagino que las reformulaciones han hecho daño. Es vintage, en la onda de Chanel 5, Afshan de Rasasi o Clea de Yves Rocher, pero mucho más ligero. Sale especiada y aldehídica para asentarse como un clavel jabonoso y atalcado. Tiene estela suave y dura en mi piel a lo sumo 3 horas. La botella es preciosa, pero ya tengo uno de sus flankers, L’Air du Paradis, así que no compraría el tamaño grande (he gastado un decant de 5 ml). Aunque quería amar este clásico, me quedo con Afshan de Rasasi por su relación calidad-precio. Aroma 6,5/10, Duración 3/10, Estela 3/10, Calidad/precio 3/10, Packaging 10/10. ¿Volvería a comprar? No.
Este perfume sale en nada más y nada menos que en El Silencio de los Corderos. Es un signo de paz después de la guerra, un signo de paz que deseo para la vida de cada persona. Su olor transmite esa paz perfectamente. Es cálido, floral, es hogar embotellado. Es mi perfume favorito. Sin embargo, tengo miedo de que sea incomprendido porque es tremendamente afrancesado. Pero en lo que a mí respecta, me lo quedo y nunca esperaba gustarme tanto. Mi botella de 30 ml está ahí, intacta, deseosa de transmitir esa sensación de paz. 10/10.
Nada en este perfume puede resultar agresivo: es pura delicadeza. De estela suave, comedida pero constante, que reconforta y abraza. Un clavel carnoso, salpicado de pequeños destellos de aldehídos cítricos, es el protagonista de una composición jabonosa y limpia, donde se pasean pequeñas gardenias y jazmines, ligeramente picantes por las especias. Un suave sándalo polvoso, un ramo de rosas, un iris atalcado y leves maderas sustentan el todo. Pocos perfumes me han transmitido ternura tan nítida. Lo veo precioso para una muchacha joven, incluso si no ha llegado a ser mujer; tan inocente y tierno que tiene ese punto casi angelical. Pero a la vez resulta maternal, es el aroma de una joven madre mezclado con el de su bebé en un cálido abrazo. Es el sello de una dama elegante, clásica de aspecto y joven de espíritu: le gusta perfumarse para sí misma y porque no, que se note, pero sin caer en lo vulgar. Imposible ver lujuria en este aroma a pesar de las especias. Si acaso el sándalo da un leve matiz de piel y la gardenia un tono de crema corporal, pero de un modo totalmente romántico. “El Aire del Tiempo” es un polvo de clavel y rosas movido por el aleteo de las palomas que levantan el vuelo. Es un finísimo y caro jabón de tocador. LADT es la ternura hecha perfume.
Sin duda es un perfumón, pero la nota de clavel no la acabo de soportar, como en Red Door, así que este clásico que usaba mi mamá y mi abuela no es para mí. Pero nadie le quitará a nadie el reconocimiento de ser un perfume que marcó época y que hoy en día lo siguen usando muchas mujeres.
La reseña de Juana P. lo dijo todo, ¡waooo qué sabias palabras!
Cada vez que la huelo, me viene a la cabeza lo rápido que pasa el tiempo… Es el perfume de mi madre, su favorito hasta hoy. Todavía tiene su primera botella, cilíndrica con palomas doradas grabadas, preciosa. Llevo más de 30 años y esa botella vacía sigue oliendo a talco suave, floral e intenso, lo más femenino que he sentido nunca. Hace 15 años que no usa L’Air Du Temps, pero siempre habla de ella. La llevé a una perfumería para probarlo; cuando pidió olerlo, guardó silencio y dijo: “¿Seguro que es esta?”. Entonces supe que se había reformulado, cosa que ya se esperaba. La dependienta le mostró otros flankers, pero sin éxito, así que se quedó con la Eau de Toilette, diciendo que le gusta mucho pero que extraña su versión antigua.
Qué bonitas reseñas me preceden. Efectivamente, este perfume emociona porque no es desvinculable de su historia. L’ Air du Temps significa ‘el espíritu de una época’: posguerra, esperanza y vuelta a la vida, con un fondo de tristeza inevitable. ¿Cómo permanecer indiferentes? Aún mantiene su esencia. El clavel brota enérgico de un lecho de flores blancas, nota distintiva, cremosa y sobria. Le da personalidad, no inocente, sino sereno y maduro. Su carácter jabonoso y empolvado conecta con el pasado, con alguien cercano que lo llevaba. Conmueve por su historia de paz, las dos palomas de Lalique y esa nota de clavel asociada a celebraciones y luto, conectando con el inconsciente colectivo. La reseña de Catriel201 sobre la mujer elegante y discreta me emociona. Larga vida a L’ Air du Temps.
Con LADT me ha pasado como con esas amistades con las que al principio chocas, pero luego descubres las similitudes. Mi primera impresión fue de rechazo, pero a base de darle una oportunidad (y de la llegada del otoño, que ayudó mucho a no sentir ese rechazo inicial) me doy cuenta de que recurro a ella más a menudo de lo que creería. He olido fragancias calificadas como jabonosas a las que no encuentro ese toque ni de broma. Con LADT este calificativo es acertadísimo. HUELE A JABÓN, pero de forma exquisita, limpia y pulcra. Bastante atalcado también. Le noto mucho el clavo y las especias en general, y en segundo plano el clavel, pero ambos están ahí, mano a mano. Yo descartaría usarla en días calurosos. Cuando se aprecia mejor es con el frío; es de esos olores que acompañan como si te pudieran coger de la mano. No es un olor rotundo, tipo Chanel nº 5. Más bien, en estilo (no en olor), me recuerda a Anaïs Anaïs. Ese tipo de perfumes que brillaron en los 80. Creo que a un público joven actual, poco educado en los florales, les parecería aseñorado, pero yo lo encuentro un floral bastante inocente. Duración aceptable (alrededor de 6 horas) aunque la estela en mí es bastante escasa, pero me gusta. Sorprendentemente, me gusta bastante.
Ya lo tenía con la botella anterior. Me encanta desde joven. Un aroma a época, una de las primeras fragancias en las que me enamoré.
Hoy encontré una oferta de una botellita de 30 ml. Obvio que la botella “se la saltan”, pero para mí era el contenido. Es un perfume realmente hermoso, me recuerda mucho a los años 80 y 90. Hoy lo usé todo el día (yo no creo que los perfumes “tengan” sexo o edad… para mí cualquiera puede usar el que le haga sentir mejor). Muy buena composición, amo este tipo de perfumes, sobre todo ahora que los nuevos lanzamientos huelen todos igual y a iso super e… Ojalá se pongan de moda nuevamente las fragancias más elaboradas, densas y profundas.
Fue mi primer perfume a los 18. Huele a paseo por París y por San Telmo, una tarde de lluvia. Es romántico, elegante y melancólico, me recuerda a una canción de Sabina o Silvio en una buhardilla con la ventana empañada. Ideal para veladas culturales o paseos en otoño e invierno. Es atemporal, sirve para cualquier edad, pero no es para cualquiera.
Si tuviera que relacionar este perfume con una película sería con ‘Les uns et les autres’ de Claude Lelouch. Y si fuera con una canción, con ‘Un parfum de fin du monde’ del mismo film. Escuchen el tema, es bellísimo. O mejor, vean la película, es grandiosa y muy acorde a la historia de este perfume.
L’Air du Temps es quizás una de las fragancias de mejor calidad del mercado actual y, con más de 70 años, es difícil hacerle justicia, incluso cuando la marca no lo intenta. Hoy Nina Ricci ha descontinuado varias joyas: Capricci, Fille d’Eve, el Nina original y toda la colección Les Belles de Ricci (aunque visualmente no fueran atractivas, tenían fragancias originales), pero L’Air du Temps sigue de pie con dignidad. Fue creada cuando Robert Ricci, hijo de Nina, quiso expandir el negocio y colaboró con Francis Fabron, Jean Rebull y Marc Lalique (diseñador del frasco de 1948). La idea era acompañar la nueva era postguerra: las palomas del tapón simbolizan la paz y el frasco el sol. Robert, romántico, pensó en un aroma hiperfemenino pero optimista; la época los perfumes eran densos, pesados y formales, recordando los límites de la guerra. La mujer francesa volvía de las fábricas, a veces como viuda, y este perfume era su “rayo de felicidad”. La selección de notas no es al azar: para 1948 los aldehídos no eran revolucionarios, pero sí innovadores. Francis Fabron se apartó de la fórmula francesa “Jazmín + Iris/Violeta” para centrarse en el clavel, que es el núcleo de la fragancia y quizás la razón por la que los hispanos la entendemos diferente. Hoy es singular: sin dulzura, ligera, fresca, polvorosa, comparable a jabones y cremas alimonadas, sin oler a higiene corporal. Tiene especias reducidas pero perceptibles, sin dejados frutales y quizás algo amargo en algunas pieles (el clavo de olor hoy es poco destacado). La duración y estela son buenas y el precio es ridículo. En Portugal el clavel es símbolo de paz, reemplazando el olor a pólvora tras la revolución (un poster de un niño dejando un clavel en un rifle fue emblemático). Por eso quizás se vea melancólico en lugares donde el clavel es solo para cementerios. Es un hito moderno y un privilegio que sea tan accesible.
Hoy mismo me llegó un ejemplar de 1999 en perfecto estado y fue una compra a ciegas que salió ganadora. Aunque adoro las aldehídicas como el First de Van Cleef, esta tiene una salida fresca, cítrica y floral con palo de rosa y clavel que te sacude sin marear. Las flores blancas dominan, con una madera de base y un inicio picante que a la hora se vuelve limpio, atalcado y jabonoso. Esa segunda fase, tras hora y media, es mi favorita: huele a recién salida de la ducha, alegre y atemporal. No tiene nada que ver con otras creaciones de Nina Ricci. La duración es increíble, se nota a las 6 horas y la reaplico sin dudarlo. Lo usaría todo el año para sentirme fresca. Una joya total. Me pregunto si la reformulación es tan buena.
Reseña de EDT, frasco alargado, probablemente del 2009. Apertura floral y húmeda, bastante fuerte. Los aldehidos acompañan a un clavel potente. El acorde inicial es el verde de las flores. Al secar, el lado especiado aparece, los clavos de olor unen a los claveles y muy en el fondo el iris. En la fase final es una amalgama que se vuelve uno solo, un aroma cremoso y algo aceitoso. Repito que durante todo su desarrollo hay algo que lo hace sentir frío y cálido a la vez, como un jabón blanco, limpio y pulcro, que da sensación de frío; puedo sentir ese aroma a crema Nivea en lata, frío y a la vez cálido. Su estela en otras personas es grandiosa e indescriptible, claveles frescos y especiados que captan todo el aire. En mi caso, la fijación supera las 7/8 horas, aún lo estoy probando, pero tiene buena proyección y me sorprendió recibir halagos de narices actuales.
Es una auténtica joya de la perfumería, elegante y con un parecido a Chanel número 5. Al secar huele a recién salida del baño, es totalmente unisex y un perfume emblemático que cuenta una historia.
Un suspiro de ternura y eternidad. L’Air du Temps reúne esos matices que me fascinan de los clásicos antiguos: un corazón floral donde el clavel se impone con delicadeza, aldehídos que al principio son un poco desafiantes por evocar las lacas de los 80, y ese aire jabonoso que envuelve la composición. Para muchos tiene un tono nostálgico, anclado en la memoria olfativa de generaciones pasadas, desde 1948 hasta hoy. Llegó con sus palomas emblemáticas como un suspiro de ternura tras la guerra, en una época de explosión creativa, lujo y exceso, que respondía a la sed de belleza a la que las mujeres habían sido privadas. Desde entonces es un aroma emblemático, símbolo de prestigio. En 1991, en una escena memorable de El silencio de los corderos, Hannibal Lecter desarmaba a la aspirante al FBI señalando su bolso modesto, sus zapatos baratos… y ese perfume caro, L’Air du Temps, que él podía percibir incluso cuando no lo llevaba. Para entonces ya era vintage, pero vivía en la memoria colectiva como un icono de belleza clásica. Es una fragancia que trasciende las modas y, a pesar de las reformulaciones, confío en que seguirá acompañándonos.
Adoro los atalcados y este es uno de ellos, un clásico. Aunque hacía años que no lo tenía, volví a comprarlo ante la duda de otros más nuevos y la urgencia de tener uno atalcado. Para mí es uno de los que nunca olvidaré. La permanencia es muy buena y su olor a limpio y suave me encanta.
Un día estaba con mi mamá y fuimos a una tienda departamental. Siempre que hablamos de perfumes ella nombra este. Le dije a la empleada que si nos mostraba el que ella quería, se lo mostró y dijo: ‘mmm, que rico huele’. Después de un rato salimos y ella dijo: ‘el antiguo era más fuerte y duradero’. En ese momento me di cuenta de que ya lo habían reformulado.
El aroma de la nostalgia. Soy hombre pero compré esta fragancia porque la usaba mi abuela. Para recordarla y rendirle homenaje. Apenas la sentí me llené de recuerdos: ella era una mujer elegante y sobria, de una Buenos Aires de antaño, de una Argentina de otra época. Tenía la costumbre de mantener una discreta elegancia, naturalidad en su forma de ser, hablar y vestir. Entre sus perfumes había un Arpège de Lanvin, un Diorissimo, un Cabochard y este: L’ Air du Temps. Para mí era ‘su’ aroma. No quiero espantar a mujeres jóvenes ni dar a entender que sea un perfume ‘de abuelas’. Todo lo contrario, ha pasado la prueba del tiempo. Transmite una elegancia sobria, cotidiana y atemporal. Una elegancia que ya se ha perdido y que asociamos a tiempos pasados. Por eso es para mí el aroma de la nostalgia, de todo eso que se fue para siempre, como mi adorada abuela.
Lo amo por sobre todos los perfumes que conozco. Cuidado, es junto a Shalimar el más ambivalente que existe: o lo amas o lo odias, porque o funcionas con él o no. Si se adapta a tu piel, puede ser exquisito o solo ‘bien’. Lo percibí primero en una persona que estimaba mucho y no podía creerlo. Luego lo probé en perfumería y fue igual. Pasaron décadas y un día, cuando mi madre estuvo en coma y necesitaba un recuerdo de protección sin oler a ella, me aplicaron una muestra en la muñeca. Juro que no podía creer que era el mismo perfume: una suave estela atalcada, profunda, etérica y acariciante. Mi amiga en la tienda también se fascinó; dijo que ‘elige no tú’. Desde entonces lo uso y a veces no creen que sea de los ochenta; los anhídridos son leves, como una brisa primaveral que ayuda a atalcar. La rosa y las flores te abrazan etéreamente, con notas cálidas y amaderadas que nunca suenan masculinas. El cítrico evoca una tarde soleada en un jardín con hierbas, no a césped, es casi mágico. Pero cuidado, puede ser una pesadilla en algunas personas, hasta oler a orina. Por eso es de amarlo u odiarlo. La vendedora tenía razón: elige él. No parece producto hormonal, ya que una mujer joven y sus pacientes también lo usan y lo alaban. Para mí es lo mejor de Nina Ricci, debería ser nicho porque no se amalgama con todas las pieles. Por cierto, no lo huelas en el embalse, nunca olerá con todo su potencial ahí.
Me encanta. L’ Air du Temps es floral y femenina, pero clásica, elegante y tierna a la vez. Es una joya en su conjunto.
Me encanta. Al rociarlo recién huele fresco, luego aparece el clavel, los clavos, la rosa y la gardenia. Dura en la piel y en el ambiente cuando llegas. Es un perfume de primavera, aunque en invierno se nota más su esencia a clavel y especias de día. Te llena de energía. Otro clásico que recomiendo.
Una reflexión para los que llaman ‘perfumes de señora mayor’ (no por las reseñas anteriores, que son preciosas y llenas de aprecio, sino por un sentir general): ¿son conscientes de que dentro de 35 años la gente joven dirá que Baccarat Rouge es de abuela o que Aventus es de señor mayor? Igual que ahora Pearl Jam o Smashing Pumpkins son ‘música de padre’. Solo el atrevimiento de quien cree que la vejez nunca le ocurrirá se atrevería a desdeñar una fragancia por edadismo. Cuando tengáis 70 años y os sigáis poniendo Delina, Angel’s Share o Erba Pura y los veinteañeros os digan que apestáis a viejo, lo entenderéis todo. Dicho esto: L’air du temps, perfumón. Historia viva de la perfumería. Un frasco divino con un precioso simbolismo. Si las abuelas huelen así, que vivan las abuelas y su exquisito gusto.
¿Cansados ya de esos ramos dulces de azúcar y caramelo? Lo probé para ir al trabajo y la gente me ha pedido el perfume. Con el tester ETD me parece muy femenino y olfativamente variado. Huele clásico, pero es una fragancia preciosa, no por nada lleva más de 70 años. Es una reliquia de la perfumería. De hecho, es muy juvenil, lo he comprobado. ¿Por qué las casas de perfumes asumen que L’Air du temps no va a gustar a la juventud y lo esconden en las góndolas? Las eras cambian, los gustos y las modas vuelven…
Lo tengo porque me regalaron unas miniaturas de Nina Ricci. Solo me atrae el envase; la fragancia no me convence. No es que sea vintage, pues a veces me encantan esos aromas, pero este me recuerda a perfumes antiguos de catálogo de Avon, tipo Timeless, que nunca me gustaron. Además, es demasiado suave para mí. Aún me queda la mitad de la miniatura.
Tenía reservada una botella de 30 ml desde hace tiempo y hoy… decidí ponérmela. Literal. Hoy hacían 35 putos grados y me ha encantado. Solo a mí, por lo que veo, ya que todo el mundo no paraba de decirme qué perfume más horroroso me había echado. No me perfumo para agradar a los demás… pero quizás sea cierto que es un perfume muy maduro y no para mí. Es precioso, sutil pero muy duradero. Lo disfrutaré, pero en la más íntima soledad.
Es un perfume con más de 70 años y todavía se usa, claro que no creo que huela igual que en los 40, pero conserva su esencia. Aunque es cálido, te hace pensar en algo aéreo, quizás por los aldehídos. Desde el inicio se nota el clavel, los clavos de olor y especias, luego las demás flores, destacando el clavel, después las especias y las maderas. Al ser un clásico, su olor casi siempre nos recuerda a alguien, una abuela o tía que lo usaba, pero eso no significa que sea aseñorado ni que huela a “señora mayor”. Es elegante, atemporal, clásico, para toda edad, digno de colección. Me hace recordar a una dama elegante, bien peinada, con traje o vestido. Puedo imaginar que los personajes de “La Sonrisa de Mona Lisa” olerían así; aparece en “El Silencio de los Inocentes” como símbolo de estatus y luz. No pude resistirme y lo compré.
Entiendo que este perfume enamore a muchas mujeres. Es bonito, luminoso, ligeramente especiado (como Dolce Vita pero mucho más sutil), oxigenado y cremoso. Esa cremosidad ligera es su punto fuerte y acompaña mucho tiempo. Es cálido y abraza a quien lo lleva, un aroma clásico acogedor que no suena fuerte como otros. Es de una música silbante suave y ‘pianissima’ que se agradece. Personalmente me gusta más el hilo de la calla de Chanel 5, pero este es perfecto para quien no quiere dejar una súper estela. Ideal para ir perfumada de manera ligera y acogedora, sin dar mucho el cante, sintiendo esa felicidad particular de oler rico. Regalo ideal.
Lo tuve cuando era joven, antes de descubrir aromas más “sexys” de la época como Poison, Paris o Tresor… LADT me evoca mucha nostalgia y casi tristeza, pero creo que volveré a comprarlo.
Hace dos años me dieron un papelito con su aroma y hoy sigo pensando en ella. No dudó en darme la oportunidad de adquirirla y sigue siendo tan encantadora. Su nombre hace referencia al aroma; con un spray y cerrar los ojos pienso en los sucesos del tiempo: el recorrido de una vida, campos con flores recién vivas y aves blancas volando hacia la libertad. ♥ Para mi gusto, para cualquier persona y edad, siempre que sepa portarlo bien. Huele a elegancia, equilibrio y paz. Una persona consciente de sí misma que disfruta de las pequeñas cosas de la vida y del tiempo.
Delicia clásica, sin duda ha durado tanto tiempo en el mercado por algo. Al atomizarlo se sienten flores frescas, luego sale la parte especiada con un clavo muy elegante, yo siento violeta y acaba en un aroma atalcado bonito y con clase. Una dama en primavera 💖.
L’Air du Temps, puro oro líquido embotellado, increíble. Desde 1948 hasta 2022 son 74 años y sigue cautivando muchos olfatos, incluido el mío. 🥰🤩🥳 La primera fragancia que olí fue un regalo para mi madre; ese olor se me grabó en la mente y aún lo describo bien. Cuando entré en el mundo de la perfumería, descubrí lo mágico del eugenol (nota clavel) que usan los dentistas y cuántas cosas bellas salen de ese olor tan familiar para unos y repulsivo para otros. Eso es la perfumería pura magia. Un clásico que respeto muchísimo.
Los aldehídos me tiraron para atrás, igual que con el Chanel n°5, pero le di una oportunidad y me hizo click. Mi pH lo hace maravilloso, me lo sentí rico y suave. Aunque su estela y proyección son buenas, me relajó y me puso feliz. Su aroma vintage floral es un alivio entre tanto dulzor hoy en día. Cuando lo uso me siento audaz y atrevida, es mi acto de rebeldía contra lo empalagoso.