Para mujeres
Le Baiser Du Dragon Cartier
Acordes principales
Descripción
Sumérgete en el misterioso mundo de "Le Baiser Du Dragon" de Cartier, una fragancia que encapsula el encanto y la enigmática belleza de un dragón oriental con una composición olfativa tan única como inolvidable. Al primer encuentro, notas seductoras de amaretto y almendra amarga te envuelven, invitándote a un viaje sensorial hacia lo desconocido, mientras que la delicadeza de la gardenia y el neroli añaden un toque de elegancia y sofisticación.
Conforme la atomización se asienta sobre tu piel, el corazón de "Le Baiser Du Dragon" se revela a través de un exquisito bouquet floral compuesto por iris, jazmín y rosa, entrelazados habilmente con el cálido abrazo del cedro. Esta combinación magistral evoca un contraste fascinante entre fuerza y suavidad, característico de esta obra maestra de perfumería.
La base de la fragancia se asienta profundamente, dejando una impresión duradera gracias al vetiver, pachulí y benjuí, elementos que proporcionan una riqueza terrosa y profundamente arraigada. La inclusión de ámbar, cedro, chocolate oscuro y caramelo añade un toque de decadencia, creando una experiencia olfativa rica y compleja que es tanto envolvente como inolvidable.
"Le Baiser Du Dragon" de Cartier es más que un perfume; es una declaración de poder, misterio y seducción. Perfecto para quienes buscan expresar su fuerza interior y su pasión inquebrantable.
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Sin duda este aroma tiene una vibra más neutral, que incluso se inclina hacia lo masculino, eso sí, con un toque dulce subyacente. Imagino fácilmente a un hombre llevándolo, convirtiéndose en el centro de atención. Personalmente, me atrae su fragancia, aunque no la asocio con lo femenino. Es claro el aroma a licor y vetiver desde el primer momento, el pachulí también se hace presente sin esfuerzo, aunque, por más que intento, no logro captar notas de rosa o chocolate. Lo del iris, por otro lado, es sutil. En resumen, lo catalogaría más bien como una opción para caballeros.
Parece que este perfume de Cartier realmente despierta emociones encontradas. Todo se reduce a nuestros gustos, cómo reacciona en nuestra piel, el ambiente y nuestros sentimientos del momento. Siempre tuve curiosidad por este perfume, atraída por su nombre y el diseño del envase. Finalmente, tuve la oportunidad de comprar Le Baiser du Dragon en una pequeña tienda. Al principio, el aroma en la cartulina me pareció dulce y con un toque ahumado. Una vez aplicado, lo primero que noté fue el amaretto, un olor potente, dulce pero ligeramente amargo, que al principio casi me sorprendió. Según leí, este fuerte inicio simboliza el fuego del dragón. Después de unos 15 minutos, el olor empieza a cambiar, apareciendo notas de rosa, iris, almizcle y sobre todo, cedro. Aunque se esperarían notas como el cedro y el vetiver para ser más masculinas, en mi piel destacaron más el ámbar, el caramelo y especialmente el chocolate, siendo este último cremoso y exquisito. La duración es decente, alrededor de 6-7 horas, pero su estela es leve; tienes que estar cerca para realmente apreciarlo. Pensándolo bien, es acorde con su nombre: es un beso, no un rugido de dragón.
Tiene un aroma a madera y algo de licor, es perfecto tanto para hombres como para mujeres y queda mejor en días de mucho frío, tiene esa vibra sofisticada. Me hace pensar en el olor que tendría un coñac de calidad, reposado en barricas de roble.
El Baiser Du Dragon de Cartier me ha dejado sin palabras. Sinceramente, creo que es la joya de la corona de Cartier. El aroma es una obra maestra, combinando a la perfección la elegancia con la audacia. Desde el primer momento, te envuelve con una esencia que mezcla de manera exquisita amaretto y almendras amargas, creando un aroma profundo y complejo que no se compara con nada que haya probado antes. Aunque no logré captar las notas de gardenia y nerolí, la fragancia no deja de sorprender a medida que se desarrolla, pasando por momentos florales suavemente atalcados hasta llegar a una base rica en chocolate y caramelo que luego da paso a notas más intensas de ámbar y pachulí. La aparición final del vetiver agrega un giro inesperado, aportando un cierre vibrante y un poco transgresor al conjunto. Le Baiser Du Dragon es, en mi experiencia, una fragancia intensa y cargada de personalidad, que va más allá de lo convencional sin perder por ello un ápice de sofisticación. No es para los que buscan algo discreto o para usar en cualquier ocasión, pero sí es una muestra de arte olfativo que destaca por su durabilidad y su estela inconfundible. Y aunque pueda parecer un comentario curioso, estoy de acuerdo con aquellos que dicen que esta fragancia sería perfecta para Goku de Dragon Ball Z, evidenciando su carácter fuerte y unisex.
Cada creador de perfumes tiene su visión única del Este, y para Cartier, era Le Baiser du Dragon. Esta fragancia misteriosamente combinaba lo antiguo con lo moderno como si uno caminara por la metrópolis de Shangai solo para encontrarse en una vieja tienda llena de hierbas. Era una mezcla de opulentos contrastes, sentías tanto lujo como simplicidad, sensualidad sin ser explícita, dulzura mezclada con amargura, y aunque seca, tenía una esencia embriagadora.
Le Baiser du Dragon se destacaba por no parecerse a nada conocido, rompiendo moldes de los perfumes orientales típicos, los cuales suelen ser intensos y abrumadores. Tenía un matiz único, gracias a una característica nota de almendra amarga, que por un tiempo fue tendencia. Invocaba la imagen de un dragón, siendo ardiente, seco, dulce, y hasta medicinal a la vez. Era lujoso en su simplicidad y transmitía una sensación de exclusividad, envolviendo a quien lo llevaba en una aura de misticismo y elegancia como si fuese un manto de seda negra con bordados chinos. Tanto la duración como la presencia eran impresionantes.
Lamentablemente, fue retirado, posiblemente por ventas bajas o por preocupaciones sobre uno de sus ingredientes sintéticos. Fue un momento en que se intensificaban los debates sobre la seguridad de ciertos componentes en perfumería.
Una auténtica joya en el mundo del perfume. Es intensa, ruda, acogedora y apasionada, todo eso representa para mí Le Baiser Du Dragon.
Este aroma te envuelve en una aurora misteriosa con un toque sensual innegable. Es como acercarse a tu ser querido, respirar profundo y quedarte atrapado en ese instante… así es Le Baiser Du Dragon.
Al principio puede resultar un poco fuerte si no estás habituada a fragancias de este calibre, pero dale un momento y pronto empezarás a captar una esencia ‘caliente’. Realmente nunca había encontrado un perfume que literalmente me hiciera sentir calor, pero este lo logra. Con el tiempo, se suaviza, pero mantiene esa característica áspera que lo hace tan especial.
Destaca por su durabilidad y presencia notable. Un tesoro de raíces orientales que realmente brilla en los días más fríos. Me tiene completamente enamorada y seguiré comprándolo siempre que pueda.
Este perfume de Cartier es un verdadero tesoro, ¡me encanta! Su aroma captura a la perfección la majestuosidad y el misterio de un dragón, tal como promete. Me siento completamente elegante y sofisticada cada vez que lo uso, y sin duda es una de mis fragancias favoritas. El diseño del frasco también es hermoso, lo que lo convierte en un placer para los sentidos de principio a fin. Definitivamente, es una joya que guardo con mucho cariño.
He probado ‘Le Baiser du Dragon’ y tengo que decir que es una fragancia que no deja indiferente a nadie. Es como si jugara al borde de la controversia, cargado de una personalidad fuerte y única, lo que me fascina. Al ponérmelo, siento una calidez y una intensidad que sugiere un aura de seducción, casi como si tradujera un momento íntimo y apasionado en aroma. Su inicio es audaz con un toque de vetiver que parece haber sido sumergido en una bebida espirituosa, adornado con un toque almendrado. Poco después, entran en escena el benjuí, el ámbar, el cedro y el almizcle, aportando esa sensación acogedora y cálida a la mezcla. Cierra con una nota sofisticada de chocolate oscuro junto a pétalos de flores blancas, redondeando su complejidad. ‘Le Baiser du Dragon’ desafía las expectativas tradicionales de género en perfumería, lo veo como un elixir tanto para hombres como para mujeres, emanando una confianza poderosa y un atractivo magnético. Me resulta imposible compararlo con otro perfume, tiene esa cualidad de ser eterno, fuera de las modas pasajeras. Es una lástima que haya sido descontinuado, creyendo que, al igual que las obras de Picasso que en su tiempo generaron división, este perfume merecía ser comprendido y apreciado en su totalidad. Definitivamente, ‘Le Baiser du Dragon’ es una joya olfativa que desborda con su espíritu salvaje.
Le Baiser Du Dragon ha sido toda una experiencia para mí. Después de dudar por meses si debería o no animarme a comprarlo, al fin cedí a la curiosidad. ¡Y vaya sorpresa! Me ha fascinado completamente. Es como descubrir una obra maestra hecha fragancia: apasionada, salvaje, sensual, llena de contrastes, audaz y profundamente original. Logra ser elegante, pero no sin generar debate, y es tan intenso que te envuelve completamente.
Este perfume ha sido mi compañero ideal en el frío de diciembre, ofreciéndome un aroma que nunca esperé: dulce, pero no empalagoso, recordándome a un chocolate oscuro relleno de licor con toques de almendra caramelizada. Y aunque su toque de pachulí, vetiver, benjuí y ámbar le da un final curiosamente medicinal, sigue siendo un deleite cremoso y sorprendentemente suave, dada su potencia y durabilidad. Me trae a la memoria a Smiley de Jeanne Arthes, aunque Le Baiser Du Dragon es sin duda para los días más frescos, compartiendo un espíritu aromático similar.
Destinado a una mujer decidida, ajena a las tendencias pasajeras, con una personalidad firme, atractiva, segura, independiente y fuera de lo común, este perfume resalta la fuerza y sensualidad de quien lo lleva. Aunque podría ser considerado unisex por su dulzura balanceada y su perfil distintivamente andrógino, en mí resalta una dulzura exquisita. Es una fragancia no para cualquier persona, sino para alguien con un carácter único.
Podría sonar cliché, pero imagino a Daenerys Targaryen de ‘Game of Thrones’ usándolo, no solo por ser la ‘madre de dragones’, sino por todo lo que representa esta fragancia.
El perfume Le Baiser Du Dragon definitivamente trae consigo una vibra misteriosa, como si emergiera de las profundidades de un ser mitológico, no precisamente amigable, sino uno envuelto en sombras, misterio y un aire decididamente oscuro…
Al primer contacto, es como recibir un impacto fuerte e inesperado, un golpe penetrante de aromas robustos que más que acogedor, se siente imponente y desafiante…
Poco después, se descubre una mezcla intoxicante con notas de almendra y vetiver profundo, teñidas de chocolate, como si el dragón te estuviera tentando a un encuentro cercano, dependiendo, por supuesto, de su capricho…incluso ha llegado a dejar rastros inesperados en mi ropa en nuestra primera cita…
Si logras percibir sus ‘caricias’, te encuentras de pronto sumergido en un abrazo de resinas y ámbar, desnudo pero a la vez protegido y envuelto en una sensualidad ardiente sobre su piel de escamas, una experiencia de seguridad y atracción intensa.
Realmente, Cartier ha creado un perfume que va más allá de lo convencional, que juega con la seducción, el misterio y algo más… algo mágicamente potente. Es como ser transportado a una escena nocturna iluminada por antorchas, avanzando hacia un destino desconocido donde te entregas completamente al embrujo de este Dragón… Es una fragancia que te invita a cerrar los ojos y deja volar la imaginación hacia historias de transformaciones y desenfreno.
Buenas desde Chile! Recientemente me aventuré a comprar ‘Le Baiser du Dragon’ sin haberlo probado antes, lo cual fue bastante audaz de mi parte, pero me gusta vivir al filo. Esta fragancia definitivamente me atrapó, aunque tengo que decir que no es para todo el mundo. Es bastante única y se aleja de lo convencional; no vas a encontrar el típico aroma a flores frescas o cítricos aquí. Lo que realmente resalta para mí son las notas de chocolate y madera, lo cual le da un toque retro que me fascina.
Aunque aún estoy tratando de descubrir el momento perfecto para usarlo, definitivamente es una fragancia para la noche. Tiene una vibra misteriosa, casi como de una poción mágica, que combina un aire de misterio con una elegancia innegable.
¡Saludos desde mi rincón de Chile!
Cada vez que veo las famosas escenas finales de Rita Hayworth en esa joya cinematográfica de su exmarido Orson Welles, ‘La dama de Shangay’, me vienen a la mente imágenes de un barrio chino como sacado de una novela de misterio. Esto me hace pensar en este perfume de Morillas.
En ese film, Orson Welles le hace un regalo envenenado a la incomparable Rita, transformándola en una villana memorables que no se parecía en nada a la verdadera actriz. Se encuentran en un laberinto de espejos, disparando y rompiéndolos, y vemos cómo se destruye el reflejo de Rita, como si derrotara al monstruo que había dentro de ella, regalándonos así una de las escenas más memorables del cine.
Este perfume, Le baiser du dragon, es como un complejo juego de espejos encerrado en una botella, con un aroma intenso, misterioso y lleno de toques orientales. Cartier ha creado una obra de arte sofisticada y atemporal.
Definitivamente es para aquellos que aprecian las maravillas eternas.
Hace unos 15 años, estaba hojeando una revista cuando me topé con un anuncio de ‘El beso del dragón’. El nombre me atrapó de inmediato, tenía algo de mágico y misterioso. El diseño del frasco también me llamó la atención, era elegante y simple, me recordaba a esos objetos de arte asiático que son reimaginados por el gusto occidental, muy en la línea de lo que hace Armani Privé. Sin embargo, en ese momento no llegué a probar el perfume. Hubo periodos en mi vida en los que me alejé completamente del mundo de las fragancias. Pero cuando mi interés se reavivó, empecé a recordar aquellos perfumes que había querido explorar y ‘El beso del dragón’ estaba en esa lista, aunque para mi sorpresa, ya no se producía. Siempre pensé en él, especialmente cuando otras fragancias iban y venían de moda. Lo tenía idealizado. Y ahora que finalmente he tenido la oportunidad de probarlo, no solo no me ha decepcionado, sino que me ha enamorado por completo.
‘El beso del dragón’ es un perfume increíblemente dulce, pero su dulzura no es ni empalagosa ni juvenil. Es un dulzor sofisticado, con toques ahumados y maduros, que recuerda a la piel humana y ofrece una sensación casi mística. Desde el primer momento, despliega un aroma intenso, como el de un destilado de calidad, quizás un amaretto, con ese característico aroma a almendra. La fase que más disfruto es cuando la fragancia se asienta en notas de almendra amaderada, enriquecidas con vetiver, lo que le da un toque terroso y húmedo a la vez. Incluso el chocolate, que normalmente no me gusta en los perfumes, tiene un papel secundario aquí, fresco y maduro, sin dominar el conjunto.
Lo que más me sorprende es cómo se mantiene sutil y cercano a la piel, reflejando su sensualidad sin ser abrumador, manteniendo una duración excepcional. No se inclina ni hacia lo masculino ni hacia lo femenino, sino que es una fragancia que espera ser adoptada y hecha propia por cualquiera que se enamore de ella, tal como me ha pasado a mí.
Finalmente, aunque detrás de su creación está Alberto Morillas, su complejidad y riqueza me hacen pensar en los trabajos de Jacques Cavallier o Annick Menardo. Después de probarlo, Cartier se me revela como una marca que sigue comprometida con la creación de perfumes verdaderamente lujosos, recordándome a lo que marcas como Saint Laurent o Dior ofrecían hace veinte años: fragancias que realmente huelen a lujo.
Usando el perfume Beso del Dragón me siento iniciando un viaje único, como montar sobre un ser mítico y explorar mundos desconocidos. Este perfume es más que una fragancia para mí; es una herramienta que transforma lo cotidiano en algo mágico, que me lleva de la realidad a lo místico con cada inhalación.
Desde mi perspectiva, el acto de respirar y percibir este aroma es como abrir un portal hacia lo profundo y lo espiritual. Hay fragancias que tienen el don de elevarnos más allá de lo mundano, y para mí, el Beso del Dragón es una de ellas. Su inicio es terrenal, con notas que recuerdan a las almendras y el licor, pero pronto se transforma, transportándome imaginariamente a un bosque lleno de vida, con toques de resinas que calman el alma como un elixir.
Mi corazón se siente más ligero, invadido por una calidez que me une al mítico dragón, como si fuéramos uno solo. Al concluir este viaje, lo que queda es un dulce recordatorio en mi piel de esa experiencia intensa y amorosa, como un abrazo que perdura aunque el dragón haya partido. Para mí, llevar este perfume es mantener vivo el recuerdo de un encuentro maravilloso y místico.
Película ‘Kiss of the Dragon’, una colaboración cinematográfica entre Estados Unidos y Francia de 2001, introduce a Liu Siu-Jian, un agente secreto chino en París con la misión de capturar a un infame mafioso. El giro viene con un inspector francés corrupto, Jean-Pierre Richard, y su complicada relación con Jessica Kamen, quien se convierte en el interés amoroso de Liu. En una escena clave, Liu usa la mortal ‘técnica del beso del dragón’ para derrotar a Richard, planteando la pregunta de si el perfumista Alberto Morillas se inspiró en esta dramática maniobra para su creación ‘Le Baiser du Dragon’ de Cartier.
La fragancia, una mezcla oriental con notas de madera y florales, presenta una complejidad asombrosa. Inicia con una suavidad amaderada y cítrica, recordándonos al elegante qipao, un vestido tradicional chino. La imagen de una mujer misteriosa, posiblemente una seguidora de Fu-Manchú, nos invita con una sonrisa irónica y una postura que sugiere peligro pero también seducción.
El perfume nos seduce con la intensidad de flores oscuras y almíbares densos, evocando sensaciones de un exótico dolor placentero. Se detectan notas de almendra amarga, amaretto y nerolí, balanceando la dulzura con un toque de amargura. La dimensión floral varía, entre la inocencia y la pasión, complementada por notas de chocolate, ámbar, benjuí y caramelo.
Esencial para los amantes de fragancias orientales con un toque francés y una propuesta unisex para aquellos abiertos a la exploración. Perfume intenso, ideal para momentos especiales y vestimenta elegante. Representa la sofisticación de una joya de Cartier iluminada por el mitológico fuego de un dragón. Un verdadero tributo olfativo cortesía de Espartaco.
Este perfume realmente tiene algo especial, sin duda alguna. Aunque debo admitir que tiene un toque más fuerte de alcohol de lo que prefiero. A pesar de eso, es encantador. No voy a repetir lo que ya muchos han mencionado en sus reseñas, pero definitivamente comparto la opinión de Anna Ce sobre su duración y proyección. Desafortunadamente, parece que no dura tanto como uno desearía, apenas unas 3 horas, y se mantiene más bien discreto, casi imperceptible. Es una pena, porque inicialmente promete mucho.
¿Alguien sabe por qué este perfume viene con dos tapas distintas? Me llama mucho la atención. Gracias.
Me criaron siempre diciéndome que debía ser educado y respetuoso. Es algo que me ha marcado. Hoy en día, me resulta extraño ver cómo la grosería se ha vuelto tan común, en casi todos lados. Esto me hace sentir un poco desubicado en el mundo actual, tanto online como en la vida real. Siempre he creído en ser responsable de mis actos y en tratar bien a los demás, aunque esto últimamente parezca ser una rareza. Aunque me haya vuelto un poco cauteloso con el tiempo, todavía me emociona conocer gente nueva y genuina. A pesar de haberme encontrado con personas desagradables a lo largo de mi vida, sigo creyendo en que hay gente maravillosa por ahí. Gente que, como yo, valora la amabilidad y el respeto. Recientemente una amiga, que comparte mi amor por las fragancias, me regaló ‘Le Baiser du Dragon’. Es un perfume que me cautivó desde el primer momento, con su mezcla de calidez y dulzura, acentos florales suaves y ese toque único de almendra amarga, neroli y gardenia. Esta fragancia, que refleja la riqueza de la cultura china, ha sido una experiencia sensorial impresionante para mí, con una duración en la piel de unas 6 horas. Es una fragancia que me intriga especialmente y estoy emocionado por ver cómo se desenvuelve con el cambio de estación. Definitivamente, ‘Le Baiser du Dragon’ se ha convertido en algo más que un simple perfume para mí; es como un compañero misterioso y complejo que me sorprende constantemente. Estoy agradecido con mi amiga por este regalo tan significativo.
Este perfume, diseñado por el talentoso Alberto Morillas, es simplemente un encanto para mis sentidos. Al usarlo, me siento lleno de elegancia, misterio, y una indescriptible atracción, como si estuviera envuelto en un halo de madera perfumada, con toques sutiles de almendra y el distintivo aroma del licor de amaretto, todo esto complementado por un suave balance de fragancias florales. Verdaderamente, se destaca como algo único y diferente.
La fragancia tiene una impresionante durabilidad, manteniéndose por lo menos unas 8 horas, y no ha faltado quien me halague por ello, lo cual es siempre un bonus agradable.
¿Consideraría comprarlo otra vez? Absolutamente, sí.
Este perfume definitivamente tiene una mezcla intrigante. Al principio, notas un fuerte aroma a licor mezclado con tonos maderosos. Después, detectas un toque de lirio, rosa y jazmín, lo que le da una sensación floral. Con el pasar del tiempo, el aroma del alcohol se disipa, y las notas amaderadas cobran mayor presencia, acompañadas de una dulzura agradable que no llega a ser excesiva. Creo que puede ser usado tanto por hombres como por mujeres sin problema.
Inmediatamente sentí que era Navidad al probar Le Baiser du Dragon. Me recordó a esos chocolates especiales, los de chocolate oscuro con relleno de licor, que no todos aprecian. Me hizo pensar en pasar Navidad en una cabaña en medio del bosque, cerca del calor de la chimenea mientras el olor a madera quemada se dispersa en el aire, y disfrutar de esos bombones después de caminar entre los árboles. Aunque no logré identificar las notas florales del perfume, decidí guardar lo que me quedó de la muestra de marta7b para usarlo en temporada de frío, con botas y suéteres, cuando creo que realmente brillará.
Cuando vi el nombre de este perfume y leí sobre sus componentes, esperaba un aroma fuerte y marcado, tal como reseñaban otros. Era difícil de encontrar, casi lo compro sin haberlo olido, pero por suerte tuve la oportunidad de probarlo. Me tomó por sorpresa que al aplicarlo, mi piel desprendiera primero un olor algo amargo, una mezcla peculiar de almendra amarga con neroli. Después, se percibe un aroma floral delicado y, al final, lo que más se destaca son notas suaves de benjuí y ámbar, dejando un perfume que no es muy intenso pero sí duradero.
El diseño del frasco es hermoso, parece sacado de un cuento, como si pudiera encontrarse decorando el tocador de una joven inocente en un lejano harén.
Me queda la duda si ha sido reformulado, intentaré conseguir otra muestra para comparar.
Lo compré a ciegas y es un gusto adquirido, muy vintage y alejado de las tendencias. Huele a chocolate y madera, ideal para la noche. Me transmite una pócima oscura con calidad y distinción. Saludos desde Chile.
Este Cartier divide opiniones, como siempre depende de la química y el ánimo. Me atraía por el nombre y la botella. En la caja huele dulce y humeante, pero en la piel es amaretto fuerte, un poco amargo, casi me da asco al principio. Luego baja el fuego y salen la rosa, el iris y el cedro. En mi piel el cedro se vuelve chocolate cremoso y oscuro, delicioso. El ámbar y el caramelo son ligeros, solo apoyan al chocolate. La duración es buena, unas 6-7 horas, pero la estela es débil, hay que acercarse. Es solo un beso, no una llamarada.
Maravilla de la perfumería: fuerte, áspero, cálido y ardiente. Es ese momento de pegar la nariz a la piel de un amante. Al inicio puede abrumar, pero pronto se siente ‘caliente’. Nunca había sentido tanto calor en un perfume. El secado mantiene cierta aspereza encantadora. Buena estela y longevidad. Una joya oriental para tiempo frío que adoro.
Obra de arte de Alberto Morillas: elegante, seductor, potente y misterioso. Notas amaderadas con ligero toque almendrado y boozy por el amaretto, flores bien equilibradas. Muy notable y único. Excelente proyección y duración, unas 8 horas en piel, he recibido cumplidos. Sí, lo volvería a comprar.
Una obra de arte del maestro Alberto Morillas. En mi piel es sumamente elegante, seductor, potente y misterioso; sobresalen las notas amaderadas con un ligero toque almendrado y boozy por el licor de amaretto, con flores muy bien equilibradas. Es un perfume notable, diferente y único. Tiene excelente proyección y duración, al menos 8 horas en piel, y he recibido cumplidos, lo cual siempre es agradable. ¿Lo volvería a comprar? Sí.
Quizás por el nombre y algunos ingredientes esperaba algo potente e intenso. Como no es fácil de pillar, casi lo compro a ciegas, pero al probarlo me sorprendió: el inicio es amargo, la almendra amarga y el neroli se unen en una combinación acre, luego sale un ramo de flores tenue y sutil, y al secar predominan el benjuí y el ámbar. Es un perfume suave, de poca estela, pero con buena longevidad. El frasco es precioso, podría estar en el tocador de alguna joven del harén de la Ciudad Prohibida, con ese rastro de inocencia. Quizás haya sido reformulado, buscaré otra muestra.
Aroma que huele a licor y madera. Se siente un dejo de lirio junto con rosa y jazmín. Al paso de las horas el licor se evapora y le dan protagonismo las maderas con un dulzor notable sin ser empalagoso. Me parece perfectamente unisex.
No sabía si domar a este dragón feroz, pero me ha vuelto loca. Es una obra de arte: ardiente, salvaje, sexual y elegante. Me abrigó el alma en diciembre. Huele a bombón de chocolate oscuro con licor y almendras, con un toque medicinal final. Es cremoso, potente y recuerda a Smiley de Jeanne Arthes, pero para climas fríos. Ideal para una mujer de armas tomar, como Daenerys Targaryen.
Rompe reglas y divide opiniones, es un oriental especial. Cálido, envolvente, fuerte y sexual. Me evoca a una mujer desnuda con la camisa del pareja, temblando de placer. Es un afrodisíaco potente: salida de vetiver bañado en licor con rayadura de almendras; luego entran el benjuí, ámbar, cedro y almizcle dando calidez; al final, chocolate oscuro amargo y pétalos blancos. Es unisex, andrógino, no suave ni femenino, es de una mujer consciente de su poder y atractivo avasallador. No encuentro parecido con otro perfume, es atemporal. Lástima que la hayan descatalogado por no entenderla, como los cuadros de Picasso.
Recuerdo hace quince años ver la publicidad en una revista, me gustó el nombre largo e histórico y el frasco refinado, como una chinoiserie occidental. No lo probé entonces. Después de años desconectado de los perfumes, lo busqué y ya estaba descatalogado. Lo tenía mitificado. Ahora que lo probé, no me decepcionó, me flipó. Es ultra dulce pero sin nada infantil ni quemado. Es un dulzor ahumado, alicorado, con regusto a piel humana y madrigueras seguras. Tiene tres fases: primero un golpe de alcohol que huele a amaretto con almendra humeante; luego mi favorita, almendras amaderadas secas con un tono acre y húmedo gracias al vetiver, que potencia todo sin lucirse solo; y al final entra el chocolate, frío y maduro, como gamuza, sin lo dulce que me revuelve las tripas en otros perfumes. No es un powerhouse, es suave y revoltoso como los de antes, pegado a la piel pero durando horas. No es ni masculino ni femenino, es para quien se enamore de ella. Huele a lujo real, no a ambientador.
Navidad. Fue lo primero que me vino a la cabeza con Le Baiser du Dragon. Más concretamente, unos bombones que solo los adultos disfrutan: chocolate negro relleno de licor. Navidad en una cabaña en el bosque, junto al fuego de la chimenea, disfrutando de esos bombones tras un paseo por el bosque. Me cuesta distinguir las notas florales, pero guardaré lo que me queda de la muestra que me envió marta7b para cuando empecemos a usar botas y jerséis, que creo que es cuando más la voy a disfrutar.
Como una mujer cabalgando al Dragón sagrado, oliendo el mundo. El olfato es nuestra puerta a lo sutil. Este perfume me lleva de un lugar mundano con olor a licor y almendras a un bosque verde y húmedo, con resinas que penetran como bálsamo, expandiendo el corazón y creando un fuego interior. Al final, cuando el Dragón se marcha, queda una huella dulce y suave pegada a la piel, el beso de alguien especial.
Me quedan 50 ml a medio camino y, vaya sorpresa, huele a ese Roger & Gallet descatalogado que es lo más rancio que he olvido en mi vida. La salida gira en torno a la almendra, pero luego se va a un lugar difícil de poner en palabras: una resina amaderada con especias que me recuerdan a un guiso de lentejas de invierno. Es un peso pesado, aunque más suave que las bombas de Oriente Medio. Si te preguntas si es para hombre o mujer, diría que está en la línea del Dior Homme 2007: proyecta mucho, dura bastante pero no todo el día, y aunque tiene aire masculino, no es el iris de lápiz labial; va por ahí. Es un blend masculino hecho para un cincuentón o más, de buen vestir y presencia, sin importarle la moda ni parecer un payaso de galería. ¿Cómo llevarlo? No más de dos atomizaciones en la camisa. Si recién lo pones, te imaginas como la Tía Clotilde con barba y ropa de hombre; espera media hora antes de salir. Cierro: diez sobre diez, aunque mi peso molecular favorito sea una Colonia Concentrada de Álvarez Gómez. Por otro lado, algunos femeninos son excelentes por el dinero, tan prominentes que una botella de 50 ml da para aplicarse hasta la náusea; un regalito para hijas o esposa cuando llega el turno del aburrimiento. Y de vuelta con los aldehídos y notas gourmand en los masculinos, es cuestión de jugar a ‘me importa un comino si es para mujeres’. ¿Sí? ¿No?
Podría ser el aliento de un dragón maléfico: una salida de alcohol áspera que luego cede a una almendra bañada en licor con vetiver y chocolate. Si te gusta, te invita a cenar; si no, te mancha la camisa. Las resinas y el ámbar te hacen sentir desnuda y segura en su lomo escamoso. Es magia nocturna con antorchas.
¿Pero no te enseñaron educación? Es la frase que oía a menudo siendo niño, la que decía un adulto enojado para reprochar a alguien que se había portado mal. Hoy, sin embargo, escucho muy poco esa palabra y veo mucha grosería. Me pregunto qué impulsa a algunas personas a ser desagradables, matones e irrespetuosas. Ante tantos comportamientos desagradables en diferentes contextos, estoy cada vez más entristecido y me siento fuera de lugar en el mundo que me rodea. He estado acostumbrado, desde joven, a asumir la responsabilidad de mis acciones y pagar las consecuencias, sin culpar a otros. Esa amabilidad que uso naturalmente puede ser considerada extraña, como si dijera ‘¿pero el que quiere?’ o ‘¿por qué lo hace?’, invadiendo la esfera de los demás. En un mundo donde la gente hace sus propias cosas, suena raro que alguien esté interesado en los eventos de otro. A pesar de la armadura que he creado a lo largo de los años, en lo profundo todavía estoy emocionado. Soy de los que les gusta conocer a la gente y no tienen miedo de presentarse. Quiero creer que, a pesar de los comportamientos desagradables que he encontrado y de aquellos que volveré a encontrar, y aunque mi forma de comportarme no sea muy popular hoy en día (de hecho, a veces me han criticado duramente), todavía hay personas de mente afín que pueden apreciarme tal como soy. A veces llegan personas excepcionales, llenas de cualidades, amables y generosas, que te regalan una sonrisa y comparten tu misma afición. Le Baiser du Dragon es un regalo de una amiga enamorada de las fragancias, una bella persona. La fragancia es cálida, amaderada, dulce e inebriante, con un carácter principalmente femenino y suaves acentos florales. La frescura de la almendra amarga abre el acorde junto con la suavidad del neroli y la gardenia. El joyero francés la creó para ilustrar la rica cultura china. Noto una rosa algo jabonosa y muy fría que camina a través del vetiver y el neroli. Es un recorrido muy interesante de notas. El ensalado es perceptible pero no extremo y la duración es de unas 6 horas en mi piel. Me parece muy especial y tengo curiosidad de cómo se desarrollará en el frío. Este dragón puede ser una mascota genial; ruge justo detrás de la puerta para dar la impresión y luego se acurruca con su invitado en el sofá. ¡Pero cuidado! Su espíritu permanece restringido y apenas fiel a nadie, con diferentes caras: cálida-fría, dulce-amarga, con flores especiadas… y el animal mitológico a veces es amado, a veces odiado, escupe fuego o hielo. A veces solo los sueños evocan fragancias tan sorprendentes y finas; tal vez esta ‘memoria remota’ sea simplemente la armonía de las cosas más diversas. Es una sorpresa que todavía puedas encontrar algo así, armonioso y bien construido. Gracias, amiga mía.
Bendita esencia de Cartier, divina belleza que honra al dragón. Elegancia, sofisticación y pureza en un frasco precioso. Es una de mis esencias más amadas que cuido mucho.
Recordando a Rita Hayworth en ‘La dama de Shangay’, este perfume es un juego de espejos en un frasco. Es cáustico, delirante y lleno de resabios orientales. Cartier ofrece una joya sofisticada que trasciende el tiempo, perfecta para quienes aman lo glorioso e imperecedero.
Más difícil de encontrar que el Santo Grial.
Tan bien construida que alcanza la suntuosidad. Es inherentemente la mejor fragancia de Cartier. Ardiente, sensual como Gloria de Cacharel y armoniosa como Fantasy de Britney Spears. Sale con amaretto y almendras amargas, base oscura y ahumada. La salida floral es mínima, destacando el iris. La base tiene chocolate y caramelo, pero el ámbar y el pachulí dominan. El vetiver final es escandaloso y arrastra los residuos. Es violenta, una diva dragoniana, un beso rebuscado pero satisfactorio. Huele a tiramís quemado y ceniza. Los ingredientes flamean y vibran. Es penetrante, potente y duradera. No es para bañarse ni para cualquier ocasión, pero su belleza es innegable. Perfecta para Goku de Dragon Ball Z y totalmente unisex.
Es un perfume precioso… quizás demasiado alcoholizado para mí. Pero precioso. No voy a decir nada nuevo que no se haya dicho ya en ninguna reseña anterior. Pero por desgracia… no tiene estela ni fijación ninguna, como bien comenta Anna Ce. Una lástima. Duración de 3 horas aprox y muy a ras de piel. Con lo portentoso que parece al principio…
Huele a coñac viejo en roble, elegante y perfecto para el frío. Unisex y con ese toque ahumado que te gusta.
KISS OF THE DRAGON, película en coproducción USA-Francia de 2001, relata las aventuras de Liu Siu-Jian, agente de inteligencia china enviado a París para detener a Mister Big, narcotraficante de heroína. Aparece un corrupto inspector francés, Jean-Pierre Richard, que prostituye a Jessica Kamen, de la que supuestamente se enamora Liu Siu-Jian. En un momento, Liu Siu-Jian se deshace de Richard con la técnica de ‘El Beso del Dragón’, clavando una aguja en la nuca que impulsa la sangre al cerebro, provocando un aneurisma. ¿Es lo que pretendió Alberto Morillas con Le Baiser du Dragon de Cartier? Puede que, de alguna forma, lo haya conseguido. Es un perfume oriental exquisito con facetas amaderadas y florales de gran complejidad. Comienza con un dulzor amaderado cítrico, denso y sofisticado al nivel de un qipao, vestido chino ajustado de seda natural. Una enigmática mujer, discípula de Fu-Manchú, nos sonríe sardónicamente desde sus ojos afilados, mientras sus largas uñas rojas se entrecruzan sobre el pecho en señal de fingida cordialidad. Es un dulzor de flores oscuras y espesas y siropes resinosos surgidos de la tortura china más refinada. Se percibe un ligero amargor de almendra amarga, amaretto y nerolí. El acorde floral oscila entre momentos de indolismo blanco y carnalidad roja, sin perder esa ambrosía del chocolate, el ámbar, el benjuí y el caramelo. Pieza obligada para todo amante de los perfumes orientales con distintivo francés. Obviamente lo encuentro unisex si se tiene amplitud de miras, ya que no resulta marcadamente floral en la línea femenina. Perfume denso y profundo, para ocasiones especiales y atuendo sofisticado. La elegancia de una joya de Cartier besada por el fuego de un Dragón de las Cordilleras de Manchuria. Cortesía de Espartaco.
Cabalgando sobre el Dragón sagrado, el perfume (per fumo) conecta con lo espiritual a través del aliento. Este Beso del Dragón me lleva de un hogar con olor a licor y almendras a un bosque húmedo donde las resinas calientan la sangre. Al final, queda una huella dulce y suave, el beso de alguien especial.
Rompe reglas y divide opiniones. Es un oriental cálido, fuerte y sexual que evoca a una mujer recién salida de una pasión desenfrenada, solo con la camisa del pareja. Es un afrodisíaco: empieza con vetiver bañado en licor y almendras, luego entra el benjuí, ámbar y cedro. Termina con chocolate amargo y flores blancas. Es unisex, andrógino y avasallador. Una pena que esté descontinuado, como los cuadros de Picasso.
¿Alguien me puede decir por qué hay dos tapones diferentes para un mismo producto de este eau de parfum?
Claro unisex, aunque más masculino con un toque dulce. Un hombre lo usa y las mujeres revolotean. Me encanta, pero no en una mujer. Se nota el licor, el vetiver y el pachulí, pero no huelo rosa ni chocolate aquí. El polvo del iris está lejos. Para mí es masculino.
Vi la publicidad hace quince años y me gustó el nombre y el frasco refinado, estilo chinoiserie. Al probarlo, me flipó: es ultra dulce pero sin ser infantil ni gourmand. Es un dulzor ahumado y maduro, con piel humana y vetiver que lo hace húmedo y bonito. El chocolate es frío y maduro, como gamuza. No es una bomba, se pega a la piel y huele a lujo real.