Para mujeres
Les Exclusifs de Chanel Coromandel Chanel
Acordes principales
Descripción
Les Exclusifs de Chanel Coromandel evoca una experiencia verdaderamente única en el mundo de las fragancias de lujo. Inspirado en los exquisitos biombos chinos Coromandel que Coco Chanel adornaba en su apartamento, esta fragancia promete llevar a quien la porte a un viaje sensorial inolvidable. Desde la primera atomización, se descubre una mezcla encantadora de notas cítricas gracias a la naranja amarga y el neroli, dejando entrever una frescura inicial que rápidamente se ve complementada con la profundidad y calidez del pachulí, el jazmín y el benjuí. Las notas de corazón, compuestas por raíz de lirio y rosas, aportan un toque floral suave pero distinguible, mientras el exótico incienso de olíbano y el almizcle otorgan un carácter misterioso a la fragancia.
Sin embargo, es la inesperada nota de chocolate blanco la que verdaderamente distingue a Coromandel, entrelazando dulzura con las potentes notas amaderadas y el resplandor de la vainilla de Tahití, creando un equilibrio sublime entre sofisticación y audacia. Chanel Coromandel no es simplemente un perfume, es una obra de arte olfativa que encapsula el espíritu de la elegancia, la intriga y la innovación. Ideal tanto para ocasiones especiales como para aquellos días en los que se desea añadir un toque de lujo y misterio al aire que se respira. Con cada atomización, Les Exclusifs de Chanel Coromandel se revela como una invitación a explorar los confines más remotos de la belleza y la complejidad aromática.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
7.236 votos
- Positivo 89%
- Negativo 9,1%
- Neutral 1,9%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
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42 reseñas
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Descubrí este aroma profundo con toques de madera y una esencia bastante robusta. Diría que se inclina más hacia lo masculino, pues tiene un carácter fuerte y no precisamente sutil. Me parece perfecto para los días más fríos del año por su intensidad. Además, me impresionó lo bien que se mantiene a lo largo del día y cómo su fragancia llena el espacio a mi alrededor. ¡Totalmente recomendable!
Realmente me ha sorprendido este perfume, tiene ese toque único y distinguido que uno encuentra en las fragancias orientales. Es verdad lo que dice Kirtash, tiende a ser más bien masculino. Cada vez que lo uso, no puedo evitar pensar en Obsession de CK, tanto por su aroma distintivo como por cuánto tiempo dura. Coromandel definitivamente es para esas noches especiales, cuando te vistes para impresionar. Honestamente, no es el tipo de perfume para llevar a diario o en cualquier momento, porque sin duda hace que te destaques, para bien o para mal, en cualquier lugar. Es de esos aromas que dejan huella y se recuerdan aunque solo los cruzas una vez. Por eso siento que le va mejor a los hombres. ; )
Ayer, llevé a mi novia a la exclusiva tienda de Chanel en nuestro país, con la mira puesta en regalarme Sycomore para mi cumpleaños. Al llegar, no pude evitar notar Coromandel y decidimos probar ambas, dado que tengo una colección de fragancias de Vetiver y quería saber si Sycomore realmente se destacaba o si, por el contrario, Coromandel sería la mejor elección.
Tanto mi novia como yo pusimos a prueba los perfumes en nuestras muñecas. Sorprendentemente, Sycomore olía casi igual en los dos. Pero con Coromandel, ella tuvo una experiencia maravillosa desde el principio, describiéndola como poesía líquida, equilibrada y adictiva. En cambio, en mi piel, inicialmente tuve un fuerte olor a aceitunas, algo curioso pero no desagradable, que me recordó a otro perfume. Este aroma se suavizó más tarde, pero aún así fue el protagonista durante un buen rato.
Con el paso del tiempo, Coromandel se transformó en una mezcla exquisita, tanto así que podría decir que nunca había sentido algo parecido. Quiero destacar que, después de una hora, el perfume evolucionó de manera diferente en cada uno de nosotros. En el caso de mi novia, se volvió distintivamente femenino, mientras que en mi piel, se secó de manera magistral y mantuvo su neutralidad de género, sin inclinarse hacia lo masculino o femenino.
El corazón del aroma lleva patchuli, chocolate blanco, benjuí, vainilla, un toque de incienso y una base ligeramente amaderada. Para describirlo de manera vivencial, es como estar cerca de una barra de chocolate blanco derretida por el sol, una experiencia deliciosa pero tortuosa, ya que solo puedes oler pero no probar.
La longevidad del perfume es impresionante, superando las 12 horas, al igual que su estela. Aunque finalmente compré Sycomore debido a la relación cantidad-precio, le doy a Coromandel una calificación de 9.99, reservando el puntaje perfecto simplemente porque siento que es más adecuado para climas fríos. Es definitivamente una compra que recomiendo.
Este perfume realmente destaca por su distinción y encanto. ¿Qué más podríamos esperar de una marca tan prestigiosa como Chanel? Todas sus creaciones, incluyendo las más modernas, mantienen un nivel de refinamiento, aunque tal vez no sean tan únicas como las clásicas. El perfume Coromandel, con su toque dulce, definitivamente llama la atención de manera positiva. Lo encuentro perfectamente adecuado para días fríos, y su durabilidad junto con la estela que deja son impresionantes. Es ideal para ocasiones donde quieras destacarte, ya que su singular aroma, combinado con su precio alto, lo convierten en un lujo para momentos especiales.
Coromandel ha logrado capturar mi atención de una manera que pocas esencias lo hacen. Es un perfume extraordinario, imponente y que deja huella por donde pasa. Aunque no es fácil de encontrar y podría considerarse como una joya rara, definitivamente vale la pena el esfuerzo por su carácter único. Su aroma inicial te sorprende con una intensidad que recuerda a las aceitunas o el aceite de oliva, evocando paisajes solemnes como los viñedos del norte de Francia o incluso esos campos de olivos históricos. Luego, el perfume se transforma audazmente con un corazón donde la rosa y el pachulí mandan con una fuerza indiscutible, mezclándose con lirios y jazmín de manera que crea una experiencia olfativa compleja y profunda. Lo que remata esta obra maestra es su base, una combinación innovadora de chocolate blanco, benjuí, incienso, notas amaderadas y un toque suave de almizcle, que juntas ofrecen un final que es tanto exótico como vanguardista, haciendo de Coromandel una fragancia revolucionaria. Lo más fascinante es que, a pesar de su complejidad, en ciertos momentos me hizo pensar en Fantasy de Britney Spears, principalmente por compartir algunas notas claves como el chocolate blanco y el musgo, aunque los dos perfumes son mundos aparte en términos de identidad. Coromandel se adelanta a su tiempo, siendo aún hoy tan innovador como lo habría sido en su lanzamiento. Es un perfume que realmente representa una fusión provocativa y adelantada, y personalmente, lo considero una creación magnífica.
Este perfume realmente se destaca por su personalidad única. Aunque contiene esencias de resina, sorprendentemente no me resulta tan oriental como otros perfumes con ingredientes similares. En mi opinión, tiene un aire más francés, aunque el pachulí y las resinas lo dotan de un toque exótico que me encanta. También puedo apreciar un aroma a chocolate blanco, que le añade un encanto especial. Diría que es un perfume que tanto hombres como mujeres pueden disfrutar, aunque tal vez se incline un poco hacia el masculino.
En términos de duración y proyección, me ha impresionado favorablemente. Algo en su aroma me transporta a la época navideña, me recuerda a esos ambientadores premium que suelen venderse por más de 40 euros en tiendas especializadas durante las fiestas, aunque este perfume es mucho más que un simple ambientador. Definitivamente, lo encuentro más apropiado para el invierno. Es, sin duda, una excelente creación de Chanel.
El nombre de este perfume, Coromandel, evoca las exquisitas pantallas artísticas que decoraban la residencia de C. Chanel, cuyo origen se remonta a la compleja historia del comercio entre China y Europa. Estas pantallas, bañadas en laca negra, oro y embellecidas con gemas semipreciosas, narran historias de la última gran dinastía china, aunque curiosamente llevan el nombre de una región costera de la India, punto neurálgico para el comercio de dichas obras hacia el occidente.
La fragancia en sí es un enigma; arranca con un halo sutil y refrescante, donde se mezclan los cítricos y el nerolí. Sin embargo, este inicio es efímero, dando paso a un alma mucho más compleja y difícil de definir. Lo que verdaderamente define a Coromandel es su carácter oriental, deliciosamente especiado y dulzón, con el pachuli predominando junto a destellos de vainilla que aparecen y desaparecen a voluntad, sumado al benjuí que le aporta un toque similar a la vainilla pero más sutíl. Me recuerda un poco al rasgo sensual de ‘Opium Pour homme’ y al ‘Jaipur’ de Boucheron, aunque Coromandel maneja una presencia más marcada y menos lineal, siendo más potente y menos suave que sus primos olfativos.
Personalmente, encuentro a Coromandel fascinante y agradable, especialmente cuando su lado dulce, como notas de vainilla y trazas de chocolate, se hace presente aunque sin abrumar, manteniendo siempre su espíritu oriental. Este rasgo le da una singularidad que me atrae más que los momentos en los cuales la fragancia decide presentar su faceta más inciensada y polvorienta, haciéndola sentir menos adaptable y acogedora.
En cuanto a mi evaluación:
Aroma: 8 sobre 10
Estela: 6 sobre 10
Longevidad: 7 sobre 10
Versatilidad: 4.5 sobre 10
Simplemente me he quedado sin palabras con esta fragancia. La combinación de pachulí y chocolate blanco crea un aroma suave, cálido y absolutamente lujoso que me hace pensar en momentos de pura elegancia y sofisticación. Uno de sus puntos fuertes es la duración; aguanta en la piel cerca de 11 horas, lo cual es notable. Además, cada vez que me envuelvo en este perfume, las notas florales dan un giro inesperado que simplemente me embriaga. Coromandel ha conquistado mi corazón, no solo por cómo armonizan sus componentes, sino por todo el universo de sensaciones que me hace experimentar. Cada vez que lo uso, siento que tengo un pedacito de lujo al alcance de mi mano. Coromandel, me has hechizado completamente.¿Platinum Egoiste? Conoce a tu match perfecto, su nombre es Coromandel.
Recién probé Chanel Coromandel y siento que acabo de descubrir uno de esos tesoros que solo se encuentran de vez en cuando. Forma parte de la colección Les Exclusifs de Chanel, famosa por sus fragancias únicas y esta no es la excepción. La verdad es que me ha sorprendido; es un perfume oriental dulce que realmente destila ese toque de naturalidad y sencillez, aunque es cualquier cosa menos simple. Al olerlo, lo primero que me viene a la mente es una combinación fascinante donde predominan el pachulí y el chocolate blanco, pero hay algo más, algo que da la impresión de estar tocado por la magia. La mezcla de vainilla, resinas balsámicas junto a un ligero toque floral, incienso, y maderas, crea una experiencia sensorial increíblemente envolvente y profunda. Se siente cálido, lujoso y reconfortante, como un abrazo en un día frío. A decir verdad, este perfume es toda una experiencia: desde su complejidad y sensualidad, hasta esa sensación de exotismo y misterio que evoca. Cada aplicación es como un viaje a un lugar exquisito y desconocido que solo existe en sueños. Chanel Coromandel tiene algo que lo hace irresistible y cada vez que lo uso, me gusta aún más. Definitivamente, se ha ganado un lugar destacado entre mis perfumes favoritos, es cálido, envolvente y simplemente inolvidable.
Realmente me atrapó. Al principio, te recibe una onda fresca de cítricos que no tarda en dar paso a algo más profundo y complejo. Rápidamente, se destaca un aroma terrenal y robusto a pachulí, combinado de forma magistral con la dulzura envolvente del chocolate blanco, la vainilla y un ligero toque de benjuí. A medida que lo llevas, es como un baile entre lo seco y lo dulce, con momentos en que te sorprende un sutil aroma a incienso. Es una fragancia que se balancea entre lo oriental y amaderado, con un golpe sutil de lo dulce que lo hace perfecto tanto para hombres como para mujeres. La calidad de los ingredientes se nota, y es lo que seguramente contribuye a su impresionante duración y presencia. Sin duda, es un aroma que brilla en los días más fríos de otoño e invierno y destaca maravillosamente por las noches. Tiene una longevidad que dura un buen rato y deja una estela bastante distinguida.
La experiencia Chanel por excelencia.
Definitivamente, este perfume tiene un toque distintivo de alta calidad. Es innegablemente elegante y sofisticado. Al principio, me encontré con una combinación algo peculiar de chocolate y cítricos, que sinceramente, me pareció fuera de lugar. También experimenté brevemente un aroma que me recordó a un establo, pero que por suerte, desapareció rápidamente. A medida que el perfume se asentaba, emergió una fusión de chocolate blanco y resinas, destacándose un patchouli muy puro en su forma más vibrante, distinto al aroma más terroso que suele caracterizarlo. Logra ser delicioso sin llegar a ser excesivamente dulce, balanceando lo amaderado con lo dulzón, y manteniéndose entre lo goloso y lo terrenal, aunque con una nota ácida quizás más pronunciada de lo ideal. Hay momentos en que me transporta a escenas de comodidad lujosa, como estar envuelto en cachemira o explorar un armario antiguo y perfumado, e incluso me evoca una sensación nostálgica, como pasear por Venecia. Sin duda, Coromandel se siente como una fragancia de lujo.
No obstante, no puedo decir que sea completamente único, ya que me trae a la mente una mezcla de fragancias conocidas, desde Gaultier Kokoriko a Shalimar Parfum Initial, y desde Black Orchid de Tom Ford hasta Good Girl de Carolina Herrera y El beso del dragón de Cartier.
Aun así, no me emocionaría si fuera un regalo.
Opinión personal sobre Coromandel: He probado entre 100 y 120 perfumes distintos, y aunque aún no estoy seguro si este es mi favorito, puedo asegurar que la combinación de ingredientes en Coromandel es la mejor que he experimentado. La habilidad con la que han logrado crear una fragancia completamente única a partir de sus notas es impresionante. Definitivamente, desborda calidad, y a pesar de ser catalogado como femenino, lo considero un perfume unisex. La mezcla balsámica con toques de chocolate carece de género específico. Al inicio, se percibe claramente la naranja y un toque floral, lo que personalmente me parece un agregado sorprendente y agradable. Estas notas desaparecen rápidamente, dejando un fondo balsámico donde el patchouli se combina con bejuí, mientras que el chocolate blanco se equilibra exquisitamente con un toque inciensado. Es increíble cómo la presencia balsámica, que en teoría debería predominar, en realidad complementa y equilibra la fragancia, lo que considero un verdadero logro en su composición. Pese a no ser un perfume particularmente pesado, tiene una duración notable y una proyección decente. Aunque yo diría que tiene una estela moderada, otros podrían considerarla más intensa. En resumen, Coromandel es, para mí, una pieza maestra dentro de los perfumes balsámicos, logra destacar con elegancia y sofisticación sin ser abrumador. No lo recomendaría para comprar sin probar si no estás acostumbrado a este tipo de aromas. Con solo tres aplicaciones es suficiente para todo el día. Su precio de 175€ (75ml) o 320€ (200ml) puede parecer elevado, pero considerando su rendimiento y presencia, resulta ser una opción más económica en comparación con otros perfumes de diseñador. Valoraciones personales: Aroma 8.8, Longevidad 9, Proyección 9, Precio 6.5/8.5 dependiendo del tamaño.
Chanel ha logrado nuevamente cautivarnos con un perfume gourmand que lleva su distintivo de exclusividad. Desde el primer momento te envuelve con una nota cítrica suave, que pronto se deja eclipsar por el intoxicante aroma del chocolate, claramente dispuesto a acaparar el protagonismo. Este no es un chocolate cualquiera, sino uno blanco de origen francés, sumamente lujoso y acompañado de una vainilla tan rica y cremosa que podrías jurar que estás en una pastelería de alto nivel. El toque final lo pone el patchouli, robusto y duradero. Chanel rara vez explora con vainillas tan opulentas, por lo cual Coromandel me resulta fascinante y a la vez familiar, evocando ciertos aires de Shalimar. A medida que se asienta, emerge un exquisito aroma a incienso mezclado con chocolate sobre una base leñoso, una combinación irresistible. Es un perfume no muy floral, se intuyen trazas de rosa muy sutilmente, enfocándose más en una sensación resinosa y ligeramente terrosa. A pesar de su cremosidad, tiene un acabado polvoroso sin ser sofocante. Lo que más admiro es su estabilidad en la fragancia, manteniéndose perfecta desde el inicio sin necesidad de evolucionar. Destaca en duración y sillage, lo cual es excepcional. No obstante, considero que su versatilidad es limitada, siendo ideal para ocasiones formales en invierno. Entre las joyas exclusivas de Chanel, Coromandel se lleva el primer lugar, seguido por Sycomore, Misia y Chanel Nº22. Realmente espero estar a la altura de este maravilloso perfume cuando lo lleve.
La primera impresión que tuve de este perfume no fue la mejor, pensé que era más de lo mismo, otro aroma clásico sin mayor gracia, y creí que había malgastado mi dinero. Qué equivocado estaba.
Después de usarlo un poco más, me di cuenta de que estaba frente a un perfume excepcional, uno de esos raros hallazgos que cambian completamente tu percepción. Tiene una apertura cítrica muy al estilo de los grandes clásicos, lo que hace pensar en un aroma tradicional, pero de repente se transforma y revela notas de chocolate blanco que no son para nada saturadas, sino todo lo contrario, combinadas magistralmente con el aroma terroso del pachulí. Es algo sublime, casi como escuchar una pieza magistral de Chopin que, sin hacer alarde, logra capturar tu atención y distinguirse notablemente del resto.
Su durabilidad es impresionante, se mantiene sutilmente durante horas y eso hace que realmente valga la pena. Es un perfume que ya considero un tesoro personal y espero poder lucirlo con el estilo que merece.
Soy FloralScents21 y recientemente probé un aroma de Divain que me recordó mucho a Shalimar, con una pequeña diferencia: en vez de predominar el dulzor de la vainilla, este tiene un toque amaderado, como de tierra húmeda, que le aporta una sofisticación única y lo aleja un poco del estilo oriental típico.
Coromandel realmente no es para todos. Desde el principio, te recibe con un toque cítrico encantador que, por alguna razón, en mi piel se transforma en un aroma cargado de oliva, tan potente que termino rechazándolo. No detecto ni un atisbo de rosa, pachulí o jazmín, solo oliva por todos lados. Este aroma es persistente y, justo cuando estoy a punto de tirar la toalla, frustrada tanto con el perfume como conmigo misma por no poder disfrutarlo, me golpea con una fase de secado que revela un chocolate blanco no tan dulce, entremezclándose magistralmente con las demás esencias como si fuese una sinfonía bien dirigida. Estoy totalmente desconcertada.
Realmente estoy encantada con esta fragancia, tiene un toque de incienso que es delicioso, pero nada abrumador. Me transporta a esos lugares llenos de encanto como las teterías con sus aromas envolventes. Es el complemento perfecto para esos días grises y lluviosos de otoño, le da un toque de calidez. Lo que más me fascina es lo único que es, se sale de lo común y esto lo convierte en una joya para mí. Su singularidad puede sorprender, y es posible que no a todos les agrade de inmediato, ya que es distinto a lo que suelen encontrar, así que prepárate para comentarios curiosos sobre tu aroma. Pero para mí, esa singularidad es lo que lo hace especial.
Un lujo dulce y vibrante que huele a magia pura. Pachulí y chocolate blanco bailan con vainilla y resinas balsámicas sobre un fondo floral complejo e incienso. Es cálido, opulento y te transporta a rincones románticos de la mente. Una fragancia bien hecha, profunda y cautivadora; cuanto más la uso, más me atrapa. Sin duda, uno de los orientales más cálidos e inolvidables que tengo.
Cosas sobre Coromandel: no sé si es mi fragancia favorita, pero habré olido unas 100/120 y lo que sí tengo claro es que es la mejor mezcla de ingredientes que he visto. Es simplemente maestro creando un acorde nuevo. Huele a calidad. Aunque diga que es de mujer, es completamente unisex: ¿qué tiene de 100% femenino un balsámico con chocolate? Nada. En la salida se nota la naranja y algo de flores; a mí me encanta que la salida tenga un bonus sorpresa, se van rápido y queda ese balsámico de patchouli, bejuí y chocolate blanco inciensado exquisitamente balanceado. Es increíble que ese balsámico que debería tapar el chocolate esté complementándolo todo. Esa es la gran maestría. El resto de notas son anecdóticas. Tiene una duración disparatada para no ser pesado y una estela aceptable (media bajo mi criterio, aunque para la mayoría de Fragrantica sería pesada). Resumiendo, para mí Coromandel es una joya de la perfumería balsámica, llena de espacios sin ofender, se hace notar sin ser agresiva, destila lujo y clase. No la recomiendo a ciegas si no estás acostumbrado a los olores balsámicos. Con tres sprays te sobra para todo el día. La botella de 75ml sale a 175€ (precio estándar) y la de 200ml a 320€. Si te encanta y dura todo el día haciéndose notar, sale más barata que la mayoría de diseñador estándar. Aroma: 8.8, Longevidad: 9, Proyección: 9, Precio: 6.5 (75ml) / 8.5 (200ml).
Cosas de Coromandel: no sé si será mi favorita tras haber olido unas 100 fragancias, pero claro está que es la mejor mezcla de ingredientes que he visto. Son maestros creando acordes nuevos. Huele a calidad y, aunque dicen que es de mujer, es 100% unisex. ¿Qué tiene un balsámico con chocolate de 100% femenino? Nada. En la salida notas naranja y flores; a algunos no les gusta, a mí me encanta ese bonus sorpresa que desaparece rápido dejando el pilar de la fragancia: un balsámico de pachulí y benjuí que complementa exquisitamente el chocolate blanco inciensado. Es increíble cómo lo balsámico no tapa el chocolate sino que lo acompaña en todo momento. Esa es la maestría. El resto de notas son anecdóticas. Tiene una duración disparatada para no ser pesado, con estela y proyección aceptables (yo diría media, aunque Fragrantica dice que es pesada). Es una joya balsámica que llena espacios sin ofender, destila lujo y clase. No la compres a ciegas si no te gustan los balsámicos. Con tres sprays te sobra para el día. La botella de 75ml a 175€ es estándar, pero la de 200ml a 320€ sale más barata por duración. Aroma: 8.8, Longevidad: 9, Proyección: 9, Precio: 6.5/8.5.
Coromandel es una bestia, una obra maestra que te deja sin aliento. Aunque es difícil de pillar y casi inaccesible, grita elegancia francesa de los 20. Empieza con una salida densa y agria, a aceitunas o aceite de oliva, con un toque caótico que evoca viñedos franceses o el huerto de olivos de Jesús. Luego explota en un corazón floral tiránico, una dictadura de rosa y pachulí que se mezcla con una armonía opresiva de lirio y jazmín, dándole una profundidad inasequible. Cierra con una base desconcertante: chocolate blanco, benjuí, incienso, madera y almizcle. Es innovadora, irrepetible y una brisa sofocante de lo clásico y lo gourmand. Con una proyección y duración increíbles, sigue siendo revolucionaria hoy porque explota el chocolate blanco sin caer en el praliné barato. Por unos segundos me recuerda a Fantasy de Britney, y aunque estructuralmente son diferentes, siento que Coromandel es la abuela sofisticada de ese Fantasy, su precursora imponente. Magnífica fragancia.
Me gusta. Inicio cítrico muy breve, enseguida entra un pachuli terroso, equilibrado con el toque dulce y ambarado del chocolate blanco, vainilla y benjuí. Durante el desarrollo se intercambia esa faceta terrosa-amaderada-seca con una más dulce y cremosa. Se siente también un ligero toque inciensado. Es un Oriental amaderado con toque gourmand, perfectamente unisex y con rendimiento muy bueno. Calidad de ingredientes excelente. Para otoño e invierno, para noche. Longevidad duradera. Estela pesada.
Difícil que Coromandel deje a alguien indiferente. Tras una salida cítrica bonita, en mi piel huele a aceituna intensísima que me hace odiarla. Ni rosa, ni pachulí, ni jazmín: aceituna pura. Este olor perdura muchísimo y, cuando ya me tiene más cabreada que una mona, me sorprende con un secado donde destaca un chocolate blanco poco dulce mezclado con el resto como si fuera una orquesta perfecta. Me tiene confundidísima.
Coincido con @Lau_Selin, pero mi balance es positivo. Me ha traído recuerdos de Narciso Rodríguez. Es una rosa terrosa y un poco polvosa, muy bien enmascarada por el pachuli y el incienso para que no domine. Un detalle elegante. Totalmente unisex. En resumen: está bien, pero no tiene nada de particular ni novedoso que la justifique.
Estoy bastante descolocada con esta fragancia. La compré a ciegas tras leer las reseñas y ver las notas, y la verdad es que no me ha cautivado. Me huele a sal, no encuentro ese chocolate ni las flores. Me recuerda a Narciso Rodríguez for her, que también es unisex, menos masculina pero nada dulce ni femenina. Yo prefiero aromas cálidos, cremosos y suaves. No es para mí.
Chanel no podía recrear mejor un gourmand con ese sello único. Abre ligeramente cítrico, pero el chocolate acecha para ser protagonista desde el principio. Es un chocolate blanco francés mezclado con una vainilla de cafetería de lujo, muy cremosa y realista al estilo Guerlain, con una base potente de pachuli. Chanel no nos tiene acostumbrados a vainillas tan pastelosas, de ahí quizás que Coromandel me parezca tan original (aunque siento cierta reminiscencia con Shalimar). ¿Y después? Un delicioso incienso achocolatado con toques maderosos que es simplemente de-li-cio-so. No lo siento muy floral, quizás algo de rosa muy en el fondo, pero está más enfocado a ser resinoso y terroso. Aunque es cremoso, también se siente algo polvoriento sin llegar a ser atalcado. En mi opinión no evoluciona demasiado, cosa que agradezco, ya que desde el inicio me parece perfecto. Tiene una duración muy buena y una estela perceptible. Su problema es que la veo poco versátil. Totalmente invernal para momentos formales. Todos los exclusivos de Chanel me parecen perfectos, pero destaco: 1. Coromandel, 2. Sycomore, 3. Misia, 4. Chanel N22. Espero hacerle justicia a este tesoro.
Uno de los perfumes más exquisitos y envidiables creados. Aunque es difícil de conseguir, es la llamada a la elegancia de la Francia del siglo XX. Sale agria y espesa, con un dejo a aceitunas o viñedos del norte; luego pasa a un corazón floral tiránico con rosa y pachulí. La base es una mezcla exótica de chocolate blanco, benjuí, incienso y almizcle. Es revolucionaria y adelantada a su época; si hoy se lanzara, seguiría siendo innovadora al explotar el chocolate blanco sin abusar del praliné. Por breves momentos me recuerda a Fantasy de Britney Spears, compartiendo ADN de chocolate, jazmín y almizcle. Magnífica fragancia.
Un perfume con carácter que, pese a sus resinas, no huele tan ‘árabe’ como otros; es bastante francés. El pachulí y las resinas dan el toque exótico, y detecto una nota de chocolate blanco deliciosa. Lo veo unisex, quizás con ligera inclinación masculina. La duración y proyección funcionan bien. Me recuerda a ambientadores de calidad para Navidad, así que es ideal para invierno. Gran fragancia de Chanel sin lugar a dudas.
Fui a la única boutique Chanel del país con mi novia para comprarle Sycomore, pero probé ambas fragancias. Sycomore fue idéntico en ambas pieles. Coromandel en ella fue una poesía: equilibrado y adictivo. En mi piel, al inicio tuve esa nota de ‘aceitunas’ que también tengo con Egoiste; no es desagradable, pero no era lo esperado. Duró dos minutos en el frente y luego pasó al fondo. Después de la primera hora, la fragancia fue una sinfonía perfectamente orquestada, un deleite que me hace babear hasta hoy. En su piel se activaba una nota por su pH que la hacía totalmente femenina; en la mía, el secado fue sublime, unisex y sin notas femeninas. Huele a una barra de chocolate blanco derritiéndose que solo puedes oler, no probar. Una tortura deliciosa. Rendimiento excelente, más de 12 horas. Compré Sycomore porque solo tenían 75ml de Coromandel, pero esta joya merece 200ml. Mi nota es 9,99. No le pongo 10 solo porque es para climas fríos. Compra obligada.
Intenso, amanerado y resinoso. Es más masculino que femenino, no es un perfume muy delicado. Su uso es invernal. El sillage es excelente y la duración también buena. Recomendado.
Rebosa elegancia y sensualidad. ¿Qué esperabas de Chanel? Todas sus fragancias están bien ensambladas. Coromandel tiene un punto de dulzura que le da un atractivo especial. Me parece muy adecuada para climas fríos. La duración y proyección son bastante buenas. Es mejor para eventos donde quieras llamar la atención, dado que tiene un aroma especial y es caro.
Fragancia que rebosa elegancia y sensualidad. ¿Qué esperabas de Chanel, una casa con ‘savoir-faire’? Todas sus fragancias, incluso las nuevas, están bien ensambladas. Coromandel tiene un punto dulce que le da un atractivo especial. Me parece ideal para climas fríos. La duración y proyección son bastante buenas. Mejor para eventos donde quieras destacar, ya que tiene un aroma especial, aunque es caro.
Hace honor a los biombos de Coromandel: una obra compleja difícil de catalogar que cambia de identidad. Sale fresca y fugaz por los cítricos, pero pronto revela su impronta definitiva: un oriental gourmand, inciensado y resinoso con una capa de pachulí y vainilla intermitente. Me recuerda al Opium Pour homme y al Jaipur de Boucheron, pero con más fuerza. Por mis gustos, es mucho mejor cuando muestra su cara vainillosa y chocolatosa que cuando se vuelve polvosa e inciensada. Aroma: 8/10, Estela: 6/10, Longevidad: 7/10, Versatilidad: 4,5/10.
El gourmand de Chanel. Está bien hecho y se siente de calidad. Es muy refinado. Superado un inicio de chocolate cítrico que no pega ni con cola y un leve espejismo de establo sucio de dos minutos, Coromandel se desenvuelve como una pasta de chocolate blanco con resinas y un patchouli muy natural en versión aguda, no la refrescante que huele a cántaro viejo. Gourmand pero sin empalagar, dulce pero amaderado, goloso y terroso, aunque algo ácido de más. Entre medias hay recuerdos de mantas de cachemira, armarios con bolsitas perfumadas y cierta decadencia que me hace pensar en Venecia. Coromandel es una fragancia bien hecha, huele a cosa cara. Tampoco ofrece nada nuevo; recuerda a un revoltijo de Gaultier Kokoriko, Shalimar Parfum Initial, Black Orchid Tom Ford, Good Girl Carolina Herrera y El beso del dragón Cartier. Me lo regalan y me cabreo.
Es encantador y exquisito, un clásico entre los orientales. Concuerdo en que es más masculino que femenino. Me recuerda muchísimo a Obsession de CK, tanto en aroma como en longevidad y estela. Es para una ocasión especial, nocturno y con buen vestuario; no es para usar a diario porque llama la atención donde quiera que te pares. Queda para la historia aunque seas testigo de su presencia una sola vez. Por eso lo considero más masculino.
El gourmand de Chanel. Está bien hecho y se siente de calidad, muy refinado. Pasado un inicio de chocolate cítrico que no pega y un leve espejismo de establo sucio de dos minutos, Coromandel se desenvuelve como una pasta de chocolate blanco con resinas y un patchulí muy natural y agudo, no el refrescante a cántaro viejo. Es gourmand sin empalagar, dulce pero amaderado, goloso y terroso, aunque algo ácido de más. Entre medias hay recuerdos de mantas de cachemira, armarios con bolsitas perfumadas y cierta decadencia que me hace pensar en Venecia. Es una fragancia bien hecha, huele a cosa cara. Tampoco ofrece nada nuevo, recuerda a un revoltijo de Gaultier Kokoriko, Shalimar Parfum Initial, Black Orchid, Good Girl y El beso del dragón. Me lo regalan y me cabreo.
¡La mezcla es impresionante! Un aroma aterciopelado de pachulí y chocolate blanco que evoca elegancia y alta alcurnia. La duración es larga, unas 11 horas, y con solo olerlo ya es un placer. Las notas florales casi borrachas intoxican mis sentidos. Coromandel me ha encaprichado tanto por sus notas como por la imagen que proyecta: está a mi alcance cada vez que rocío. ~ Platinum Egoiste, amigo mío, has conocido a tu pareja y ella es Coromandel ~
Curioso que la salida me recuerde muchísimo a A*men de Mugler. ¿Será por el pachuli?
Me encanta, huele a incienso sin ser pesado. Me trae al aroma de las teterías árabes, ese olor rico que notas al entrar. Ideal para días de otoño lluvioso. Es un perfume muy bonito. Añado que es diferente, extraño y muy distinto a lo habitual; eso lo hace extraordinario para mí. Esa diferencia hace que no le guste a todo el mundo; cuando te lo pones recibirás comentarios como “¿a qué hueles? ¡qué raro hueles!”. No es un perfume común.
Me va bien. Empieza con cítricos muy cortos y entra rápido un pachulí terroso que equilibra la dulzura cremosa del chocolate blanco, vainilla y benjuí. Se alternan las facetas secas y amaderadas con otras dulces. Sientes un toque de incienso. Es un oriental amaderado gourmand, unisex y con rendimiento brutal. Calidad de ingredientes top. Ideal para otoño, invierno y de noche. La duración es larga y la estela pesada.
Este perfume es una locura. Cuando lo olo por primera vez pensé que era algo tradicional, bien ejecutado pero simple, y que no valía mi dinero ni mi atención. Estúpido de mí. Este perfume es de esas obras de arte que cuando aprendes a apreciarlas te abren un nuevo mundo. La salida es cítrica y neroli, clásica (como Aqda), pero luego nace ese tono dulce, nada empalagoso, del chocolate blanco que se mezcla con el terroso pachuli. Esta fase es portentosa, como una buena obra de Chopin. No hace nada raro, pero llama la atención. La duración es monstruosa, queda a ras de piel, pero ese es su carácter. Grandísima obra de culto que espero saber llevar bien.
Difícil que Coromandel deje indiferente a alguien. Tras una salida cítrica bonita, en mi piel huele a aceituna intensísima que me hace odiarlo. Ni rosa, ni pachuli, ni jazmín. Aceituna. Este olor perdura muchísimo, y cuando ya me tiene más cabreada que una mona, no sé si por la fragancia o por no ser capaz de apreciarla, me sorprende con un secado donde destaca un chocolate blanco poco dulce mezclado con el resto de notas como una orquesta perfecta. Me tiene confundidísima.