Para mujeres
Magnolia Yves Rocher
Acordes principales
Descripción
Descubre la encantadora esencia de "Magnolia Yves Rocher", una fragancia que captura la esencia vibrante y natural de la magnolia. Al primer contacto, esta deliciosa atomización te envuelve en notas frescas y jugosas de manzana, fusionándose armoniosamente con el carácter floral y suave de la azucena. A medida que la fragancia se despliega, se revela un corazón exuberante donde la gardenia, los nardos y el jazmín te transportan a un jardín floreciente bajo el sol primaveral.
Pero la experiencia no termina aquí. La base de esta fragancia se asienta en un lecho de musgo de roble, cedro, almizcle y una mixtura de sándalo, pachulí, y vainilla, creando un fondo cálido y envolvente que perdura en el tiempo. Estos elementos terrosos aportan una profundidad y sofisticación únicas, confiriendo a "Magnolia Yves Rocher" una personalidad inolvidable.
Perfecta para el día a día o para momentos especiales, esta fragancia se adapta a la mujer que busca expresar su feminidad con elegancia y naturalidad. Invita a un viaje sensorial, donde cada nota cuenta una historia de frescura, belleza y armonía. Deja que "Magnolia Yves Rocher" sea el toque final que complete tu esencia.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
2.304 votos
- Positivo 81%
- Negativo 17%
- Neutral 2,1%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
¿La tienen, la tuvieron o la quieren?
Preferencia
Cómo valora la comunidad esta fragancia.
Uso recomendado
Estación y momento del día con más votos.
Dónde comprar
Compara tiendas verificadas para Magnolia Yves Rocher y elige según envío, precio o disponibilidad.
Amazon
Envío rápidoEntrega rápida y política de devoluciones conocida.
Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.
Ver en AmazoneBay
Más opcionesMás opciones de precio, formatos y vendedores.
Útil para comparar alternativas antes de decidir.
Ver en eBayCaracterísticas
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.
Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.
9 reseñas
Mostrando las más recientes primero.
Category:









Recuerdo haber utilizado este perfume durante mis años de adolescencia. Me trae a la mente el aroma de las flores blancas, un aroma delicado que me hace pensar en el perfume Beauty de Calvin Klein. Era impresionante cómo el aroma se mantenía conmigo durante el día, es una lástima que ya no esté disponible en el mercado.
Recuerdo encontrarme con una minúscula botella de principios de los noventa, lo que me lleva a una época donde los recuerdos perfumados de mi adolescencia se mezclaban con la colonia 4711, Chispas de Dana y muchos otros tesoros olfativos de los 70 y 80, ahora desvanecidos, junto con los jabones y geles de aquel entonces. Se vivían tiempos donde, a pesar de tener menos opciones, la calidad brillaba con luz propia, un poco como cuando solo contábamos con dos canales de televisión. Este perfume, en particular, fue uno de mis primeros amores aromáticos. Me traslada a aquellas noches de verano en las que se permitía trasnochar, a los primeros secretos compartidos con amigas, a la emoción de leer libros y ver películas “para adultos”, a esas primeras aventuras juveniles cargadas de una libertad efímera y pura. Al abrir un viejo cajón, me encuentro con un delicado frasco de opalina blanca adornado con una flor rosa. Ese gesto me remonta a una era donde se palpaba la dedicación y el cariño en cada perfume, algo que parece escasear en las fragancias actuales. Los aromas de Yves Rocher y Avon de aquellos tiempos me envuelven en una nostalgia dulce, vinculada más a recuerdos y sueños que a la esencia misma de los perfumes. Sin embargo, Magnolia destaca por su simplicidad sin pretensiones, su aire romántico y dulce que evoca imágenes de flores blancas bajo el crepúsculo mediterráneo, dominadas por la magnolia y el nardo, con un toque de musgo y especias. Estas fragancias representaban la esencia de los ochenta, pero con una suavidad y un romance que contrastan con los aromas intensos de la época. Magnolia evoca a la juventud, a las ganas de vivir al aire libre, a la frescura de las noches de verano, enmarcando perfectamente la inocencia y la elegancia natural de la juventud. Aunque en su momento lo consideré un perfume “para mayores”, hoy lo veo como la esencia ideal para una joven dulce y elegante. Y lo mejor de todo, su aroma y presencia perduran conmigo.
Desde que era una niña, cerca de los 10 años, tenía la costumbre de visitar varias tiendas de perfumes para conseguir muestras gratuitas, un hobby que me apasionaba profundamente. En aquellos tiempos, los años 80, era común recibir pequeñas réplicas de los frascos como muestra, las cuales empecé a coleccionar. Aunque, sinceramente, nunca pude resistirme a usar aquellos perfumes que realmente capturaban mi gusto. Entre ellos había uno particularmente memorable por su aroma florido, pero también notablemente intenso. Lamentablemente, ya no lo producen, lo cual es una verdadera lástima porque dejó una huella imborrable en mi memoria.
Recuerdo que mi hermana, siempre con un gusto particular por los perfumes florales como Anaïs Anaïs, me regaló este aroma en mi adolescencia. Aunque al principio no era exactamente mi estilo —yo era menos delicada en mis elecciones—, acabó siendo un regalo recurrente en mis cumpleaños. Lo usaba más por cortesía que por gusto. Sin embargo, con el tiempo, y conforme fui dejando atrás mis años de rebeldía, empecé a valorarlo de verdad. Justo cuando me había convencido, dejaron de producirlo, una costumbre frustrante que he notado en Yves Rocher, similar a lo que sucede con Bourjois. Me pasó lo mismo con Mandarine de Calabre y My Green Summer. Y cuando deciden no discontinuar algo, como con Nature, lo modifican tanto que pierde su esencia original. Realmente es algo que no logro comprender. ¡Realmente les haría recapacitar sobre sus decisiones de marketing!
Recuerdo con cariño este perfume que marcó mis años de adolescencia. Tenía un aroma suave y femenino que me enamoraba a cada uso, por eso nunca dejaba de tenerlo. No comprendo por qué Yves Rocher decide dejar de producir ciertos perfumes cuando evidentemente tienen éxito. Realmente espero que consideren traerlo de vuelta. Siempre me hacía pensar en Anais Anais, otro de mis favoritos.
Recién mi querida amiga Carmen, que conoce bien mi obsesión por los aromas, pasó por casa y me dejó unas cuantas miniaturas antiguas de Yves Rocher, incluyendo una de Magnolia que está impecable. ¡Y huele tal y como la recordaba! Magnolia fue una de las primeras esencias que tuve cuando empecé a experimentar con perfumes. Al volver a sentir su aroma, ha sido como desbloquear recuerdos que tenía escondidos en lo más profundo de mi memoria, con una claridad que casi da miedo. Al cerrar los ojos y oler Magnolia, me transporto a mi habitación en la casa de playa; aquella habitación decorada con muebles de mimbre de color negro, una cama con una vieja colcha de seda negra bordada con flores y flecos, rodeada de mis cosas favoritas, incluyendo una abundancia de miniaturas de perfumes y mis fragancias favoritas como Royal Ambre y Eau Jeune. Me veo a mí misma, una niña con una pasión ya desarrollada por los perfumes. Aquellas épocas en la casa de playa con mis abuelos y la familia eran pura alegría, días de libertad y aventuras veraniegas. La siesta era un momento de quietud, en el que aquel gran caserón se sumía en un silencio total mientras yo, en mi cuarto impregnado del aroma a Magnolia, soñaba con aventuras a través del universo. Al volver a oler este pequeño frasco de perfume, me vienen imágenes de mis amigas y primas en mi habitación, todas compartiendo estos momentos tan especiales. Este pequeño perfume, Magnolia, me recuerda a tiempos más sencillos y felices, cuando la vida era una aventura continua sin preocupaciones. Y es que el poder de los aromas para evocar recuerdos es impresionante. El diseño del frasco, tan elegante con sus flores rosadas sobre el fondo blanco, y su aroma dulce y femenino a magnolia, jazmín, y maderas, todo en perfecta armonía y con un toque vintage que te lleva de vuelta en el tiempo. Los perfumes tienen esa magia, capaces de contener años, emociones y momentos en cada gota, aunque las mismas notas huelan diferente dependiendo de la época. Ha sido un maravilloso viaje al pasado, un momento de pura nostalgia que me recordó lo sencillo, inocente y hermoso que todo era en aquel entonces.
Un olor que me lleva a mi adolescencia, compré este perfume con lo primero que logré ahorrar. Me trae a la mente la frescura de la ropa que acaba de salir del lavado y el aroma suave del jabón, una verdadera sensación de estar limpio. Creo que es un aroma que no pasa de moda, aunque tiene cierto aire juvenil. Es una pena que ya no esté en producción. Recuerdo haber preguntado por él en una tienda Yves Rocher sin éxito, la vendedora ni siquiera lo conocía. A medida que los años pasan y se hace más raro encontrarlo, este perfume se ha ido convirtiendo en una joya única dentro del mundo de las fragancias.
Simplemente tenía que compartir lo mucho que me ha gustado la opinión sobre Amarilisbelladona. ¡Estoy tan intrigada por experimentar el aroma de este perfume, especialmente porque soy fanática del aroma de la magnolia! Creo que es maravilloso cómo un simple perfume tiene el poder de llevarte a momentos tan específicos de la vida o hacerte sentir como si estuvieras en lugares donde jamás has estado. Esa es una de las razones por las que los perfumes me apasionan tanto ❤️
Definitivamente, usar ‘Magnolia’ es como abrir un baúl lleno de recuerdos para mí. Me transporta directamente a aquellos años adolescentes, cuando estaba completamente embobado con la prima de una amiga de mi clase de inglés. Ella siempre destacaba, con sus ojos profundos, pelo largo y oscuro, y ese toque especial de labial rojo suave. Pero, si algo la hacía inolvidable, era su aroma. Parecía que siempre llevaba su personalidad en su perfume, señal inequívoca de proceder de una familia con estatus. Mi amor juvenil por ella era tan intangible como la música de Roxette que solía poner de fondo, soñando despierto con posibles citas. Curiosamente, en una conversación reciente sobre fragancias, una amiga me reveló que el secreto detrás de ese encanto olfativo no era otro que ‘Magnolia de Yves Rocher’. No es fácil de encontrar hoy en día, se vende principalmente en tiendas de artículos vintage en línea. Finalmente tuve la oportunidad de probarla y la fragancia no decepciona; es una sinfonía de flores blancas donde la magnolia realmente brilla, complementada sutilmente por nardos y azucenas. Aunque no pude captar la esencia de manzana que mencionan, el toque final de maderas y especias dulces realmente redondea la experiencia. Aunque fue una muestra pequeña y no puedo juzgar su durabilidad o proyección, este aroma personifica a la perfección el espíritu juvenil de finales de los 80 y principios de los 90. A pesar de que hoy en día quizás no sea la elección más popular entre las más jóvenes, para mí, ‘Magnolia’ sigue siendo un testimonio encantador de una época pasada que merece ser recordada. Sin duda, fue una experiencia evocadora y nostálgica merecedora de explorar.
Solo quiero decir que me ha encantado la reseña de Amarilisbelladona, tanto que siento muchísima curiosidad por oler este bello perfume (me encanta el olor de la magnolia). Me parece precioso cómo un olor puede transportarnos a momentos tan concretos, cómo nos puede hacer viajar a lugares que ni siquiera hemos estado. Es una de las cosas que amo de los perfumes ❤️
Acaba de llegar mi amiga Carmen, una de las pocas que sabe de mi vicio por los perfumes, porque lo mío no es un hobby, es un vicio; me ha regalado varias miniaturas vintage de Yves Rocher, una de ellas Magnolia ¡está en perfecto estado! y huele exactamente igual que como la recuerdo. Magnolia fue de mis primeras colonias de chica mayor, al olerla me han venido de repente un bombardeo de recuerdos que tenía totalmente olvidados; con tanto detalle y tan nítidos que casi asusta. No me explico dónde estaban ni cómo he podido revivirlos con esa nitidez. Cierro los ojos, huelo Magnolia y veo mi habitación de la casa de la playa: el típico cabecero de mimbre negro, la cama con una antigua colcha negra de seda bordada con flores y flecos, la mesita de noche cargada de libros y tebeos de Esther, el sinfonier con más libros y la colección completa de cómics de Bruguera de Flash Gordon que me regalaron horas de fantasía, una estantería con revistas de ‘Mundo Submarino’ de Jacques Cousteau y mis pertenencias más amadas: al menos una docena de miniaturas de perfumes y mis colonias preferidas Royal Ambre, Estivalia, Eau Jeune, Herbissimo Enebro, Azur de Puig, Agua Lavanda de Puig; un bote verde con tapa blanca de champú especial para el pelo en el mar, un cepillo de Hello Kitty, una caja musical con bailarina, bisutería de plástico de frutas, horquillas del pelo, un par de cigarrillos con cerillas escondidas en el mecanismo, una caja de nácar con monedas de duro y un billete de 100 pesetas doblado, y una caja de Avon con perfume concentrado de jazmín en crema y un brillo de labios. Esos eran mis tesoros más preciados. Era una chiquilla y ya andaba loca con los perfumes. Me gustaba la casa de la playa, pasaba el verano con mis abuelos y el resto de la familia del norte que visitaba todos los veranos, era una fiesta de gente yendo y viniendo, el cine descubierto, casi tres meses disfrutando de la libertad del verano. La siesta, horas en que ese enorme caserón se apagaba y yo en mi habitación perfumada con Magnolia soñaba con ser Dale Arden y llevar esos exóticos modelitos viajando por el universo. Huelo otra vez mi diminuto perfume, cierro los ojos y veo a mis amigas y primas con su look ochentero de preadolescente sentadas en el suelo, leyendo cómics, cambiándonos la ropa y perfumándonos con Magnolia porque era el perfume de ‘más mayor’. Qué me gusta este perfumito, puede que lo tenga algo idealizado porque de repente me transporta a una época en la que fui muy feliz, no tenía problemas, no sabía que existían, mis amigas eran las mejores, la familia siempre junta, caminaba descalza casi todo el día; vivía grandes aventuras como saltar por la ventana de la habitación por la noche para pasear por la playa o subirnos a un barco jugando a ser piratas. Qué tiempos tan sencillos y sanos. Pero a lo que voy: qué poder tienen los perfumes sobre la memoria, casi asusta. Qué precioso momento he vivido y qué bien que huele Magnolia. El frasco es tan bonito, blanco puro, con flores color rosa tan tiernas, es tan dulce y femenino como la fragancia que encierra; una magnolia cremosa, con jazmín, nardos, sándalo, mucho musgo de roble y maderas, pero todo muy armonioso y muy vintage. Porque aunque sean las mismas notas de un perfume actual no huelen igual, el nardo vintage no huele como el de los 2000 ni como el de 2022, yo no lo entiendo pero es así. Estoy segura que narices más delicadas y entrenadas que la mía pueden saber la fecha de un perfume por cómo huelen sus notas. Qué buen rato he pasado, he vuelto atrás en el tiempo y por un instante he revivido momentos y sensaciones que creía olvidadas para siempre porque forman parte de otros años en los que todo era más sencillo, inocente y bonito.
Un aroma de juventud. De los primeros perfumes que compré yo misma con mis ahorrillos. A mí me huele a ropa recién lavada, jabón fresco y suave, sensación de limpieza. Me parece un perfume atemporal aunque bastante juvenil. Es una lástima que ya no se comercialice. En una ocasión pregunté en una tienda Yves Rocher y la dependienta ni siquiera había oído hablar de él. Parece mentira, pero con el paso de los años y la dificultad para encontrarlo se ha convertido en un pequeño tesoro de la perfumería.
Me la regalaba mi hermana cuando yo era una adolescente. No era de extrañar: a ella, un poco mayor que yo, le chiflaba Anaïs Anaïs y su olfato sucumbía sin remedio a olores del mismo estilo. No se parecían, ojo, pero seguían los mismos cánones. La primera vez dije que me gustaba, sin ser del todo cierto —por aquel entonces yo era bastante menos femenina que Magnolia—, y en mis siguientes cumpleaños se sucedieron varios frasquitos que gasté un poco a regañadientes para no hacerle un feo. Superada mi rebeldía marimacho de la adolescencia empecé a apreciarla más y, cuando definitivamente acabó por convencerme, dejaron de fabricarla. Yves Rocher, como Bourjois, tiene el gran defecto de descontinuar sus productos demasiado rápidamente. También me pasó con Mandarine de Calabre —hubo después más mandarinas, pero ninguna como ésa— y más recientemente con My Green Summer. Y cuando decide seguir manteniendo alguna de sus creaciones, como pasó con la maravillosa Nature, deja una versión aguada y desvirtuada de las mismas que apenas representa una caricatura de lo que fueron. De verdad que no lo entiendo. ¡Una buena colleja les daba yo a sus expertos en marketing!
Fue uno de mis primeros perfumes en la adolescencia. Muy femenina y delicada, me encantaba y siempre lo compraba. No entiendo que Yves Rocher deje de catalogar perfumes que funcionan. Ojalá vuelvan a reeditarlo, me recordaba a Anais Anais.
La usé en mi infancia hacia los 10 años, recuerdo ir a diferentes perfumerías a pedir muestras en mi tiempo libre, era mi pasatiempo favorito y en la época de los 80 te daban los frascos originales en miniatura que coleccionaba pero vacíos, pues me era imposible no usar los que me gustaban. Un día llegó a mis manos este perfume con olor muy floral pero a la vez intenso. Se me ha grabado en el recuerdo… Es una pena que ya no lo fabriquen.
Fue uno de mis primeros perfumes de mi adolescencia. Era muy femenina y delicada, me encantaba y la compraba siempre. No entiendo esto de Yves Rocher de dejar de catalogar perfumes que funcionan. Ojalá vuelvan a reeditarla, me recordaba a Anaïs Anaïs.
La usaba siendo niña, como de diez años. Me encantaba ir a las perfumerías a pedir muestras, era mi pasatiempo. En los 80 te daban los frascos originales en miniatura y yo los coleccionaba vacíos, pero no aguantaba sin usar los que me gustaban. Un día me llegó este perfume, muy floral pero intenso, y se me grabó en la memoria. Qué pena que ya no lo fabriquen.
Parece que no soy la única a quien esta ‘Magnolia’ trae recuerdos. Era la prima de una compañera de la academia de inglés que iba a mis 16 años. Estaba un curso por encima, quizás con un añito más, y me gustaba muchísimo. Tenía los ojos negros, el pelo muy oscuro hasta la espalda, labios en un rojo suave y olía divinamente. Sonreía mucho y me encantaba ver cómo le aleteaban las pestañas al hablar. Era de familia ‘bien’, clase media-alta, muy simpática, con maneras amables y educadas. Seguro tenía defectos, granos juveniles o cosas que no recuerdo, pero en aquellos días no me importaban porque estaba lo suficientemente encandilado como para escuchar ‘It Must Have Been Love’ de Roxette y soñar con salir con ella. Un amor platónico en toda regla. Le pregunté a una amiga, una ‘Downtown girl’ como comenté en otra reseña, y me dijo que esta chica usaba este ‘Magnolia de Yves Rocher’. En las tiendas oficiales ya no lo tienen; creo que solo lo venden en tiendas vintage online. Tengo pendientes de testear muchas fragancias antiguas, pero con paciencia y suerte todo llega. Logré probar unas miniaturas del siglo pasado y la verdad es que es una fragancia bonita, bien estructurada en sus flores blancas (la manzana no la noté), donde brilla la magnolia, los nardos y la azucena en segundo plano. El fondo es agradable con maderas un poco matizadas por especias dulces (la vainilla quizás con imaginación). No puedo hablar de proyección ni duración por la cantidad exigua que usé. Un aroma que encaja perfecto en una jovencita de los 80 o principios de los 90. No imagino a las chicas de hoy usándolo, o quizás es mi subconsciente proyectando cualidades a otra generación. En todo caso, no está mal como producto y tuvo mucha aceptación en su tiempo. Valió la pena probarla.
Esta fragancia la usé de adolescente, el olor que recuerdo es un olor a flores blancas, un olor fino, me recuerda al olor del perfume Beauty de Calvin Klein. Tenía una fijación muy buena, una pena que ya no la comercialicen.