Para mujeres
Nu Yves Saint Laurent
Acordes principales
Descripción
Descubre el misterioso y seductor mundo de "Nu" de Yves Saint Laurent, una fragancia que te transporta a un viaje sensorial inolvidable. Concebido para aquellos que buscan dejar una huella inconfundible, este perfume es un tributo a la elegancia moderna y la audacia.
Desde la primera atomización, "Nu" despliega sus encantos iniciando con una vibrante mezcla de cardamomo y bergamota, notas cítricas y picantes que capturan la atención, mientras que un toque de pimienta negra añade profundidad y misterio. El corazón de esta fragancia es un exquisito equilibrio entre la delicadeza del jazmín y la orquídea, y la calidez del incienso, creando un aroma embriagador que celebra el poder y la feminidad.
Al adentrarse en las notas de fondo, el sándalo y el vetiver ofrecen un sello de sofisticación y sensualidad, mientras que el almizcle y un eco de incienso se funden en un acabado suave y duradero que envuelve la piel de quien lo lleva. "Nu" de Yves Saint Laurent es más que una fragancia; es una declaratoria de identidad, un abrazo de audacia y sensualidad.
Ideal para usar de noche o en ocasiones especiales, este perfume es un accesorio imprescindible para aquellos que desean expresar su individualidad y sofisticación. Experimenta la profundidad y la riqueza de "Nu", y deja que su aroma sea el eco de tu esencia.
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Notas clave
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- Negativo 12%
- Neutral 0,9%
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Este perfume realmente se destaca por su carácter único, perfecto para los amantes de los aromas orientales. Lo primero que notas al ponértelo es la intensidad de la pimienta y el incienso, que personalmente considero que son lo más destacado. Tiene un toque cálido ideal para los días fríos o esas noches de cita donde quieres dejar una impresión duradera. Definitivamente, tiene una vibra misteriosa y no es para cualquiera. Si normalmente prefieres fragancias ligeras, florales o dulces, este podría no ser para ti. Es profundo y seductor. Me tiene fascinada.
Es una verdadera lástima que hayan dejado de vender este perfume aquí en Chile. Lo extraño muchísimo; apenas tuvo tiempo de estar en las tiendas. Era mi favorito debido a su aroma intenso y especiado, lleno de notas de pimienta e incienso, lo cual lo hacía simplemente irresistible para mí. Me recordaba bastante a Addict, destacándose también por su impresionante capacidad para permanecer en la piel por horas.
Mi experiencia con Nu fue como encontrarme con una joya oculta y al mismo tiempo sentir un poco de tristeza al saber que ha sido reemplazado por fragancias que no le hacen justicia. Esta versión, aunque trata de mantenerse fiel a la original, no parece capturar la misma intensidad y eso es una lástima. Descubrirlo fue como viajar atrás en tiempos de Tom Ford liderando YSL y dándole un giro al clásico Opium, transformándolo en una propuesta moderna y minimalista, pero sin perder esencia y originalidad. Algo que lo hacía único contra otros perfumes del mercado. Su nombre, ‘Nu’, que significa ‘desnudo’ en francés, podría haber dado paso a un enfoque cliché, sin embargo, optó por un erotismo sutil y sofisticado, perfectamente encarnado en su presentación. El aroma es un balance fascinante entre luces y sombras, pureza y tentación, destacando para mí el incienso, una nota que lo eleva a otro nivel y que personalmente lo encontré como el centro de la fragancia. No llegué a notar la orquídea negra, el jazmín o el sándalo que supuestamente contiene, pero el incienso brillaba majestuosamente. Presentaba una apertura fresca y especiada, seguida de un corazón dominado por incienso, cerrando con un final suavemente ahumado. A pesar de tener una presencia notable, lo veía completamente unisex. Es decepcionante que fragancias de tan alta calidad se retiren tan rápido del mercado. Es un reflejo triste de nuestra época, donde la calidad se va oscureciendo poco a poco por la mediocridad. Como bien refleja una cita de Don Juan Tenorio, parece que vivimos en un momento donde predomina la superficialidad sobre el verdadero gusto.
He estado pensando en compartir mis pensamientos sobre Nu y justo leí lo que escribió LaDamedeNoir, y sentí que podrían haber sido mis palabras exactas, totalmente de acuerdo con su apreciación.
Nu realmente me capturó, es un perfume único, tanto árido como vibrante. He buscado otra forma de describirlo que no sea ‘vibrante’, ya que parece un poco inusual, pero es exactamente lo que sentía al olerlo, una fragancia que parece estar en constante movimiento, con notas que brillan y se asoman de su base densa y ahumada, sorprendiéndote justo cuando menos te lo esperas, recordándote que llevas Nu. Esta característica la he notado en ciertos perfumes de Ford; Nu, M7, y especialmente en su primera fragancia masculina bajo su nombre, tienen esta manera no invasiva, sutil, de permanecer calmados y de repente recordarte su presencia. Nu era, sin duda, una obra maestra, un oriental que parecía de apariencia sobria a la que se le añadieron notas chispeantes y especiadas que no dejan de moverse. Un oriental hecho para los tiempos modernos. Un oriental puro y claro.
Lo que destacaba de Nu era su capacidad de ser un perfume muy personal. No como esos perfumes de hoy en día que apenas se notan después de un rato porque al parecer así lo pretenden, por miedo a ser realmente un perfume. La intimidad de Nu era intencional, esa dualidad entre una estela que no era ni larga ni corta, parecía diseñada para que la disfrutara quien lo lleva o alguien muy próximo. Pero no era un perfume débil, al contrario, era potente, misterioso, mágico. Me viene a la mente una frase: ‘El diablo también sabe citar las escrituras’… no hay mejor manera de describir a Nu. Era un perfume de dualidad, una mezcla de moralidad y paganismo. Y su aroma… incienso ahumado, a la vez fresco y seco. Simplemente delicioso. Es de esos perfumes a los que vuelves de vez en cuando para distraerte por un momento.
Realmente extraño tenerlo. En su momento, siempre había una botella en mi casa y lo usaba frecuentemente, simplemente me fascinaba. Nu es uno de esos perfumes sin género definido, creados meticulosamente a fuego lento, más allá de ser masculino o femenino, son simplemente ‘perfumes’. Tanto Aromatics Elixir como todas las intensas y envolventes creaciones del pasado y los más recientes Nu y M7 del nuevo milenio, se perciben sensuales desde una óptica minimalista pero con esa base compleja de esencias mezcladas, algo que no se logra en poco tiempo.
Hay productos que dejan ver su poca profundidad. Nu es de esos perfumes en los que todo, desde su campaña, botella y aroma, encajan tan bien que te hacen olvidar que estás ante un producto comercial, te hacen sentir que es arte, elevándolo a la categoría de ‘mítico’.
Indudablemente, uno de los perfumes más subestimados en la historia de la perfumería, ignorado en su momento por el gran público y solo tras ser descontinuado, ha alcanzado la categoría de leyenda, de obra maestra casi oculta.
ACTUALIZACIÓN: Hace poco encontré un frasco de 50 ml sin abrir y no dudé en comprarlo. Aparte de la alegría que me dio tenerlo de nuevo y la nostalgia al ver la caja transparente y el frasco con su tapa magnética, debo decir que estoy encantado con él. Me sorprendió la sensación amarga y seca al principio. Sigue siendo un perfume de incienso muy moderno, un oriental minimalista que no ha envejecido, moderno tanto en 2001 como en 2016. Si hubiese tenido más soporte, podría haberse convertido en un clásico. Lo que deja en la piel es muy agradable, especialmente me ha gustado ese comienzo amargo que había olvidado, es como aplicarse un perfume único. Curiosamente, varias personas me han comentado lo bien que huelo. Qué maravilla es Nu. Ya llevo unas veinte aplicaciones y me entristece pensar que se acabará.
Recientemente tuve la oportunidad de probar este nuevo perfume y debo decir que me sorprendió. Antes de probarlo, por los comentarios sobre sus componentes, esperaba algo más intenso y profundo. Sin embargo, lo que realmente noté fue una fragancia bastante dulce, probablemente debido a la combinación de sándalo y orquídea, aunque es difícil identificar notas individuales porque se fusionan muy bien.
Su durabilidad es bastante buena, con solo tres aplicaciones pude disfrutar de su aroma por aproximadamente 8 horas.
De casualidad me topé con este perfume excepcional que nunca habría comprado sin probarlo primero, ya que se marcaba como una fragancia femenina. Sin embargo, siguiendo el consejo de mi amigo Espartaco, gané un perfume increíble en una subasta de eBay. No tengo ni un solo remordimiento; es absolutamente un tesoro que se puede disfrutar sin importar el género, y me sorprende que haya sido ignorado por los que toman decisiones en la industria.
Sobre mi piel, la experiencia es dominada por una sinfonía de orquídea e incienso, que se mantienen presentes de inicio a fin, siendo celebrados por las demás notas que les aportan distintos matices a lo largo de su evolución. Al principio, la orquídea y el incienso se sienten reservados, casi tímidos, mezclándose con toques cítricos y el vigor del cardamomo. Esta fase inicial es un poco ácida y seca, pero rápidamente se transforma, dejando atrás los cítricos y suavizando el cardamomo, para dar paso a una claridad impresionante de orquídea e incienso, esta vez abrazados por pimienta, creando un aroma floral, especiado, vibrante y refrescante, que es sencillamente maravilloso. Conforme la fragancia se asienta, emerge un fondo amaderado y ahumado, sutil y etéreo, que complementa la persistente faceta floral y subraya el incienso, convirtiendo la fragancia en una experiencia floral envolvente con ricos matices balsámicos.
Definitivamente, es un perfume de una sencillez fascinante y una complejidad intrigante. Espero haber logrado transmitir, aunque sea un poco, la magia que se siente al llevarla. Estoy fascinado.
Y en cuanto a duración, es impresionante, supera las 8 horas fácilmente con una estela que no abruma, perfecta para noches frescas o templadas, ya sea para citas románticas o eventos formales. Es un perfume que no distingue de género.
Realmente, lamento no haberlo descubierto antes. Mis disculpas a este perfume por no haberme cruzado con él hasta ahora.
Este perfume de YVES SAINT LAURENT es una verdadera joya que me recuerda a los buenos viejos tiempos de inicios del 2000. Tiene ese toque clásico y atemporal que te envuelve, mezclándose perfectamente tanto para hombres como para mujeres, lo cual es raro de encontrar. La forma en que se destaca con sus notas, sin tener cuero, pero dándote esa impresión, es magistral. Usarlo en noches de invierno es transportarse a un mundo de recuerdos únicos y mágicos gracias a su aroma oriental. Es una lástima que sea tan complicado conseguirlo hoy en día, porque realmente es especial. Curiosamente, me recuerda bastante a Absolu de ROCHAS, que por suerte tengo en doble reserva y guardo como un tesoro.
La primera impresión de ‘Nu’ no me convenció, parecía tener un aroma sintético, algo así como plástico o celofán que se ha calentado demasiado al sol, acompañado por una bergamota bastante peculiar y amarga. Y este aroma se queda contigo un rato.
Sin embargo, con el tiempo, la experiencia mejora significativamente: emerge una orquídea grande, agridulce, que se inclina más hacia lo agrio. Pero este toque ‘avinagrado’, aunque suena extraño, es lo que en realidad le da balance al perfume, haciéndolo menos dulce y más agradable.
Luego, el perfume se suaviza y por varias horas te envuelve una mezcla de orquídea sazonada con incienso y un almizcle cremoso que, junto con un sándalo de corte fino, le da un acabado seco y amaderado maravilloso.
Me recuerda mucho a ‘Black Orchid’ de Tom Ford, casi como si ‘Nu’ fuera una versión más madura y sutil, sin perder ese toque oriental característico. Ambos perfumes comparten esa primera nota chispeante de bergamota y un fondo oriental de incienso, especias y una estela similar que no agobia.
Aunque ‘Black Orchid’ se siente más joven y aventurera, mezclandose con chocolates y Ylang para una noche de fiesta, ‘Nu’ se mantiene elegante y discreto, pero con una presencia inconfundible. Podría pasar como una fragancia de la línea de Narciso Rodriguez por su elegancia innata, siempre sensual y envuelta en misterio.
Tiene una estela y duración impresionantes. Aunque algunos mencionan que es unisex, personalmente me pareció tener un carácter muy propio. Definitivamente, si ‘Nu’ estuviera aún disponible, no dudaría en adquirirlo.
Aún queda por explorar la versión actual de YSL y el Accord Chic de Yves Rocher, tengo curiosidad por ver cómo se comparan.
¡Increíble! Por fin di con un aroma que se asemeja un montón al black orchid, me tiene sorprendidísima. Al día siguiente, le di otra oportunidad y me gustó aún más. Al principio tenía un toque más oscuro, pero eso solo duró unos segundos. Esta vez, el toque picante no fue tan dominante, se sintió más integrado. La verdad es que tanto en su inicio como en su proceso de secado, me recuerda muchísimo al black orchid. Claro, el corazón del perfume es una historia diferente, más suave que el BO, con un toque más fresco y verde. Aunque diferentes, siento que son como familiares… Quizá sea por la influencia de Tom Ford en Yves Saint Laurent, como mencionó La DameDeNoir. Este Nu es espectacular. Además, después de comparar más a fondo con las opiniones de demopop, estoy de acuerdo en cada punto sobre las diferencias entre Nu y Black Orchid. Y una cosa más: esto era exactamente lo que esperaba encontrar en el nero assoluto de cavalli. Un aroma más audaz, innovador, menos convencional, menos ‘formal’. Nu definitivamente conquistó mi corazón. ¿Por qué tuve que descubrirlo tantos años después? Jaja, tenía apenas 12 años cuando lo lanzaron.
Acabé de probar este perfume que me vendió alguien que ya lo había usado bastante. Al principio salió un poco oscuro y olia raro, como si estuviera pasado, pero pensé que podría ser solo lo que quedaba en el atomizador. Sin embargo, ¡vaya sorpresa! Tiene un aroma increíble. Se siente muy fuerte la pimienta negra al principio, junto con un toque de vetiver que es sorprendentemente suave y fresco, nada áspero como uno se esperaría. Luego, esta sensación picante da paso a un aroma más suave, con incienso y algunas notas florales apenas perceptibles que añaden un dulzor muy delicado. Es curioso, porque al moverme noto un aroma dulce, casi como talco, muy placentero, pero si huelo directamente mi piel me da la impresión de estar en un bosque, con olores a madera y una sensación muy natural y reconfortante. Realmente es una mezcla magistral de sándalo y vetiver, con ese toque especial de incienso y pimienta negra. ¡Ojalá pudiera conseguir una botella nueva! Estoy enamorado de este perfume. Incluso después de aplicar otro perfume encima, el aroma inicial se mantiene fuerte. Simplemente amor puro por este aroma.
Me encontré por casualidad con el perfume NU de Yves Saint Laurent y, vaya sorpresa, me trasladé en el tiempo. Resulta que no hay motivo para guardar la nostalgia únicamente para los domingos. Encantadoramente, bajo la dirección de Tom Ford y la creatividad de Jacques Cavallier, NU se presentó ante el mundo. Un nombre breve, sí, pero cargado de una esencia que dice mucho más de lo que imaginas. No te dejes engañar por su simplicidad; este no es un perfume que pase desapercibido. Se nos ofrece como un abrazo cálido, una cobertura casi táctil, con una riqueza oriental y especiada que, lejos de hacernos sentir expuestos, nos envuelve en un manto de seguridad y opulencia. Me atrevería a decir que solamente Jungle, de Kenzo, podría sostener su mirada sin titubear, pero siempre compartiendo un estatus elevado debido a su legión de seguidores incondicionales. Por otro lado, tras su discontinuación en 2007 y su relanzamiento bajo L’Oréal en 2011, muchos argumentan que NU perdió esa esencia que lo hacía especial. Yo tuve el golpe de suerte hace una década de encontrar uno de los originales y, sin dudarlo, lo hice mío; se había convertido en un tesorovintage. A pesar de tener indicios florales, NU es dominado por especias y maderas, con un inicio de bergamota fugaz, seguido de cardamomo, pimienta negra e incienso que se apoderan de la escena. Luego, sándalo, almizcle y vetiver cierran el círculo, dejando una impresión duradera y potente. Esta fragancia tiene la peculiaridad de manifestarse con el movimiento, recordándonos su presencia incluso después de una ducha, e impregnando la ropa por días. Su frasco, aunque minimalista y un poco femenino, tiene su encanto. Ahora, en 2020, me cuestiono por qué NU no fue comprendido en su tiempo. Hoy, muchos pagarían fortunas por esta joya, esperando, al igual que yo, que aquellos que fuimos conquistados por NU en su momento, tengamos la oportunidad de reencontrarnos con esta inigualable fragancia.
Simplemente adoro cómo Espartaco y La dame de Noir logran capturar la esencia de sus descripciones. Sus comentarios son increíblemente útiles y su manera de escribir es algo que realmente admiro. ¡Muchas gracias!
GreenEssence82 aquí, compartiendo mi experiencia con Nu, una joya escondida entre los clásicos de YSL. Lanzado en los inicios de los 2000, justo cuando el estilo atrevido e íntimo estaba en su apogeo, este perfume tenía el potencial para ser una estrella. Sin embargo, entre la ola de fragancias intensas y sensuales de aquel entonces, Nu pasó desapercibido. Su propuesta andrógina y refinada no encontró el enfoque correcto en aquel momento, y ni hablemos del diseño de su botella, que aunque innovador, resultó ser poco práctico.
Este perfume encierra un aroma floral de incienso único, capaz de transportarte a un ambiente relajado, digno de los spas más lujosos. Desde el inicio, despierta tus sentidos con una frescura que parece combinación de bergamota y magnolia, antes de adentrarse en un corazón floral lleno de misticismo y exuberancia tropical. Su secado, en el que el incienso toma protagonismo, envuelve con una sensualidad desnuda y cálida.
A pesar de su minimalismo aparente, Nu esconde en su interior una composición compleja y enriquecedora, considerada por algunos como el Opium del nuevo milenio. Desafortunadamente, no logró estabilizarse en el mercado, siendo descontinuado tras una versión menos popular y su reedición en 2008 tampoco tuvo éxito. Incluso un intento de homenaje por Tom Ford con Shanghai Lily ya no está disponible.
Poseo una botella, la cual apenas he usado debido a su diseño poco funcional. Planeo trasvasarla a un vaporizador para aprovechar mejor su esencia. Al intentar hacerlo, me sorprendió descubrir que había perdido casi la mitad de su contenido sin evaporación, lo que me hace pensar en un defecto de la botella original. A pesar de esta pérdida, sigo valorando profundamente la riqueza de Nu y su potente aroma.
La combinación de cardamomo, especies y almizcle, con un toque dominante de vetiver hace que este perfume tenga una esencia que me recuerda a los clásicos jabones sólidos, dándole un aire muy masculino. Es muy reminiscente de lo que YSL ofrecía en la era de Tom Ford. Personalmente, tengo la versión original de 2002, la cual viene en un envase plateado redondo, así que no puedo compararlo con las versiones más recientes.
Para mí, ‘Nu’ de YSL es simplemente cautivador. Tiene este equilibrio perfecto entre un toque almizclado y el aroma profundo del incienso, creando una esencia que realmente se siente moderna y única. Aunque no soy fan del diseño del frasco, eso no le quita nada a la fragancia en sí, que es excepcional. El nombre ‘Desnudo’ en francés le añade un toque de originalidad, algo que esta joya oculta definitivamente merece reconocimiento por. Y aunque no me sorprendería encontrar imitaciones debido a su calidad, este perfume me ha encantado desde el primer momento que lo probé.
Al comienzo estaba dividida sobre este perfume. Por un lado, la apertura con un fuerte olor a incienso me dejaba sintiéndome más como un templo que una persona, algo que no era de mi agrado. No obstante, conforme el perfume se asentaba, dejaba entrever notas cítricas y especiadas que convivían armoniosamente con el incienso, ofreciendo una experiencia olfativa embriagadora y diferente. Fue en una noche invernal cuando finalmente el perfume me ganó completamente, revelando cómo el frío potenciaba su fusión de incienso, cítricos y maderas, evocando similitudes con fragancias como Black y Velvet Orchid de Tom Ford, aunque desde una perspectiva original. Este perfume despliega una dualidad entre lo sintético y lo especiado, aligerando la carga habitual del incienso y equilibrando sus notas principales de forma excepcional.
Considero que es un perfume que no distingue de género, perfecto para noches frías por su notable presencia y duración en la piel. A pesar de mi apreciación positiva hacia él, decidí pasarlo a manos más adecuadas debido a que no se adaptaba del todo bien al clima de mi localidad, pensando que alguien más podría sacarle mayor provecho.
Calificaciones personales:
Agradable: 7/10
Interesante: 8/10
Versátil: 5/10
Original: 8/10 – En mi opinión, probablemente inspiró a los perfumes tipo BO de Tom Ford.
El otro día pude probar este perfume. La verdad es que me lo esperaba más oscuro y opulento dados los votos de sus notas, pero salvo la salida, lo que más percibo es un acorde dulce que imagino puede ser la mezcla del sándalo y la orquídea, aunque también es cierto que está todo muy mezclado y no destaca nada sobre nada. Con tres sprays me lo pude oler bien unas 8 horas.
Lo conocí comprando los últimos ml a un conocido. Está viejo y usado, salió líquido amarronado y un poco rancia, pero quién sabe si era solo el resto del tubito. ¡Qué perfume tan genial! Muuuucha pimienta negra y un halo de vetiver que perdió aspereza, conservando matices herbales y pseudo-florales. La pimienta se retira para dejar paso al incienso y notas florales sutiles, un delicado dulzor que no desaparece. Muevo el brazo y me llega herbáceo, floral, redondo, dulcecito y suavemente atalcado. Al acercar la nariz huele a bosque, maderas y un resabio de bálsamo desinflamante (el famoso de aquí, no el que voltea caballos). Es reconfortante, qué bonita desnudez. Hermosa fusión de sándalo seco y vetiver aromático. Qué hermoso incienso con pimienta. Me encanta. PD: me puse el Benetton Together for her dos horas después y el Nu sigue firme, a veces llega más él que el Benetton. Puro amor.
Grandioso perfume extinto, que nunca me hubiese atrevido a comprar a ciegas por su condición de femenino, pero gracias a la recomendación de Espartaco lo encontré en una subasta de eBay y lo adquirí sin dudar. No me arrepiento en nada, es una maravilla unisex, no entiendo cómo algo así pasó por la criba de directores sin escrúpulos. En mi piel tiene un pilar fundamental que lo recorre de principio a fin: el dúo de Orquídea e Incienso. El resto de notas están para agasajar a este dúo y hacerlo resplandecer con diferentes matices según la parte del desarrollo. En la salida se siente una orquídea y un incienso tímidos y acobardados por leves notas cítricas y un potente cardamomo. Esta salida se siente algo ácida y seca, pero pasa pronto. Mientras desaparece la nota cítrica y se amortigua el cardamomo, empieza a notarse con mucha claridad la orquídea y el incienso, arropados por una pimienta que hace que se sienta una fragancia floral muy inciensada, especiada y burbujeante, fresca y punzante a la vez, pero maravillosa. En su secado, empieza a aparecer un fondo amaderado y ahumado, frágil y etéreo, para acompañar con delicadeza al leve rasgo floral que nos queda y apuntalar la nota de incienso, transformando el aroma en un sueño floral encantador lleno de matices balsámicos. Es una de esas fragancias de aroma sencillo y cautivador que se hacen muy complejas de describir, no sé si me he expresado bien, porque me he dejado llevar por las sensaciones más que por intentar una autopsia, solo espero que me hayáis podido entender. La duración ha sido muy buena, superando las 8 horas con una estela moderada, perfecta para climas frescos o templados, para vestirla de noche en citas especiales u ocasiones importantes, totalmente unisex. Lo siento NU, no sé si podré perdonarme el no haberte conocido antes. Mis disculpas.
Qué pena que este perfume esté descontinuado, al menos en Chile, nunca más se vio, a mí me encantaba y estuvo muy poquito tiempo en tiendas. Este perfume es muy especiado, pimienta e incienso, para mi gusto una delicia, bastante parecido a Addict, de excelente estela y duración.
Yves Saint Laurent: NU. Otra vez entramos en el túnel del tiempo. No veo por qué ponerse nostálgico solo los domingos. Bajo la batuta de Tom Ford, Jacques Cavallier creó Nu (Desnuda/o: uno de los nombres más cortos que recuerdo pero con tanto para decir cómo fragancia). No fue minimalista en absoluto. No se dejen engañar por su nombre escueto. Fue un oriental plagado de especias que jamás hubiera permitido hacernos sentir desnudos; más que un perfume fue un manto cálido y protector. Inolvidable, opulento, arrogante. Solo Jungle podría mirarlo con cierto desdén pero siempre desde el mismo pedestal porque juega casi en las mismas ligas. Jungle logró vencer el paso del tiempo y tener su batallón de fieles seguidores que unos pocos días del año (en mi caso los más gélidos) se regocijan en su elixir, y así será mientras Kenzo siga fabricándolo. Nu tuvo un destino dispar: nació en 2001, se discontinuó en 2007 y se relanzó lastimosamente bajo la batuta del siniestro L’Oréal con un frasco espantoso y diluido en 2011. Los que tuvieron la suerte de encontrarlo casualmente acusan que perdió su alma. Por esas circunstancias me topé con un vintage hace unos 10 años y lo compré inmediatamente sin dudarlo: ya era una joya que había caído inmerecidamente en la bolsa de los “vintage”. Lo descubrí gracias a una amiga que unos meses antes me había regalado uno con un poco menos de la mitad, ya que su búsqueda empezó a orientarse hacia los opulentos pero más golosos y Nu en esa lista nunca dijo presente. Nu podría haber sido perfectamente masculino acorde a los estándares de género aún cuando acusa notas florales como orquídea y jazmines que para mi nariz quedan totalmente asfixiados y hasta marchitos ante la bestial presencia de las especias y maderas. Su salida de bergamota es más que efímera: un suspiro. Pero el cardamomo planta bandera y da pelea hasta que asoman la pimienta negra y el incienso que durante unas 2 horas aproximadamente dominan toda su evolución. A continuación se asoman un sándalo muy áspero, un almizcle algo dulzón y el vetiver que cierran el círculo y conforman un todo armonioso pero siempre presente en contundencia. Nu es una fragancia que parece materializarse por momentos: juega a las escondidas de a ratos pero reaparece con los movimientos y nos recuerda que nunca nos abandona. Aún después de una buena ducha sigue ahí, fundido. Ni hablar de su presencia fantasmal en la ropa que puede prolongarse por días y días. Lo más femenino es su extraño frasco que simula una polvera de un plástico imantado metalizado en tono violeta. Un minimalismo que lo emparenta con Rush de Gucci, otra bellísima creación de Ford y su frasco símil cassette en un furioso colorado. Nu, 2020 y aún no me explico por qué no se te supo entender. Hoy más de un novato enamorado de términos como el “hype” paga fortunas por tenerte. Ojalá los que caímos fascinados a tus pies en su momento tengamos la revancha que merecemos y volvamos a encontrarnos.
Espartaco y La Dame de Noir, dos geni@s en sus descripciones. Me son de gran utilidad y admiro su estilo literario. Gracias!
Llevo un tiempo queriendo hacer una reseña de Nu y veo la de LaDamedeNoir y es como si la hubiera hecho yo, creo que es muy acertada. Nu era una maravilla, tan seca y a la vez tan tintineante… He intentado buscar una palabra que no sea tintineo porque parece fuera de lugar, pero es lo que percibía cuando lo olía: una fragancia que está moviéndose sin cesar, como si las notas chispeantes emergieran de vez en cuando del fondo balsámico y humeante y cuando menos te lo esperabas, un efluvio agudo volvía a recordarte que te habías perfumado con Nu. Es una cualidad que asocio a perfumes de Ford; Nu, M7 y sobre todo con su primera fragancia masculina, el no ser invasivos ni abrumadores, el permanecer calmados para cuando menos te lo esperas recordarte que están ahí. Nu era una obra maestra, como un compuesto oriental muy sobrio en apariencia en el que se hubieran añadido notas chispeantes, especiadas que se movían sin parar. Un oriental adaptado al mundo y las demandas del nuevo milenio. Un oriental limpio, limpísimo. Tenía una gran cualidad, la de ser un perfume muy íntimo. No íntimo al estilo de estos aguachirles de hoy que al poco solo huelen a ras de piel, no porque sea su intención, sino porque son productos cobardes, como si tuvieran miedo de ser un perfume. Ese factor íntimo de Nu era intencionado, esa dualidad entre la estela que no era larga ni corta, parecía creada a propósito para olerla tú mismo o alguien que tuvieras cerca de ti. Y sin embargo no era suave, desbravado… sino todo lo contrario. Era poderoso, misterioso, alquímico. Hay una frase que dice “El diablo también sabe citar las escrituras”… no encuentro otra mejor para definir a Nu. Nu era alguien con dos caras, una mezcla de catolicismo y liturgia en la que de repente asomaba Oriente, el origen del mundo. Como una mezcla de moral recta y paganismo. Y cómo olía… incienso ahumado, fresco y seco a la vez. Una delicia. Uno de estos perfumes a los que vuelves de vez en cuando para evadirte durante unos minutos (suena un poco pirado, pero así es). Lo echo mucho de menos. En su momento hubo un frasco por mi casa y más de una vez me lo puse para salir a calle o por simple disfrute, me encantaba. Nu es uno de esos perfumes sin sexo, fórmulas creadas en un puchero sin prisa, a fuego lento, están más allá de ser de hombre o mujer, son Perfumes con la simpleza y la exactitud de la palabra. Aromatics Elixir o todas las obras de arte intensísimas, apabullantes y astringentes de hace cuarenta años o ya adaptados a su tiempo los Nu y M7 (nuevo milenio), sensuales desde un punto de vista minimalista pero con esa base de mezcla de esencias fermentadas, como algo que no se puede crear en media hora. Hay productos, la mayoría, a los que se les ve el cartón. Nu es uno de esos perfumes en los que todo, desde la campaña al frasco al aroma, están tan bien encajados, tan bien hilados que te olvidas de que esto es un comercio, de que detrás hay publicistas que quieren simplemente tu dinero. Cuando algo está tan bien hecho adquiere esa categoría mágica, ese no sé qué que hace que un simple producto pase a ser arte y adquiera esa categoría de “mítico”. Uno de los perfumes más infravalorados de la historia de las fragancias, en su momento por el gran público que lo ignoró. Sin embargo al descatalogarlo es cuando ha ido adquiriendo la categoría de leyenda, de obra maestra vista y no vista. ACTUALIZACIÓN: Hace unos días encontré un frasco de 50 ml sellado y lo compré. Descontando la ilusión que me hizo volver a tener este perfume en mis manos y lo que disfruté con la caja transparente, el frasco en sí y la tapa tipo polvera imantada (no recordaba este detalle), tengo que decir que no solo estoy encantado con él, sino que he descubierto una nueva sensación que no recordaba, y es lo amargo y seco que resulta al principio. Sigue siendo un perfume de incienso muy moderno, un oriental minimal por el que no han pasado los años, moderno en 2001 y moderno en 2016, creo que si hubieran apostado por esta preciosidad se hubiera convertido en un clásico. El poso que deja en la piel es muy muy agradable, pero sobre todo me ha gustado mucho el inicio amargo que no recordaba tan áspero, durante unos segundos es como si me estuviera aplicando un perfume achicharrado. Por cierto, debe ser que la gente está acostumbrada a mis aromas típicos pero más de dos me han dicho lo bien que olía. Qué maravilla Nu. Habré gastado como veinte aplicaciones y ya me da pena pensar que se va a gastar.
Llevo tiempo queriendo reseñar Nu y al leer la de LaDamedeNoir me di cuenta de que era como si la hubiera escrito yo misma; es un acierto total. Nu era una maravilla: seca y a la vez tintineante. Intenté buscar otra palabra que no fuera tintineo, porque suena raro, pero es lo que sentía al olerlo: una fragancia en movimiento constante, como si notas chispeantes surgieran de vez en cuando del fondo balsámico y humeante, y cuando menos te lo esperabas, un efluvio agudo te recordaba que te habías perfumado con Nu. Es una cualidad que asocio a perfumes de Ford como Nu, M7 o su primera fragancia masculina: no son invasivos ni abrumadores, permanecen calmados para recordarte que están ahí cuando menos te lo esperas. Nu era una obra maestra, un oriental sobrio al que se le añadieron notas chispeantes y especiadas que no paraban de moverse. Un oriental adaptado al nuevo milenio, limpio y limpísimo. Tenía una gran cualidad: ser un perfume muy íntimo. No íntimo al estilo de los aguachirles de hoy que al poco huelen a ras de piel por cobardía, sino intencionado. Esa dualidad entre una estela que parecía creada para olerla tú o quien estuviera cerca, y sin embargo no era suave ni desbravado, sino poderosa, misteriosa y alquímica. Hay una frase que dice “El diablo también sabe citar las escrituras”, y no encuentro mejor definición para Nu. Era alguien con dos caras, una mezcla de catolicismo y liturgia de la que de repente asomaba Oriente, el origen del mundo. Como una mezcla de moral recta y paganismo. Y cómo olía… incienso ahumado, fresco y seco a la vez. Una delicia. Uno de esos perfumes a los que vuelves de vez en cuando para evadirte. Lo echo mucho de menos. En su momento tuve un frasco y más de una vez me lo puse para salir o por simple disfrute, me encantaba. Nu es uno de esos perfumes sin sexo, fórmulas creadas a fuego lento, más allá de hombre o mujer, Perfumes con la simpleza y exactitud de la palabra. Aromatics Elixir o las obras de cuarenta años, o ya adaptados Nu y M7, sensuales desde un minimalismo pero con esa base de esencias fermentadas, algo que no se hace en media hora. Hay productos a los que se les ve el cartón. Nu es uno de esos en los que todo, desde la campaña al frasco, está tan bien hilado que te olvidas del comercio. Cuando algo está tan bien hecho adquiere esa categoría mágica, ese “no sé qué” que hace arte y mito. Uno de los perfumes más infravalorados de la historia, ignorado por el gran público, pero al descatalogarse ha ganado categoría de leyenda. ACTUALIZACIÓN: Hace unos días encontré un frasco de 50 ml sellado y lo compré. Descontando la ilusión de volver a tenerlo y lo que disfruté con la caja y la tapa tipo polvera imantada, tengo que decir que estoy encantado y he descubierto una nueva sensación: lo amargo y seco que resulta al principio. Sigue siendo un oriental minimal moderno, moderno en 2001 y en 2016. Creo que si hubieran apostado por esta preciosidad se hubiera convertido en un clásico. El poso en la piel es muy agradable, pero sobre todo me ha gustado el inicio amargo, durante unos segundos es como si me aplicaran un perfume achicharrado. Debo ser que la gente está acostumbrada a mis aromas, pero más de dos me han dicho lo bien que olía. Qué maravilla Nu. Habré gastado veinte aplicaciones y ya me da pena pensar que se va a acabar.
Al principio odiaba el incienso de apertura, me sentía en una iglesia ambulante. Pero su secado cítrico y especiado me ganó en una noche de invierno. En frío, incienso, cítricos y maderas recuerdan a Black Orchid (aunque quizás estos se inspiraron en Nu). Tiene una vibra plástica especiada que quita la pesadez del incienso. Unisex perfecto, solo para noches frías. Al final lo cambié por el clima, mejor que lo disfrute quien lo necesite. Agradable 7/10, Interesante 8/10, Versátil 5/10, Original 8/10. Fue la precuela de los BO de Tom Ford.
YSL Nu: otra vez en el túnel del tiempo. No hace falta ser nostálgico solo los domingos. Bajo Tom Ford, Jacques Cavallier creó Nu (Desnudo): nombre corto pero con mucho que decir. No fue minimalista, fue un oriental especiado que no te dejaba sentir desnudo, sino que te ponía un manto cálido y protector. Inolvidable, opulento, arrogante. Solo Jungle podría mirarlo con desdén desde el mismo pedestal. Nu nació en 2001, murió en 2007 y resucitó lastimosamente en 2011 con un frasco feo y diluido. Los que lo encuentran hoy dicen que perdió el alma. Me topé con uno vintage hace 10 años y lo compré sin dudar: ya era una joya olvidada. Lo descubrí gracias a una amiga que me regaló uno antes de cambiar a perfumes más dulces. Nu podría ser masculino, aunque tiene flores que se asfixian ante las especias y maderas. La salida de bergamota es un suspiro, luego el cardamomo planta bandera con pimienta e incienso por horas. Después aparece un sándalo áspero, almizcle dulzón y vetiver que cierran el círculo. Es una fragancia que juega a las escondidas y reaparece. Ni hablar de su presencia fantasmal en la ropa por días. El frasco es femenino, tipo polvera de plástico violeta metálico, minimalista como el Rush de Gucci. Nu, 2020 y no me explico por qué no te entendieron. Hoy los novatos pagan fortunas por el hype. Ojalá tengamos la revancha que merecemos.
Una belleza olfativa de principios de los 2000 con categoría clásica, técnica de la vieja escuela y el glorioso sello de YSL. Bastante unisex, lejos de ser hiperfemenino y nada ultra masculino, ahí reside su encanto. Tiene una estela brutal que predomina incienso, sándalo, vetiver y cuero (aunque no lo tenga, ahí está). Lastima que sea difícil conseguirlo, me trae recuerdos de inviernos nocturnos cuando lo usaba y tejía su magia oriental. Aún recuerdo ese aroma único y rico, que ahora parece tener similitud con Absolu de Rochas, del cual tengo dos frascos llenos que cuido como oro en paño.
¡Guau! Es el primer perfume que seca igual que Black Orchid. Día siguiente salió mejor, amarronado pero el olor rancio duró 10 segundos. No siento tanta pimienta, está más amalgamada. El secado y la salida recuerdan mucho al BO. El corazón es más moderado, redondo y verdoso. Son diferentes pero emparentados. Será la influencia de Tom Ford en YSL. Qué gloria este Nu. Otra PD: releí la comparación de demopop y coincido en las diferencias. Otra PD: esperaba esto cuando leía las reseñas del Nero Assoluto de Cavalli. Más atrevido, explorador, jugado, menos etiqueta. Este Nu me robó el corazón. ¿Por qué tuve que conocerlo tantos años después? Jajaja Tenía 12 cuando lo lanzaron.
YSL Nu EDP: un golpe directo de cardamomo, como abrir el tarro y respirar hondo, mezclado con flores e incienso. ¡Magnífica! La EDT es más floral, esta versión es especiada. Tiene el alma de Black Orchid de Tom Ford, pero Nu EDP está mejor terminada y más compleja. El vetiver es lo menos perceptible. Tengo la suerte de tener el frasco vintage, tipo polvo de maquillaje antiguo. Rendimiento potente al inicio, luego discreta pero presente. Unisex total, ni muy macho ni muy fem. YSL cuando hacía perfumes de verdad, no en serie.
Excepcional fragancia, para quienes gustan de los orientales. Fuerte presencia de la pimienta y del incienso, que para mí son los elementos que más se hacen notar. Transmite calidez. Apto para climas fríos y para noches románticas. Marca presencia y un aura totalmente misteriosa. No es para todas las personalidades. A quienes prefieren los perfumes ácidos, muy florales, chipres o frescos, o tienen una forma de ser aniñada, este aroma no va. Tiene algo de oscuridad y de sensualidad. Me encanta.
¡Qué salida más fea tiene ‘Nu’! Probablemente por su fecha de nacimiento (locura por lo cibernético y vinílico): huele a plástico, celofán caliente, químico y amargo, con una bergamota extraña. Pero dura un rato y luego aparece la magia: una orquídea enorme, dulce pero agria. Más que agria, ‘avinagrada’: suena fatal, pero es la palabra que me encaja. Le resta dulzor, lo equilibra y lo hace llevadero. Horas después, suaves ráfagas de orquídea inciensada con almizcle cremoso, pero con un sándalo elegante que mantiene bordes secos y amaderados. Es la misma orquídea que Black Orchid de Tom Ford. ‘Nu’ sería la hermana mayor, elegante y comedida (dentro de su carácter oriental). Inspiración clara: ambas tienen la sonrisa brillante de la bergamota, rasgos orientales, incienso seco fresco y especias que bailan ante tus ojos. Ambas tienen presencia y estela, pero Nu nunca es intrusiva. Ambas tienen una faceta tierna y femenina, almizclada, sensual y asandalada, pero con carácter fuerte: no titubean. ‘Black Orchid’ es más joven y alocada, se mezcla con chocolates y trufas y ylang para salir por la noche. ‘Nu’ es más elegante y comedida, pero marca presencia. Es bella sin artificios, sensual y misteriosa. Encajaría en Narciso Rodriguez. Estela y duración increíbles. No me parece tan unisex como otros, pero me encantó llevarla unos días. De hecho, iría a comprarla si estuviera en el mercado. Pendiente probar la versión actual y el Accord Chic de Yves Rocher.
Perfume brutal, extinto y que nunca me atrevería a comprar a ciegas por parecer femenino, pero gracias a la recomendación de Espartaco lo pillé de casualidad en una subasta de eBay y sin dudar lo llevé a casa. No me arrepiento ni un pelo, es una maravilla unisex que no entiendo cómo pasó la criba de directivos sin escrúpulos. En mi piel, el dúo orquídea-incienso es el pilar que lo recorre de principio a fin; el resto de notas solo están para agasajar a ese dúo y hacerle resplandecer con distintos matices según la fase. Al principio, la orquídea y el incienso salen tímidos y acobardados por leves notas cítricas y un potente cardamomo; es algo ácido y seco, pero pasa rápido. Mientras se van las cítricas y el cardamomo se amortigua, la orquídea y el incienso cobran mucha fuerza, ahora arropados por una pimienta que hace que sea una fragancia floral muy inciensada, especiada y burbujeante, fresca y punzante a la vez, pero increíble. Al secar, aparece un fondo amaderado y ahumado, frágil y etéreo, que acompaña con delicadeza al leve rasgo floral restante y apuntala el incienso, transformando el aroma en un sueño floral encantador lleno de matices balsámicos. Es una fragancia de aroma sencillo y cautivador que se hace compleja de describir, no sé si me explico bien porque me dejé llevar por las sensaciones más que por hacerle autopsia, pero espero que hayáis entendido mis vivencias. La duración ha sido muy buena, superando las 8 horas con una estela moderada, perfecta para climas frescos o templados, para vestirla de noche en citas especiales u ocasiones importantes que la requieran, totalmente unisex. Lo siento NU, no sé si podré perdonarme el no haberte conocido antes. Mis disculpas.
Cardamomo, especias, almizcle y mucho vetiver. Muy masculino, huele a jabones de pastilla, muy época YSL Tom Ford. Tengo la original de 2002, el tarro plateado redondo, no sé cómo huele la actual.
¡Qué salida más fea tiene ‘Nu’! Seguramente por su fecha de nacimiento, esa locura por lo cibernético y lo vinílico, se presenta creando un aroma de plástico, de celofán calentado por el sol, químico y amargo, de una extrañísima bergamota. Y para colmo dura un buen rato. Pero se desvanece y se abre paso la magia: aparece una orquídea enorme, dulce pero agria. Más que agría es ‘avinagrada’: suena fatal, pero es la palabra que más me encaja, y es lo que le resta dulzor, lo equilibra y lo hace llevadero. A partir de aquí, por horas, suaves ráfagas de orquídea inciensada con almizcle cremoso, pero con el contrapunto de un sándalo elegante que mantiene bordes secos y amaderados preciosos. Es exactamente la misma orquídea que la de ‘Black Orchid’ de Tom Ford. ‘Nu’ vendría a ser la hermana mayor, elegante y comedida de Black Orchid. Aquí hay una inspiración clara: ambas tienen esa sonrisa brillante de bergamota al saludarte, presumen de sus rasgos orientales, de su incienso seco sin quemar, fresco y chispeante con especias, y así saben bailar ambas ante tus ojos y nariz. Ambas tienen presencia y estela, pero Nu nunca resulta intrusiva. Las dos tienen su faceta tierna y femenina, almizcladas y sensuales, pero con fuerte carácter: no titubean y se saben igual de fuertes que cualquier aroma masculino. ‘Black Orchid’ es más joven y alocada, se mezcla con chocolates y trufas, y se perfuma con dulce Ylang para salir por la noche. ‘Nu’ siempre será más elegante y comedida, pero marcando presencia y personalidad. Es así de bella sin artificios. Siempre sensual y misteriosa. Encajaría perfectamente en la línea de Narciso Rodriguez. Estupenda estela y mejor duración aún. No me parece tan unisex como comentan otros, pero me ha encantado llevarla unos días. De hecho saldría corriendo a comprarla si siguiera en el mercado. Pendiente queda probar la versión actual de YSL y el Accord Chic de Yves Rocher.
Nu es sensual: armonía entre almizcles y resinas de incienso. Vanguardista y con un marketing fallido en el frasco, que nunca me gustó. El nombre ‘Desnudo’ en francés es original. Una joya infravalorada de YSL. Imagino que ya está clonada en fragancias actuales. A mí me encantó este perfumón.
Excepcional fragancia para quienes gustan de los orientales. Fuerte presencia de la pimienta y del incienso, que son los elementos que más se hacen notar. Transmite calidez. Apto para climas fríos y para noches románticas. Marca presencia y un aura totalmente misteriosa. No es para todas las personalidades. A quienes prefieren perfumes ácidos, muy florales, chipres o frescos, o tienen una forma de ser aniñada, este aroma no va. Tiene algo de oscuridad y de sensualidad. Me encanta.