Para hombres
Opium Pour Homme Yves Saint Laurent
Acordes principales
Descripción
Opium Pour Homme de Yves Saint Laurent es una fragancia que invita a un viaje sensorial a través de sus exquisitas y contrastadas notas, ofreciendo un aroma incomparable para el hombre contemporáneo. Al atomizar este elixir, te envolverás en un mundo de sofisticación gracias a la apertura fresca y vibrante de grosellas negras, combinadas magistralmente con el toque especiado y ligeramente dulce del anís estrellado.
A medida que la fragancia se asienta en la piel, el corazón de Opium Pour Homme despliega su carácter audaz y exótico. La pimienta, elemento central, se entrelaza con la galanga, creando una fusión especiada que estimula los sentidos. Este equilibrio especiado es suavemente acariciado por las notas de vainilla Bourbon, que aportan una calidez y una profundidad irresistibles al aroma.
El viaje olfativo concluye con un fondo profundamente reconfortante y varonil, donde el bálsamo de Tolú y el cedro del Atlas se unen para ofrecer un acabado robusto y duradero. Estas notas amaderadas y balsámicas confieren a la fragancia una base sólida y envolvente, haciendo de Opium Pour Homme una elección perfecta para aquellos que desean dejar una impresión memorable.
Opium Pour Homme de Yves Saint Laurent es, sin duda, una fragancia que captura la esencia de la masculinidad con elegancia y distinción, ideal para el hombre moderno que busca expresar su fuerza y confianza a través de un perfume único.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
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8.797 votos
- Positivo 88%
- Negativo 9,2%
- Neutral 2,6%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
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Quedé fascinado desde el primer momento con la combinación de anís estrellado y grosellas negras, tiene un toque dulce que casi podría decirse cítrico, aunque no figura entre las notas que se describen oficialmente. La pimienta le da cierto carácter mientras la vainilla y la madera aportan un dulzor equilibrado. El toque final es de cedro, pero es una versión más cálida y no tan seca como en otros aromas, gracias al bálsamo de tolú y la vainilla que le dan un giro resinoso y suavemente dulce.
Lo veo como un nuevo clásico, elegante y fuera del tiempo, con una duración excelente de más de 8 horas y una estela notable, aunque es mejor no excederse con la cantidad aplicada en lugares cerrados. Parece ideal para el invierno por sus notas especiadas, pero ciertos matices frescos, como la grosella negra y ese toque citrico no especificado, lo hacen versátil para primavera o veranos frescos, definitivamente bajo los 25°C.
Es una joya para los amantes de los perfumes con un toque oriental. Escuché que lanzaron una versión Eau de Parfum el año pasado, pero fue difícil encontrar incluso la Eau de Toilette aquí en Chile. Si tienen la oportunidad de probarlo, no la dejen pasar.
La gente comenta que hay similitudes con el Jaipur de Boucheron, pero tengo que discrepar; es una fragancia completamente distinta, mucho más marcada por sus notas orientales, ideal para los señores pasados los 40. Tiene un carácter distintivo, un aroma que me era desconocido hasta ahora. Lo veo perfecto para aquellos que se mueven en ambientes formales, como ejecutivos o gerentes de banco. Es dulce, pero no del tipo azucarado, sino una dulzura matizada y algo especiada; aunque no logro identificar bien ese toque, definitivamente añade misterio. En fin, lo considero una excelente opción para los adultos, no es para el público juvenil.
Estoy realmente impresionado con este aroma, es una joya clásica y se destaca como una de las fragancias más impresionantes del siglo pasado. Tiene un aroma único que no se parece a nada más, es fuerte, perdura mucho tiempo y tiene una esencia claramente oriental.
Este perfume realmente se hace notar, es de esos aromas característicamente masculinos de YSL. Al principio te recibe con un golpe fuerte de anís, tiene ese toque herbáceo y aunque es dulce, no llega a ser excesivo. Eso sí, ten cuidado con aplicarte demasiado, más de tres pulverizaciones y podrías hacer que la gente a tu alrededor se sienta un poco abrumada.
Recientemente volví a adquirir ‘Opium’, un aroma que se robó mi atención desde 1997. Hasta la fecha, se mantiene como mi elección número uno, superando a casi todos los demás perfumes que he probado, a excepción quizás de ‘Havana’. Sin embargo, ‘Opium’ tiene ese algo especial que me hace preferirlo una y otra vez. Su esencia es profundamente masculina y viene con una seriedad que garantiza el éxito. Lo mejor de todo es su durabilidad; incluso después de lavar la ropa, el aroma permanece. Le doy un diez rotundo.
Opium tiene un impacto profundo desde el primer soplo. Se define por su rica mezcla de vainilla endulzada, sazonada con pimienta y un susurro de anís, ofreciendo una experiencia aromática consistente que dura. Hablamos de una presencia que no desvanece antes de las 10 horas, asegurando ser notada con una proyección que no pasa desapercibida. Si bien su estilo puede deslizarse entre lo casual y lo semi-formal, puede resultar un tanto abrumadora en ambientes cerrados, revelando un carácter profundamente masculino, con un aura que rememora tiempos pasados y una madurez innata. Opium brilla con todo su esplendor al aire libre, donde su espíritu se libera. No es una fragancia para todo el mundo; se dirige a aquellos hombres con un marcado sentido de identidad, que no temen llevar un aroma con carácter y que valoran los clásicos. Respecto a las impresiones, puede haber un divide generacional: las más jóvenes podrían encontrarlo reminiscente a un aroma más antiguo, ‘como el de su abuelo’, mientras que aquellas de un poco más de edad probablemente lo encuentren cautivador. Una opción notable para quienes aprecian la calidad y la distinción.
¡Me encantó esta colonia! Es super sofisticada y tiene toda la clase de YSL. Definitivamente, se ha convertido en una de mis preferidas.
¡Simplemente maravilloso este perfume! Definitivamente, estaría al frente en mi lista de fragancias preferidas, fácilmente en el top 3, o incluso en el top 2. Este perfume lo tiene todo para mí: una esencia distintiva, durabilidad impresionante y una sillage que está justo en el punto perfecto, siempre y cuando no se exagere con el aplicador. Muchos ya han señalado que tiene una apertura intensa con notas perceptibles de grosellas negras, anís y pimienta, que personalmente pienso que son las señas distintivas de esta fragancia. Con el tiempo, se suaviza gracias a la vainilla, la cual perdura hasta el final, mientras que el cedro añade ese matiz amaderado. Su olor es único, sofisticado y perdura en el tiempo. Además, es de larga duración, incluso después de ducharse, el aroma permanece en la piel. Diría que no se dirige a un público joven, sino más bien a quienes superan los 30 años. ¡Es el mejor perfume oriental que he probado! Lo considero ideal para momentos románticos.
Este perfume tiene un aroma sorprendentemente similar a la versión femenina de Opium, pero se distingue por incluir notas de madera más pronunciadas. Recuerdo cuando muchos hombres optaban por la versión femenina, y creo que esta nueva versión masculina, aunque arriesgada, resulta ser una propuesta increíble. Desde luego, es una fragancia que destaca, lejos de ser discreta, captura ese encanto único que a veces encuentras en perfumes más asequibles pero que terminan siendo favoritos. Perfecto para aquellos que se sienten atraídos por lo exótico y disfrutan del toque de misticismo que nos conecta con otras culturas y espiritualidades.
Recién estaba buscando en MercadoLibre de mi país y me llevé una sorpresa bastante desagradable al darme cuenta de que ¡ya no venden Opium Pour Homme! Realmente espero que esto no signifique que lo han descontinuado.
Siento que las marcas de diseño realmente nos están fallando a los que amamos los perfumes, al dejar de producir estas joyas del olfato que son algunos clásicos. Conseguir una botella de Opium Pour Homme ahora se ve que va a ser toda una odisea (ojalá esté equivocado).
Realmente me fascina Opium Pour Homme. Tiene esa vibra clásica de los noventa que marcó un cambio en la perfumería, alejándose un poco de los aromas demasiado terrenales y pesados hacia algo más tentador y dulce. Es imposible no notar su esencia oriental, en eso estamos de acuerdo.
Es como un postre envuelto en perfume, dulce, con un toque especiado. Me recuerda a una mezcla entre el frescor de Very Irrésistible de Givenchy y el toque tradicional de Old Spice, especialmente por el anís estrellado que tienen en común.
Me resulta un aroma conocido, probablemente lo haya olido en alguien hace tiempo.
Este perfume de Yves Saint Laurent es puro glamour y calidez, definitivamente, una pieza que no debe faltar en una colección.
Añadiendo, siento que guarda cierta semejanza con Xeryus Rouge de Givenchy, más que todo por su carácter oriental y sus notas especiadas. Es interesante notar que ambas fragancias nacieron en la misma época, reflejando una tendencia similar.
En resumen, calificaría este perfume así: Fragancia 8/10, Longevidad 8.5/10, Proyección 8/10, y Precio 8/10.
¡Acabo de recibir mi último pedido y estoy emocionado de compartir lo que pienso!
Desde el momento en que abrí el paquete, me recibió una ola de aroma a pimienta fresca. Apenas hace 20 minutos que me apliqué un poco en el brazo izquierdo y ya estoy notando una combinación fascinante de grosella negra, anís y vainilla, con un toque de hojas de té que le da un giro inesperado. Definitivamente, se percibe ese aire oriental que tanto prometía.
Para darles una idea, este perfume, Opium Pour Homme, me recuerda a una mezcla única entre Givenchy Gentleman y Animale Animale for Men, creando una experiencia exótica realmente atractiva. Es distinto a cualquier otro perfume que haya probado antes, así que creo que necesitaré un poco de tiempo para acostumbrarme. Sin embargo, tengo el presentimiento de que terminará conquistándome completamente.
ACTUALIZACIÓN 25 DE SEPTIEMBRE DE 2014:
Realmente, este perfume me sigue sorprendiendo; tiene un carácter intrigante y placentero, con una durabilidad en piel de entre 5 y 7 horas y una proyección moderada. Incluso he empezado a notar un delicado toque de manzanilla entre sus notas.
Acabo de volver a probar Opium y he notado que su duración y alcance son mejores de lo que había mencionado inicialmente, lo cual es positivo. Sin embargo, para mi gusto personal, resulta un tanto intenso y dulzón, lo que incluso me causó dolor de cabeza. Desafortunadamente, por más que deseaba enamorarme de este perfume, parece que simplemente no es el indicado para mí.
Para mí, Opium por homme EDT entra fácilmente en mi top tres de fragancias. Es innegablemente atractivo, una verdadera arma de seducción que parece diseñada para alguien con un aura de misterio y profundidad, alguien que no necesita alardear para hacerse notar. Es ese tipo de perfume que habla por sí solo, sin caer en lo ostentoso o en actitudes juveniles innecesarias. No importa si piensan que ‘es de otra época’ o ‘es para viejos’, creo que lo mejor de este perfume se disfruta entre los 25 y los 40 años. Y sí, siempre recibo elogios cuando lo uso.
La experiencia al usarlo es bastante constante, arranca con notas más intensas y poco a poco se va suavizando, dejando un rastro acogedor y muy agradable. A pesar de ser una fragancia oriental y especiada, que podría sugestionar que será muy fuerte o picante, es todo lo contrario. Está perfectamente equilibrado y la vainilla le da ese toque dulce que hace que todo funcione a la perfección.
En cuanto a su presencia, diría que es sutilmente notorio sin ser excesivo, y su durabilidad varía según el clima, pero generalmente se mantiene bien. Es un perfume que no agobia, ideal para llevarlo en ocasiones especiales y mejor aún si el clima es fresco o frío.
En cuanto a puntuaciones personales, le doy un 7/10 al inicio, pero se eleva a un 9.5/10 después de asentarse. La versatilidad es un 6/10, al igual que su estela, y la durabilidad se lleva un 7/10.
Recientemente vendí mi bote de Opium Pour Homme a una señora que lo quería regalar a su padre. Honestamente, aunque es un perfume excepcional con un aire bastante exclusivo, y sin duda llama la atención, para mí resulta demasiado intenso. La mezcla de grosellas negras, anís, pimienta, galanga y vainilla me resulta pesada y hasta un poco saturante. Entre nos, prefiero la versión femenina. Me pareció que no era mi estilo, pues tiene un toque muy particular y en mi piel se siente anticuado. Así que decidí que lo mejor era dejarlo ir. Al final, cada quien tiene gustos diferentes en perfumes, y estoy seguro de que quien aprecie aromas tan profundos y únicos como este, encontrará en él una verdadera joya.
La fragancia que define a un hombre de verdad. Así se siente ‘Le Male’.
La verdad es que vendí este perfume hace algún tiempo porque al principio sentí que no era para mí, dada su intensidad, dulzura y toque exótico. Sin embargo, con el tiempo reconozco que Opium Pour Homme es un trabajo increíble de Jacques Cavallier: una fragancia única y fascinante. Los ingredientes de alta calidad que se combinan en esta fragancia oriental, como las grosellas negras, anís estrellado, galanga, pimienta y vainilla bourbon, crean una mezcla embriagadora, dulce y exótica. Además, tiene una sofisticación y una presencia que no pasan desapercibidas. Como muchos ya han mencionado, definitivamente no es una fragancia para aquellos que prefieren pasar desapercibidos. Es esa clase de perfume al que o amas con pasión o simplemente no puedes soportar. Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que no fui capaz de valorar completamente Opium Pour Homme por la obra maestra exótica y atrevida que es. Ahora pienso que tal vez debería darle otra chance, considerando que las preferencias y la mentalidad pueden evolucionar con el tiempo.
Tengo que admitir que soy un fan de todo lo que hace Yves Saint Laurent, pero desde que salió L´Homme y sus variedades, mi entusiasmo se disparó.
Opium representa el arte y el lujo en el mundo de los perfumes a otro nivel. Parece como si Yves, en aquellos momentos de exuberancia, intentara capturar esa esencia de “adicción” en esta fragancia. Y vaya si lo logró. Desde su lanzamiento, quedó claro que no sería un perfume más.
Es una pieza clave para cualquier colección que se precie. Si estás empezando, es una referencia indispensable. Y si adoras el aroma de la vainilla, simplemente no puedes dejar pasar la oportunidad de probarlo.
La fragancia abre con una explosión de especias que rápidamente encuentra su camino. La pimienta, la grosella y el anís dan paso a una vainilla robusta que tiene un toque picante y suavemente balsámico. Tanto la duración como la estela son impresionantes.
Mi consejo es que le des varias oportunidades antes de decidirte a añadirla a tu colección. No es que sea un perfume complicado, pero definitivamente no es para todos. Eso sí, si Opium logra seducirte, no querrás dejarlo escapar.
Quiero empezar diciendo que respeto los gustos de todos, pero personalmente, este perfume no me convence. Me lo regalaron y sinceramente, lo intenté usar en varias ocasiones para ver si me acostumbraba, pero definitivamente no es para mí. Para describirlo de una manera sencilla, para mí olía como aceite de oliva mezclado con algunas especias. No soy un experto en perfumes, solo quiero compartir mi experiencia. Sé que hay quienes disfrutan esta fragancia, pero lamentablemente, no es mi caso. Le doy una calificación de 4.
Estoy bastante emocionado por probar este perfume, pero en mi país es imposible encontrarlo, solo disponemos del Opium Black para mujeres.
A base de las notas que he visto, puedo hacerme una idea de cómo huele, y he escuchado que se parece a Jaipur de Boucheron (que parece ser para mayores de 40), y esos aromas me atraen un montón. Me interesaría saber si este tiene un toque un poco más juvenil.
Así que me animé a probar este nuevo perfume, echándome bastante en la muñeca para ver cómo se comportaba durante el día. Al principio, me desconcertó un poco su aroma; era fuerte, especiado, y con un toque de fruta muy madura que no esperaba. A medida que avanzaba el día, el perfume se transformó, dándole protagonismo al anís estrellado, una sensación casi licorosa que permaneció constante. Sin embargo, se notaban de fondo suaves notas de vainilla y algo floral, que se iban dulcificando con el tiempo. Definitivamente tiene un aire oriental, bastante sofisticado, tanto que siento que para llevarlo con justicia necesitaría vestirme un poco más formal, quizás con una camisa. Se siente como un perfume para alguien maduro, con cierta sofisticación, pero no por ello anticuado. Aunque tiene un encanto adictivo y una sensualidad innegable, siento que por ahora no encaja del todo conmigo. Es de esos aromas que tienen buena duración y que, dependiendo de cuánto te pongas, puede resultar bastante intenso. Quién sabe, tal vez en otro momento de mi vida pueda apreciarlo mejor.
La primera vez que experimenté esta fragancia, me transportó inmediatamente a una escena muy específica: me imaginé en una acogedora cabaña, perdida en medio de un bosque brumoso, con el aroma de la galanga flotando en el aire, mezclándose sutilmente con el olor a incienso que calentaba el ambiente. Creo firmemente que este perfume se sitúa como un punto de referencia dentro de las fragancias orientales, especialmente aquellas diseñadas para hombres. Es potente y distintiva, aunque, en mi opinión, carece de esa elegancia o sofisticación que algunos podrían buscar. El toque de vainilla suaviza el conjunto, haciéndolo más agradable al olfato de la mayoría. En sus notas iniciales, puede resultar abrumadora para algunos, pero con el paso de los minutos, se funde con la piel, dejando un rastro balsámico y revitalizante. A medida que evoluciona, percibo un aumento en su dulzura y especias, gracias a la combinación de frutas y vainilla, aunque no de forma exagerada. Pienso que encaja perfectamente en hombres con una personalidad, estilo y comportamiento imponentes, definitivamente para aquellos ‘sin complejos’. Me gusta y consideraría usarla en ocasiones especiales, pero no estoy segura de quererla en mi colección personal. Siento que la disfrutaría más en un hombre con esa aura de encanto 🙂
En mi experiencia, este perfume se lleva el título del aroma más varonil que he encontrado en el mercado global hasta la fecha. Contrario a lo que algunos puedan pensar, no tiene un olor desagradable ni predominan notas de anís, tampoco se siente pasado de moda. Es elegante y su dulzura se aleja de lo tradicional, evitando el camino que transitan la mayoría de los perfumes masculinos actuales. Creo que el secreto de su singular aroma avainillado y ahumado podría ser la vainilla bourbon, que al combinarse con la pimienta negra y el anís, que curiosamente no se siente abrumador, crea una mezcla única. Al principio, la vainilla bourbon, el anís y la pimienta negra son evidentes, pero con el paso del tiempo, otros componentes como el cedro del Atlas y las grosellas negras adquieren protagonismo, ofreciendo una mayor complejidad después de los primeros treinta minutos. Notas como la galanga y el bálsamo de tulu también se hacen presentes antes de la primera hora, para luego dar paso a la vainilla bourbon, el cedro del Atlas, el anís y la pimienta negra como notas dominantes. Lo considero perfecto tanto para la noche como para el día, y pese a su intensidad, encontré que se puede disfrutar en cualquier época del año si se aplica con prudencia. Es definitivamente un perfume que demanda confianza para ser portado, dado que tiende a generar opiniones divididas. Personalmente, tengo la edición vintage EDT, que me dura unas 8-10 horas en la piel. Lo reservo para ocasiones especiales y atuendos formales, aunque lo cierto es que lo adoro y se ha convertido en un esencial en mi colección por su aroma oriental y fougère. Es una fragancia que disfruto inmensamente.
Longevidad: 8/10
Versatilidad: 6/10
Proyección: 9/10
Fijación:8/10
Calidad:9/10
Estela:8/10
Olor:10/10
Puntuación total: 9/10. Un verdadero ‘Superman’ de las Fragancias.
¡Opium, me has dejado sin palabras, me tienes totalmente conquistado!
Recuerdo que hace un año, no pensaba mucho en este perfume, lo veía demasiado pasad de moda para mí, poniéndolo en el mismo estante que otros como Anteus y Jaipur; pensé que no era para alguien de mi edad o para la imagen que quería dar en ese momento. Pero mi afición por lo vintage y la cantidad de perfumes que he probado, han cambiado mi percepción y ahora, Opium se ha convertido en un hallazgo extraordinario.
Mi historia con Opium pour femme empezó a finales de los ochenta, gracias a un frasco que mi abuela guardaba como un tesoro en su caja roja con adornos de seda negra… era la definición de exotismo, elegancia y misterio. Ese aroma especiado, picante y cálido, aunque decididamente masculino, me cautivó desde el principio.
Al principio, se percibe un aroma verde y fresco, con una pincelada cítrica pero no de limón o bergamota, sino más bien herbal, como de una planta jugosa y astringente, con un toque ligeramente animal.
Después de unos quince minutos, el perfume evoluciona y deja lugar a un aroma que me recuerda a ciruelas o frutas oscuras, alejándose de lo dulce hacia un perfil más vegetal, seguido por un anís crudo y picante, nada dulce y muy ambiguo en términos de género. Luego llega una vainilla oscura con notas de pimienta y, curiosamente en mi piel, un toque de canela, clavo y cardamomo, dominando la fragancia.
Al final, se transforma en madera de cedro y bálsamo de Tolú, dejando sutilmente rastros de su contraparte femenina, lo cual queda sorprendentemente bien en la piel de un hombre.
Me trae a la mente otros perfumes como Kouros, Pour Monsieur y Jazz; nunca deja de sorprenderme con su presencia y se mantiene fiel a su distinguida herencia, en una época donde las tendencias ozónicas y los excesos de ciertos ingredientes no dominaban la perfumería.
La fragancia es bastante intensa, al menos durante la primera hora, y me dura unas cinco horas. Estoy usando una versión de 2006.
¡Realmente impresionado con este perfume de Cavallier! Me encanta cómo han mezclado perfectamente la vainilla con la grosella y un toque de anís estrellado. Además, dura un montón y se siente incluso estando a distancia.
Definitivamente, este aroma de YSL me trae recuerdos. Tiene ese toque distintivo de anís que no pasa desapercibido. En su momento, fue un hit total en mi país; lo tuve y realmente disfruté usarlo. Eso sí, pensándolo bien, no lo considero tan adecuado para la gente joven, se ajusta más al estilo de un hombre maduro. Sin lugar a dudas, es un perfume de gran calidad hecho por YSL. En cuanto a mi opinión personal: le doy un 7 de 10 en aroma. En versatilidad, un 6 de 10. Tiene una presencia notable y su duración es bastante buena.
Acabo de recibir mi segunda botella de Opium Pour Homme y no miento, estaba entre nervioso y emocionado. Decidí darle otra oportunidad y, vaya, al principio casi me tumba. Es fuertísimo al primer contacto, como si esas notas de grosella negra, anís y pimienta te dieran una cachetada para que sepas quién manda. Pero, decidí no rendirme. El sábado en la noche, me puse un poco en el brazo y, oh sorpresa, tras una hora, esa intensidad inicial dio paso a una vainilla suave pero presente, con un toquecito de jengibre azul que te incita a seguir olfateando. Luego, el aroma se adereza con matices de cedro, pero no agreste, sino dulce, totalmente distinto a otros que he probado. Y ya entrando a las tres o cuatro horas, aparece esta combinación embriagadora de vainilla Bourbon con cedro, que te hace pensar en una aventura olfativa sin igual. No voy a negar que Opium Pour Homme se siente intenso, pero si te mides con la cantidad, revela un lado mágico y cautivador. A pesar de haber pasado por reformulaciones, la calidad y el impacto se mantienen, algo digno de Yves Saint Laurent. La primera vez que la compré, no me convenció, me pareció demasiado INTENSA, pero esta segunda vez, me ha conquistado. Es como esos quesos azules que al principio te hacen torcer la boca, pero cuando les das una oportunidad, descubres un mundo de placeres. Pronto compartiré más sobre esta fragancia que, sin duda, es una obra maestra de Jacques Cavallier.
El 25 de mayo de 2016, a mis 30 años, me atreví a comprar este perfume sin haberlo probado antes, algo que no suelo hacer. Pero, para mi sorpresa, resultó ser la mejor elección que podría haber hecho. Su fragancia es increíblemente rica y lleva esa esencia oriental que considero atemporal. Este es uno de esos aromas que, estoy seguro, nunca pasará de moda.
Recientemente tuve la oportunidad de probar Opium Pour Homme, y realmente me transportó a un mundo de esencias orientales especiadas, que están realizadas de una manera sublime. Su duración es, sorprendentemente, bastante larga. Para mí, es comparable con otras dos joyas que he tenido el gusto de experimentar, Jaipur Homme y M7, todas ellas con ese toque oriental tan característico y envolvente.
Cuando intento describir lo que huelo, me encuentro percibiendo notas que me hacen pensar en especias, como si estuviera oliendo pimienta, y una dulzura que me recuerda a la canela, aunque sé que no está incluida específicamente. En la base, logro distinguir toques de cedro y vainilla, que redondean la experiencia olfativa de una manera espectacular.
Algo que aún me sorprende es el valor por el que se puede adquirir este perfume. Una vez, conseguí la versión eau de parfum de 100 ml por tan solo 48 euros, un precio que me resulta increíble. Aunque se dice que es un aroma con un aire más adulto, pienso que esto dependerá del gusto de cada quien.
En mi opinión, la disponibilidad de este producto varía bastante según el lugar. Por ejemplo, en Argentina se encuentra fácilmente, lo cual es genial. Ojalá se reconozca como una reliquia histórica para que nunca dejen de fabricarlo. ¡Un saludo!
Acabo de probar este perfume que adquirí hace un par de semanas, y tengo algunas impresiones que compartir. Al principio, te golpea una mezcla embriagadora de anís estrellado y grosellas, lo que deja una primera impresión bastante fuerte. Después, el aroma se suaviza, presentando una vainilla especiada y levemente balsámica que realmente disfruto. Esta etapa perdura unas 3 a 4 horas antes de transformarse. En su fase final en mi piel, queda un vestigio muy sutil y agradable de vainilla. En cuanto a mi opinión sobre esta fragancia, definitivamente no es solo para un público mayor, como algunos sugieren; más bien, pienso que es elegante y requiere cierta actitud para llevarla bien. Es un clásico de Yves Saint Laurent que, en mi opinión, merece un lugar en la colección de cualquier aficionado a los perfumes. Un saludo a todos desde Argentina.
Recientemente adquirí este perfume y me topé con él por puro azar en una tiendecita donde también estaban Xeryus Rouge y un Opium eau D’orient increíble, que aunque no tiene muchas opiniones, a mí me fascinó y planeo comprarlo también. Al principio, cuando uno es nuevo en el mundo de los perfumes, puede que algunos aromas te parezcan demasiado fuertes o ‘de otra época’, pero con el tiempo, y conforme te vas familiarizando más, descubres verdaderas joyas para el olfato. Este en particular es una maravilla de perfume oriental, con un toque dulce y especiado, y un aroma a anís estrellado que realmente te cautiva. También noté una dulzura que me recordó a las moras, probablemente sean las grosellas las que le dan ese toque tan especial. Lamentablemente, he oído que ya no es tan fácil de encontrar, así que voy a cuidarlo como si fuera oro.
Al principio, me golpea un fuerte aroma a menta, que sospecho viene del bálsamo de Tolú. No tarda mucho en calmarse, y ese primer impacto no muy de mi agrado se suaviza hasta convertirse en un equilibrio entre dulzura y amargura. Luego, evoluciona hacia un perfume que mezcla sensaciones de limpieza con un toque similar al del pintalabios, que creo que podría funcionar muy bien para salidas nocturnas.
Definitivamente tiene una presencia notable, aunque me da la impresión de inclinarse un poco hacia lo femenino y no me parece tan único o distintivo, aunque sigue siendo un buen perfume.
Lo usaría si me lo regalan, pero probablemente no lo compraría por mi cuenta.
Recientemente, redescubrí el perfume Opium después de 25 años y, sinceramente, ha sido todo un viaje en el tiempo. No me voy a extender en detalles técnicos, muchos ya han hablado sobre eso. Quiero compartir la oleada de emociones y recuerdos que me trajo: me llevó directo a Barcelona en el 92, a los tiempos de los Juegos Olímpicos, a la casa de mis padres, las salidas con amigos, mis primeros pasos por la noche de la ciudad y hasta me recordó las veces que lo olí en mi padre. Para mí, un perfume debe ser algo que te haga sentir bien, sin importar qué tan famoso sea o a quién le guste. Opium lo logra sin esfuerzo y se ha convertido en una fragancia irreemplazable para mí. No puedo confirmar si ha cambiado con el tiempo, pero lo que sí sé es que me devuelve a una época feliz de mi vida cada vez que lo uso. Sin duda, será mi próxima compra. Este perfume no es para todos, especialmente para los más jóvenes (aunque yo lo usé a los 17). Su duración y estela son excepcionales. Un verdadero must. Un saludo a todos.
Realmente me ha gustado. Es una esencia que se sale de lo común con un inicio que combina toques verdes y dulces. Lo primero que me impacta es el aroma de grosella, aunque el anís se mantiene un poco escondido, desvelándose solo cuando la pimienta empieza a cobrar fuerza. A medida que la fragancia evoluciona, la pimienta toma el mando, dándole un carácter distintivo a la mezcla, que luego se suaviza con toques dulces de vainilla y bálsamo de Tolú. Hacia el final, la fragancia se asienta en la piel dejando un rastro dulce y especiado, donde el cedro añade ese aroma que tanto disfruto. Durante las primeras horas es bastante perceptible, pero con el tiempo se vuelve más sutil. Fue menos intenso de lo esperado pero sin duda, tiene un carácter único que vale la pena descubrir. Aunque no me ha conquistado completamente, reconozco su singularidad. Ideal para los meses fríos y se presta para usarse tanto de día como en nocturnas veladas. Tiene buena duración y proyección moderada.
Tiene un aroma sobrio y es suave, perfecto para el uso cotidiano.
Soy un fan incondicional de Opium desde su lanzamiento en 1995, y tengo varias ediciones en mi colección.
Suelo usar esta versión para el día a día, guardando el eau de parfum para ocasiones más especiales.
Esta versión eau de toilette es un poco más ligera que su pariente, el eau de parfum, haciéndola perfecta para uso cotidiano, aunque hay que aplicarla con moderación para evitar que resulte abrumadora.
Es una fragancia con una distinción sofisticada y un toque de sensualidad, mezclando lo dulce con lo especiado en su justa medida. Con el tiempo, revela notas de madera y vainilla que se integran de forma sublime, invitando casi involuntariamente a llevar la mano a la nariz. Definitivamente es una esencia que no pasa desapercibida, capaz de conquistar corazones o provocar rechazo.
Sin duda, Opium pour Homme se lleva la palma como uno de los perfumes más encantadores y memorables que jamás haya experimentado.
Tiene una ambición que podría parecer exagerada, pero logra cumplir y superar lo que uno espera de un perfume.
Es curioso, pero aunque este aroma nunca me ha fallado en recibir elogios, hay personas que jamás admitirán cuánto les gusta, como si reconocer que alguien huele increíble fuera revelar un secreto muy personal.
Vivimos en una sociedad donde aún estamos aprendiendo a expresar nuestros sentimientos abiertamente. Muchos de nosotros crecimos pensando que mostrar nuestras emociones era un signo de debilidad, influenciados por nuestra familia, la escuela, y amigos.
Pero los que amamos los perfumes sabemos cómo estos pueden evocar deseos profundos, recuerdos y fantasías. Esa es la verdadera magia de una fragancia – su habilidad para conectar con nuestras emociones más profundas, a veces revelando más sobre nosotros mismos y los demás de lo que imaginábamos.
Los perfumes pueden ser, de hecho, una manera de entender mejor a las personas que nos rodean, incluso en el terreno amoroso.
Antes, usaba Dior Intense como una forma de ‘probar’ el amor. Era infalible; si a ella no le gustaba ese aroma en mí, sabía que probablemente no éramos el uno para el otro.
Y ahora pienso que Opium pour Homme podría tener ese mismo ‘sexto sentido’. Me ha hecho creer que nuestros perfumes pueden tener casi un poder de clarividencia, ayudándonos a dirigir nuestras vidas amorosas de maneras inesperadas.
La fragancia Opium de Yves Saint Laurent es una experiencia cambiante y emocionante. A momentos, es increíblemente dulce debido a la vainilla, luego se siente un toque maderoso que evoluciona a balsámico, y lo mejor es cuando estos aromas se fusionan perfectamente al secarse. No lo describiría como simple; al principio tiene un aire distinguido y nostálgico que dura unos 10 minutos, seguido de una fase media donde prevalece un dulce aroma a vainilla durante una o dos horas, culminando en una fase final sutil y hermosa. Un comentarista acertó al decir que hay quienes no admitirán lo bien que hueles, incluso si les encanta tu aroma. Cuando lo uso y abrazo a alguien que aprecia los buenos perfumes, invariablemente terminan elogiando su fragancia.
Los verdaderos amantes de los perfumes, aquellos con espíritu jovial y una colección propia, son los que más aprecian un aroma de calidad, a diferencia de los perfumes baratos y artificiales. Aunque Opium no es abrumador en su proyección, preferiría que fuera más intenso para compartir con orgullo su exquisito aroma. Descubrí que aplicar generosamente en el cuello de la camisa eleva su proyección a unos dos metros y su duración puede extenderse por días en la tela.
Su cremosa dulzura balsámica es adictiva y cautivadora, acompañándote durante unas 12 horas con oleadas de fragancia que van y vienen. Es un aroma que consuela, alivia las tristezas y despierta la imaginación.
¡Menuda experiencia! Recuerdo cuando tenía 16 años, allá por 1995, cómo este perfume me hacía sentir en lo más alto. Era la envidia de mi grupo de amigos; todas las chicas se volvían locas por mi aroma, y siempre recibía elogios. En aquel entonces, la mayoría optaba por massimo dutti o el típico perfume popular de la tienda, lo que hacía que el mío destacara como algo único, atrayendo una lluvia de cumplidos. Hasta había amigos que ahorraban con determinación para poder adquirirlo, ¡qué tiempos aquellos! Este perfume destaca por su elegancia y personalidad, no es para cualquiera; se requiere de alguien que realmente sepa apreciarlo. Lo importante es dejar de lado viejos clichés y abrirse a la experiencia, pues al fin y al cabo, la edad no define quién puede disfrutar de un buen perfume. Este en particular tiene una calidad aromática que casi roza lo celestial. Deberíamos liberarnos de prejuicios y disfrutar más de este maravilloso mundo olfativo que tiene tanto por ofrecernos.
Este perfume tiene el aroma de vainilla más delicioso que he tenido el placer de experimentar, con un toque de anís que lo eleva a otro nivel. Me parece detectar un suave aroma a grosellas negras. Si buscas una fragancia que te haga sentir elegante, sofisticado y refinado, este perfume es perfecto, adaptándose a casi cualquier ocasión, excepto quizás a las más activas.
HugoVaronil82 dice que definitivamente es una fragancia para tener en cuenta. Se siente atraído por su aroma dulce con un toque exótico que, según él, ha capturado mucha atención positiva. Considera que su durabilidad en la piel y la forma en como el aroma permanece en el aire es notable, recomendando su uso para momentos especiales, idealmente en citas románticas donde quieras impresionar. Según él, este perfume tiene el poder de aumentar la confianza y parece ser particularmente irresistible para mujeres maduras que tienen claridad en sus gustos. Le da un sólido 9 de 10.
Sencillamente encantador. Es difícil para mí detallar cada uno de sus elementos, pero su dulzura y durabilidad resaltan. Tiene un toque romántico inigualable, y aunque puedo distinguir la vainilla, los demás componentes son un misterio para mí, ¡pero eso le añade encanto! Definitivamente, es uno de mis favoritos, al nivel de clásicos como Kouros y Lapidus. Hace tiempo que no lo tenía, y hoy por fin decidí volver a adquirirlo. ¡Un saludo a todos!
Este perfume realmente me sorprendió positivamente. Tiene un aroma distinguido y líneas únicas de olor que lo hacen destacar.
La complejidad de sus notas es fascinante, hay una calidez en su esencia que te envuelve desde el primer momento. Empieza con una intensidad especiada, destacando sabores como el anís y la pimienta, pero luego se suaviza en una mezcla más amaderada y sutilmente dulce, gracias a un toque de vainilla. No es el típico dulce empalagoso, sino uno elegante y sofisticado. La persistencia que tiene en la piel es impresionante, manteniendo ese equilibrio amaderado-dulce por mucho tiempo.
Además, a pesar de ser un aroma potente, no resulta abrumador. Se siente más como una presencia cálida y envolvente que como algo que invade el espacio personal de los demás. Contrario a lo que se podría pensar, no lo considero un aroma exclusivamente maduro; creo que tiene la versatilidad para ser llevado por personas jóvenes, ofreciendo una alternativa atractiva a las fragancias frutales genéricas.
No se limita a eventos formales; es lo suficientemente flexible para ser tu compañero diario, aportando un toque de sensualidad y elegancia natural a tu presencia. Es adictivo, y noto que atrae elogios fácilmente.
Finalmente, su precio es accesible, considerando su alta calidad. Se pueden encontrar excelentes ofertas tanto en tiendas físicas como online.
En suma, este perfume es una elección perfecta para quienes buscan distinguirse con una fragancia única y memorable. Sin duda alguna, deja una huella imborrable.
Opium Pour Homme de Yves Saint Laurent…
Esta es una esencia tan fresca como clásica de YSL que parece nunca pasar de moda. Perfecta para cualquier ocasión, ya sea para el día a día o eventos más formales, aunque brilla especialmente cuando el termómetro baja.
Opium evoca un aire retro por su mezcla de cítricos, orientales y especias, pero sin caer en el exceso, resulta ser un perfume llevadero y bien aceptado, lejos de ser pesado o demasiado intenso.
Le encuentro un carácter masculino bien definido, equilibrado con una chispa de picante y una sutileza dulce.
Aunque no sea la típica fragancia que todos hablan, para mí, tiene un encanto especial.
Inicialmente, se siente un regreso a lo clásico, un poco al estilo barbería con ese toque distintivo de grosella negra, para luego endulzarse gracias a la vainilla.
Tiene una esencia muy varonil, nítida y de cierta madurez.
No lo encuentro pasado de moda, aunque he escuchado a otros decirlo. Para mí, también puede ser una buena elección en días calurosos.
Con el tiempo, Opium Pour Homme se transforma en un cuero suave, con una deliciosa combinación de vainilla y un ligero aroma balsámico y anisado. Sin dudarlo, lo recomendaría a alguien con un alma joven pero madura a la vez.
Tanto su durabilidad como su presencia son destacables, yo le daría un 8 sobre 10.
Aunque no he probado su versión Eau de parfum, estoy seguro de que sería una experiencia interesante.
Recién compré este perfume y, ¿solo soy yo o ya no es lo que era antes? Siento que ha perdido ese toque especial, es demasiado suave, casi como si no lo llevaras puesto. Una lástima, honestamente. Si encuentran versiones más antiguas, les aconsejaría que se hagan con ellas.
Hola a todos,
Si hay algo que realmente me llama la atención, es cómo cada persona puede tener una impresión completamente diferente sobre el mismo aroma. A veces, tanta información disponible acaba siendo más confusa que útil.
Es como ir decidido a comprar una cesta de mimbre para el pan. Crees saber exactamente lo que quieres, hasta que ves varias opciones y la decisión se complica. Si hubiera solo dos opciones, sería fácil, pero con más, es un desafío.
Esta diversidad de opiniones me hace pensar en lo contradictorios que podemos llegar a ser sobre los perfumes. A menudo, termino comprando perfumes sin saber mucho sobre ellos, esperando sorprenderme y encontrar ese encanto que otros describen.
Hace unos seis meses, me decidí por OPIUM POUR HOMME de YSL en su versión EDT (aunque también existe en EDP). Lo abrí hace poco y simplemente me fascinó.
Aunque tengo un gusto particular por el Opium femenino, este no se parece en lo más mínimo, y eso está bien, ¿para qué queremos más de lo mismo? Este perfume me cautivó, especialmente por su bálsamo de Tolú y vainilla con un toque anisado.
No es tan intenso como la versión femenina, lo que me encanta porque puedo usarlo en diferentes ocasiones. Creo que es perfecto tanto para hombres como para mujeres. Definitivamente, quiero probar la versión EDP algún día.
Curiosamente, ayer tuve una experiencia que demuestra lo complicado que puede ser entender un perfume. Teniendo la versión EDP del Opium para mujer, y gustándome tanto, pedí la versión de 1977. Cuando llegó, inicialmente me decepcionó al no detectar aroma alguno. Pero, sorprendentemente, tras unos minutos, un exquisito aroma a incienso me envolvió. ¡Fue una transformación increíble!
Esto me convence aún más de que cada quien experimenta los aromas de manera única. No siempre estamos en las mismas condiciones para percibirlos, y nuestros prejuicios pueden jugar un papel importante en ello. Estuve a punto de desechar mi nueva adquisición, ¡qué error habría sido!
Mi consejo es no dejarse llevar únicamente por las opiniones de los demás. Confiar en nuestro instinto es esencial, y si están indecisos, prueben el perfume por ustedes mismos. Dejen que el aroma se desarrolle en su piel y vean cómo evoluciona. Al final, ustedes son los verdaderos expertos en lo que les gusta o no.
Recuerden, quienes escribimos aquí lo hacemos por el simple placer de compartir nuestras experiencias, no para dar lecciones. Así que, tómense mi opinión como lo que es, una más del montón.
Un saludo.
Adiós, Opium, nos han quitado tu magia. Los momentos inolvidables que creabas con cada rociada y esa mezcla intensa de olores, ahora se han desvanecido en algo que solo huele a sintético.
Recientemente compré la versión actual del EDT y, honestamente, me ha decepcionado bastante. Desde el principio, la fragancia no logra impresionar; inicia con un aroma anisado que rápidamente se transforma en un olor dulzón, pero sin ninguna suavidad o transición que valga la pena destacar. La nota de vainilla me recordó a esos ambientadores baratos, lo que le restó aún más valor. En mi experiencia, la fragancia resultó incluso un poco molesta y denotaba una calidad bastante inferior a lo esperado.
Es una lástima, pero es mi opinión sincera basada únicamente en este EDT que he usado este año, intentando no compararlo con las versiones anteriores. Aunque nunca se caracterizó por ser una fragancia ‘fresca’, la versión actual parece intentarlo sin éxito.
No estoy seguro si el EDP se sigue fabricando; en 2017 adquirí uno y era de mejor calidad, con un toque de pimienta y una sensación más densa que lo convertían en una opción más oriental y atractiva.
La verdad, el EDT de ahora me ha parecido una decepción total.
Decepción perfumada…
Ayer, caminando por la perfumería, decidí dar una oportunidad a la nueva versión de Opium de Yves Saint Laurent y, francamente, desearía no haberlo hecho…
Hubo una época en la que creí que Opium dejaría de existir, ya que era difícil encontrarlo en las tiendas y su versión EDP había desaparecido completamente. El motivo? Parece que retiraron todas las unidades antiguas para dar paso a una nueva formulación que, sinceramente, no está a la altura. La versión femenina de Opium fue la primera en perder su encanto, y la versión masculina siguió sus pasos…
La Opium de hoy en día puede que se parezca a la original en algunos aspectos, pero es como si estuviésemos ante una versión más suave, con menos ingredientes, menos intensidad y menos carisma. Ya no se siente esa sensación de lujo y exceso. Comparando con mi opinión sobre la fórmula anterior, parece que estuviera hablando de un perfume completamente diferente. Ahora todo es más sutil, lejos de ser una revelación. Definitivamente, no es lo que esperaba de L’Oreal.
Hola Dakbeat,
¡Un saludo! Siempre es un placer leer tus reseñas. Me encanta cómo escribes sobre los perfumes.
¡Hasta pronto!
Hola @Chelo 1, normalmente no me meto en estas discusiones sobre perfumes porque pienso que cada opinión tiene su valor, pero tenía que compartir mi punto de vista sobre Opium pour Homme. Así te das cuenta por qué algunos estamos decepcionados con la versión que vende L’oreal ahora.
Uso Opium pour Homme desde que salió al mercado en 1995 y me cautivó desde el primer momento. Hasta hoy, no he dejado de usarlo y me sigue encantando después de 23 años. Tengo en mi colección la EDT, la EDP y el flanker “Poesie de Chine”, y entre todos, he gastado unos 14 o 15 frascos, incluidos los lanzamientos especiales de los años 2006 y 2007. Te puedo decir que conozco bien este perfume.
Aún conservo un poco de un frasco de EDP de 2003 que guardo como un tesoro, y otro medio frasco de 2010 que se ha deteriorado, mostrando la baja calidad de los ingredientes actuales. El de 2003 todavía está perfecto. Compré uno nuevo en 2017 esperando reemplazar el de 2010, pero al compararlos, la diferencia es abismal. El actual parece una imitación barata, más ligero y transparente, mientras que el de 2003 era cremoso, intenso y con una nota de pimienta que realmente te hacía estornudar, algo que con la fórmula actual no sucede. Y ni hablar de la duración y la proyección.
Lo triste es que quienes conocimos este perfume en su mejor momento sentimos una gran pérdida al compararlo con la versión actual. A los nuevos usuarios, como tú, claro que les parecerá increíble, porque sigue siendo un gran perfume, pero no tienen un punto de referencia como nosotros. Y sí, definitivamente L’oreal ha perdido a un cliente fiel como yo.
Incluso hablé con un representante de L’oreal quien me dijo que no lo habían reformulado, sólo ajustaron la concentración y cambiaron proveedores. Eso debería darte una idea del problema.
En resumen, para los nuevos, Opium Pour Homme seguirá siendo un perfume excepcional, pero para quienes conocimos su gloria pasada, ahora es sólo una sombra de lo que fue. Lo digo con mucha tristeza porque siempre será el perfume que me robó el corazón.
Perdón por el largo comentario.
A algunos les encantará y a otros no tanto, pero lo cierto es que este aroma no te dejará indiferente. Un consejo: úsalo con moderación para evitar excesos. Sin duda, es un aroma intenso. Mi puntuación es un 9,5 sobre 10.
Opium realmente redefine lo que esperas de un perfume oriental para hombres. Su clase y sutileza lo hacen destacar, especialmente para aquellos amantes de los aromas con un toque europeo más sofisticado. Es como si le dieran un giro más equilibrado y estético a la típica exuberancia de otros perfumes similares.
Recuerdo los noventa por haber sido una época dorada para los perfumes orientales masculinos, y Opium, sin duda, se lleva la corona en mi colección, compartiendo el podio con Jaipur y Obsession. Tengo en mis manos una joya de 2003, y aunque he escuchado que las versiones más recientes podrían haber perdido algo de su magia, no puedo hablar de ellas.
El aroma que emana de mi botella es una explosión de especias, adornada con toques de grosella y canela, y fundida en una base de vainilla que deleita el sentido del olfato. Es un perfume complejo que revela sus secretos gradualmente, ofreciendo una experiencia olfativa profunda y casi erótica, ideal para momentos de seducción. Lejos de ser un aroma de uso cotidiano, invita a la aventura y a ser el centro de atención en encuentros íntimos.
A pesar de su carácter audaz, no lo encontraría fuera de lugar en situaciones menos formales, precisamente por esa sensación de desinhibición y desnudez que transmite. Y, por extraño que parezca, entre tanta canela y vainilla se descubre un toque sorprendentemente fresco, lo que lo hace inesperadamente amigable y accesible.
Finalmente, hay que resaltar que en todos los aspectos, desde la estela que deja hasta su duración, este perfume no decepciona. Es, sin dudas, excepcional.
Este perfume es prácticamente un viaje en el tiempo, cargado de elegancia y distinción. Es revivir aquellos momentos de su lanzamiento, cuando irrumpió en el mercado como una revelación, no diseñado para el gusto de todos. Es una fragancia con carácter, que se ajusta a ti como una segunda piel, envolviéndote en un aura de misterio y atracción incomparables. Afortunadamente no he tenido la oportunidad de experimentar la versión más reciente, la cual parece haber generado opiniones divididas; sin embargo, he tenido el privilegio de probar la versión original gracias a un conocido coleccionista. Llevarlo es una experiencia para disfrutar con paciencia, observando cómo se desenvuelve su aroma sin caer en excesos, bastando solo un par de aplicaciones para disfrutar de su duradera presencia. Te envuelve suavemente, como si fuera el toque delicado y el susurro seductor de una musa, conquistándote poco a poco hasta rendirte completamente a su encanto. Es un sueño hecho realidad, del que te preguntas si alguna vez querrás o podrás despertar.
Durante tres meses, este perfume fue mi compañía diaria hasta terminarlo. Ofrece un aroma único y excepcional, ganándose un diez en cuanto a fragancia se refiere. No obstante, he de mencionar un notable inconveniente: su permanencia en la piel es decepcionantemente efímera, desvaneciéndose tras apenas un par de horas sin dejar rastro. Aunque inicialmente su presencia es notoria, su estela se reduce drásticamente, dejando apenas un susurro de su olor, especialmente dominado por notas de anís y pimienta, hasta su total desaparición. ¿Merece la pena su adquisición? Sí, si buscas añadir un artículo de lujo a tu colección y estás dispuesto a aplicarlo generosamente dada su breve duración. A pesar de mi aprecio por su exquisitez olfativa, mi calificación final es un siete, teniendo en cuenta tanto su excelente aroma como su limitada longevidad en la piel, y con cierta renuencia, me inclino a no repetir su compra.
Opium Pour Homme de YSL es definitivamente un perfume que redefine lo que significa ser masculino, elegante y cautivador. Desde el primer momento que te lo aplicas, te golpea con una mezcla robusta y varonil que te remonta a las antiguas barberías, gracias a su inicial explosión de pimienta negra, anís y las sutiles notas de grosellas negras. Pero eso es solo el comienzo, porque a medida que pasa el tiempo, el perfume evoluciona dulcemente, dejando que las especias, un seductor bálsamo de Tolu y una vainilla absolutamente encantadora tomen el escenario central. Se convierte en un olor tan atractivo y refinado, que te ves atrapado en su hechizo, sin querer dejar de percibirlo. Al usarlo, te invade un sentimiento de confianza y singularidad, puesto que su aroma exótico y robusto atrae miradas, especialmente femeninas, a diestra y siniestra por su inigualable calidad y distinción que solo YSL podría conjurar. En mi opinión, es el mejor perfume oriental en el mercado y sin duda, uno de los más impresionantes que he tenido el placer de experimentar. Un aplauso al Sr. Cavallier por crear tal obra maestra!
Muchos dicen que hay aromas que simplemente no te cansas de sentir, justo como le pasa a algunos con el sabor de la Coca-Cola. Este perfume entra en esa categoría; es de esos que quieres seguir oliendo una y otra vez, básicamente crea adicción.
Personalmente, no he tenido la oportunidad de conocer cómo olían las versiones anteriores de esta fragancia, pero puedo afirmar que se mantiene al nivel de las propuestas modernas que realmente dejan huella. Además, la encuentro bastante adaptable a diferentes situaciones, excepto quizás para hacer ejercicio, ya que tiene una presencia notable.
Diría que es ideal para personas mayores de 30 años, principalmente porque el toque especiado parece ser más apropiado para alguien con un poco más de vida recorrida.
Aunque se le puede llamar un clásico, definitivamente vale la pena darle una oportunidad en estos tiempos.
La verdad es que me siento un poco decepcionado con la nueva versión de Opium Homme. Antes, las notas de anís y grosellas lograban una mezcla perfecta que era casi mágica para mí, pero ahora, aunque al principio parece lo mismo, ese aroma rico y distintivo desaparece en cuestión de minutos. Antes, este perfume era mi favorito, pero ahora, si quisiera mantener ese aroma durante el día, sentiría que estoy desperdiciando el frasco en nada de tiempo. Realmente espero que las marcas escuchen a los consumidores y vuelvan a ofrecer productos que realmente valgan la pena.
Recuerdo como si fuera ayer cuando comencé a usar este perfume allá por 1997, cuando apenas tenía unos 21 años. Era mi fragancia insignia, siempre optaba por la versión EDP que era simplemente espectacular. Pasaron muchos años antes de que me animara a revivir esos días y, justo cuando me decidí el año pasado en 2019, descubrí que ya no producían el EDP. Sin embargo, terminé llevándome a casa la versión EDT. Al principio, estaba convencido de que el aroma desaparecía rápidamente, pero pronto me di cuenta de que lo que realmente sucedía era una especie de ceguera olfativa o tal vez una reacción alérgica extraña que me hacía pensar eso. Cuando le di una segunda oportunidad después de una semana, mi percepción cambió completamente. A pesar de ser la versión EDT, la fragancia era intensa y duradera, pudiendo disfrutar de ella todo el día y notándola en mi ropa por varios días. Tenía un aroma menos atalcado que el EDP, pero igual de fascinante. Para mí, este perfume es y siempre será una obra maestra a un precio increíble. Le doy un 9 en aroma, otro 9 en duración, 8.5 en proyección y 7.5 en versatilidad.
Después de usar este perfume durante varios días, debo decir que estoy encantado con su delicadeza y fascinante aroma. Parece que me hice con la versión reformulada, pero no me ha decepcionado en absoluto.
Desde el principio, el olor del anís y las grosellas es bastante distintivo y captura la atención. Con el tiempo, el aroma se suaviza, dejando que la vainilla y el bálsamo tomen el protagonismo, resultando en un olor sumamente placentero. Me trajo recuerdos de una espuma de afeitar antigua que utilicé hace años.
La duración del perfume es impresionante, ya que continuamente me encuentro con ráfagas de su agradable fragancia sin que resulte abrumadora, siempre y cuando se aplique la cantidad correcta.
Me atrevo a decir que es uno de los mejores perfumes Orientales Especiados que he tenido la suerte de experimentar; verdaderamente sobresaliente entre otros de su tipo.
Tiene una esencia masculina, sofisticada y elegante. Creo que es versátil para cualquier estación y adecuado para el uso diario.
Totalmente decepcionado. La duración es muy corta, apenas llega a las 4 horas, y eso fue con una versión de 2018. Esperaba mucho más de YSL. Es notable la falta de intensidad desde el momento que lo aplicas; no posee esa esencia marcada ni la potencia típica de los perfumes de concentración media.
Decidí comprar este perfume sin haberlo probado antes, principalmente por su componente de anís, ¡y vaya sorpresa tan agradable! Desde el momento en que lo aplicas, el aroma del anís se destaca, brindando una sensación mentolada que te hace sentir fresco al respirarlo. Se nota un toque picante y refrescante, algo parecido al jengibre, que gradualmente se mezcla con notas de madera. Pasadas unas 4 horas, empiezas a distinguir el aroma a vainilla, que se siente muy natural, nada que ver con los típicos olores a repostería de otras fragancias.
Desde que probé Opium de YSL, ha sido una de mis fragancias favoritas, sólo superada por Live Jazz que descubrí en 2002. A pesar de que solo tenía 12 años cuando lo olí por primera vez, su aroma me capturó por completo, radiando una mezcla de lujo, fuerza y belleza inigualables. Definitivamente no es una elección para aquellos que prefieren aromas como Bleu de Sauvage de la Nuit de L’Homme.
Aún ahora, ese perfume me sigue fascinando, haciendo honor a su nombre con cada nota. Con una base de vainilla y un toque de anís de la mejor calidad (hablando de la versión vintage), se coloca por encima de muchas otras opciones de fragancias nicho que he probado; aún no he experimentado con la versión EDP, pero tengo entendido que su presencia es impactante. Opium es un perfume que definitivamente no recibe toda la admiración que merece.
Hay rumores de que podría dejar de producirse, lo cual sería una gran pérdida.
Algunos dicen que tiene un aroma anticuado, pero realmente, eso lo escucho de gente que prefiere fragancias como Invictus y One Million, que para mí, son bastante básicas y no dicen mucho. En cambio, Opium está en otro nivel, es como esos clásicos atemporales que nunca fallan, como Egoiste o Fahrenheit. Para mí, Opium es pura expresión de masculinidad, sensualidad y un toque de romanticismo. Es ese tipo de fragancia que recuerda a los buenos tiempos, elaborada con una calidad superior. Es uno de esos perfumes que realmente dejan huella, porque, como los verdaderos clásicos, nunca pasan de moda. Opium sigue siendo un favorito, especialmente entre las mujeres. Es ese aroma distinguido, varonil, y seductor que realmente destaca. Definitivamente, es para alguien que valora la verdadera calidad en un perfume, y no solo se deja llevar por las novedades del momento.
Este perfume tiene un toque potente que quizás no sea para todos, especialmente los más jóvenes. Desprende una mezcla peculiar, un poco amarga y dulce al mismo tiempo, con un toque que a momentos parece casi salvaje. A mí personalmente me encanta, especialmente porque se siente aún mejor conforme se asienta en la piel.
Es perfecto para llevar en noches frescas o eventos formales. Tiene una durabilidad impresionante y se hace notar. Si eres de los que prefieren aromas con personalidad, que no pasan desapercibidos y que evolucionan a algo aún más fascinante con el tiempo, definitivamente te recomendaría probarlo.
Un amor en forma de aroma:
Para mí, sería una auténtica pérdida si alguna vez dejan de producir este encantador y único perfume. Aunque reconozco que hoy no tiene la misma intensidad y duración de antaño, su alma sigue tan vibrante como siempre.
Personalmente, lo que más resalta en mi piel son las notas dulces de grosella negra, mezcladas con el exquisito anís estrellado y la robustez, distinción y profundidad del cedro de atlas. La vainilla bourbon, aunque sutil, se hace presente de manera única en las horas finales de la fragancia.
En resumen, es un verdadero prodigio de la perfumería, nacido de las manos del talentoso Jacques Cavallier. Lamento profundamente cómo las sucesivas reformulaciones no han hecho justicia a su originalidad, lo que realmente me entristece. Aún conservo la esperanza de un renacimiento para Opium pour homme (soñar no cuesta nada).
Que Opium pour homme vive para siempre, ayer, hoy y por siempre.
Recuerdo como si fuera ayer el momento en que mi abuela me introdujo al mundo de los perfumes. Allá por 1996, siendo apenas un joven de 14 años acostumbrado a las fragancias más comunes como Springfield o Boston, mi abuela, una apasionada de los buenos perfumes, me llevó a una pequeña perfumería de barrio, un lugar encantador que lamentablemente ya no existen en mi zona. Aquel día, me regaló mi primera colonia seria, una Cacharel Pour Homme, que me hizo enamorarme inmediatamente del aroma de la nuez moscada y marcó el inicio de mi pasión por los perfumes. Al año siguiente, con algo de dinero ahorrado, me encontraba ante la difícil elección entre Acqua di Gio, Le Male y Opium. Los cítricos y acuáticos no eran lo mío, por lo que estaba entre Opium, que en mi juvenil impresión ‘olía a viejo’, y Le Male, que terminó siendo mi elección. Aun hoy, Le Male es una fragancia fija en mi colección. Con el tiempo, alrededor de mis 24 o 25 años, reencontré aquellos aromas y recordé cómo Acqua di Gio, Le Male y Opium definieron un antes y después en la perfumería masculina – el frescor universal, el dulzor irresistible y un aroma tan único e inolvidable como el de Opium. A pesar de que su proyección y duración han mermado con los años, Opium sigue siendo incomparable y espero que nunca desaparezca, al igual que espero por Le Male y Acqua di Gio. Probar estos perfumes ha sido una experiencia sensorial maravillosa que, en mi opinión, todos deberían vivir al menos una vez.
Si eres fan de los clásicos del rock pesado, esto es para ti. Vale la pena cada centavo, aunque sea un poco pricier que lo habitual.
Recientemente, hice una parada en una boutique de perfumes especializada, donde suelen hacer versiones de fragancias conocidas. Pregunté por Opium de YSL, y la dueña hizo un comentario diciendo que es una fragancia para gente mayor, que es lo que usan los abuelitos de la zona, ¡qué cara! En fin, considero que es uno de los aromas más cautivadores y exquisitos que he probado. Definitivamente, es un must-have en cualquier colección de perfumes.
Desde que era un adolescente, siempre me sentí atraído por el misterioso aroma de Opium. Aunque en aquel entonces mi bolsillo no me permitía adquirirlo, tenía la suerte de toparme con él en algunas perfumerías de mi ciudad, donde las amables vendedoras a veces me obsequiaban muestras. Me cautivaban esas primeras notas intensas y ese distintivo anís, junto a un conjunto de aromas especiados que se apoyaban en un sutil dulzor, el cual, descubrí años después, provenía del precioso bálsamo de Tolú. Lo que más me impresionaba era su capacidad para perdurar en la piel y la ropa hasta el día siguiente, manteniendo su presencia de manera notable. Nunca experimenté la versión EDP, que me imagino debe ser aún más impresionante, si es que eso es posible. Ahora, después de tantos años, finalmente pude comprar un Opium EDT de abril del 2020 y, aunque el precio fue justo, siento cierta nostalgia por el original. La fragancia actual todavía tiene ese encanto, pero se siente más reservada, menos audaz, y su duración y estela ya no son lo que recordaba. Parece que L’Oreal ha alterado por completo la esencia de lo que una vez fue considerado un ícono de la perfumería de los 90, algo que francamente me parece triste y decepcionante. Ahora me pregunto qué será lo próximo, ¿su completa descontinuación? No entiendo tal decisión, parece un movimiento puramente económico que sacrifica calidad sin reducir precios, marginando a las nuevas generaciones de la riqueza olfativa que nos ofrecía. Aspiro encontrar un día una versión vintage de Opium, pues lo que están haciendo con algunas de las fragancias más emblemáticas es un verdadero crimen contra la lealtad entre marca y consumidor. Pienso en todo el esfuerzo y dedicación de perfumistas como Cavallier para crear tales obras maestras, solo para verlas desaparecer. Tuve el placer de probar la versión vintage de Opium para mujer, y confirmo que ese sí es un perfume en toda regla, con esa magia que te envuelve y se transforma durante horas.
Mi primera aventura con las creaciones de Yves Saint Laurent fue sensacional gracias a Opium. Esta fragancia realmente captura la esencia de lo exótico, y te envuelve en un aroma profundo y embriagador. Tiene ese toque único que la distingue de otras fragancias masculinas de los 90, ofreciendo una mezcla incomparable de anís y vainilla que hasta ahora no he encontrado en otro perfume. Para mí, es el epítome de la experimentación audaz de YSL en esa época, aunque reconozco que no es la más fácil de llevar en cualquier ocasión. La calidad de las versiones antiguas es incomparable, y aunque las fórmulas más nuevas no logran igualar esa rica densidad, esta fragancia sigue siendo un verdadero lujo que me guarda recuerdos muy especiales.
Si tengo que contar mi experiencia con este perfume, empiezo por el momento memorable en que lo adquirí. En aquel entonces, era el rostro que daba la bienvenida en una empresa, y me acuerdo claramente cómo una compañera de trabajo, aunque nos separaban unos 10 metros, podía distinguir mi llegada por el aroma inconfundible que dejaba en el pasillo. Hasta mi jefe se dio cuenta, preguntándome sobre ese ‘perfume peculiar’ que usaba. Este aroma, como otros de la línea Opium, trae consigo una sensación de fuerza, enigma y presencia imposible de ignorar. Provoca reacciones encontradas, lo amas o lo detestas, y ahí radica su encanto. Me brinda una sensación de calidez que es perfecta para el frío y se adapta mejor a las noches. Ahora, estoy deseando con todas mis fuerzas tener entre mis manos la versión vintage, que imagino será aún más intensa.
Llevo usando este perfume desde su lanzamiento en el 95, y aunque siento que ya no es tan impresionante como en sus inicios, todavía cumple bastante bien con su función. Para mí es un básico que no puede faltar.
¡Increíble, de verdad! Me trajo a la mente Jaipur Homme de Boucheron, no porque huelan igual, sino por la sofisticación, el estilo y la riqueza en su composición. Desde el principio, te sorprenden las notas de grosellas y anís que se hacen presentes con intensidad, marcando un inicio con mucha clase. A medida que evoluciona, detectas un toque de pimienta y un matiz dulce y especiado, que creo viene de la galanga, abriéndose camino hasta revelar una base impresionante de vainilla perfectamente equilibrada con notas amaderadas, todo complementado con un bálsamo de Tolú de alta calidad y riqueza en su expresión. Opium Pour Homme es una joya que destaca por sí misma incluso sin necesidad de ser llevada en la piel, y aunque es principalmente masculina, creo que olerla en la mujer ideal sería algo inolvidable (algún día tendré que probar Opium Eau de Parfum pour Femme). La asesora en la sección de perfumes de El Corte Inglés comentó que su durabilidad y proyección no son lo que eran, pero en mi experiencia, tanto la estela como la persistencia son más que aceptables. Puede que en el pasado fuese aún mejor, pero este Opium de hoy es definitivamente digno de ser probado y comprado.
Opium ha capturado mi corazón como ninguna otra fragancia. Es como si cada vez que me la pongo, me sumergiera en una experiencia sensorial tan placentera que sería difícil describir con palabras. La primera vez que la sentí, fue como descubrir un mundo oculto de atracción y misterio, en ese momento supe que no habría vuelta atrás, que había encontrado mi aroma alma gemela. Los toques de anís y grosella son inconfundiblemente profundos, con esa dulzura de vainilla que al final se asienta en un aroma tan único, gracias al bálsamo de Tolú, que todo se siente en un equilibrio perfecto. Sin duda, mi compañero fiel en este viaje olfativo 💜
Para mí, los perfumes antiguos tienen su encanto porque, o bien te devuelven a cuando primero los descubriste, o simplemente te enamoras de su aroma que te transporta a otro tiempo. En mi experiencia, me enamoré de la fragancia y cada vez que la uso, siento que estoy en un club de jazz elegante, rodeado de música en blanco y negro de los finales de los 80 o principios de los 90. Me imagino un video musical ambientado en esa época, con todo el estilo—desde una guitarra eléctrica hasta el saxofón y los edificios con estilo art deco—todo bajo una luz monocromática. Y para hacer la experiencia completa, hasta parece que puedes oler el tabaco en el aire. Os dejo una lista de canciones de los 90 que creo que complementan perfectamente este aroma oriental especiado:
– ‘7 seconds’ de Youssou N’Dour
– ‘Nightlife’ de David Lee Roth
– ‘Come Undone’ de Duran Duran
– ‘Justify My Love’ de Madonna
– ‘T-Bone Shuffle’ de Albert Collins, Robert Cray y Johnny Copeland
– ‘Fanky’ de Charly García
– ‘No Me Vuelvas La Espalda Por Eso’ de Andrés Calamaro
– ‘Bed Of Roses’ de Bon Jovi
– ‘Stay (Faraway, So Close!)’ de U2
– ‘Almost Hear You Sigh’ de The Rolling Stones
Este perfume realmente marca una diferencia, con un aire masculino y una complejidad que lo hace destacar.
Aunque se lanzó por primera vez en 1995, me sorprende lo moderno que aún se siente.
Para mí, es una verdadera joya. Es uno de esos aromas únicos que realmente sobresalen en comparación con lo que sueles encontrar hoy en día.
Quiero añadir algo más basado en mi experiencia personal.
Aunque hay gente que busca incansablemente versiones antiguas del perfume, creyendo que son superiores, yo tengo una del 2017 y me parece que le han dado un giro más moderno que me agrada bastante. Esa tendencia a actualizar los perfumes con el tiempo, manteniéndolos en producción por años, también la he observado en otras marcas.
Recientemente me topé con esta esencia por casualidad, aprovechando una promoción sin expectativas previas, y vaya que me sorprendió gratamente. Desprende un aroma intenso, casi embriagador, con una mezcla sofisticada de especies entrelazadas con sutiles toques de vainilla. Lo fascinante es cómo estos elementos se combinan armónicamente, creando un equipo estelar olfativo donde ningún componente sobresale por sí solo. Es un perfume que definitivamente atrae atención, especialmente del sexo opuesto, aunque advierto que puede no ser para quienes recién se inician en el mundo de las fragancias.
Como un fiebre de mi juventud, ‘Opium pour Homme’ del ’95 fue mi favorito durante años. Tiene ese toque seductor que no puedo olvidar. Me recuerda a ‘Rochas Man’ de 1999, aunque ‘Opium’ se distingue por su toque licoroso y unas pinceladas de anís, contrastando con las dulces notas de café de ‘Rochas Man’. Aunque sus aromas difieren, en el fondo, comparten una esencia similar.
Encantado con este perfume, realmente tiene un aroma que atrae y me hace sentir elegante todo el día, aproximadamente unas 8 horas después de aplicarlo, todavía se siente fuerte. La fragancia se extiende bien, llamando la atención de quienes me rodean. ¡Recibo tantos cumplidos cuando lo uso! Sin duda, es un perfume que considero una joya en mi colección.
Probé una muestra de la edición 2020 y realmente tiene un aire a la versión para mujeres, ¡aunque esta es más refrescante! Incluso siento un toque más jabonoso en comparación. Me encanta cómo huele, aunque desearía que su fragancia fuera más duradera y tuviera mejor proyección. Aun así, vale la pena por su aroma. Dura unas 2 horas en el aire y hasta 7 en la piel, lo cual no está nada mal. Aquí en Argentina es bastante cara, pero conseguí la muestra a un buen precio. Tiene un toque dulce y especiado que es simplemente exquisito y muy sofisticado. Creo que es esencial tenerla, especialmente si tienes más de 45 años; es una compra segura. ¡Vas a recibir muchos elogios! No estoy seguro de que sea ideal para alguien en sus veintes, pero si te atreves, definitivamente te destacarás. He probado la versión vintage y, aunque no noto mucha diferencia en cuanto al aroma, sí hay variación en la duración y la proyección. En resumen, estoy muy contento con mi adquisición, es un ‘debe tener’ para la generación X…
Definitivamente han cambiado la fórmula de Bitacoras88, antes era mucho más intensa desde el inicio y se mantenía así durante horas. Para los nostálgicos de esa versión original, encontré una alternativa sorprendente en ‘la botica de los perfumes’ llamada ‘Muskan Addictive 146’. Huele idéntico, y aunque normalmente no opto por estos perfumes, este realmente vale la pena. Y que quede claro, no tengo ningún vínculo con la tienda, mi recomendación es totalmente sincera.
Para mí, este perfume es un clásico atemporal que parece no pasar de moda y sigue teniendo un olor formidable. Sin embargo, siento que le falta fuerza. Te haces la idea de que va a ser un aroma que llama la atención, tipo ‘¡aquí estoy!’, pero luego se calma demasiado rápido y queda muy sutil, casi demasiado para mi gusto. No me malinterpretes, su duración no es mala, para nada, solo que me gustaría que tuviera un poco más de presencia.
Cuando la probé por primera vez en la tienda, el aroma inicial realmente no me convenció; creo que podría ser debido al anís estrellado, ya que tiene un olor bastante intenso para mí. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese aroma fuerte empieza a suavizarse y da paso a un toque más dulce y cremoso.
Personalmente, no creo que sea el perfume para mí, pero definitivamente tiene algo único en comparación con lo que normalmente se encuentra en el mercado de perfumes hoy en día, y eso es algo que aprecio.
El aroma inicia con un fuerte golpe de anís, seguido por un toque especiado, cerrando con vainilla, pero no de esa que empalaga, sino un detalle sutil. Creo que es el aroma ideal para hombres mayores de 40. Mi calificación: un sólido 10/10.
Simplemente esencial en cualquier colección de perfumes masculinos. Aunque tiene su propia esencia, me recordó un poco al aroma de Jaipur de Boucheron, pero sin el toque de canela tan presente. Siento que en años pasados este perfume hubiera sido todo un hit por su intensidad. Lamentablemente, al igual que muchas cosas de hoy en día, la intensidad y la duración han mermado un poco. Aún así, lo considero una joya imprescindible. Me remonta a esos gloriosos días en que Yves Saint Laurent se dedicaba a crear perfumes legendarios en lugar de los sucesivos lanzamientos sin alma que vemos ahora. Definitivamente, había una magia en aquellos tiempos que parece perdida hoy.
Recuerdo cómo descubrí el perfume Opium de Yves Saint Laurent de una manera totalmente inesperada. Durante mi primer año en la universidad, solía sumergirme en la lectura en solitario, explorando títulos interesantes de la biblioteca de mi padre.
Un libro en particular, ‘Te trataré como una reina’ de Rosa Montero, me cautivó. Ambientado en un mundo de noche y neón, mencionaban un perfume, Opium, y ese nombre se quedó grabado en mi mente.
Una tarde, movido por la curiosidad y antes de una clase particularmente tediosa, decidí descubrir cómo olía ese perfume y me dirigí a El Corte Inglés. Al probarlo, me quedé completamente enamorado; nunca antes un aroma me había atraído tanto.
Más tarde, mis padres, estando de visita en Gibraltar y sabiendo de mi nueva obsesión, me compraron Opium. Durante un buen tiempo, no había ocasión que no aprovechara para usarlo, disfrutando de su rica mezcla de especias, anís estrellado, y pimienta negra, para después dejarme envolver por su final dulce y resinoso con un toque de vainilla. Definitivamente, Opium es una joya de la perfumería que dejó una huella imborrable en mí.
Aunque desde entonces no lo he usado nuevamente, prefiero mantener su fragancia viva en mi recuerdo, tan perfecta como en aquellos momentos especiales de mi juventud.
Recientemente encontré una oferta increíble para una botella de 100ml de Opium, edición del 2015. ¿Creen que valdría la pena aprovecharla? ¡Agradecería sus consejos!
El aroma es CARDAMOMO, ¡me encantó!
AromaMaderas21 aquí. Para mí, Opium se ubica en el podio de los perfumes orientales más emblemáticos, al lado de grandes como Egoiste Chanel y Jaipur Boucheron. Simplemente exuda elegancia y sofisticación. Su composición, una fusión perfecta de anís, especias variadas y una vainilla excepcionalmente pura, lo convierte en una fragancia madura y distinguida. Al secarse en la piel, desprende una esencia cautivadora y sublime, dejando una impresión inolvidable. Personalmente, está en mi lista de las tres mejores fragancias de todos los tiempos, ya que su aroma tiene el poder de detenerme en seco y llenarme de sensaciones profundas y variadas. Mis favoritos personales son: 1. Egoiste Chanel, 2. Dior Homme Parfum y, cerrando el trío, 3. Opium Pour Homme. En resumen, para mí, una verdadera obra maestra en el mundo de la perfumería.
Opium fue aquel amor fugaz que conocí adornado con colores vibrantes, que me susurraba su nombre en los últimos respiros de los años 90. Se enredaba en mi bufanda al amanecer, opacando la vista en la famosa cuesta de Atocha y permanecía conmigo hasta que el día se esfumaba.
Su importancia solo la comprendí años después. Fui a buscarla, pero había desaparecido, dejando tras de sí un rastro de originalidad que llenó mis días de una paleta de colores intensos, en momentos en que todos pretendíamos adentrarnos en la oscuridad, con nuestras ropas de cuero y metal, embriagados por el tumulto de nuestra juventud.
Ella me enseñó la esencia de la perfección. Sin embargo, creí ingenuamente que duraría para siempre… se esfumó, se agotó… quedó en el olvido, excepto para mí. La busco en otros aromas, le pido a los creadores que la revivan, intento mediante mis propias mezclas y estudios traerla de vuelta, pero ella pertenece a otra época… no es solo un recuerdo, sino la representación de la melancolía de aquel que ya no puede tocar el cielo. Devolverla significaría desafiar las leyes mismas del universo.
Opium fue ese amor, del cual apenas puedo recordar su rostro, pero continúo añorando las melodías que despertó en mí al primer encuentro.
He visto su nueva versión en tiendas, pero no es la misma; parece solo una imagen distorsionada creada por un visionario que olvidó sus propias huellas. La visión de esa época pero desvanecida y debilitada, aumenta mi nostalgia, sintiéndola a través de una pantalla obsoleta, todo aquello que fuimos y ya no podríamos ser.
Debo decir que mi experiencia con este perfume fue bastante decepcionante. He esperado años para poder tenerlo, dadas las complicaciones para encontrarlo en mi país. Finalmente, al probarlo, descubrí que tenía una duración muy débil, apenas perceptible como si fuera una leve esencia de vainilla. Aunque estoy consciente de que la versión que probé no representa la calidad original de la fragancia, no puedo evitar sentirme desilusionado. No es que huela mal, simplemente no cumple con las altas expectativas que tenía. Es triste ver adónde está yendo la industria de la perfumería. Lo único que me alivia es saber que, a pesar de los años, aún se puede encontrar Opium Pour Homme en el mercado, aunque me duele admitir que no me impactó como esperaba. Estoy convencido de que las versiones más antiguas son infinitamente superiores a lo que he experimentado.
Realmente me encantó este perfume, aunque es bastante intenso. Tiene esa vibra de esencias antiguas que me fascina. Si te atraen los olores potentes, especiados y que definitivamente dejan huella, este es para ti porque definitivamente se hace notar.
Simplemente impresionante, es como descubrir un tesoro entre perfumes típicamente de diseñador. Tiene ese toque dulzón que normalmente no me atrae, pero aquí es una excepción. Es fuerte, así que hay que usarlo con moderación, pero una vez que te envuelve, es imposible no querer más. Lo mejor es que su dulzura no es para nada pesada, se siente natural y viene más del anís que de la vainilla. Parece que en 1995 no era tan habitual que los perfumes masculinos se atrevieran con estos toques dulces, pero la combinación de madera y especias lo hace irresistiblemente masculino. Su duración es fenomenal, se hace notar sin ser abrumador. Ideal para el frío o para esas noches de salida. Definitivamente, lleva la elegancia y el magnetismo a otro nivel.
Realmente me encantó este perfume. Su aroma es único, jamás había encontrado una fragancia así antes: sofisticada y con varias capas. No me sorprende que siga siendo popular hoy en día.
Maduro, serio y elegante. En mi humilde opinión no pega mucho con menores de 30 ni con looks excesivamente veraniegos y casuales.
Una obra maestra absoluta. Es un perfume de HOMBRE con mayúsculas. Me recuerda a Jaipur de Boucheron, aunque este tiene más canela. Seguro que antes proyectaba más, pero hoy, con esta época nefasta, su duración es discreta. Aun así, lo compro porque es un exquisito embotellado. Pertenece a la época dorada de YSL, antes de los flankers azules y sin sabor. Otros tiempos, mejores que los de ahora, sobre todo en fragancias.
Hoy, después de mucho tiempo, la he vuelto a probar en mi piel, corría el año 96 y mi abuela me adentró en este mundo de las fragancias, yo usaba por aquel entonces las típicas Springfield, Boston, Crossmen, etc etc y mi abuela siempre era muy presumida, le gustaban mucho los buenos perfumes, un día la acompañé a la perfumería del barrio (cosa perdida ya, las perfumerías de mi barrio ahora como mucho tienen colonias de las supernenas y cosas así) y me dijo “elige una colonia y te la regalo”, dime tú qué niño de 14 años haría la elección que hice yo, Cacharel Pour Homme. A día de hoy idolatro ese aroma de nuez moscada, pero con ese gesto ya estaba envenenado por los perfumes, al poco tiempo, año 97, tenía algo de dinero ahorrado de mi cumpleaños y esas cositas, y decidí comprar otro perfume, había 3 que lo pegaban fuerte y eran tan diferentes entre ellas que no podía dudar entre una u otra, Acqua Di Gio, Le Male y Opium. Las fragancias estilo Acqua Di Gio nunca me gustaron, cítricos y acuáticos no van conmigo, quedaban Opium y Le Male, Opium dije, “huele un poco a viejo” (era joven lo siento) así que me quedé con Le Male, y a día de hoy sigue estando en mi colección… Pasados unos años, tendría 24 o 25, volví a probarla y no pude resistirme, y creo a día de hoy, que aquellas 3 fragancias marcaron un antes y un después en la perfumería masculina, una porque es un fresco universal con cítricos, otra porque es un dulzor súper encantador que da igual cuántas personas huelan a Le Male que seguirás diciendo “que bien huele” y la otra porque 25 años después, no hay ninguna fragancia que te recuerde a Opium, y que en aquel momento arriesgase con un aroma tan peculiar, hoy te sacan una fragancia con olor a butaca de cine y no te sorprende, pero hace 25 años, un olor como Opium era raro. Sí, en el año 2021 la salida es rara pero solo dura 10 minutos, ya no tiene la estela que tenía, la duración puede ser una tercera parte de lo que era, pero aún hoy no hay otra fragancia que me recuerde a Opium y solo espero que esta joya de la perfumería nunca salga de las estanterías al igual que no deberían hacerlo Le Male, Acqua Di Gio o Cacharel Pour Homme… Es un disfrute olfativo y sensitivo, al menos en mi experiencia, y una fragancia que todos deberíamos llevar una vez en la vida…
Este tipo de perfumes ya no existen en la perfumería comercial. Antes, las casas prestigiosas lanzaban obras de arte disruptivas con calidad en materia prima y composición. Hoy, la aversión al riesgo ha bajado a cero; se han ‘mediocrizado’, lanzando flanker tras flanker con el mismo olor dulce y sintético. Todo es una copia de la copia… ¿será que me estoy volviendo mayor?
Opium pour Homme Ámbar Especiada (1995). Una fragancia que me acompañó muchos años de juventud, siempre muy seductora. Me recuerda mucho a Rochas Man (1999), con la diferencia de que Opium es alicorada con notas anisadas y Rochas Man con notas gourmand de café. Es mi apreciación olfativa, pero ambas comparten el mismo esqueleto.
Qué decepción brutal después de años deseándolo por la dificultad de conseguirlo aquí: huele a vainilla aguada y no dura nada. Sé que lo que probé es un engaño comparado con lo que fue, no huele mal pero es tan pobre que no puedo quedarme callado. Me duele lo que hacen con la perfumería, aunque me consuela que aún se consiga Opium Pour Homme, aunque no me sorprendió nada. Sé que un lote antiguo supera a esto por galaxias.
La probé en tienda y la salida no me gustó; supongo que es el anís estrellado, muy punzante al principio. Conforme seca, se suaviza y se vuelve cremoso y dulce. No lo veo para mí, pero se aleja de lo comercial actual, y eso merece reconocimiento.
Exacto, Bitacoras88, tras la última refórmula la han convertido en eso. Antes era una bomba en la salida que bajaba a estela pesada. Para los amantes de la vieja fórmula, hay una casa llamada ‘La Botica de los Perfumes’ con una fragancia, ‘Muskan Addictive 146’, que huele idéntico. No soy de comprar este tipo de cosas, pero este sí merece la pena. Y no, no trabaje allí ni me pagan por decirlo.
Es una joya oculta, un nicho de lujo bajo marca de diseñador. Dulce y especiado, algo que me hubiera repelido en el 90% de los perfumes así, pero aquí no. Muy potente, hay que dosificarlo, pero seductor y adictivo al extremo. El dulce no es empalagoso, es natural y viene más del anís que de la vainilla. En 1995, un aroma dulce así en un hombre era raro, pero lo amaderado y especiado le pone una masculinidad seductora a cualquier toque gourmand. Performance brutal, proyección y estela muy notorias. Ideal para días frescos y salidas nocturnas. Elegante y sobre todo, seductor.
Fragancia muy buena pero MUY fuerte. Se nota ese aire vintage. Si os gustan los perfumes potentes, especiados y con mucha personalidad, recomiendo probarla porque no pasa desapercibida.
Anís, especias y vainilla, en ese orden. Pero una vainilla justa, no pesada ni melosa. Debería ser el perfume masculino para mayores de 40 por excelencia. 10/10.
Un clásico y joya de YSL, el estandarte histórico junto al Kouros. Opium Pour Homme EDT es oriental, anisado y especiado con pimienta; en mi opinión, uno de los mejores anises de la historia. Muy a la moda de los 90 con toques retro 80. La perfumería de entonces caía en aromas más pesados, con cierta elegancia madura para otoño e invierno. Hoy, como ancient fragrance puesta al día y más que reformulada por L’Oreal, cumple con IFRA y las normas actuales: unas 6h, proyección corta y las últimas 3-4h a ras de piel.
¿Olor a anciano? Dios mío, las cosas que hay que leer. Es un perfume de calidad espectacular, pero para uso formal, no de persona mayor.
Recuerdo lo feliz que estaba cuando me compré mi primer botella de esta maravilla. En aquel entonces trabajaba en la recepción de una empresa y una chica de otra área, que trabajaba en otro sector 10 m más atrás me decía: Siempre sé que llegaste por ese perfume que llega hasta mi oficina. Mi jefe me preguntaba que cuál era ese perfume raro que usaba. La verdad que como casi toda la línea Opium (ya sea masculino o femenino) evoca poder, misterio y presencia. Son de esos perfumes que suelen generar amor u odio y eso es lo que más me gusta. Sus notas de calidad me hacen sentir reconfortado. Es ideal para climas fríos y más para la noche. Estoy ansioso por comprarme la versión vintage que de seguro es mil veces más persistente.
Qué buena fragancia. Tiene un olor diferente (nunca había oído algo parecido), es compleja y elegante. No es de extrañar que hoy en día siga en el mercado.
Perfume imponente, masculino y complejo. A pesar de salir en 1995, huele bastante actual. Obra maestra que se distingue del mercado actual. Un detalle curioso: a diferencia de los que obsesionan con lotes viejos, tengo una botella del 2017 que me parece más moderna que una vintage que tuve antes y olía a vieja escuela. Me gusta más la actual. Estas actualizaciones ya las noto en otros perfumes de décadas atrás.
Tester de un lote del 2020. Parecido a la versión femenina EDP, pero esta sale más fresca, con un toque jabonoso que la EDP no tiene. Es muy rica y me encanta. No proyecta ni dura lo que quiero, pero vale la pena por su aroma. Proyecta bien unas 2 horas y 7 en piel, nada mal. En Argentina es cara, pero el tester lo saqué a buen precio. Es dulzón y especiado, una maravilla. Súper elegante, un must-have para la generación X, mayores de 45. Compra a ciegas, te van a halagar. No sé si es para un jovencito de 20, pero si te animas, harás la diferencia. Conocí la vintage y no noto mucha diferencia en aroma, sí en longevidad y proyección. En cuanto a notas, ya está dicho.
Mi historia con Opium es bastante larga, llegué a olerlo en algunas perfumerías cuando yo era jovenzuelo y cuando él era un perfume todavía bastante reciente. Aunque entonces no podía comprarlo tuve la suerte de frecuentarlo de vez en cuando; llegué hasta a tener alguna muestra que me regalaron las bellas responsables de algún mostrador de venta perfumística de mi ciudad…. Recuerdo esa salida intensa con ese anís tan particular, esas notas especiadas maravillosas navegando sobre un leve dulzor de fondo, que yo entonces ni idea tenía pero era el fondo hermoso del bálsamo de Tolú…. pero por sobre todo recuerdo su permanencia. Se seguía sintiendo en la piel y en la ropa muy fácil hasta el día siguiente, duraba y duraba como una maldición… y era sólo el EDT. Nunca tuve la suerte de poder olfatear el EDP, sólo puedo imaginarlo como una criatura poderosa y casi fantástica, porque ya ni siquiera existe. Ahora, tanto tiempo después, me he comprado un Opium EDT batch abril de 2020 y realmente, aunque conseguí un buen precio, me dan ganas de patear baldosas. El aroma de Opium anda un poco escondido por ahí, más tenue, más tímido, pero la duración y la estela ya no son lo que eran. La comparación con los recuerdos da ganas de llorar. Loreal literalmente ha castrado a uno de los dioses sagrados de la perfumería de los años 90. Es muy indignante 🙁 Qué viene luego? Que lo descontinúen? No entiendo esa política… quizá sólo la trampa económica de rebajar las esencias pero jamás los precios, muchos más beneficios, y la destrucción de la cultura olfativa de generaciones más jóvenes, que ni siquiera podrán imaginar lo que se perdieron. Ojalá pueda conseguir una edición vintage, pero lo que la industria está haciendo con algunas de las más grandes fragancias no tiene nombre. La lealtad comercial entre fabricante-consumidor está siendo masacrada. De qué valen así los esfuerzos, los desvelos y las horas que un maestro perfumista como Cavallier dedicó a crear aquella belleza ya extinta? PD: He tenido la suerte de poder olfatear el Opium de mujer en su edición vintage, y la verdad es que ese sí se siente como un verdadero perfume, con esa belleza que permanece por horas y se va transformando.
Precio bastante moderado para lo que anda la cosa últimamente en fragancias pop de diseñador. Ah, la EDP es un unicornio perfumístico de los descontinuados y mitificados; en el mercado gris vale una fortuna. Huele al 95% igual al EDT. No recomiendo buscarla con locura, salvo que seas un perfume yonkie, un ultrafan de YSL o del aroma y además te sobre el dinero.
Opium de mis amores. Este fue mi primer amor de las fragancias de Yves Saint Laurent, una fragancia exótica en su máxima expresión. Alucinante y narcótica… Una fragancia única que marcó un YSL bastante experimental en los 90 de sus esencias masculinas, peculiar como ninguna aunque nada versátil. El mejor anís y vainilla que he olido (junto con el de Interlude) en mi vida. Esa etapa de YSL es la razón por la cual no me fío de casi todas las nicho. Debo hacerme de la vintage ya que las recientes fórmulas están años luz de la densidad que solía poseer esta obra de arte. A esto olía YSL ¡A lujo!
Oportunidad de oro: tengo un frasco de 100ml de Opium, lote 2015, tirado de precio. ¿Me lo quedo o me lo pierdo? Gracias.
Este Opium forma la Santísima Trinidad de orientales junto a Egoiste Chanel y Jaipur Boucheron. Denota clase y elegancia extrema, es un perfume maduro con anís, especias y vainilla de calidad suprema. El secado es mágico y exquisito. Para mí es el TOP 3 de la historia porque al olerlo me quedo paralizado provocando sensaciones increíbles. 1 Egoiste Chanel, 2 Dior Homme Parfum, 3 Opium Pour Homme. OBRA MAESTRA.
Para los que dicen que es un perfume de anciano, tengo 18 años y es de mis fragancias favoritas. Tiene una salida ultra potente que acaba con un olor súper complejo y envolvente. Un 10/10.
¡Qué buena que es! Me hizo recordar al Jaipur Homme de Boucheron y no porque se parezcan en el olor sino porque se parecen en la complejidad, estilo y opulencia. Efectivamente se sienten las grosellas y el anís de una manera que entran in crescendo rápidamente, imprimiendo ya desde el inicio una impronta potente de elegancia. También es perceptible la pimienta en su desarrollo y un “algo” dulce y picante que entiendo es la galanga y que poco a poco dan paso a un fondo asombroso compuesto de una vainilla exquisita y tan bien estructurada con la nota amaderada y sobre todo con un bálsamo de tolú rico en matices de gran calidad en cuanto a su manifestación. Opium Pour Homme es una de las pocas fragancias que ya brillan solas sin una piel que la porte pero que aún siendo eminentemente masculina, me hace pensar que sentirla en la mujer deseada debe ser una experiencia memorable (Un día tendré que acercarme a testar el Opium Eau de Parfum pour Femme). La dependienta del área de perfumes del Corte Inglés me dijo que ahora no dura ni proyecta tanto como antaño pero mi cartón mantiene razonablemente ambas prestaciones. Seguramente antes fue mejor pero este Opium de ahora bien merece su prueba y su compra.
Este perfume es la definición de ‘perfume de caballero’. Un cóctel templado de especias perfectamente amalgamado. Al principio me recordó a Egoiste por el aura de flores y canela, pero después el viaje fue a otra parte. Es una copa de gran calidad con especias naturales muy bien diseñadas y estudiadas. Es un aroma riquísimo cuyas notas se respetan unas a otras, llegando a un hilo diverso que no acaba en un olor plano. Elegancia, calidez… confianza. Es un dibujo aromático de una seguridad masculina respetuosa y naturalmente elegante. Me alegra ver que hay fórmulas clásicas que todavía se cuidan sin restar ingredientes, porque en esta escala diversa junta está toda la gracia. Aroma clásicamente masculino de familia especiada de arriba a abajo: anís cálido con mucha pimienta sobre maderas cálidas muy acogedoras.
Opium de mi corazón, un elixir narcótico que al aplicarlo te droga de placer olfativo. Recuerdo la primera vez que lo olí, sentí una profunda conexión; su oscuridad y seducción me atrajeron y supe que éramos perfectos el uno con el otro en ese instante, tuve una epifanía de todo lo que se nos vendría juntos. Siento muy profundamente el anís y las grosellas, con un fondo dulce de vainilla y al aplicarlo en mi piel florece un aroma céreo que atribuyo al bálsamo de Tolú, todo en perfecta armonía. Mi partner in crime ever 💜
Un viejo heavy metal. Totalmente recomendado. Algo caro pero va.
Opium pour Homme de Yves Saint Laurent es una joya olvidada a precio ridículo. Un oriental para gente entre 30 y 50 años, con estilo desaliñado pero cuidado, coqueta y seductora, de piel morena. No es para deporte ni uso diario; sí, sirve para cualquier época, pero se disfruta mejor parado, observando, dejando que hable por sí solo. La salida es fugaz: anís y un dejo de violeta insinuado. Luego viene el cuerpo: bálsamo de Tolu, galanga y maderas densas y pegajosas que abrazan la piel. La vainilla tostada entra suave, sin dulcificar, solo para dar sensualidad y sostener la fragancia sin suavizarla. Es simple, honesta y oscura. Duración necesaria y estela inmensa.
Mi historia con Opium de YSL fue un guiño del destino. En la uni, solo tenía amigos en los libros de mi padre, especialmente ‘Te trataré como una reina’ de Rosa Montero, donde un personaje olía a este perfume y me lo grabé a fuego. Antes de una clase que me ponía nervioso, fui a El Corte Inglés a probarlo y fue amor a primera olfatación. Mis padres, en Gibraltar, me regalaron la colonia allí más barata. La usaba para todo, con la inconsciencia de la juventud. Me encantaba esa bomba especiada, salida explosiva de anís y pimienta, y un secado balsámico con vainilla oscura. Una obra maestra que marcó época y que guardo intacta en la memoria.
Opium fue mi amante: la conocí por sus colores y vestidos atrevidos en los finales de los 90. Me susurraba su nombre al oído mientras corría por mi bufanda al amanecer, eclipsando la calle Atocha hasta el ocaso. Nunca supe su importancia hasta años después. Fui a su portal a buscarla pero ya no estaba, esa genialidad que completaba mis alas de cuero y pinchos en esa época oscura. Aprecié su perfección pero cometí el error de pensar que sería eterno… se perdió, se cansó, la olvidaron. Menos yo, la busco en otros frascos pidiendo a maestros que la traigan, pero ella pertenece al pasado. Traerla rompería los dogmas del espacio-tiempo. El amor se llama Opium, añoro sus sinfonías en mi corazón. Vi su nueva imagen pero no es ella, solo una foto pixelada de algún genio loco. Me da tristeza verla así, como a través de un monitor caducado, todo lo que fuimos pero ya no somos.
Si compras clásicos, o los tuviste cuando eran novedad o te recuerdan una época. A mí fue lo segundo. El olor me trae a la mente músicos con ropa elegante en blanco y negro tocando jazz, un revival de blues o baladas rock smooth de finales de los 80 y principios de los 90. Imagino una guitarra semi-hollow o un saxo en un videoclip con filtro black & white, edificios art déco, estilo noir… Es cuestión de ver videos de la primera mitad de los 90, cuando salió este perfume, y todo encaja. Y si te lo quieres imaginar en vivo, asegúrate de que también haya olor a cigarrillo en el ambiente. Les cito algunas canciones con videoclips que van con este oriental especiado, puro 90s: 7 seconds de Youssou N’Dour, Nightlife de David Lee Roth, Come Undone de Duran Duran, Justify My Love de Madonna, T-Bone Shuffle de Albert Collins, Robert Cray y Johnny Copeland, Fanky de Charly García, No Me Vuelvas La Espalda Por Eso de Andrés Calamaro, Bed Of Roses de Bon Jovi y Stay (Faraway, So Close!) de U2. También Almost Hear You Sigh de The Rolling Stones.
Entró a mi colección por reseñas interesantes, aunque al principio me pilló la salida muy ‘picante’. Con el tiempo, descubrí que tiene mucho encanto y carácter; no es un perfume fácil ni a la moda actual, sino formal, sobrio y con la autoridad silenciosa de un jefe que no necesita gritar. Vale la pena para ocasiones formales o clima fresco, pero te recomiendo encarecidamente probarlo antes de comprarlo, ya que es bastante disruptivo comparado con las nuevas tendencias.
Aroma seductor, perfume que grita elegancia. En mi piel dura unas 8 horas con muy buena proyección. Es el tipo de perfume que te llenará de elogios. Una verdadera obra de arte.
Excelente, llevo usando este perfume 20 años aproximadamente… Hace muchos años compré muchas botellas de Opium EDP & EDT y Rive Gauche… Actualmente tengo 3 Opium EDP y un EDT sin abrir en mi colección, junto a 4 botes de Rive Gauche (el del bote negro, redondo metálico) también sin abrir… ahora valen un dineral todos esos botes!!!!!😍😍
Un perfume interesante, bien ‘OLD’, pero ‘Old old’… ese bálsamo de Tolu y el anís lo hacen oler a un anciano realmente. Nombraría la molécula 2-nonenal, que es la que da ese olor a viejo. Duración brutal.
La opción diaria y versátil de un perfume colosal. Carece de la potencia y sensualidad del EDP pero es una muy buena opción para el día a día. Al igual que el EDP mantiene el ADN basado en esa nota de anís estrellado con aura vintage, terriblemente elegante, muy de Gentleman. Un claro ejemplo de un clásico diseñado con una muy buena estructura olfativa que todavía prevalece hoy. Perfecto para días fríos pero también se puede llevar en primavera o noches frescas de verano. Si quieres lucir como un auténtico Señor, este perfume te viene como anillo al dedo.
Desde el 95 que la tengo y la uso, al día de hoy no es ni la sobra de lo que fue pero entiendo que da la talla sobradamente. Una de las indispensables para mí.
Más quisieran los recientes lanzamientos de YSL parecerse mínimamente a esta joya. Es un perfume de verdad, elegante y sin concesiones al empalague vulgar de ahora. Qué huele a anciano… en fin, la tontuna actual no tiene límites, pero mejor lo disfrutaremos menos. Ir en contra de la corriente siempre es bien. Maravilloso y además a precio ridículo.
Hoy fui a una perfumería artesanal, en la que también tienen fragancias de equivalencia, y le pregunto a la dueña si tiene Opium de YSL y me dice que esa fragancia es de viejos, que la llevan los abuelos de ahí fuera jajaja la personaje… tú si que eres vieja! Una de las mejores fragancias que he olido y de las más embriagadoras, no puede faltar en toda buena colección.
Para quienes digan que ‘huele a viejito’, no salen de su burbuja de Aventus o Bleu de Elixir. De verdad que hay que ser bastante ignorante para no apreciar una de las creaciones más sofisticadas de YSL. Tienen un trauma con lo que les dicen los youtubers que ni siquiera adiestran su olfato ni tienen conocimiento en perfumes, volviendo siempre a lo de antes. Porque antes se hacía con calidad en YSL y no ahora con tanta estupidez de flanker que parece más una caricatura.