Para mujeres
Parfum de Peau Montana
Acordes principales
Descripción
Descubre la esencia emblemática que marcó los años 80 y que aún hoy resuena con una vigencia atemporal: "Parfum de Peau Montana". Esta fragancia, creada por la casa Montana, se caracteriza por su audaz combinación de notas que invitan a un viaje olfativo único. Desde la primera atomización, se despliega un vibrante acorde de caléndula y pimienta, mezclándose con las jugosas notas de grosellas negras y zarzamora, añadiendo un toque frutal encantador. El corazón del perfume se adentra en un jardín exquisito donde florece la flor de azahar del naranjo, entrelazada con el picante y cálido jengibre. La rosa, el narciso y el jazmín aportan una riqueza floral mientras el pachulí introduce un matiz terroso y profundo.
A medida que se asienta en la piel, "Parfum de Peau Montana" revela su base más intrigante donde el cuero, el incienso y el almizcle convergen en una expresión potente y sensual. El ámbar finaliza esta composición con un toque cálido y envolvente, convirtiendo a este perfume en una fragancia icónica, perfecta para quienes buscan dejar una huella imborrable con su aroma. Ideal tanto para el día como para una salida nocturna, esta esencia se convierte en un sello personal inconfundible.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
2.150 votos
- Positivo 82%
- Negativo 16%
- Neutral 2,6%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
¿La tienen, la tuvieron o la quieren?
Preferencia
Cómo valora la comunidad esta fragancia.
Uso recomendado
Estación y momento del día con más votos.
Dónde comprar
Compara tiendas verificadas para Parfum de Peau Montana y elige según envío, precio o disponibilidad.
Amazon
Envío rápidoEntrega rápida y política de devoluciones conocida.
Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.
Ver en AmazoneBay
Más opcionesMás opciones de precio, formatos y vendedores.
Útil para comparar alternativas antes de decidir.
Ver en eBayCaracterísticas
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.
Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.
26 reseñas
Mostrando las más recientes primero.
Category:











Cuando probé este perfume, me hizo viajar de regreso a la década de los 80. Su aroma lleva el sello de esa época, recordándome las piezas de moda que jugaban con formas audaces y colores brillantes. Al principio, me envolvió en una mezcla de dulzura frutal y la elegancia tradicional de las rosas y jazmines, tocados delicadamente por la tuberosa que le aporta profundidad. Me recordó bastante al perfume Rumba de Balenciaga en esa fase inicial. A medida que se asentaba en mi piel, los matices frutales dieron paso a un aroma más floral, casi como un jabón de rosas, perdiendo el toque de jazmín para destacar la rosa y la tuberosa. Tras un rato, las flores se disiparon brevemente, dejando paso a un toque de frutas oscuras especiadas y un susurro de maderas en el fondo, aunque al tomar un respiro y oler café, regresé a la pureza del aroma a rosas y tuberosa. Al final, las notas frutales se entrelazan de nuevo con las florales, cerrando en un acorde más maderoso y especiado que me dijo: ‘esto es un chipre’. Este perfume es un tributo a los aromas intensos y florales de los 80, como Animale y Rumba, pero con un toque dulce y frutal que lo hace fresco y versátil, ideal tanto para el verano como para uso diario. Su presencia es perfecta para la oficina, es distinguido sin sobrepasar, y de noche, se convierte en el complemento ideal, elegante pero no demasiado llamativo. Tiene, además, un aire romántico, evocador de una confianza clásica.
Recientemente me hice con este perfume impulsivamente al verlo rebajado. Directamente del frasco, el aroma prometía, sin embargo, al llevarlo es otra historia. Es tan intenso que prácticamente se apodera de tu esencia, dejando una sensación bastante abrumadora, parecido a cómo imaginarías el aroma de un repelente de insectos. Afortunadamente, no fue una gran inversión, de lo contrario, mi decepción sería mayor.
Este perfume definitivamente fue un hito en los años 80, y lo adoraba completamente. Sin embargo, los tiempos han cambiado, y con ellos, nuestras preferencias y percepciones. Lo que antes me cautivaba, ahora me resulta difícil de llevar. No es que la calidad haya disminuido, sino que nuestros gustos y la propia atmósfera han evolucionado. Es curioso cómo algo que antes nos parecía irresistible, ahora puede resultar hasta abrumador. Aunque reconozco que su esencia sigue siendo única, probablemente no sea la mejor elección para el día a día, a menos que busques algo muy distintivo.
¡Hola! Soy Ana Veronica. ¿Podrías decirme dónde lo compraste y de qué lugar eres? Este perfume es el preferido de mi hermana y estaría genial poder regalárselo.
Conozco dos mujeres que lo utilizaban y aunque no puedo recordar ni sus nombres ni sus caras, el aroma de ese perfume quedó grabado en mi memoria.
Es intenso, pesado y tiene un toque bastante artificial que es difícil de olvidar. Me recuerda mucho al olor de patchouli y pimienta, mezclado con un poco de ámbar y un fuerte olor a incienso. No logré distinguir notas de flor de azahar, rosa o cuero en él.
Para mí, tiene una vibra muy similar a la de Paloma Picasso: es como un viaje a los ochenta, algo psicodélico y bastante llamativo, aunque no lo considero un aroma muy femenino ni elegante. Da la sensación de que quien lo compra quiere asegurarse de que su inversión se note.
Creo que hay perfumes que son atemporales, verdaderos clásicos, y luego están perfumes como este, que parecen ser más un producto de su época y poco más.
FraganciaFL9, ¡qué talento el de ustedes, Bofifa y Espartaco! Casi me escapa una palabrota. Realmente disfruto mucho leyendo lo que escriben.
¡Genial comentario, Bofifa!
Me uno al club de los fans de Parfum de Peau, ¡un clásico atemporal!
Recuerdo cuando era un chiquillo, debía tener unos diez u once años, y me colaba secretamente para usar este perfume, que en realidad era femenino. Yo, en mi tierna inocencia, lo adoraba y me embriagaba con su aroma, convencido de que era un perfume masculino. Con el tiempo, comprendí que ciertas fragancias, como Parfum de Peau, Aromatics Elixir, y La Nuit de Rabanne no se definen por géneros. Son aromas con una fuerza única, profundos y sumamente envolventes.
Esta fragancia es un viaje en el tiempo a los años ochenta, con una personalidad fuerte y llena de contrastes que de alguna manera logra ser tanto imponente como encantadora. Es como si reflejara una época de excesos a través de un prisma de elegancia y poder.
Imagino a la persona que llevaría este perfume hoy: alguien con un gusto exquisito por los clásicos, tanto en literatura como en cine, con una pasión por la escritura y un amor por los pequeños placeres de la vida, como el vino tinto y los cigarrillos. También creo que no solo las mujeres podrían enamorarse de esta fragancia; un hombre con un gusto por lo único y lo vintage la encontraría igualmente atractiva.
Al primer contacto, el perfume se revela con una fuerza femenina, liberando una mezcla intensa de flores blancas y frutos silvestres que, junto a notas de cuero dulce, almizcle provocativo y pachulí terroso, crean una impresión inolvidable. La fragancia se siente como una pieza de música de blues en medio de un baile de gala, opulenta y con una presencia que llena la sala. Es densa, casi abrumadora, y solo aquellos con una verdadera apreciación por perfumes audaces podrán disfrutarla plenamente; su proyección es arrolladora y su durabilidad parece eterna.
Puedes ver esta fragancia de dos maneras: o como una representación exagerada de los extravagantes años ochenta o como una celebración de una era dorada para el mundo del perfume, digna de ser llevada con orgullo.
Mi valoración personal es un rotundo 10/10.
La década de los 80 se caracterizó por ser una explosión de tendencias, desde la música hasta la moda, todo era extravagante y los perfumes no se quedaban atrás. La era del Tecno, el Punk y los atuendos de cuero y jeans desgarrados vio nacer fragancias que hoy en día dejarían impresionado a cualquiera por su intensidad y singularidad. Muchas de esas fórmulas hoy serían el sueño de las marcas más exclusivas.
Parfum de Peau destaca entre esas joyas de los 80, con su mezcla única de cuero floral. Imagina un cuero suavizado con notas de caléndula, rosa y jazmín, un jazmín que trae consigo un toque salvaje, todo balanceado con especias y el aroma profundo del incienso, creando una base sumamente sofisticada.
Su evolución olfativa es un viaje a través de una amplia gama de notas, profundas y opulentas, tan variadas y vivas como los colores de la bandera del orgullo gay, aunque eso se queda corto al describir su riqueza. Me recuerda a clásicos como Bandit de Piguet o Rumba de Balenciaga, aunque Parfum de Peau tiene su propia personalidad, menos cruda pero igual de nostálgica y emotiva, ofreciendo una sensación peculiar de confort y bienestar.
Es un perfume que aúna lo retro con lo potente, ofreciendo una experiencia olfativa única y llena de carácter.
Simplemente espectacular.
Mi puntuación personal: 9.3
¡Déjate llevar por la esencia más embriagante de los años 80! Parfum de Peau realmente captura ese espíritu seductor y rebelde, mezclando lo clásico de los chypres florales de la época con un toque único. La audacia se siente en su peculiar combinación de jengibre, pimienta y almizcle, que le dan un giro fascinante al aroma.
En cuanto lo aplicas, el jengibre se siente nítido, especialmente junto a la rosa, siendo una de las primeras impresiones que te llevas. Luego, el cuero y el almizcle emergen, destacándose especialmente al principio y suavizándose con el tiempo. Los matices de frutas y ámbar aportan una calidez irresistible, creando un balance perfecto.
Aunque es un perfume que se categoriza dentro de los de cuero, este elemento se transforma y entrelaza con los demás ingredientes de manera que se convierte en una fragancia de cuero como ninguna otra.
Esta experiencia está basada en una versión eau de toilette que tiene cerca de una década; aunque no he tenido la chance de probar la versión vintage, recuerdo que fue una de mis primeras incursiones en las fragancias de los 80. Su aroma me cautivó por completo, con ese carácter intensamente adictivo. No es la fragancia más fácil de llevar, pero definitivamente marca la diferencia en una noche de aventura, idealmente complementado con una chaqueta de cuero.
Totalmente de acuerdo con lo que han comentado antes sobre este icónico perfume de Montana que marcó época en los 80 y 90. Lo usaban muchas de mis conocidas y siempre fue un aroma que capturó mi atención.
Tiene esa esencia de chipre-cuero bastante seca, con un toque de rosa especiada y pimienta que lo hacen único y bastante personal. Es un perfume con carácter, fuerte y no para cualquiera, ya que su aroma incisivo lo hace distintivo.
Es perfecto para salir de noche, ideal para aquellas mujeres que gustan de un estilo rebelde y decidido, acompañadas de jeans y chaquetas de cuero, transmitiendo una vibra de confianza y autodeterminación.
Definitivamente, es ese aroma que eliges para una noche en la que quieres destacar, ideal para llevarlo en un bar o discoteca mientras tomas la iniciativa. Además, ha sabido mantenerse vigente con el paso del tiempo, atrayendo a un grupo leal de seguidoras. Quienes comienzan a usarlo, se convierten en fieles admiradoras. Sin dudas, una joya en el mundo de los perfumes creada por Montana.
Me acabo de topar con un descubrimiento impresionante gracias a la recomendación de un amigo. La casa de perfumes Montana ha sido una revelación para mí, y debo decir que estoy encantada.
La primera impresión fue un remolino de especias y frutas dulces, con un toque invernal que me atrapó por completo. Grosellas y ciruelas se mezclan perfectamente con el jengibre y la pimienta, creando un juego olfativo que es a la vez estimulante y divertido.
Luego, el perfume toma un giro hacia algo más profundo y complejo. Una rosa roja, intensa y llena de matices picantes, toma el escenario central, acompañada de un vibrante clavel y el toque suave de narciso, resultando en una fragancia que oscila entre lo oscuro y lo brillante, recordándome a un clásico pasodoble.
El aroma se enriquece aún más con incienso y pachulí, añadiendo un carácter ahumado y terroso. Esta no es una rosa cualquiera; es una con historias que contar, llena de sensualidad maduras.
El toque final lo brinda el ámbar, que junto a un almizcle ‘sucio’ y gamuza suave, aportan una sensación de calidez y movimiento, casi como si la fragancia tuviera vida propia.
Definitivamente, es un perfume que cautiva, no solo a la persona que lo lleva sino también a quienes la rodean. No está hecho para aquellos que prefieren pasar desapercibidos, sino para quienes se atreven a dejar su huella.
Su riqueza y profundidad lo hacen ideal para los fríos meses de otoño e invierno, perfecto para noches llenas de estrellas y un toque de misterio. Aunque tiene una vibra clásica, siento que cualquier persona, independientemente de su género, podría ser seducida por sus notas oscuras.
Se convierte en un símbolo de feminidad audaz y rebelde; una fragancia para una mujer que no teme mostrar su lado más sensual. Al ponérmelo, me siento como una figura icónica de los años 80, con la confianza y el aura de una Grace Jones.
La botella, aunque interesante en su diseño, apenas logra captar la esencia y el poder que guarda esta fragancia en su interior. Es una fascinación líquida, encapsulada esperando ser descubierta.
En resumen, este perfume ha sido toda una revelación para mí, un encuentro con la belleza, la profundidad y la sensualidad en su máxima expresión.
Nombre de usuario: JoseFragrance92
Opinión sobre CLAUDE MONTANA, el diseñador que marcó una era.
Claude Montana, nacido en París en 1949, fue un ícono por sus diseños audaces y por su personalidad fuerte, con raíces tanto en España como en Alemania. Desde su juventud, se notaba su estilo único, mezclando el cuero, el color negro, y cortes afilados, creando piezas que más bien parecían obras de arte, con una vibra entre punk y techno. Su carácter se reflejaba también en cómo quería que se presentaran sus modelos: serios y con una actitud imponente.
Montana transformó sus desfiles en espectáculos memorables en el París de los ochenta y noventa, cultivando una imagen casi de ‘rockstar’ de la moda junto a nombres como Mugler y Gaultier. Sin embargo, su vida tomó un giro trágico, entre polémicas personales y el declive profesional, culminando en eventos personales desafortunados y la caída de su marca.
Entre su legado, PARFUM DE PEAU destaca como su primera fragancia, encapsulando el espíritu de los ochenta. Este perfume se define por un inicio intenso y una mezcla intrigante de aromas florales y cuero, generando una sensación única donde lo floral y lo animal se unen de manera sorprendente. Me recuerda a la audacia de YOUTH DEW de LAUDER y OPIUM de 1977, pero con una identidad propia, destacando por su artificiosidad que en este caso, le suma belleza y originalidad.
En resumen, PARFUM DE PEAU es una experiencia olfativa atrevida, una mezcla de fuerza, flores exóticas, y cuero, que solo podría haber sido ideada por alguien con la visión y el carácter de Montana.
Recientemente adquirí esta fragancia después de haberla olido en una reunión familiar y quedé fascinada. Había en ella una mezcla especiada que me conquistó desde el primer momento, una suerte de dulzura mezclada con un toque picante que me recordó mucho a la cúrcuma. Es de esos aromas que se hacen notar, muy intenso y seductor sin duda alguna.
Al probarlo por mí misma, noté que era algo más potente de lo que había recordado. Aunque me gustaba, no lograba capturar completamente esa combinación especiada que inicialmente me atrajo. Pero un día, sin planearlo, lo combiné con otro perfume que tenía notas de Flor de Naranjo, y la magia sucedió. Esta mezcla realzó un lado más floral y suave en el perfume, dándole un toque muy especial y única.
Con la llegada del otoño, me sorprendí aún más. Parece que el cambio de estación le sienta de maravilla, haciendo que esas notas especiadas vuelvan a ser protagonistas, pero de manera más sutil y sofisticada. Me doy cuenta de que los aromas de cuero, incienso, narciso y rosa se manifiestan de una forma más notable en el clima frío, dándole al perfume una profundidad terrosa que me encanta. Definitivamente, ha encontrado su momento ideal en el frescor del otoño, destacando todas sus facetas de una forma impresionante.
Recién descubrí este perfume en una perfumería especializada que tiene un montón de esencias difíciles de encontrar. A pesar de ser de tipo eau de toilette, me sorprendió lo mucho que dura y lo marcado que es su aroma, superando a varios eau de parfum. Deja una estela impresionante y tiene una duración que no esperaba, con un aroma que mezcla lo floral, lo especiado y un toque amargo, recordándome mucho a los perfumes fuertes y característicos de los años 80, muy en la línea de Knowing de Estee Lauder. Para quienes aprecian los perfumes de esa era, con una intensidad y calidad que parece haberse perdido, esta fragancia es un hallazgo. Su aroma no pasa desapercibido, y si te cruzan, seguro que lo notan. Si te topas con él y te encantan los aromas potentes con un aire retro, no dudes en darle una oportunidad. Es, sin duda, una joya en el mundo de las fragancias.
Después de más de un año desde mi última reseña, y tras haber probado varios perfumes durante este tiempo, he de admitir que este se ha convertido en uno de mis favoritos. Simplemente me encanta. Funciona perfecto en cualquier estación y lo puedo usar de diferentes formas, según lo que prefiera en el momento. Realmente, es un perfume con un toque distintivo. Además, siempre recibo cumplidos por cómo huele, especialmente después de llevarlo puesto durante varias horas. Parece ser que nos complementamos muy bien. Cabe destacar que, a pesar del tiempo, solo he usado 15 ml, ¡lo cual demuestra lo mucho que rinde!
¡Este perfume es un auténtico viaje al pasado! Es perfecto para aquellos que aprecian los aromas con un toque de distinción de los años ochenta. No es para cualquiera; requiere de alguien con una presencia y un estilo únicos para llevarlo. Es una fragancia que enciende los sentidos, tremendamente seductora y con una permanencia en la piel que es simplemente impresionante. Afortunadamente, aún está disponible, y llevarlo es como una escapada de la monotonía de los aromas contemporáneos. Sin duda, es una joya en el mundo de los perfumes.
Este aroma realmente deja huella. Está diseñado para aquellas mujeres fuertes y decididas. No es para todas, eso es seguro. Su fragancia es potente y se mantiene con el paso de las horas, rebosante de elegancia. Tiene ese toque único que lo hace inesperado. Lo usé principalmente en los meses cálidos, ya que me encanta su frescura y la mezcla de especias con ese toque ligero de flores y cítricos. Definitivamente, es una fragancia a la que volvería una y otra vez, pero hace tiempo que no la encuentro en ninguna tienda. Sin dudas, es una de mis favoritas.
Soy fan número uno del perfume Montana Parfum de Peau, es mi elección de siempre. Desde que lo descubrí en 1989, he pasado por un sinfín de botellas y no me canso. Aunque tengo otros perfumes que también me gustan mucho, siempre termino volviendo a mi querido Montana cuando estoy indecisa. Lo malo es que no lo encuentro en todas partes. Aunque muchos dicen que es ideal para el invierno, para mí es perfecto para cualquier época del año. Para mí, simplemente no hay nada igual, es una joya en el mundo de los perfumes.
Desde mi infancia, esta fragancia ha estado inseparablemente ligada a mi tía, una mujer increíblemente independiente, dama con un estilo inconfundible y que siempre ha preferido seguir su propio camino sin los atavíos de la maternidad o las dependencias económicas. Su armario es un espectáculo digno de admiración. Esta fragancia, que solo ella lleva, ha pasado a ser parte de su esencia, su marca personal que me hace cuestionarme: ¿me gustaría tanto si no fuera por el reflejo de su portadora? Es un perfume definitivamente para aquellas dispuestas a destacar, con una presencia y durabilidad que deja huella, tan distintiva y provocativa como los años 80. Me preocupa que pueda dejar de producirse pronto, dada su incomprensible accesibilidad en precio. Como bien apunta Belvedere, es verdaderamente una obra maestra.
Tuve que reescribir mi valoración inicial porque sentí que no reflejaba completamente la esencia del Parfum de Peau. Es un perfume que te transporta de vuelta a los años 80, llevándote por un viaje olfativo único. Imagínate sumergiéndote en un mundo donde el ámbar se mezcla sutilmente con el incienso, creando un fondo ligeramente ahumado. A esto, añádele una pizca de jengibre para darle ese toque especiado y justo lo suficiente. Las notas frutales que encuentras aquí son maduras, dándole una riqueza especial a la fragancia, mientras que el cuero, aunque presente, se equilibra perfectamente con el resto. Es una de esas fragancias que, sinceramente, no recomendaría comprar sin probarla primero, dado su perfil único.
Recién lo compré y ¡guau!, es realmente potente. Usarlo en un día caluroso puede ser un poco abrumador. Tiene una durabilidad impresionante, fácilmente supera las 15 horas con un aroma dominante a incienso y almizcle, complementado por un despliegue intenso de flores que incluyen narcisos, rosas y jazmines. La intensidad es tal que con solo una pequeña pulverización ya sientes que es suficiente. Aunque me atrae, reconozco que es un aroma demasiado fuerte para mi gusto.
Recuerdo haberlo probado en los noventa, este perfume realmente marca presencia con un inicio bastante picante, gracias a su toque de pimienta. Es bastante intenso, así que con solo un poco ya tienes para sentirte especial durante horas. En mi piel, el aroma se transforma en una mezcla profunda de pachulí e incienso. Aunque nunca lo volví a comprar, el diseño del frasco capturó mi corazón.
Me dejé llevar por una recomendación de Silvia perfumes, en busca de algo con un aire retro, sofisticado y con notas de ámbar. Al inicio me recordó mucho a Aromatics Elixir de Clinique, pero pronto adquirió un carácter más salvaje y profundo, revelando capas ocultas de incienso, ámbar y pachulí, lo que le dio un toque terrenal y refinado al mismo tiempo. La presencia del narciso le aporta un equilibrio perfecto. Aunque guarda similitudes con otros perfumes, este se destaca por su elegancia sin par. Su durabilidad es impresionante para ser un eau de toilette, y su rastro es simplemente magnético.
Este aroma me hizo viajar en el tiempo, justo a los alocados años 90. Recuerdo como si fuera ayer, mi prima Nancy, quien era la personificación de la elegancia natural, marcaba su presencia en nuestra casa con el distintivo aroma de Parfum de Peau. Para algunos este perfume podría recordar a patatas cocidas, mientras que otros lo asocian directamente con el aroma del incienso. Coincido plenamente con las opiniones que leí: es un perfume que irradia opulencia y misterio, y definitivamente no es para los débiles de corazón. No pude resistirme a comprarlo cuando lo encontré olvidado en un rincón de una perfumería. Aunque soy hombre, lo uso con total placer y convicción.
Apenas hoy, después de esperar un poco, me llegó un perfume excepcional. Un frasco de 100 ml de su fórmula original, antes de que le cambiaran el nombre a “parfum de peau” en el 92. Este trae un 81% de alcohol y fue distribuido en Estados Unidos por Montana Parfums inc, antes de que Montana se convirtiera oficialmente en una marca de perfume. Estamos hablando de una reliquia de 1986.
La primera vez que probé este perfume fue su versión más moderna en una perfumería. Estaba lleno de almizcle negro y lo que se podría describir como un aroma intenso a cuero; realmente fuerte e incluso un poco asfixiante para quienes estamos acostumbrados a perfumes con mucha personalidad. Pero lo adoré.
No fue fácil decidirme a buscar una botella de su fórmula original porque suelen ser muy caras, pero tuve suerte y conseguí una a un precio increíble. No lo pensé dos veces para comprarla.
Cuando finalmente llegó y la olí por primera vez, fue como encontrarme con una persona de aura dulce y cálida, totalmente diferente al almizcle salvaje de la versión moderna. Era como un olor suave y apacible, con un toque de especias ámbar que no resultaban pesadas, y un punto de cuero avainillado que no invadía los sentidos. Me hipnotizó con su sofisticación.
Montana en 1986 quiso crear algo totalmente distintivo de los perfumes icónicos de esa época, como Poison o Opium, que son bastante intensos y dominantes. Este perfume es como un secreto guardado, un “tu piel pero mejor”, con un equilibrio perfecto de almizcle ámbar, especias, flores y un toque de miel oscura.
Es el perfume ideal para usar en una cita donde quieras impresionar, con tu atuendo más atrevido y listo para conquistar a ese empresario importante, vivir en el lujo de Nueva York y tener un armario lleno de abrigos de alta costura.
Fue el primer perfume importado que me compré. Solo lo uso en invierno. Casi treinta años después sigo gustándome, aunque reconozco que ya no es mi favorito. No sé si es por la reformulación o porque mis gustos cambiaron. Sin embargo, es un perfume que necesito tener para volver a sentirlo.
Vaya con los Montana, una casa que no conocía y que me está dando agradables sorpresas gracias a la generosidad de Bofifa. De momento, encuentro una entrada muy picante de frutas de invierno dulces y maduras: grosellas y ciruelas danzan en mi nariz con jengibre y pimienta que me hacen cosquillas. Pronto la cosa se vuelve seria: una exquisita rosa roja intrigante, aún con resquicios picantes, a la que se suma un clavel reventón (caléndula) y un narciso empolvado, nada dulce. La hacen oscurecer hasta volverla granate y oro, como decía ese pasodoble. Incienso y pachulí la hacen ahumada, terrosa y madura. No es una rosa inocente, sino llena de experiencia, sabiduría y sensualidad tántrica. Una nota de ámbar cálido combinada con notas animales de un sucio almizcle y un ante suave le dan un carácter de terciopelo trémulo y vibrante. Un floral suavemente atalcado. Fascinante y lascivo. Un aroma de mujer que se perfuma para ella misma pero que vuelve loco a un hombre sin proponérselo. Abstenerse pieles virginales. Un aroma rico y denso. Muy francés, valiente y rebelde; esta mujer no oculta su sensualidad ni pierde el tiempo. Voluptuoso y muy persistente. Para otoño e invierno, noches estrelladas y sábanas de raso. Unisex por la oscuridad de sus flores. Un clásico soberbio con la potencia de los 80. Aunque es para toda mujer, si pudiera elegir la piel de este perfume, no sería la blanquecina de una chica joven, sino la de una mujer morena que se deja acariciar por el sol. Sin marcas blancas. Me imagino a Grace Jones, escultural, andrógina, estrella del Studio 54, que vapuleaba como quería a Schwarzenegger en Conan el Destructor. En aquellos tiempos hacía fotos de desnudos y estaba fascinada por su piel. No me gustan sus poses agresivas, pero tenía una piel perfecta. Morena con reflejos dorados, me la imagino en un desnudo de espaldas, sentada delante de mi Olympus OM-10, desde su cabeza rapada hasta sus glúteos. Y una gota de este perfume en su nuca que surca cada músculo y poro erecto de su piel, deslizándose por su columna hasta desaparecer en su coxis. Con la sensualidad y elegancia de una pantera negra tonificada. Su botella no me concuerda con el aroma: parece el dibujo helicoidal del ADN. De frente forma una mujer con formas angulosas, como la Jones, y de lado parece una mujer gestante, una interpretación contemporánea de las venus paleolíticas. Pura fascinación en una botella…
Ha sido la fragancia de una de mis tías desde que tengo uso de razón. Es alguien a quien admiro: una mujer guapa y coqueta de gusto exquisito que no quiso ser madre, nunca ha dependido de nadie económicamente y que tiene un armario ropero que es para caerse de espaldas. Es a la única persona a la que le he olido esta fragancia, para mí es su sello de identidad y me pregunto si Parfum de Peau me gustaría de no ser por ella. No apta para tímidas, esta fragancia anuncia a una mujer de armas tomar, que no se deja avasallar y no teme ser el centro de atención. De duración y sillage espectaculares y más ochentera que Xuxa, Parfum de Peau es una belleza salvaje que me temo que no tardarán en descatalogar, ya que se encuentra a un precio irrisorio. Tal y como comenta Belvedere, una obra de arte.
Qué bonita reseña Bofifa. Otro más que se perfumó con Parfum de Peau en el pasado y presente. Recuerdo ser muy pequeño y usarla a escondidas sin que nadie supiera que me encantaba una fragancia de mujer. En mi inocencia a los diez u once años cuando robaba toques de La Nuit de Rabanne a la madre de un amigo solo sé que la disfrutaba con locura embriagado y pensando joder esto es un perfume de hombre . Más tarde entendí que hay perfumes como Parfum de Peau Aromatics Elixir La Nuit de Rabanne y Cabochard que no tienen género fórmulas de una gravedad narcótica atávica animal y achicharrada.
El día de hoy, tras una corta espera, llegó a mis manos una botella de 100 ml totalmente llena de la primera formulación de este perfume, de cuando aún no se llamaba “parfum de peau” (término acuñado a partir de 1992 nacido en la prensa) sino “eau de toilette”. De porcentaje de alcohol 81%. Distribuida en USA por Montana Parfums inc, de cuando aún no se registraba “Montana” como marca de perfume independiente. Una botella de 1986. He de decir que mi primera toma de contacto con este perfume fue con la versión actual en una perfumería. Almizcle negro por todos lados, un chipre de cuero en toda regla. Fuerte y potente, de esos que te queman los pelillos de la nariz y que incluso a nosotros, los amantes de los perfumes “pestosos” o como yo les digo, con personalidad, nos parece un exceso total (por la línea de Aromatics Elixir de Clinique). Lo amé. Tardé un tiempo en decidirme a emprender la búsqueda de una botella con formulación original ya que todas están a precios prohibitivos. Para mi sorpresa encontré la mía por una auténtica ganga y no me lo pensé dos veces al comprarla. Hoy me llegó, le quité el tapón y cuando mi olfato la atrapó, me pareció estar en presencia de una persona cálida y dulce, nada que ver con ese almizcle salvaje y extravagante. Una persona culta y para nada condescendiente, que emana una dulzura innata. El verdadero perfume de piel (parfum de peau), una piel agradable y deliciosa, con especias ambaradas pero no empalagosas, tirando a ese olor a cuero avainillado andrógino. Nada invasiva. Hipnótica, sofisticada. Mi indagación pronto se vio corroborada, Montana buscó crear un perfume totalmente distinto a los perfumes populares de la época, tales como Poison o Opium. Bombas de olor que estallaban en el aire y se sobreponían al agrio y penetrante olor del tabaco. Montana, de 1986 es un “tu piel pero mejor”, de una belleza andrógina incomparable. Almizcle ambarado y especiado con fondo de flores y miel oscura. Un perfume digno de ser llevado en una cita, luciendo tu ropa extravagante con hombreras exageradas y dispuesto a seducir al empresario que trabaja en la Torre Trump, que te compra un penthouse en la zona más cara y glamurosa de Nueva York y te regala un armario completo de abrigos de piel exquisita.
@Adabarcelona, te digo que está reformulado al mil. Lo usé años y me encantaba, era mi firma hasta que desapareció hacia el 2004/2005 y reapareció, creo que en 2009, ya reformulado. Ya no lo uso ni lo recomiendo; tiene notas que no encajan y, lo peor, le falta la zarzamora. Para los que amamos los cípricos, el musgo de roble sintético ha arruinado estos clásicos.
Hoy, tras esperar poco, llegó mi botella de 100 ml llena, de la primera fórmula, de cuando aún no se llamaba ‘Parfum de Peau’ (término de prensa desde 1992) sino ‘Eau de Toilette’. Alcohol al 81%. Distribuida en USA por Montana Parfums Inc, antes de que ‘Montana’ fuera marca independiente. Es de 1986. Mi primer contacto fue con la versión actual en perfumería: almizcle negro por todas partes, un cíprico de cuero a tope. Fuerte y potente, de esos que te queman los pelos de la nariz y hasta a nosotros, los amantes de los perfumes ‘pegajosos’ o con personalidad, nos parece un exceso total (por la línea Aromatics Elixir de Clinique). Lo amé. Tardé en buscar una botella original porque todas son caras. Para mi sorpresa, encontré la mía por una ganga y no dudé. Hoy llegó, quitó el tapón y cuando mi nariz la atrapó, pareció estar en presencia de alguien cálido y dulce, nada que ver con ese almizcle salvaje. Una persona culta y sin condescendencia, que emana dulzura innata. El verdadero perfume de piel: agradable y delicioso, con especias ambaradas pero no empalagosas, tirando a cuero avainillado andrógino. Nada invasivo. Hipnótico y sofisticado. Montana buscó algo distinto a los perfumes populares de la época, como Poison o Opium. Bombas de olor que estallaban y tapaban el olor a tabaco. Montana de 1986 es un ‘tu piel pero mejor’, de belleza andrógina incomparable. Almizcle ambarado y especiado con fondo de flores y miel oscura. Digno de llevarlo a una cita, luciendo ropa extravagante con hombreras y dispuesto a seducir al empresario de la Torre Trump que te compre un penthouse en la zona más cara de NY y te regale un armario de pieles.
Vaya con los Montana, una casa que no conocía y me está deparando agradables y sugerentes sorpresas que tengo que agradecer a la generosidad de Bofifa, compañero. De momento me encuentro con una entrada muy picante de dulces y maduras frutas de invierno, grosellas y ciruelas danzan en mi nariz jugando con jengibre y pimienta que me hacen cosquillas y me divierten. Pronto la cosa se vuelve seria y una exquisita e intrigante rosa roja aún con resquicios picantes, a la que se incorpora un clavel reventón (caléndula) y un empolvado narciso, nada dulce ni empalagoso, la hacen oscurecer hasta volverla granate y oro como decía ese pasodoble y olé. Incienso y pachulí, la hacen ahumada, terrosa y madura. No es una rosa inocente y juvenil la que está entre mis manos. Esta rosa se encuentra repleta de experiencia, sabiduría y sensualidad tántrica. Una nota de cálido ámbar combinado sabiamente con notas animales de un sucio almizcle y un ante muy suave, le otorgan un carácter de terciopelo trémulo y vibrante. Un floral acorazado suavemente atalcado. Fascinante y lascivo. Un aroma de mujer que se perfuma para ella misma pero que vuelve loco a un hombre, sin siquiera proponérselo. Abstenerse pieles virginales y lechosas que tratan de ocultarse. Un aroma rico y denso. Muy francés, valiente y rebelde, esta mujer no esconde su sensualidad ni pierde el tiempo con tonterías. Voluptuoso y muy persistente. Para otoño e invierno. Para noches estrelladas y sábanas de raso. Unisex por la oscuridad de sus flores. Un clásico soberbio y de gran belleza con la potencia de los 80. Aunque es para toda mujer, si pudiera elegir la piel de este perfume, no sería la blanquecina y decorosa piel de una chica joven, dulce e inocente. Es la piel de una mujer morena, que se deja acariciar toda por el sol. No hay marcas blancas en su cuerpo. Me imagino a la escultural modelo de los años 80 Grace Jones. Andrógina estrella del Studio 54, hizo sus pinitos como cantante de música disco y actriz, chica Bond, vapuleó como quiso a Schwarzenegger en Conan el destructor. En aquellos tiempos hacía fotografía de desnudos (no hay manera de agradecer suficientemente a mis amigos la tabarra que les di, aunque éstos se apuntaban a un bombardeo) y estaba fascinada por la piel de esta mujer. Decir que no me gustan sus poses agresivas, no encuentro sensual la agresividad, pero tenía una piel perfecta. Morena con reflejos dorados, me la imagino en un desnudo de espaldas, sentada delante de mi Olympus OM-10, con una vista de su cabeza rapada hasta sus glúteos. Y una gota de este perfume en su nuca que va surcando lentamente cada músculo, cada poro erecto de su piel, deslizándose a lo largo de su columna vertebral hasta llegar a desaparecer en su coxis. Con la sensualidad y elegancia de una pantera negra musculosa y tonificada. Su botella no me concuerda con el aroma de su interior. Por una parte parece el dibujo helicoidal del ADN. De frente forma la figura de una mujer con formas angulosas, como la Jones y de lado me parece una mujer gestante, una interpretación contemporánea de esas venus paleolíticas, que rendían culto a la fertilidad. Pura fascinación en una botella…
Qué chula la reseña de Bofifa. Otro que ya se ha perfumado con Parfum de Peau en el pasado y presente. Recuerdo ser muy pequeño y usarla a escondidas, sin que nadie supiera que me encantaba una fragancia de mujer… Yo en mi inocencia (tendría como diez u once años, la misma edad en que robaba toques de La Nuit de Rabanne a la madre de un amigo) solo sé que la disfrutaba con locura, embriagado y sin parar de pensar “joder, esto es un perfume de hombre”… Más tarde entendí que hay perfumes como Parfum de Peau, Aromatics Elixir, La Nuit de Rabanne, Cabochard (otro cuero) que no tienen género alguno, fórmulas de una gravedad narcótica y atávica, animal y achicharrada.
Lo compré por una reseña de Silvia Perfumes buscando perfume vintage, clásico y ambarado. Para mí, abre parecido a Aromatics Elixir de Clinique, luego se vuelve animal, misterioso y místico con ese incienso, ámbar y pachulí. Es terroso y elegante; el narciso le queda. Si bien se asemeja a otros, sin lugar a dudas es más elegante y destacado, es una ricura. Duración de 10 siendo un EDT, estela bestial.
Conocí a dos mujeres que lo usaban. Jamás la olvido. No recuerdo sus nombres ni sus rostros pero el aroma se me quedó impregnado hasta hoy. Fuerte, pesado, barroco, artificial… Yo huelo patchouli y pimienta con algo de ámbar y mucho incienso. No registré la flor de azahar, ni la rosa, ni el cuero. Creo que tiene el estilo del Paloma Picasso: es ochentoso, psicodélico, estridente, anacrónico… No me resulta femenino ni elegante. Tengo la idea de que quien lo adquiere piensa “gastaré un dinero… pues que se sienta!” Hay fragancias que trascienden el tiempo (las clásicas) y hay otras (como esta) que nacen de la coyuntura y quedan ahí.
Tiene mucha personalidad, es para mujeres de carácter. No lo lleva cualquiera. Es intenso, duradero y con estilo. Sofisticado e impredecible. Lo usé en verano, me pareció fresco, pimentón con toque floral-cítrico. Lo volvería a usar siempre, pero hace tiempo que no lo veo en tiendas. Uno de mis preferidos.
Por favor, que alguien me confirme que ha sido hiper reformulado, porque no le noto el rollo madera ni el maravilloso aroma, solo empolvado y almizcle, pesado, insistente sin ser potente o con personalidad, vamos, que o se lo han cargado o mi gusto va al revés que lo demás. He intentado dos veces y no hago match ni de lejos. Estoy por cancelar el pedido de Animal por si se parece 🥺
Me la compré recién por capricho porque la vi en oferta. En el frasco es rica y con presencia pero una vez puesta es insoportable. Tiene una personalidad que en un descuido se come a la tuya. Se siente como repelente para mosquitos. Me arrepentí. Menos mal que la pagué barata.
Acabo de comprarlo. Es una bomba atómica, muy difícil de tolerar en días cálidos. Duración más de 15 horas a puro incienso, almizcle y sus voluptuosas flores: narciso, rosa y jazmines… Su potencia es avasallante. Una atomización mínima ya es saciante. Me gusta, pero es demasiado poderoso para mi nariz.
Es la firma de una tía que admiro: guapa, independiente y con un armario para desmayarse. Solo a ella le he oído, es su sello. Quizás no me gustaría si no fuera por ella. No es para tímidos, grita mujer de armas tomar que no teme ser el centro. Duración y sillage bestiales, más ochentera que Xuxa. Una belleza salvaje a precio ridículo, una obra de arte como dice Belvedere.
Estoy totalmente de acuerdo con las dos reseñas anteriores. Este perfume de Montana lo llevaban amigas mías en los 80 y 90 y siempre pareció un perfumon. Es un chipre-cuero muy seco, ahumado, con una rosa especiada y pimienta muy rica y personal. Tiene un toque distintivo, incisivo y mordiente, por lo que no es fácil de llevar. Muy nocturno, queda bien en mujeres moteras, con vaqueros y cazadoras de cuero, con aires de rebeldía y determinación. Un perfume de pubs y discotecas para seducir, con un cigarrillo en la mano, tomando la iniciativa. Además, sobrevive hoy y tiene una clientela muy fiel. Quien lo lleva, rara vez lo deja. Obra maestra de Montana.
Sensual angulosa barroca y asertiva esta fragancia dibuja las líneas maestras del perfume de los ochenta: hija de su tiempo pero carismática invasiva y agradable como espejos enfrentándose en un mar de contradicciones. La mujer que lo llevaría hoy sería culta lectora de folletines del siglo XIX escritora de versos ocultos consumidora de cine clásico refinada muy femenina fumadora y apasionada del vino tinto. ¿Podría llevarlo un hombre? Sí un friki como yo que lo pone de vez en cuando porque difícilmente se disfruta en el día a día. La salida es abiertamente femenina con flores blancas y frutas del bosque pero hay tantas notas superpuestas con especial protagonismo del cuero dulce un almizcle muy sucio y un pachulí terroso pantanoso como un blues del delta en una fiesta de etiqueta. La nube es densa casi tóxica se corta con un cuchillo y es insoportable si no estás acostumbrado; si eres amante del estilo no te lo podrás creer la proyección es radiactiva y la duración es eterna. Hay dos formas de verlo: como una caricatura de American Psycho o como el acento melódico de una década hermosa. Nota: 10/10
Bofifa y Espartaco… pero qué bien escribís… (iba a soltar un taco). Me encantan vuestras reseñas.
Intoxícate que es puro narcotismo de los 80. Parfum de Peau tiene esa estructura floral-chypre clásica de la época pero le da un giro con jengibre pimienta y almizcle que es una locura bien lograda. El jengibre se nota mucho entre las notas centrales con la rosa luego viene el cuero y ese almizcle que al principio es muy fuerte y luego se calma. Las frutas y el ámbar lo hacen cálido y jugoso. Sé que es cuero pero la nota está tan transformada por lo demás que es un perfume de cuero muy especial. Esta review es de una eau de toilette de hace 10 años no probé el vintage. Fue uno de mis primeros contactos con fragancias de los 80 no paraba de olerla me parecía muy interesante y narcótica. Claro no es fácil de llevar es para una noche rebelde y necesitas prenda de cuero.
No es un perfume para esta época. Me encantaba en los 80 y lo amaba con pasión. Pero hoy los gustos son otros la sensibilidad es otra y el clima también. Uno cambia según las circunstancias y la vida que le tocó vivir también en los aromas. Unos que antes te volvían loca hoy te causan dolor de cabeza y náuseas. No dudo que sea un buen aroma pero no para llevarlo puesto excepto que pretendas espantar…!
Perfume de flashback. Me retrotrae a los 90. Mi prima francesa, Nancy (la mujer más naturalmente sofisticada que conozco -si se acepta el oxímoron-), anunciaba su llegada llenando la escalera de casa con Parfum de Peau. A algunos les huele a patatas hervidas, a otros puramente a incienso. Muy de acuerdo con todo lo leído: opulento, misterioso, si no le sigues el juego, te come vivo/a… No pude reprimirme cuando lo vi solo en el estante más bajo de una perfumería de centro comercial. Siendo hombre, me lo apliqué de muy buena gana y lleno de convencimiento.
Años 80 y se caracterizó por crear ropa con patrones arquitectónicos o formas agresivas similar a Thierry Mugler basada en cuero y colores vivos. En partida las notas son bastante florales con un dejo dulce frutoso y flores tradicionales como rosa y jazmín más una tuberosa de fondo que da cuerpo y similitud con Rumba de Balenciaga. En notas medias pierde el tono frutoso (quizás una fruta neutra como durazno o damasco) en favor de una sensación floral jabonosa de rosas. Ya no hay jazmín y el aroma se concentra en una rosa tradicional densa con tuberosa. Al saturarse las flores desaparecen y se sienten frutos negros dulces (grosellas menos aromáticas que mora o ciruela) y notas especiadas sobre madera. Al descansar y oler café para deshacer la saturación vuelve a tonos jabonosos de rosa con tuberosa. En finales vuelve la fruta por encima de las flores en tono de grosellas polvosas y desaparición de la tuberosa. Presenta características chypre al sentirse notas maderosas y especiadas al final (cedro suave con tendencia a cuero y tierra). Sigue el estilo de los 80 floral intenso chypre como Animale y Rumba. Tiene sofisticación con la ventaja de que la nota dulce frutosa no lo hace exclusivo de noche e invierno dándole frescor para verano y diario. Tiene un desplante y personalidad para oficina sin ser molesto pero notorio. De noche tiene presencia pero clásica: no llamativa ni vanguardista para galas sino integrada a la noche pensada para happy hours y reuniones. Tiene una nota romántica aunque nostálgica… como un floral que proyecta la imagen de una mujer segura.
Hola Ana Verónica me podrías decir dónde lo conseguiste y de dónde sos? Es el perfume favorito de mi hermana y me gustaría regárselo.
Por favor, que alguien me confirme que lo han reformulado a tope, porque no noto la madera ni el aroma maravilloso, solo polvo y almizcle, pesado e insistente sin ser potente ni tener personalidad. O se lo han cargado o mi gusto va al revés que el resto. He probado dos veces y no hay ni un milímetro de coincidencia. Casi cancelo el pedido de Animalé por si se parece 🥺
Obra de arte total, tanto el frasco como el líquido. Hoy en día creo que mucha gente no sabe apreciar cosas que no huelan a caramelo. Este huele distinto y lejos de todo lo que se hace ahora.
Un año y medio después, con más experiencia, digo que es uno de mis favoritos. Me encanta en todas las estaciones, cómo lo apliques… Es único. Me halagan cuando ya lleva horas puesto. Hacemos buena química. Lamento decir que apenas gasté 15 ml, es un rendidor.
Reescribo mi reseña porque la primera no le hacía justicia. Parfum de Peau es un perfume ochentero bonito y con carácter. Es un sueño de ámbar, incienso (que le da un toque levemente ahumado), jengibre (que aporta un toque picante), notas frutales más bien maduras y cuero, aunque algo domado por las demás notas. NO es un perfume para comprar a ciegas.
Una maravilla ochentera, solo digna para olfatos exquisitos. Esta fragancia, no puede ser portada, por una mujer (hombre) anodino o vulgar, debe ser llevada, por un alma cultivada, por una persona con carisma, clase y estilo, Narcótica, sexual, arrolladora, con una duración y un sillage, impresionante. Gracias a Dios, todavía se puede adquirir, y al portarla, nos hace olvidar, la vulgaridad de los tiempos (y fragancias) actuales que vivimos. Obra Maestra.
No la conocía hasta que la vi en una perfumería con stock de descatalogados. Aunque sea EDT, supera en proyección y duración a muchos EDP. Es una fragancia amarga, especiado-floral, vintage y potente, totalmente ochentera. Me recuerda a Knowing de Estee Lauder. Es una joya con la calidad y duración de los perfumes de los 80/90. Todos la huelen al pasar. Si la encontráis y os gustan los intensos y arrebatadores, probadla, es increíble y maravillosa.
Lo usé en los 90, un perfume con carácter y presencia. Su salida es pincante por la pimienta, muy especiada. Es una fragancia fuerte, no para atomizarla mucho, dura horas. En mi piel huele a pachulí con incienso. No volví a comprarlo, el frasco es hermoso.
No es un perfume para esta época. Me encantaba en la década de los 80. Lo amaba con pasión. Pero hoy los gustos son otros, la sensibilidad de la gente es otra, el clima es otro… En fin: creo que uno va cambiando de acuerdo a las circunstancias y de la vida que le tocó vivir. También en el reino de los aromas. Unos que antes te volvían loca, hoy no los puedes soportar y te causan dolor de cabeza y hasta náuseas. No dudo de que sea un buen aroma, pero no para llevarlo puesto, excepto que pretendas espantar…!
La compré por el olor de la novia de un primo; en su piel dejaba un especiado interesante, dulzón, aromático y levemente pincante, como la cúrcuma. Era muy presente, embriagador y seductor. Al comprarla, noté que era más fuerte que recordaba y le faltaba ese especiado. Un día la mezclé con Flor de Laranjeira de Natura (por el azahar) y quedó preciosa: más floral, con fondo cremoso y suave. Pero con el otoño, volvieron los matices especiados que me obnubilan. No sabía que el calor la transformaba tanto. Ahora huele más seca, la salida menos saturada (antes la caléndula vegetal no me gustaba tanto). Lo que me gusta son cuero, incienso, narciso y rosa. Me encanta más con frío, queda terrosa y destacan sus particularidades.
Conocí a dos mujeres que lo usaban y jamás las olvido. No recuerdo sus nombres ni rostros pero el aroma se me quedó impregnado hasta hoy. Fuerte pesado barroco y artificial… Yo huelo patchouli pimienta algo de ámbar y mucho incienso. No registré la flor de azahar la rosa ni el cuero. Creo que tiene el estilo de Paloma Picasso: es ochentoso psicodélico estridente y anacrónico. No me resulta femenino ni elegante. Tengo la idea de que quien lo compra piensa gastaré un dinero… pues que se sienta . Hay fragancias que trascienden el tiempo y otras como esta que nacen de la coyuntura y quedan ahí.
Montana Parfum de Peau es mi perfume de cabecera. Llevo botellas sin contar desde 1989. Fue amor a primera vista. Aunque tengo otros favoritos, cuando no sé qué ponerme, siempre es esta. La encuentro, pero no en todas las perfumerías. Aunque brilla más en invierno, la uso todo el año. Para mí, es una obra maestra.
Una maravilla ochentera, solo para olfatos exquisitos. No es para alguien vulgar, sino para una alma cultivada con carisma y clase. Es narcótica, sexual y arrolladora, con duración y sillage impresionantes. Gracias a Dios que aún se compra; al llevarla, olvidas la vulgaridad de los perfumes actuales. Obra maestra.
CLAUDE MONTANA, el rey de las hombreras, hijo de padre español y madre alemana. Su crianza dura se notaba en sus diseños de cuero negro y corte gillete, modelos que parecían esculturas punk, tecno y house. Obligaba a sus modelos a no sonreír y caminar con paso marcial. Él fue el primero en convertir sus desfiles en un show, rodeado de su corte de los milagros vestidos de negro y cuero, que le acompañaban en los caóticos 80 y 90 parisinos a visitar discotecas como Le Palace y Les Bains Douches. Junto a Mugler y Gaultier formaron el triunvirato de la moda parisina de los 80. Se casó con su musa, Wallis Franken, en 1993 solo por fastidiar, pero después vino la debacle con drogas y alcohol, que acabaron con el suicidio de ella y la quiebra de su casa. PARFUM DE PEAU fue su primera fragancia y la más fiel a la esencia ochentera. La pondría en la familia olfativa Chipre Cuero Floral. Su inicio es un desparrame aldehídico; aunque no figuren en la ficha, son el armazón de la fragancia como las hombreras enmarcaban sus chaquetones. Tienen tanta fuerza que se notan todo el tiempo. Luego pasa a una fase que no sé si es floral-cuero o cuero-floral, donde las flores tienen pétalos de cuero y el cuero tintes florales. Distingo clavel, clavos de olor (no declarados), narciso y rosa, nada dulce, muy animal. No son esos efluvios florofecales que me dan asco, sino flores benzoínicas y trementinosas de potencia y rotundidad que solo se llevan caminando a golpes de tacón. Su fondo es cuero almizclado con resabios de esas flores contundentes. Es como YOUTH DEW de LAUDER y OPIUM 1977. No me encuentro mejores referentes. ¡Ya querría ser uno de esos perfumones! PARFUM DE PEAU es una fragancia de síntesis; su aroma no existe en la naturaleza y esa artificialidad es su secreto de belleza.
Los 80 fueron una época de excesos perfumísticos con el tecno el punk el cuero y los vaqueros rotos. Nacieron bestias odoríferas llenas de potencia para que olieras más fuerte y mejor lucieras. Parfum de Peau es una de esas bestias ochenteras un cuero floral con mucha caléndula rosa y jazmín animal. El jazmín tiene un contrapunto especiado y ahumado por un incienso potente que lo acompaña. Evolución clásica profunda rica y opulenta con un cromatismo superior a la bandera gay. Me recuerda a Bandit de Piguet o Rumba de Balenciaga pero es menos astringente y alcanforado. Siento nostalgia añoranza y tristeza que envuelven el aroma dándome una agradable sensación de bienestar. Es demodé y retro pero potente exquisito y con una fuerza extraordinaria. Completamente sensacional. Calificación: 9.3