Para hombres
Pasha Cartier Cartier
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Descripción
Descubre la masculinidad refinada y distintiva que emanará de tu piel con Pasha de Cartier, una fragancia icónica que captura la esencia del hombre moderno, sofisticado y aventurero. Esta cautivadora esencia, lanzada por la prestigiosa casa de Cartier, es un viaje olfativo que comienza con una explosión fresca de lavanda y menta, suavemente entrelazada con notas vibrantes de mandarina. A esto se le suma el exótico toque del cilantro y la profundidad del anís, complementados a la perfección con la peculiar majestuosidad de la alcaravea.
A medida que la atomización se desarrolla en tu piel, el corazón de este perfume se abre paso con la elegancia atemporal del palo de rosa de Brasil, integrándose armónicamente con el carácter picante y aromático del cilantro. La base de esta fragancia se asienta en notas profundas y robustas de musgo de roble, sándalo y pachulí, entrelazados con la calidez del ládano, creando un rastro memorables y extraordinariamente sofisticado.
Pasha de Cartier es más que un perfume; es una declaración de identidad. Ideal para el hombre que se atreve a ser diferente, esta fragancia se convierte en el complemento perfecto para aquellos momentos únicos donde la personalidad y el carácter deben brillar a través del aroma. Eleva tu aura de misterio y elegancia con Pasha de Cartier, el perfume que te distingue del resto.
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- Negativo 12%
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Pirámide olfativa
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Desde el primer spray, es la menta quien se lleva el protagonismo, pero de una manera delicada, no agresiva, manteniendo la suavidad que caracteriza a este perfume. También pude percibir toques de mandarina y lavanda, aunque de manera muy sutil. Conforme avanza, el cilantro y notas de madera le dan un toque de distinción. Termina con un aroma a madera ligero. Me da la impresión de que esta fragancia se disfruta más en verano, gracias a la frescura de la menta. Tiene una durabilidad notable, aunque su aroma se dispersa de manera suave. Es una fragancia con la elegancia característica de Cartier, pero más sutil de lo que su nombre podría sugerir. No es tan potente como otras de la marca, como Santos, ni tiene la riqueza aromática de Declaration o Must pour homme. Es perfecta para aquellos días en los que buscas sentirte limpio y fresco, aunque no es la más indicada para destacar en la noche o en eventos. La veo más en un ambiente de oficina, donde se busca no sobresalir demasiado.
Estoy emocionado por añadir este perfume a mi colección pronto. Se considera un icono al igual que Santos, aunque este es definitivamente más suave.
Prieth ya compartió una crítica detallada y precisa sobre este perfume, por lo que les recomendaría revisar su opinión mientras espero poder compartir mi propia experiencia detallada con ustedes.
Al igual que mencioné antes con Santos, creo que este perfume es esencial en cualquier colección de fragancias para hombres.
Por cierto, un pequeño comentario personal: nunca me ha convencido su botella, siempre la encontré algo alejada del ideal de ‘masculinidad’.
En un viaje a Nueva York, andaba en busca de un perfume distinto para mi pareja. Después de un día entero oliendo distintas fragancias y a punto de tirar la toalla, me topé con PASHA. Este perfume es simplemente magnético, como si te llamara por tu nombre diciendo: ‘aquí estoy, soy lo que buscas, llévame contigo y no te arrepentirás’. Desde ese momento, me enamoré de su esencia única y varonil.
PASHA se ha convertido en un imprescindible para mi otra mitad, y en verdad lo extraño cuando no lo tiene. Aunque estoy perdidamente enamorada de él, jamás me atrevería a usarlo yo misma; lo veo demasiado masculino. Tiene un toque de menta que resalta, y aunque no sea el único ingrediente, le da un giro interesante. PASHA no es un perfume más, es toda una declaración de estilo: enigmático, pero fácil de querer.
Soy fan de este perfume desde hace tiempo, y de verdad que no me canso de él. Tiene algo especial, único y muy elegante que simplemente me atrapa cada vez que lo uso. ¡Es increíble!
Me ha encantado este perfume por su aroma suave pero perceptible, que sin duda te hace destacar con un toque de sofisticación. Tiene esa vibra clásica de los perfumes de finales de los ochenta y principios de los noventa, con una agradable presencia de menta. Aunque los cítricos y la lavanda están presentes, lo hacen de forma más sutil, y la combinación con madera y anís al final es simplemente exquisita. Me recuerda un poco al aroma de Santos, pero este dura mucho más. Aunque Santos tiene su encanto, su reformulación le restó durabilidad. Este perfume, por otro lado, va perfecto para el verano o incluso días calurosos, no necesariamente porque sea ligero, sino porque mantiene su carácter incluso en el calor, siendo una buena opción para la oficina también. Aunque no me parece único en su género, definitivamente tiene una presencia más marcada que Santos y todavía conserva un toque moderno.
Para mí, este aroma tiene un parecido notable al clásico Tsar de Van Cleef and Arpels, pero con un toque más sofisticado y suave. Se destacan notas de pachulí, lavanda y varias maderas, junto con un delicado aroma de vainilla que lo hace especial. Es el tipo de perfume que me imagino usando para ir a la oficina o en eventos formales. Pasha de Cartier definitivamente está en mi radar para comprar próximamente. Le doy un sólido 8 de 10.
Recientemente, tuve la oportunidad de probar Pasha de Cartier, y tengo que decir que está definitivamente en mi lista top de fragancias de Cartier, empatando casi con Declaration d’Un Soir. Ambas fragancias tienen su encanto único, ofreciéndome dos experiencias totalmente diferentes, pero igualmente maravillosas. Tal como lo mencionó otro usuario, Beto Ruiz, Pasha tiene un aroma agradable que logra destacarse sin ser abrumador, manteniendo una elegancia innegable.
Personalmente, encuentro que el perfume brilla más en su fase media, y hacia el final adopta un toque oriental que me resulta bastante peculiar, incluso llegando a provocarme un leve cosquilleo en la nariz. Sin embargo, no lo considero un aroma pesado o sobreestimulante. Es una fragancia que considero muy llevadera y distintiva, con una personalidad que realmente me atrae y creo que es apta para diversas ocasiones.
Luego de darle una segunda prueba en un día más fresco que la primera vez (que había sido particularmente caluroso), noté que el perfume manifestaba un carácter mucho más oriental, especiado y con un toque de talco.
Mi puntuación para esta fragancia sería un 6.5 en aroma, 5 en versatilidad, una estela de 6 y finalmente una longevidad de 7 sobre 10.
Lo pedí sin haberlo probado antes, pero no me decepcionó, era tal y como muchos comentaban en las reseñas online. La calidad es top, al nivel de las grandes marcas (pensemos en Hermes, Dior, Guerlain, e incluso Chanel). Su aroma me recuerda mucho a Tsar, pero es un poco más refrescante por la menta, no tan dulce (quizás por la falta de coco o de enebro de Tsar) y tiene un toque más de especias, acercándose a Jazz de YSL, aunque más a Tsar que a Jazz. Lo incluyo en una categoría de perfumes para hombres que personalmente denomino ‘el eslabón perdido’ (entre los que están Jazz, Tsar, Pasha, Safari, Salvador y Photo), que aparecieron entre 1988 y 1992. Estos perfumes añadieron un aire fresco a los fougeres de los ochenta sin romper del todo con el pasado como lo hicieron Cool Water o Eternity, quedando en una especie de punto medio, pero aun así conservan un gran número de aficionados y siguen vendiéndose bien 25 años después.
Mi aventura con Pasha de Cartier comenzó y terminó más rápido de lo que hubiera querido. Me atraen mucho este tipo de aromas, así que tenía altas expectativas. Me habían adelantado que era perfecto para el calor del verano, lo que me motivó a comprar un frasco de 50 ml. Sin embargo, mi piel no reaccionó bien con él, ya que a la hora de haberlo aplicado, ya no se sentía el aroma, lo cual fue decepcionante al momento de llegar a mis compromisos. Después, opté por The Dreamer de Versace, un perfume que antes de cambiar su fórmula ofrecía una estela mucho más duradera, tanto de día como de noche. Pasha de Cartier es un buen perfume, pero es recomendable probarlo antes, ya que su duración puede variar mucho dependiendo de la persona.
Acabo de estrenar mi nueva adquisición: el Pasha de Cartier. Me trajo a la mente momentos del Dufour Ocean, aunque tiene su toque único. Parece ser más adecuado para personas de unos 30 años en adelante. En cuanto a su duración, me acompañó unas 6 horas, lo cual me pareció decente. Al principio, su presencia es constante, pero después lo percibo a intervalos, lo cual da una sensación de moderación en cuanto a su intensidad. Me sorprendió cómo evoluciona de fragancias que suelen ser más asociadas a lo femenino, como la rosa y el jazmín, hacia un final más masculino donde dominan el pachulí y toques amaderados. Lo encuentro un perfume elegante y fino, que evoca un aire vintage de los 90, ideal para climas cálidos y me inclinaría por usarlo más de noche. En cuanto a valoraciones personales: estela 7/10; longevidad 6/10; aroma 8/10. Si alguien en Argentina está en la búsqueda de este perfume y no lo halla, lo tengo nuevo y listo para estrenar. Para más información, pueden enviarme un mensaje privado.
Me hice con este perfume por primera vez en el ’98 y realmente me encantó, tanto que aún conservo un frasco como recuerdo con un poco de esencia en él. Hace poco, en un viaje, decidí comprarlo de nuevo porque tenía ganas de revivir esos momentos, especialmente para usarlo por las noches. Ahora, encontré que existen tres versiones diferentes, pero opté por el original ya que los otros me resultaron un tanto ligeros y con un toque demasiado cítrico para mi gusto. Después de usarlo nuevamente, puedo decir que aún me agrada mucho, aunque lo noto un poco menos potente que el que adquirí hace años. Sin embargo, sigue siendo un perfume discreto y con clase.
Probé este perfume porque quería algo con un toque de madera y sabía que era un clásico de Cartier, ¡y la verdad no me arrepiento! Tiene un aroma increíble y me dura entre 5 a 6 horas. Definitivamente lo recomiendo si buscas algo que dure y te haga destacar.
Quiero añadir que, aunque no aparece listado, segun lo que menciona la marca, este perfume tiene como uno de sus componentes destacados el goldfen alyssum. He leído en un artículo en inglés de Fragrantica que el aroma de las flores de alyssum es dulce, floral y similar al de la miel, evocando las fragancias de jazmín y magnolia con toques de miel y polen de flores.
Tiene un toque dulce sutil, pero nada más allá de eso.
No estoy seguro si es por cambios en su fórmula o solo es mi percepción, pero la última vez que lo probé, sentí que tenía un toque inusual que no me convencía del todo.
He leído opiniones que indican que otros perfumes de esta marca han sido suavizados con el tiempo, y puede que este no sea la excepción. Lo que sí puedo decir con certeza es que la menta se distingue claramente, ofreciendo una sensación de frescura que, por suerte, acompaña al perfume durante su uso.
En cuanto a los demás componentes, parecen mezclarse en esa base típica de los perfumes masculinos, con notas amaderadas, aromáticas, especiadas, y ligeramente dulces…
Sospecho que no era así originalmente en 1992, cuando fue lanzado.
En términos de intensidad, es moderado, y en mi opinión, es más adecuado para el uso cotidiano o para llevar en lugares que requieren una imagen impecable, sin buscar sobresalir demasiado. Aunque huele agradable, es inevitable pensar en el alto precio que tiene al compararlo con productos de bajo coste que pueden tener un aroma similar. Considerando su calidad a un precio más accesible, creo que vale la pena si no se buscan fragancias muy potentes o innovadoras.
Recientemente, he estado usando Pasha de Cartier, aprovechando para revisitar también la memorable película ‘Teen Wolf’ con Michael J. Fox. Esto me hizo reflexionar sobre cómo en 1985, los perfumes masculinos tenían ese olor característico a naturaleza, reminiscente a helechos y bosques, algo que he echado de menos desde que la perfumería para hombres tomó un giro hacia lo acuático y posteriormente hacia lo dulzón y amaderado, perdiendo originalidad en el camino.
Lanzado en 1992, Pasha parece ser una respuesta a esa búsqueda de algo diferente, ofreciendo frescura y vivacidad, en lo que yo consideraría un punto intermedio único entre fragancias orientales y verdes. Inicia con toques herbales, incluso mentolados, para luego dar paso a especias con un sutil fondo dulce y ambarino. Este perfume logra equilibrar la esencia verde con la oriental, manteniéndose elegante, suave y fresco por horas, con un aire boscoso que añade un toque misterioso y atractivo.
A diferencia de otros contemporáneos que apuntaban hacia lo desenfadado, Pasha opta por la distinción y la formalidad sin perder frescura, adaptándose perfectamente a una vestimenta elegante o casual, e incluso siendo ideal para el invierno. Desde el primer momento, esta fragancia apuesta por la sutileza, brindando una sensación de buen gusto duradera, pero sin ser abrumadora. Realmente, este perfume ha reavivado mi aprecio por las creaciones olfativas de principios de los 90.
Este perfume definitivamente lleva el estandarte del aroma tradicional, similar a viejos conocidos como Jazz, Tsar, y en menor medida a Safari o New West, pero sin duda este se lleva la corona en mi preferencia personal.
Lo que más me cautiva es su apertura, donde se notan sin esfuerzo las notas frescas de cítricos y menta, seguidas por un toque suave y cálido de madera y especias. Logra un balance perfecto entre ser sutil y distintivo, lo que para mí lo eleva a un nivel de sofisticación sutilmente clásica que simplemente adoro. Y aunque su nombre podría sugerir un aroma más pesado y exótico, encuentra su identidad en un matiz especiado cítrico, manteniéndose alejado de cualquier dulzura.
En cuanto a durabilidad, no es que rompa récords, pero tampoco parece que esa fuera la intención. Ofrece unas sólidas 7 horas de aroma persistente con una proyección decente, fácil de notar en el ambiente. La edición de 2016 que tengo es bastante fiel a la que recuerdo probar a principio de los 2000, aunque no tengo muy claro si la durabilidad era la misma.
En resumen, Pasha se presenta como un perfume ideal para las temporadas de cambio, destacando por su aire clásico y elegante. Es gratificante ver que aún se crean y valoran esencias con este perfil en el mercado. Definitivamente merece un lugar destacado en cualquier colección.
Coincido plenamente con lo que dijo Josesan.
Acabo de probar PASHA DE CARTIER y tengo que decir que me ha resultado un poco complicado cogerle el gusto. Al principio, no estaba seguro de si era por mi reacción al cilantro o a la alcaravea, ya que no tengo claro si realmente me afectan. Este perfume empieza con una nota fresca y cítrica, gracias a la bergamota y el limón que, aunque no se mencionan en su descripción oficial, son evidentes. Se siente como un aroma clásico de barbería, mezclado con lavanda, vainilla y un toque floral, lo cual es realmente agradable. Sin embargo, este aroma inicial pronto da paso a un olor más intenso y profundo, dominado por las especias como la alcaravea y el cilantro, que para algunos, puede resultar un tanto pesado. Personalmente, no soy fan del comino, tanto en la comida como en los perfumes, aunque puedo apreciarlo cuando se utiliza con sutileza. Una mezcla con cilantro, en particular, puede ser desafiante incluso para los más experimentados en perfumes. Aunque he leído que la aversión al cilantro podría estar ligada genéticamente a cómo percibimos su aroma, en mi caso, el resultado de combinar alcaravea y cilantro me deja una impresión densa y algo grasa. Sin embargo, decidí darle una oportunidad a PASHA DE CARTIER y con el tiempo, me acostumbré a su distintivo olor, que finalmente vuelve a una base más dulce y amaderada, recordando nuevamente a esos aromas clásicos de barbería. Lo probé en su versión más reciente, y noté que su durabilidad no es muy fuerte, necesitando aplicar más cantidad de lo usual. Creo que es un perfume ideal para el día a día, especialmente para aquellos que prefieren una imagen pulcra y arreglada, ya que el aroma a especias puede dar la sensación de un cierto ‘olor a sucio’. Asegúrate de estar bien presentado para evitar malentendidos con este aroma único.
Llevo más de una década usándola y siempre recibo elogios.
Recientemente probé este perfume y quedé impresionado. Tiene una fragancia varonil y potente. La mezcla de lavanda y menta crea un aroma delicioso. Me sorprendió detectar un toque único en él, algo salvaje, casi como un olor corporal intenso, pero de alguna manera resulta realmente atractivo.
Recuerdo los años 80 y 90 como si fueran de otra era, completamente diferentes a lo que vivimos hoy.
Para mí, Pasha desprende una esencia que parece nunca pasarse de moda. Imagina mezclar un clásico jabón para afeitar con un toque de mandarina y unas hojitas de menta que se van revelando poco a poco.
Este perfume no se diseñó pensando en el estereotipo del hombre moderno preocupado por su apariencia al extremo, sino en aquel que cuida su aspecto manteniendo su esencia masculina de manera sutil.
Tiene una vibración del Mediterráneo suave, que rápido da paso a notas de fondo más intensas.
Con un pachulí que aporta calidez y dulzura junto al musgo de roble, Pasha se transforma en una fragancia que, aunque no dura eternamente en la piel, deja una impresión duradera.
Todo en este aroma se siente natural, nada forzado o sintético.
Curiosamente, este perfume parece elegir a quién quiere acompañar, ya que no a todos les sienta igual.
Es un aroma marcadamente tradicional, con toques de madera y al mismo tiempo fresco y aromático. Parece estar pensado para un hombre con experiencia, aunque un joven con un espíritu aventurero también podría disfrutarlo dada su capacidad para adaptarse a cualquier momento, ya sea de día o de noche, por su elegancia y versatilidad.
Definitivamente, es el perfume de un hombre refinado, que valora la cultura, que se aleja de los excesos y prefiere un buen champagne sobre cualquier otra bebida.
La versión vintage que estoy descubriendo tiene una duración y fuerza moderadas pero nos abre una ventana a esos tiempos pasados, evocando un mundo aromático que lamentablemente parece haberse ido.
Recientemente probé Pasha de Cartier y debo decir que me ha llevado a un viaje de sentimientos encontrados. Por un lado, me trae recuerdos y cierta melancolía, pero por otro, reflexiono sobre los problemas actuales en el mundo de las fragancias masculinas, donde Pasha se destaca, para bien o para mal. El nombre ‘Pasha’ se inspira en un reloj icónico de Cartier de 1985, aunque hay algo de misterio en torno al origen de este nombre. Este perfume tiene un aroma fresco y vivo, evocando la esencia pura de la naturaleza con toques de menta que añaden un sentido de limpieza. Sin embargo, hay elementos en su composición que podrían pasar desapercibidos sin la debida atención. En cuanto a su duración, podría mejorar.
Observando el panorama actual de perfumes para hombres, parece que hay una tendencia estancada que limita la exploración y la innovación. Estamos viendo cómo las ideas sobre la masculinidad están siendo reformuladas de maneras que podrían no resonar con todos. Pasha, por otro lado, se mantiene auténtico en su esencia, diferenciándose de la tendencia comercial de buscar redefinir la masculinidad a través de productos que a veces resultan carentes de personalidad. Este perfume es un recordatorio de que, a pesar de los cambios en la sociedad y el marketing, hay fragancias que se mantienen fieles a su esencia.
Increíble aroma con un toque clásico. Tiene una duración impresionante y realmente te hace sentir elegante. Sin embargo, es más apropiado para un público más maduro y sofisticado. No es la mejor elección para los más jóvenes.
Al principio pensé que estaba exagerando, pero después de leer varios comentarios parecidos, resulta que no soy el único que piensa así: al aplicármelo, detecté un aroma bastante peculiar que me recordó al sudor 😳. Le di varias oportunidades, me hice con una muestra de 10ml para asegurarme de probarlo bien en diferentes situaciones, y aunque mejora un poco cuando se asienta, sigue sin convencerme del todo. Andaba en busca de algo que se asemejara al legendario Jazz de YSL, pero este definitivamente se sintió diferente, quizás por cambios en la fórmula a lo largo del tiempo. A día de hoy, sigo sin estar seguro de él.
Realmente estoy enganchado a este perfume desde el momento que lo adquirí; lo uso prácticamente todos los días y me sigue sorprendiendo. Es fascinante cómo ha evolucionado en mi piel o quizás al revés, es como si nos estuviéramos acostumbrando mutuamente. Ahora siento que su aroma perdura más tiempo conmigo.
Inicialmente, no capté esa intensidad que todos mencionaban, pero con el tiempo, como si estuviéramos ganando confianza el uno en el otro, empezó a revelarme su verdadero carácter. Es como ese proceso de descubrimiento mutuo cuando dos personas se van conociendo y enamorando poco a poco, mientras sus esencias se entremezclan.
Este perfume tiene una frescura y una calidez únicas, con un punto salvaje. Me recuerda a la madera recién cortada, posee un aroma especiado que realmente te atrapa.
Aunque no es el último grito de la moda, definitivamente tiene un toque de elegancia y seriedad. Perfecta para usar en días y noches calurosas, ya sea en eventos especiales o situaciones que requieran semi formalidad. Claramente, no es un aroma pensado para el público adolescente.
Me considero un aficionado a los perfumes con un toque antiguo, y Pasha de Cartier realmente me transporta a otra época, ya que este año celebró su 30 aniversario. Tiene una fragancia intensa, dominada por la menta y la lavanda, pero hay un tono fuerte en él que no logro descifrar si viene del anís o del pachulí, agregando un matiz un tanto ‘salvaje’ sin perder su sofisticación.
Las nuevas versiones lanzadas unos 20 años después, como Pasha Noire, Parfum y Sport, difieren bastante del original, compartiendo poco más que el nombre.
Destila una elegancia atemporal, siendo vintage pero lujoso, mostrando que los buenos aromas no pasan de moda.
Aunque se sugiere para mayores de 35 años, cualquier joven de 20 a 25 años que lo use destacará por ofrecer una fragancia única, completamente alejada de la moda de perfumes ‘azules’ que comenzó en 2013 con Invictus.
Lo sorprendente es que, teniendo 50 perfumes, este es uno de los que más halagos me ha conseguido. Su permanencia en la piel y su proyección son impresionantes. Definitivamente, está en mi top cinco.
Para mí, Pasha, Santos y Déclaration destacan entre las fragancias de Cartier. Puede que no sean del gusto de las nuevas generaciones ni de aquellos influenciadores que buscan constantemente llamar la atención. Están hechos para un hombre sofisticado, educado, amable y que se mueve con naturalidad entre la alta sociedad.
La versión actual tiene un buen aroma, aunque, como suele suceder, su intensidad ha sido reducida. Sin embargo, no llega al nivel de cambio que sufrió Santos.
Recién descubrí esta fragancia y la verdad me ha dejado impresionado. Tiene un toque que me recuerda a las clásicas Agua Brava o Quorum, pero con un giro mucho más sofisticado y cautivador. Realmente me ha encantado su aroma y definitivamente sugiero darle una oportunidad. Eso sí, coincido plenamente con @svazquez7 en que, aunque huele increíble, quizás no dure tanto como otros perfumes. Pero, en general, una grata sorpresa.
¡Finalmente conseguí Pasha, la joya de los años 90! Esta versión, con su elegante tipografía Times New Roman en mayúsculas, me atrapó de inmediato, aunque la primera edición, con letras más pequeñas, también tiene su encanto, y sí, probablemente también la compraría, ¡jaja!
Este perfume es una mezcla perfecta de frescura y sofisticación, navegando entre notas especiadas y toques cítricos. Lo que realmente lo hace destacar es la combinación de mandarina con madera, añadiéndole lavanda y un toque de menta. Hasta ahora, no he encontrado otro aroma que se le compare; si lo que buscas es envolverte en un aire de exclusividad o marcar presencia en el trabajo, este es el perfume ideal.
En cuanto a la duración, se mantiene sutilmente por unas 6-7 horas, incluso siendo esta la versión vintage. Creo que voy a seguir buscando esta fragancia en su versión más antigua por mucho tiempo.
Soy JeanElite0723 y tengo que decir que este perfume me ha conquistado. Tiene ese toque distinguido que lo hace destacar; no se confunde con el resto, te garantizo. Es de esos aromas que puedes llevar en cualquier ocasión, ya sea un evento casual o algo más serio y formal. Y lo mejor de todo es que, además de que su aroma dura un montón, su precio es bastante asequible. Totalmente recomendado.
Para mí, Pasha es el complemento ideal para ir de la mano con Declaration, ambas de la misma marca. Se sienten como un dúo dinámico en mi colección de fragancias, capaces de cubrir un amplio espectro de momentos y necesidades. Pasha se define por esa clásica vibra fougère, aunque hay quien debata sobre su clasificación exacta debido a ciertos ingredientes. Lo que realmente me enamoró fue su aroma a lavanda, que viene acompañado por una brisa fresca y un toque sutil, pero encantador, de comino y anís, sin olvidar el cilantro que realmente destaca y le da un carácter único. El aroma de fondo es igualmente impresionante, con maderas que te hacen sentir en un bosque fresco, un poco terroso y con un toque dulce. Me recuerda la alegría suave de Jazz y la robustez de Tsar, aunque Pasha definitivamente juega en su propia liga con un carácter distintivo.
Es perfecto para la primavera y el verano, ofreciendo versatilidad, una buena duración y una proyección que no abruma. Resalta especialmente en días calurosos, aportando ese empujoncito de frescura y estilo que a veces tanto necesitamos. Realmente se ha convertido en una de mis elecciones predilectas y recomendaría a cualquiera que lo pruebe.
Increíblemente, este perfume solo mantiene su fragancia durante unos diez minutos. Sinceramente, me siento decepcionado por el gasto.
Acabo de adquirir mi cuarta botella de este perfume, y considerando que tengo una colección que supera las 20, eso ya dice mucho. Lo que me enamora de este aroma es su equilibrio perfecto: tiene un aire fresco y sofisticado con un toque dulce muy ligero, lo que lo convierte en un clásico atemporal. A diferencia de otros perfumes como Antaeus de Chanel o Polo Green, que pueden tener notas parecidas, siento que este se mantiene relevante hoy en día y no desentona con la época actual. Sin embargo, si tengo que mencionar un aspecto menos favorable sería su duración, que ronda las 5-6 horas. Cruzando los dedos para que nunca dejen de producir esta joya, definitivamente es mi favorito.
Tengo un vicio absoluto con esta fragancia y desde que me la compré es la que llevo usando casi a diario, y cada día me agrada y me sorprende más. Y es que no la percibo igual que la primera vez que me la eché, es como si se estuviera adaptando a mi piel, o mi piel a ella, nos estamos conociendo y cada vez me ofrece algo nuevo y encajamos mejor, incluso noto que me dura más. Al principio no la notaba tan sucia como decían, pero sí, estamos cogiendo confianza y me muestra su esencia tal cual. Como dos personas que se conocen, se gustan y se enamoran un poco más cada día a medida que se va mezclando el sudor de ambos. Este Pasha es fresco y verde, cálido, animal, un tronco hecho leña recién cortada con un hacha, aromático, muy especiado y jodidamente rico.
Pasha, Santos y Déclaration son para mí los únicos insignias de Cartier. Quizás el menos apreciado por las narices actuales, no es para influencers ni YouTubers que se la viven de llamar la atención. Es para un hombre serio, culto, cálido y que sabe desenvolverse con la gente de alcurnia. La fórmula actual huele bien pero, como ya es costumbre, con intensidad masacrada. Aunque no comparado a la destrucción de Santos.
Lo descubrí en unas vacaciones en Nueva York buscando algo diferente para mi pareja, que ya estaba cansado de oler perfumes todo el día. Cuando casi me rendía, apareció Pasha: una belleza masculina que te conquista y te susurra ‘hey, sienteme, soy diferente’. Es auténtico, elegante y encantadoramente masculino. Aunque la amo, no me atrevo a usarla porque la veo muy para hombre; lleva menta, que es obvia, pero no es solo menta. Es un hombre atractivo, difícil de entender pero fácil de amar.
Me encantó Pasha de Cartier, pero fue breve. Me gusta este estilo, y aunque es para verano, con mi piel duró apenas una hora antes de la cita. Luego probé The Dreamer de Versace (antes de su cambio), que en este género rendía más de día y de noche. Buen perfume, pero prueba antes: no es eterno en general.
Pasha es un gran perfume, compite con Declaration d’Un Soir como los mejores de la marca. Son distintos, pero ambos bellos y versátiles. Como dice Beto Ruiz, es agradable, elegante y se distingue sin ser intrusivo. En mi piel, su punto alto es la fase media; al secar se vuelve un poco oriental y me da leves picor en la nariz, pero no es fuerte ni picante. Es llevadero, especial y sirve para muchas ocasiones. Edit: Probado en día fresco, se notó más oriental, picante y talcosa. Aroma 6,5/10, Versatilidad 5/10, Estela 6/10, Duración 7/10.
Espectacular fougère. Duradera y maravillosa. Te viste de elegancia. Eso sí, abstenerse jovencitos. Esto es para milfs.
Perdonad, pero es una obra maestra. Cítrico al inicio, luego un toque animal sutil que da paso al rosa y un ahumado sensual y elegante. Más tarde se calma, fresco y mentolado sin ser dulce. Es discreto, cercano y perfecto para noches de verano o ocasiones especiales. Vale la pena, es uno de los mejores que he probado.
Lo compré a ciegas y cumplió mis expectativas. Calidad top, a la altura de Hermes, Dior, Guerlain y Chanel. Huele muy parecido a Tsar, pero más fresco (menta), menos dulce (quizás por el enebro) y más especiado, acercándose también al Jazz de YSL. Lo llamo ‘el eslabón perdido’: un grupo de fragancias (Jazz, Tsar, Pasha, Safari, Salvador, Photo) entre 1988 y 1992 que añadieron frescura a los fougeres de los 80 sin ser rupturistas como Cool Water. Tienen muchos seguidores y siguen vendiendo 25 años después.
Es una de mis favoritas, elegante y no huele como las fragancias comunes. Me parece casual o formal. Muy buena duración y muy buen precio.
El Pasha EDT huele old school, elegante y fuera de moda, un fougère clásico de calidad pero suave, casi unisex para hoy en día. A mí me encantan estas fragancias, aunque no son del gusto pop actual, así que no compres a ciegas. La EDP con cuero es más masculina y nocturna. Sale cítrico y rápido se nota la especia, hierba seca y sándalo con musgo potente, como los hombres de los 70 y 80. Se acerca a Safari, Tsar o Jazz, pero menos verde y balsámico. Está suavizado, formal y muy elegante, francés y barroco, sin ser pesado ni macho alfa. Dura 7-8h y proyecta 2h. Cuidado con parecer abuelo o muy moderno; no es para jovencitos ni para gente que quiere oler a última moda. No es versátil ni veraniego, pide buen vestir. Cartier no es una marca barata ni cutre, hoy cuesta unos 70-80 euros.
Lo compré en 1998 y me gustó mucho, aún tengo el frasco con un poco como recuerdo. Recientemente lo compré de viaje para usarlo de noche. Hay tres versiones, pero elegí esta, la clásica (las otras me parecieron demasiado frescas y cítricas). Ya lo usé y me sigue gustando, aunque lo siento más débil, menos intenso que cuando lo compré años atrás. Es discreto y elegante.
Pasha de Cartier es un caso perdido para mí. Culpable de mi posible cilantrofobia o alcaraveofobia (aunque no lo tengo seguro). Empieza con una explosión cítrica de bergamota y limón, envuelta en lavanda y vainilla, un clásico de barbería precioso. Pero en media hora, el espejismo se va y entra un olor cárnico, sudoroso, animal, como manteca de cerdo para pashas turcos. Ahí se apagan los cítricos y reina la alcaravea y el cilantro, primos del comino. A mí el comino no me sienta bien, ni en cocina ni en perfumes, aunque en otros huele bien. La alcaravea aquí huele a comino fresco. Mezclada con el cilantro, que huele a grasa y metal para algunos, es una prueba de olfato. Para mí huele a materia grasa espesa. Pero si le das oportunidades, en seco vuelve a ser un clásico de barbería con sándalo, rosa y vainilla, muy cómodo tras el infierno especiado. La versión reciente rinde poco y hay que ponerle cantidad. Es para caballeros limpios de día, porque si no, con el olor a comino y alcaravea, hueles a sucio y a axilas cantando La Traviata.
Probé Pasha hoy y me recordó al Dufour Ocean. Es para adultos, de 30 años para arriba. Dura unas 6 horas; en mi piel tiene una longevidad moderada. La estela es constante la primera hora y luego aparece de vez en cuando. Al principio huele a rosa y jazmín (notas femeninas), pero al secar se vuelve totalmente masculino con pachulí y madera. Me gusta: es fino, delicado y original, con ese aire de los 90. Muy fresco y dulzón, ideal para climas calurosos, yo lo usaría de noche. Estela 7/10, duración 6/10, aroma 8/10. Si no lo encuentras, lo tengo nuevo en Argentina, avísame.
No es moderna pero sí elegante y seria, ideal para climas calurosos de día y noche en ocasiones especiales y semiformales. No es una fragancia para adolescentes.
La década de 1980 y principios de 1990 fue una época que, desde el punto de vista actual, se asemejaba a un mundo que ya no se puede entender. Para mí, incluso hoy en día, Pasha tiene un comienzo absolutamente atemporal, como si hubieras condimentado un jabón de afeitar clásico con unas gotas de aceite de mandarina y le hubieras tirado unas hojas de menta a medida que pasaba el tiempo. No sólo está dirigido al tipo macho clásico sino a una imagen masculina que no se caracteriza por ser demasiado metrosexual. A una imagen masculina, que por la mañana no sólo realiza meticulosamente todo tipo de cuidado en su cuerpo, sino que es consciente de su masculinidad sin ponerla en el centro de sus acciones. En mi opinión tiene un toque mediterráneo que se extiende con delicadeza, que ofrece espacio para la grandiosa nota base con bastante rapidez. El pachulí cálido y dulce combinado con musgo de roble realmente pone en marcha a Pasha, porque incluso si no duran mucho tiempo traen un velo ligero de su aroma a la nota base. Todo parece muy natural y de ninguna manera artificial o exagerado. También se puede decir que la fragancia no es elegida por el usuario. La fragancia “selecciona” al usuario y decide si quiere quedarse con él o si le causará rechazo. Es una fragancia muy tradicional, muy leñosa, pero fresca y aromática. La veo más por un hombre maduro que por un jovencito, a menos que no le guste experimentar y salir de lo masificado ya que tiene la gran ventaja de poderse adaptar a cualquier estilo del día y de la noche, porque es elegante y versátil para que un hombre pueda utilizarlo en cualquier ocasión. Es para un caballero fino, culto que nunca toma drogas y prefiere beber vino espumoso o champagne en lugar de cerveza. La versión vintage que estoy probando, de duración e intensidad mediana es una ventana abierta sobre estos tiempos, este mundo aromático que desafortunadamente ya es pasado.
Lo probé y me encantó, pero no me sentaba. Se la regalé a mi padre, le queda a la perfección. Ahora me tengo que decidir por la Parfum.
Acabo de comprar mi cuarta botella; es el que más repito de mi colección de más de 20. En aroma es perfecto, muy bien balanceado, fresco y maduro con un dulzor sutil que lo hace redondo y atemporal. Diferente a Antaeus o Polo Green, que comparten similitudes pero no tienen cabida hoy. Su punto débil es la duración, 5-6 horas. Espero que nunca lo discontinúen, es mi favorito.
Aroma maravilloso que dura diez minutos. En otras palabras, un fraude que nos cuesta caro.
Llevé Pasha unos días y vi la película Teen Wolf. En 1985 los hombres olían a bosque, helecho aromático. No sé cuándo se pasó al agua y luego a esos amaderados dulces aburridos. Pasha, de 1992, parece ese eslabón perdido entre el oriental y el helecho. Sale herbal y mentolada, luego especias sobre fondo ámbar dulce. Es un oriental que también es verde, equilibrado y con sello propio. La combinación funciona, se mantiene suave y pulido. Tiene frescura, brisa de bosque y un toque misterioso y picante. Buscó un estilo distinto a sus coetáneos joviales; Pasha es para gente fina y elegante, con camisa o polo, incluso en invierno. Opta por la discreción y ofrece una capa de buen olor robusta, para caballero. Todo mi amor por este perfume que hace valorar los 90.
Clásico de la época, hermano de Jazz y Tsar. Me encanta la salida: cítricos y menta claros, luego maderas y especias. Equilibrado, elegante y discreto. Aunque el nombre suena a oriental pesado, las especias no dominan, acompañan a los cítricos. Lo siento cítrico-especiado, sin dulzor. No rinde una barbaridad, pero dura unas 7 horas y proyecta bien. La versión de 2016 huele igual que la de los 2000. En resumen, un perfume de entretiempo clásico y elegante. Qué suerte que aún se siga haciendo.
Fragancia magnífica, la compré por ser amante de las maderas y un clásico de Cartier no me decepcionó. Buena estela y durabilidad, unas 5 a 6 horas. Si buscáis durabilidad y presencia, recomiendo.
Empieza con menta protagonista, pero suave, no fuerte. Sentí mandarina y lavanda, aunque poco. En la fase media, el cilantro y la madera aportan fineza. Final maderoso suave. Parece de verano por la menta. Tiene buena duración pero estela suave. Es elegante, como todo Cartier, pero más discreta de lo que su nombre sugiere. No tiene la potencia de Santos ni la complejidad de Declaration o Must pour homme. Ideal para sentirse limpio, pero no impresiona. No creo que funcione para la noche o eventos sociales; más para oficina, sin llamar mucho la atención.
Otro de mis favoritos. Lo usé hace años y es fascinante, único, elegante y atractivo… uff, qué decir más.
Pensé que estaba loco, pero leyendo algunos comentarios anteriores tengo pensamientos parecidos: la salida huele a sudor de entrepierna 😯. Le he estado dando oportunidad, compré buenos 10ml que me permiten probarlo a conciencia y en distintas ocasiones, el secado está mejor. Estaba buscando algo parecido al Jazz de YSL, no es como lo recuerdo al Jazz, encuentro que debe estar algo desdibujado por reformulaciones, no me convence aún.
Ostia, este tío huele a monarca. Lavanda y menta que pegan fuerte, pero ojo: tiene un toque animal, tipo sudor sexual, que al final resulta fatalmente atractivo.
La he probado en perfumería. Me ha sorprendido que tiene un deje a Agua Brava/Quorum… Pero en general es un aroma mucho más refinado, interesante y evocador. Me gusta bastante como huele y recomiendo probarla… pero hay que tener en cuenta que no es un ejemplo de performance… totalmente de acuerdo con @svazquez7.
No sé si es por las reformulaciones o es mi cabeza, pero antes me dio un comino muy difícil. He leído que suavizaron otros perfumes de la marca, quizás aquí también. Lo único claro es la menta, fresca pero no realista, que dura toda la vida del perfume. El resto es una base masculina estándar: madera, aromático, especiado, algo dulce. Apostaría a que en 1992 no era así. La potencia es media, es más un perfume de pulcritud para el día o ambientes limpios, sin destacar. Huele bien, pero cuando huele a aftershaves de 3 euros, no se puede evitar pensar en el sobreprecio oficial. A precio discounter, para lo que es, está bien.
Pasha es una fragancia que, a decir verdad, me genera cierta nostalgia y también un poco de incomodidad, no porque sea desagradable, por el contrario, Pasha es una fragancia preciosa, sin embargo, sí delata mucho de lo mucho que está actualmente mal con el mercado de fragancias y puntualmente con las masculinas. Específicamente sobre Pasha, como es costumbre en Cartier, el nombre deriva de un accesorio de mayor relevancia para la firma, en este caso: El reloj Pasha diseñado en 1985, el origen del nombre es incierto, por un lado se dice que supuestamente fue un encargo para un cliente de nombre Pasha pero este relato nunca fue confirmado como legítimo ya que nunca se hizo mención de él hasta después de que el producto ya había sido creado; la idea era sencilla, un reloj compacto, a prueba de agua, que fuese elegante pero que pudiese ser compatible con las labores prácticas que los hombres generalmente gustaban de realizar (Distanciándose de los armatostes-joyero que parecían más propios de lo que líderes del bajo mundo querrían presumir). Pasha es una fragancia muy herbal, muy verde, jugosa y efervescente, evoca con mucha fidelidad el espeso aroma de la clorofila y el follaje; es del estilo de Pour Monsieur de Chanel, Tsar de Van Cleef & Arpels y Jazz de Yves Saint Laurent sin necesariamente entrar en el campo de los amaderados toscos a lo Kouros o Antaeus; fragancias que de ser lanzadas a día de hoy serían recibidas con mucha frialdad. Agregar menta es una idea ingeniosa, sus rasgos frescos dan la idea de higiene para evitar caer en la impresión de que simplemente se han revolcado entre las plantas. Tiene algunos acordes orientales, quizás picantes a mitad del secado, pero considero que esto es perfectamente omitible si es que no se presta la atención necesaria. Convengamos que la estela y longevidad estén entre lo pobre y lo promedio. El mercado de fragancias masculinos es, en lo que a mí respecta, un terreno bastante infértil a día de hoy, no sólo por el hecho de que estén estancados en una moda que da tan poco espacio para experimentar e innovar como lo son los amaderados-dulces con acordes de ambroxán, sino más bien porque se nota como es que han cambiado profundamente su concepto propio sobre cómo interpretar la masculinidad. Si bien algunas voces otroras (o quizás no tan otroras dependiendo del país) del mundo académico se ensimismaban en denunciarla como un vacío existencial de cariz psicoanalítico producto de no ser mujer o de algún complejo edípico y demás tonterías, lo que algunas vez fueron ideas cuasi-esotéricas reservadas para los más oscuros y abstrusos académicos, hoy en día ocurre que esas ideas se han vuelto perfectamente mercadeables, el mundo comercial aprendió de las academias y ahora surgen productos como Bad Boy, una fragancia tan impersonal y tan desabrida pero tiernamente auspiciada como una fragancia para varones buscando formar nuevas masculinidades. Pasha en ese sentido es una fragancia no sólo contextualmente diferente sino también filosóficamente diferente, en donde industrias hiper lucrativas se vuelven formadores de opinión pública y orientadores de transformación social a pesar de estar absolutamente desconectados de la vida práctica de las personas a las que intentan venderles (Y que conste que esto también ocurre en la perfumería femenina con publicidades y sloganes basados en auto-inserción y pseudo “girl power”); esto no es señal que incluso las más privilegiadas clases económicas estén de acuerdo con las premisas de la “transformación social” sino que estas premisas se han vuelto perfectamente rentables, se han reemplazado a los directores de mercadeo por sociólogos con doctorado en género y les ha salido de maravilla ya que están cumpliendo funciones virtualmente idénticas y la calidad de las fragancias ha quedado en un plano secundario, Pasha es una fragancia primero y una fragancia solamente.
Perfume 70terico hasta la muerte. Huele a espuma de afeitar con lavanda y menta dulce, como un barbero de los 70. No lo recomiendo, pero si es para coleccionar y recordar la época de los abuelos, está bien tenerlo de referencia.
Agradable, elegante y con personalidad, se distingue sin molestar. Es muy del estilo de los fougeres de finales de los 80 y principios de los 90. La menta destaca, junto con cítricos y lavanda, y el fondo de madera con anís es delicioso. Al secar se parece mucho al Santos actual, aunque con mejor duración. Lástima que el Santos reformulado huela bien pero dure poco. Pasha es ideal para días veraniegos o calurosos, se porta bien en la playa y hasta en la oficina. Me gusta, no es espectacular pero tiene más fuerza que el Santos y huele moderno.
Totalmente de acuerdo con Josesan.
Pasha es mi complemento perfecto para Declaration de la misma casa. Ambas están muy bien hechas y con las dos cubres muchas necesidades. Es un fougère clásico (aunque algunos dudan por la falta de cumarina), con lavanda presente, frescor bonito y especias sutiles como comino y anís, más un cilantro muy trabajado. El fondo es una pasada: maderas fragantes, terrosas y ligeramente dulces. Tiene la elegancia jovial de Jazz y el físico de Tsar, pero con su propio carácter. Excelente para temporadas templadas y cálidas, versátil con buena duración y proyección. Es una delicia para cuando hace calor y necesitas levantar el ánimo y el atractivo. Es un gran amigo, aconsejo probarlo.
Atemporal. Limpio, fresco y neutro, muy versátil para el caballero maduro. Secado amaderado suave y cremoso. Rendimiento promedio: 2h proyectando y luego 4h de burbuja personal. Lo recomiendo si te gusta lo clásico y quieres ir a la segura.
Huele increíble, muy fino y elegante, típico de Cartier. Al principio parece que no proyecta nada, solo a ras de piel, pero tras una hora crea una aura increíble que disfrutas todo el rato. Me parece ideal para días fríos, brilla más de día y tarde que de noche. El original le da mil patadas a los flankers.
Pronto tendré esta fragancia. Es un gran clásico, tanto como el Santos, pero mucho más ligero. El compañero Prieth ya hizo una reseña amplia y exacta, así que leanla antes de tenerla. Aunque ya dije sobre el Santos: no puede faltar en ninguna colección masculina. PD: Nunca me gustó su botella, siempre me pareció poco masculina.
Huele muy similar a la fórmula original de Tsar de Van Cleef, pero con más clase y agrado. Se nota el pachulí, lavanda y maderas, con un toque sutil de vainilla. Lo veo perfecto para el trabajo o eventos formales. ¡Pasha es una excelente opción para comprar! Puntaje: 8/10.
Lo llevo desde hace más de una década y siempre me han echado la mano.
Pasha de mis amores, por fin he pillado la edición de los 90 con esa letra mayúscula estilo Times New Roman. La versión actual en minúsculas (igual que Santos) es pura avaricia… bueno, creo que la compraría también xd. Es un barbershop muy refinado que deambula entre lo especiado y lo cítrico; su sello es la mandarina/maderas, lavanda y menta. Hasta ahora no veo similitudes con nada de este estilo, si quieres rodearte en una galería con esto es lo mejor, o para ambiente corporativo. Sus prestaciones son de 6-7h discretas, aún siendo vintage, y persiste. Creo que me la Pasharé toda la vida cazando este perfume en su punto vintage.
Soy aficionado a aromas vintage (chypres, fougères). Pasha de Cartier pertenece a otra época cuando se lo huele, este año cumplió 30 años en el mercado. Es un perfume con aroma fuerte donde la menta y lavanda son los acordes principales y también le siento un deje ciertamente “fuertón” en donde no sé si es el anís o el pachulí que le dan un aire algo “sucio animal” pero pese a ese detalle jamás pierde la elegancia. Los nuevos flankers que han salido 20 años después (Pasha Noire, Parfum, Sport) poco tienen que ver con este Pasha original, es más me atrevo a decir que no tienen casi nada en común, solo el nombre. Es un perfume elegante que pese a brindar una imagen del pasado no desentona. Esto es vintage pero con clase, elegancia y se nota que huele caro. Se recomienda su uso para mayores de 35 años, aunque un joven de 20-25 lo puede llevar tranquilamente que se hará notar con un aroma novedoso y completamente opuesto a la “tendencia azul” actual, iniciada en 2013 con el infame Invictus. Lo más curioso es que tengo 50 perfumes y este es uno de los que inesperadamente más cumplidos me ha dado. Su duración y estela son excelentes. Sin dudas está en el top five de mi colección.
Aunque la pirámide no lo diga, la marca pone el goldfen alyssum. Según Fragrantica huele a flores dulces, florales y miel, como jazmín o magnolia. Tiene un punto dulce leve, pero poca cosa.