Para mujeres
Rien Etat Libre d’Orange
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Descripción
Descubre el aura de misterio y elegancia que envuelve a Rien Etat Libre d'Orange, un perfume que se erige como un símbolo de opulencia y sofisticación. Esta fragancia, diseñada para aquellos que se atreven a dejar una imborrable huella de su presencia, es una compleja mezcla de notas que seducirá tus sentidos desde el primer momento.
La apertura de Rien Etat Libre d'Orange te invita a un universo donde el cuero, robusto y cautivador, se entrelaza sutilmente con la serena profundidad del incienso y una explosión única de aldehídos. Este inicio intrigante allana el camino para un corazón donde el styrax y el pachulí se fusionan con el musgo de roble, creando un acorde central que es a la vez terroso y celestial. El toque de ámbar junto al ládano añade un calor resinoso, mientras el iris aporta una faceta polvorienta y delicada.
Por su parte, el comino y la pimienta negra introducen un calor especiado que se complementa perfectamente con la sutileza de la rosa, uniendo todas las notas en una danza armoniosa.
Rien Etat Libre d'Orange es más que un perfume; es una declaración de independencia olfativa, adecuada para quienes buscan distinguirse del resto con una fragancia única y atrevida.
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Una total decepción con este nuevo lanzamiento. Desde el momento que lo probé, supe que no era para mí; tiene un aroma que me recordó a esos productos de limpieza mezclados en el cuarto de lavado, una combinación extraña que no pude soportar. Incluso después de derramar unas gotas por accidente, el olor persistió en mi hogar por días. Definitivamente, no lo considero un aroma elegante o agradable. Aunque reconozco que hay fragancias peculiares que pueden no ser del agrado de todos, como el Nébula1 de Oliver & CO, que al menos es interesante de analizar, este simplemente no pasa la prueba para mí. Es una lástima, especialmente considerando su duración y la intensidad con la que se propaga. A los fans de esta marca, lo siento, solo tenía que expresar mi opinión.
PD: Realmente esperaba algo mejor.
Una fragancia potente que combina aromas de cuero, almizcle, mirra e incienso, creando un toque floral e inciensado super intenso. Es mejor usarlo con moderación para evitar que el aroma sea demasiado abrumador.
Al probar este perfume, lo primero que notas es una combinación peculiar de aromas, incluyendo cuero e incienso, todo enmarcado en una intensidad bastante marcada que, al principio, puede resultar algo chocante e incluso poco agradable para algunos.
La fragancia no parece cambiar mucho con el tiempo; mantiene su carácter intenso de principio a fin, aunque se suaviza un poco después de la aplicación inicial. Se torna ligeramente más sutil, pero sigue teniendo una presencia muy notable.
Personalmente, me resulta difícil asociar este aroma con cualquier género en particular debido a su naturaleza intensa y amarga, que no casan con lo que tradicionalmente se busca en fragancias femeninas o masculinas. Sinceramente, me es complicado imaginar a alguien eligiendo este aroma con la intención de ‘oler bien’ en el sentido más convencional del término.
Eso sí, hay que reconocerle su durabilidad; este perfume tiene una longevidad impresionante y no escatima en cuanto a proyección.
Lo sugeriría únicamente para aquellos que disfrutan explorando perfumes con personalidades fuertes y únicas, alejadas de lo convencional. No obstante, para quien busque una fragancia más tradicional y simplemente agradable, probablemente este no sería el perfume que recomendaría.
Este perfume realmente me sorprendió, y no de la manera común que esperas de la mayoría de las fragancias. Viene con este toque único que lo distingue y, aunque algunos podrían llamarlo inusual, yo diría que su calidad es indiscutiblemente alta. Hablando sobre la edición Vintage, o la primera que salió, es evidente que su formulación era algo más rica y duradera, no solo en cómo se siente en la piel sino hasta en el tono más oscuro del líquido mismo en comparación con su versión más reciente. La mezcla de aromas que ofrece es excepcional, combinando desde el incienso hasta toques de iris, pachulí, musgo de roble y rosa, con un toque especiado de comino y pimienta negra que lo hace tanto potente en su proyección como amplio en su rastro. Hay un equilibrio en cómo se dirige a los géneros, presentándose como una opción atractiva para cualquiera, ideal para ocasiones especiales en climas más frescos o durante la noche. También hay que mencionar que tiene cierto parecido con Fate Man de Amouage en su perfil aromático, lo que me hace considerar seriamente añadirlo a mi colección pronto. Recomendaría este perfume para aquellos a quienes les encantan las fragancias profundamente orientales y robustas.
Durabilidad: 8.5/10
Versatilidad: 4/10
Proyección: 9/10
Permanencia: 9/10
Calidad: 8/10
Sillage: 8.5/10
Aroma: 8.5/10
Calificación general: 8.5
La verdad es que desde el principio sabía que este perfume no iba mucho conmigo debido a sus ingredientes, pero al final no fue tan malo como pensaba. Aunque sus aromas son fuertes, como el pachulí, el cuero, el incienso y los aldehídos, no me resultó tan abrumador porque tenía un toque dulce que lo suavizaba. Pensé que sería más intenso, pero fue bastante suave y, después de ocho horas, casi no se notaba. Aunque recién aplicado alguien me halagó, diciendo que tenía un olor a polvo agradable. Así que, aunque no es lo que suelo preferir, no me decepcionó del todo.
Me hice con un set de muestras de etat libre d’orange y la primera fragancia que he probado, Rien, me ha dejado boquiabierto. No es una novedad completa, ya que tiene un aire familiar al lado más dulce y acogedor de kouros de YSL, aunque sin ese toque algo salvaje. También me recordó a diaghilev de roja dove, pero sigue siendo un aroma bastante único y atrevido, especialmente hoy en día.
Lo que captó mi atención principalmente fueron las notas de cuero, fuertes pero con un suave rasgo salvaje, los aldehídos, que aportan una sensación limpia y un poco picante, y el incienso, que le da un poderoso acabado balsámico. También se aprecia un fondo de resinas y maderas, con especias que se mezclan, y la rosa que aporta un toque refinado al conjunto.
Reconozco que es un aroma complicado, distinto, no hecho para cualquiera; pero quien decida llevarlo seguramente se destacará del resto, evitando oler como la mayoría. De los 20 perfumes del set, este es el sexto que pruebo y el primero en impresionarme realmente por su durabilidad. Se sostiene hasta 10 horas en la piel, aunque con el tiempo se hace más dominante el aroma a incienso, manteniendo una proyección notable en las primeras horas.
Diría que es más un perfume para la noche por su intensidad y diría que es unisex, aunque posiblemente atrape más a los hombres por la fuerza de su fragancia.
Aroma: 9
Durabilidad: 8
Proyección: 8
Relación calidad/precio: 7
Versatilidad: 6
Innovación: 9
Valoración global: 9
Siempre había pensado que los perfumes de Etat Libre d’Orange se inclinaban hacia lo sutil y delicado, hasta que la última semana, buscando darme un capricho, acabé en una tienda de perfumería de nicho en Barcelona. Allí, el dueño, que fue súper amable, me entendió a la perfección cuando le describí lo que buscaba: algo con fuerza, masculino y que tuviera un aire retro. Después de mostrarme varias opciones, me presentó Rien.
El nombre, Rien (que significa ‘Nada’ en francés), no podría ser más irónico, porque este perfume es todo menos eso. Es un chipre de cuero que bien podría haber surgido en los 80s, y me sorprende no haberlo visto mencionado en foros sobre perfumes fuertes y de esa época. Está al nivel de perfumes legendarios como Kouros o Antaeus de Chanel. Definitivamente no es para todo el mundo, solamente aquellos que entienden y aprecian este tipo de fragancias lo valorarán correctamente.
La primera impresión es intensa, típica de este estilo de perfumes, con una mezcla dominante de cuero, pachuli y toques animálicos que en unos minutos se va suavizando. El pachuli, profundamente terroso, y los aldehídos, que empiezan siendo intensos y se transforman en algo más jabonoso y especiado, son los que predominan después. La fragancia se asienta en la piel como una capa de cremoso jabón, maderas finas y hierbas, con el ládano destacando y recordándome al aroma de los tallos verdes.
Este perfume tiene una duración impresionante, permaneciendo en la piel todo el día y aún siendo perceptible la mañana siguiente sin necesidad de reaplicar. Es un aroma que no pasa desapercibido y, en mi experiencia, ha conseguido que gente me detenga para comentar lo bien que huele.
En resumen, Rien es una mezcla de refinamiento y masculinidad al estilo de los 80. Es todo lo que busco en un perfume, me hace sentir increíble durante todo el día. Lo recomiendo enormemente a aquellos que buscan revivir ese esplendor olfativo, especialmente ahora que opciones similares modernas son difíciles de encontrar.
Vaya sorpresa con este perfume.
Hay fragancias que te dejan sin palabras, y este Rien es un claro ejemplo de ello. He tenido experiencias variadas con Etat Libre d’Orange, algunas no tan gratas, y otras francamente decepcionantes. Sin embargo, Rien es una joya en su colección. No encontrarás aquí ningún aroma dulzón o común; es un perfume con esencia de otra época, con un aire vintage que se destaca desde el primer momento.
Rien te transporta a un mundo distinto, donde lo rústico y lo crudo se aprecian de una manera peculiar. Tiene ese aroma crudo y natural que te recuerda a un establo de caballos, pero de una forma sofisticada. Alguien que haya crecido en el campo y tenga experiencia con animales entenderá a qué me refiero. Hay una crudeza ahí, pero también una autenticidad que es difícil de encontrar en otros perfumes.
Cuando lo usas por primera vez, te golpea con una fuerza impresionante. Con el tiempo, notas una evolución que te lleva de ese primer impacto a una apreciación más profunda de sus notas de cuero y especias, con toques de comino y aldehídos que te sorprenden gratamente. Es una fragancia que desenvuelve capas de carácter inhóspito con una sofisticación subyacente.
Es como si Rien contara una historia de redención: de una dureza inicial a una complejidad embriagadora, con un toque divino de incienso que cierra el círculo. Es intensa, espiritual y, sin duda, no es un aroma para cualquiera. Este no es un perfume que te acoge cálidamente; es una experiencia que te desafía, te eleva.
Definitivamente, es una recomendación para quienes aman las fragancias con carácter y una historia detrás. La duración es impresionante, igual que su presencia.
Y para darle un giro divertido, me imagino a personajes históricos llevándolo: es la esencia de una España antigua, austera y mística. También pienso en Juana de Arco, una guerrera con una fuerza indomable, al igual que Rien.
Rien no solo es una fragancia; es una declaración de identidad, poderosa y sin concesiones. Es mucho más intensa y auténtica en comparación con otros perfumes de cuero. En pocas palabras, Rien es como un desafío en botella, con cada nota desafiando tus sentidos y tu percepción de lo que un perfume puede ser.
“Me decepcionó bastante por su aroma que me recordó al plástico. Y parece ser algo común en esta marca, pero este perfume se lleva la peor parte. Definitivamente, no fue de mi agrado.”
Este perfume me transporta a otro tiempo con su aroma a cuero, aunque hay algo que me desconcierta. Me siento dividido por su mezcla de lo moderno y lo clásico. Tal vez es la combinación de aldehídos con ese ligero matiz mineral, más el iris y el incienso, lo que lo hace tan enigmático para mí. Es un enigma que, francamente, prefiero no resolver.
Bueno, déjame contarte sobre mi experiencia. Hace unos años, por allá en el 2015, conseguí una botella de este perfume y era como transportarme a un lugar sagrado, un ambiente lleno de misticismo y paz, simplemente encantador. Pero la versión actual… no me transmite lo mismo. Se siente como si se pareciera mucho a otro perfume de la misma línea, el Intense Incense, pero sin ese toque de rosa que lo hacía especial. Ahora percibo menos cuero y parece que aumentaron el ámbar, volviéndolo un perfume de incienso bastante genérico. También noté, aunque podría ser solo mi impresión, que ya no se siente tan potente como antes, aunque esto último podría deberse a nuevas regulaciones. En fin, no es el mismo encanto de antes.
Debo decir que Rien es un perfume que definitivamente ha logrado dejarme atónito, no de la mejor manera. Apenas lo aplico, me veo envuelto en una intensa nube de aroma que parece desafiar cada norma de lo que considero agradable, es casi como si estuviera listo para tomar el mundo por asalto y no precisamente en el buen sentido.
Me preocupa pensar en cruzarme con alguien mientras llevo este perfume, porque su potencia es indiscutible y está lejos de ser sutil.
A pesar de mi inicial rechazo, algo en su extravagancia me atrae y no puedo evitar darle varias oportunidades, buscando apreciar ese toque de salvajismo y audacia que sin duda alguna posee.
Si estás en busca de una fragancia que evoca la imagen de un taller mecánico abandonado, con un complejo bouquet de aceite, alquitrán, y ese olor peculiar a goma quemada y neumáticos calientes, sin duda Rien te podría sorprender. Evoca esa sensación de estar en un espacio industrial, con toques de cuero crudo y una sequedad que recuerda a ciertos lugares olvidados en la ciudad.
Definitivamente, llevar Rien es para aquellos con una predilección por lo inusual y una cierta indiferencia hacia la impresión que pueden causar en los demás. Es audaz y único, ideal para momentos de soledad donde tu aroma no perturbe a nadie más.
Por cierto, tras aplicarme cuatro rociadas, su duración es impresionante, tanto que un familiar incluso llegó a preguntarme si había algo quemándose en la casa.
Como medida de precaución, opté por probarlo primero en un decant antes de decidirme por una compra impulsiva, algo que suelo hacer.
La primera vez que lo usé, noté un aroma floral con un toque que muchos considerarían femenino, algo que me convenció de adquirirlo después de probarlo unas cuantas veces más. Aunque estaba esperando que el aroma a incienso destacara, en realidad no lo pude distinguir claramente entre los demás. Lo que sí me capturó fue esa sensación a madera de cedro, con un suave aroma balsámico, mezclado con lo que podría describir como una flor poderosa y salvaje. Es un aroma que divide opiniones: o te enamoras de él o simplemente no es para ti. Para mí, es simplemente fascinante, único, envolvente y lleno de misterio. Aunque no suelo categorizar los aromas por género, este perfume parece navegar entre ambos, inclinándose quizás un poco más hacia lo femenino. Lo que más resalta, sin duda, es cuánto dura, cómo se esparce, y la intensidad del aroma, superando por mucho a cualquier otro en mi colección. Es una fragancia que sin duda destaca, tanto en originalidad como en calidad.
Perfumón; huele a cuero, almizcle, mirra e incienso. Es una mezcla de cuero floral e inciensado con potencia nuclear. Cuidado con no pasarse con las atomizaciones.
Me fui al revés, siendo fan del Intense Incense, probé esto ‘a secas’ y sonreí. Es floral blanco, limpio y súper aldehídico, el hermano límpido de Kouros. Me encanta.
A ver si me explico… Tuve un batch del 2015 que olía a catedral y templo budista, era una delicia. ¿Esto? No, y para más inri es clavadito al Intense Incense sin la rosa. Problema: le han quitado cuero y subido ámbar, quedando un incienso ‘estándar’. También siento que desde entonces bajó un pelín la proyección, aunque se entiende por la IFRA.
Ríen es el primer perfume del set de muestras que he recibido de etat libre dorange que realmente me sorprende. En realidad no es nada nuevo, me recuerda mucho a la parte más balsámica y dulce de kouros de YSL, quitándole gran parte de las notas animalicas, y se me parece muchísimo a diaghilev de roja dove. Aún así no deja de ser un aroma poco usual y arriesgado, más en estos dias. Las notas que más presencia encuentro son el cuero, con su carácter intenso y un poco animalico, los aldehídos, que le dan un punto jabonoso y picante, y el incienso que le da fuerza y el tono balsámico que tiene. Además se siente la mezcla resinosa amaderada de fondo y la mezcla de especias, y la rosa ayuda a empolvar un poco la fragancia. Es cierto que es un aroma difícil, diferente, que no es para todo el mundo; pero al menos quien lo utilice escapa de oler igual que el 80% de las personas que están a su alrededor. Además si no me equivoco es el 6° perfume que pruebo del set de 20 y tengo que decir que es el primero que tiene buen rendimiento. Muy buena duración, hasta 10 horas en piel, aunque el secado se vuelve bastante más inciensado, con una proyección bastante buena las primeras horas. Lo veo un perfume quizá más nocturno por su intensidad y unisex, aunque creo que en general gustará más a una mayoría de hombres por la intensidad de su aroma. Aroma: 9 Longevidad: 8 Proyección: 8 Calidad/precio: 7 Versatilidad: 6 Originalidad: 9 Global: 9
Al probarlo, sentí un toque floral femenino, y tras varias pruebas, decidí comprarlo. Aunque el incienso debería ser el protagonista, me cuesta detectarlo; lo que sí noto es el cedro de atlas con su nota balsámica y algo floral narcótico y animal. Es polarizadora: o la amas o la odias. Para mí, es excelente, distinta, misteriosa y mágica. Aunque los perfumes no tienen género, este tiende a ser unisex con inclinación femenina. Su intensidad, difusión y duración son notables, superando a cualquier otra fragancia de mi colección. Es muy distintiva y su calidad es innegable.
Acabado plásticoso. Totalmente de acuerdo; y va para la mayoría de ELDO, pero Rein es el rey. No me gustó nada. 🙁
Desde el inicio, lo que más se nota es cuero, incienso y aldehídos. La salida es potente, amarga e incluso desagradable. No evoluciona mucho, se queda bastante lineal; quizás lo único que cambia es que se vuelve un poco más suave, haciéndolo ligeramente más llevable, pero sigue siendo un olor muy fuerte. No lo veo en ninguna mujer, porque su crudeza y amargura no encajan con el género femenino, y tampoco en un hombre, ya que simplemente no me gusta. Me cuesta imaginar a alguien que quiera oler bien y que huela así. Tiene una duración excelente y la proyección tampoco va mal. Lo recomiendo solo a quien le gusten los olores fuertes y extraños y quiera experimentar, pero si buscas oler simplemente bien, la respuesta es un rotundo no.
Potencia y olor a incienso bestial. Me gustó tanto que duermo con un atomizador en el dorso de la mano. Difícil y abrumador, pero exquisito.
Rien es como mezclar todos los colores y acabar con un gris oscuro, algo que confirmé en la web oficial. Es más que un perfume ‘barroco’. Si fuera música, sería algo tipo Black Midi con partituras que parecen manchas negras. Su nombre es irónico: tiene de todo y acaba oliendo a nada, y ahí está su interés artístico. La salida es sucia, con notas metálicas oxidadas y plásticos, pero pronto aparece una manzana verde amarga, como una sidra fermentada. Domina el incienso y los aldehídos, dando un efecto jabonoso industrial, picante y viril, ideal para amantes de la perfumería vintage masculina. Visualmente, es un jabón verde con puntitos de ceniza. Tiene proyección modesta, intencionada para una perfumería íntima. No es un tributo al pasado, sino una visión moderna donde todo está inventado. La disfruto mucho: perfecta para días de nihilismo masculino, con una limpieza sucia ambigua que no deja respuesta a los enemigos. No es un ‘perfume troll’ como Secretions Magnifiques, sino una mezcla extraña de incienso y aldehídos que vale la pena conocer.
Lo atomicé en la mano y antes de acercarla a la nariz, el olor me golpeó la cara. Es muy fuerte e intenso, incluso hace picar la nariz. Las notas que más resaltan son el incienso, el comino y la pimienta. Huele a catedral sin duda.
Es un olor algo mitico, al decir eso me refiero que es lo opuesto a lo convencional, es raro pero a la vez muy bien elaborado y de bueno calidad, claro en este caso la version Vintage ( o primera edicion ) son mejores y duran mas en la piel incluso el color del liquido en si es mas oscuro en la version antigua en comparacion con la reformulada. Hablando del tema del olor es inciensado, y se logra oler claramente los aldehidos, comimo, iris, pachuli, musgo de roble, pimienta negra y las rosas, es potente su proyeccion y amplia su estela, es algo unisex no enfatiza ningun sexo mas que al otro, algo quizas mas para uso en ocaciones especiales y en climas templados/frios, y de noche preferiblente, una de las mejores fragancias de la casa. Tambien se me da un aire a Fate Man de Amouage, ya que comparten ciertas notas, quizas me haga de una botella algun dia no lejano… recomiendo esto para aquellos que les gustan los olores altamente orientales y pesados. Longevidad: 8.5/10 Versatilidad: 4/10 Proyeccion: 9/10 Fijacion: 9/10 Calidad: 8/10 Estela: 8.5/10 Olor: 8.5/10 Total: 8.5
Rien es como mezclar todos los colores y salir con un gris oscuro, como confirma la web. Es más que barroco. Si fuera música, sería Black Midi con partituras que parecen manchas negras. Su nombre es irónico: tiene de todo y huele a nada, ahí está su arte. La salida es sucia, metálica oxidada y plástica, pero pronto sale una manzana verde amarga, como cidra fermentada. Domina el incienso y aldehídos, dando un jabón industrial picante, viril y vintage. Visualmente es un jabón verde con puntitos de ceniza. Compensa su rudeza con poca proyección, buscando intimidad. No es un tributo al pasado, sino una visión moderna donde todo es inventado. Lo disfruto para esos días de nihilismo masculino, con una limpieza sucia que no deja respuesta. No es un troll como Secretions Magnifiques, es incienso y aldehídos, una mezcla rara que vale la pena.
Definitivamente no es para mí. Al atomizarlo, te pega una bofetada nasal por la potencia. Incienso animal, quizás por el comino, que le da un tono medio fecal. Hay que ser muy valiente para llevarlo sin esperar cumplidos. Como soy cobarde de la pradera, no me lo pienso poner y lo dejo a los que busquen el riesgo.
Desde el principio destacan cuero, incienso y aldehídos. La salida es fuerte, amarga y desagradable. No noto mucha evolución, es bastante lineal; quizás se vuelve un poco más flojo y llevable, pero sigue siendo un olor muy fuerte. No lo veo en mujeres por su crudeza y amargura, ni en hombres porque el olor simplemente no me gusta. Me cuesta imaginar a alguien oliendo así tratando de oler bien. Tiene buena duración y proyección aceptable. Lo recomiendo solo a quienes les gusten los olores fuertes y extraños para experimentar, pero si alguien quiere oler simplemente bien, mi respuesta es no.
Uno de los pocos que me ha causado rechazo, no puedo ponérmelo. Al rociar un poco, me siento rodeado por una nube agresiva que amenaza con salirse de control. No sé qué haría si alguien entra en su órbita, pero me inquieta. Sin embargo, lo intento de nuevo, sorprendido por su salvajismo, valentía y crueldad. Como con los extremos, no lo soporto mucho tiempo. Si quieres oler a aldehídos sucios o a taller mecánico abandonado con aceite y alquitrán, notas quemadas, sintético y gomoso, pero seco y sin azúcar, este es lo tuyo. Pronto desarrolla olor a hueco del metro, sala de calderas, aceite de máquina, frescura, sequedad y cuero rudo, sobrino del desagradable Bogart One Man Show Oud Edition. Al final, un toque de caucho quemado y llantas humeantes que se vuelve dominante. Para vestirlo, necesitas cero sensibilidad y debilidad por lo extravagante. Es atrevida y única, perfecta para deambular solo sin causar inquietud. PD: Llevo 4 sprays y la duración es notable; un familiar preguntó si se quemaba algo a través de un cable. Afortunadamente compré un decant antes de lanzarme a ciegas.
Definitivamente no es para mí. Al atomizarlo, te pega una bofetada nasal por la potencia. Incienso animalico, supongo por el comino, que le da un tinte fecal. Hay que ser muy valiente para llevarlo y no esperar cumplidos. Como soy cobarde, no me lo pienso poner y se lo dejo a los que les guste el riesgo.
Otra asquerosidad de la casa más hortera de perfumería. Odio desde que la oí; huele a limpiador de muebles, mezclando linimento contra golpes y lejía. Me caí unas gotas al suelo y tuve que aguantar el hedor días (no es broma). No es agradable, elegante ni divertido, simplemente es malo. Longevidad: mucha, estela: suficiente para maltratar a tus seres queridos. PD: Perdón a los amantes de la casa, no aguantaba más.
Fragancia con una potencia y aroma a incienso bestial. Me he acostumbrado tanto que me gusta dormir con una atomización en el dorso de la mano: difícil y abrumador, pero exquisito.
Menuda bomba. Hay perfumes desmayantes y atronadores para dar y regalar, pero que te parezcan mejor o peor hechos es otra cosa. Este Rien es un puñetazo en la mesa y lo mejor es que está muy bien hecho. La casa Etat Libre d’Orange suele caer mal, que si acabado plástico, que si experimentos escolares… no seré yo el que la defienda a capa y espada, he probado perfumes de la firma malísimos, otros deslavazados y aburridos, algunos insoportables, pero este aporta, lo he encontrado interesantísimo. Rien es una fragancia eminentemente vintage. Si te gustan los dulces o las tonkas achocolatadas, aquí no vas a encontrar nada, porque se posiciona desde el inicio como un perfume sucio y tosco. La suciedad de Rien es la misma que expele una bosta de caballo recién hecha. Quien haya tenido burros o equinos sabe de lo que hablo; el excremento animal suele ser asqueroso y sin matices, pero el de los caballos, que se alimentan de pajas y hierbas, tiene algo seco, herbáceo y polvoriento. Me crié con animales y recuerdo recogerla con las manos cuando una vecina venía a pedir abono, porque a diferencia de las heces caldosas de otros mamíferos, las equinas prácticamente no manchan. Además, con poco tiempo se secan y se ven las briznas de forraje. El tono ultra animal de Rien va por los establos y cuadras, emparentándose con el cuero de los grandes clásicos franceses de mediados de siglo, un cuero con recuerdos de cuadra y kilos de isobutil quinolina. Con esto queda claro que Rien no es para todos, es severo, animal y de una mística católica primitiva, sin dulzor. Al disparar te pega un zambombazo en los sentidos que te tira para atrás. Cuando lo probé a ciegas, sentí un acorde gomoso, de una crudeza aceitosa desmayante que me hizo pensar que llevaba oud de Laos o aldehídos. Al ir evolucionando sigue siendo bombástico pero se asienta como un perfume, no como un insulto; ahí atisbé una escala cerosa y ahumada, pensé en abedul. No, es cuero, que no es raro porque comparte matices con la madera de abedul. A la vez, una subcorriente de frescor picante y sucio me daba pescozones insolentes, alcaravea o comino. Me alegra comprobar que reconocí los aldehídos, el comino y el cuero, que confundí con abedul. En un principio Rien se desarrolla por ese derrotero inhóspito: un sofá de cuero abandonado en un pajar, una silla de montar con más años que Matusalén, o el lecho vetusto de unos caballos. Todo envuelto en acordes secos y ahumados, una sinfonía terrosa. Si habláramos de Dios, este no es el que te acuna, sino uno vengativo que te manda al Infierno. Pero ojo, el Cielo no es mejor, ahí solo rezarías. La gracia es cuando el cuerpo con aires de la Inquisición pierde fuelle y entra a cantar el incienso: un incienso sacramental, extasiante, con apariciones marianas, herbáceo, humeante y grave. Qué bonito cuando se junta con el rollo de cuero y isobutil quinolina a la Greta Garbo, convirtiendo algo imposible de vestir en una belleza espiritual, evocadora y difícil, pero un perfume a fin de cuentas. Si Rien tiene algún leve resabio de resina, son dos puntas de jara o estoraque para que no sientas que llevas un cilicio; la clave es la mezcla de cuero e incienso, ahumados, cerosos e imponentes como una catedral. En el secado la rosa se bate con el cuero, creando una cera de colorear de un dulzor acre y pastoso divino. Lo recomiendo a ojos cerrados. Si te gusta esta familia será de tu agrado, y si no te hace gracia pero sabes valorar un perfume bien hecho, pasarás un rato entretenido viendo al Arcángel San Miguel darle espadazos al diablo. Me ha encantado y lo encuentro difícil pero con posibilidades. PD: Longevidad y estela excelentes. PD II: Portadores ideales: Felipe II, Hernán Cortés, Teresa de Jesús, cualquier personaje histórico de esa España negra y severa, o Juana de Arco. PD III: Mezcla el antiguo Cuir de Lancome con Bandit de Piguet, añade Cabochard y mucho Casbah de Piguet. Rien sería un familiar más temible que todos estos; el incienso es más incienso, el cuero más cuero. PD IV: Modo tocapelotas on: me encantaría que dejen de comparar cualquier perfume con cuero con Knize Ten. El cuero de Knize es atalcado y especiado por claveles, geranios y vainillas; no tiene nada que ver con los cueros a la isobutil quinolina que huelen a establo.
Al probarlo, sentí un toque floral con matices femeninos, y tras varias pruebas, decidí comprarlo. Aunque el incienso debería definirlo, me cuesta identificarlo. Me transporta al cedro de atlas con su matiz balsámico y a una flor narcótica y animal. Es polarizadora: o la amas o la odias. La encuentro excelente, diferente, misteriosa y mágica. Aunque no creo que los perfumes tengan género, tiende a ser unisex con inclinación femenina. Su intensidad, difusión y duración son notables, superando a cualquier otra de mi colección. Es sumamente distintivo y de calidad innegable.
Un aroma que me lleva al pasado, me gusta el cuero… pero hay algo con lo que no puedo. Siento que llevar un aroma actual con matices old school es peligroso, quizás son los aldehídos con ese toque mineral, el iris con el incienso… esta fragancia es un dilema que no quiero descifrar.
Acostumbrado a creer que los perfumes de Etat Libre d’Orange eran mayormente sutiles, delicados, ni me había detenido a pensar que quizá había alguno en su línea que fuera distinto. Este fue el que me recomendó el muy atento propietario de la tienda de perfumería nicho en Barcelona a la que fui la semana pasada para darme una alegría. Le conté lo que quería: algo poderoso, masculino, retro. Me dio a probar varios y dejó para el final Rien. Irónico nombre, por cierto, ya que Rien (“Nada”, en francés) es en realidad muchas cosas. Pero esencialmente se trata de un chipre de cuero que podría perfectamente haber sido parido a principios de los ochenta. Me sorprende, en realidad, apenas haber leído referencias al mismo en páginas especializadas en powerhouses y fragancias de este estilo. Juega en la mismísima liga que leyendas como Kouros, Van Cleef & Arpels pour Homme o Antaeus de Channel. De modo que no se la recomiendo a quien no esté metido en este rollo, porque no lo va a entender ni apreciar. La salida es bastante brutal, es el puñetazo que todas estas creaciones suelen proponer, una orgía aromática de cuero, pachuli y matices animálicos, pero a los cinco minutos la bestia se aplaca. Alrededor del cuero brillan entonces el pachuli, terroso al extremo, a la manera del original YSL Gentleman, de decadencia dulzona y balsámica. Y sobre todo, los aldehídos, que si bien al principio son sucios, derivan poco a poco hacia un tono jabonoso y picante, como ocurre con otra obra maestra como Versace pour Homme. La piel se ve envuelta entonces por esa crema de jabón, maderas preciosas y notas herbales entre las cuales llama mucho la atención el ládano, que siempre me recuerda al olor de un tallo. Esta parte dura casi eternamente, Rien no se va de la piel en todo el día e incluso a la mañana siguiente te lo puedes oler a ras de piel. No se trata de un perfume machacón o invasivo, sino que envuelve como un aura, con una estela más que aceptable. Y llama mucho la atención, en mi caso, por ejemplo, no es nada habitual que en un mismo día dos personas distintas me digan al pasar por mi lado que huelo a macho. Sí, Rien es refinado pero también extremadamente masculino y ochentero. Rien tiene todo lo que me gusta, como también lo tienen Kouros y Antaeus. Me hace sentir genial porque me gusta mucho oler así todo el día, desde la mismísima mañana, sin necesidad de reaplicación. Lo recomiendo abiertamente -casi urgentemente- porque desde la desaparición de Pour Homme de Van Cleef & Arpels, no veo muchas más posibilidades de acercarse hoy día a un perfume moderno de estas características sin entrar en el mercado vintage.
Menuda bomba. Perfumes desmayantes y atronadores los hay, pero que te parezcan bien hechos es otra cosa. Este Rien es un puñetazo en la mesa y lo mejor es que está muy bien hecho. La casa Etat Libre d’Orange suele caer mal, que si acabado plasticoso, que si experimentos escolares… no seré yo el que la defienda a capa y espada, he probado perfumes de la firma malísimos, otros deslavazados y aburridos, algunos insoportables, pero este es un ejemplo de perfume que aporta, lo he encontrado interesantísimo. Rien (nada) es una fragancia de naturaleza eminentemente vintage. Si te gustan los dulces, los froutchuleríos o las tonkas achocolatadas aquí no vas a encontrar nada de tu gusto, porque se posiciona desde la misma salida como un perfume sucio y tosco. La suciedad de rien es la misma que esplende una bosta de caballo recién cagada. Quien haya tenido burros o cualquier equino sabe de lo que hablo, el excremento animal suele ser asqueroso y con pocos matices para recrearse en poesías, una mierda de perro o gato es simplemente vomitiva por su índole blanda, de cosa excretada y pestilente, de inmundicia. Pero la mierda de los caballos, que se alimentan a base de pajas, forraje y hierbas tiene un algo seco, herbáceo y polvoso. Me he criado con animales de todo el espectro del Arca de Noé y recuerdo recogerla con las manos directamente cuando alguna vecina venía a pedir abono para las plantas, porque al contrario de las heces caldosas y repugnantes de otros mamíferos, las mierdas equinas prácticamente ni manchan. Es más, con poco que pasen las horas están secas y puedes ver hasta las briznas de forraje pegadas a su composición. El tono ultra animal de Rien va por ahí, por los establos, cuadras y caballerizas. Esto lo emparenta directamente con el acorde de cuero de los grandes clásicos franceses de mediados del siglo pasado, un cuero con recuerdos de cuadra y con kilos de isobutil quinolina, la molécula que recrea ese olor. Con este dato queda claro que Rien no es para todos los públicos, es una cosa severa, animal y de una mística católica primitiva, sin dulzor ninguno. Al disparar te pega un zambombazo en los sentidos que te tira para atrás. Cuando lo probé a ciegas, como acostumbro, sentí un acorde gomoso, de una crudeza aceitosa desmayante que me llevó a pensar que llevaba oud de Laos o aldehídos, que a veces comparten ese tono por igual lacoso y alquitranado. Al ir evolucionando todavía es una cosa bombastic pero se asienta como un perfume, no como un insulto en tu boca, ahí fue donde atisbé una escala cerosa y ahumada, abedul me dije. Y no, es cuero, cosa que no es rara porque comparte muchos matices con la madera de abedul. A la vez una subcorriente de frescor picante y sucio me daba pescozones insolentes en la nariz, alcaravea o comino. Me alegra comprobar (porque no hay cosa que me de más rabia que después de toda una vida probando perfumes no adivinar alguna nota) que reconocí los aldehídos, el comino y el cuero, que confundí con abedul. Cosa que no aporta nada a la ficha, pero sí a mi experiencia. En un principio Rien se desarrolla por ese derrotero de cosa inhóspita y desapacible, puede ser un sofá de cuero abandonado en un pajar, puede ser una silla de montar con más años que Matusalén, también hablamos del lecho vetusto en el que duermen un par de caballos. Todo envuelto en un aura de acordes secos y ahumados, en una sinfonía de escalas acueradas y terrosas. Por decirlo de alguna manera, si habláramos de Dios este no es un Dios que perdona tus pecados y te acuna en su seno mientras te acaricia el cabello, no, este Dios es vengativo y está deseando pegarte una patada en el culo para mandarte al Infierno a arder eternamente. Pero ojo, que el Cielo no es mejor, lo único que vas a hacer ahí arriba es rezar. Así va la cosa con Rien. La gracia es cuando el cuerpo con aires de la Inquisición empieza a perder fuelle y entra que canta óperas el incienso, un incienso sacramental divino, extasiante, una cosa que ves hasta apariciones marianas, una preciosidad herbácea, humeante, grave, de un misticismo preciosísimo. Y joder, qué bonito cuando se junta con el rollo de chipre cuero o de isobutiquinolina a la Greta Garbo, porque convierte algo que sería impresionante pero sencillamente imposible de vestir en una belleza espiritual, evocadora, todavía difícil, pero en un perfume, a fin de cuentas. Si Rien tiene algún leve resabio de dulzor o resina como lista su ficha simplemente son dos puntas de jara, estoraques o ámbares para que una persona pueda usarlo sin sentir que lleva encima un cilicio, porque la clave de la fórmula es una mezcla clavada de cuero e incienso, incienso y cuero, y vuelta a empezar, ahumados, cerosos, imponentes como una catedral católica. En el secado la rosa se bate que da gusto con el cuero, y como sucede igual cuando la rosa se junta con sándalo, la mezcla es una cera de colorear de un dulzor acre y pastoso divino. Lo recomiendo a ojos cerrados. Si te gusta esta familia será de tu agrado sin dudarlo, y si no te hace gracia pero sabes valorar un perfume bien hecho pasarás un rato entretenido viendo al mismo Arcángel San Miguel dándole un par de espadazos al diablo. Me ha encantado y a la vez lo encuentro difícil pero con posibilidades de hacerte a él. PD. Longevidad y estela excelentes PD II. Portadores ideales: Felipe II, Hernán Cortés, Teresa de Jesús y cualquier personaje histórico que se os venga a la cabeza relacionado con esa España negra y rigurosa, la España severa, mística y austera. A Juana de Arco tampoco le vendría mal. PD III. Mezcla el antiguo Cuir de Lancome con otro poco de Bandit de Piguet, y a la mezcla le añades una punta de Cabochard y otro mucho de Casbah de Piguet. Rien sería como un familiar mucho más temible que todos estos. El incienso es mucho más incienso, el cuero es mucho más cuero. Todo es más todo. PD IV. Modo tocapelotas on: me encantaría que la gente dejara de comparar cualquier perfume con cuero con Knize de Ten. El cuero de Knize es atalcado y especiado porque está borracho de claveles, geranios y vainillas, no tiene nada que ver con los cueros a la isobutil quinolina, que son los que como este huelen a establo.
Ya sabía por las notas que no era para mí, y efectivamente, aunque esperaba mayor disgusto. Al no notarlo en exceso, no me molestó tanto; además tenía algo dulce. Me esperaba más denso y potente, pero es relajado. Ocho horas después, prácticamente ni a ras. Me dieron un cumplido recién puesto, así que la estela lejana no es tan mala; dijeron que olía empolvado. A mí me pareció pachulí, cuero, incienso y aldehídos todo de golpe, uff, pero para lo que esperaba, no está tan mal.
Rien es el primer perfume del set de muestras de Etat Libre d’Orange que realmente me sorprende. En realidad no es nada nuevo; me recuerda a la parte más balsámica y dulce de Kouros de YSL, quitándole gran parte del carácter animal, y se parece muchísimo a Diaghilev de Roja Dove. Aún así es un aroma poco usual y arriesgado, más en estos días. Las notas que más presencia tienen son el cuero, intenso y un poco animal; los aldehídos, que le dan un punto jabonoso y picante; y el incienso, que le da fuerza y tono balsámico. Además se siente la mezcla resinosa amaderada de fondo, las especias y la rosa que ayuda a empolvar la fragancia. Es cierto que es un aroma difícil, diferente y no para todo el mundo; pero al menos quien lo use escapa de oler igual que el 80% de la gente. Además, si no me equivoco, es el 6º perfume que pruebo del set de 20 y tengo que decir que es el primero con buen rendimiento. Muy buena duración, hasta 10 horas en piel, aunque el secado se vuelve bastante más inciensado, con una proyección buena las primeras horas. Lo veo un perfume quizá más nocturno por su intensidad y unisex, aunque creo que en general gustará más a la mayoría de hombres por la intensidad del aroma. Aroma: 9, Longevidad: 8, Proyección: 8, Calidad/precio: 7, Versatilidad: 6, Originalidad: 9, Global: 9.
Otra asquerosidad de la casa más hortera de la perfumería. Me dio odio desde que me acerqué la nariz a la muestra; huele como un limpiador de muebles hecho con linimento para golpes y lejía. Por desgracia se me cayeron unas gotas al suelo y tuve que aguantar ese hedor unos días (no es broma). No es nada agradable, ni elegante, ni entretenido. El Nébula 1 de Oliver & CO es peculiar y a la mitad de la gente no le gustará, pero no ofende y es divertido olfativamente; este no, es malo a secas. Longevidad: por desgracia mucha. Estela: la suficiente para maltratar a tus seres queridos. PD: Que me perdonen los amantes de esta casa, es que no aguantaba más >:(
Ya sabía yo por las notas que le votan que no era lo mío y efectivamente aunque me esperaba mayor disgusto aún . Al no notarmelo en exceso tampoco me ha molestado tanto y además tenía como algo dulce por medio . Por lo que dicen me lo esperaba más denso y mas bomba pero relajadito siempre y ahora ocho horas después prácticamente ni a ras . Me dio un cumplido recién puesto asi que no sería tan mala la estela lejana , me dijeron que olia como empolvado . Pero a mi un pachuli , cuero , incienso y aldehidos todo de golpe uff aunque ya digo que para lo que me esperaba no está tan tan mal jjj .