Para hombres
Sehr Lattafa Perfumes
Acordes principales
Descripción
Sehr de Lattafa Perfumes es una fragancia de la familia olfativa Oriental Floral para Hombres y Mujeres. Esta fragrancia es nueva. Sehr se lanzó en 2024. Las Notas de Salida son almendra amarga y canela; las Notas de Corazón son Akigalawood, jazmín y Pomarose; las Notas de Fondo son absoluto de vainilla, haba tonka y ámbar.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
396 votos
- Positivo 77%
- Neutral 14%
- Negativo 9,1%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
¿La tienen, la tuvieron o la quieren?
Preferencia
Cómo valora la comunidad esta fragancia.
Uso recomendado
Estación y momento del día con más votos.
Dónde comprar
Compara tiendas verificadas para Sehr Lattafa Perfumes y elige según envío, precio o disponibilidad.
Amazon
Envío rápidoEntrega rápida y política de devoluciones conocida.
Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.
Ver en AmazoneBay
Más opcionesMás opciones de precio, formatos y vendedores.
Útil para comparar alternativas antes de decidir.
Ver en eBayCaracterísticas
Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.
Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.
31 reseñas
Mostrando las más recientes primero.
Category:





Es realmente maravilloso, la fase de secado es exquisita, tiene un toque similar al Kamrah, pero con un dulzor bien balanceado gracias a la almendra amarga que le aporta profundidad. Su duración es excelente, ideal para el frío y las noches, simplemente encantador. Y todo esto, a pesar de que lo adquirí solo por su presentación… ¡qué grata sorpresa!
Tuve la oportunidad de probarlo y considero que la presentación es un poco excesiva. En cuanto al aroma, me recordó bastante a Khamra, aunque con una intensidad más ligera. Es un olor agradable, pero no lo encuentro particularmente original.
Un ligero matiz de Vanilla Sex de Tom Ford. Recientemente obtuve una muestra de esta fragancia y debo mencionar que la almendra que se percibe al inicio es bastante intensa. Es un aroma algo fuerte al principio, con una nota ahumada que podría incluir incienso. Es importante no comprarla sin probar, ya que no es un aroma que le guste a todo el mundo. No es mala, pero definitivamente no es para todos. Quiero ofrecer una opinión un tanto inusual sobre este perfume, espero que sea útil ya que es reciente y no tengo mucha experiencia como crítico, pero puedo compartir mis impresiones sobre la fragancia Sehr de Lattafa: Un Brillo de Refinamiento. Lattafa, famosa por sus fragancias que reflejan la esencia del lujo árabe, nos trae Sehr, una creación que emana elegancia y sofisticación en cada gota. Esta fragancia comienza con una mezcla vibrante de cítricos (no estoy segura de cuáles, puede que sea mi percepción o el entorno donde aplico el perfume) y especias, donde el limón y la pimienta negra aportan una frescura picante. En el corazón, las notas florales de jazmín y rosa se entrelazan con el enigmático incienso, creando una atmósfera envolvente y seductora. La base es rica y profunda, con cálidas notas de ámbar y madera de oud, que proporcionan una duración excepcional y una estela memorable. El frasco de Sehr refleja su contenido: lujoso y atractivo, con detalles dorados que evocan la opulencia y la herencia árabe. Perfecta para ocasiones especiales y noches inolvidables, Sehr es una fragancia que irradia elegancia y misterio, ideal para aquellos que desean destacar con una presencia olfativa inolvidable. Es un perfume que fusiona tradición y lujo en una experiencia olfativa singular, perfecto para quienes valoran la sofisticación en cada aspecto.
Es una versión muy similar a Vanilla Sex de Tom Ford, diría que un 75% por la manera en que a veces se siente algo sintético, ya que la vainilla puede parecer un poco plástica. Es dulce, pero no excesivamente gracias a la almendra, lo que la hace ideal para el otoño y el invierno o para noches de encuentros íntimos, siendo una mezcla bastante contemporánea. Lo que más me gusta es el precio y el diseño de la botella, que es un poco pesada y recuerda a las esferas del dragón de la conocida serie Dragon Ball; un detalle que se siente elegante pero divertido. La considero aproximadamente un 65% femenina y un 35% masculina, dependiendo de cómo se use, especialmente por la nota de jazmín.
Compra a ciegas para ver la novedad árabe. Lo primero es la caja gigante; al abrirla, el tapón exótico es el protagonista. A simple vista parece plástico barato (como en perfumería francesa), pero es metal sólido y pesado. Quizás sea una aleación barata de zamak, pero no voy a probarlo golpeándolo. El frasco es clásico, una botella gruesa tipo columna griega con una medalla metálica en el centro. El aroma es un dulzor potente, sin llegar al extremo de One Million, pero con fondo amaderado que lo hace unisex. Yo prefiero aromas con madera, tipo Van Cleef, Ted Lapidus o Paco Rabanne para hombre, pero este lo usaría perfectamente, no me disgusta y va bien para noches cálidas. La duración es más de la que cualquiera necesita. Parece con Vanilla Sex de Tom Ford, pero ojo: si un perfume lleva vainilla al cubo, cualquier otro con vainilla se parecerá. Además, aquí tienes el akigalawood típico de los árabes que no hay en Tom Ford, y el precio de Sehr no se encuentra en su catálogo. Mi consejo: no compres a ciegas, pero da una oportunidad. Vaticino que pronto el tapón será de plástico, haciendo que esta botella actual pase a ser de coleccionista, superando en precio y reconocimiento a cualquier Tom Ford para convertirse en el mito que su destino marcó.
Con mucho pesar, este es el primer perfume que me causa náuseas. Tengo muchos y este no es fatiga olfativa, es lo siguiente. Ya no puedo comer un flan de caramelo porque me recuerda a este ADN. La tengo nueva, la usé 3 veces, la última en frío extremo y 2 atomizaciones. No es compra a ciegas, si eres alguien que puede estar en lugares ventilados y afuera, en climas de frío extremo, bien. Pero muy empalagosa en otras instancias. Malo el perfume no es, pero se pasaron con la proyección y estela. Ojo que me gustan aromas fuertes, tengo como 100 perfumes, no soy nueva en esto, pero recomiendo tener discreción antes de aplicar.
Ligero aire a Vanilla Sex de Tom Ford. Acabo de adquirir el decant, uf, la almendra que sale es fuerte, debo decirlo primero. Es un aroma un tanto fuerte al inicio, tiene un toque ahumado, no sé si de incienso. No compres a ciegas, eso sí, porque no es un olor para todas las narices, no es malo, pero no es para todo mundo. Daré una opinión peculiar, espero sea de ayuda porque es nuevo y no tengo mucho que decir como crítico, pero sí más o menos lo que considero de Sehr por Lattafa: Un destello de elegancia. Lattafa, conocida por capturar la esencia del lujo árabe, presenta Sehr, que destila elegancia y sofisticación. Sehr abre con una mezcla vibrante de cítricos (no declarados, no sé si es mi nariz o el ambiente) y especias, donde el limón y la pimienta negra dan un toque refrescante y picante. En el corazón, jazmín y rosa se combinan con el misterioso incienso, creando una aura envolvente. La base es rica y profunda, con cálidas notas de ámbar y madera de oud, que aportan duración excepcional y una estela que deja huella. El frasco es un reflejo de su contenido: lujoso y llamativo, con detalles dorados que evocan opulencia y tradición árabe. Ideal para ocasiones especiales y noches inolvidables, Sehr habla de elegancia y misterio, perfecta para quienes buscan destacar con una presencia olfativa memorable. Combina tradición y lujo en una experiencia única, ideal para quienes aprecian la sofisticación en cada detalle.
Es una dialéctica constante entre almendras amargas y maderas contra la vainilla; nunca gana una sobre la otra, siendo amarga y dulce a la vez. No lo usaría yo (soy de fragancias 95% dulces), esperaba otra cosa sabiendo que la comparan con Vanilla Sex de TF, que tiene vainilla en corazón y doble en base. En conclusión: no es mal perfume, pero no lo usaría. Al principio puede parecer plástico dulce quemado que se mantiene un rato. PD: Linda botella.
Ligero aire a Vanilla Sex de Tom Ford. Recién compré el decant: la almendra que sale es fuerte. Es un aroma intenso al inicio, con un toque ahumado, no sé si de incienso. No comprar a ciegas porque no es para todas las narices; no es malo, pero no es para todo el mundo. Mi opinión peculiar sobre Sehr de Lattafa: Un destello de elegancia. Lattafa, por su esencia de lujo árabe, presenta Sehr, que destila sofisticación. Abre con cítricos (no declarados, quizás mi nariz o el ambiente) y especias, donde limón y pimienta negra dan frescura y picante. En el corazón, jazmín y rosa se mezclan con el misterioso incienso, creando una aura envolvente. La base es rica y profunda, con ámbar y madera de oud, que dan duración excepcional y estela. El frasco es lujoso y llamativo, con detalles dorados que evocan opulencia. Ideal para ocasiones especiales y noches inolvidables; habla de elegancia y misterio, perfecta para quienes buscan destacar con presencia olfativa memorable. Combina tradición y lujo en una experiencia única.
Copia descarada de Vanilla Sex de Tom Ford, diría un 75% por el tema de que a ratos huele sintético, donde la vainilla tiende a percibirse algo plástica. Dulce, pero no empalagosa por la almendra, la veo perfecta para otoño, invierno o noches de encuentros cercanos, siendo un total menjurje modernista. Lo mejor a mi parecer es el precio y la botella: un contenedor y tapa un poco pesados que asemejan las esferas del dragón de Dragon Ball, un detalle chulo pero elegante. La veo aprox. 65% femenina y 35% masculina si se sabe llevar por el tema del jazmín.
No me mata, siento que es muy parecido a Khamrah o tal vez a Khamrah Qahwa, casi sin la nota de café. En lo personal, no fue de mi gusto.
Una auténtica delicia. El secado es riquísimo, una especie de Khamrah pero equilibrado en dulzor por esa almendra amarga que le da cuerpo. Dura mucho, ideal para estación fría y noche, deliciosa. Y eso que me lo compré solo por la presentación… vaya sorpresa.
Objetivamente, Sehr de Lattafa es excelente: dura unas 7 horas en piel y hasta que lavas la ropa. En su ciclo de vida proyecta y deja estela; de los pocos perfumes que me siento constantemente al usar, da sensación de aura. Personalmente, el olor me gusta a secas, aunque esa almendra amarga es bastante fuerte las primeras 2 horas. Al secar, se nota más la vainilla y ahí es donde me gusta mucho más, aunque esto último es gusto personal. También tengo Eclaire, que me gustó más porque dura y proyecta igual, pero carece de ese olor amargo que no me gusta tanto.
Esto es sensual con clase. El único fallo es ese tapón horrendo. Sale licorosa y enseguida te regala un dúo perfecto de vainilla y almendras, nada gourmand gracias a Dios, descansando sobre maderas super cálidas y dulzónas. AMO.
El perfume es una dialéctica constante entre almendras amargas y maderas contra la vainilla; nunca gana una nota sobre la otra, siendo amargo y dulce a la vez. No es algo que usaría yo (como persona que usa fragancias 95% dulces); realmente esperaba otra cosa siendo que la comparación directa es con Vanilla Sex de TF, que tiene vainilla en corazón y doble vainilla en base. En conclusión: no es mal perfume ni mucho menos, pero no lo usaría. En algún momento de la salida puede parecer un plástico dulce quemado que se mantiene un rato. PD: linda botella.
Fragancia espectacular y aromática, totalmente unisex. Predomina la almendra amarga al inicio, y al secarse, junto a la vainilla y la canela, aflora una madera seca muy olorosa que huele a chimenea de invierno. Logra esto la maravillosa haba tonka, que aporta dulzura y aromas variados, muy similar a la vainilla y otras especias. La pomarosa regala un rosa afrutado potente con matices de manzana, ciruela y pasas. Para completar, Lattafa añade ámbar, el toque maderoso fuerte del akigalawood y el jazmín del corazón, creando algo único donde lo dulce no empalaga. Cierra con una vainilla endulzada por la haba tonka que persiste horas. La estela y duración son medias a altas, depende de cada uno. He oído que dura hasta 10 horas con vainilla amaderada. Podría tener similitud con Khamrah, pero es mucho más maderada y no es para todos los gustos; así como es amado, es rechazado por ese toque maderoso poderoso que nunca abandona.
Lo probé y me parece una presentación muy recargada. El perfume en sí, a mi olfato, me resultó muy similar a Khamra, aunque más suave. Es un aroma rico, pero no lo veo muy novedoso.
Objetivamente, muy bueno de Lattafa, dura unas 7 horas en piel fácilmente, en ropa hasta que lo lavas. En todo su ciclo proyecta y deja estela, de los pocos que me siento con él constantemente, da sensación de aura. Personalmente el olor me gusta a secas, no más, porque esa almendra amarga es bastante fuerte las primeras 2 horas. Al secar se nota más la vainilla, ahí es donde me gusta más, pero esto último es gusto personal. También tengo Eclaire que me gustó más que Sehr porque duran y proyectan igual pero carece de ese olor amargo que no me gusta tanto.
Me encanta. Es uno de mis favoritos de Lattafa y, siendo fan total de los frutos secos, me ha conquistado. En mi piel destaca una almendra amarga intensa, cremosa y elegante, que se mezcla con una vainilla envolvente y un ámbar cálido. Esa mezcla da algo sofisticado, con carácter y presencia. Ojo, esto es lo que yo siento en mi piel, cada química cuenta su historia. Es un perfume que transmite elegancia y clase. No lo uso para ir casual ni en calor. Funciona mejor en frío, donde se vuelve más profundo, envolvente e inolvidable. Es de esos que hacen que la gente te mire. Deja estela y memoria. Aunque muchos dirían que es para ocasiones formales, yo soy de las que ama imponer con el perfume. Lo uso sin importar el contexto (siempre respetando el clima). Un perfume no solo se usa, se lleva con actitud ✨
Aquí hay una vainilla agradable, no de esas azucaradas, plásticas o chillonas que abundan en perfumería económica o de medio precio (no se malentienda, hay vainillas buenas también). Aporta esa almendra amarga y lo floral, para luego amaderarse dulcemente. No es un aroma inventado, huele digno, no original, prescindible pero agradable. Es suave, no ofende a nadie, y por esa delicadeza veo este unisex como algo más femenino. Proyección corta, lo cual está bien para este tipo de fragancias. Me parece bien, pero si quieres vainilla más varonil en la misma casa, ve a oler: Ishq al shuyuk gold o Maison Alhambra Sceptre Oceana, o Zara Supreme Vanille (sección femenina totalmente unisex, con vainilla exquisita). Opinión personal. Saludos.
Es el perfume más feo que he tenido en mi vida.
Jamás me compraría este perfume porque siento que solo es utilizable en fiestas de noche al aire libre. Sí, así de específico, pero dios mío, es borracho a morir, intenso, proyecta como la san puta, pero las únicas ocasiones en que lo veo utilizable están fuera de mis hábitos y estatus social jaja
Fui a un showroom de perfumes árabes y probé un montón… y este fue el que más me gustó, me lo compré porque me gustó mucho en el lugar. Es una vainilla almendrada fuerte con presencia para tiempo frío, la uso para trabajar, no deja estela es como para mí… pero la verdad me sigo quedando con los de diseñador, me dan algo más, no sé, me impactan más… no hay árabe que me dejara enloquecida.
Tenía las expectativas a tope, aunque las fotos me daban un poco de miedo, y hace meses me lancé. La caja es enorme, de esas que dan pena tirar, con terciopelo negro. El frasco es clásico, tipo columna griega, pero de buen cristal; el tapón es el protagonista, parece un uróboros de dragón con una esfera de ámbar. A simple vista parece plástico barato, pero es metal sólido y pesado (pensé en hacerme un brazalete, pero no se moldea). Sospecho que pronto serán coleccionables. Y el perfume… qué maravilla. Las notas de salida son almendras amargas y canela, un dúo perfecto que dura horas. No es almendra dulce de tarta ni revulsiva, sino amable y algo amaderada. Luego vienen el akigalawood, pomarose y jazmín: se torna cálida, profunda, ligeramente ahumada y envolvente. De pronto notas manzanas o ciruelas azucaradas. El jazmín lo siento en el fondo fresco, si no me lo dicen, no lo identificaría. Lattafa cierra con vainilla absoluta, haba tonka y ámbar. Una vainilla preciosa, no gourmand ni empalagosa, con toque especiado, nada de flan. Se seca pausadamente; las almendras siguen siendo protagonistas mientras la vainilla dulce gana terreno. Se huelen a más de dos metros y pasan ocho horas para volverse íntimas. En el pelo dura todo el día y en la ropa aguanta el lavado. Algunos dicen que huele a Kamrah, pero a mí no; Sehr carece de ese dulzor licoroso y es más amaderado y maduro. Tiene similitud con Vanilla Sex, pero sin la parte floral ni ese punto medicinal empalagoso; creo que es más unisex y mejor relación calidad-precio. Lo encuentro sensual, cálido, lujoso y para gente adulta con personalidad refinada. Lo llevo todo el año, incluso en verano madrileño; para la gente quizás sea más de invierno, pero para las noches de verano es una joya.
Lo probé, me parece una presentación muy recargada. El perfume en sí, a mi olfato, me resultó muy similar a Khamrah, aunque más suave. Es un aroma rico, pero no lo veo muy novedoso.
Tenía las expectativas muy altas con este perfume, y a pesar de que las fotos me espantaban un poco, finalmente hace unos meses me lancé a por él. La caja es enorme, de las que dan pena tirar, gigantesca y con terciopelo negro. Al abrirla… si bien el frasco es medianamente clásico, recreando una columna griega, es de buen cristal transparente; y el exótico tapón que lo corona es el protagonista absoluto, que captura todas las miradas. Parece un uróboros de dragón con una esfera de ámbar en la boca, y si bien parece plástico barato a simple vista, es metal sólido y pesado (pensé en hacer un brazalete con él, pero es imposible moldearlo, no sé de qué aleación está hecho). Sospecho que a futuro este tapón sí que será plástico y estos frascos actuales pasen a ser ‘coleccionables’. Y el perfume… ah, esta maravilla. Las notas de salida declaradas son almendras amargas y canela; van a permanecer jugando en un dúo perfecto durante muchas horas. No es una almendra dulce tipo Tarta de Santiago, ni tampoco una almendra excesivamente amarga que se torne revulsiva… es el olor de una almendra sumamente amable y algo amaderada, no medicinal. Luego de los primeros minutos se perciben claramente las notas centrales, Akigalawood, pomarose y jazmín. La fragancia se torna cálida, profunda, ligeramente ahumada, envolvente amaderada, ambarina (el Akigalawood, que yo no sabía que se llamaba así, es una molécula especial que me tiene fascinada) y de pronto un ligero olor a manzanas azucaradas o ciruelas pasas o rosas azucaradas, de la pomarose. Yo casi no percibo jazmín, más que en un fondo ligeramente fresco… si no me dicen que lo lleva, no podría identificarlo como tal. Finalmente, Lattafa nos regala un fondo de vainilla absoluta, haba tonka y ámbar. Es una vainilla preciosa, no gourmand, no salada, no empalagosa, no chillona, no ‘plasticosa’… con un toque ‘especiado’, no parece vainilla de flan. Va secando pausadamente y si bien las almendras siguen siendo protagonistas, la vainilla dulce va ganando terreno (y lo mantendrá durante muchas horas). Las almendras y la vainilla se huelen en una nube a más de dos metros de donde he atomizado la fragancia y pasan más de ocho horas para que estas almendras se tornen ‘intimas’… mientras tanto, van prevaleciendo, por momentos la madera, por momentos un ligero olor ahumado, por otros el dulzor del haba tonka, pero siempre se perciben en un radio de más de un metro alrededor, en una sinfonía bien balanceada. En el cabello este perfume se huele durante todo el día y en la ropa… aguanta un lavado y más!! He leído que hay gente que lo encuentra similar a Kamrah, pero pienso que no, no; Sehr carece de ese dulzor palatable, de esa presencia licorosa y es más amaderado, más maduro. Tiene una cierta similitud con Vanilla Sex, pero a mi nariz sin la parte floral ni ese punto casi medicinal empalagoso y creo que es más unisex y desde ya, mucho mejor en cuanto a relación calidad precio. Es un perfume que encuentro sensual, cálido, lujoso, bastante unisex, para una persona adulta, con personalidad refinada, que deja huella y no teme destacar. Si bien es de los perfumes que yo llevo todo el año (lo compré en invierno y he usado mucho y ahora en pleno verano madrileño lo llevo en mis viales diarios) para la gente en general quizás podría ser más fácil para temporadas frías… para las noches de verano es sencillamente una joya.
Lo amo. Es uno de mis favoritos de Lattafa y, siendo amante absoluta de los frutos secos, me conquista. En mi piel predomina una almendra amarga intensa, cremosa y elegante, que se funde con vainilla envolvente y ámbar cálido. Esa combinación crea algo sofisticado, con carácter y presencia. Ojo, esto es lo que yo percibo; cada química cuenta su historia. Transmite elegancia y clase. No lo siento para andar casual ni en climas cálidos; funciona mejor en temperaturas bajas, donde se vuelve más profundo, envolvente e inolvidable. Es de esos perfumes que hacen que la gente voltee a mirar. Deja estela, deja memoria. Aunque muchos dirían que es para ocasiones formales, yo amo imponer con los perfumes. Los uso independiente del contexto (respetando las temperaturas). Un perfume no solo se usa… se lleva con actitud.
Huele a orina. Buena duración y proyección, pero huele a orina.
Pues yo me acabo de probar 6 atomizaciones y ni tan mal. Me parece un aroma agradable, potente y que huele a dulce amargo y vainilla tostada, me está gustando bastante.
¡Qué bombazo! Ideal para lucir arregladita en otoño e invierno. La estela y la duración son top, muy sofisticado.
Es el perfume más feo que tuve en mi vida.