Para mujeres

Shalimar L’Essence

Marca
Guerlain
Delphine Jelk
Perfumista
Delphine Jelk
4,44 de 5
1.732 votos

Acordes principales

Descripción

Shalimar L'Essence de Guerlain es una fragancia de la familia olfativa oriental para mujeres. Esta creación, lanzada en 2025, está firmada por la nariz Delphine Jelk. En su salida, incienso, almendra y bergamota dan el primer paso; el corazón despliega iris, ámbar, rosa, etil vainillina y opopónaco; mientras que el fondo se asienta sobre vainilla de Madagascar, almizcle, benjuí, haba tonka y cuero.

Resumen rápido

Cuándo llevarla (votos)

  • Invierno 36%
  • Primavera 19%
  • Verano 8,5%
  • Otoño 36%
  • Día 48%
  • Noche 52%

Notas clave

Comunidad

1.732 votos

  • Positivo 87%
  • Neutral 7,3%
  • Negativo 5,7%

Pirámide olfativa

Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.

Comunidad

Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.

Propiedad

¿La tienen, la tuvieron o la quieren?

Uso recomendado

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Características

Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.

Longevidad

Escasa

Débil

Moderada

Duradera

Muy duradera

Estela

Suave

Moderada

Pesada

Enorme

Género

Femenino

Unisex femenino

Unisex

Unisex masculino

Masculino

Precio

Extremadamente costoso

Ligeramente costoso

Precio moderado

Buen precio

Excelente precio

Reseñas

Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.

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19 reseñas

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  • Homenaje al centenario de una leyenda. Desde el primer spray, el ADN clásico reaparece reinterpretado con una vainilla aterciopelada de lujo que envuelve e hipnotiza. Es un abrazo entre pasado y presente: un Shalimar rejuvenecido, más íntimo y cercano. Los cítricos y el fondo ahumado se suavizan para dar paso a una vainilla refinada, luminosa y elegante, sin ser golosa. Suaviza los contornos sin borrar la esencia, conservando ese halo de nostalgia eterna. Siempre me costó llevar el clásico, que me parecía demasiado sobrio y señorial. Pero con L’Essence es una elegancia extrema y versátil, que se adapta a mí como si fuera mío.

  • Mucho vainilla y mucho iris, con una pizca de incienso. Traducido: si buscas oler a vainilla dulce de señora, este es. Duración escasa, estela moderada.

  • Shalimar L’Essence Eau de Parfum Intense (Edición 100 años). Notas de salida: incienso, almendra, bergamota. Corazón: iris, ámbar, rosa. Base: vainillina, opopónaco, vainilla de Madagascar, almizcle, benjuí, haba tonka, cuero. Yo solo noto lo que dice. Al aplicarlo, percibo vainilla oscura con incienso que le da un matiz oriental y un aire unisex leve. Esa fase dura poco y el perfume se transforma. Cuando baja el incienso, aparece vainilla dulce, cremosa y empolvada. El iris aporta ese polvo elegante que refina la vainilla. En el fondo, un toque cítrico suave de bergamota la mantiene luminosa. El secado es precioso: vainilla envolvente, iris empolvado y cítrico equilibrado. Es lineal y me gusta así. Es uno de esos perfumes que te haces oler la mano constantemente. No es vainilla gourmand tipo pastel, es elegante, cálida y con profundidad. La duración me ha impresionado, muchas horas dejando estela reconfortante. Te envuelve como una nube. Al principio se inclina a unisex con matiz masculino, pero luego se equilibra en unisex auténtico. Si te gusta la vainilla, disfrútalo.

  • Ciertamente es una versión simplificada del Shalimar original sin caer en reduccionismos. Es una versión centrada en la vainilla, pero compleja, densa en salida con brochazos del OG. Se sienten facetas de cuero muy ligeras, propias de la tintura de Guerlain. Se siente ambarado sin caer en lo balsámico del original, con sensación aterciopelada por el iris y la rosa. Es un Shalimar moderno con mayor aceptación en público amplio, pero no deja de ser elegante, sofisticado y maduro, que sigue sin ser para todos.

  • ¡Una maravilla! Es la esencia pura de Shalimar. Chanel con el Premier de No 5, Guerlain con este. Me recuerda a Cuir Beluga por esa vainilla de lujo.

  • Lo compré a ciegas para sumar a mi colección. Si Shalimar era el amor en los tiempos del Taj Mahal, L’Essence es el amor hoy. Tiene ese ADN inconfundible pero sin el pachulí invasivo; aquí la vainilla está al máximo nivel, casi imperceptible la nota cítrica. Es intensa, rica y oscura, huyendo de lo pastel. Pasada la primera impresión, se vuelve elegante y sedosa. Al secar, aparecen la rosa y el iris, aterciopelados y juveniles. El almizcle da sensación de abrazo, piel segunda. Evoluciona cálido y amaderado, muy moderno. No dura tanto como otros, pero en esas cuatro horas huele a distancia, luego se vuelve íntimo y presente.

  • Victor Torres

    Mucha vainilla y mucho iris, más una pizca de incienso. Traducido: si buscas oler a vainilla dulce de señora, este es tu perfume. Duración escasa, estela moderada.

  • Alejandro Delgado

    Cuando el alma está triste, necesita consuelo. Cualquier abrazo, palabra o sonrisa es una bendición, pero si no hay nada, una copa de helado o oler uno de los mejores perfumes de Guerlain ayuda. Esta vainilla cálida, rica y dorada te envuelve como un abrazo protector. Cada experiencia con Shalimar es maravillosa. Necesita tiempo para entenderse en su plenitud. Al aplicarlo, la bergamota baila, el cuero suave me acaricia y el ADN original me desea un buen día. Esa vainilla sedosa y cálida es un sueño. Guerlain ha hecho un trabajo increíble honrando a Shalimar, dándole una nueva vida. Es más llevable para el día a día que el original, que sigue siendo una obra maestra inigualable. La fragancia está presente sin ser excesiva, con un toque polvoroso y elegante. Es único como arte. Pruébenlo y denle tiempo, para mí ha sido un placer.

  • A mi olfato lo primero es un cuero débil pero presente. También hay ámbar, notas no declaradas. Tiene una vainilla muy fina, en mi país es primavera ad portas de verano. Es elegante. El cuero no es invasivo como en la versión original que en mi piel se nota mucho y esa nota no es de mi agrado. Esperaré a que se oxigene y volveré en otoño. Me encantó su aroma… por ahora débil. La salida es cuero ambarado y seco con vainilla cítrica que me encanta. Desde la salida al secado un iris exquisito. Cada persona tiene percepciones diferentes… quizás en otoño mi impresión será otra. Compra a ciegas? No… pruébalo primero.

  • Un perfume que rinde homenaje al centenario de una leyenda. Desde la primera pulverización se percibe el ADN del Shalimar clásico, reinterpretado con vainilla aterciopelada de altísima calidad, sofisticación envolvente y casi hipnótica. Es un abrazo entre pasado y presente, un Shalimar rejuvenecido que conserva su alma pero se expresa con delicadeza nueva, más íntima y cercana. Se atenúan rasgos característicos como cítricos vibrantes, matiz animalico o fondo ahumado, floreciendo una vainilla refinada, luminosa y profundamente elegante. Una reinterpretación que suaviza contornos sin borrar la esencia, conservando lujo y nostalgia. Siempre me costó encontrar el momento para el Shalimar clásico, lo admiraba pero encontraba demasiado sobrio y señorial. Desde que descubrí L’Essence no puedo dejar de llevarlo. Es de elegancia extrema y sorprendentemente versátil, se adapta sin esfuerzo, como si el destino decidiera que nos pertenecemos.

  • Miguel Delgado

    Dura bastante aunque con sensación de poca proyección. Más centrado en la vainilla rebajando un poco el ADN Shalimar. Me quedo con el de toda la vida de lejos.

  • Shalimar ha sido y sigue siendo la mejor vainilla de diseñador de la historia. Aquí reinventada, menos vintage pero sin perder su ADN. Es una vainilla atalcada por el iris, muy ambarada y cálida al secado, con predominio del benjuí. Es unisex y sofisticada a más no poder, ideal para otoño-invierno. Su duración en piel supera las 8 horas y la proyección es moderada casi toda su evolución. Una obra maestra.

  • Daniel Dominguez

    Me llegó ayer y, de todos los Shalimar que conozco, este es el que más me gusta. El ADN está ahí pero bajado de revoluciones; en las primeras horas huele a Cuir Beluga (un perfumazo). La vainilla que usa Guerlain es de otro planeta.

  • Lo compré a ciegas para sumar a la colección. Si Shalimar era el amor de antaño, L’Essence es el amor hoy: tiene ese ADN inconfundible pero sin el pachuli invasor, elevando la vainilla a la máxima potencia. Es intensa, rica y oscura, huyendo de lo pastel para ser elegante y seductora. Al secar, florecen la rosa y el iris dándole un toque aterciopelado y juvenil, mientras el almizcle deja un rastro de abrazo cálido y envolvente. Evoluciona hacia algo moderno y amaderado. No tiene duración bestial, pero esas cuatro horas huele a distancia, volviéndose luego íntimo y presente.

  • Esa vainilla deliberadamente artificial, ese dejo químico pulido y teatral, lejos de molestar seduce. Es un Shalimar más aireado que el EDT clásico que tengo, menos denso pero con proyección que camina sola. Llega antes y se queda después. La salida es un cóctel bien servido: bergamota brillante, almendra suave, incienso que insinúa. En el corazón, el iris empolvado se mezcla con rosa y ámbar como maquillaje caro bajo luz cálida; la ethylvanillin no se esconde y dice ‘sí, soy sintética… ¿y?’. La base abraza con vainilla de Madagascar, benjuí y haba tonka balsámica, envolvente, con cuero apenas insinuado que da carácter. Hermosa versión, digna de cualquier colección bien curada.

  • Victor Garrido

    Lleva el ADN de Shalimar y sale ganando. Me ha encantado esa vainilla masiva pero domesticada, la calidad de siempre de Guerlain. Si es Shalimar, ¿cómo no?

  • Hector Jimenez

    A mi olfato lo primero que noto es un cuero, débil pero ahí. También hay ámbar, notas no declaradas. La vainilla es muy fina, ideal para primavera a punto de verano. Es elegante. El cuero no es invasivo como en la original, que en mi piel se nota mucho y no me gusta. Esperaré a que se oxigene para volver en otoño. Me encantó el aroma… por ahora es débil. La salida es cuero ambarado y seca con vainilla cítrica que me encanta. Luego sale un iris exquisito. Cada uno percibe distinto… quizás en otoño mi impresión cambie. ¿Compra a ciegas? No, pruébalo primero.

  • Natalia Fernandez

    Me tenía ganas de una flanker de Shalimar y al salir L’Essence por el centenario, me tiré sin pensarlo. En mi piel domina el iris, con toques muy sutiles de vainilla e incienso que lo equilibran bonito, aunque el incienso no sea mi nota fuerte, aquí funciona. Con el tiempo se vuelve empolvada, me recuerda a Chanel 19 Poudre (que compartían iris), pero mientras que a mí ese me cansó, este no. También huele a Duelle EDP de Diptyque al salir, pero L’Essence dura más y proyecta más. Le pediría un poco más de proyección, pero la duración en piel es buena para mí. Si sois fans de Shalimar y coleccionáis versiones, esta es obligatoria.

  • ¡Tiene el ADN de Shalimar y ya sale ganando! Me ha encantado esa vainilla masiva pero domesticada. ¡La calidad de Guerlain de siempre! Si es Shalimar, ¿cómo no? Otra pieza para la colección.