Para mujeres
Sweet Oriental Dream Montale
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Descripción
Adéntrate en un viaje sensorial hacia los confines más exquisitos del placer olfativo con Sweet Oriental Dream de Montale. Esta fragancia, diseñada para quienes se deleitan con los aromas ricos y envolventes, se distingue por su perfecta sinfonía de notas que emanan lujo y sofisticación. Al primer contacto, la almendra abre el camino, ofreciendo un toque sutilmente dulce y reconfortante, mientras que la miel, cálida y opulenta, envuelve los sentidos, invitando a la indulgencia. La vainilla, añadiendo profundidad y voluptuosidad, se entrelaza magistralmente con estas notas, creando una experiencia única en su tipo. Para equilibrar la composición, la rosa añade un matiz floral delicado que no solo exalta la riqueza de los dulces aromas sino que también aporta una frescura sorprendente, convirtiendo a Sweet Oriental Dream en una obra maestra olfativa.
Ideal tanto para el día como para la noche, esta fragancia es el complemento perfecto para aquellos que buscan destacar, dejando una estela de misterio y seducción a su paso. Sweet Oriental Dream de Montale, sin duda alguna, es más que un perfume; es una puerta a un mundo de ensueños orientales, donde cada atomización es una promesa de aventuras inesperadas y placeres ocultos.
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Increíble. Absolutamente única. No se parece a nada que haya probado antes. Duradera. Fuerte. Realmente dulce.
Es como una mezcla perfecta de vainilla y miel.
Cuando salí a hacer compras, la gente no podía dejar de notarlo y alucinaban con la fragancia.
Me tiene fascinada cómo se adhiere a mi ropa… es impresionante… es como vivir un extasis constante. ¡Es tan adictiva que siempre quiero usar más!
Generalmente, no soy el mayor fan de los perfumes de Montale Paris; hasta ahora, las fragancias que he probado de esta marca, incluyendo su famoso Black Aoud, no me han convencido del todo por sentirlos un poco toscos y artificiales. Sin embargo, me he llevado una agradable sorpresa con su último lanzamiento.
Este perfume es increíblemente dulce desde el comienzo, destacándose las almendras y la vainilla que podrían hacerlo inclinarse hacia lo femenino al principio.
Con el tiempo, se va transformando, agregando un toque de miel que lo lleva a ser más oscuro y varonil. Cuando finalmente se asienta, después de unas 8 horas o más, hasta me da la impresión de tener un dulzor a tabaco, lo que me ha parecido bastante interesante.
Diría que es definitivamente un perfume para cualquiera, sin importar el género.
Aunque es una fragancia potente, en realidad es bastante simple en sus componentes. A diferencia de otras de la línea Aoud de Montale, este aroma se siente más natural y bien realizado, llegando a ser adictivo, especialmente hacia el medio y final de su duración.
Por momentos, puede resultar demasiado dulce, especialmente considerando su larga duración, lo cual puede ser un pequeño contratiempo dependiendo del momento. Pero eso es algo muy personal y varía según la ocasión.
Aunque no soy un experto en este tipo de perfumes, y corriendo el riesgo de recibir una corrección amistosa, me atrevería a decir que es un gourmand fantástico, con una presencia y duración excepcionales, de los más impresionantes que he probado en años.
Este perfume inicia con un aroma dulce de almendra y un toque sutil de miel y rosa, aunque la rosa es casi indetectable al principio.
Con el paso del tiempo, el aroma se transforma, adquiriendo un toque más suave y polvoriento, donde la vainilla se hace más dominante.
Tanto la durabilidad como la intensidad del aroma son impresionantes, eso es seguro.
A pesar de ser un aroma unisex, tiende a inclinarse más hacia lo femenino por su suavidad y efecto empolvado.
Creo que es ideal para llevar en temporadas de frío debido a su calidez y profundidad.
Me sumergí en un mar de dulzuras con mi nueva compra: un perfume que es una fiesta de aromas. Imagínate un festín donde el protagonista es un plato repleto de almendras, coronado con el toque dorado de la vainilla y un abrazo cálido de miel. Es como si hubieras decido bañar unas almendras con la esencia de la más exquisita creme brulee, agregando una capa de caramelo y miel que la hace irresistible. Este perfume no sabe de sutilezas; es audaz, temerario y definitivamente no para los tímidos. Usarlo es como llevar un cartel luminoso que dice: ‘¡Aquí estoy!’ Ensancha tu espacio personal generosamente, dejando una huella inconfundible y duradera, tanto que tu vestimenta se convierte en una extensión de esta fragancia persistente durante semanas. Aunque podría considerarse un campo de juego igualitario para hombres y mujeres, se inclina delicadamente hacia lo femenino. Con su dulzura abrumadora y esencia dominante, es una elección provocativa, amplificando tu presencia en cualquier lugar con una proyección de aroma que se extiende por tres metros a la redonda y dura encendida por cerca de 10 horas en el aire, y un día completo en la piel, resistiendo incluso tras una ducha. Personalmente, no es para mí; sin embargo, sería un regalo perfecto para mi pareja, dejando claro que es para aquellos que no temen dejar una impresión memorable. Mi calificación: 8 sobre 10.
La experiencia con Sweet Oriental Dream ha sido literalmente sumergirme en un mundo donde el dulzor es el protagonista indiscutible. La presencia de la almendra en este perfume es imponente, otorgándole un carácter que captura y envuelve, un aroma que se adhiere a ti con una persistencia digna de mención, característica que parece ser un sello de los perfumes Montale. A pesar de su precio, no hay duda de que vale cada centavo por la capacidad de mantenerte envuelto en su aroma por horas. Es tan potente que estoy convencido de que podría activar sensores a metros de distancia. En comparación con otras marcas de precio similar que apenas dejan rastro, Sweet Oriental Dream sobresale por su presencia. No se trata de inundar el ambiente con tu aroma, pero es gratificante cuando el perfume que llevas es perceptible. La almendra no está sola en esta danza de aromas; se acompaña de una miel densa y dulcísima, con toques de rosa que le agregan una autenticidad y belleza inusuales. A pesar de ese dulzor casi extremo, lo percibo como un perfume de una elegancia singular, que se adapta tanto a hombres como a mujeres, siempre y cuando se use con la moderación adecuada, demostrando que incluso lo más dulce puede ser también refinado.
Sweet Oriental Dream de Montale.
Es una fragancia extremadamente dulce, al punto que lo primero que notas es una mezcla intensa de almendra y miel al rociarlo sobre tu piel. Lo que más impresiona es cuánto dura y cómo se siente presente a lo largo del día; es perfecto para los meses fríos porque te da esa sensación cálida y acogedora, como si estuvieras envuelto en un abrazo. Con solo un par de pulverizadas tienes para todo el día.
Y aunque tiene un toque dulzón muy marcado, se distingue por su sofisticación, no es para nada un aroma que pase desapercibido o que recuerdes haber olido antes. Realmente me encanta.
Los perfumes de Montale son siempre una promesa de calidad, y los tres que he tenido la oportunidad de usar no han sido la excepción, destacando por su durabilidad impresionante y una presencia notable.
El Sweet Oriental Dream es una explosión de dulzura desde el primer momento, mezclando magistralmente notas de vainilla y almendra con un toque de miel que eleva la experiencia a otro nivel de placer gustativo.
Aunque sé que cada quien tiene su opinión, en mi experiencia personal lo veo más inclinado hacia las preferencias femeninas. Esto se debe a su intensa dulzura, que se queda contigo por muchísimo tiempo.
La rosa, que suele ser protagonista en los perfumes de esta marca, aquí tiene un papel más discreto.
Para los amantes de los perfumes intensamente dulces, este es un contendiente fuerte, ideal para tiempos fríos y espacios abiertos.
Es realmente potente, así que hay que usarlo con mesura.
Compré este perfume sin saber mucho sobre él, solo me dejé llevar por el precio, que me pareció justo, y no me he arrepentido de la decisión. Aunque para mí es un enigma cómo es posible, los toques de vainilla y almendra me recuerdan más a un aroma musgoso, parecido a lo que podrías encontrar en perfumes como Givenchy Pi o un Guerlain Ideal, que a lo que realmente son.
Por alguna razón, esto me da una vibra más femenina, aunque no tan exagerada, por lo que me siento cómodo usándolo sin sentir que destaco demasiado.
En cuanto a la persistencia y proyección del aroma, aunque hay opiniones en Fragantica que podrían considerarlo excepcional, en mi experiencia es bastante buena, aunque sin llegar a los extremos que algunos describen.
Después de leer tantos comentarios positivos sobre este perfume y siendo un fan de los aromas orientales, decidí darle una oportunidad. La verdad es que la intensidad de su aroma me sorprendió desde el primer momento; con solo una pulverizada, mi cuarto quedó completamente lleno de su fragancia, ¡vaya potencia! En cuanto al olor, definitivamente tiene algo especial y único. A mí personalmente me recuerda mucho al sabor del amaretto, ese licor italiano dulzón, aunque hay quien dice que se parece al baklava, eso yo no lo puedo confirmar porque nunca lo he probado. En mi opinión, este perfume es demasiado dulce y suave como para ser considerado unisex, veo que encaja mejor en un público femenino. Aunque es cierto que su precio es bastante elevado, creo que incluso podría servir como un ambientador de lujo. Definitivamente, lo veo más para el invierno, aunque es tan particular que no sabría en qué ocasiones exactas se podría llevar. Sin duda, vale la pena al menos conseguir una muestra para experimentar su singularidad.
Wow, realmente tenía expectativas elevadas para este perfume y, honestamente, me ha sorprendido. Es extremadamente intenso y tiene un toque demasiado dulce para mi gusto, como si estuviera bañado en miel, lo cual es mucho decir. Sin embargo, tiene esa calidad realista y un acabado ligeramente polvoso que, no voy a mentir, es bastante atractivo. Para los aficionados de la miel y la vainilla, este podría ser su santo grial. Por mi parte, sigo en la búsqueda de ese aroma almendrado definitivo que aún se me escapa. Este perfume me parece casual, algo limitado en cuanto a versatilidad, y definitivamente más apropiado para el invierno –evítalo en verano a menos que busques atraer abejas. La estela que deja y su durabilidad son impresionantes, no hay duda. Es un aroma encantador, una verdadera experiencia para el olfato. Pero si estás esperando un destello de almendra, puede que te decepciones, ya que la miel domina sutilmente sobre el resto. Y sobre la rosa… bueno, para mí es como si estuviera ausente.
Al principio, tenía altas expectativas con Sweet Oriental Dream, creyendo que sería un perfume con un fuerte énfasis en notas dulces. Sin embargo, me sorprendió que en mi caso, la rosa se hiciera notar más, sobre un fondo de almendra que creía sería el protagonista. Esta mezcla le da un toque un poco más agrio de lo esperado, diferente a las impresiones de miel y dulzura que predominan según otras opiniones que había leído.
A pesar de esto, encuentro este perfume verdaderamente único y valioso, tanto por lo especial de su aroma como por su excelente fijación y sillage. La combinación de almendra y rosa en mi piel resulta en una experiencia olfativa singular y fascinante, donde la miel y la vainilla apenas se asoman tímidamente al inicio para después dar paso a una presencia más marcada de almendras y vainilla, especialmente cuando la rosa se disipa.
La presencia de la miel es la que menos noto, aunque tengo curiosidad por ver si se intensifica con el calor. El perfume me acompaña durante unas 9-10 horas, lo que es impresionante. Aunque me gusta mucho por su olor y durabilidad, todavía prefiero Sweet Vanilla de esta misma marca.
Con el paso del tiempo, este aroma ha crecido en mí, volviéndose algo a lo que me he aficionado bastante. Me encanta cómo, de alguna manera, me hace pensar en dulces árabes, y ese ligero toque jabonoso solo añade a su encanto sin ser abrumador.
Lo calificaría así:
Aroma: 8.5/10
Duración: 10/10
Estela: 8/10
Calidad/Precio: 7/10
Versatilidad: 7/10
Empaque: 8/10
¿Lo compraría de nuevo? Definitivamente, sí.
Este perfume te envuelve con un aroma dulce que recuerda a la miel pura, mezclada delicadamente con toques de almendra y un suave fondo de vainilla. Personalmente, no logro percibir la fragancia de rosa que algunos mencionan. No lo describiría como un aroma seductor o sofisticado, sino más bien como la cálida bienvenida de un hogar en un día de invierno extremadamente frío. Es un aroma para uno mismo, absolutamente cautivador y adictivo. Me tiene enamorada.
Como es típico de esta marca, la duración es impresionante… Con solo dos aplicaciones, estoy lista para todo el día.
¡Me enamoré completamente de este perfume! Soy una verdadera fanática de todo lo que huele dulce y este perfume definitivamente ganó mi corazón. La primera impresión es fuerte pero absolutamente encantadora. Lo estrené en la noche de fin de año y no me decepcionó: su aroma me envolvió por más de 7 horas, manteniendo su presencia a distancia incluso después de tanto tiempo. Con el paso de las horas, el olor seguía siendo dulce, con un toque almendrado. Lo curioso es que, aunque contiene notas de rosa, en mi piel casi no se percibe. Decidí probarlo también en mi hijo y le pareció agradable, aunque opino que tiene un aire más bien femenino. Al final del día, lo que quedaba era un aroma suave, casi como talco, que sentí muy envolvente y sensual. Sin duda, este perfume me fascinó.
¡Vaya emoción al abrir mi paquete con tres perfumes de 20ml de Montale Paris! Tomar la decisión no fue fácil, pero creo que ha merecido la pena (eso espero). Finalmente me decidí por iniciar mi aventura con esta marca con esta selección. Llegó en unos 9 días a España, considerando algunos días festivos de por medio. Esta fragancia me sorprendió gratamente, es distinta a lo que imaginaba, en el buen sentido. Pensaba encontrar algo similar a Lady Million, cargado de miel, pero este aroma es único y por suerte diferente. Con el tiempo, el aroma evoluciona notablemente, destacando la almendra después de unas 2 o 3 horas. Al principio es más dulzón, casi como un toffee con leche, y tiene un evidente aire oriental, el cual es curioso porque al mirar los ingredientes no esperarías encontrarlo, pero ahí está. Definitivamente es una fragancia oriental gourmand, me trae a la mente a Hypnotic Poison o Poison de Christian Dior, particularmente por el toque de almendra, algo que no sorprende dado que comparten notas de vainilla, rosa y almendra, además de la miel en Poison. Si te atraen esos perfumes, Sweet Oriental Dream está en la misma onda, potente, oriental y dulce, pasando de la miel a un cremoso fondo de vainilla. Lo que queda por ver es cómo se desarrolla en cuanto a durabilidad y proyección, pero he oído que es una de las ‘joyas’ de Montale.
Me recibió con una fragancia particular, como una mezcla entre ese olor a bebé de las lociones Johnsons y un toque dulzón de aceite de almendras. La sensación al principio fue de un aroma bastante empolvado, destacando la almendra en su estado más natural y unas ligeras notas florales. Aunque la miel no se hace muy presente en mí, la vainilla sí logra captar mi atención, endulzando delicadamente la mezcla.
Lo que realmente me enamoró fue el aroma que deja una vez que se asienta, me transportó a los recuerdos de disfrutar una crema catalana. Es aquí donde la combinación de vainilla y esa sensación de miel caramelizada con almizcle blanco crea una experiencia deliciosa.
No lo describiría como un perfume de elegancia pura, sino más bien como uno que brinda confort. A pesar de que inicialmente pensé que no lo compraría de nuevo, su duración interminable y la estela que deja han sido puntos fuertes.
Con el tiempo, he ido apreciándolo más, ahora distinguir la miel y la rosa se ha vuelto claro para mí. Si te atraen las fragancias de esta naturaleza y buscas un buen precio, debes considerarlo. No exagero al decir que es el perfume más persistente en mi colección, siempre recibo elogios cuando lo llevo puesto. En casa, me resulta sumamente relajante, casi como una forma de aromaterapia. Incluso, he experimentado combinándolo con perfumes como Light Blue o Fancy, y el resultado ha sido sorprendentemente refrescante, añadiendo un toque cítrico que me permite llevarlo también en verano.
Este perfume me hace pensar en una mezcla sencilla que arranca con un aroma que me recuerda a los juguetes nuevos: un toque de almendra, vainilla y un cierto aroma a polvo talco. No logro captar nada de miel. En general, es un olor agradable, aunque tiene ese toque artificial como el olor que desprende un muñeco de plástico recién abierto. Al principio, se puede notar algo de rosa junto a la almendra, pero pronto desaparece, dejando una fragancia dominada por vainilla y talco. Hablando de su rendimiento, parece que ha perdido fuerza comparado con lo que solía ser, al menos eso pienso. Hay alternativas como Tom Ford Noir Extreme, que por un poco más ofrece una vainilla de alta calidad y una mayor duración, siendo un perfume que, aunque se dice que es para hombres, yo lo encuentro más bien unisex tendiendo a femenino. Creo que vale la pena invertir en calidad en vez de ir tras las exageraciones de ciertos perfumes que se hacen virales sin ofrecer algo realmente distinto. El de Montale me recuerda a una loción de aftersun con almendras y vainilla, o, como mencioné, al aroma característico de ciertos muñecos de plástico.
Para ser honesta, estaba esperando encontrar notas de miel en este perfume, pero me sorprendió que no las detecté en absoluto. En cambio, me recordó mucho al olor de las toallitas húmedas para bebé. Aunque no era lo que anticipaba, encontré un cierto encanto en su dulzura empolvada, que de alguna manera me ha cautivado. Diría que si te atraen este tipo de fragancias suaves y dulces, podría valer la pena probarlo. Pero si no, probablemente no te impresionará mucho. Me hizo pensar en otro perfume, Black Vanilla de Mancera, que también me evoca esa misma sensación de limpieza de toallitas para bebé.
¡Estoy fascinada! Tiene un aroma que perdura mucho y es realmente agradable. Tiene esas notas suaves y dulces que simplemente te atrapan. Definitivamente, me he vuelto fan.
Este perfume me recuerda a mezclar el aceite de bebé de Johnson, especialmente el de almendras, con la esencia característica de Flower by Kenzo, y luego le añades un toque especial de miel super dulzona. Además, algo que resaltar es que dura muchísimo tiempo y se hace notar desde lejos.
Cambié de opinión, este perfume tiene un aroma intensamente almendrado, con matices claros de miel que se hacen más notorios conforme pasa el tiempo. Su fragancia se potencia con las horas, siendo más intensa y dulce en comparación a TDO Byzantium, aunque comparten similitudes. La miel realmente resalta en este, y me sorprende que no mencionen la iris entre sus componentes, ya que algo debe haber para conseguir esa sutileza encantadora.
Aroma: 8/10
Intensidad: 9/10
Duración: 10/10
AromaDiva92 aquí, y acabo de recibir mi nueva adquisición. Me sorprendió encontrar que tiene un gran parecido al aroma beige de Tesori d’Orienti Byzantium; prácticamente es como llevar ese pero en una versión intensificada. Me da esa sensación de frescura de talco para bebé con un toque extra. Si estás buscando una referencia de cómo huele, te sugeriría primero probar el Tesori, que tiene un precio accesible de 9 euros.
Bueno, decidí aventurarme y elegir este perfume sin haberlo probado antes, solo basándome en lo que otros decían. Menos mal que solo compré una muestra pequeña, porque para mí tiene un aroma muy parecido al aceite para bebés de Johnson. La verdad es que no fue de mi agrado; me recuerda al olor de un pañal recién sacado del paquete.
Desde mi experiencia, esta fragancia es como una mezcla única que une el Este con el Oeste, comenzando con una impresión un poco artificial que me trae a la mente las galletas amaretti (cada quien con sus gustos, ¿verdad?). Viene cargado de miel que, curiosamente, no endulza, sino que da ese toque característico a los perfumes orientales. Con el tiempo, el aroma se suaviza, desapareciendo esos elementos artificiales y emerge una vainilla suave y polvorienta que te hace pensar que hay algo más, como mantequilla de orris. Esta transformación se disfruta más, pero sigue teniendo ese ligero aire que no termina de llenarme. Lo impresionante es su capacidad de perdurar; aguanta todo un día y en la ropa hasta que decides lavarla.
Ideal para esos días fríos de invierno o noches con brisa, aunque su dulzura admite que cualquier género lo porte. Para mí es un aroma reconfortante aunque, si lo uso mucho, puede resultar un poco cargante. Perfecto para esas jornadas de teletrabajo, aportándome compañía. Lo recomendaría para situaciones más relajadas, ya sea solo o acompañado, aunque definitivamente lo dejaría en casa en días de oficina para no sobrepasar.
Me gusta bastante: 6/10
Me parece interesante: 6/10
Versatilidad: 5/10
Nivel de originalidad: 6/10
Aunque esperaba que Sweet Oriental Dream fuera eminentemente gourmand, en mi piel destaca la rosa, por debajo de la almendra predominante. Esto lo hace más amargo de lo que parece en otros, donde destaca la miel. Me parece diferente y merece la pena por su estela y duración y por su aroma particular. En mí, almendra y rosa son únicas e interesantes. La miel y vainilla son sutiles de fondo. Con las horas la rosa desaparece y quedan almendra y vainilla. Curiosamente la miel es la nota que menos percibo, aunque probaré con más calor. Me dura 9-10 horas. Aunque me gusta mucho, sigue ganando Sweet Vanilla en esta casa. Actualizo: se ha hecho adictivo, ahora percibo la miel con la almendra. Le noto un punto jabonoso que me hace agua la boca pensando en dulces árabes. Lo amo. Aroma 8,5/10, Duración 10/10, Estela 8/10, Calidad/precio 7/10, Versatilidad 7/10, Packaging 8/10. ¿Volvería a comprar? Sí.
Adoré este perfume, soy amante de los dulces y este se lleva los honores. La salida es fuerte pero deliciosa, lo usé el 31 y me acompañó toda la noche; lo sentía 7 horas después proyectando a medio metro. Sigue dulce, almendrado; la rosa la siento poco. Lo apliqué a mi hijo y le gustó, pero lo siento muy femenino. En las últimas horas huele atalcado, polvoroso, envolvente y sensual. Realmente me encantó.
La firma Montale Paris no suele ser mi fuerte en el mundo del nicho; los que he probado, como su estrella Black Aoud, me han parecido un poco pesados y sintéticos, sin que ninguno me haya sentado bien. Este, sin embargo, es una pequeña excepción. Es un gourmand súper dulce donde al principio salen las almendras y la vainilla, con un aire casi femenino. Poco a poco se mezclan con la miel y se vuelve algo más oscuro y masculino. En la fase final, que tarda bastante en llegar (quizás más de 8 horas), hasta detecto algo de tabaco dulce o al menos esa sensación. Me parece un perfume totalmente unisex. A pesar de ser muy fuerte o denso, es una fragancia bastante simple, con pocas notas; a diferencia de otras de la serie Aoud, esta me ha parecido bastante natural y bien lograda, llegando a ser incluso adictiva, sobre todo en su fase media-final. Sin llegar a parecerme empalagoso, sí que por momentos me resulta excesivamente dulce, y dado que su longevidad es enorme, eso puede ser un pequeño inconveniente, aunque es muy subjetivo y cambia según la ocasión. Arriesgándome a que Cnidaria me dé algún tirón de orejas, ya que este género es su especialidad y yo soy bastante profano en ello, diría que es un excelente gourmand, con un rendimiento impecable, de lo más potente y longevo que he probado en años.
Miel hiperrealista, almendras y un toque de vainilla. No siento la rosa. No huele sexy ni elegante, sino como entrar en casa un día frío de invierno. Es un perfume de disfrute personal, me resulta adictivo. La fijación, como buen Montale, es eterna; con dos pulverizaciones es suficiente.
Es un perfume lindo; huele a bebé y no me molesta, lo uso para dormir. Me hace sentir cómoda por la noche porque se siente suavecito y atalcado, perfecto para un disfrute personal.
Brutal y espectacular, huele distinto al resto. Es persistente e intenso, muy dulce con vainilla y miel. La gente ha flipado cuando me han oído al comprar. Me encanta que se haya prendido en toda mi ropa… uf, es como un orgasmo, solo que quiero ponerme más y más. ¡Es una droga!
La firma Montale no es mi fuerte en nicho; los que he probado, como el Black Aoud, me han sonado a sintéticos y burdos, pero este es una joya. Es un gourmand súper dulce que empieza con almendras y vainilla, casi femenino, y luego mezcla miel para volverse más oscuro y masculino. Al final, tras unas 8 horas, detecto un tabaco dulce. Es unisex, denso pero simple, con pocas notas que aquí suenan naturales y bien logradas, incluso adictivas en la fase media. No es empalagoso, aunque su dulzura extrema y su longevidad enorme pueden ser un contrapunto subjetivo. Si Cnidaria me tacha de profano en el género, lo admito: es un gourmand excelente, potente y longevo, de los mejores que he probado en años.
Miel hiperrealista, almendras y algo de vainilla. No siento la rosa. No es sexy ni elegante, es como entrar en casa un día frío de invierno. Perfume de disfrute personal, adictivo. La fijación es eterna, con dos pulverizaciones es suficiente.
Sweet Oriental Dream de Montale. Dulce, de verdad. En mi piel destacan la almendra y la miel. La duración y proyección son increíbles. Ideal para zonas con inviernos duros; es muy reconfortante abrigarse con ella. Con dos atomizaciones basta para todo el día. A pesar de ser muy dulce, no huele común ni corriente; es bastante elegante.
Bonito perfume, pero la salida es mitad loción Johnsons Baby, mitad aceite de almendras. Muy atalcado. Al principio siento almendra cruda con toques florales; la miel no predomina pero se mezcla con la vainilla que sí aprecio y le da dulzura. El secado es lo mejor: crema catalana con vainilla, miel quemada y almizcle blanco, una delicia. No lo siento elegante, sí reconfortante. No lo volvería a comprar. Sin embargo, la duración y estela son infinitas. Edito: Me ha conquistado más, ahora siento claramente la miel y la rosa. Si te gusta este aroma, cómpralo, está barato y es el más duradero que tengo. Me lo pongo para salir y me halagan, en casa me da paz. He probado layering con Light Blue o Fancy y quedó genial para verano.
Lo compré totalmente a ciegas guiada por reseñas; afortunadamente fue un decant porque huele al aceite de bebé Johnson. No me gustó para nada; a mi parecer huele a pañal nuevo.
Siente tanta miel y es muy realista. Es dulce y seca, muy agradable, sin ser agobiante. Si te gusta la nota de miel, puedes comprarlo a ciegas. En mi caso fue un acierto total; lo percibo más inclinado al lado femenino.
Huele inocente, tierna y acogedora, nada invasiva pero potente; al inicio un poco sintética. Las almendras son dulces como azúcar y la miel combina lo dulce con lo ácido, sin amargura. Es cierto que evoca aceite de bebé tipo Johnson, lo que genera amores u odios. Aunque a algunos les suene raro o infantil, para mí esos olores son especiales, lindos y adictivos. En mi piel deja un toque fresco y herbal tipo té, quizás por esa miel medio ácida, y dura una hora. Es un perfume especial, pero no lo compraría a ciegas.
El aroma es como si coges aceite de almendras Johnson Baby, lo mezclas con el almizcle del Flower de Kenzo y le salpicas una miel ultra dulce. Duración y proyección muy altas.
¡Me encanta! Muy buena estela y duración. Está muy atalcado y dulce. Estoy adicta a él.
Rectifico: su aroma es super almendrado, noto la miel y evoluciona favorablemente con las horas. Aunque su ADN se parece a TDO de Byzantium, esto es mucho más potente, más dulce y la miel destaca más. No entiendo por qué no declaran alguna nota de iris; claramente lleva algo para ese encantador atalcamiento. Aroma: 8/10, proyección: 9/10, duración: 10/10.
Compré a ciegas por un precio aceptable y no me arrepiento. Creo que esta mezcla de vainilla y almendra huele a almizcle, como un Givenchy Pi o Guerlain Ideal. Eso lo hace un poco más femenino, pero lo llevo fácil sin parecer una reina. La estela está sobrevalorada según Fragantica, pero es bastante buena.
Movido por las descripciones halagadoras y como amante de lo oriental, lo probé. La proyección fue un guantazo, inundó mi habitación con una sola pulverización. El aroma es diferente: almibarado y floral. A mí huele al licor Amaretto, no a baklavas. No veo esto en un hombre, es muy dulce y empolvado para no ser unisex, idóneo para mujer o como ambientador si no fuera por el precio. Claramente para invierno y no sé en qué ocasiones. Es tan particular que probar una muestra merece la pena.
Es un perfume que se resume en tres notas: almendrado, atalcado y avainillado. No siento la miel y el conjunto queda sintético, tipo muñequitos de goma recién sacados del plástico. La rosa va con la almendra al inicio y luego desaparece, quedando vainilla y atalcado. La duración y estela son una sombra de lo que dicen; por poco más tienes un Tom Ford Noir Extreme con vainilla de calidad y mejor duración. Este Montale huele a loción de almendras y vainilla o a crema de bebé.
Brutal, espectacular y diferente. Persistente, intenso y muy, muy dulce: vainilla y miel pura. Al comprar, la gente se quedó flipada con el olor. Me encanta que se quedó prendido en toda mi ropa… ufff, es como un orgasmo, solo que quiero ponerme más y más. Una droga.
Acaba de llegar, se parece muchísimo al Beige de Tesori de Orienti de Byzantium; ahora mismo huele como si llevara el Tesori pero con esteroides, talco de bebé con algo más. Pero de verdad, si quieres saber cómo huele, primero prueba el Tesori que vale 9 euros.
Sweet Oriental Dream es la orgía del dulce en formato fragancia. La almendra cobra una importancia increíble en este perfume que es arrebatador en estela y duración como muchos Montale. La verdad que no los regalan, pero estos personajes sirven para que te olíes durante horas; según lo ligero que tengas el dedo con el spray, los sensores de radiación pueden detectarlo… qué bestia, cómo rezuma, ya podrían coger un poco de ejemplo algunas casas que te cobran lo mismo para que no oler nada. Entiendo que un perfume no es ser una mofeta andante… pero al menos que lo pueda oler el que lo lleva. Tal como dije al principio, la almendra es protagonista de la bacanal dulce junto con una miel muy empalagosa pero con unos toques de rosa muy reales, bonitos y naturales, ya que muchos ejemplares de Montale huelen jarabosos y este no tanto. Aunque la rosa en algunos momentos se nota, la realidad es que es una fiesta bandida para que te se caigan todos los dientes de golpe al olerlo. En mi percepción es un perfume elegante, que aún siendo de dulce excesivo llevado en buena época y con moderación le visten adecuadamente tanto a hombre como a mujer, porque no es tan banal aunque sea hiper dulce.
Aunque esperaba que Sweet Oriental Dream fuera un gourmand puro, en mi piel la rosa destaca mucho, por debajo de la almendra. Esto lo hace más amargo de lo que la mayoría percibe, donde suele salir la miel por encima. Es un perfume diferente y merece la pena por su estela y duración magníficas y su aroma particular. En mí, la mezcla de almendras y rosa es única e interesante; la miel y vainilla están de fondo, sutiles al principio. Con el tiempo, la rosa desaparece y quedan almendras y vainilla. Curiosamente, la miel la noto menos, aunque quizás con más calor salga mejor. Me dura 9-10 horas. Me gusta mucho, pero Sweet Vanilla sigue ganándome en esta casa. Actualizo: se ha vuelto cada vez más adictivo. Ahora noto la miel con la almendra y un punto jabonoso que me hace agua la boca pensando en dulces árabes. Lo amo! Aroma 8,5/10, Duración 10/10, Estela 8/10, Calidad/precio 7/10, Packaging 8/10. ¿Volvería a comprar? Sí.
Almendras, vainilla y miel. Esta es una de las bombas olfativas más salvajes que conozco. Salida de almendras y al poco parece que las acabas de poner en un plato de crème brûlée del tamaño del mundo, la costra quemada hecha con caramelo y miel. Huele muy bien, mucho. Es invasiva, salvaje y hay que tener cuidado con sobreaplicarse porque puede llegar a ahogarte a ti y a tu entorno. Creo que es unisex pero un poco más femenina. Cero discreta, muy dulce, invasiva y una fragancia para decir al mundo “aquí estoy yo”. La ropa se queda impregnada con este olor durante semanas. Es todo terreno y muy provocativa. Proyección de 3 metros y duración proyectando 10 horas y en piel otras 24 (aguanta incluso duchas). Nota: 8. Me la compraría: Para mí no, pero sí para mi mujer.
Es bastante femenina (según mis estándares, no quiero imponer), nada unisex. La salida es escandalosa y sintética, luego se estabiliza en un atalcado agradable pero intrusivo, cuidado con las atomizaciones. Al secar es eminentemente floral y se nota el aroma almendrado en media y final. No advertí la miel en ningún momento; no la usaría yo, pero para algunas mujeres podría ser un contraste llamativo. PS: Montale garantiza sillaje y duración MUY ALTA, cuidado con las salidas.
Salida almendrada, con miel y algo de rosa, pero prácticamente imperceptible. Después se vuelve algo más atalcado y la vainilla gana terreno. La duración y la proyección son excelentes las dos, de eso no hay duda. Aunque es unisex, lo veo más tirando hacia el lado femenino por su carácter empolvado. Lo veo más indicado para usar en climas fríos.
Se resume en tres notas: almendra, avainilla y atalcado. La miel no la noto y el conjunto huele muy sintético, como muñecas de goma recién sacadas del plástico. La rosa va con la almendra al inicio y luego desaparece, dejando solo vainilla y atalcado. La duración y estela, que dicen que son bestiales, ahora son una sombra de lo que fueron. Por poco más tienes un Tom Ford Noir Extreme (100ml por 120€ en oferta) con vainilla de calidad y duración mucho mejor; es unisex, aunque dicen que es masculino. La calidad tiene precio y vale la pena invertir en ello en vez de irse a perfumes inflados por el ‘hype’ o el ‘bombo y platillo’ de reseñadores, que son muy similares y no aportan nada nuevo. Este Montale huele a loción aftersun de almendras y vainilla o a las cabezas de esas muñecas de barriguitas.
Lo veo como una interpretación occidental de un dulce oriental, con dos fases claras en mi piel. Al inicio, un acorde sintético que mezcla olor a galletas amaretti (o al cianuro, a cada uno su veneno) con mucha miel. Esta no es dulce, sino que tiene ese deje úrico típico de los perfumes dulces orientales. Al asentarse, mejora y, pese a mantener el tono meloso, los toques sintéticos desaparecen para dar paso a una vainilla empolvada, tan densa y atalcada que dudo que no lleve mantequilla de orris. No obstante, esta fase me agrada más y mantiene ese puntito úrico que no me convence del todo. La proyección y duración son excelentes: me dura un día entero y en la ropa hasta que la lavo. Es MUY dulce para invierno profundo o noches frías. Pese al dulzor, me atrevería a decir que es unisex. Para mí es reconfortante, aunque algo empalagoso a la larga: lo uso trabajando en casa para sentirme acompañada, lo veo bien para salidas informales o semi-formales. Pero JAMÁS en la oficina, por la posibilidad de matar a quien comparte espacio. Agradable: 6/10, Interesante: 6/10, Versátil: 5/10, Original: 6/10.
Sweet Oriental Dream de Montale. Dulce, pero de verdad. En mi piel destacan la almendra y la miel. La duración y proyección son increíbles, ideal para zonas con inviernos duros. Es muy reconfortante abrigarse con ella. Con dos sprays basta para todo el día. A pesar de lo dulce que es, no huele común ni corriente; es bastante elegante. Me gusta.
Con Montale no se juega: los tres que he probado tienen una estela y duración brutales. El Sweet Oriental Dream arranca con una dulzura descomunal, un golpe de vainilla y almendra de potencia máxima, todo mezclado con miel que le da un plus gourmand. Aunque la rosa, típica de la casa, queda un poco ligera al fondo, creo que es más para público femenino por esta exageración dulce que dura una eternidad. Si os gustan los aromas power-dulces, aquí tenéis un peso pesado ideal para climas fríos y sitios ventilados. Tremendamente potente, cuidad@s.
¡Qué alegría recibir mi caja de Montale! Tardó 9 días en llegar a España. Esta fragancia es diferente a lo esperado, para bien; esperaba algo como Lady Million con miel, pero no tiene nada que ver (mejor así). En el secado se nota la almendra a las 2-3 horas. Al principio es dulce, como caramelo de toffee con leche, con un toque oriental que no sé de dónde viene. Es oriental gourmand, me recuerda a Hypnotic Poison o Poison de Dior al secar, por la almendra, vainilla, rosa y miel compartidas. Sweet Oriental Dream es de la misma familia: fuerte, oriental y dulce, de miel a fondo cremoso. Solo queda ver si aguanta y proyecta, dicen que es una bomba de Montale.
¡Jolín! Tenía expectativas altas… Es increíblemente potente, demasiado amielado para mí. Super realista y ligeramente empolvado, bonito. Si te gusta la miel y vainilla, es tuyo. Tengo una pequeña desilusión porque esperaba mi perfume almendrado insignia. Lo veo informal y poco versátil, para estaciones frías (en verano te atacan abejas). Muy conseguido con estela y duración brutales. Es un aroma bonito, una experiencia olfativa. No esperes mucha almendra, la miel lo corona todo. Y la rosa… ni suspiro.
Compré esta fragancia a ciegas guiado por las reseñas, afortunadamente fue un decant porque huele a aceite de bebé Johnson. No me gustó para nada; a mi parecer, huele a pañal nuevo.
No pillé la miel ni por asomo, huele a toallitas de bebé. Aunque no era lo que buscaba, tiene una dulzura atalcada que me engancha. Si te gustan los aromas así, lo tolerarás; si no, ni hablar. Me recuerda al Black Vanilla de Mancera.