Para mujeres
Yara Candy Lattafa Perfumes
Acordes principales
Descripción
Yara Candy de Lattafa Perfumes es una fragancia de la familia olfativa Floral Frutal Gourmand para Mujeres. Esta fragrancia es nueva. Yara Candy se lanzó en 2024. Las Notas de Salida son grosellas negras y Mandarina verde; las Notas de Corazón son Strawberry Fizz Candy y gardenia; las Notas de Fondo son vainilla, ámbar, sándalo y almizcle.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
279 votos
- Positivo 81%
- Negativo 11%
- Neutral 7,9%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.
Longevidad
Escasa
Débil
Moderada
Duradera
Muy duradera
Estela
Suave
Moderada
Pesada
Enorme
Género
Femenino
Unisex femenino
Unisex
Unisex masculino
Masculino
Precio
Extremadamente costoso
Ligeramente costoso
Precio moderado
Buen precio
Excelente precio
Reseñas
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42 reseñas
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Es aniñada pero rica y divertida; se siente el ácido de los caramelitos como un caramelo fizz dulce. Lo compraría solo si tuviera muchísimos perfumes que adore como uno más, porque es bastante ‘vitamina’. Supera ampliamente al Yara clásico en performance. Nota predominante: los caramelitos ácidos. Ocasión de uso: sub 15 para todo, +15 día, informal, para levantar el ánimo. Precio razonable aunque me parece sobrevalorada (como casi todo Lattafa). Si bien me pareció original, no la elegiría ni me parece apta para firma de nadie. Hiper femenina. Si la consiguiera en travel size sería lo ideal.
Primera impresión: Debo confesar que es mi primera vez probando este perfume, ya que lo acabo de recibir y no pude resistir la tentación de aplicármelo. Mi opinión es que se trata de una fragancia sumamente dulce, quizás incluso en exceso. Me parece que ya he percibido algo similar anteriormente… tiene un carácter dulce y concentrado que resulta muy placentero, me recuerda a los caramelos de Jolly Rancher. No logro identificar la nota de sandía que mencionan algunas reseñas, ni tampoco ese toque ácido que se comenta. Durante su secado, se desarrolla de manera bastante agradable. Siento que es un perfume muy juvenil, con un toque atalcado y avainillado, y una proyección moderada; diría que las dos primeras horas son bastante notorias. Cuando me lo apliqué, lo hice en el baño de la oficina y al salir, un compañero me comentó que olía a perfume, lo que me sorprendió, ya que estábamos a aproximadamente 10 metros de distancia. Continuaré usándolo en los próximos días para evaluar su duración y cómo se comporta a lo largo del día, aunque no lo recomendaría para el verano, ya que podría resultar un poco abrumador. Pero hasta ahora, me ha encantado este aroma tan delicioso que evoca dulces de diferentes sabores.
Está rico, dulce, pero me terminó aburriendo su acidez de gomita. Se lo regalé a mi pareja y en él huele más suave.
Impresión Inicial: La fragancia de la gomita de fresa es intensa, realmente parece que estás disfrutando el aroma de un paquete de panditas de fresa. Esa apertura me hace pensar en Good Vibes de Police, aunque este presenta notas de pera, heliotropo y orquídea. En Yara Candy no percibo otras notas ni evolución, solo la gomita de fresa acompañada de grosellas, vainilla y un toque de ámbar que sostiene el conjunto. Podría ser que sea un poco similar a Yara Rosa, pero este tiene un perfil más frutal de fresa, con un ligero matiz talcado. Mi memoria olfativa evoca algo que se asemeja mucho, muy similar para mí, a Pink Sugar Red Velvet, con esa salida dulce de fresa, aunque Yara tiene una fresa más marcada, con un toque ligeramente ácido y un secado cremoso característico de Yara Pink. Para mí, eso es la esencia que percibo.
No es espectacular, es un dulzón del montón pero agradable. Tiene un regusto artificial que no me molesta. Se vuelve cremoso y suave por una vainilla almizclada y un sándalo polvoroso. La frambuesa y la mandarina equilibran bien. Recuerda un poco al Fantasy de Britney, al Meow y al Purr de Katy Perry. Por el precio no se le puede pedir más y me gustó más que el Yara primero, que le regalé a mi mamá y le sentó bárbaro.
Al principio me enganchó, luego me dio asco. Huele súper plástico, de baja calidad. Sé que no es caro, pero el Touss es otro nivel. Si te gusta el olor a golosina, este es el sitio. Lo único indiscutible es que no dura nada.
Es adictiva. La primera vez que la oí pensé: ‘esto me recuerda a algo’. Era Midnight Fantasy de Britney, pero más gourmand, sin la acidez de la ciruela, con un aroma a gomitas frutales que es lo que más destaca. No es pretenciosa, enamora. A diferencia de otras reseñas, no lo siento avainillado, sino dulce tipo golosinas. No lo probé lo suficiente para juzgar la duración, pero me gustó.
Lo amo, muy dulce, del estilo del Kriska Shock. Lo uso de día y de noche. Me dura todo el día, aunque siento que no tiene mucha estela.
Análisis personal: 1. Versatilidad: Se usa todo el año, solo de día y es muy informal. 2. Duración: Entre 6 y 8 horas. 3. Estela y proyección: Estela moderada pero proyecta muy bien. 4. Afinidad: Encaja perfecto con mis gustos, lo volvería a comprar y lo he usado muchísimo en los últimos tres meses.
Me encanta que huele al Yara original sin esas notas florales que no me convencían. Es delicioso, a dulce de fresa, pero me decepciona la duración: no pasa de dos horas y la estela es débil.
Me parece super delicioso. Noto mucha más vainilla en este Candy que en el Yara normal. Es como si fueran chucherías cubiertas de vainilla y caramelo, aunque abre súper chispeante gracias a la mandarina. Tengo ganas de probarlo mezclado con el Yara.
El mejor de los Yara entre el original, el naranja y este. No siento que se parezcan en nada. Me daba miedo porque creía que sería muy aniñado o aburrido, como le pasa un poco al original aunque me gusta. Nada que ver: todas las notas se fusionan tan bien: chuches, vainilla, gardenia y frutas; es impresionante, no me lo esperaba, una grata sorpresa. Me lo pondría para todo durante el día.
Me encandiló el arranque a gomitas, súper dulce, pero el secado me dio asco: huele a orines y tuve que lavarme la piel donde lo puse, supongo que es la nota animal.
¡Súper dulce! Pero no empalaga. Huele a gomitas de frutilla ácidas. Combina como el Yara original con un golpe de candy más fuerte y MUY frutal. Es agradable, pero no lo recomiendo para uso diario porque el olor a gomitas a veces se vuelve como ambientador. Yo lo combino con el Yara original y hace que las notas de vainilla y gourmand resalten más.
Al principio me atrapaba el dulzor, ya que suelo inclinarme por aromas dulces y notables, pero con el tiempo se vuelve muy pesado y no lo tolero. Lo pongo y a los 30 minutos ya no aguanto más el olor porque me agobia. Si a alguien le gustan los aromas súper dulces e intensos, le va a encantar.
Amor a primer olfato. Muy dulce pero no empalagoso; de esos dulces aptos para el verano, alegres y juveniles, aunque no estoy de acuerdo en que sea infantil (lo que sí me pasa con el Yara original, que encuentro aburrido). Los argentinos lo entenderán: el secado es literalmente caramelos palitos de la selva. Es un aroma que te hace feliz, me lo pongo y sonrío, no puedo dejar de olerlo. En el secado solo siento frutilla y vainilla, un dejo ambarado pero sin sándalo (mejor). Es simple y perfecto.
Por curiosidad compré una inspiración de Fraiche y huele delicioso, puras gomitas. Me dan ganas de comprar el original porque sí está muy rico, pero no sé si después, porque ahora hay otros de Lattafa que me traen más loca.
El arranque no me encanta, me recuerda al Fantasy de Britney (que no me gusta), pero la evolución es genial. El secado es bueno y adictivo. Es una vainilla gourmand, suavecita y femenina que me cautivó.
Me parece la más traviesa de las hermanas. En el secado noto las chuches y la vainilla. Para todo el año de día, aunque en verano solo de noche. Ocasiones informales. Me gustaría que durara y estelara más, pero me gusta igual.
De todos los Yaras, este es mi favorito. Es un aroma jovial, dulce y descomplicado que no le resta encanto. Predomina el olor a gomitas de sandía, pero al secar sale el fondo cremoso de vainilla y ámbar. Dura mucho en ropa y piel, al menos cuatro horas.
Creía que olería distinto, pero no es nada de lo que esperaba. Literalmente huele a gomitas ácidas de fresa, se siente muy juvenil y para niñas, nada sofisticado. Le doy un 6.5/10.
La adoro. Hacía mucho tiempo que no me obsesionaba una fragancia y esta lo logró. Es dulcísima, con toques muy penetrantes de vainilla, muy envolvente, femenina y cautivante. Para amantes de los perfumes gourmand como yo, es imperdible.
Lo tengo desde hace varios meses y su salida nunca me convenció; es muy efervescente y parecido a gomitas ácidas. Pero a medida que ha madurado, me gusta el aroma al secar. Lo estoy aprovechando esta primavera. Aunque no lo repitiría, tiene algo floral ambarado en su frutalidad que me parece simpático. La duración es buena para su precio, lo recomiendo si te gustan los aromas rosa fuerte, juguetones tipo Kriska o Escada.
Un aroma riquísimo, muy dulce pero sin empalagar, donde la nota de Strawberry Fizz Candy predomina. No es mi tipo de fragancia, demasiado infantil para mi gusto.
Es muy rica; al principio no me gustó mucho pero luego lo dejé madurar un mes y lo he estado usando y wow, ahora sí le siento el olor a gomitas, huele literalmente a esas gomas de fresas con el azúcar. Abre frutal, un poco cítrica, pero luego sale ese olor a gomitas y se siente la vainilla cremosa. No es tan gourmand, ojo, como lo describo puede sonar más cremoso de lo que es y no, es menos cremoso que el Yara Normal, es más ácido, muy dulce, muy rico. En mi piel no dura tanto, hay que reaplicar, en cambio el Yara Rosa me dura mucho más.
Estaba muy entusiasmada porque soy fan de los perfumes dulces, pero agradezco haberlo testeado antes de comprarlo a ciegas. Pedí olerlo en dos tiendas diferentes en dos días distintos y en ambas pruebas quedé decepcionada. La salida es un olor frutal simple, no sentí nada que recordara al ‘candy’ que se supone que evoca. Además, las notas de fondo se me hacen demasiado masculinas, algo amaderado y especiado, ni siquiera sentí la vainilla. El contraste entre salida y base es demasiado brusco. No recomiendo comprarlo a ciegas.
Qué bueno que lo compré en oferta, si no estaría muy decepcionada. Es un aroma agradable pero no destaca entre los Yaras: menos dulce que el Rosa y menos interesante que el Naranja (no me gusta el Blanco). Pensé que tendría más acidez, como el Taskeen Marina, para equilibrar el dulce, pero es solo dulce, plano y menos duradero que el Rosa. Habrá que encontrarle un uso, no me molesta tanto como para no recomendarlo, pero tampoco lo recomendaría.
Es un perfume dulce que no se me hace empalagoso. Dura unas buenas seis horas en piel y en la ropa no se va hasta que lo laves. No es mi preferido pero cumple, huele bien.
Me parece una excelente mezcla de dulce y fruta. La encuentro más rica que el Yara original; conserva esa vainilla característica pero la combinación con las gomitas y lo frutal la hace más fuerte y única. Si te gusta el original y no quieres pasar desapercibida, este te va a gustar; este sí se siente cuando pasas caminando. Me han halagado mucho. Es juvenil, alegre, lo usaría de día y en verano.
Me ha sorprendido mucho, para bien. Al principio era extraño porque la gente decía que olía a gominolas, pero a mí no me huele así para nada. La primera vez que lo pulvericé pareció oler a plástico, como los perfumes baratos, pero eran las notas de almizcle asentándose. Después de esa nota rara, se convierte en una macedonia de frutas dulces, como si llevaran leche condensada. Es muy extraño, como un zumo de muchas frutas en esteroides. Y dulce, súper dulce. Con un toque de sirope cuando pasa un buen rato. Se notan mucho la fresa y la grosella. La vainilla añade dulzor pero no se deja notar mucho. Me dura muchísimo; en la ropa, a los días se sigue oliendo. En piel, me dura un día entero prácticamente. Me lo echo para irme a trabajar y cuando llego por la tarde, mi pareja lo huele desde que entro por la puerta. Una experiencia muy positiva. Si te gustan los perfumes súper frutales y dulces, te va a gustar. Por el precio, a mí me parece un perfume redondo.
Se la compré a mi hija a ciegas y, sinceramente, no me ha convencido. Huele bastante a Pure Seduction de Victoria’s Secret.
Este perfume me recuerda muchísimo al Kriska Romance.
Típico perfume que Tarta de Fresa llevaría. Ideal para primavera y verano de día. Se nota mucho las gomitas, vainilla y magnolia. Muy cremosa y exquisita, con ese toque atalcado. Para amantes de lo dulce. Es el único árabe que tengo y me fascina. Además, el bote es grande. Lo uso diario y me han dicho mil cosas. 8/10.
Arranca dulce y cítrico, como gomitas de golosinas. Luego se vuelve vainillado, pero es una vainilla artificial que me desagradó. Para ser exacta, es la misma vainilla de Candyland de Jeanne Arthes.
La salida es ridículamente sintética, recuerda a la fragancia Glade de los buses, pero mejora bastante al secar.
Huele a diabetes embotellada y no es la segunda venida de Cristo como dicen. (Opinión personal) ☝️ Lo probé en tienda: salida frutal linda, pero a los segundos seca y huele a chantilly barato, caramelo, como un pastel andante que atrae moscas. Al final es muy especiado y amaderado, típico de perfumes árabes. Es sintético, empalagoso y destroza el olfato. Es común verlo por el precio y el hype, pero en calor sofoca. No encuentro cuándo usarlo. Solo lo recomendaría a una niña, pero dudo que la aguante.
Es bueno para el día a día, no es WOW pero me gusta. Como a mí me encantan los dulces, este huele a fresa y vainilla, es lindo y casual. Dura algo pero no deja estela, se queda más en la ropa que en la piel.
Comparado con el Kriska Romance (tengo los dos), este huele a fresa ácida con vainilla, mientras el otro es chocolate, más sexy y elegante. Tiene un toque artificial de gomitas ácidas con vainilla cremosa. Es para chicas adolescentes que buscan algo divertido. Se parece al Fantasy, son primos lejanos. Prefiero mil veces el Yara Rosa original. A veces menos es más.
No tenía fe y me sorprendió. El aroma es exquisito y adictivo, para comérselo. Huele a gomitas de fresa dulces, es vibrante, colorido y juguetón. Dura unas 7 horas con buena estela.
Estoy obsesionada con este perfume. Gomitas de fresa azucaradas, dulce pero fresco al mismo tiempo, coqueto. A pesar de no ser tan dulce, cada vez que me lo pongo quiero comerme gomitas de fresa. Luego de esa salida maravillosa de fresita, queda una cama de vainilla deliciosa. No sé por qué dicen que es muy dulce; para mí no lo es, para mí el Bianco Latte es súper dulce, pero Yara Candy es súper versátil y me encanta. ¿Lo volvería a comprar? Por supuesto que sí.
Pensaba que sería otra cosa, pero definitivamente podría llevarlo. Aunque huela a chuche, es fresquita por las frutas y demás notas. No lo compraría ya que no me ha sorprendido ni chocado; hay muchas parecidas, no se sale de lo común y me parece barata. Es muy femenina y alegre, nada gourmand para mi gusto, pero podría llevarlo. No destacable.
No me disgusta, pero me es totalmente indiferente. Su hermana Yara Clásico me fascina por tener una composición preciosa, a pesar de ser más masificada. En cambio, Yara Candy huele a spray de baño de canela; aunque no tiene canela, siento el mismo pinchazo y hostilidad. No lo volvería a comprar, lo tengo solo por el set del clásico, pero quizás en invierno le dé otra oportunidad.