Para hombres
Zino Davidoff Davidoff
Acordes principales
Descripción
El Zino Davidoff se presenta como una fragancia cautivadora y sofisticada, destinada a aquellos que buscan dejar una impresión duradera. Iniciando con una atomización vigorizante, la bergamota y el palo de rosa de Brasil se entrelazan magistralmente, evocando la frescura de la naturaleza y la energía del espíritu libre. La lavanda y la esclarea añaden un toque de serenidad y equilibrio, preparando el escenario para un corazón floral intensamente emocional donde la rosa, el geranio, el jazmín y el lirio de los valles se funden, creando una atmósfera de elegancia discreta y pasión contenida.
A medida que la fragancia se asienta, emerge una base cálida y terrosa; el pachulí, el sándalo, la vainilla y el cedro se combinan a la perfección, ofreciendo un fondo que es tanto reconfortante como misteriosamente intrigante. Esta composición hace que Zino Davidoff sea más que un simple perfume; es una declaración de identidad, perfecta para el hombre moderno que valora la profundidad, la sofisticación y una conexión inquebrantable con su esencia.
Zino Davidoff es ideal para quienes desean marcar presencia con sutileza, adaptándose a cualquier ocasión, desde encuentros profesionales hasta eventos sociales nocturnos. Este perfume no solo captura la esencia de la masculinidad, sino que también celebra la complejidad y la riqueza de las emociones humanas a través de su elegante y atemporal composición aromática.
Resumen rápido
Cuándo llevarla (votos)
Notas clave
Comunidad
9.211 votos
- Positivo 84%
- Negativo 11%
- Neutral 4,6%
Pirámide olfativa
Estructura completa de la fragancia: de la salida al fondo.
Comunidad
Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.
Propiedad
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Características
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Longevidad
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Estela
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Precio
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Recién me hice con un perfume que ya no se encuentra fácilmente. Lo recomendaría principalmente para personas de 30 años en adelante, ya que tiene un aroma sumamente maduro y clásico. Realmente se destaca entre los demás, no encontrarás otro parecido. Definitivamente, llama la atención por su singularidad. No es el típico perfume fresco o deportivo que ves por ahí; es para aquellos a los que les atraen los aromas tradicionales, tipo el Azzaro. Además, el precio es increíblemente justo para la calidad que ofrece.
Qué tristeza que ya no lo fabriquen.
Realmente era un perfume excepcional y sin lugar a dudas, lo seguiría siendo hoy en día.
Combinaba a la perfección la intensidad con toques dulces, ofreciendo un aroma oriental cautivador junto con una distinción palpable. Lástima que ya no podamos seguir usándolo.
Recién me hice con este perfume y, debo decir, ¡qué fascinante elección! Es como un abrazo cálido en invierno y una brisa fresca en verano, todo en uno. Destaca en cualquier estación, imposible ignorarlo. Este aroma tiene carácter, un equilibrio perfecto entre dulzura, fuerza y un toque de enigma. Totalmente recomendado. Lo encontré en oferta online y, a pesar de que ya no se fabrica, para mí es una pieza clásica imprescindible.
Desde el primer momento en que probé esta colonia, fui acogido por un aroma intenso de bergamota, acompañado suavemente por lavanda y una esencia reminiscente a palo de rosa. A medida que el aroma se asentaba, pude distinguir un tono resinoso, y el pachulí hizo acto de presencia sorprendentemente pronto.
Con el paso del tiempo, el pachulí se hizo más dominante, mezclándose sin esfuerzo con las notas amaderadas, entre las cuales el sándalo destacaba, y un bouquet floral que tenía la rosa como protagonista.
Al final, la vainilla emergió, aunque el pachulí y el cedro seguían presentes, dándole un cierre suave pero persistente a la experiencia.
Esta colonia y Obssesion for Men de Calvin Klein comparten varias notas, lo que hace de este aroma una versión ligeramente más sencilla que Obssesion. Considerando que Zino fue lanzado solo dos años después de Obssesion, la comparación tiene sentido.
Para aquellos que disfrutan de los aromas al estilo de Obssesion for Men, este seguramente será un acierto; con su carácter oriental amaderado, es ideal para el invierno y para aquellos con un gusto por lo clásico.
Su aroma es prominente y la duración es impresionante, superando las 12 horas en mi caso.
Acabo de probar una fragancia increíble que realmente vale cada centavo. Es impresionante cómo dura todo el día y cómo las personas pueden notarla cuando paso. Me encanta cómo se mezclan los aromas de la madera, la rosa y un toque cítrico.
Tiene un equilibrio perfecto entre amargo y dulce que es difícil de poner en palabras pero absolutamente delicioso.
A medida que el perfume se asienta en la piel, se convierte en algo verdaderamente fresco, con las notas amaderadas y florales combinándose de maravilla.
Si tienes la oportunidad, definitivamente consigue uno antes de que se acaben. Estoy pensando seriamente en comprarme otra botella para tener de respaldo.
Me dejé llevar y compré este perfume sin haberlo probado antes, y aunque al principio su aroma no era lo que esperaba, con un inicio un poco complicado para mi gusto, realmente mejora con el tiempo. Su fragancia termina siendo increíblemente rica y profunda. Es un aroma oscuro, sin toques de ligereza, donde resaltan el pachuli y el palo de rosa, lo que me hace pensar en un incienso de rosas o en esos pétalos de rosa secos que he visto por ahí. Es bastande similar al Midnight Poison, que usa mi esposa; al compararlos lado a lado, ambos parecen llevarse bien hasta que, después de unas horas, cada uno sigue su rumbo, uno hacia un toque de vainilla y el otro hacia el sándalo. En ocasiones, incluso me recuerda un poco al Versace Blue Jeans, sobre todo por la presencia del palo de rosa. También encuentro cierta similitud con el Obsession, y tal vez, un poco del Egoiste.
Recientemente tuve la oportunidad de probarlo un sábado, y quedé bastante sorprendido al encontrarlo en Perfumerías Julia. Es evidente que ha sido completamente reformulado en comparación con su versión original. Desde el momento que lo probé, pude notar una diferencia drástica, especialmente por esos aromas que me recordaban a aldehídos sintéticos, una verdadera desviación de lo que solía ser el Zino de Davidoff. Originalmente lo compré por primera vez como una opción temporal, ya que no podía conseguir el Joop! que solían traerme de Alemania. Pensé que podría ser una buena alternativa mientras tanto, y de hecho lo fue. Era un perfume dulce, sofisticado y oriental realmente impresionante, que lamentablemente ya no existe en su reformulación actual, que no logra capturar ni un atisbo de su esencia original.
Definitivamente, este perfume se ha convertido en mi acompañante perfecto durante los días fríos. Tiene esa vibra masculina que inicialmente te golpea con notas cítricas, pero poco a poco se desliza hacia una atmósfera más intensa y ligeramente dulce, gracias a la combinación de vainilla y patchouli. Lo mejor de todo es su durabilidad; fácilmente me acompaña por más de 12 horas, aunque no es de esos aromas que invaden el espacio de forma exagerada, su presencia es justa y necesaria. Cada vez que lo uso, me siento envuelto en una sensación de calma y confort que realmente aprecio.
Voy a ser sincero, parece que las fragancias Orientales y yo simplemente no encajamos. He estado probando varias últimamente y ninguna me convence del todo. Esta en particular tuvo un comienzo bastante intenso para mi gusto. Me dio la sensación de estar usando algún tipo de remedio para dolores musculares, tenía un aroma que me recordaba a medicina durante las primeras horas. Definitivamente, no me sentí tan atractivo como prometía el comercial. Sin embargo, tengo que admitir que la duración de este perfume es notable, algo típico en las fragancias Orientales que he probado; y con el tiempo, mejora, dejando al final un aroma a sándalo que sí me gustó. A pesar de este agradable final, no creo que sea un perfume que me animaría a comprar. Prefiero los perfumes que me capturan desde el primer momento hasta el último, y con este, solo pude disfrutar del desenlace.
Me sorprende que no contenga toques como los del almizcle…
Recientemente tuve la oportunidad de probar Zino y tengo que decir que quedé realmente impresionado. Tiene un encanto particularmente embriagador que te atrapa; es agradablemente dulce sin llegar a ser excesivo, con un equilibrio perfecto entre notas florales y amaderadas. Al principio, se nota mucho la presencia de la lavanda y el palo de rosa, pero con el tiempo se transforma en un aroma más profundo y complejo, donde destacan el sándalo con un toque dulce, el pachulí que le aporta una dimensión terrosa y una vainilla que añade un matiz casi sensual.
Al principio, me hizo pensar en Obsession, pero a medida que se asienta en la piel, me recordó más a Heritage de Guerlain. De hecho, encontré muchas similitudes con esta última en su desarrollo.
Una observación sobre las fragancias orientales como esta es que tienden a ser más adecuadas para climas más fríos o templados. En temperaturas altas, pueden resultar algo agobiantes, pero eso no quita que Zino sea una adición valiosa para aquellos días más frescos.
Sería prudente probarla antes de tomar la decisión de comprarla sin haberla olido, especialmente si te atraen fragancias al estilo de Heritage u Obsession. Aunque podría no ser del agrado de todos, especialmente de los más jóvenes, definitivamente vale la pena darle una oportunidad y formar una opinión propia.
Definitivamente, se adapta bien a los tiempos actuales, aunque no la describiría como especialmente versátil, porque realmente brilla más por las tardes o noches. Tiene una química estupenda con el aroma a cuero recién estrenado, y aunque al principio no parece sobresalir mucho, mejora notablemente a medida que se asientan sus notas de base.
Es una opción fantástica para quienes buscan calidad sin tener que invertir una fortuna.
Honestamente, este perfume fue mi fiel compañero durante los años 80 y parte de los 90. Lo descubrí por pura casualidad cuando estaba esperando la llegada de otro, y terminé enamorándome de él como una alternativa sugerida. Aunque hoy día ha sido reformulado (como suele pasar con muchos perfumes), estoy considerando volver a comprarlo simplemente por nostalgia y el hecho de que su precio es bastante accesible. Recuerdo claramente su aroma oriental, con un toque distintivo de tabaco rubio, aunque no era excesivamente complejo. Sus notas de sándalo y pachulí eran notables, junto con un dulzor que le otorgaba un nivel de sofisticación. Dejaba una estela impresionante, capaz de llenar un apartamento con su presencia. Evidentemente era un perfume que no pasaba desapercibido, pero mantenía un equilibrio perfecto sin llegar a ser tan dominante como el Joop! Homme, por ejemplo.
También encontré muy intrigante la mención que hizo @LARGION sobre una nota de cuero, descrita de manera tan creativa. Aunque no estoy seguro de su presencia en este perfume particular, definitivamente capturó mi interés.
Recién descubrí Zino Davidoff, y debo decir que es una experiencia única en el mundo de las fragancias. Al principio, me llamó la atención por lo inusual de su presentación: una caja de tonos neutros con una forma poco convencional y un tapón grueso de plástico junto a un dispensador del mismo material en amarillo. Todo en él grita ‘retro’, y sinceramente, me encanta por eso.
Es cierto que hay perfumes de la misma época que no han logrado mantenerse a flote con el paso del tiempo, sin embargo, Zino Davidoff lo ha hecho magistralmente, adaptándose sin perder su esencia. En un mundo donde lo vintage vuelve a ser tendencia, este perfume sobresale brillantemente.
Al aplicarlo, te encuentras con un aroma fresco y vivo, gracias a la bergamota, lavanda y palisandro, que luego da paso a un corazón de flores como el jazmín y la rosa, antes de sumergirte en un fondo más viril con sándalo, pachulí y cedro, todo esto complementado con un dulce toque de vainilla.
Este perfume tiene una presencia notable, sugerente y algo misterioso, ideal para noches en ambientes íntimos y con poca iluminación.
Lo mejor de todo es su precio accesible y el hecho de que no es común cruzarse con alguien más que lo use, lo que lo convierte en una elección excepcional. Definitivamente, creo que todos deberían darle una oportunidad a Zino.
Descubrí Zino Davidoff en una perfumería de Valencia, España, hace años. Fue en Perfumerías Juliá donde vi por primera vez esta fragancia en 2014, y a pesar de saber que estaba difícil de encontrar, recientemente me confirmaron que estaba discontinuada. Sin embargo, gracias a la ayuda de una conocida especialista que hizo un par de llamadas, conseguí que me reservaran un frasco de 125 ml en otra tienda. Estoy esperando con ansias su llegada.
Mi encuentro con Zino Davidoff fue por casualidad, cuando hace unos 27 años me quedé sin mi Joop! de Joop, que solía traerme un amigo desde Alemania. Al comentarlo en otra perfumería, el encargado me sugirió Zino Davidoff como una alternativa. Aunque al principio no me pareció similar, la intensidad y el aroma del oriente me cautivaron, convirtiéndola rápidamente en una de mis favoritas.
Aunque entiendo que la versión que recibiré será una reformulación, tengo la esperanza de que me guste tanto como la original. Zino Davidoff tiene un inicio fresco que pronto da paso a un corazón floral y dulce. Aunque no están explícitamente mencionadas, se notan notas de tabaco rubio y cuero, con un final de vainilla y sándalo. Es una fragancia densa pero envolvente y, a pesar de ser una novedad en su momento, estoy seguro de que hoy es un clásico.
Me complace haber tenido la oportunidad de volver a adquirirla antes de que desaparezca definitivamente. Es una fragancia que guarda muchos recuerdos para mí y estoy deseando usarla nuevamente, aunque más en otoño que en verano. Un brindis por Zino Davidoff, un aroma que marcó una época para mí y que ahora regresa para seguir siendo parte de mi historia.
El perfume Zino de Davidoff realmente se siente como un tesoro escondido entre tantas fragancias masculinas de hoy en día. Se aleja por completo de esos aromas demasiado dulces que pueden resultar agobiantes, y en lugar de eso, ofrece algo diferente…
Zino te cubre con una capa de virilidad y un toque de rebeldía, una combinación llena de misterio y seducción gracias a sus sutiles notas cítricas que se hacen notar sin ser abrumadoras. Este aroma crea una atmósfera a su alrededor sin imponerse demasiado.
Estar cerca de alguien que lleva este perfume es realmente una experiencia encantadora. Un hombre que elige Zino demuestra confianza y una generosidad de espíritu. Da una sensación de seguridad y comodidad, recordando a una loción de afeitar suave y evidentemente masculina, pero con un toque sensible y acogedor.
Además, Zino tiene ciertos ecos a otras fragancias como A men, animale animale y Angel, pero se destaca por ser más sutil y evocador que ellos.
El perfume Zino Davidoff realmente me tomó por sorpresa con su distinción única. Es audaz y definidamente masculino, marcando una diferencia notable dentro de su categoría. Recuerdo haber leído en alguna parte, y no puedo estar más de acuerdo, que es como un híbrido entre Jaipur de Boucheron y Oscar de la Renta pour Lui. Tiene ese encanto oriental lleno de una rica vainilla, pero también presenta un carácter retador con sus notas de cuero, hierbas y madera.
No es el tipo de fragancia que invade una habitación; más bien, crea un halo distintivo alrededor de quien lo lleva, manteniéndose presente y duradero. Este perfume se eleva al representar una masculinidad elegante, clásica y con un toque de sofisticación. Sin duda, ofrece una calidad superior a su precio.
Entre los perfumes orientales, este ocupa un lugar especial en mi preferencia por cómo logra equilibrar la seducción de sus notas dulces y avainilladas con un aire de confianza a través del vetiver, el pachulí y la madera. Mi calificación para él no podría ser otra que un rotundo 10 sobre 10.
Estoy completamente de acuerdo con BOFIFA.
Este perfume tiene una vibra oriental y clásica, emana un aroma distintivamente masculino, intenso y envolvente, lleno de misterio y encanto.
Me encanta cómo huele, pero tengo que admitir que su duración es un poco corta, rondando entre 6 y 8 horas, y después de un breve momento inicial, su proyección se vuelve más bien discreta. Pienso que esto podría deberse a algún cambio en su formulación, no estoy seguro porque no había tenido la oportunidad de probarlo anteriormente, pero es extraño que algo con ese toque noventero sea tan sutil en estos aspectos.
Aunque el aroma es asombroso, su persistencia no me convence del todo.
Definitivamente no es un perfume que sugeriría sin antes probar, ya que tiene un carácter bastante único.
¿Y el precio? Increíblemente asequible. En relación calidad-precio le doy un 10/10.
Recuerdo haberlo usado cuando era más joven, ya ha pasado bastante tiempo desde entonces. Ese perfume, con su toque oriental, dulce pero potente, realmente me quedaba bien durante el tiempo que lo usé. Lo escogí simplemente por probar algo nuevo y porque el nombre me llamaba la atención, y la verdad me terminó gustando mucho aunque no hizo que me aventurara a compararlo con otros. A día de hoy, tal vez lo consideraría como una opción para ocasiones especiales donde quiera impresionar, aunque ya he encontrado otros aromas que me convencen más para esas situaciones. Reflexionando un poco sobre todos los perfumes que he usado en los últimos 35 años, me pregunto por qué cambiamos tanto de fragancia. Para mí, un perfume es una especie de compromiso, algo que te define por un periodo de tu vida… ¿No es así?
Definitivamente, está en el top de mis favoritos.
Es un encanto, tiene esa mezcla perfecta y equilibrada de componentes, haciéndolo único. Es una joya rara de encontrar.
Para mí, es arte en su máxima expresión.
El aroma ideal para la noche, misterioso y atractivo a la vez.
Garantizado, no pasarás desapercibido.
Quería compartir mi experiencia con el clásico Zino Davidoff, una joyita que encontré de casualidad. No hay nada como caminar por el supermercado de noche, después de rociarte un poco de este perfume, y notar las sonrisas de quienes te cruzas. Es una sensación única, para ser honesto.
Lo increíble de este perfume es que, a pesar de su actualización, no se siente pesado. Y ese era también el caso de su versión original para mí.
Este es uno de esos aromas que tú no sientes tanto, pero que llama la atención de los demás sin esfuerzo. Lo mejor es que no hay problema si algún día te pasas aplicando más de la cuenta.
Me enteré que detrás de este perfume está Michel Almairac, y eso explica mucho. Sus creaciones tienden a ser dulces, pero con una elegancia y sensualidad innata.
Un gran plus para este perfume es que, tras ser descontinuado y luego reformulado, no es muy conocido en la actualidad, lo que significa que siempre sorprende cuando alguien lo percibe.
Si tienes la suerte de encontrarlo, definitivamente vale la pena, especialmente considerando su excelente relación calidad-precio en presentaciones de 120 ml. Aunque personalmente sigo pensando que el Van Cleef & Arpels pour Homme es el verdadero rey de los vintage, Zino Davidoff ofrece una experiencia un poco más dulce y sin duda distinta.
Desde el momento en que probé este perfume, se convirtió al instante en una de mis opciones predilectas.
Posee esas notas orientales que tanto me agradan, logrando un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo intenso, sin resultar abrumador, y sin dudas, es completamente seductor.
Lo usé anoche y no paré de recibir cumplidos, lo cual me sorprende aún más sabiendo que ya no se fabrica y es difícil de conseguir, mientras que otros perfumes, que no están a su altura, siguen disponibles.
La durabilidad es impresionante; me lo apliqué alrededor de las 20:00 h y aún podía sentir su aroma a la mañana siguiente. Proyecta de manera moderada, pero es un aroma que de verdad se queda contigo.
Lo recomiendo especialmente para noches o para el invierno.
Mi calificación sería un 9/10.
La primera vez que usé este perfume me fascinó, incluso a una colega le pareció genial. Pero después de usarlo más veces, noté un gran pero: la durabilidad no es su punto fuerte. A duras penas consigue mantener su aroma por 6 horas, y para las 8 horas es como si no llevara nada, incluso oliéndome de cerca. Este aspecto me frustra bastante.
He probado varias veces, esperando un cambio, pero sigue sin durarme. Incluso lo aplico antes de ir a la cama y para cuando me despierto, su rastro ha desaparecido por completo. Quizás solo sea el lote que me tocó, con el código 5217, fabricado en Francia por Coty.
Me llevé una sorpresa increíble con este perfume. Es el epítome de lo que considerarías un aroma oriental y herbáceo, con una masculinidad palpable. Tiene una dulzura y una calidez que te envuelve, junto con notas amaderadas que le dan una sensación de confort, casi como si estuvieras usando una loción de afeitar muy suave y perfumada.
La primera impresión es intensa, gracias a la lavanda y los toques cítricos, pero pronto se hace presente un pachulí excepcional que perdura hasta el final. El sándalo se destaca, mientras que las notas florales se inclinan más hacia el palo de rosa que hacia la rosa en sí.
La vainilla está ahí, pero tan bien integrada con el pachulí que hay que concentrarse para distinguirla.
Aunque he oído que su duración y su rastro son impresionantes, en mi caso personal (tal vez por la versión más reciente que tengo) no he encontrado que sea así. Todo indica que será potente desde el inicio, pero no llega a materializarse del todo.
Es un perfume con un toque de elegancia y madurez, de esos que recuerdan a una era anterior pero que sigue siendo completamente actual. Su esencia oriental le da una sensualidad y un misterio fascinantes.
Me hace pensar en Heritage de Guerlain, pero también encuentro similitudes con A*men y sus variantes.
Para mí, es un sólido 9 de 10, especialmente considerando su precio.
Un detalle a destacar es su complejo aroma casi medicinal y herbal, simplemente hermoso.
Me he topado con un hallazgo increíble, el Zino de Davidoff, que conseguí por casualidad en un mercadillo en San Juan de Dios, en Guadalajara. ¿Lo mejor? Me costó alrededor de 25 dólares por un frasco de 125 mL. Es sorprendente how este aroma tan atractivo y de tan buena calidad puede pasar desapercibido y tener un precio tan accesible. Encuentros así te hacen el día. La vendedora, quien ya parece ser una nueva amiga, me comentó que había estado cogiendo polvo por años, escondido detrás de otros perfumes más populares. Al probarlo, tanto ella como yo quedamos impresionados por la calidad de la compra. El Zino inicia con una explosión de aromas que te capturan desde el primer momento, tiene un inicio fuerte y especiado que me recuerda a lo mejorcito de Avón, pero Zino tiene un algo especial, es más complejo. Conforme pasa el tiempo, se desenvuelve mostrando su corazón de rosa y pachulí, este último persiste de principio a fin, evolucionando en su presentación. Lo mejor llega con el secado, cuando se suaviza y ofrece toques de lavanda fresca y sándalo cremoso, creando una experiencia única. Noté una diferencia notable al aplicarlo en la piel y en la ropa, siendo en esta última donde su esencia se mantiene potente por más tiempo. Zino de Davidoff definitivamente es una de esas joyas ocultas que me alegra haber descubierto.
Actualmente, está disponible para comprar, tanto en línea como en tiendas físicas de Laguna, y a un precio bastante bueno. Parece que la han relanzado, lo cual es una excelente noticia. Es una fragancia oriental auténtica, con notas claras de tabaco rubio y cuero.
Estoy de acuerdo con los comentarios sobre el tema del tabaco. Cuando este perfume llegó al mercado, leí en un análisis que fue diseñado para ser usado incluso por personas que fuman, especialmente aquellos que prefieren los puros de Davidoff, que es una marca reconocida principalmente por sus cigarros. La idea era que el olor del perfume no se mezclara negativamente con el del tabaco.
Hola, JuanM87 aquí. Quiero compartir una experiencia bastante curiosa que tuve con ciertos perfumes, incluyendo uno que recientemente captó mi atención. Como algunos de ustedes sabrán, a veces los aromas pueden evocar notas inesperadas, y eso es exactamente lo que me pasó. Recuerdo haber ido a Sephora cuando tenían una tienda grande en Valencia, donde tendían a detallar todas las notas olfativas de los perfumes. En uno en particular, recuerdo claramente que mencionaban notas de Cuero y de Tabaco Rubio, sobre todo presentes en la mitad del desarrollo del aroma. Este detalle me quedó grabado porque en el lugar donde lo compré, me sugirieron que este perfume tenía similitudes con JOOP, y luego descubrí que ambos fueron creados por Michel Almairac alrededor del año 1988. Resulta que a pesar de las notas dulces, orientales y florales (estas últimas no tan intensas), el cuero se hace bastante prominente, especialmente durante el secado. Pasada una hora aproximadamente, es posible discernir un sutil aroma a cigarrillo rubio, que se dispersa de manera sorprendente en el aire. Hubo alguien que mencionó que le recordaba a los cigarrillos que fumaba, y desde entonces quedó encantado con la fragancia, siendo que normalmente prefería Polo de Ralph Lauren. En mi experiencia, la formulación actual no se desvía mucho de la original. Tiene una presencia notable sin llegar a ser abrumadora, diferenciándose así de JOOP y, en cierta medida, de Obssesion de CK, que eran los orientales de moda de aquel momento. Con el tiempo, este perfume particularmente me parece muy especial y sigue siendo muy agradable, lo mejor de todo es que aún está disponible.
Tienes razón, Juancar677. También noté un aroma que me recordó al cuero, casi como de esas pieles que imagino vienen de Rusia. Fui a consultar las notas en Fragrantica y, para mi sorpresa, no mencionan el cuero en absoluto. Pero estoy convencido, hay una esencia de cuero impresionante en el desarrollo y en el secado de este perfume que es simplemente bellísimo.
Bueno, probé ZINO de DAVIDOFF y me sorprendió bastante al principio, no de la mejor manera, pues me trajo a la mente recuerdos de VERSACE L’HOMME, que para ser honesto, fue una decepción para mí a pesar de las excelentes críticas que había leído en línea. No puedo poner el dedo exactamente en qué es, pero algo en la combinación de elementos como bergamota, petit grain, albahaca y esclarea, le da un inicio que me resulta bastante agresivo y complicado de digerir debido a cierta crudeza en su aroma. Para mí, este perfume no me conquistó de inmediato. Cada vez que le doy una oportunidad, esa primera impresión me desanima un poco. Sin embargo, no lo ubicaría simplemente dentro de los perfumes orientales amaderados; de hecho, si por mí fuera, crearía toda una nueva categoría llamada fougère amaderada para él, lo cual no sería extraño, considerando que es un producto de los 80, una época donde este estilo estaba muy en boga. A pesar de todo, de alguna manera ZINO termina gustándome, no es mi favorito, pero me agrada cómo, poco a poco, se desarrollan los tonos de sándalo, cedro, junto a toques orientales de pachulí y vainilla. La acritud del inicio se suaviza, transformándose en un dulce aroma amaderado donde sobresalen el muguet, la vainilla, el jazmín y la rosa. Finalmente, ZINO encuentra su equilibrio, mostrando esa calidad por la cual es tan elogiado aquí. Los elementos florales y amaderados se mezclan delicadamente con notas vivaces de geranio y bergamota en una armonía que me hace olvidar su comienzo poco prometedor. A medida que avanza, se va pareciendo más a lo que promete ser: un oriental amaderado, aunque no del todo, y encuentro incluso matices gourmand de café y cacao que mantienen viva esa chispa fougère que lo hace único. No puedo negar la originalidad de ZINO, incluso en su peculiar apertura. Su aroma es distinto a cualquier cosa que haya probado antes, y esto, en mi opinión, es digno de admiración. Aunque sigo indeciso entre ‘me gusta’ y ‘no estoy seguro’, debo decir que su aroma es intrigante. Deja una estela moderada, dura bastante y tiene un excelente rendimiento; además, es bastante versátil en su uso.
Me lancé a comprar este perfume sin saber mucho de él, y aunque al principio me choqué un poco, al final resultó ser una grata sorpresa. Al principio, el aroma es un poco abrumador, me recordaba a esos colores mezclados que quedan al limpiar pinceles en un vaso con agua, algo que no esperaba y no me gustó mucho.
Sin embargo, en unos minutos la fragancia empieza a cambiar. Aunque no soy un experto en identificar cada nota, claramente pude notar un agradable toque de tabaco y algo que me hizo pensar en cuero, mezclado con un suave aroma a vainilla que se va haciendo más presente con el tiempo. Todo esto sin resultar excesivo.
No he tenido la oportunidad de probar la versión anterior de este perfume, pero puedo decir que este dura unas 6 o 7 horas en mi piel, y lo hace de una manera bastante sutil. Lo encuentro muy adaptable a diferentes situaciones, especialmente porque balancea bien su carácter oriental sin ser demasiado pesado. Y para colmo, el precio me parece más que razonable para lo que ofrece. Solo lamento que el primer impacto no sea tan agradable.
Finalmente lo encontré. Ahí estaba, luciendo su envoltorio vintage todo chulo, destacándose en la parte superior de los anaqueles de mi tienda de perfumes preferida, como esos ganadores que se ponen orgullosos en lo más alto del podio. Un premio perfecto para los que, como yo, añoran tiempos pasados.
Sin duda, Zino sería el campeón en un concurso de perfumes con esa especial característica de no borrarse con el paso de las horas. Mi búsqueda de este tesoro, que hasta ese instante era más un deseo pendiente, terminó de la manera más emocionante al encontrarlo.
Mientras tanto, me enteré que no era un artículo rescatado de algún almacén olvidado, sino más bien una reedición reciente que Davidoff decidió lanzar de nuevo después de un tiempo. Solo puedo estar agradecido por esta genial decisión de traer de vuelta a Zino, un perfume que juega un papel importante en la historia de los aromas.
Su balance entre las flores es perfecto, comienza de forma impresionante y tiene detalles orientales puntualizados que surgen de tres ingredientes principales – lavanda, sándalo y pachulí – que se entrelazan creando una esencia de masculinidad pura que la rosa y una sutil vainilla elevan a un nivel de sofisticación supremo.
Muchas gracias, Davidoff.
Mi calificación: 10
Me hizo recordar a algo antiguo y sofisticado, como las antiguas casas con pasillos oscuros pero imponentes.
Lo primero que me vino a la cabeza fue esa sensación de estar en un lugar familiar, casi como los corredores de mi niñez, perfumados con una intensidad que solo podría comparar con el poder de un fuerte abrazo. Era lavanda, sí, pero una lavanda única, transformada en algo dulce y tenaz que se aferraba al ambiente, posiblemente gracias a un toque de vainilla.
Soy de la idea de experimentar con cosas nuevas, y aunque generalmente no me inclino por los aromas orientales, decidí darle una oportunidad a este debido a una experiencia previa positiva con otra fragancia de la misma marca. Aunque no fue un flechazo inmediato, estoy dispuesto a intentarlo de nuevo. Tiene un aire distinto, recordándome más a la época de los 70 que a los 80.
Y aunque no destaca por dejar un rastro impresionante a su paso, sí se mantiene presente durante un buen tiempo.
Estoy completamente enamorado de esta esencia, igual que de Nino Cerruti pour homme. Recuerdo llevarla en los años 90, saliendo con amigos hasta el amanecer. Es una fragancia con una virilidad, sensualidad y un encanto que simplemente te hace girar cabezas y te eleva la confianza, haciéndote sentir único. Desde entonces, no he dado con otro aroma que se le compare. Llegó un punto en que era tan difícil de encontrar, que incluso un amigo que trabajaba en perfumería me confirmó que ya no estaba disponible. Años después, seguía sin tener suerte en mi búsqueda, hasta que en 2005, en un viaje a una ciudad llena de turistas, la encontré. Solo quedaba una botella y no dudé en comprarla. Con solo un par de aplicaciones, fue como si reencontrara a un viejo amigo perdido. Afortunadamente, ahora parece ser más fácil de conseguir, parece que han vuelto a producirla. Gracias a Zino, por traer de vuelta esos recuerdos.
Aromas17 aquí, y les voy a contar sobre Zino Davidoff, ese perfume que me ha dejado pensando. Primero, déjenme decirles que si lo comparan, encontrarán ecos de Coco Mademoiselle y Cabaret Gres pour Femme. A primera vista, la única gran diferencia podría ser un toquecillo de lavanda que le añade esa sensación refrescante. A medida que se va asentando, me recuerda un montón a Shalimar Parfum Initial, especialmente después de que el olor a caramelo se desvanece, el cual, por cierto, ya me traía a la mente a Cabaret de Gres.
Honestamente, esperaba que me gustara más, considerando las notas. No es que esté mal, pero siento que simplemente no va conmigo, tal vez por su carácter cálido y suave.
Lo interesante es que Zino salió al mercado antes que Coco Mademoiselle, e incluso fue diseñado para hombres. Pero, ¿quién lo diría?, hay momentos en los que podría jurar que estoy oliendo esa famosa fragancia de Chanel. Este perfume juega con patchouli, rosa y reemplaza los cítricos comunes por lavanda, ambos añadiendo esa chispa única.
No estoy seguro de cómo otros percibirán estas similitudes, pero para mí, Zino es un claro ejemplo de cómo las tendencias, y no nuestras preferencias personales, a menudo definen lo que consideramos masculino o femenino. Realmente, casi cualquier fragancia podría ser unisex, salvo algunas excepciones.
En cuanto a durabilidad y estela, son simplemente fantásticas. Es una pequeña joya a un precio increíble. Tiene ese toque de elegancia, no se siente para nada barata, y no trae esas vibras anticuadas de moda victoriana que te hacen pensar en Guerlain viejos.
Estoy encantado con este perfume. Al principio, se siente un fuerte aroma de rosa combinado con un toque inesperado de esclarea que inicialmente puede parecer extraño, pero a medida que el perfume se asienta, surge una embriagadora mezcla floral liderada por la lavanda. Con el tiempo, se nota un suave giro hacia el pachulí que poco a poco se va endulzando y mezclando con suaves notas de vainilla, sándalo y un toque de tabaco.
Aunque el inicio me pareció algo brusco, con cada hora que pasa me enamoro más de este aroma. Definitivamente, lo recomendaría para alguien con un aire de madurez. Tiene una duración impresionante y es perfecto para las estaciones más frías, más que todo para usarlo de noche. Además, deja una estela perfectamente balanceada.
Descubrí El Señor Zino y me cautivó al instante. Es como retroceder en el tiempo y encontrarse con esos caballeros de antaño, vestidos a la perfección: zapatos brillantes, pelo peinado con esmero y trajes ajustados al milímetro. Es la esencia de un galán, que parece haber viajado en el tiempo para mostrarnos la belleza y sencillez de los perfumes de antaño.
Destaca el pachulí, presente en toda su gloria, acompañado por toques de madera dulce que, más que apaciguarlo, lo elevan. Me hizo pensar en otro perfume que tengo, el Salvador Dalí pour homme, aunque Zino resulta ser más dulce y sencillo.
Tiene ese aire misterioso típico de las colonias clásicas, pero sin perder un ápice de elegancia y sobriedad, al igual que su botella, recta y de color ámbar. Mr. Zino no busca impresionar con extravagancias, sino que seduce con su discreción, misterio y una elegancia contenida.
La verdad, estoy bastante decepcionado con este perfume. Su aroma inicial me recuerda a aceitunas pasadas, como si fuera un olor residual de una fábrica de aceite de oliva… no es nada agradable. Después de un rato, puedo notar un ligero toque de madera, mezclado con algo de pachulí y vainilla, pero eso no salva el desastre inicial. Definitivamente, fue un error comprarlo sin haberlo probado antes. Terminará como regalo de Navidad para mi padre.
Bueno, después de haber leído lo que otros han dicho sobre Zino, no creo poder añadir muchísimo más a lo ya comentado. Prefiero enfocarme en lo que personalmente me transmite este perfume.
Lo primero que me viene a la mente es cómo este aroma me trae recuerdos similares a cuando me pongo S.T. Dupont Noir. En mi piel, ninguno de los dos destaca por tener una proyección muy fuerte, pero ambos logran crear como una especie de halo que te rodea suavemente por horas, disminuyendo poco a poco en fuerza, y definitivamente hay una elegancia en ellos. Para mí, esa elegancia se traduce en una combinación de simplicidad y buen gusto, sin caer en excesos.
El inicio del perfume me encanta, hay algo en él que me hace pensar en el olor a tabaco fresco, aunque es posible que sea otra nota y simplemente mi nariz la interprete así. La fase media es donde más disfruto, percibo claramente lavanda con toques de una vainilla dulce que aparece de vez en cuando, complementando perfectamente y haciendo de este perfume algo fácil de llevar, sofisticado sin ser pretencioso.
Al igual que con Dupont Noir, encuentro que Zino es perfecto para ambientes de oficina o lugares cerrados, especialmente en climas cálidos. Se hace notar sin ser abrumador, está contigo sin hacer demasiado ruido. Se convierte en algo muy tuyo, especialmente porque no es tan común y, además, es bastante accesible.
Saludos.
La primera impresión es única, un tanto difícil de explicar: imagina un aroma que te recuerda a los olivos acompañado de toques de tabaco e incluso regaliz. Pero no te dejés engañar, este aroma evoluciona bellamente. Se transforma en algo más dulce, suave y floral, muy al estilo de los cosméticos femeninos. De hecho, me recuerda muchísimo a Habit Rouge Sport de Guerlain, que comparte ese aire cosmético. Además, tiene esa esencia profunda y duradera de Lalique Pour Homme. Me arriesgué y lo compré sin probarlo, motivado por las comparaciones con una fragancia de Tom Ford, Beau, creyendo que tendría similitudes con mi querida Rive Gauche Pour Homme. Al final resultó tener su propia personalidad aunque con un aire familiar a Lalique, gracias a la particularidad de su inicio. ¿Vale la pena probarlo sin conocerlo? Diría que no, pero sin duda es una fragancia valiosa, especialmente por su precio.
RiceMilkFan7 aquí, aventurándome con una compra sin previa prueba, y ¡vaya sorpresa! Se ha convertido en una de mis favoritas. Me evoca a esos clásicos aromas de talcos deportivos, con un toque distintivo que grita masculinidad. Y qué decir de su duración, simplemente impresionante, permanece conmigo todo el día sin desvanecerse y su estela, simplemente perfecta, no pasa desapercibida. En definitiva, un 10 sobre 10.
Zino ha entrado en mi vida como un hallazgo impresionante. Es ese tipo de fragancia que pasa desapercibida en el mainstream, tan fuera del radar que ni siquiera las grandes tiendas de perfumes parecen conocerla. Este hecho, lejos de desanimarme, ha sido una alegría, pues me ha dado el gusto de descubrir un joya oculta por mí mismo. Un tesoro fragante salido de las manos de Michel Almairac. Y vaya descubrimiento, hasta el aroma de Beau de Jour de Tom Ford parece haberse inspirado en Zino. A menudo, las cosas más simples son las que esconden la verdadera felicidad, y dar con Zino ha sido un momento repleto de esa felicidad. Este perfume me causa un bienestar instantáneo, amando su esencia atemporal, masculina y cálida. Inicia con una nota inusual que puede desconcertar a muchos, pero esto se transforma rápidamente, dando paso a una mezcla y luego separación de notas que desembocan en una base suave y atractiva de pachulí y sándalo, con un leve toque de vainilla. El secado se convierte en un deleite, reconfortante y lleno de elegancia, una elegancia serena y confiada. Es el tipo de fragancia que te abraza suavemente, con sus notas fluyendo de manera sutil, nunca invasiva. Su aroma evoca la imagen de un club privado para caballeros, con salones revestidos de madera, alfombras esponjosas, aroma a tabaco de pipa y cognac, en medio de conversaciones corteses. También imaginó a un hombre en un auto convertible durante el otoño, acompañado por una bella mujer. Personalmente, la uso en cualquier momento y estación, aunque es en otoño cuando siento que brilla con mayor esplendor, con sus tardes frescas que huelen a hojas mojadas y tierra. Es una fragancia única, y aunque no la encuentro similar a Heritage (otra de mis favoritas), sí detecto cierta familiaridad entre ambas. A pesar de estar fuera de las tendencias actuales en perfumería, sugiero probarla primero. Además, por su precio accesible, es una compra con la que se arriesga poco. Este perfume se ha convertido en uno de mis grandes favoritos a un precio tan accesible que solo puedo estar agradecido con el universo por tal hallazgo. Para darse una idea de su lujo y el valor de su adquisición, su esencia es comparable a las de casas nicho de alta gama según Fragrántica. En resumen, le doy un sobresaliente sin titubear, Zino merece todo el honor y la gloria. Hasta luego.
¡Este perfume de Davidoff, ‘Zino’, es sin dudas un triunfo! Para mí, se lleva el premio mayor de todo lo que he probado de esta marca, y realmente destaca en mi colección, no solo porque me hace revivir momentos inolvidables sino también por ese aroma distintivo y fabuloso que no encuentras en cualquier lado.
Desde el primer momento que te lo pones, te conquista con esa intensidad de lavanda mezclada con palo rosa, haciendo que cualquier toque cítrico pase desapercibido. Con el tiempo, se va suavizando y empiezas a apreciar esas notas florales que preparan el escenario para un final sorprendente de pachulí, sándalo y un toque de cedro.
Hablando de cómo se siente al llevarlo, tiene una entrada fuerte que llama la atención por un buen rato, unas 1-2 horas, después se vuelve más personal, casi como un susurro pegado a la piel por unas 6-7 horas.
Aunque ha pasado por algunas reformulaciones, creo que ha sabido mantener su esencia, tanto en el aroma espectacular que ofrece como en su durabilidad. Definitivamente, es de esos clásicos que no pueden faltar.
En el mundo de los perfumes, siempre hay una línea clara entre los diseños mainstream y los de nicho; es una pena cómo, a menudo, las fragancias clásicas se van dejando de lado hasta casi olvidarlas, algo que no sucede con productos icónicos de otras categorías, como la Coca-Cola, que lleva más de cien años en el mercado y nadie la tacha de pasada de moda. Es una muestra de cómo las opiniones sobre qué está in y qué no, son fuertemente influenciadas por las grandes marcas. Lo de decir que algo ‘huele a viejo’ siempre me ha parecido un juicio un tanto injusto, porque lo asocio más a falta de higiene que a la edad de alguien, y todos sabemos que eso no tiene nada que ver con llevar años encima. Sobre Zino, básicamente es lavanda y patchouli. Algunos dicen que se parece a Beau de Jour, que a su vez se asemeja a Heritage, y este último a Roja Ranger. Sin embargo, entre las mencionadas, solo tengo Zino y Heritage, y después de probar Beau de Jour, puedo decir que aunque comparten notas, para mí no se parecen tanto. En mi ranking personal, Zino queda último, con Heritage liderando por su incomparable calidad, y Beau de Jour, aunque agradable, se me hace algo costoso para lo que ofrece. Mi primera impresión de Zino fue algo mixta, con una apertura que me pareció artificial, aunque eso solo dura unos minutos antes de transformarse en una sensación más cremosa y agradable. Su durabilidad y proyección son algo bajas en mi piel, pero dada su relación calidad-precio, no me importa aplicarme un poco más. Mi decepción inicial, al recibirlo en casa y ver que no duraba tanto como cuando lo probé en la tienda, se ha ido mitigando con el tiempo, pues ha mejorado un poco. Para quienes disfrutan de los aromas clásicos y no les importa una menor duración, Zino es una opción a considerar. Pero si buscan algo con mejor rendimiento y de calidad superior, les recomendaría ir directamente por Heritage de Guerlain edt, especialmente la versión botella Listerine que es más accesible sin necesidad de gastar de más en ediciones vintage. Aunque, claro está, no son exactamente iguales.
Esta fragancia tiene un toque muy varonil, como si te llevara directo a otro tiempo.
En particular, me hizo pensar en el Salvador Dali pour homme, aunque este último tiene un aroma más pasado de moda que el Zino, al menos eso pienso yo.
Hablando de cómo se comporta, he notado que, al menos esta versión de 2018, le falta un poco de fuerza, durabilidad y capacidad de dejar una estela a su paso.
Por lo que sé, ya no la producen.
Me gusta el aroma, no me recuerda a la fragancia Heritage de Guerlain ni a Danger de Roja, pero sí me hace pensar en More Than Word de Xerjoff.
Para mí, este perfume se destaca por ser único y un poco atrevido. Al principio, siento que las notas florales toman el protagonismo, creando una experiencia bastante neutral en cuanto al género, pero esto cambia con el tiempo. Después de unos minutos, se mezcla con el pachulí, transformándose en una fragancia más limpia y definitivamente más masculina. En cuanto a duración, supera las expectativas, especialmente por su precio.
No lo veo como un perfume para cualquier ocasión; lo considero perfecto para el frío y cuando te vistes de manera más formal o elegante. Diría que es ideal para hombres que rondan los 30 o incluso 40 años.
Este perfume es realmente único… Intentar describirlo no le haría justicia, es algo que tienes que experimentar por ti mismo para entender su encanto. No es algo que todos puedan apreciar; si no te adaptas a él, puede terminar no siendo de tu agrado. Su fase de asentamiento es, sin dudas, lo más impactante que he experimentado.
Hace ya un tiempo que estaba en la caza de perfumes clásicos y me topé con Zino de Davidoff. Solo conocía Cool Water de esta marca, y cuando pedí por Zino en las tiendas, la gente parecía confundida y no lo tenían disponible. Así que, me lancé a comprarlo online sin saber mucho qué esperar.
Al principio, no me convenció del todo porque esperaba que se pareciera a Beau de Jour de Tom Ford, que es uno de mis favoritos, pero resultó ser bastante diferente. Sin embargo, después de usarlo un par de veces, empecé a entender y apreciar su encanto único.
Zino no es tu típico fougere lleno de notas verdes. En cambio, es más cálido, con un toque ambarino y cremoso, aunque aún mantiene esas notas clásicas que aparecen más a medida que se asienta en la piel, y ahí sí que me recuerda un poco a Beau de Jour.
Este perfume tiene una gran durabilidad y proyección en mí, y cada vez que lo he usado, ha capturado la atención de la gente, recibiendo siempre comentarios favorables.
Creo que es perfecto para los meses más fríos, otoño e invierno, debido a su carácter ambarino.
Acabo de descubrir el perfume Zino y estoy totalmente enamorada. Al principio, no voy a mentir, le tenía un poco de miedo porque leí en varias partes que era más bien un aroma para personas mayores, de 50 años en adelante. Y como tuve que comprarlo sin probarlo, me parecía que estaba haciendo un acto de fe. Pero resulta que ya había tenido una buena experiencia con otro perfume clásico antes, así que pensé, ¿por qué no darle una oportunidad a Zino? Y vaya que fue una decisión acertada. Me gusta seguir mi instinto y esta vez no me falló. Este perfume no lo cambiaría por nada, y me aseguré de conseguir la versión de Lancaster, que me parecía más confiable que la más reciente de Coty. Hablando del aroma, Zino es una mezcla impresionante de pachuli, con un inicio fuerte que luego se suaviza con lavanda y madera, para finalmente revelarte una faceta floral encantadora de geranio y rosa. Cierra con una nota de sándalo super suave y un toque cremoso que probablemente sea vainilla, aunque no es tan evidente. Si bien es una fragancia potente y sofisticada, no creo que deba etiquetarse solo para mayores por sus intensos toques de pachuli y madera. Es una joya que me recuerda al Gentelman vintage pero con su propio carácter, más floral y herbal. A pesar de que la percepción del aroma es muy personal, para mí, Zino no se siente para nada anticuado. Comparado con otras fragancias que han sido reformuladas hasta perder su encanto, Zino se mantiene como una opción de calidad superior en un mundo que aprecia de nuevo los aromas clásicos y bien construidos. Así que si pensar en viejo es oler a caramelo picante pegajoso, prefiero quedarme con la elegancia de Zino para siempre.
Opinión sobre el perfume:
Imagínate a alguien con la presencia de un clásico gánster del cine – pelo engominado, bigote perfectamente recortado, trajedo a la perfección, con esos zapatos que brillan con cada paso. Algo así recuerda el aroma de este perfume que me topé por casualidad en una venta de segunda mano. Al parecer, el anterior dueño no se sintió capaz de dominar su esencia y me deseó mejor suerte. ¿Y si me gustó? ¡Absolutamente! Sabía que por su descripción sería de mi agrado, pero sinceramente, superó todas mis expectativas (y eso que solo me puedo imaginar cómo sería en su versión de los años 80). Zino Davidoff ahora es una pieza clave de mi colección, y sinceramente, no lo recomendaría para una compra impulsiva a menos que lo tuyo sean las fragancias con un toque retro.
¡Increíble Zino!
Definitivamente, su primera impresión es algo inusual, pero personalmente, me tiene fascinado ¡y cada día me gusta más!
La primera vez que lo olí, me pareció una combinación única, algo entre Egoïste y Versace L’homme. Para estar seguro, hice una prueba aplicándome Davidoff en un brazo y, en el otro, mezclas de Chanel y Versace. Y la verdad, mi intuición no estaba errada. Puede que al principio deje un poco desconcertado a quienes no están habituados a este tipo de fragancias, haciéndoles dudar si les agrada o no. Cuando lo olí por primera vez, no tenía idea de qué esperar de Zino, pero algo me decía que íbamos a llevarnos bien. Con el tiempo, se suavizó y me envolvió en su extraordinaria dulzura amarga. Se percibe constantemente un aroma a rosas, con toques de cuero, y trae a la mente un poco el chocolate y la naranja. La vainilla y un pachulí intenso le aportan una personalidad única a esta magnífica creación de Michel Almairac, un perfumista que realmente admiro.
Usar Zino me llena de una sensación instantánea de bienestar y confianza, mezclando distinción con sencillez. Si Zino fuera una persona, sería alguien responsable, fiel a sus convicciones, atractivo, reservado y elegante, de esa elegancia natural que hace que todo le siente de forma única. En Zino se puede confiar, porque nunca decepciona. Habla poco, pero cada palabra tiene su peso y momento. Es serio y no ríe a menudo, lo que hace que su sonrisa sea aún más valiosa, especialmente cuando es para sus hijos, mostrando a ese padre cariñoso que sabe cómo abrazar y también reprender.
Y que sabe amar.
Este maravilloso perfume me hace sentir de manera similar, y eso es, para mí, la verdadera magia de la perfumería.
Esta es una de esas colonias que definitivamente no es para todo el mundo, especialmente los más jóvenes quizás no se sientan atraídos por ella.
Tiene una onda clásica, pero no se siente anticuada.
Es fuerte, pero no abrumadora.
Dura bastante, pero no invade el espacio personal de nadie.
Tiene toques frescos, pero no es el típico perfume veraniego.
Describirla es todo un reto, especialmente porque no estoy muy seguro de cómo huele el palo de rosa… pero lo que sí te puedo decir es que empieza con un toque cítrico que poco a poco se transforma en una mezcla de geranio, pachulí y madera.
Algo en ella me recuerda a las aceitunas negras, y lo digo en el mejor sentido posible.
Me encanta usarlo en días fríos, ya sea en casa o para reuniones familiares. Tiene un aire de confort y elegancia. Lo veo ideal para llevarlo con unos jeans, camisa, blazer y una bufanda.
El único inconveniente podría ser que su duración no es muy larga, unas 5 horas… pero considerando los tiempos actuales, donde la gente tiende a ofenderse fácilmente, quizás hacerlo más potente no sería lo mejor para todos, acostumbrados como estamos a los olores dulzones y sintéticos.
Nombre de usuario: AlphaMark82
Me decidí a usar de nuevo el Zino Davidoff después de mucho tiempo sin olerlo…
Es increíble como este perfume ha logrado mantenerse relevante a través de los años, rompiendo esquemas y moldes que muchos no se atrevían a cuestionar.
Aunque al principio puede parecer un poco intenso y peculiar, es en el proceso de secado donde revela toda su esencia de masculinidad, fortaleza y un aire clásico de un verdadero líder.
Todavía hoy, me sigue maravillando su aroma excepcional, genuino y único, y me sorprende que después de casi cuatro décadas en el mercado, sigue estando tan vigente.
Este perfume realmente proyecta una masculinidad notable, perfecto para un hombre con barba, estilo y valentía.
Encantador y original, es una verdadera obra de arte que no pierde su brillo con el tiempo.
Tiene un estilo muy clásico y distinguido, definitivamente es un perfume para adultos.
Calificación del aroma: 10.
Nivel de proyección: moderado.
Duración: 8 horas.
Lo recomiendo ampliamente.
Recientemente saqué de mi lista de deseos este perfume que había estado anhelando y ahora que finalmente lo tengo, me encuentro algo indeciso. Al aplicarlo, noto inmediatamente un aroma cítrico intenso que de alguna manera se fusiona con una fragancia suave y cremosa, parecida a la mantequilla. Además, puedo distinguir claramente la presencia de lavanda y patchouli, aunque todavía estoy tratando de acostumbrarme a esta combinación. Tengo la esperanza de que, después de unas horas, este perfume se asiente mejor en mi piel y realmente comience a gustarme, ya que tiene una cualidad atemporal que aprecio. Sin embargo, la nota cítrica tiene un toque demasiado artificial para mi gusto, me recuerda al saborizante de limón en polvo que encuentras en ciertos aperitivos. A pesar de este detalle, no puedo negar que el perfume tiene una elegancia distintiva.
Decidí arriesgarme y comprar este perfume sin haberlo probado antes, y todo por la simple razón de que detrás de su creación estaba Michael Almairac, el mismo genio detrás de Fahrenheit, entre otros. Eso para mí ya era razón suficiente para probarlo. Había escuchado que podía tener un toque algo antiguo, pero eso no me disuadió en lo más mínimo. El diseño del frasco no es precisamente elegante, pero eso era lo de menos para mí; lo que realmente me importaba era descubrir cómo olía. Al principio, no me impresionó mucho, pero tras 10 minutos, su aroma empezó a transformarse y, al cabo de una hora, me encontraba completamente cautivado por su fragancia. Es un perfume que ofrece mucho valor por su precio.
Me sorprendió especialmente cuánto duró en mi piel, que tiende a ser bastante seca y a no retener bien los perfumes, pero este me duró un día entero de trabajo. Me pasé el día disfrutando de su aroma a mi alrededor, que es un poco antiguo pero de una manera muy elegante, profunda, enigmática y absolutamente magnética. Tiene un toque oscuro, pero no de una forma opresiva, sino más bien de manera madura y fascinante. Definitivamente es más adecuado para gente mayor de 30 años, y aunque se siente perfecto en otoño e invierno, también lo he disfrutado en las noches de primavera y verano.
Este no es un perfume que busque halagos o cumplidos. Es más bien para aquellos de nosotros en nuestros 40 y 50 que no nos importa tanto la aprobación de los demás; sabemos que llamamos la atención con o sin él. Incluso me atrevería a decir que me gusta más que el Man in Black de Bvlgari, y eso realmente significa mucho.
La compre sin saber mucho de ella y al principio me pareció decente, nada del otro mundo. Tenía otras preferencias así que no la usé mucho. Pero un día decidí darle otra oportunidad y resultó ser un éxito total, recibí varios cumplidos. La siguiente vez decidí experimentar mezclándola con otra fragancia, Club de Nuit Intense, y mi esposa quedó fascinada, pensando que era algo totalmente nuevo. A partir de ese momento, se convirtió en una de mis elecciones top.
Simplemente no decepciona. El aroma es impresionante. Totalmente recomendable.
Acabo de descubrir esta fragancia y me pregunto cómo ha pasado desapercibida para mí hasta ahora. Realmente, es como encontrar una versión más económica del Beau de Jour pero con un aroma incluso más potente. Y lo mejor es que no tengo que estar pendiente de los cambios constantes en la fórmula como pasa con los de Tom Ford. Ahora, estoy convencido de apostar por la versión vintage, la de Lancaster.
Quiero compartir mi experiencia con esta fragancia que, felizmente, no ha sido descontinuada. De hecho, tengo una versión del 2022 conmigo. Este perfume tiene un encanto que me atrapa, pese a que, como ocurre con muchos de esta marca, ha sufrido ajustes en su fórmula que han afectado su durabilidad y potencia para que su precio sea más accesible. Ofrece un toque clásico, pero con un giro único gracias a su combinación de notas herbales y florales que lo distinguen sin caer en lo excesivamente dulce, ni en sentirse obsoleto a pesar de sus años en el mercado. Sin embargo, hay que admitir que su intensidad y proyección son bastante limitadas, manteniéndose muy cerca de la piel poco después de aplicarlo. Quienes busquen críticas más antiguas podrían no hacerse una idea fiel de su rendimiento actual. A día de hoy, se mantiene asequible pero algo mermado en presencia, al igual que ha sucedido con Cool Water, conservando su agradable aroma dentro de un rango económico pero con limitaciones en su proyección. En cuanto a su diseño, tanto el envase como el pulverizador y tapón tienen un encanto particularmente único por su estética y calidad que podrían ser vistas como cuestionables, acompañados de un empaquetado que también guarda esa esencia clásica y retrospectiva. Es un perfume más bien para disfrutar en la intimidad, aportando una discreta elegancia con sus suaves notas florales que no llegan a ser empalagosas. La fragancia no deja una estela muy marcada ni se proyecta a grandes distancias, pero definitivamente otorga un aroma distintivo a quien la usa, evitando la sensación de masificación actual en el 2023. Por el precio que tiene, diría que vale la pena probarlo.
Impresionante perfume con un carácter distintivo y exclusivo, su aroma posee un toque tradicional. Tiene una esencia fuerte, con notas de almizcle, se siente fresco y con una base ligeramente salvaje. Este perfume ofrece una excelente relación calidad-precio, resulta adecuado para ser usado en diversas ocasiones y parece ser perfecto para aquellos que han superado los 35 años. Es un clásico atemporal, destacando como uno de los mejores trabajos de Almairac. Sin duda, es un producto que merece un 10 de 10.
Quiero compartir mi experiencia reciente con el perfume Zino que finalmente me llegó. La verdad, no sabía qué esperar porque nunca había olido un decant antes, pero estoy felizmente sorprendido. A pesar de sus 38 años, Zino mantiene un encanto increíble que sobresale incluso hoy cuando predominan las fragancias unisex.
La duración y la forma en que se dispersa alrededor son impresionantes. Lo curioso es que, bajo la lluvia, su aroma parecía cobrar nueva vida, desprendiéndose de una manera única que no sé si atribuir al palo de rosa de Brasil, pero definitivamente le añade un toque especial. Personalmente, el aroma se siente perfecto conforme se asienta en la piel. En resumen, Zino realmente me ha gustado.
Desde mi punto de vista, si aprecias los aromas con un toque de tradición, no importa tu edad, este perfume es una decisión acertada, un verdadero símbolo de masculinidad.
Por otro lado, mi primera interacción con Zino fue a través de un decant que me regalaron después de una compra en Vinted. Me cautivó desde el primer momento y se convirtió en una fragancia a la que recurro todas las noches antes de dormir. Animado por esa experiencia, adquirí una botella a un precio excelente en la misma plataforma, esperando que la calidad se mantenga intacta a pesar del tiempo. Este perfume, para mí, es un tesoro.
Definitivamente, este perfume es de esos que necesitas probar más de una vez para realmente apreciarlo. Al principio, puede que no te convenza del todo. A mí me da una sensación de nostalgia, como si llevase el aroma de una noche en el campo. Siempre he pensado que las fragancias de Davidoff generan opiniones divididas; si Cool Water no es de tu agrado, tal vez es mejor que ni te acerques a esta porque es aún más intensa. Tiene un inicio un tanto fuerte por el alcohol, pero dale un momento y se transforma en algo más suave y cálido en la piel.
No tengo palabras suficientes para describir este perfume. Lo mejor es su precio accesible y su aroma que parece de mayor costo.
En mi opinión, es un aroma que difícilmente desagrade a alguien; quizás no sea el favorito de todos, pero definitivamente no es de esos olores que hacen querer alejarse.
Acabo de probar un perfume que recuerda mucho a UDV, solo que este tiene una vibra más antigua. A mi parecer, UDV, que es más económico, tiene una duración mayor; lo aplico antes de dormir y al despertarme todavía siento su aroma, en cambio, con este nuevo, ya no. Me gusta, pero por el precio, prefiero UDV, que dura más. Tiene un aroma bello y clásico, perfecto para un público más adulto, definitivamente no es para niños, ni se acerca a ser unisex, es 100% para hombres de todas las edades. También probé el de Dalí, pero honestamente, no me convenció, no se asemeja tanto a UDV.
Lo compré a ciegas porque el perfumista es el gran Michael Almairac, padre del Fahrenheit. Con eso ya me convenció. Aunque leí que podía ser algo vintage, me dio igual. La botella es tosca, pero solo quería probar el jugo. La salida no me hizo mucha gracia, pero a los 10 minutos empezó a evolucionar y a la hora ya era una pasada. En relación precio-calidad es un imperdible. Me sorprendió la duración; soy de piel seca y la mayoría me duran poco, pero Zino me aguantó toda la jornada laboral (de 8 a 16/17 horas). Me lo he olido a la muñeca todo el día porque es vintage, old school, elegante, sobrio, misterioso y magnético. Quizás sea un poco lúgubre, pero no como el Encre Noir de Lalique, sino maduro e intrigante. No es para menores de 30. Lo he usado en primavera y verano y de noche, y está muy bueno. No busca cumplidos, está hecho para los de 40/50 años que no los necesitan. Me gustó más que el Man in Black de Bulgari, y eso es decir mucho.
Lo cogí a ciegas y me enganchó de pleno. La tenía olvidada hasta que un día la puse y dos personas me la pidieron. La volví a usar mezclada con Club de Nuit Intense y mi esposa juró que era un perfume nuevo, aunque no lo era. Desde entonces es uno de mis favoritos: no falla, huele increíble y es una chulada.
Que los 125 ml de esto se consigan a 20€ -al menos en España- debe ser una de las mayores gangas de la perfumería. Estamos ante una obra maestra de esas que ya rara vez se ven. Es un perfume de los 80 y hay que comprenderlo en su contexto, pero no pienso que haya envejecido mal ni huela trasnochado, más bien huele atípico, ya que es una propuesta que no se estila en diseñador, ni entonces ni ahora. Huele floral pero tremendamente masculino; más que seriedad, como muchos de la vieja escuela, transmite misterio. Si esto lo embotellara Tom Ford en su rango de precios, nadie diría ni pío y estaría mucho más en boga. Hay reseñas hablando del Zino actual como si fuera un aguachirle y desalentando su compra. Obviamente, todos los perfumes de los 80 han sufrido reformulaciones. Yo tengo un batch de Lancaster de hace 15 años (también reformulado, pero suele tener buena prensa) y una edición reciente de Coty (2023) y definitivamente está reformulado, pero no diría que necesariamente a peor. El batch antiguo se siente más animal y denso, sobre todo en salida, mientras que el actual es más fino y delicado, resaltando esa sensación limpia del palo de rosa y las notas florales. Personalmente disfruto más el último. Entiendo que quienes lo conocieron hace 30 años puedan sentir disonancia, pero estoy seguro que entre quienes no lo conozcan muchos preferirían la nueva versión, que no parece mal reformulada ni traiciona el espíritu del Zino primigenio, simplemente se ha adaptado a la época y a las restricciones de la perfumería actual. Sobre rendimiento, es correcto y adecuado, pide proyección contenida, no zambombazos de discoteca. Si bien no dura mucho, se deja sentir bien las dos primeras horas y reaplicar a estos precios no hace daño. Se compara con Heritage y, aunque son familia olfativa, son bastante diferenciadas; Zino es más oscuro, mientras en Heritage destacan los aldehídos y ese ADN marca que compartían con Guerlain. Yo encuentro más mágico el de Davidoff, a pesar de ser mucho más barato, aunque las dos son grandes obras y no redundantes. Al precio que se encuentra, no queda más que animar a su compra, aunque sea a ciegas. Quizás no sea para uso habitual, pero si te interesa esa perfumería de antaño refinada y creativa, esta obra de Michel Almairac merece la pena conocerla.
Avalo todo lo dicho: desafiante y fascinante. Es de esas creaciones que no piden permiso y generan percepciones polarizadas, desde ‘fábrica de aceitunas’ hasta ‘veladas de vampiros’. Los primeros instantes son atractivos, una breve invitación, pero luego se transforma en algo oscuro y misterioso, la parte vampiresca: pachulí terroso, maderas profundas y una rosa oculta. Es como abrir una puerta empolvada que de repente suelta culebras y murciélagos. En su secado, entra en su fase hipnótica, un cofre antiguo lleno de historias y ecos del pasado. Una belleza melancólica y enigmática que te transporta a las primeras películas de vampiros, con oscuridad elegante y grandiosidad gótica. Más que una fragancia, es una manera de llamar la atención y un viaje sensorial. En el secado noto esa mezcla de pachulí, cedro y sándalo, y la verdad, ya no asusta. Reconozco la calidad. Son mis retos personales, experiencias que te invitan a saltar al vacío y te recompensan con algo único. A pesar de ser intrigante y bien construida, no encaja para llevarla a menudo; quizás la reserve para ocasiones muy específicas, como un entierro. Pero disfruto enormemente el reto de desentrañar su narrativa olfativa. Un pilar, una experiencia que te reta y te invita a ver la perfumería como arte.
Fragancia muy masculina que evoca inevitablemente otra época. Me recordó particularmente a Salvador Dalí pour homme, pero esta última huele más anticuada que Zino, en mi humilde opinión. Con respecto a sus prestaciones, debo decir que al menos este batch del 2018 adolece de potencia, longevidad y sillage. Tengo entendido que ya está fuera de producción.
Ya está todo dicho: un 10. Uno de los cuatro o cinco mejores fougeres de la historia, palabras mayores. No he oído un secado comparable en ninguna otra fragancia. La fórmula actual sigue teniendo su magia. Cómprala.
Yo no lo soporté. Me huele a ‘antro de vampiros’: estancia cerrada con aire viciado, olor a flores secas y ajadas en coronas fúnebres que acumulan lustros, polvo en capas y motas en suspensión señaladas por rayos de luz oblicuos… y la descomposición animal de un cadáver en un sarcófago. ¡Que no se levante al ponerse el sol, por favor! ¿Estaría podrida la botella que compré? Puede… Me resultó repulsivo.
Muy buen perfume, no es para críos, es para un hombre alfa, punto.
No me alcanzan los caracteres para reseñar este perfume. Algo de reconocerle es que cuesta poco y huele como si costara más. Yo no diría que desagrade a la gente, a lo sumo no les vaya a encantar, pero creo que está lejos de hacerlas huir.
Menudo perfume más especial… Podría esforzarme en definirlo pero es inútil; hace falta probarlo y que él te asombre. No es para cualquiera; si no lo domas, te dominará y acabarás repudiándolo. Tiene el secado más impresionante que haya visto.
Buena fragancia; no la encuentro parecida a Heritage de Guerlain ni a Danger de Roja, sino a More Than Word de Xerjoff.
Un aroma vintage sin dudas, particularmente no me gusta, muy chillón para mi gusto, me patea la nariz. Lo veo para uso en todas las temporadas y es diurno para mí. En algún punto me hace acordar a Barbería de Alvarez Gómez, este último con pegada más suave y llevadera. Por suerte lo probé con decant y no compré el envase grande. Dura unas seis horas y en mi piel proyectó modestamente durante las dos primeras horas.
Batch 2017: ¿A qué huele? Imagínense un tipo parco con carácter, peinado a la gomina, bigote recortado, de traje, camisa blanca, zapatos lustrados, como un mafioso de ‘The Irishman’. Lo compré de segunda mano casi sin usar; quien me lo vendió dijo: ‘Traté y no pude con él, espero que lo disfrutes’. ¿Lo disfruto? VAYA PERFUMAZO. Tenía claro que por las referencias estaría en mis gustos, pero fue superado con creces (ni hablar de una edición ochentera). Zino Davidoff ha reforzado mi ‘Team Fougere’. ¿Compra a ciegas? NO, salvo si te gustan lo vintage.
Es una fragancia con mucha personalidad, por lo que es comprensible que la gente joven la evite. Es clásica, pero no vieja; intensa, pero no potente; duradera, pero sin proyectar demasiado. Es fresca, pero no para el verano. Es difícil de describir, no sé a qué huele el palo de rosa, pero se nota una apertura cítrica que gira hacia el geranio, pachuli y maderas. Es como el olor a aceituna negra, en el buen sentido. Me gusta ponerme con el frío, para estar en casa o en planes familiares. Es reconfortante y elegante. Lo veo perfecto con vaqueros, camisa, americana y bufanda. Su punto débil son las prestaciones, unas 5 horas… aunque en estos tiempos de gente ofendida, quizás darle más potencia sería demasiado ofensivo para los educados en el haba tonka y los sintéticos de gominola.
Hoy confieso que me encanta el Zino y nos llevamos de maravillas. Le tenía miedo al principio; las reseñas hablaban bien pero lo catalogaban de perfume ‘maduro’ para señores de 50+. Como solo lo podía comprar a ciegas, pensé que me jugaba la vida. Pero hace poco conseguí gotas del antiguo Givenchy Gentleman que disfruté mucho. Me dije: si pude con el Gentleman, ¿por qué no con el Zino? Y acerté. A veces hay que seguir el instinto en vez de leer tanto o especular; si no gusto, se vende… Pero a este no lo vendo por nada. Lo único precavida fue conseguir la versión Lancaster y no la última de Coty (no veo grandes críticas al ‘reformatorio’, ya que Lancaster era parte de Coty, pero a veces la última fórmula puede salir bien o mal; Lancaster sonaba mejor). Vamos al perfume: Zino es un destello de pachulí bien logrado, al principio tenaz y avasallante, con toques de lavanda y madera. Luego muestra su bouquet floral con geranio y rosa. Si quedaban dudas, termina con un sándalo aterciopelado de la ostia, ligeramente dulce por la vainilla, que no huele a vainilla pero le da toque cremoso. La duda es: ¿una fragancia tan bien lograda con componentes de calidad es madura por ser intensa en pachulí o maderas? La pondré en esa categoría solo por eso. En líneas generales, me recordó al Gentleman vintage (salvo que este último tiene civeta y cuero terroso, más desafiante). Zino va por un pachulí igual de intenso, pero más floral, amaderado y finamente herbal, con reminiscencia al heritage vintage, sobre todo en salida y final, porque en su desarrollo veo en la de Guerlain un costado picante más intervenido por cítricos. El olfato es subjetivo, pero ¡que esto no huele tan maduro! Sí, hay fragancias antiguas mal reformuladas que quedan punzantes, sintéticas, metálicas, y envejecen. Pero este Zino es primera calidad, sobre todo en esta era donde los aromáticos de raza vuelven a reinar. Si la juventud es oler a caramelo atómico picante, pegoteado al cuello como Savage Elixir o Pure XS, me quedo con Zino toda la vida.
Uno de mis fougères favoritos, Zino es extrañamente delicioso. Abre con bergamota y lavanda, como manda el género, pero añade palo de rosa, algo inusual en una salida y que lo hace único. El corazón es un ramo embriagador de rosa, jazmín, lirio y geranio… pero las flores parecen a punto de marchitarse, con un toque de podredumbre que asoma. ¿Potpourri? No exactamente. Aquí entran los pesos pesados: pachulí terroso y achocolatado, sándalo cremoso, cedro robusto y ámbar seco. Para rematar, una pizca de vainilla. Es una joya, sobre todo en climas frescos. Se dice que Beau de Jour de Tom Ford y Héritage de Guerlain se inspiraron en él. No los he probado, pero este es para caballeros eruditos, con aire oscuro y pasión sexual refinada. Por 20 dólares los 125 ml, es un héroe de la clase trabajadora traído por el Rey de los Cigarros. (Aunque recomiendo la versión vintage de Lancaster, que vale cuatro veces más y merece la pena).
A este perfume hay que darle más de una oportunidad, al principio quizás no te guste. A mi parecer, si la nostalgia tuviera un olor, sería el de esta fragancia. Por alguna razón me hace pensar en una noche vaquera. He visto que las fragancias de Davidoff son amadas u odiadas; si no te gusta Cool Water, mejor ni pruebes esta, ya que es mucho más densa. Salida alcohólica, la siento fresca y una vez que se asienta en piel es cálida.
Perfume que huele a anciano, no a los 80, sino a anciano. No es un olor agradable, es un fougere del siglo pasado. Mi hijo de 8 años me dijo que olía mal. Un niño no distingue notas, pero sabe lo que huele mal o bien, y creo que mejor explicado imposible. A los nostálgicos quizás les recuerde algo, pero oler… huele mal.
Old School. Buen fougere. La pena es que parece reformada y perdió parte de su pegada anterior. Aún así es un aroma único y distinto que vale la pena tener solo por el hecho de usarla alguna vez. La recomiendo totalmente.
¡Gran Zino! Su salida es un poco extraña, pero me encanta y cada vez más. Me pareció una mezcla entre Egoïste y Versace L’homme; probé en ambos brazos: dos sprays de Davidoff en el izquierdo y uno de Chanel y otro de Versace en el derecho, y acerté. A quien no esté acostumbrado le puede chocar al principio, no sabrá si le gusta. La primera vez no sabía por dónde iría este Zino, pero supe que seríamos amigos. Luego se calmó la fiera y empezó a envolverme su cremosidad amarga. Siempre está la rosa, floral, me recuerda a chocolate y naranja, y esa vainilla con un pachulí brutal le dan personalidad a esta fragancia genial del gran perfumista Michel Almairac, que me cae bien. Zino me da bienestar, seguridad, distinción y humildad. Si fuera un hombre, sería responsable, fiel, atractivo, parco y elegante, de esos que tienen clase y les queda todo diferente. Con Zino confías porque no falla, es de pocas palabras y justas. Es serio, no ríe mucho, así que su sonrisa vale más, sobre todo para sus hijos, porque es un padre entrañable que abraza, reñe y ama. Este perfume me hace sentir así y es la magia de la perfumería.
No está discontinuada, la reformulación actual sigue saliendo de línea. Yo tengo un batch de 2022 y me encanta, aunque como todos los perfumes de esta casa han sido masacrados para bajar el precio. Es un clásico con carácter, mezcla floral y herbal muy especial, ni dulce ni viejo pese a los años. La proyección actual es poca, queda casi a ras de piel, así que no se lleven a engaño leyendo reseñas antiguas. Hoy Zino vive barata y floja, igual que Cool Water: aromas ricos que sobreviven a precio low cost con poca fuerza. El frasco, tapón y atomizador son entrañables por lo feos y de dudosa calidad, la caja también es clásica y anacrónica. Es para disfrute personal, elegante y discreto. Flores dulces sin empalago, poca estela pero quien la lleve huele diferente porque no está nada masificada en 2023. Recomendable por el precio, totalmente.
He leído que Zino se parece a Tom Ford. No, querido, Zino nació en 1986, Beau De Jour en 2020. Es Beau De Jour el que se parece a Zino. Y si una casa como Tom Ford clona el aroma de Zino, poco más hay que decir. Es una fragancia extremadamente rica, claro que no es para todos, dado que hoy predominan los aromas dulces y potentes. Cuanto más la uso, más me gusta; ya gasté una de mis botellas, la única de mi modesta colección, y tendré que comprar otra porque esto se queda en mi estante de por vida. Larga vida al rey Zino.
Vengo de un coleccionismo ecléctico, siempre dominado por lo masculino, hasta que topé con esto y me sorprendió. La salida es ultra incisiva, con esa masculinidad clásica de lavanda, herbal y jabonosa, pero la elaboración es curiosa: durante todo el trayecto se nota un deje animal, tipo civeta o Kouros de YSL. El corazón se vuelve más bondadoso, mostrando un fougere con matices florales, una vainilla de sorpresa y pachulí. El fondo integra todo eso con las maderas para volverse eterno. No es para todos, mínimo recomendaría a hombres de 30 años en adelante, salvo si tienes una personalidad muy específica. Duración de 7 a 10 horas, proyección metro y medio.
Para mí es indudablemente una gran fragancia, original y arriesgada. En mi piel las flores predominan al inicio, llevándose todo por delante y dando sensación unisex, que con el paso de los minutos pasa a segundo plano, combinando con el pachulí para dejar un aroma limpio y más masculino. El rendimiento es muy bueno, más que digno para su precio. No es muy versátil; es apropiada para climas fríos y vestimentas formales o elegantes. Por supuesto, para hombres de más de 30, incluso de 40.
Corrijo mi opinión porque ya tengo el Zino en casa y la verdad es que me ha pillado por sorpresa. No probé el decant antes, pero al ponerlo en piel, pfff, es increíble que con 38 años siga siendo un aroma tan delicioso en una época donde todo es unisex. Tiene buena estela y proyección; ayer a las dos horas empezó a llover y el perfume se revivió lanzando ráfagas a tope. No sé si es el rosa de Brasil, pero le da un toque chispeante que huele genial. El secado es magistral, desde mi punto de vista, y me encanta. Si te gustan los clásicos, da igual la edad, esto es un acierto, pura masculinidad. // Hace poco compré una fragancia en Vinted y la persona me regaló un decant de Zino; me enamoré a la primera. Lo huelo todas las noches antes de dormir y es un placer. Ya me llevé un frasco por la misma web a un precio que no se resiste, batch del 2018 de Coty. Ojalá ese lote no haya sufrido cambios, pero como tengo el vial pequeño, lo voy rellenando para usarlo de nuevo si hace falta. Es una joya 💎
Lo intento pero no puedo, huele a aceitunas negras, a fábrica de aceites de oliva, a orujo…
Nunca la había olido hasta hace poco, ¿cómo no la había tomado en cuenta? Esto es prácticamente un Beau de Jour pero cinco veces más barato y, por si fuera poco, más intenso, sin tener que preocuparse por las temidas y cínicas reformulaciones de TF. Definitivamente me voy por la versión vintage, la Lancaster.
Hoy me puse Zino Davidoff y tenía años sin probarlo. Este perfume rompió la vieja figura aromática que nadie se atrevía a tocar. Aunque la salida es fuerte y un poco rara, es en el secado donde recupera toda su masculinidad y carácter clásico. Hoy en día sigue pareciendo fantástico, único y auténtico. A pesar de casi 40 años en el mercado, sigo sorprendiéndome. Huele a testosterona de un hombre peludo, con barba y clase, sin miedo a nada. Es encantador, original y precioso. Una joya que brilla por sí misma y resiste el tiempo. No es tendencia, es un aroma clásico, señorial y para adultos. Aroma: 10. Proyección: moderada. Duración: 8 horas. Recomendado.
En mi búsqueda de fougeres clásicos me tope con Zino. Solo conocía de Davidoff su Cool Water, y en perfumerías solo recibía negativas y miradas contrariadas. La única solución: compra online a ciegas. Al recibirla, mi primera impresión no fue buena; había leído que tenía similitudes con Beau de Jour de Tom Ford, uno de mis favoritos, y al probarla no pareció así. Pero cuando lo usé, aprecié la magia. Es un fougere, sí, pero en lugar de notas verdes prominentes, Zino es ambarado, cremoso, cálido, sin perder los aromas clásicos presentes toda la vida y más notables en el secado, donde sí recuerda a Beau de Jour. En mí, duración y proyección son muy buenas; siempre se ha hecho notar y he recibido comentarios positivos. Por ser ambarado, lo prefiero para otoño e invierno.
Fragancia increíble, con carácter propio y un olor clásico. Es punzante, almizclada, limpia y con un fondo casi animal. La relación calidad-precio es insuperable. Va genial para mayores de 35 años. Atemporal y de los grandes éxitos de Almairac. Un 10.
Las casas de diseñador marcan lo que está de moda y lo que no; las nicho van por otro lado y dejan relegadas antiguas glorias, dejándolas morir poco a poco como este caso. Es curioso que nadie diga que la Coca-Cola sabe old school o a abuelo/a teniendo más de cien años, sin duda las grandes compañías nos manipulan diciéndonos qué está de moda. Me hace gracia el término ‘huele a viejo’ de manera despectiva; yo el olor a viejo lo asocié a poco aseado, no quiero decir que toda la gente mayor sea poco aseada, ni que hable de perfume. La gente mayor me merece todo el respeto. A lo que vamos: Zino es lavanda y patchulí. Dicen que se parece a Beau de Jour, y a la vez a Heritage, y este último a Roja Ranger, pero la ecuación no da resultado. De las mencionadas solo tengo Zino y Heritage; he probado Beau de Jour y no se me parecen, solo comparten notas, quedando Zino en última posición en una pugna entre las tres, siendo Heritage una obra maestra que derrocha calidad y Beau de Jour demasiado cara para lo que ofrece. De Zino decir que su salida es algo complicada, con un deje artificial y químico, pero dura 10 minutos; poco a poco se hace más amable, quedando un aroma cremoso. De duración y estela tirando a pobre en mi piel, pero por lo que cuesta te puedes sobreaplicar. Cuando llegó a casa me decepcionó; la había probado en tienda y allí me duraba ocho horas, aquí es un suspiro, todo y que ha ganado algo en duración con los meses. Para quien no hace ascos a las fragancias clásicas es recomendable, pero si buscas más rendimiento y calidad, ve a por Heritage de Guerlain EDT de cabeza (con la versión botella Listerine es suficiente, no hace falta arruinarse con versiones vintage), teniendo en cuenta que no son iguales.
Zino Davidoff, versión Lancaster, qué bella fragancia. Quien me la vendió advirtió que la salida podría echarme para atrás y tiene razón: mucho palo de rosa y lavanda de inicio, con un puntito cítrico. En la fase media y secado, la parte floral y amaderada entra en acción, todo ensamblado tan bien. La marca que deja en piel y ropa es hermosa, una de las mejores. Zino tiene algo oscuro contenido, sin inciensos ni oud, algo latente y misterioso detrás de la cordialidad. Dicen que Tom Ford hizo Beau de Jour como homenaje, y ambas son grandes, pero la de Tom Ford carece de ese misterio. Si tienen oportunidad, vayan por la Lancaster, no se arrepentirán.
Una delicia si le encuentras el modo: es muy clásico, te evoca los aromas de las barberías de antaño, jabonoso y verde, con un cítrico maduro al fondo y un rastro de vainilla sutil. Huele muy similar al jabón Heno de Pravia o a un Joop, pero más educado y refinado por la parte floral. No proyecta mucho al secarse, pero el aroma dura y se siente de cerca. Lo uso en casa tras una buena afeitada y ducha tibia, me relaja. Si te gusta la perfumería clásica, merece su lugar junto a Quorum, Azzaro o Grey Flannel. Huele genial, no decepciona si buscas un clásico de su época. Precio accesible para 125 ml, un saludo desde México a los que tenemos este vicio noble.
Maravillosa creación de Davidoff. Sin lugar a dudas, para mí, este ‘Zino’ es la mejor creación de esta casa y una de las mejores fragancias de mi colección, tanto por los grandes recuerdos que me trae como por su único, maravilloso e inconfundible aroma. El perfume arranca potente, con una mezcla de lavanda y palo rosa que opacan la nota cítrica. Cuando avanza, empiezan a notarse las notas florales de la fase media, para terminar con una mezcla exquisita de pachulí, sándalo y algo de cedro. En cuanto al rendimiento, destaca su salida potente, proyectando bastante durante 1-2 horas, para bajar casi a ras de piel a partir de la tercera. Su duración es buena, en torno a 6-7h. Pese a las reformulaciones, pienso que sigue manteniendo el tipo, sobre todo en aroma, aunque también en rendimiento, ya que no está mal. Sin duda, un clásico imprescindible.
Zino Davidoff EDT es un clásico que huele a época dorada, a masculinidad sin artificios y a seducción culta. No es fácil ni juvenil, pero si lo entiendes, te puede dar algo que muy pocos perfumes modernos ofrecen: alma.
Algo pasó con mi batch porque esta fragancia no me dura nada, dos horas como mucho, y el resto del tiempo tengo que pegarle la nariz como sabueso para buscar lo que alguna vez estuvo. En cuanto a la fórmula, se nota que está tocada y rebajada, porque no huele tan marchito ni tan vampírico como dicen los que probaron la versión Lancaster. Pero dejando de lado el performance y centrándome estrictamente en el aroma, debo decir que me pareció maravilloso, diferente y equilibrado. Una cáscara de salida de lavanda con palo de rosa y un secado a patchouli con relleno floral. Tiene su toquesito de flor marchita y su toquesito de libro de pasta dura empolvado; quizá por eso la percepción de ser vampírico, pero todo mezclado con una sutileza que lo hace relativamente fácil de llevar.
Un aire clásico te llega con esto. Me trae a la memoria desempolvar un libro fascinante con alguien interesante al lado. Sus notas florales y ese toque atalcado proyectan hombre maduro, seductor e intelectual. Algunos lo llaman ‘de vampiros’ y me parece acertado: intrigante, sofisticado, delicado, con fondo de seducción y aire clásico. Es un aroma vintage que choca con lo actual y, por su precio, merece totalmente la pena.
Recién abierta, Zino Davidoff es un aroma clásico de los 80 que me encanta. Un potente old school de rollo barbería, masculino 100%, oscuro y supereconómico. ¿Qué me ha pasado con Zino? Que le he cogido manía. Como pillé alguna con un batch viejo, diseminadas por muchas tiendas, hasta droguerías de barrio, y te pases con el frasco abierto dos años o más (toda la pandemia en mi caso), si se te pica huele a alcantarilla podrida, mierda putrefacta. Algo horrible, amigo. La tengo ahí y en verano la uso para rociar las habitaciones y ahuyentar moscas y mosquitos de putamadre. Sí, sé que huele parecido al TF Beau de Jour, pero macho eso es comparar Creed Aventus con clones de 25 pavos.
Fragancia espectacular, varonil y adictiva. La salida es un poco punzante pero a los 20 minutos se transforma en un olor muy adictivo, varonil, misterioso, sexual y muy atrayente; me recuerda mucho al Le Male clásico, comparten muchas notas. Un perfume muy cautivador, macho alfa y muy sexual, uno de mis preferidos para conquistar, no hay mujer que se resista a este olor.
La tenía en la lista de deseos durante mucho tiempo y ahora que la tengo estoy en una encrucijada. La siento muy pegada a la piel, con salida cítrica pero con un toque cremoso como mantequilla y una hierba. Noto la lavanda y el patchouli, pero aún no me adapto. Sé que en unas horas me va a gustar porque es atemporal, aunque ese toque cítrico es muy artificial, como el limón en polvo que pones en las papas fritas. Al fin y al cabo, es algo diferente pero sigue sonando elegante.