Para mujeres
Eau des Merveilles Bleue Hermès
Acordes principales
Descripción
Explora la vastedad del océano con cada atomización de Eau des Merveilles Bleue de Hermès, una fragancia que captura la esencia enigmática y la tranquilidad de las aguas profundas. Esta eau de toilette, lanzada por la prestigiosa casa Hermès, es una interpretación contemporánea de la maravilla y misterio que encierra el mar.
Al primer contacto, las notas marinas despliegan su frescura, evocando la brisa salada y el azul infinito del océano. Esta apertura cristalina te sumerge de lleno en un viaje por aguas desconocidas, a la vez que prepara el escenario para los matices que están por venir. Seguido, el corazón amaderado de la fragancia se revela, añadiendo profundidad y calidez a la composición, como un eco lejano de las embarcaciones de madera meciéndose en la quietud del mar.
Finalmente, un toque sutil de pachulí se entrelaza con las capas previas, aportando una dimensión terrosa y refinada que ancla la fragancia, recordándonos el vínculo eterno entre el mar y la tierra. La sinergia de estas notas crea un aroma cautivador que es tanto fresco como misterioso, perfecto para quien busca reflejar la libertad y la fuerza del mar en su esencia diaria.
Eau des Merveilles Bleue de Hermès es sin duda una invitación a zambullirse en un viaje olfativo que captura la libertad, el misterio, y la belleza insondable del océano. Es una fragancia imprescindible para quienes adoran las composiciones marinas con un toque amaderado.
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Al principio, no esperaba mucho de este nuevo lanzamiento de Hermes, pero una vez más, resultó ser otro perfume que realmente me gustó. El precio en tiendas puede parecer exorbitante, pero la inclusión de notas marinas despertó mi interés. A diferencia de los típicos aromas acuáticos, Hermes parece tomar un rumbo diferente, algo que ya es característico de la marca que no sigue tendencias comunes, excepto las propias, claro.
La fragancia tiene este toque abstracto, como una suave brisa del mar sin ser demasiado salada. Para aquellos que buscan una presencia más intensa de salinidad, quizás este no sea su perfume. Sorprendentemente, también detecté un toque ligeramente dulce, casi balsámico en él.
En las primeras horas, hay una sensación mentolada que creo que viene del pachulí, y en cuanto a las notas de madera, bueno, no pude identificar ninguna específica. Parece ser parte de ese enfoque abstracto en la mezcla de ingredientes.
No diría que es una obra maestra, pero definitivamente es agradable. Aunque ese pequeño toque dulce no me convence del todo, no es desagradable ni se siente fuera de lugar. En cuanto a su duración, diría que es moderada.
Recibí una muestra de este perfume y, la verdad, tengo sentimientos encontrados. Al principio, no estaba seguro de si era para hombres o mujeres, ya que el aroma es bastante peculiar. No me convencía mucho, me parecía que quizás solo lo usaría para una ocasión muy casual, como una salida al aire libre. Sin embargo, el aroma a madera me resultó demasiado intenso. Aunque lo elegí inicialmente por su frescura, combinar notas marinas con madereras me parece una mezcla un poco extraña. Aun así, lo intento usar.
Recientemente compré Eau des Merveilles Bleue y me ha fascinado, es como un hermano azul del elixir original. Captura esa misma dulzura característica pero añade una brisa marina que te transporta a un acantilado con el mar alborotado. Personalmente, no encuentro un aroma salado marcado en él, lo que me parece perfecto. Este perfume realmente brinda una sensación de frescura y vitalidad que recuerda al océano.
Quiero añadir que me gusta mucho que no sea un aroma que encuentres por doquier, ofrece esa frescura única de las fragancias que evocan el mar, pero con un toque sutilmente masculino que lo hace sorprendentemente adecuado tanto para mujeres como para hombres. He estado buscando algo similar a Issey por años y, aunque no son idénticos, este tiene esa vibra ligera y aireada que deseaba. Sin embargo, el precio es algo a considerar, ya que es bastante elevado, pero supongo que eso se debe a la alta calidad del producto.
Realmente tenía curiosidad por probar el nuevo perfume de Hermes del que todos hablan, por su supuesto toque marino distintivo. Siendo ya una aficionada a esta marca, y en particular al Elixir des Merveilles, no dudé en ir a la perfumería a experimentar por mí misma después de leer tantos comentarios positivos. Debo admitir que el perfume me pareció excepcional y verdaderamente especial; me capturó totalmente desde el primer instante. Sin embargo, decidí no adquirirlo. La razón es que, aunque inicialmente me enamoró, noté que su carácter marino iba disminuyendo con el tiempo, para después transformarse en una fragancia muy similar al Elixir, que ya poseo y uso hace tiempo. Tras varias horas, ese aroma distintivo casi había desaparecido, dejando apenas un leve eco del Elixir hacia el final del día. Así que, a pesar de mi amor inicial por este nuevo aroma, opté por no comprarlo, ya que busca una permanencia y singularidad que se mantenga a lo largo del tiempo, algo que este perfume, lamentablemente, no me ofreció.
La verdad, tenía curiosidad por ese toque marino del que todos hablaban. Como una entusiasta de los perfumes de Hermes, y adorando el Elixir des Merveilles, no pude resistirme a ir a la perfumería tras leer comentarios aquí. Debo admitir dos cosas: el perfume es divino y sin igual, pero no me lo voy a llevar a casa. Cuando lo probé, me cautivó al instante, fue amor a primera olfateada. Sin embargo, decidí llevar el aroma sobre mi piel todo el día antes de comprarlo, para ver si realmente era lo que esperaba. Mi decepción fue grande cuando, después de una hora, la intensa nota marina se desvaneció, dejando el perfume muy similar al Elixir, sin rastros de aquella primera impresión marina. Al caer la noche, apenas quedaba una huella suave de ese aroma. Así que opté por no comprarlo; resulta ser demasiado parecido al Elixir que ya tengo y llevo usando años. Es una verdadera lástima, especialmente porque el Elixir mantiene su intensidad hasta por dos días, y este, lamentablemente, no.
Nunca había tenido la oportunidad de probar una fragancia de Hermès hasta ahora, y vaya sorpresa me he llevado. Esta creación de Christine Nagel ha conseguido emocionarme con tan solo tres ingredientes clave. La experiencia es tan intensa que me deja la piel de gallina, tanto de manera literal como figurada.
Desde el primer momento, se siente un aroma cítrico, que recuerda al limón pero con un toque agrio, como si fuera una agua tónica endulzada con un poco de naranja y una pizca de menta. Aunque la sal no es muy perceptible, hay algo de metal que le da un frescor adicional sin resultar desagradable.
El fondo se compone de una mezcla delicada de pachulí y vetiver, con un ligero toque amaderado, que le da una base sólida pero sutil.
Es una fragancia que destaca por su frescura y originalidad, ideal para el verano pero sin caer en lo tropical o floral excesivo. No se inclina demasiado hacia lo masculino, sino que ofrece un toque unisex muy refrescante, perfecto para los días más calurosos.
Incluso en invierno, al probarla, me ha dado una sensación de frescor increíble. Imagino que en verano será todavía más impactante.
Lo que más me gusta es cómo con tan pocos elementos alcanza un nivel de elegancia impresionante, manteniéndose minimalista, limpia y muy natural. Definitivamente, menos es más en este caso.
Su botella, además, es una obra de arte con su color azul cristalino y un diseño que deja a la interpretación de cada quien si se trata de estrellas marinas o del cielo.
A diferencia de otras fragancias acuáticas, esta me ha conquistado completamente, transportándome a un lago noruego, ofreciendo una experiencia de tranquilidad y frescura sin igual.
Usar esta fragancia es como escapar a un oasis de paz y serenidad, incluso en los días más agobiantes de verano. La única contra es su precio, ya que aunque dura unas 5 horas, su proyección es bastante sutil para considerar el coste. Sin embargo, si tienes la oportunidad de conseguirla con algún descuento o promoción, o si tienes la suerte de que te la regalen, no lo pienses dos veces. Es un bálsamo para el alma.
Finalmente, no pude resistirme y ya la he comprado, no veo la hora de que llegue el verano. Mi agradecimiento a Casablanca77 por la recomendación, y ahora con el Elixir des Merveilles tentándome… ¡necesito contención!
Este perfume me hizo sentir como si estuviera explorando una costa encantada, con su equilibrio perfecto de dulzura y acidez, como si estuviera flotando en aguas tranquilas. Captura ese toque aéreo y salado del mar, con un destello que me recuerda a la libertad bajo el sol. Simplemente enamorado de cómo Hermes logra embotellar la esencia de un verano cerca del mar, y además, lo suficientemente versátil como para que cualquiera se sienta identificado.
Honestamente, este perfume no fue de mi agrado. A pesar de que parece ideal para el verano o unas vacaciones playeras por su frescura, lo encontré bastante pesado y demasiado intenso para mi gusto. Tiene un aroma que siento se inclina más hacia lo masculino, lo cual podría explicar por qué tiene aceptación entre los hombres. Personalmente, lo considero más un aroma unisex que no me convence del todo.
Recientemente probé un perfume que realmente me sorprendió. Se puede describir como una fragancia con un corazón de pachulí, pero con una brisa fresca y marina, llevándote directamente a esos atardeceres de verano bajo un cielo sin nubes.
Destaca del resto por su singular frescura y su halo de distinción, alejándose de los típicos aromas cítricos, verdes o florales con toques dulces a fruta que suelen inundar el mercado. Este perfume tiene una esencia marina, con una vibración azul vibrante que te envuelve en una sensación de limpieza energizante.
No la catalogaría como una fragancia simple, ya que tiene una evolución bastante intrigante, comenzando con matices cítricos y evolucionando hacia una nota marina sintética, pero extraordinariamente cautivadora, con un toque salado. También percibo una suavidad amaderada, probablemente maderas claras, que contribuyen a un aroma tenue a ámbar gris. La duración es notable, con una base que se mantiene durante horas.
Su fijación es de las mejores que he experimentado en fragancias de esta naturaleza, dejando una estela que, aunque moderada, es limpia y refinada.
Aunque algunos puedan considerarla unisex, para mí tiene un aire femenino de inicio a fin, aunque con un toque de liberación, dulzura y espontaneidad.
La perfumista Christine Nagel, con un extenso recorrido en el ámbito de las fragancias exclusivas, ha logrado capturar con este perfume sus memorias de playas de piedras salinas y el frescor de la brisa marina, haciéndolo con una delicadeza y encanto excepcionales.
Sin duda, es una opción interesante frente a otras fragancias femeninas, perfecta para aliviar el calor.
¡Una excelente opción para el verano!
Bueno, tengo sentimientos encontrados con Bleue. La primera vez que lo usé, me quedé fascinada. Me pasé el camino a casa oliendo mi muñeca y la parte de mi chaqueta donde lo había aplicado sin poder parar. Decidí esperar un poco y, al volver a olerlo, ¡quedé maravillada! Me encantó cómo su aroma salado y fresco me animaba y me transportaba a esas playas gélidas que tanto me gustan.
Contenta con mi descubrimiento, opté por volver a probarlo con cautela después de una semana. Pero aquí las cosas se torcieron un poco: Bleue cambió a un olor peculiar que me hacía pensar en tuberías y pasta de dientes, básicamente a lo que huele un baño, lo cual no me entusiasma mucho. Con algo de paciencia, el aroma limpio y salino volvió a revelarse.
Decidí darle otra oportunidad y, al probarlo de nuevo en una tienda, me encontré con el mismo aroma a tuberías mentoladas. Ahora incluso me recordaba al olor de las duchas del gimnasio, y eso me desagrada. Me pregunto qué pasó con aquel aroma limpio y cristalino.
La fragancia dura un tiempo razonable y el precio me parece elevado. El diseño del frasco es hermoso, muy en línea con los de su colección. Después de varias horas, noté que el aroma salado se había ido, lo que me dejó bastante decepcionada. No estoy segura si el problema está en los frascos, en el papel secante o en mi propia piel, pero definitivamente tengo mis dudas.
Quizás le dé otra oportunidad en el futuro y lo pruebe de nuevo directamente en mi piel.
Estaba emocionado por probar esta nueva variante azul de mi perfume favorito, aunque debo admitir que la versión original nunca ha sido de mi agrado debido a su aroma demasiado dulce y artificial, como si fuera una versión dietética de un postre de naranja. Sin embargo, el nuevo diseño y la promesa de notas de agua, pachulí y madera realmente captaron mi atención. Tenía grandes esperanzas de encontrar un aroma que evocara la frescura y la robustez del mar Atlántico, pero la realidad fue un tanto decepcionante. Afortunadamente, recibí una muestra gratis que me salvó de una compra impulsiva y desafortunada.
Al probarlo, inmediatamente noté que el aroma a naranja diluida del original seguía muy presente, lo que me llevó a pensar que contiene más ingredientes de los que lista. Entre ellos, sospecho que hay un tipo de ámbar muy particular y algo que me recuerda vagamente al vetiver, aunque no de una manera que me agrade, ya que trae a mi mente la sensación de estar oliendo a un barniz o a helados derretidos muy específicos. Aunque inicialmente conserva un toque cítrico, pronto se torna en algo completamente diferente, que me hace pensar en el agua caliente de una playa abarrotada en verano, mezclada con un aroma extraño y desagradable que me recuerda al plástico caliente y medicinas trituradas. Es una combinación extraña que desafortunadamente no es para mí. A medida que se asienta, deja un rastro poco definido y tibio, como si fuera agua mineral con un toque de algo indescifrable. En mi opinión, es un perfume más bien masculino, siguiendo la tendencia de los aromas deportivos actuales. Si tuviera que describirlo brevemente, diría que es como mezclar plástico derretido con agua estancada y un toque de naranja.
P.D. A pesar de todo, he encontrado otras creaciones de esta diseñadora bastante intrigantes, lo que me hace mantener cierta esperanza en su trabajo futuro.
¡Hola a todos! Quiero compartir mi experiencia reciente que me llevó a un descubrimiento increíble. Durante las navidades, me topé con un estuche de eau de toilette en Mercadona, al que muchos comparan con Voyage de Hermes. Curiosa, fui a una perfumería para probar el original, pero no lo tenían. En su lugar, me presentaron Eau de Merveilles Blue, que capturó mi atención, aunque su precio era bastante elevado para mi presupuesto.
No me di por vencida y visité Primor buscando una opción más asequible. Aunque todavía era caro, una amable empleada me llevó discretamente hasta el stand de Tai & Jon y me mostró una fragancia sorprendentemente similar. ¡No podía creerlo! Comparando ambos aromas en mis muñecas, era difícil notar la diferencia, con la excepción de que el aroma de Hermes era ligeramente más suave. Adquirí Blackberry&Tea, que comparte ese mismo toque ‘leñoso’ y su durabilidad es excepcional.
Definitivamente, esta fragancia ha ganado un lugar especial entre mis preferidas, con su aroma fresco y su carácter unisex. Y lo mejor de todo, el precio era simplemente inigualable: 9,95€ por 100ml, ¡y encima había un descuento del 15% por rebajas!
Estoy enormemente satisfecha con mi compra y feliz de haber encontrado un aroma tan maravilloso a un precio accesible. Sin duda, un tesoro que mantendré siempre en mi colección.
Recientemente empecé a usar una muestra de un perfume que se etiqueta como para ‘mujeres’, pero sinceramente, creo que cualquiera podría llevarlo. He probado perfumes que se consideran unisex antes, y me parecieron mucho más inclinados hacia lo femenino que este, tomando como referencia aromas como Fico di Amalfi, Arancia di Capri o Infusion de Iris. Este, en cambio, Bleue, es increíblemente fresco y ligero. Tiene esa vibra suave y salada, con un toque dulce muy leve que tal vez tire un poco hacia lo femenino, pero es tan sutil que no lo definiría así. Creo que es perfecto para el verano por su sencillez y porque no resulta abrumador o artificial. Aunque no creo que lo adquiera para uso personal, definitivamente disfrutaría más encontrándome con este aroma en la gente en lugar de las típicas fragancias pesadas que se repiten mucho. En cuanto a duración, no es la más impresionante, pero mantiene una presencia decente por un tiempo razonable.
Recibí este perfume de regalo de mi padre durante un viaje en 2018. Al inicio, estaba un poco decepcionada porque no era el Hermès que había esperado, pero terminé disfrutando de su aroma relajante y oceánico, aunque no lo suficiente como para querer usarlo de inmediato. Así que, se quedó olvidado en su caja por un par de veranos. Me pareció demasiado neutro, tanto para hombres como para mujeres. Pero, un día mientras ordenaba mi peculiar y variada colección de perfumes, accidentalmente se abrió y derramó parte de su contenido en la caja. Desde ese momento, cada vez que entraba a mi habitación, me recibía una agradable explosión de olores afrutados y marinos, una mezcla de tierra húmeda y un toque sintético muy refinado, típico de su marca creadora. En mi piel, se siente como una capa fresca y acuática, ligeramente dulce y elegante. Tiene buena durabilidad y su aroma es lo suficientemente sutil para el día a día en verano, me encanta cómo se va atenuando suavemente hacia la noche. Me trajo recuerdos de mis días usando Eau de Kenzo, me encanta y además, es un aroma poco conocido.
Este perfume combina el aroma de pachulí con esencias acuáticas, resultando en una fragancia bastante ligera y sencilla. En ocasiones, lo sencillo puede ser realmente impactante, aunque en este caso, queda algo corto de expectativas. El lado positivo es que el pachulí no tiene ese toque medicinal que a veces puede tener, y su frescura es agradable incluso en ambientes secos, lo cual es un punto a favor. Se adapta tanto a hombres como a mujeres sin problema. Sin embargo, el precio me parece elevado para lo que ofrece. Me siento indiferente hacia él, pero considerando su coste, quizás debería sentirme un poco decepcionado.
¡Vaya sorpresa tan grata me he llevado con este aroma! ¡Simplemente me fascina! Tiene este toque oceánico y a la vez una frescura robusta. Es único, totalmente adictivo, y se ha vuelto un esencial para mis veranos. Creo sinceramente que tiene un encanto universal, es muy llevadero pero al mismo tiempo, distinto a cualquier otro. Definitivamente, se ha ganado un lugar permanente en mi colección.
Al principio, te lleva directamente a la costa del Mediterráneo con un aroma picante y único, simplemente fascinante. Sin embargo, pierde intensidad bastante rápido, quedándose sutilmente sobre la piel, al punto que tienes que acercarte mucho para percibirlo. Es una verdadera pena, tenía grandes esperanzas ya que el eau de merveilles es excepcional tanto en calidad como en durabilidad. A decir verdad, en cuanto a relación calidad-precio, podría no ser la mejor opción. Pero, si eres un apasionado de los aromas nos del mar, definitivamente deberías considerar tenerlo en tu colección, aunque eso signifique que tendrás que reaplicarlo cada dos horas.
Simplemente me fascina cómo Christine Nagel ha logrado capturar la esencia del mar con un toque salado que te envuelve, parece que acabas de salir del agua. El aroma de pachulí se mantiene presente a lo largo de todo el tiempo que lo llevas puesto. Me da la impresión de que cada detalle fue cuidadosamente seleccionado para lograr esos aromas tan frescos y agradables. Tengo la versión original, y en mi piel, el perfume se hace notar bastante y dura un buen tiempo.
Además, algo que noto es que, a pesar de que están diseñados para mujeres, los perfumes terminan siendo perfectos para cualquier persona, demostrando que los aromas trascienden las etiquetas de género, algo que solo hacemos por costumbre.
Acabo de probar este perfume en la tienda y estoy enamorada de él. ¿Soy la única que nota un toque de anís? Definitivamente, voy a comprarlo cuando empiece a hacer más calor. Es realmente increíble.
Tengo que decir que coincido con Espartaco en que aquí la naranja viene con un toque bastante diluido. Me trae a la mente un tipo de Mediterráneo que más bien parece de plástico y piscina, aunque curiosamente, disfruto mucho de ese ambiente artificial estilo vaporwave. Es esa peculiar sensación de cloro mezclado con una calidez vaporosa la que me atrapa.
Los tonos acuáticos me llevan a pensar en una sed tan profunda que hasta el agua de una botella de plástico al calentarse podría saber a la mejor bebida. Me recuerda a esa estructura que vi una vez en la Expo de Zaragoza, conocida como ‘el pabellón de la sed’, cuya decoración con gotitas de agua parecía reflejar un deseo profundo por un poco más de hidratación.
Este aroma me evoca imágenes de bolsas de plástico flotando con la delicadeza de medusas, casi como esa escena final de American Beauty, pero transformadas en criaturas marinas. Me siento completamente en mi elemento, como si ese fuese mi hábitat natural.
Sinceramente, no me va nada… es fresquita de verano, pero para la playa me parece densa y empalagosa. La mezcla es muy fuerte y no la soporto. Me veo muy masculina, por eso creo que a los chicos les gusta; parece unisex.
¡Pero esto qué es! ¡Me encanta! Es marino, fresco pero con cuerpo. Me parece diferente, adictivo, un imprescindible de verano. Creo que puede gustar a todo el mundo, es fácil de llevar y a la vez nada común. Un fijo en mi colección.
Me encanta cómo Christine Nagel ha creado esa nota marina con un toque salino tan aéreo, casi idéntico a salir del mar, con el pachulí acompañando todo el tiempo. La imagino componiendo al milímetro para crear matices tan agradables y frescos. Tengo la primera fórmula y en mi piel tiene proyección alta y es muy duradero. Hay algo en sus creaciones para la marca que, aunque se catalogan de mujer, se sienten unisex; los aromas no tienen género, solo diferenciamos por costumbre.
Sumergida en un universo azul de maravillas: frescura dulce y cítrica que evoca olas suaves, un poco de viento y sal, cristales y libertad solar. Un diseño exquisito de Hermes para un verano acuático, casi unisex.
Coincido con Espartaco: la naranja aquí está aguada. Me encanta esa atmósfera sintética vaporwave, esa calidez extraña y vaporosa de cloro de piscina. Mientras los acuáticos de Agua de las Maravillas me dan sed, este huele a gloria, como el agua de una botella de plástico recalentada. Me trae a la cabeza el pabellón de la sed de la Expo de Zaragoza, con sus gotas de condensación que anhelan caer en tu boca. También evoca medusas de bolsa de plástico o un banco de cnidarios cayendo en cascadas como en Mondariz.
De acuerdo con Espartaco: la naranja aquí está aguada. Evoca un Mediterráneo piscinero y vaporwave. Esa calidez extraña y vaporosa del cloro. Los acuáticos de ‘Les Marées’ me hacen pensar en sed: intensa sed donde el agua de una botella de plástico recalentada sabe a gloria. Me lleva al pabellón de la sed de la Expo de Zaragoza, con gotas de condensación anhelando caer. También a medusas de bolsa de plástico, como en el final de American Beauty, pero con vida invertebrada. Un banco de cnidarios cayendo en cascadas como en Mondariz.
No imaginaba que fuera tan marino como dicen. Fanática de Hermés y del Elixir, corrí a probarlo. Sinceramente: es exquisito y único, pero no lo compraré. Me atrapó desde el primer momento y me enamoré. Pero como todo perfume de Hermés cambia con las horas, lo testé todo el día. Mi desilución: a la hora la nota marina se atenuó, luego se volvió igual al Elixir sin rastro de mar. A la noche solo quedaba un rastro tenue. Decidí no comprarlo porque termina igual que el Elixir que ya tengo y que dura dos días potente. Esta no. Una gran pena.
Os cuento cómo llegué a este post: Mercadona sacó estas navidades un estuche con una eau de toilette que me encanta y que dicen es un clon de Voyage de Hermès. Por la duración y demás, fui a perfumería a probarlo porque no lo conocía, pero no lo tenían; me dieron a probar Eau de Merveilles Blue y me gustó muchísimo, aunque no tanto su precio. Desmoralizada, fui a Primor a ver si costaba menos, y aunque más barato, fue prohibitivo. Al ver mi cara la dependienta me dijo ‘ven’ y guiñó un ojo. Me llevó al stand de Tai & Jon, que lo tienen para poner la reseña, pero huele exactamente igual. No me lo podía creer, me puse una en cada muñeca y no hay forma de distinguirlas. Para el experto, la de Hermès resulta un poco más suave, pero el Blackberry & Tea que compré no tiene nada que envidiarle. Tiene ese toque ‘leñoso’ al final igual y es muy persistente. Va a estar en mi fondo de armario de por vida porque huele a recién duchada y es unisex. El precio, agarraros: 9,95€ el frasco de 100ml. Tenía además un 15% de descuento por rebajas, así que he triunfado. Estoy súper contenta con mi última compra y sé que el olor no es reconocible.
Tenía ganas de probar esta versión azul del Agua de las Maravillas; aunque la original no me va nada (esa naranja azucarada y vieja, como un polo light de naranja derretido y tibio), esta me llamaba por el envase y las notas: agua, patchouli y madera. Todos nos hacemos una idea antes de probar; en mi cabeza era una pasta amaderada y fresca, con olor a Atlántico y humedad áspera. Nada de eso. Gracias a unos ml de regalo (gracias, M!), evité una compra a ciegas que habría sido un fracaso. El Azul de las Maravillas no puede negar sus genes. Al disparar, me vino al paladar el mismo sabor de naranja aguada del original. No me creo que no lleve naranja, ni que solo tenga tres notas. Aquí hay naranja, quizás un ámbar raro azucarado con un toque de agua perfumada y dos pétalos de azahar o petit grain. También huelo algo muy parecido al vetiver, ese tipo de cosa avetiverada/cítrica que a mí me parece fea y con achaques de barniz y polos flash, como en Terre de Hermès, el secado del Agua Nº 2 de Sisley y L’Homme Guerlain Boisée (el mismo que huele en el hype Vibrant Leather de Zara). De primeras, este Bleue conserva el tono naranja tibio del pilar de la línea, pero combinado con notas acuáticas saladas. No es calone, no es cloro, ni agua de río mineral, que me encanta. Es agua de playa. Pero no una playa brava, con la mar briosa y despiadada. Es agua de playa en pleno agosto, caliente, de esa en la que la gente se las apaña como piojos en costura para que no te rocen con el callo o el juanete del que tienes al lado. Al poco empieza a empaparse de un tono muy raro que me revuelve la bola, tiene la misma textura que una botella de agua bezoya olvidada en un coche al sol, un espejismo de agua caliente y plástica que te arranca los ojos. Lo peor viene cuando entran notas de una crudeza medicamentosa, alguna especie de ibuprofeno, aspirinas picadas, sobres de Almax o yeso. No sé cómo catalogar esas notas ni de dónde vienen, pero tienen un aura de blancura aromática contrahecha que me enferma. Mezcladas con el agua caliente de playa muerta, más el regusto ambarino raro, poco me falta para saber que esto no es para mí. Cuando seca queda un sabor indefinido muy suave, como de agua mineral a temperatura ambiente condimentada con algo que no atino a visualizar, algo que podría ser teca, yeso, sal, enebro o un ladrillo. Yo qué sé… Como ya se comenta por aquí es un agua bastante masculina y muy en la línea de los aromáticos y sport al estilo de los últimos años. Si tuviera que resumirlo en una frase sería cocción de plásticos con agua muerta y tang de naranja. PD: De la Nagel me han encantado Twilly y el Jardín en la Laguna, la verdad es que solo con estos dos lanzamientos que cito la tengo como una nariz a tener en cuenta porque al menos arriesga, que ya es decir algo 🙂
Es mi perfume de verano, aunque lo uso en primavera y otoño. La sal, lo acuático y un pinchito de especias y maderas lo hacen irresistible. Como las de Hermès, no te arrebata ni tiene estela embriagadora (en mi piel). Llegué a ella por consejo tras buscar algo más de nicho… ¡me conquistó! Normalmente hago layering, pero con esta no; dejo que evolucione y me sorprenda con notas cítricas y especias que van apareciendo. Ideal para días soleados, salidas con amigas o trabajo para dar optimismo.
Fragancia 100% unisex, aunque se venda para mujeres. El balance entre notas marinas, aromáticas y amaderadas es perfecto para días calurosos. No es invasiva ni hostigante. Me recuerda mucho a la colección ‘Jardins’ de la misma casa. Una compra que no me ha decepcionado.
Solamente la he testado en tienda y me encanta. ¿Nadie más le siente anís? Me la compraré cuando lleguen los calores. Es una gozada.
Aunque no dice cítricos, huele a cítricos con un ligero toque de madera. Se inclina al lado masculino, aunque recomiendan a las mujeres. La estela es potente la primera hora, luego se hace más personal. En la ropa se desvanece rápido, hay que repetir cada tres horas. Evoca mar, sal y cítricos con su propio ADN, nada parecido a otros.
Es mi perfume de cabecera. Puedo variar, pero este siempre permanece. Es caro y no tiene mucha estela ni proyección (una hora), pero en distancias cortas aguanta más de 10 horas. A la hora huele a flor de piel, ¡qué bien! Aunque es caro, si lo pillas en oferta vale la pena si no te gustan los perfumes invasivos. No recomiendo sobre aplicar; la esencia es que huela solo en tu piel. Lo veo unisex, aunque siento que varía mucho con el pH. En mi piel huele limpio con un toque mínimo de menta, el olor a limpio definitivo.
¿A qué huele? Imagina a alguien muy perfumado que se zambulle en el mar y al salir bajo el sol abrasador, su piel se seca al instante. Huele a ese fondo aguado y residual que el sol devuelve al evaporar el agua contra la piel.
¡Qué bestia! Me ha pillado por completo. Es marino y fresco, pero con carácter. Se siente distinto, adictivo y es un must para el verano. Creo que le va a gustar a cualquiera, es fácil de llevar y nada cursi. Ya es un fijo en mi colección.
Estoy probando una muestra, es la primera vez que uso una fragancia ‘femenina’ en mí. La verdad es que me parece bastante unisex; de hecho tengo otras que supuestamente son unisex y me resultan más femeninas, como Fico di Amalfi, Arancia di Capri o Infusion d’Iris. Esta Bleue es súper refrescante y aérea, ligera, salada con algún toque dulce muy sutil que sí podría evocar sensaciones más femeninas. Me parece buena para el verano; su elegancia radica en su simpleza y agradabilidad, ya que no se siente muy sintética. No la compraría para mí, pero me gustaría olerla en otras personas más a menudo, en lugar de tanto Invictus, Sauvage o Million. Estela moderada tirando a baja, longevidad media.
Pachulí y notas acuáticas. Muy fresco y muy simple. A veces lo genial es sencillo, pero esta agüilla es simple y no es ninguna genialidad. El pachulí no resulta medicinal y el frescor no pica la nariz en el clima seco, al menos eso es bueno. Es perfectamente unisex. El precio no se justifica. Soy indiferente pero por lo que vale debería disgustarme.
¡Qué maravilla de fragancia, ‘maravilla’ literal! La conocí por un secante que me regalaron y la ignoré. Pasados los días, lo olí y me encantó, incluso en papel. Compré online y antes de recibirla volví a la tienda… me quedé desconcertada: el inicio olía a limpiador de pisos refinado, me desanimé. Pero al probarlo en piel… ¡WOOOW! Nada que ver con el papel. Su performance no es la mejor, pero si sobreaplicas hay estela y longevidad moderada. A otros les parece difícil, pero yo la veo ligera, limpia, transparente y evocadora. Soy de frescos-cítricos-acuáticos; mi alma es de cítricos verdes. Es totalmente marina-fresca, no oceánica ni con algas, huele a brisa marina y agua de mar, nada pesada, textura mineral-efervescente. Lograda perfectamente. Sin notas dulces ni sintéticas. Es agua salada refrescante y ligera, ideal para calor. Tan literal que no tiene sexo, vibra neutra y cristalina para cualquier edad. Un poco como la versión nicho de Acqua di Gio, subiendo calidad y con el sello de Hermès. ¡Bravo por Christine Nagel!
Recibí este perfume de mi padre en un viaje en 2018. Al principio estaba molesta porque no era el Hermés que pedí, pero su aroma fresco y marino me gustó bastante, aunque no lo suficiente para usarlo. Quedó en su caja, guardado pasando veranos, no me llamó la atención y lo encontré extremadamente unisex. Sin embargo, hace unos meses, limpiando mi colección austera pero ecléctica, el tapón se puso mal y se derramó parte en la caja. Cada vez que entraba en la habitación había una nube deliciosa de aromas afrutados y marinos, tierras frescas y algo sintético muy elegante, propio de la casa. En mi piel queda como segunda piel acuática, suavemente dulce, elegante, marina y fresca. Su fijación es bastante buena y la estela suficientemente fuerte para uso diario en verano; me gusta que los perfumes terminen desapareciendo para entrar en modo ‘noche’. Recordé mis tiempos con Eau de Kenzo, me fascinó y lo mejor es que es prácticamente desconocida.
Estoy tratando de llegar a términos con Bleue. La primera vez que lo probé me entusiasmó; volvía a casa oliéndome sin parar la muñeca y parte de la cazadora donde había echado. Lo dejé reposar y al cabo de unas horas volví a acercarme y ¡qué maravilla! Me encantaba ese rasgo salino bien afilado, conseguido y refrescante, que me levanta el ánimo y me hace soñar con el mar, el mar frío y helado que tanto ansío. Feliz con mi hallazgo, decidí ser cauta y olerlo una segunda vez dejando pasar una semana. Y aquí vino el desconcierto: de repente Bleue empezó a virar a un olor extraño que me recordaba a tuberías de baño, pasta de dientes… en definitiva, a olores de baño que tampoco me emocionan. Esperé un poco más y por fin volvió a emerger esa limpieza pulcra del salado. Y volví a esperar. Y la volví a oler en un ECI y de nuevo, episodio tuberías mentoladas. No sé qué pensar. Ahora, en papel, incluso me trae sofocón de duchas de vestuario. Se me arruga el morro solo de pensarlo. ¿Dónde está esa limpieza nítida? La duración me parece moderada y el precio alto. El frasco es precioso, como todos de esa colección. Hoy, tras varias horas en el secante, percibo que la nota salada ha desaparecido y me ha dado el bajón. No sé si es un tema de frascos estropeados, secantes traicioneros o pH de huelga, pero soy toda dudas. Tal vez espere un tiempo y lo vuelva a probar en piel.
Huele a madera envejecida por el salitre y el sol. A verano en un paisaje silvestre, como las Landas. Ecos marinos muy secos, deshidratados por el sol. Salitre rico, bello y oxidado, evaporado con un empaque sofisticado. La base ligeramente anaranjada de Hermès queda sutil y se mezcla con ese aura marino natural. Fresco, apetece con el calor y aporta oxígeno con una presencia elegante. Verano de salitre seco, marino y boscoso.
Tenía muchas ganas de probar esta versión azul del Agua de las Maravillas; aunque la línea madre no me gusta nada (esa naranja sacarinosa y mortecina, como un Polo Light de naranja derretido y tibio), esta versión me llamaba la atención por su empaque azulado y las notas: agua, pachulí y madera, muy de mi gusto. Todos nos hacemos una idea preconcebida antes de catar; en mi fantasía me figuraba una pasta amaderada y refrescante, con sabor a océano Atlántico y humedad áspera. Nada de eso. Menos mal que me regalaron unos ml (gracias, M!), la verdad es que me ha evitado una compra a ciegas que hubiera sido un fracaso. El Agua Azul de las Maravillas no puede negar sus genes: nada más disparar me vino al paladar el mismo sabor de naranja aguada del original. No me creo que no lleve naranja, ni que solo tenga tres notas. Aquí hay naranja, quizás alguna especie de ámbar raro sacarinoso con un dejo de agua perfumada con dos pétalos de azahar o petit grain. También huelo algo muy parecido al vetiver, esa cosa avetiverada/cítrica para mi gusto feísima y con achaques de barniz y polos flash que lleva Terre d’Hermès, el secado del Agua Nº2 de Sisley y L’Homme Guerlain Boisée (el mismo, por cierto, que huelo en el hype Vibrant Leather de Zara). De primeras esta Bleue conserva el tono anaranjado tibio del pilar de la línea, pero combinado con notas acuáticas saladas. No es Calone, no es cloro, no es agua de río mineral, que me encanta. Es agua de playa. Pero no una playa brava, con la mar briosa y despiadada. Es agua de playa en pleno agosto, caliente, de esa en la que la gente se las apaña como piojos en costura para que no te rocen con el callo o el juanete del que tienes al lado. Al poco empieza a empaparse de un tono muy raro que me revuelve la bola: tiene la misma textura que una botella de agua bezoya olvidada en un coche al sol, un espejismo de agua caliente y plástica que es para arrancarte los ojos. Lo peor viene cuando entran notas de crudeza medicamentosa, alguna especie de ibuprofeno, aspirinas picadas, sobres de Almax o yeso. No sé cómo catalogar esas notas ni de dónde vienen, pero tienen una aura de blancura aromática contrahecha que me enferma. Mezcladas con el agua caliente de playa muerta y el regusto ambarino raro, poco me falta para saber que esto no es para mí. Cuando seca queda un sabor indefinido muy suave, como de agua mineral a temperatura ambiente condimentada con algo que no atino a visualizar, algo que podría ser teca, yeso, sal, enebro o un ladrillo. Yo qué sé… Como ya se comenta por aquí es un agua bastante masculina y muy en la línea de los aromáticos y sport al estilo de los últimos años. Si tuviera que resumirlo en una frase sería cocción de plásticos con agua muerta y tang de naranja. PD: De la Nagel me han encantado Twilly y el Jardín en la Laguna; la verdad es que solo con estos dos lanzamientos la tengo como una nariz a tener en cuenta porque al menos arriesga, que ya es decir algo.
Me encanta cómo Christine Nagel ha logrado esa nota marina con un toque salino tan aéreo y envolvente, como si acabaras de salir del mar, con el pachulí acompañando todo el recorrido. Me imagino que lo compone al milímetro con sus moléculas para crear matices tan agradables y frescos. Tengo la primera fórmula y en mi piel tiene una proyección altísima y es muy duradero. Algo en sus creaciones para la marca hace que, aunque las cataloguen de mujer, se sientan unisex; ocurre con frecuencia y, al final, los aromas no tienen género, solo diferenciamos por costumbre.
Fragancia transparente y marina, pero con cuerpo gracias a un toque amaderado y un mentolado muy sutil. Totalmente unisex; el pachuli no se nota, así que el ensamblaje debe ser top. Fresca, llevadera, limpia y original.
Primera fragancia de Hermés y presumo que no será la última. Hermosísima creación de Christine Nagel que, con solo tres notas, me pone el vello de punta (literal y figurado). Entrada con limón gaseoso y amargo, como tónica con toques de naranja y menta. Percibo un matiz metálico que aumenta su frescor. Base de pachulí sutil y vetiver terroso y amaderado. Única, refrescante y veraniega, sin bronceador. No es masculino, es unisex fresco para los días calurosos. En invierno me deja los brazos como escarpias; imagino la frescura en verano. Enfría cada trozo de piel. Minimalista, limpia, cristalina y natural: menos es más. Botella preciosa, azul cristalino con constelación. No es un mar revuelto como Air de Gioja, sino un lago noruego gélido. Aunque no soy de aromas acuáticos, me ha dejado noqueada. Imagínate en agosto a 40 grados en la ciudad, sudando y buscando paz: usar esto es viajar a ese lago, sumergirse en la oscuridad fresca y encontrar silencio. Tan simple y original que te rinde a sus pies. La única pega es el precio excesivo; dura unas 5 horas pero proyecta poco. Ni loca la compro siendo tan cara, pero si la consigues en tester o regalada, no la sueltes, es sanadora. Ya la tengo y qué racha llevo.
La apertura es brutal, un viaje directo al Mediterráneo con un salado picante particular. Hermoso. Pero el dry down (que llega enseguida) es débil: se va la estela y queda a flor de piel, tan poco que hay que acercar la nariz. Qué lástima, me hacía mucha ilusión porque Eau de Merveilles es una preciosura en calidad y duración. Por precio-calidad no lo compararía, pero si eres loco de los perfumes marinos, debes tenerlo y aplicarlo cada dos horas.
Me dieron una muestra y fue suficiente, ¡demasiado! No sé cómo calificarlo, no sé si es unisex. Al principio no lo soportaba, quizás para un picnic en el campo; pero el toque de madera no lo aguanta nadie. Lo siento, lo uso por el frescor pero por favor no combinen mar con montaña, son cosas distintas.
Recibí este perfume de mi padre en un viaje en 2018. Al principio estaba molesta porque no era el Hermès que había pedido, pero su aroma fresco y marino me gustó bastante, aunque no lo suficiente como para usarlo. Quedó en su caja guardado durante unos veranos sin llamarme la atención, extremo unisex. Sin embargo, hace unos meses, limpiando mi colección austera pero ecléctica, el tapón se soltó y se derramó parte en la caja. Cada vez que entraba en la habitación había una nube deliciosa de aromas afrutados y marinos, tierras frescas y algo sintético muy elegante, propio de la casa de origen. En mi piel queda como segunda piel acuática, suavemente dulce, elegante, marina y fresca. Su fijación es bastante buena y la estela suficientemente fuerte para uso diario en verano; me gusta que los perfumes terminen desapareciendo para entrar en modo ‘noche’. Recordé mis tiempos con Eau de Kenzo, me fascinó y lo mejor es que es prácticamente desconocida.
No imaginaba que fuera tan marino. Fanática de Hermés y del Elixir, corrí a probarlo. Sinceramente: es exquisito y único, pero no lo compraré. Me atrapó desde el primer momento y me enamoré. Pero como todo perfume de Hermés cambia con las horas, lo testé todo el día. Mi desilución: a la hora la nota marina se atenuó, luego se volvió igual al Elixir sin rastro de mar. A la noche solo quedaba un rastro tenue. Decidí no comprarlo porque termina igual que el Elixir que ya tengo y que dura dos días potente. Esta no. Una gran pena.
Esta fragancia es lo que podemos decir un pachulí acuático, con toques frescos, marinos y sutiles aromas a brisa veraniega de atardeceres calurosos y cielo despejado. Es veraniego, de frescura sutil y rodeado de exquisitez y distinción. Está en otra onda de las alternativas existentes de fragancias cítricas, verdes o florales inocentes con dulzura frutal almibarada que hay a miles. Esta fragancia es marina, azul y evoca sensación de limpieza y dinamismo. Yo no creo que sea una fragancia sencilla, es compleja en su evolución: inicia con aromas cítricos combinados con una lineal pero encantadora nota sintética de mar con acordes salados y tocados, y un suave toque amaderado que imagino que son maderas claras, blancas y con cierto olor a ámbar gris. El secado es exquisito en la base y dura horas. Tiene muy buena fijación (de las mejores en aromas frescos) y estela moderada con una peculiaridad: es una estela limpia, aérea, sutil. Muchos opinan que es unisex, sobre todo porque no lleva flores, pero yo la noto femenina de principio a fin, pero es de una femineidad desenvuelta, dulce y desenfadada. Christine Nagel, perfumista cuyo bagaje está adquirido en el mundo de las fragancias nicho, quiso evocar con este perfume sus recuerdos de olores de playas de piedras cubiertas de sal y notas yodadas, minerales y brisa fría marina. Y esta fragancia lo plasma con sutilezas y encantos exquisitos. Una buena alternativa al resto de fragancias femeninas, y desde luego, una buena alternativa al calor. ¡Buena fragancia veraniega!
No esperaba un desastre pero Hermés volvió a hacerme un perfume de agrado. El precio es una locura pero la nota marina me generó curiosidad, ya que casi siempre son como las Acquas, pero Hermés no suele seguir tendencias. Es un olor abstracto, como una ligera brisa marina, nada excesivamente salado; quien busque eso que se abstenga. Tiene traza levemente dulce o balsámica. Las primeras horas tienen una nota mentolada que atribuyo al pachulí, y las maderas… no sé, no evocan ninguna concreta, serán conceptos abstractos jugando con moléculas. No me pareció una masterpiece pero es agradable; no me cuadra el puntito dulce pero tampoco huele mal o forzado. El rendimiento parece mediano.
Eau des Merveilles Bleue es una maravilla, igual que el Elixir pero azul puro. Tiene mucho parecido, sobre todo esa dulzura. Es como usar un Merveilles pero respirando aire de océano en un acantilado, notando la brisa en una tarde fresca con el mar bravo y maderas mojadas. A mí no me noto salado. Me encantó este soplo de frescura oceánica. AGREGO: Me encanta que no sea masificada y ofrezca ese soplo fresco de las acuáticas, con el toque balsámico de antes, unida a algo masculino moderno que sienta bien en mujer y da elegancia en hombre. Buscaba algo como Issey, que no se parezca, y creo que ofrece esa característica aérea. Con estas Merveilles hay que pisar fuerte al elegir por el precio elevado, fruto de la calidad.
Os cuento cómo llegué aquí. Mercadona sacó un estuche de Navidad con un clon de Voyage de Hermés que me encanta. Por duración y demás, fui a perfumería a probarlo, no lo tenían, pero me dieron Eau de Merveilles Blue y me gustó muchísimo, aunque no tanto su precio. Desmoralizada, fui a Primor y aunque más barato, fue prohibitivo. Al ver mi cara, la dependienta me dijo ‘ven’ y guiñó un ojo. Me llevó al stand de Tai & Jon, que lo ponen para la reseña, pero huele exactamente igual. No me lo podía creer, me puse una en cada muñeca y no hay forma de distinguirlas. Para el experto, la de Hermés es un poco más suave, pero el Blackberry & Tea que compré no tiene nada que envidiarle. Tiene ese toque leñoso al final y es muy persistente. Va a estar en mi fondo de armario de por vida porque huele a recién duchada y es unisex. El precio: agarraros, 9,95€ el frasco de 100ml. Tenía 15% de descuento por rebajas, así que triunfé. Estoy súper contenta, además de saber que el olor no es reconocible.