Para hombres

Brummel Antonio Puig

3,69 de 5
349 votos

Acordes principales

Descripción

Antonio Puig nos presenta Brummel, una fragancia masculina que encapsula la esencia de la elegancia clásica con un toque de modernidad. Esta aroma, sofisticado y atemporal, es perfecto para el hombre que valora la distinción y el carácter en su esencia diaria. La atomización de Brummel revela un cóctel intrigante de notas, comenzando con una apertura fresca y vigorizante de cítricos que captura la atención al instante.

A medida que la fragancia se asienta en la piel, emerge un corazón complejo y profundamente aromático de notas amaderadas y especiadas, entrelazadas con matices sutiles de notas verdes. Estas capas medias proporcionan un contraste perfecto, ofreciendo calidez y riqueza sin abrumar. Para una sutil transición, las notas florales se entremezclan hábilmente, aportando una ligereza y una fluidez que equilibran el conjunto.

Con un fondo que perdura, Brummel de Antonio Puig cierra con una base cálida y envolvente, dejando una impresión duradera de refinamiento y estilo personal. Este perfume, ideal para aquellos momentos en que se desea hacer una declaración sutil pero memorable, es una elección perfecta para el día y la noche, adaptándose a cualquier ocasión con una presencia distintiva y un aire de confianza.

Resumen rápido

Cuándo llevarla (votos)

  • Invierno 20%
  • Primavera 29%
  • Verano 21%
  • Otoño 31%
  • Día 70%
  • Noche 30%

Notas clave

  • Salida Sin dato
  • Corazón Sin dato
  • Base Sin dato

Comunidad

349 votos

  • Positivo 71%
  • Negativo 23%
  • Neutral 6,0%

Comunidad

Qué dicen los usuarios sobre propiedad, preferencia y mejor momento de uso.

Propiedad

¿La tienen, la tuvieron o la quieren?

Uso recomendado

Estación y momento del día con más votos.

Dónde comprar

Compara tiendas verificadas para Brummel Antonio Puig y elige según envío, precio o disponibilidad.

Amazon

Amazon

Envío rápido

Entrega rápida y política de devoluciones conocida.

Ideal si priorizas velocidad y disponibilidad.

Ver en Amazon
eBay

eBay

Más opciones

Más opciones de precio, formatos y vendedores.

Útil para comparar alternativas antes de decidir.

Ver en eBay

Características

Resumen de votos sobre longevidad, estela, género y percepción de precio.

Longevidad

Escasa

Débil

Moderada

Duradera

Muy duradera

Estela

Suave

Moderada

Pesada

Enorme

Género

Femenino

Unisex femenino

Unisex

Unisex masculino

Masculino

Precio

Extremadamente costoso

Ligeramente costoso

Precio moderado

Buen precio

Excelente precio

A los usuarios que les gusta esta fragancia, también les gusta:

Reseñas

Experiencias reales de la comunidad sobre uso diario, rendimiento y estela.

Para dejar una reseña necesitas iniciar sesión.

71 reseñas

Mostrando las más recientes primero.

  • AromaExpert19

    Al enterarme que han relanzado este perfume, me trajo recuerdos de mi infancia. Mi papá solía usarlo constantemente, no tanto porque le encantara, sino más bien porque lo encontraba fácilmente en las tiendas de aquel entonces.

    Ahora me es difícil traer a mi mente exactamente cómo olía, pero lo que sí recuerdo es que no era precisamente mi aroma preferido; lo encontraba bastante rudo y lejos de ser algo extraordinario. Aunque tengo que admitir que, si lo encuentro de nuevo, probablemente lo adquiera simplemente para añadirlo a mi colección, aunque tengo mis dudas de que todavía lo produzcan (con Puig uno nunca está del todo seguro).

  • VanillaQueen92

    De hecho, este perfume sigue siendo común por aquí en España. Mi abuelo tenía un cariño especial por él, y siempre me trae recuerdos de él. Lo bueno de esta fragancia es que no tienes que gastar mucho para conseguirla, y es perfecta para el día a día. Mi abuelo nunca fue de gustos extravagantes, simplemente quería tener un buen aroma, y Brummel nunca fallaba en esto; siempre lo hacía oler increíble. Personalmente, siempre la he encontrado una fragancia atractiva y muy masculina; es económica, duradera y tiene una intensidad de aroma que va de moderada a fuerte.

    Mi abuelo nos dejó hace unos meses, a los ochenta y cuatro años, y la noche de su fallecimiento, dormí en su cama. Su almohada aún conservaba el olor a Brummel. Ahora que mi hermano se ha quedado con lo que quedaba del perfume de nuestro abuelo, me he dado cuenta que la almohada no sólo olía a Brummel, sino a Brummel y a él. En él, el perfume olía diferente, no simplemente a ‘olor de abuelo’, como cuando mi hermano lo usa. Creo que era más una conexión olfativa con él que con el perfume per se.

    A diferencia de lo que mencionas, ShiseidoTactics, yo lo recuerdo perfectamente y actualmente, me trae una gran nostalgia.

  • ClasicoMen92

    Realmente, lo que encuentro más fascinante de cualquier aroma es su capacidad de evocar recuerdos, de transportarnos a momentos, sitios, o incluso, recordarnos a personas específicas de nuestra vida. Es increíble pensar en cómo nuestra existencia se compone de estos instantes efímeros, de personas que vienen y van, y de aquellos momentos tan impactantes que se quedan con nosotros para siempre. Recientemente me topé con esta fragancia en mercado libre venezuela y me llamó la atención, parece ser uno de esos clásicos de Puig que han permanecido algo escondidos a lo largo del tiempo pero que prometen una experiencia única. Estoy bastante curioso por experimentarla.

  • Aromas17

    Siempre he tenido una debilidad por los aromas cítricos que se mezclan sutilmente con notas más terrenales. No soy muy fanático de las especias, pero tengo que admitir que un destello de clavo emergiendo de una base balsámica puede captar mi atención. La madera, siempre y cuando destile una cierta frescura y elegancia, cae directamente en mi lista de preferencias.

    Sin embargo, debo decir que la fragancia Brummel ha marcado un antes y un después en mi percepción sobre los perfumes, y definitivamente no de la manera que hubiera deseado. Crecí en una casa donde esta era la elección de mi padre, y, para ser honesto, esos recuerdos no son precisamente gratos. Con apenas cinco años, siempre me preguntaba por qué mi padre decidía oler de una manera que para mí era tan desagradable, reminiscente a embutidos más que a un aroma que se quisiera llevar. A diferencia de los padres de mis amigos, que optaban por aromas clásicos y amables como Quorum o Loewe pour homme, el aroma picante, cítrico y especiado de Brummel sin ningún tipo de suavidad o elegancia, siempre me chocó. Era un olor tan penetrante y agudo que no podía evitar decirle a mi padre lo mucho que lo desagrada.

    Eventualmente, dejó de usarla en los noventa, pero para mí, el cambio no fue para mejor, ya que su siguiente elección, Adolfo Domínguez, resultó ser otro torbellino especiado que encontraba difícil de tolerar.

    Esta experiencia me ha enseñado a identificar y entender el profundo efecto que las fragancias especiadas y cargadas pueden tener en mí. En mi mente, Brummel es el predecesor olvidado de aromas como Allure y Declaration, marcando profundamente mi gusto (o disgusto) por ciertas notas en los perfumes.

  • PerfumeLover9
    PerfumeLover9

    Para ser sincero, este perfume no me convence del todo, su aroma no es de mi agrado. Aunque sé que en España hay una tendencia a preferir la loción para después de afeitarse sobre otros tipos de fragancias, y personalmente la encuentro más placentera, aún así encuentro difícil usarla regularmente.

  • FemmeNoir123

    FemmeNoir123 aquí, compartiendo mis pensamientos sobre Brummel. Este aroma me trae recuerdos nostálgicos del típico socio de club de jubilados, muy al estilo de lo que uno esperaría con Varón Dandy, pero con un toque distinto. Brummel tiene algo que, aunque no me vuelve loca, tampoco me disgusta. Imagina a ese abuelo que, aunque no se bañara, nunca lo adivinarías: siempre está pulcro, rechazaría el uso del chándal especialmente si es con zapatos, y ni hablar de una camisa a cuadros. Los domingos se viste de gala, y su trato es siempre amable y respetuoso. Es el tipo de hombre mayor que predica con el ejemplo, fiel a sus costumbres y siempre dispuesto a ayudar, sin una pizca de mala fe. Su lealtad a la colonia no ha flaqueado en treinta años, porque, ¿para qué cambiar lo que ya funciona bien? En cuanto a su aroma, Brummel arranca con frescura y ligeros toques verdes, avanza hacia un corazón amaderado y cierra con un fondo suavemente almizclado y dulce. Me recuerda a un bálsamo que se guarda en un baño que, aunque pueda parecer desfasado, está impecable.

  • FredX874

    Pase lo que pase, Brummel sigue siendo una esencia distintiva dentro del mundo del perfume en España, una que lleva años entre nosotros. Aún recuerdo mi infancia, viendo a mi padre aplicársela antes de salir. Con el paso de los años, yo también la adopté. Por supuesto, cada época tiene sus tendencias, y hay quienes pueden pensar que Brummel ha quedado atrás en el tiempo… Pero para mí, es un verdadero clásico, un vehículo de nostálgicas remembranzas. Aunque últimamente muchos se inclinen por aromas más dulces y menos definidos, Brummel se mantiene fiel a su esencia amaderada, siendo el epítome de este tipo de fragancias. En otros lugares, los clásicos continúan siendo apreciados y respetados, y Brummel no debería ser la excepción. Su éxito continuado dice mucho.

    Personalmente, la utilizo tanto para mi jornada laboral como para salidas más casuales. Con solo un poco, ofrece un aroma fresco, vivo y duradero, evocando el olor de la madera recién cortada. Y es siempre una grata sorpresa cuando alguien me pregunta por la colonia que llevo, admirando su fragancia antes de quedar asombrado al conocer su nombre. Por eso, aunque es ligera al tratarse de una agua de colonia y no un eau de toilette, siempre sugiero usarla con cuidado. Su aroma no solo es agradable sino que también perdura.

  • ArteMan98

    Aunque todavía no he tenido la oportunidad de probar Brummel, definitivamente está en mi lista. Quizás termino descubriendo una joya y además ahorro un poco. Respecto a la percepción de que en España no damos el valor merecido a los perfumes clásicos o icónicos… simplemente mencionaré Nenuco, 1916, Álvarez Gómez como ejemplos. Estos son ampliamente reconocidos y apreciados. En última instancia, creo que cada fragancia se recibe y se valora por lo que es.

  • AromaX942

    Para mí, Brummel es simplemente sensacional. Tiene ese toque cítrico mezclado con madera, un poco de verde y algo de talco que no la hace pesada, pero definitivamente destaca por ser muy masculina, elegante y fresca al mismo tiempo. Sorprendentemente, a pesar de ser un agua de colonia, tiene un aroma bastante duradero.

    No estoy de acuerdo con la idea de que sea solo para gente mayor. Recuerdo que en mi época de colegio, era la colonia que todos querían tener.

    Parece que los aromas como este no están exactamente en tendencia hoy en día, especialmente si consideramos que es más accesible. Además, en España a veces etiquetamos este tipo de fragancias de manera equivocada.

    Sin duda, un joven que se vista con estilo, usando camisa y chaqueta, recibirá elogios si lleva Brummel, especialmente si los demás no reconocen la fragancia.

    Es una pena, pero no apreciamos nuestras joyas nacionales tanto como deberíamos, algo que en otros lugares hacen mejor. También hay quien piensa que si es algo accesible o económico, debe ser de baja calidad por defecto.

    Como dijo Ivan80, lo importante es seguir lo que a uno le gusta, buscar personas con intereses similares, porque de lo contrario, es como hablar diferentes idiomas.

  • ArteMan98

    Hoy me lancé a la aventura junto a un amigo, en busca de nuevas experiencias. Nuestra expedición nos llevó al Mercadona, donde decidimos explorar el mundo de las fragancias asequibles, aplicándonos varios perfumes para ver qué tal nos sentaban.

    Al toparme con Brummel, decidí dejar de lado mis prejuicios y me dejé llevar por la curiosidad, especialmente por los rumores de que se parecía a Aventus. La verdad es que no encontré tal similitud, pero tampoco me desagradó. Incluso hubo un momento en que su aroma amaderado me transportó por un instante a otra época, haciéndome pensar en un elegante perfume antiguo.

    Me sorprendió encontrar una familiaridad en su esencia, parecida a la de Springfield, con un toque verde y suave que de alguna manera se sentía familiar. A pesar de ello, Brummel tiene un tono más serio, oscuro y maduro, como si fuera la versión más experimentada en la familia de fragancias.

    Aunque hay opciones modernas y económicas, puedo entender por qué Brummel tiene sus admiradores. Me parece que busca atraer a hombres maduros con un gusto refinado, todo a un precio accesible, y creo que lo logra bastante bien.

    Antes de probarlo, tenía la impresión de que sería un perfume pasado de moda, pero me sorprendió gratamente. Tiene un aroma clásico, fresco, y amaderado que resulta bastante agradable y sin pretensiones.

  • PerfumeLover783

    Brummel realmente destaca como una joya de la marca Puig. Este perfume ha logrado hacerse un lugar en casi todos los rincones gracias a su excelente relación calidad-precio, algo que pocos pueden igualar con tanta claridad y fuerza.

    Al descubrir su aroma, es como si viajáramos atrás en el tiempo, a un momento donde nuestro país se esforzaba por dejar atrás tiempos difíciles y abrazar nuevas esperanzas y sueños.

    Puig capturó a la perfección ese instante único para España, creando un perfume que realmente habla al corazón del pueblo, uniendo a todos bajo una fragancia común.

    Así, Brummel se convirtió en un verdadero fenómeno. No hay barreras de edad o estatus social que resistieran su encanto; se convirtió en una presencia constante en cualquier situación, desde el trabajo hasta el tiempo libre, en cualquier vestimenta, marcando desde oficinas hasta espacios de recreación.

    En una época de gran cambio y desafío social, Brummel se erigió como un inamovible símbolo de identidad y calidad. Su perdurable éxito no es solo un reflejo de su época, sino testimonio de su excepcional calidad que ha sabido mantenerse relevante a través de los años.

    Es una experiencia que merece ser descubierta sin preconcepciones, ideal para aquellos que buscan dejar una impresión duradera.

  • viajero1234

    Buenas,

    Recientemente, me hicieron un regalo especial: un perfume Brummel. Lo empecé a usar para el trabajo desde ayer. De niño, nunca me atrajo mucho el aroma cuando mi padre lo usaba, pero ahora, viéndolo con otros ojos (o nariz, mejor dicho), mi percepción ha cambiado por completo, tal vez sea cuestión de madurar.

    Para mí, tiene un toque cítrico suave, diferente al Sculptur que, aunque me agrada, es mucho más fuerte. Este perfume tiene una presencia amigable, aunque al inicio se siente un poco intenso, no llega a ser molesto. Me transmite una sensación de frescura y limpieza, como de ropa recién lavada y planchada lista para guardar. Posiblemente no sea la elección para una gala, pero tampoco para situaciones demasiado informales. Lo he llevado durante un día entero de trabajo y ha mantenido su aroma sin problema, notándolo especialmente cada vez que subía al coche.

    Estaba algo pendiente de recibir comentarios negativos por ese “olor a antiguo” del que algunos hablan, pero hasta ahora, nada de eso ha pasado, y tampoco me han rechazado en ningún lugar por mi aroma.

    Planeo continuar usándolo diariamente por unas semanas y ya veremos cómo evoluciona mi experiencia con él.

  • viajero1234

    Buenas. Quería compartir mi experiencia tras tres semanas de uso continuo de Brummel, aplicándolo cada mañana y retocándolo después de almorzar antes de retomar el trabajo. He recibido varios elogios sobre este perfume, sin críticas negativas. Algún comentario destacaba su aroma tradicional y masculino, indicando que podría ser más apropiado para caballeros de cierta edad o para jóvenes en busca de una fragancia alejada de las tendencias actuales.

    Sobre la durabilidad, y dado que personalmente disfruto percibir el aroma que llevo, encuentro que Brummel mantiene su presencia unas 8 horas. Esto me resulta un tanto limitado para mi jornada completa sin una aplicación adicional. Sin embargo, su esencia se hace notar, especialmente al entrar a lugares cálidos, donde parece cobrar vida diciendo ‘aquí estoy’.

    Resumiendo, estoy satisfecho con el producto. No destaca por innovación, pero sí ofrece un aroma agradable, tranquilo y profundamente masculino, especialmente tras los primeros momentos más intensos. Es un perfume clásico y sereno, eficaz en su rendimiento y con una sutil presencia. En cuanto al precio, lo considero completamente justificado, incluso si hubiera tenido que pagarlo. Es una lástima que existan prejuicios que puedan hacer pensar que lo que usaba nuestro padre está pasado de moda, cuando en realidad, podría considerarse un valor añadido. Aunque ahora cambiaré a otra fragancia, Brummel permanecerá en mi colección para uso diario.

    Saludos.

  • Nostal90Hombre

    Aunque no es lo mismo que el icónico aroma Brummel de los 90, continúo eligiéndola. Es una lástima, pero ha cambiado mucho; ya no tiene aquel aroma intenso que incluso se podía percibir desde la calle de al lado y que duraba horas. Hoy parece más una versión diluida, con un olor distinto. La compro aún, ya que su precio es conveniente y porque, a pesar de todo, conserva un vestigio de lo que alguna vez fue. Es triste ver cómo una fragancia legendaria se ha modificado tanto, probablemente por decisiones económicas de la empresa (Puig), resultando en algo tan alejado de su gloria original.

  • MisterMo104

    Esta fragancia es pura poesía encapsulada. Mi fascinación por ella me llevó a compartir mis pensamientos en un vídeo para todos aquellos que, como yo, se sienten cautivados por su aroma. Encuentren mis impresiones en mi canal de YouTube, ‘Moy Olaf’, dedicado a todos los aficionados de este exquisito perfume. Les mando un abrazo grande.

  • AromaKing87

    Cada vez que me topo con Brummel, no puedo evitar que una sonrisa juguetona se dibuje en mi rostro mientras me sumerjo en un mar de recuerdos nostálgicos. Me transporta a aquellos días de mi juventud, cuando en los albores de los 90, nos echábamos perfume sin medida, creyendo que más era mejor. ¡Qué épocas! Brummel era la fragancia de moda, y aunque hoy muchos la encuentran demasiado intensa, en aquel entonces era el aroma a tener. ¿Quién iba a imaginar que algo tan común nos haría sentir tan especiales? Aunque ahora ya no me atrevería a usarla a diario—demasiados recuerdos implicados—, me gusta tener un frasco cerca. En esos días grises, un simple olor puede obrar magia, llevándome de vuelta a momentos y personas que pensé que había olvidado. Saludos.

  • PerfumeLover92

    Bueno, lo que tengo que compartir acerca de este aroma es que me recuerda increíblemente a mi querido abuelo por parte de madre. Él fue una de las personas más significativas en mi vida y, aunque ya no está con nosotros, este perfume me trae su recuerdo. Tiene un olor realmente bueno, a pesar de ser de una época pasada, pero ¿acaso lo clásico no se mantiene siempre en vanguardia? Eso es todo lo que pienso.

  • FredX874

    Después de que se me acabara mi perfume favorito y con las tiendas especializadas cerradas, me vi en la necesidad de buscarlo en un supermercado. La verdad es que me llevé una sorpresa desagradable. Esperaba un cambio leve en la fórmula, pero lo que encontré fue totalmente diferente: resultó ser un líquido que apenas recordaba al aroma original, con un tenue toque de limón y un fugaz recuerdo de esa esencia amaderada que me enamoró. Sin dudas, una decepción que dura lo que un soplo de viento.

  • fraganceLover21
    fraganceLover21

    Recientemente volví a probar una vieja botella de Genesse de los años 80 que tenía olvidada, y realmente fue como abrir una caja de recuerdos. Me sorprendió darme cuenta de que mi recuerdo de esta fragancia no le hacía justicia. Pensé que la recordaba perfectamente, pero al reencontrarme con ella, descubrí detalles que mi memoria había pasado por alto. Brummel y otras fragancias de aquel tiempo parecen haber dejado una huella imborrable en nuestras memorias, convirtiéndose en verdaderos iconos de sus respectivas épocas. Sin embargo, su omnipresencia es un arma de doble filo; estar expuesto a ellas tan frecuentemente puede llevar a un inevitable cansancio. Aunque personalmente encuentro difícil usarla en mi día a día, disfruto de su aroma de vez en cuando. Para mi sorpresa, la encontré mucho mejor de lo que la recordaba.

  • AquaBlend20

    Definitivamente un clásico entre las fragancias que encuentras en los supermercados aquí en España. Incluso después de tantos años, aún le dedican comerciales en televisión durante las épocas festivas. Aunque nunca la elegí personalmente cuando buscaba este tipo de aromas, no me quejo de las veces que me la han obsequiado. La acepté con gratitud y la usé con placer. Ha pasado un buen rato desde la última vez que la olí, pero estoy seguro de que podría identificar su aroma único al instante.

  • PerfumeLuv32

    En mi opinión, existen otras fragancias que podrían considerarse tan ‘sofisticadas’ como esta y que podrían ser una buena alternativa.

    Me viene a la mente cuando, viviendo aún con mis padres, solía desechar cualquier frasco que encontraba para asegurarme de que nadie más en la casa lo usara. 😅

    Por el bien de quienes están cerca, les sugiero usarla con moderación y tal vez pensar en esperar hasta después de los 60 para ponérsela.

  • FragGuy84

    Me vienen a la mente esos días de juventud, cuando en el baño familiar resaltaba una botellita de Brummel. Para mí, era el equivalente casero de un perfume más exclusivo como el Paco Rabanne Pour Homme, accesible y económico para todo tipo de personas. Era un aroma que se distinguía fácilmente, ya fuera en reuniones, después de la iglesia, en eventos sociales o en bares.

    Personalmente, no era mi favorito. Prefería perfumes como Agua Brava o Andros de Parera, regalos de mi madre, hasta que me saturaban y casi rogaba por no recibir más de lo mismo. Fue a finales de los años cuando empecé a explorar y pagar por mis propios perfumes, encontrando otros que realmente me capturaban, como Massimo Dutti y especialmente Cacharel pour L’Homme.

    Para mí, Brummel tenía ese aroma característico de la época; verde, floral, especiado, con toques de musgo y jabón, y en algunos casos, cuero o miel, algo muy en la línea de lo que Aramis Sixty Six había popularizado a nivel mundial. Pero claro, siempre hay niveles, y no es lo mismo un Kouros o Antaeus que un Brummel o Jacq’s.

    Hace poco, viendo Brummel en la sección de perfumería de un supermercado, rodeado de fragancias más modernas, me invadió la nostalgia y sin pensarlo, lo añadí al carrito. Sin embargo, después de reflexionar sobre si realmente lo usaría o necesitaba, estuve a punto de devolverlo, preguntándome si no estaba siendo demasiado impulsivo. Al final, no solo no devolví el Brummel, sino que terminé llevándome otro perfume que no conocía, Jacq’s de Coty, llevado más por la curiosidad y los recuerdos que por otra cosa.

    Es curioso cómo algunas fragancias parecen pasar desapercibidas para muchos, como los usuarios de Fragrantica, pero eso no significa que no valgan la pena. Jacq’s, a pesar de ser una desconocida para mí, resultó ser una grata sorpresa y consiguió entusiasmarme. Así es como, a veces, el perfumar es también redescubrir y experimentar con esencias olvidadas o desconocidas.

  • FredX874

    Parece ser que ‘De Ruy perfumes’ en Alcalá de Guadaira, Sevilla, se encarga ahora de distribuir este perfume. Un amigo que también lo usa recientemente adquirió una variante, el Brummel Sport, pero me comentó que no tiene aroma alguno. No me da buena espina…

  • FloralGlow92

    Nombre de usuario: FloralGlow92 – ¡Ah, Brummel de 1975 me trae tan buenos recuerdos! Era una colonia distinta, genuina y de gran calidad, siempre me transporta a mis años mozos. Lamentablemente, hace tiempo que no la encuentro en mi país. Describir su aroma específico es un desafío luego de tanto tiempo sin percibirla, aunque si tuviera que hacer una comparación, diría que, a diferencia de R de Rabanne, que tiene un toque más herbáceo de romero y lavanda, Brummel destacaba por una nota más marcada de anís. Aunque no estoy completamente seguro de esta comparación, si tuviera que elegir algo similar, diría que se asemeja más a Brut de Fabergé, que también es notoriamente anisado.

  • FragranceLady92
    FragranceLady92

    Esta fragancia siempre me recuerda a mi abuelo; fue lo único que usó desde que salió al mercado hasta el día de su partida. Es inevitable para mí asociar este aroma con las generaciones mayores, ya que era lo único que él usaba y yo crecí oliéndoselo. La fragancia solía tener una presencia muy fuerte, dejando su rastro por donde quiera que pasaba alguien, pero he notado que la versión actual, como la que tiene mi marido, ha perdido mucho de su intensidad inicial, siendo perceptible solo por un corto tiempo antes de volverse muy sutil. Aunque se mantenga el aroma original, definitivamente ha perdido potencia. Fue un perfume bastante popular en su momento debido a su accesibilidad y precio, lo que hoy puede hacer que parezca un poco pasada de moda para algunos, pero personalmente no lo encuentro desagradable ni anticuado. Dicho esto, me resulta difícil pensar en usarlo yo misma o olerlo en alguien más, quizás porque tiendo a asociar ciertos aromas con personas específicas en mi vida. Lo conservo más que nada por el cariño y los recuerdos que me trae de mi abuelo.

  • RJ1973

    He sido fiel usuario de esta colonia desde hace años, pero la última que compré ha sido una decepción total. Parece que la calidad ha bajado enormemente, casi como si fuera simplemente agua. Hace falta tener un sentido del olfato extremadamente sensible para siquiera captar alguna esencia de lo que solía ser una fragancia maravillosa. Me siento como si hubiera tirado los 250 ml, y el recuerdo de lo buena que era antes solo hace que la situación sea más frustrante.

  • SirFloral22

    He escuchado a varios comentar que este perfume solía ser más potente en cuanto a su capacidad de permanecer en el aire y en la piel. Estoy de acuerdo que posee ese toque vintage, y no puedo evitar pensar en él como en un grupo con otros clásicos como Agua Brava, Quorum, Jacq`s y Stetson. Los visualizo como si fueran esos típicos señores de antes, vestidos con pantalones de vestir y camisas lisas, emanando una simpleza y elegancia que muchos padres y abuelos solían (y aún suelen) tener. Los imagino pasando el rato, observando desde lejos a las nuevas fragancias que andan por ahí, las cuales parecen más preocupadas por capturar cada momento de su vida en redes sociales que por dejar una impresión perdurable. Pero estos ‘clásicos’ parecen descansar en la certeza de que, más allá de las tendencias, ellos han sobrevivido. Despiertan nostalgia y, en ocasiones, la curiosidad de aquellos que desean explorar más sobre la era que los vio nacer. A mí personalmente me gusta Brummel, aunque soy consciente de que no es del gusto de todos. Es un aroma fresco y amaderado con un toque especiado que, aunque probablemente fue considerado invasivo en su tiempo, hoy en día deja una estela agradable y dura un tiempo razonablemente largo. ¿Lo recomendaría? Sí, creo que vale la pena probarlo.

  • FruitBreeze12

    Este perfume tiene un toque realmente fresco y ligero, como si uno estuviera caminando sobre un pasto recién cortado, combinado con un sutil toque de madera y una pizca de especias. Perfecto para quienes tienen alrededor de 20 años y buscan algo elegante sin gastar mucho. Al usarlo, posiblemente llame la atención de gente un poco mayor, que podría recordar aromas de otras épocas, quizás remontándose a recuerdos de figuras paternas. Lo interesante de este aroma es que se sale de lo común, ofreciendo algo distinto sin necesidad de portar una marca reconocida; lo importante es simplemente oler bien. En mi experiencia personal, este perfume ha sido una constante en mi familia, cruzando generaciones. Aunque su esencia sigue presente, ha cambiado con el tiempo y las reformulaciones. Confieso que tengo un frasco guardado más por nostalgia que por otra cosa. Sin embargo, cada vez que lo huelo, me enfrento a una mezcla de emociones y recuerdos que me hacen reflexionar sobre el paso del tiempo y la persona que era antes en comparación con quien soy ahora. Prefiero enfocarme en el presente y dejar esos recuerdos atrás.

  • FougereFan48

    Después de darle una leída a lo que otros opinan sobre Brummel, tengo que decir que coincido en parte con la opinión popular sobre que ha perdido fuerza en cuanto a duración y presencia en comparación a cómo era antes. Pero, honestamente, para mí Brummel sigue siendo un clásico imperdible. Si mañana un creador de perfumes de renombre lanzara una fragancia similar, con solo un poquito más de intensidad, estoy seguro de que todos estarían hablando maravillas de ella, poniéndola en un pedestal como uno de los grandes perfumes fougère de la historia. Más aún, si esta misma fragancia tuviera el precio de las colonias de lujo actual, probablemente se vendería como pan caliente. No es mi intención desmerecer las opiniones ajenas, después de todo, cada quien tiene sus gustos y preferencias que, a veces, pueden estar influenciados más por la marca que por la fragancia misma. Viniendo de alguien que tiene una colección de perfumes selectos y ha dedicado tiempo a desarrollar su sentido del olfato, defiendo firmemente a Brummel y, de hecho, ocupa un lugar especial en mi selección junto a otros fougères, aunque cuesten hasta cien veces más. Gracias.

  • VikingLover84

    Me hizo recordar los tiempos en los que intentaba imitar a mi papá y terminaba poniéndome este perfume en los ojos porque aún no manejaba bien el frasco. La conservo para esos momentos nostálgicos en los que deseo volver atrás en el tiempo. Sin embargo, aun cuando parece tener la misma fragancia, hay un pequeño detalle que simplemente no me termina de convencer.

  • ClassicManD22

    La verdad es que esta fragancia ahora es súper suave y fácil de llevar. Por lo que he visto, los comentarios sobre su intensidad masculina parecen cosa del pasado. Actualmente, Brummel se presenta como una colonia fresca y ligera, cuyo aroma es delicado y casi no perdura, haciéndola difícil de no agradar a cualquiera. Podría decirse incluso que, a pesar de su historia, podría pasar por una fragancia unisex. Es como si sus notas más distintivas se hubieran suavizado hasta quedar apenas perceptibles. Me gusta usar la Brummel de hoy día para cualquier ocasión, ya que ofrece un toque sutil de notas herbales y amaderadas que se quedan brevemente en la piel. Es tan sutil que dudo que la gente joven la reconozca, lo cual, de alguna manera, la hace única en su estilo.

  • Usé esta colonia años atrás, la compré ahora y no tiene nada que ver con las que tuve. Esto es agua y punto. Necesitas un olfato muy fino para percibir el olor de la fragancia que pudo tener. 250 ml a la basura, la antigua era una maravilla.

  • Nunca he probado Brummel, pero lo haré. Quizás hasta me ahorro una pasta… Sobre lo comentado de que en España no respetamos las obras maestras o clásicos de nuestra perfumería… solo diré que Nenuco, 1916, Álvarez Gómez… Creo que son ampliamente aceptados. Al final se valoran individualmente unos y otros.

  • Hoy, ávido de aventuras, fui al Mercadona con un amigo a probar fragancias baratas en la piel. Al ver Brummel, volví mis prejuicios y me acerqué intrigado por el supuesto parecido a Aventus. Parecido nulo xD, pero no me disgustó. Sí, cierto acorde amaderado al inicio me recordó, como la de Creed, a algo decimonónico, elegante y antiguo. En realidad me recordó mucho a Springfield; comparten ese toque verde y aterciopelado. Tienen la misma melodía, pero Brummel suena más grave, más sobrio, oscuro y maduro. Padre e hijo. Brummel tiene mejor fijación. Hay opciones modernas baratas, pero entiendo que Brummel tenga seguidores. ¿Querían perfumar a hombres de cierta edad, clase media, con buen gusto y a buen precio? Objetivo loable y conseguido. Pensaba que era pestazo y rancio para ligar, pero no. Es un aroma correcto, fresco, amaderado clásico y entrañable en su falta de pretensiones.

  • De joven usaba esta colonia por barata y sin conocer otras, hace 35 años. La probé de nuevo en el súper para recordarla y la reconocí al instante. Me gustó al principio y me eché un poco en la muñeca para ver su evolución. Al rato deseaba terminar la compra para ir a casa a lavarme. Lo siento, esto ya no me gusta en absoluto. No me la pondría ni de coña, aunque reconozco que me trajo buenos recuerdos.

  • Pues oye, a mí me gusta bastante. Sé que a muchos les recuerda a sus padres o abuelos, pero en mi caso no. Jamás usaron este perfume y me llamó la atención su precio en Primor. La olí un poco y verdaderamente me pareció un poco sexy. La recomiendo para quien quiera algo clásico pero no aburrido. No es perfecta y lo sé, pero su precio es excelente y dura bastante en la piel.

  • David Fernandez

    Brummel (1975), qué recuerdos tan gratos. Una colonia única, auténtica y muy buena, me recuerda mucho a mi juventud. Es una pena que aquí en mi país haya desaparecido. No puedo describir bien el olor por el tiempo que no la huelo (comparada con otras como R de Rabanne), pero recuerdo que Brummel era más anisada. Para mí, R Rabanne huele más a romero y lavanda, no estoy muy seguro de este planteamiento. Si fuera a compararla, la haría con Brut de Fabergé, que es francamente anisada.

  • Ni de ochentoso, sino de sesentoso estilo Eau Sauvage de Dior (la original, no la actual): cítricos al inicio, maderas secas al fondo, desarrollo de 30 segundos. Por eso se vende en botellones y los 30 ml cuestan 3€ y los 100, 10€. Es un clásico que juega al pasado, no dura, no proyecta y huele a limpio tras el baño, nada más. Si buscas A, esto es Z.

  • Brummel sigue siendo una obra maestra de Puig. Ha entrado amablemente en casi todos los hogares, ofreciendo prestaciones de gran perfume por poco dinero. No creo que haya otro que brille más intenso y definido. Cuando olemos Brummel, olemos historia: la de un país saliendo de la opresión buscando nuevos horizontes. Puig captó ese momento de los españoles y creó un aroma que unificó al ciudadano medio. Triunfó sin distinción de edad ni clase, inundando oficinas, bares, casas, mercados, colegios y parques. Con corbata o sin ella, con vaqueros o traje, nadie le arrebataba su lugar. Era el emperador del día a día, un profeta en tiempos de cambio. Su éxito no fue casualidad; si la calidad no fuera lo que es, no habría resistido tantos años manteniendo su gloria y humildad. Imprescindible probarlo sin prejuicios si te atreves a jugar en distancias cortas.

  • Es un cítrico fresco, verde tipo césped brillante, con maderas y especias. Si tienes 20 años, poco dinero y eres listo, pruébala. Las mujeres de 40+ pensarán que hueles a tu padre o abuelo; una chica de 20 no la habrá olido. Lo bueno de la perfumería es no llevar marca en el pecho, huele bien o no, punto. Es un perfume que todos los varones de mi familia hemos usado en algún momento. Huele igual pero no es lo mismo, reformulada, etc. Tengo un frasquito por sentimentalismo, pero no me da la nostalgia entrañable, sino la de mal rollo: ‘joder qué viejo soy’. No creo volver a usarla, no quiero recordar cómo era yo y compararlo con hoy. Hay que vivir el presente.

  • Un icono de la perfumería de supermercado al menos en España. En los últimos años aún le han puesto publicidad por la T.V. en alguna navidad. Nunca la compré cuando usaba este tipo de colonias porque no estaba entre mis preferidas, pero sí me la regalaron varias veces, de lo cual estuve agradecido y la usé gustosamente. Hace años que no la he olido pero reconocería su olor enseguida.

  • Verdaderos poemas salen de las referencias de esta fragancia. Por este amor tan arraigado es que nace mi curiosidad y quise hacerle una reseña en mi canal de YouTube. Para la comunidad que ama este aroma, con cariño mi reseña en el canal ‘Moy Olaf’. Un homenaje a ustedes. Un abrazo afectuoso.

  • Javier Molina

    Recuerdo la botellita tipo splash de Brummel en un estante del baño de nuestro viejo piso a principios de los ochenta. Era una especie de Paco Rabanne patrio, fácil de encontrar y asequible para todos. Se la reconocía enseguida en cualquier reunión, salida de misa o bareto. En lo personal nunca me entusiasmó; solía usar Agua Brava o Andros con más denuedo, hasta que terminaron por saturarme y casi tenía que suplicar a mi madre que dejara de agasajarme con lo mismo. No fue hasta finales de esa década, cuando ya yo pagaba de mi bolsillo, cuando llegaron otras que sí me apasionaron, como Cacharel pour L’Homme. Creo que Brummel pertenece a esos aromas verdosos, herbáceos y jabonosos, típicos de aquella época y que beben de la fuente Aramis. Hace unas fechas la vi en un hipermercado y me invadió la nostalgia. En un impulso incontrolado la eché al carrito, pero al cabo, arrepentido, pensé en devolverla. ‘¿Cuándo la vas a usar? ¡Estás como una regadera con un agujero, tío!’ Así que al llegar a destino, añadí otra más. No querías caldo, pues toma dos tazas. No, otra de Brummel no, ¡la famosa Jacq’s! Sí, la de Coty. Después de tantos años, ¡por fin encontré a Jacq’s! ‘Bah, un día es un día. Total, por trece o catorce napos…’. ‘¡Déjame conciencia!’. En fin, que quienes no encuentran a Jacq’s son l@s de Fragrantica. Os aseguro que no contagia nada chungo. Y en verdad, herman@s olfateadores, que ésta sí me entusiasmó. ¡Jacq’s de Coty!

  • Me trae recuerdos de querer ser como mi padre y acabarme poniendo el frasco como colirio porque no sabía abrirlo. Todavía la guardo para viajar en el tiempo, aunque noto algo que no me convence. Quizá la esencia siga igual, pero hay algo más que no encaja.

  • Diego Jimenez

    Amigo Konvulsion, hace poco sacaron la versión Premium, aún no está en Fragrantica pero es fácil de encontrar en Primor a 13€. Es el mismo perfume pero con mayor concentración, no dudes en pillarla en lugar de comprar dos frascos de la original.

  • Joer… De pequeño me lo regalaron una vez y recuerdo que me gustaba mucho. Hace nada lo he olido otra vez y me ha impresionado el olor a bosque quemándose (sí, es lo que se me viene a la cabeza). No me dura mucho, pero por 7€… Quizá me pille una botella o dos. Aprovecho para preguntar: ¿hay algo que huela así pero más fuerte?

  • Agotadas mis reservas y cerradas las droguerías, tuve que acudir al súper para reponer existencias. ¿Qué decir? Que una cosa es reformular, otra rebajar y otra practicar la homeopatía. Lo que han perpetrado con Brummel la ha convertido en una simple agüita de limón con un leve recuerdo a la amaderada que fue, y que dura un suspiro. En fin…

  • Una colonia que sigo usando, pese a que ya no tiene nada que ver con la Brummel de los 90’s. Por desgracia, no solo se ha rebajado en las esencias, es que no huele en absoluto a la antigua Brummel. Para los que vivieron los 90’s saben de qué hablo. Esto era una bomba, te rociabas un poco y olias hasta en la calle de al lado, y duraba muchas horas. Ahora es una simple agua de colonia, recortada a tope y con un olor totalmente diferente. Sigo comprándola por su bajo precio y porque tiene un poquito de remanente de lo que fue. Lastima que se arruine esta fragancia solo por adaptarla a los nuevos tiempos y como no… ahorrarse mucho dinero (Puig), haciendo aguachirri con un poquito de olor a lo que fue esta fragancia.

  • Hoy en día la Brummel es súper suave y llevadera; las reseñas de que huele a hombre potente no encajan con la versión actual. Es una colonia ligera, poca duración y estela, difícil que alguien la odie. De hecho, podría ser unisex. Las notas están tan apagadas que casi solo queda el nombre. A mí me gusta usarla como un agua de colonia para todo. Nadie joven la identificará, así que sigue siendo original. Notas herbales y amaderadas suaves, sin proyección, que se quedan en la piel y se evaporan rápido.

  • Nuria Fuentes

    Me encantan los cítricos cuando toman un camino terroso gracias a otras notas. Detesto las especias, pero si un toque de clavo agudo surge de una turba balsámica puede hacerme gracia. Adoro las maderas, siempre que sean frías y elegantes. Brummel es seguramente la fragancia que más he odiado nunca. Mi padre la usaba a demanda y no conservo ni un recuerdo bonito de ella. Tenía cinco años y no paraba de preguntar por qué mi padre olía así de mal, como a corteza de fuet o a salchichón. Los padres de mis amigos olían a Quorum, a Loewe, a Paco Rabanne o a Cacharel. Joder, hasta a Agua Brava. Olores elegantes, amables, paternales. Mi padre no, él llevaba esta colonia picante, cítrica y especiada sin matiz. Chirriante, estridente y agudísima, como el grito de un grajo. No sé las veces que le dije que odiaba su perfume. En los noventa dejó de usarla. Y no sé qué fue peor, porque se pasó a Adolfo Domínguez, otra bomba especiada e histérica con olor a salami que no podía soportar. Gracias a Brummel sé que el malestar que me provocan las fragancias especiadas sin ningún matiz. En mi cabeza, este Brummel es el padre no reconocido de Allure y Declaration.

  • Andres Serrano

    Hablar de Brummel es tarea ardua porque me duele. Me duele verla en tiendas y en mi armario, y más olerla. Fue la colonia de mi padre toda su vida, comprada en 1975 a sus 21 años y que le acompañó hasta su suicidio en 1999 a sus 45. Era su seña de identidad. Veinticinco años después conservo la última botella inacabada que jamás abrí hasta hoy, preso de la cobardía de profanar un tesoro. En su lugar tengo un frasquito de 30ml al que recurro de vez en cuando para sentirle cerca, aunque poco tiene que ver con aquella que invadía espacios en los 80 y 90. Mi padre y yo nunca tuvimos una relación fácil; dos personalidades similares impidieron un amor que ambos sentíamos pero nunca pudimos ofrecer. Por eso los recuerdos amargos ganan a los dichosos, escasos y que el tiempo no ha diluido. Me duele Brummel porque en ella está mi padre en su grandeza y miseria. Porque me mata y me da la vida. Porque en Brummel está todo lo que pudo ser y no fue.

  • Leo las reseñas de Brummel y coincido con todos: la proyección y estela no tienen nada que ver con los años pasados. Creo que es un perfumon. Si mañana un perfumista de nicho sacara una igual con más proyección y la vendiera a precio de lujo, sería un fougere legendario y se agotaría. No quiero criticar a nadie, pero creo que nos dejamos llevar sin criterio o por intereses comerciales. Tengo colección de nicho y olfato entrenado, por eso defiendo esta colonia. La tengo junto a fougères de precio razonable. Gracias.

  • Laura Alonso

    Puig intenta competir con los cueros de antes como Aramis o Hermes, pero con menos densidad y más estilo agua de colonia. Con Rosendo Mateu no sale cutre, y Brummel no lo es; los originales de los 60-80 eran majestuosos, no aburridos. Falta respeto a la historia, salvo Álvarez Gómez y Loewe. Puig podría cobrar 50-100€ por ese cuero verde que yo pagaría como por Chanel o Hermes, pero venden mierda porque pueden. Lo mismo con Quorum, un helecho verde fino y luminoso que ahora es poco.

  • Natalia Hernandez

    A los milenials nos recuerda al abuelo y me encanta. Quizás cuando tenga nietos la usaré. Grandes recuerdos detrás de la botella tras el espejo del baño. Aceite esencial España. Pasado futuro. Buen pasado. Paella del domingo. Juventud de los viejos.

  • Huele a chistes de gangsters, Cañita Brava, Jesús Gil y Renault 4. Apertura fresca, especia y verde; luego sube la especia y las maderas para dar profundidad. Fondo cálido, terroso, con tabaco y musgo, muy clásico y masculino. Huele a padre si pasas de los 40 y a abuelo si tienes 20, a peine en la guantera y a un consejo no pedido. También huele a elegancia sencilla, cuando no hacía falta gastar 180€ o tener nombre francés para oler bien (aunque este se llama Brummel). Yo ni lo tengo, ni lo usaría, ni me gusta, solo hago una apreciación de lo que me evoca.

  • Victor Alvarez

    Bueno, por decir algo del perfume, a mí me huele mal y no ya por los condicionamientos que tenemos hacia él en España porque la loción aftershave está casi que más extendida y me parece mucho más agradable, aunque de igual modo me cuesta usarla.

  • Hector Fuentes

    Brummel solía ser la elegancia barata para la clase media, con esos anuncios de los 80 con saxo y tipo guapete en chaqué. El eslogan decía que se jugaba en distancias cortas, pero ojo, la proyección era de otro mundo. Tengo un bote de hace 20 años: es un amaderado especiado muy agradable, sin cítricos, con un toque de azahar que se mezcla todo junto. La combinación de madera y especias cálidas es interesante, casi con un leve toque oriental. Huele bien hoy en día. Tengo pendiente probar el batch que venden en los supermercados españoles a precio ridículo, aunque dicen que ahora la proyección está muy rebajada.

  • Carlos Moreno

    Buenas tardes. Me regalaron un frasco de Brummel y ayer lo usé para trabajar. Mi padre ya lo usaba y no me gustaba cuando lo oía de niño, pero ahora es una gran sorpresa verlo de otra forma, quizás los años (los míos) han cambiado mi perspectiva. Me huele cítrico, pero no tan intenso como el Sculptur que también me gusta. Es amable, quizás un poco invasivo al principio pero nada desagradable. Me huele a limpio, como ropa recién planchada y bien doblada esperando ir al cajón. Quizás no sea ideal para una cena de gala ni para ir con chándal. La duración ha sido toda una jornada de trabajo sin arrugarse, y la noto mucho cuando entro al coche. No esperaba comentarios sobre ese “olor a viejo” que dicen, pero hasta ahora nadie me ha echado de ningún sitio por oler a rancio. Seguiré usándolo unas semanas y luego actualizaré impresiones.

  • No sabía que habían subido esta fragancia. Fue el caballito de batalla de mi padre por muchos años, no porque le gustase, sino por su facilidad de ubicarla en el mercado local de la época. Hoy en día me cuesta recordarla en mi memoria olfativa, pero sí puedo decir que no era de mis favoritas, era una fragancia tosca y nada espectacular. Igual si la veo la vuelvo a comprar, solo por colección, aunque me temo que debe estar ya descontinuada (uno con Puig ya no sabe qué esperarse).

  • Brummel evoca nostalgia y una sonrisa picarona. ¿Por qué? Porque recuerdo de joven haberla visto por casa, y si os acordáis, a finales de los 80 y principios de los 90, los jóvenes éramos generosos a la hora de aplicarnos colonias. Eso me pasaba con Brummel… ¡que me pasaba! jaja. Suerte que los gustos olfativos antes eran diferentes y la gente solía tolerar más los perfumes ‘invasivos’, porque estoy convencido que me hubieran llamado mucho la atención si saliera en la actualidad con la cantidad de fragancia que llevaba entonces. Un clásico… muy odiado actualmente, pero os recuerdo que entonces era de lo más común y mucha gente lo utilizaba. Madre mía, qué inocentes éramos, jajaj. Actualmente no me la pondría (me saturé mucho en su momento), pero sí tendría un frasco para esos momentos de depre y bajona abrir su tapa y oler su contenido. Parece mentira cómo un olor tiene la propiedad mágica de transportarnos a épocas y personas que de otra manera no recordaríamos. Saludos.

  • También me han dicho que antes era más intensa en proyección y duración. Concuerdo en que tiene su impronta antigua. Me la imagino apoyada en la baranda con sus amigos Agua Brava, Quorum, Jacq’s y Stetson, todos con pantalón de tela y camisa lisa, ese aire de sencillez y pulcritud de los padres y abuelos de la clase media. Imagino que miran tranquilos a las fragancias jóvenes que caminan por la calle con pegatinas, sacando selfies y mostrando qué comieron. Estos ‘señores’ viven tranquilos, gusten o no, ajenos a las modas, siguen vivos. Despiertan recuerdos y a veces generan interés por la época. A mí Brummel me gusta, aunque no es para todos. Fresco amaderado con impronta especiada, seguro que antes era intrusivo, hoy deja estela decente por un tiempo adecuado. ¿Aconsejable? Al menos probarla, sí.

  • Creo que hay otros perfumes igual de ‘elegantes’ con los que se puede sustituir. Recuerdo vivir en casa de mis padres y vaciar por el retrete los botes que encontraba para que nadie en casa se la pusiera más. 😅 Por el bien de vuestros allegados, poneos poquito y nunca antes de los 60.

  • Yo lo único que puedo decir de esta fragancia es que huele a mi abuelo materno, una de las personas que más he querido en mi vida y que ya hace muchísimos años que murió. Huele muy bien, aunque sea antigua, pero los clásicos nunca pasan de moda, ¿no? Solo eso.

  • Con independencia de su valor intrínseco, Brummel es una fragancia icónica de la perfumería española. Nos lleva acompañando desde siempre. Yo era niño y mi padre ya la usaba. De adolescente empecé a usarla y hasta hoy. Es, como todas las cosas, un producto de su tiempo. Habrá a quien le parezca caduca, rancia, carca… Para mí es un clásico y una máquina inagotable de evocación, una fuente de recuerdos. Los tiempos cambian y los gustos de la mayoría, dirigidos por el marketing, se dirigen hoy hacia fragancias dulces y ambiguas, en las antípodas de lo que Brummel representa por su composición y campaña. Es una amaderada, es LA amaderada popular por excelencia. En otros países, las fragancias populares y clásicas siguen vendiéndose y mereciendo consideración. No es una fragancia a la que deba colocarse ningún sambenito de cutre o carca, sino un fenómeno a considerar: si se sigue vendiendo bien es por algo. Yo la uso para el trabajo y en salidas informales. Usada con moderación da un aroma sereno, seco y perdurable, que te lleva a la imagen de madera recién cortada. Más de una vez he sorprendido a quien me preguntó por la colonia, diciendo lo bien que huele… luego, al decir Brummel, la cara de sorpresa de los que opinan basándose en clichés es todo un divertimento. Conviene ser prudente al aplicarla, y eso que es una colonia, no EDT. Buena duración y estela.

  • Irene Sanchez

    Después de probar una botella de los 80, de Genesse, confirmo que mi memoria había borrado matices de esta auténtica cápsula del tiempo. Era tan popular y durante tantos años que la imagen que tenía de ella se había ido distorsionando. Brummel es testigo e instigador de una memoria colectiva olfativa en una época en la que las fragancias reinaban. Creo que la sobreexposición juega en contra; tantas veces y durante tanto tiempo la hueles que la saturación es la consecuencia más probable. Se me hace difícil llevarla pero me gusta olerla de vez en cuando. Sin embargo no es como la recordaba, es mucho mejor.

  • Buenas tardes. Actualizo después de tres semanas usando Brummel a diario por las mañanas y reaplicando después de comer antes de ir a trabajar. He tenido algunos comentarios positivos y ninguno negativo, tan solo un par de matizaciones acerca de que el olor era clásico, de hombre hecho, lo que me lleva a pensar que esta colonia es adecuada para hombres de una cierta edad o también jóvenes que busquen fragancias distintas a lo que ahora el mercado impone. En lo que se refiere a duración y como a mí me gusta oler lo que llevo puesto (de ahí lo de la reaplicación), Brummel aguanta bien las 8 horas, lo que para mi jornada laboral es algo escaso si no reaplico. Durante este tiempo su aroma está presente, sobre todo cuando entro en algún local donde hace calor, en esas ocasiones Brummel se asoma para decir ‘aquí estoy’. En general me ha gustado, no ofrece nada especial de lo que se pueda presumir, salvo un aroma bonito y tranquilo, masculino y sin estridencias una vez pasados los primeros minutos donde puede ser un poco cargante. Un aroma clásico y reposado, con buen rendimiento y una estela discreta, no necesita más. Por cierto, para su precio y aunque me hubiese tocado pagarlo, un producto de 10. Lastima que los prejuicios puedan hacernos pensar que la colonia que usó nuestro padre es algo de viejos cuando esto quizás pueda ser un valor añadido. Ahora pasaré a usar otra fragancia, pero Brummel se queda en mi estante de aromas para diario. Un saludo.

  • Esta fragancia fue la firma de mi abuelo desde su lanzamiento hasta que falleció; no usó ninguna otra durante todos esos años. Me cuesta no identificar este aroma con las personas mayores, ya que en mi entorno solo la usaba él desde que nací hasta sus últimos días. Era mucho más potente, antes dejaba mucha estela en la calle. Las versiones actuales de las que tiene mi marido solo se perciben la primera hora y luego son solo a ras de piel, mucho más suaves. El aroma no ha cambiado, pero la intensidad bajó notablemente. Como fue muy masificada por su bajo precio y acceso fácil, hoy parece que pasó su momento. A mí no me parece desagradable ni anticuada, aunque me pasa que los perfumes firma de la gente que hay a mi alrededor soy incapaz de usarlos o imaginármelos en otros. Hoy solo la tengo por nostalgia y para recordar a un ser querido.

  • Victor Torres

    Actualmente la distribuye (no sé si la fabrica) ‘De Ruy perfumes’, de Alcalá de Guaira, Sevilla. Un amigo que también la usa compró un nuevo flanker (Brummel Sport) que según me dice no huele absolutamente a nada. Me temo lo peor…

  • Lo que más me gusta de un olor es que trae un recuerdo, un lugar, una persona, algo muy importante, que es la vida, un conjunto de momentos de días que se olvidan y gente que queda atrás, y otros que marcan un antes y un después y nunca se pueden olvidar. Está en Mercado Libre Venezuela y tengo ganas de probarla, se ve interesante, Puig tiene grandes clásicos ocultos en el tiempo.

  • A mí, como no podía ser de otro modo, Brummel me gusta mucho. Es cítrica, amaderada, verde y atalcada, no la veo pesada, pero sí muy masculina, elegante, natural y con su punto fresco. Tiene bastante potencia para ser una colonia. Tampoco comparto que sea cosa de viejos. En mi colegio era, con diferencia, la colonia más usada. Pasan dos cosas: que ahora este tipo de aromas no está de moda (menos aún si es drugstore), y que en España usamos ese terrible calificativo de “colonia para yayos”. Un joven vestido elegante con camisa y americana recibirá cumplidos si viste Brummel y los demás no sabrán lo que lleva. Es triste, pero es así. No valoramos como deberíamos las obras maestras propias, algo que sí hacen en otros países. Por otro lado, hay gente que asocia “colonia drugstore” con algo malo sí o sí. La cuestión, como dijo Ivan80, es ir cada uno a su bola y moverse entre opiniones de aficionados que compartan gustos, porque si no, simplemente se hablan idiomas distintos.